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sábado, 8 de febrero de 2014

Si es que...


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Toda la estupefacción del universo está expresada en esa exclamación del padre de la higienista dental que apuñaló por celos a una mujer en Boadilla:

    –En su vida había hecho nada. ¡Si es que en la habitación tiene ardillas y pajaritos...!
  
Sólo la sensatez es capaz de ver la salvaje poesía de la locura, y la ciencia todavía nos debe una respuesta para el peliagudo juego de palabras planteado por Chesterton: “La cordura siempre es descuidada, la locura siempre es cuidadosa.”

    Pero la ciencia es una vieja coqueta y no está por la sensatez, sino por quitarse años, aunque su último descubrimiento sea que el “homo antecesor” tiene 120.000 años más de lo que se pensaba, de manera que en Atapuerca ya se habla de sedimentos de huesos como en Madrid de plataformas de izquierda.

    A la luz del paleomagnetismo, ¿cuál nos parecería más antigua, la Gran Dolina de Arsuaga o la candidatura “Podemos” de Iglesias, el de la coleta?

    A la izquierda de salón le pirra el carbono 14, y por eso a Iglesias le andan rondando desde Mayor Zaragoza, Gran Cruz de la Orden de Cisneros (concedida por Franco a propuesta de Solís el 18 de julio de 1975), hasta Cayo Lara, un “crack” del marxismo científico que en 2009 asumió la jefatura de los suyos con una cita falsa de “El Capital” que nunca ha leído.

    –¡Si es que ya lo dijimos nosotros… hace 142 años! –gritaron los camaradas.

    Mas no todo es camaradería en ese mundo: un juez español ordenará el arresto del expresidente chino Jiang Zemin, y desde un sector gramsciano se ha filtrado la desviación ideológica de Iglesias, quien al explicar una pelea con cristales por no dejarse robar dijo de los matones:
  
Si es que eran lúmpenes, gentuza de clase más baja que la nuestra.
  
En un marxista, eso es tan grave como para un zelote decir “Jehová”, y el pobre Iglesias ha tenido que purgar un “mea culpa”, aceptando cualquier sentencia como justo castigo de manos del pueblo trabajador.

    Ardillas y pajaritos.

 Jiang Zemin