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lunes, 30 de septiembre de 2013

La vida marcha atrás



Cartuchos chinchoneros

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Esos vítores patrióticos de “¡president!, ¡president!” a un Messi juzgado por evasión fiscal revelan que en España el fútbol forma parte del mismo régimen cultural, basado en el agit-prop.
    
Cualquiera que venga a sacar de sus ensueños a esa tropa será recibido con piedras y arrojado al pilón.

    En este régimen de vida, vivir es ver la vida marcha atrás.

    Marcha atrás, Messi es un pequeño Brian metiéndole goles al Imperio Romano, por la misma regla de tres que “Viernes 13”, marcha atrás, es “una película sobre un jugador de hockey mágico que cura a unos adolescentes para que puedan irse a casa desde el campamento”.

    ¿Y el Madrid?

    Pues marcha atrás, como los cangrejos y los liberales.

    –Oímos un concierto del primer conjunto sinfónico del Soviet de Moscú, que se distingue de todas las demás orquestas en que sus 85 ejecutantes tocan sin director, en aplicación de la idea de la creación colectiva, idea victoriosa de la Revolución.
    
Eso contaba, fascinado, un lambiscón de Stalin de un viaje suyo a la grande Urss.

    –Falta actitud –denuncia Carletto, que no sabía que caía en un vestuario que echó a un entrenador porque mandaba, con lo fascista que es mandar.

    Como en el conjunto sinfónico del Soviet, en el Madrid de Carletto cada ejecutante conserva la mayor libertad posible en la interpretación de las partituras y en la ejecución de las composiciones, con resultados parecidos a los registrados en el toreo desde la desaparición de César Rincón: figuras de pata atrás haciendo monerías a un animalejo doméstico y novilleros con mucha prensa y mucho postureo (a los toros ya sólo se va como se iba a los billares, a ver posturas) que se deshacen en cuanto delante aparece la casta o el cuerno.

    La actitud del Madrid de Carletto ha convertido a Diego Costa en Ronaldo Nazario, el verdadero Ronaldo, y uno añoraba a Mourinho, que es como añorar el Berlín de 1930, cuando la ciudad, al no poder extenderse ni horizontal ni verticalmente, recurrió para crecer al diámetro transversal.

    Un judío alemán, Máximo José Khan, que se quedó en Toledo y escogió el español como lengua literaria, estudió la influencia de ese fenómeno berlinés en las piernas.

    Al vencer constantemente obstáculos arquitectónicos que la orientación diametral de Berlín imponía a las piernas, la capacidad de éstas se sobrepujó, intensificándose su vida propia:
    
Es como si las piernas se hubiesen separado de su tronco para buscar, por cuenta propia, el medio de encararse con las dificultades.
    
El trote paticorto de Isco, un Yogi entre barras colchoneras, acentuaba la nostalgia de aquel Madrid de Mou de 2011, cuyas distancias, como las del nuevo Berlín de 1930, eran diametrales y los espacios, mejor que por metros, se expresaban por pulsaciones. Espacios que más que espacios eran tiempo, y más que tiempo, trabajo.

    –Trabajo de piernas saturadas de impulso piramideo y afinadas a él.
   
El trabajo de una escalera mecánica realizado por pantorrillas fervientes.

    Sólo tensión y energía.

    Y así maté el rato del derbi.

 Manzanas de Luces, Asturias
La Naturaleza imitando a Xavier Valls

FLECOS DEL DERBI
    Sin el butrón de Muñiz, el Madrid estaría hoy, que aún es septiembre, eliminado de la Liga. En palabras de sus enemigos, el Madrid dispone de la mejor plantilla del mundo y todos sus miembros están al corriente de cobro. ¿Qué más hay que pedir de un presidente? El mejor jugador con los pies de todo el aparato defensivo es Diego López. La víctima del pasteleo italiano va a ser Varane. Illarramendi es Celades (Hughes), pero pasado por Jensen. Carletto abuelea al decir que los jugadores están mejor en casa con los niños que en la concentración con los videojuegos. El equipo vuelve a estar donde la prensa lo quería.


 Faro de Luces, Asturias