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domingo, 20 de mayo de 2012

Campeón fuera del parchís

 Este parchís tiene más de 20 años
 Sólo habían sido campeones 20 equipos
Falta el Borussia, que ganó la Copa de Europa en el 97... 
y el Chelsea, que acaba de hacerlo y, como diría nuestra reciente alcaldesa,
es el veintidosavo  ganador


Francisco Javier Gómez Izquierdo

La Liga de un país la gana el mejor equipo de ese país y la liguilla de la Copa de Europa también la gana el mejor de los cuatro, pero cuando pasamos al sistema de eliminatorias, que tanta emoción lleva a las Copas estatales y a las competiciones europeas, entran en juego ciertos factores que hacen al fútbol el mas atractivo de los espectáculos. Futbolísticamente, la final de la Copa de Europa fue horrorosa, pero millones de espectadores ingleses y alemanes vivieron casi tres horas con los cinco sentidos pendientes de los caprichos de una pelota. Los aficionados de Córdoba se fueron a la Feria afeándome que no saliera por “la m.... del fúrbo”.

        -...Pero si no juegan españoles. A ti que mas te da...

         Al Bayern lo ponía un servidor como el tercer favorito, después de los nuestros, y como quiera que la final se jugaba en Munich, no me cabía otro campeón. ¡Mire que llevo años viendo fútbol, y no escarmiento! A los que creemos que sabemos   de fútbol, el Chelsea nos ha dado otra lección al recuperar las artes defensivas italianas que parecían enterradas por siempre jamás. Ante el Barça y ante el Bayern, Di Matteo -al que cada vez que lo enfocan de cerca me recuerda a mi burra Catalina y sus asnales pestañas- puso dos líneas de mineros y para sorprender la defensa rival....¡Drogba sabrá!

         ¡Qué futbolista, Drogba! Es una pesadilla a la que posiblemente haya que  embridar como hacía Gentile con Maradona: con otra pesadilla. El Bayern, convertido al fútbol moderno que enseñara el gran Van Gaal, ha olvidado el disparo “desde fuera del área”, aquel recurso que tanto admirábamos en nuestra adolescencia del fútbol alemán: Overath, Netzer, Bonhoff, Wimmer....., hasta Schwarzenberg, aquel defensa que antes de que le alcanzara la duda cartesiana escogió ser verdugo de Reina. Di Matteo se ve que tiene muy estudiada la escuela holandesa y ha tirado de método, demostrando que no es preciso llegar al área rival con demasiada frecuencia.

       -Si llegas, es para marcar -parece decirnos el estratega de moda.

      En el fútbol inglés , el córner es celebrado como medio gol y todos conocemos los berridos de los hinchas ingleses ante suerte tan sin sustancia en el resto de países. El Bayern sacó de esquina más de 20 veces y... como si no hubiera sacado ninguna. El Chelsea marcó gol en el primero que ejecutó. ¡Y qué gol! Tan demoledor como el de Schwarzenberg, pero estéticamente incomparable. De repente, los ingleses parecieron mejores. Torres se ganó la titularidad en la Eurocopa, Cech dictó una mitología y Mata, como buen burgalés, no podía dejar mal a la patria.

       Mi tierno infante enterró el rostro en el sofá haciendo suyas las lágrimas de Schweistenger y así lo dejamos. Con mi doña me acerqué a ver a los Celtas Cortos, que andaban por aquí, por ser feria en Córdoba. Por el camino recordé a Eduardo P. P. (q.p.d.), que admirado por mi pasión futbolística se las ingenió para, con una sábana y una caja de rotuladores, hacerme un curioso parchís que guardo con mucho sentimiento. Cuando ganó la Copa de Europa el Borussia de Dortmound (el ganador vigesimoprimero) pensé que el parchís quedaba cojo. Hoy ya no me lo parece. Hoy ya parece hasta una antigüedad y así se lo cuento a las visitas.