Follow by Email

jueves, 28 de junio de 2012

El especialista

David Vidal

Francisco Javier Gómez Izquierdo

El gallego David Vidal filosofa en gaditano con acento de La Coruña y si usted se lo encuentra en Cádiz puede escucharle enseñanzas como la siguiente:

     -¡Hombre por Dios! Mire ustezzz, a un portero no se le puede dar ningún trofeo individual en el fútbol, ni mejor jugador, ni pleyerfifa, ni gaitas... Un portero no es un futbolista. Mire ustezzz, Casillas no es futbolista. Casillas es un especialista de la portería, pero no es futbolista.

     David Vidal no está tan equivocado como pudiera parecer cuando trata como intrusos a los porteros de fútbol... y en los grandes torneos, cuando se decide un partido de semifinales después de 120 minutos como de ojeo, arriba, abajo y enredado en el medio, se confirma la teoría del original entrenador:

    -El penalty siempre se falla. No lo para el portero. Un profesional, mire ustezzz, debe estar corretamente preparado para introducir el balón en la portería en un lanzamiento desde los once metros. El resto son pamplinas, mire ustezzz...

    David Vidal es muy vehemente y cuando cuenta la cosa mas simple parece que te está dando los diez mandamientos. Tan vehemente como los jugadores portugueses durante el partido de hoy. Han salido mucho más “pitosos”   que los nuestros, con Meireles, Veloso y Moutinho, tres pesadillas aguando el pensamiento de los Xavis y con la gente de atrás dispuesta a repartir lo que hiciera falta. Intensidad llaman a la palabra, pero hasta a los portugueses, que han descansado más que nadie, les ha llegado la fatiga y en la prórroga ya no estaban tan jaquetones. 

     Después de un partido tísico en lo tocante al fútbol, de no sé cuántos pases errados y de ningún disparo entre los tres palos -bueno, sí, uno...- ha llegado la hora de los especialistas de la portería que se las han visto con más defensas que delanteros en la suerte de esa especie de gol con descabello. SergioPepe, Piqué... y Alves, un futbolista que no es especialista.

       Lo que más me ha gustado hoy es que cuando el partido no va como se quiere y espera, el equipo no se descompone y mantiene las líneas, la colocación -salvo pequeños despistes de Arbeloa y Busquets- y se amasa mucha paciencia. Llegamos a la final, como llegan siempre los grandes equipos. Sufriendo, con un poco de suerte y metiendo miedo....  Hoy hemos exigido a Portugal su mejor partido de la Eurocopa. No les ha valido.