domingo, 20 de febrero de 2022

El Orgullo de Azaña



...El ridículo que el señor Guillén [Alberto] hace recaer sobre casi todos sus interpelados, mana de la desproporción entre las pretensiones y la realidad, entre las promesas y los frutos, entre la bambolla o el engreimiento de muchos y la endeblez de su obra...


Cuando el señor Guillén [Alberto] llegue a conocer a fondo a sus colegas españoles, verá que, si muchos son fútiles y parlanchines, pocos tienen verdadera mala intención. Si participan en el infantilismo que aqueja a nuestro pueblo, y andan por ahí algunos engreidillos con sus descubrimientos, es, más que nada, por falta de mundo; pero son buenos, y muy campechanos, demasiado campechanos, y quien pretende ser satánico pasa los mayores trabajos del mundo, porque esta vida que llevamos en Madrid, tan sana y tranquila, tan sin quebraderos de cabeza, es el antídoto de la corrupción, de la perversidad. Lo verdaderamente feo es el vicio de disimular la opinión íntima, alabando en público lo que en privado se zahiere. Quisiera disculpar ese extravío como prevención necesaria para vivir en este pueblo tan chico...


Comentario de Manuel Azaña a La linterna de Diógenes, del peruano Alberto Guillén
Ave del Paraíso Ediciones, 2001

***

Azaña estaría orgulloso de mí

César Antonio Molina, escritor, en ABC

Domingo, 20 de Febrero

 


Gato blanco, gato negro..., lo importante es que cace ratones

"Orad por los que os injurian"

 DOMINGO, 20 DE FEBRERO



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.

Lucas 6, 27-38

sábado, 19 de febrero de 2022

La nueva religión

Luc Montagnier, a los 5 años

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Ha muerto Luc Montagnier, el Nobel que descubrió el VIH, pero el Santo Oficio Liberalio le niega la tierra sagrada porque en “la Coviz”, mito del Nuevo Inicio, llevó la contraria a Carballo, el jefe de urgencias de La Sexta, al decir que “los no vacunados son los guardianes de la humanidad”.
    

Es la “tecnoidolatría” de Laporte en el Congreso, la “religión secular” de Negro en “El mito del hombre nuevo”, un calvinismo secularizado: politizado. El calvinismo es un legalismo (Calvino es abogado, ¡como Rivera!) y todos (Hobbes, Rousseau, Kant, Casado) creen en la omnipotencia de las leyes. ¡Ley de pandemias ya!

 

El totalitarismo necesita una fe, y esta fe es la religión secular, una religión de Estado que engorila a las maras de liberalios. Después de todo, el calvinismo estuvo detrás de las guerras civiles que asolaron la Europa del XVII hasta el edicto de Nantes.
    

En España la libertad siempre fue vista más como una carga que como una renta, y hoy sólo es el eslogan del anuncio de un landrover. Más allá de la broma de don Salustiano Olózaga, para dar con un tratadista de la libertad hay que salir al extranjero, donde el más asequible sería Benjamin Constant, que en sus notas para “La liberté de la pensé” anticipa una locura conocida.
    

A la Revocación del Edicto de Nantes, dice Constant, siguió una ley (¿de pandemias?) por la cual los enfermos que rechazaban los sacramentos (hoy, todo derecho obligatorio, como la vacuna) serían tras su muerte arrastrados por el fango y tendrían sus bienes confiscados: se veían sacerdotes encolerizados que, viático en mano, escoltados por un juez (¡el Estado de Derecho!), sus ujieres y ayudantes, se dirigían a las casas de los moribundos para intentar conseguir que los ancianos, en su agonía, cometieran sacrilegio.
    

–Los exponían como espectáculo a la multitud atraída por la curiosidad, que se estremecía de dicha al ver al hereje humillado.
    

Y cuando el desdichado expiraba, ese populacho fanático se regocijaba insultando sus restos.

[Sábado, 12 de Febrero] 

Sábado, 19 de Febrero

 

Valle de Esteban

A flor de flor

viernes, 18 de febrero de 2022

Justinos y Manolos


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Los dos refinos totalitarios de la poshistoria en el Mundo Libre son Trudeau y Macron, Justino y Manolo para el vulgo, uno en bajito y otro en grandullón. En el futuro, todos los dictadores serán así.
    

Manolo, que presume de Ilustración y Revolución, reniega con grandes aspavientos del tuteo jacobino impuesto so pena de guillotina. Con su promesa de “joder a los no vacunados” se sintió un dios homérico con abominable capacidad para observar el sufrimiento como una rama del deporte en el mando. Es el depositario de la Ilustración que arrestó a Malesherbes, abogado defensor del Rey ante la Convención, y a toda su familia, ejecutada ante sus ojos.


    –Después de todo ¿tan pura era su sangre? –había gritado el pijoaparte Barnave cuando las protestas por los crímenes de la Bastilla.
    

Más frívolo aún, Justino sería la mezcla ideal del Fidel Castro de Cabrera Infante (“el doctor Castro”, lo llamó siempre “The Times”, o sea, un Phidel Kastro) y el Cayo Calígula de Suetonio, ese Suetonio que, brazos en jarras, llegado el momento, advierte: “Hasta aquí he hablado de un príncipe; ahora hablaré de un monstruo”.


    Suetonio atribuye a los extravíos del espíritu la reunión en Cayo Calígula de dos defectos muy opuestos: confianza excesiva y excesiva cobardía. Ante la marcha de los camioneros canadienses, acontecimiento silenciado mediáticamente de un modo que hubiera engorilado a Willi Münzenberg y al doctor (otro) Goebbels, Justino, en tanto que líder del Mundo Libre, huyó para esconderse en “algún lugar desconocido” con la orden de arrestar a quien ayude a los manifestantes, como en la fatua de Alfonso VI contra el Cid en su destierro.
    

–De lo que estamos muy orgullosos es de haber infiltrado en los gobiernos a nuestros Jóvenes Líderes del Fondo Económico Mundial, como Trudeau –dijo en la John F. Kennedy de Harvard, en 2017, Klaus Schwab, el cara-huevo del Gran Reinicio que pretende arreglarnos este mundo antes de irse al otro.


    Pero el Canadian Freedom Convoy es cosa de Putin.

[Viernes, 11 de Febrero] 

Para hacer versos, comprar pescado y hablarles a las gallinas


Borita Casas, Julio Camba y Juan Cristóbal


***


PARA HACER VERSOS, COMPRAR PESCADO Y HABLARLE A LAS GALLINAS

Por Julio Camba
22 de Junio de 1908


El gallego, que es un idioma dulce, armonioso y abundante en vocales, no sirve para la vida ni para la literatura. En gallego se pueden hacer algunas poesías –Rosalía las ha hecho maravillosas–, comprar algunos pescados y hablarles a las gallinas, a los pájaros y a las muchachas de aldea. Pero, ¿cómo va a tener nadie la pretensión, no ya de escribir una obra filosófica, sino de hacer en gallego un artículo político o una crónica periodística? No se habla gallego más que en las aldeas. En una ciudad de 500 habitantes –en Villagarcía, sin ir más lejos–, el gallego ya no alcanza para expresar las necesidades diarias de las gentes.

Es natural, porque el gallego se ha quedado atrás y porque toda la cultura de Galicia, desde muchísimos años a esta parte, se ha hecho en castellano. Ni siquiera hay unidad en el gallego, que, de aldea en aldea, se habla de un modo muy distinto. El gallego se va deshaciendo en el castellano, y ésta es su obra: la de enriquecer el idioma común con buena cantidad de expresiones pintorescas y de giros nuevos.

–¿Va usted a la playa?

–Sí, señor; le voy. En casa no se le puede estar.

Una de las cosas más simpáticas de la sintaxis gallega es ésta de dedicárselo todo al interlocutor.

–Le estuve muy malita, pero ahora ya le estoy buena.

Si los labios que lo dicen son bonitos, es cosa de dar las gracias galantemente.

Aquí, en las rías bajas, hay un giro que se presta a muchos equívocos: ¿Y luego?

Se dice «¿Y luego?» como en Madrid se dice: «¿Entonces?» o «¿De modo que?»

Un amigo mío fue una vez a Madrid, entró por equivocación en una lechería a pedir un bock de cerveza.

–¿Puede usted darme un bock?

–No, señor. No tenemos.

–¿Y luego?

–Luego, tampoco.


(Del libro Maneras de ser español, de Luca de Tena Ediciones. Imagen de juancristobal.es)

A Alicia Padín, Coordinadora a Rede de Normalización Lingüística de Galicia
 


Viernes, 18 de Febrero

 

Valle de Esteban

Duelo en la alta sierra

jueves, 17 de febrero de 2022

Pepe Cerdá

 


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Pepe Cerdá (de Buñales, Huesca, aunque entre París y Villamayor, Zaragoza) vuelve a la ciudad, esta vez a la Casa de Vacas del Retiro, con “Lourbu” y “Bola”, sus perros de campo, pues pintar es cazar: instantes, muecas, clientes. Tenemos el perro de Goya, el perro de Goya de Saura (¡y el perro de Tita!, añadiría Ullán), y ahora, los perros de Pepe Cerdá.
    

Son los cazadores, no los pelantrines, los que saben las cosas del campo. Y son los pintores, no los escritores, los que saben las cosas de la ciudad, y por eso hay que andar siempre a la caza de lo que pinta Pepe Cerdá. Lo veo en el bar del Wellington, hotel taurino, en el mismo rincón donde Xavier Valls me contó una vez el “mobbing” que a la figuración hiciera en París la abstracción, guerra del vicio a la virtud en la que Russell servía de chinche.
    

Según Russell, si el sentido común se acepta como un realismo ingenuo (es decir, como la teoría de que percibimos directamente los objetos físicos –tamaño, forma y color– como realmente son), entonces entra en conflicto con la ciencia, y lo formuló de una manera que dejó ojiplático a Einstein:
    

–El realismo ingenuo nos lleva a la física, y la física, si es verdadera, muestra que el realismo ingenuo es falso. Por ello, el realismo ingenuo, si es verdadero, es falso: por tanto es falso.
    

Pero en el Wellington se ve mejor que la figuración es a la abstracción lo que los toros al teatro: Mazzantini diciendo a Emilio Mario, actor de “agonías de tercer acto”, que le increpa en un tendido: “¡Baje usted, don Emilio, que aquí se muere de veras!”
    

Pepe Cerdá lidia en la Casa de Vacas con paisajes y retratos, como el de Pablo Zamora, el Sócrates pemaniano de Villamayor, que es la “protracción” (Sloterdijk) del proceso (hacerse con el rostro del otro en la visibilidad, significatividad y legibilidad) que conduce al retrato: la realidad escénica del “vis-à-vis” o “face-à-face”. Interfacialidad, o suma de cuanto acontece entre los rostros (la verdadera zona íntima) de los hombres.

[Jueves, 10 de Febrero]

 

Paisano Pablo Zamora


Pepe, Paisano y Ministra

De Toros Políticamente Incorrectos


Toro y pájaro
Fotografía de Arjona, Premio Club Allard, 2009




Vicente Llorca


-Luminoso se escapó en la madrugada del 11 de octubre de 1870 y entró en Madrid cogiendo en la calle de la Libertad a un carretero llamado Gerónimo Iglesias, el cual sacó varias lesiones y una herida en la cara. El bicho fue recogido en la calle de Alcalá y vuelto por los vaqueros.

(De la ganadería de Vicente Martínez)

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-El 7 de mayo de 1860 uno de los bichos de dicha procedencia saltó la barrera y enganchó a cinco personas, estropeando las narices a un colador.

(De la misma ganadería)

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UN FENÓMENO

-En la plaza de Sevilla, el año 1846 se jugó un toro fenómeno, se llamaba Tres Picos, tenía cuatro años y pesaba quinientas carniceras. Mandó a la enfermería a nueve picadores y un banderillero, mató diez caballos porque no salieron más y murió de una buena estocada que le dio Juan Martín (La Santera) a paso de banderillas.

(De Pérez de la Concha)

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-En Zafra, un bicho conocido por Anchavía, después de matar siete caballos, saltó la barrera y en el callejón dejó cadáver a un melonero de aquella ciudad.

(De la misma)

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-Atanasio, al ser conducido a Madrid en Abril de 1872, se escapó del encierro, y al ser perseguido por los vaqueros se vio acorralado en el puente llamado de Viveros, tirándose al río Jarama, y a pesar de la altura, no se hizo daño alguno.

(De Vicente Martínez)

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-Liebro luchó en la plaza de de Madrid, el año de 1865, con el elefante Pizarro, acometiéndole siete veces, haciéndole huir.

(Del mismo)

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-Papelero, lidiado en una novillada en Madrid, el 29 de agosto de 1895, fue bravo y lo mató Padilla superiormente, a pesar de su enorme tamaño, saliendo cogido y volteado a gran altura; este “novillo” fue desechado por grande en Valladolid y Madrid, y ningún matador de toros se atrevió con él, por lo que se lidió con cerca de ocho años en la novillada citada.

(Los de Aleas, ni los veas)

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-Huracán, jugado en Barcelona el 24 de septiembre de 1883, tomó gran número de varas y mató nueve caballos; mandó a la enfermería al picador Paco Calderón y al puntillero Isidoro Buendía; a más, en los corrales dio tan gran cornada a un vaquero que le causó la muerte.

En la misma corrida se lidió Cerrajero, que tomó doce varas y mató ocho pencos.

(De Esteban Hernández)

***

EL DEMONIO Y EL ÁNGEL

Carita. Este toro se hizo muy popular por haber matado en la ganadería cuatro toros, dos becerros y una vaca; a los vecinos de los pueblos de alrededor de la dehesa donde pastaba los tenía alarmados con sus frecuentes visitas; se intentó inútilmente encajonarlo tres veces; se le trajo por fin a los corrales de Madrid y fue suspendida la corrida dos veces, lidiándose por fin en Aranjuez el 20 de mayo de 1881, siendo estoqueado por Ángel Pastor.

(De Víctor Biencinto)

***

-Llorón, lidiado en Madrid el 29 de junio de 1897, al salir del toril y sin tomar carrera saltó por frente al tendido número 1 con tanta elevación que metió la cabeza y las manos en el tendido y a no haberle dado con un bastón un espectador, se hubiera colado en el público.

(El toro era de Víctor Biencinto. Del espectador nada se dice)

***

LA ALIANZA DE LAS CIVILIZACIONES

Lechuguino, lidiado en Madrid el 7 de enero de 1883, con tres años nada más, tomó 18 varas, matando tres caballos; cogió al banderillero El Mestizo y no pudo matarlo el espada encargado (que era el mulato Mesí), por lo que volvió vivo al corral.

(De Tiburcio Arroyo)


[Del opúsculo Datos para escribir la historia de las ganaderías bravas de España por un aficionado, de 1876. Madrid, imprenta de P. Núñez]
 
[Febrero, 2010] 

Jueves, 17 de Febrero

 

Valle de Esteban

Comenzare por monte la montaña

miércoles, 16 de febrero de 2022

Miedo a Mbappé


 

Francisco José Gómez Izquierdo

  Cierto es que Mbappé es muy bueno, quizás el mejor jugador del mundo, pero permitan mi atrevimiento, sus compañeros del PSG a mí no me parece que hagan el equipo temible que ha visto el periodismo que está en el ambiente. Ancelotti se presentó en París como se presentaba Álvaro Cervera "el Gafa" en Villanueva de la Serena o Lorca, fiándolo todo al sprint de Salvi que por entonces andaba en el pluriempleo con los albañiles o su tocayo Alvarito, hoy el puñal más letal de Vallecas. El míster del Real Madrid pensó el partido de anoche como el del Cádiz los últimos siete años, desde el contraataque. Así, regaló el balón al contrario, pensó en lo buen ladrón que suele ser Casemiro, los precisos lanzamientos de Kroos y... que corra el atleta, que no es otro que Vinicius, el mozo que esprinta y salva obstáculos como no se recuerda entre el público "televisero".
       

"En una contra, machaca el Madrid", pensaba servidor viéndolo tan atrás y como admitiendo el escandaloso dominio, pero pasaban los minutos y el equipo blanco se espesaba y poco a poco iba demostrando debilidad por la parte de Carvajal, imprecisión por mal día colectivo del trío del centro y aturullamiento del sprinter, la clave de Ancelotti, que se las vió con un Achraf tan ágil como avisado de las artes del 20. Benzema es sabido que andaba convaleciente. El mal partido del Real Madrid pudo salir más caro que el 1-0 del marcador en el Parque de los Príncipes, si valoramos la lista de ocasiones que glosan hoy los periódicos, pero hay un detalle que llamó la atención, a servidor al menos, y es que cuando los parisinos robaban atrás en cualquiera de los pocos y tímidos ataques madrileños, la transición era lenta, insolidaria y poco trabajada, lo que permitía el repliegue sin sobresaltos mayores de los de Ancelotti. El peligro del PSG viene sólo y exclusivamente de las diabluras de Mbbappé, espantando contrarios como rabo de vaca las moscas de agosto. Su carrera, su potencia, sus frenazos, su poderío..., son virtudes y maneras semejantes a las de Ronaldo "el gordito", pero lo que más iguala a los dos fenómenos es el miedo que meten y la ventaja de ese objeto de deseo madridista sobre el brasileño es que en París le remiten cheques al portador señores de acreditada solvencia tal que Di María, Verrati y sobre todo Messi. Todos ellos han cedido la responsabilidad a Kylian, a pesar de que Messi aún le gorronee marcar los penaltys con la misma autoridad del bisabuelo sobre el conejo en nuestra mili.


     Mbappé inventa, doblega y ejecuta suertes que resuelven y dan vida a un PSG que no convence ni enamora como debiera orquesta con tan excelentes solistas. En el Bernabéu, obligado a marcar el Madrid, puede que Mbappé se consagre como lo que uno cree que ya es, en un previsible despliegue de carreras y disparos prodigiosos contra Courtois, pero el cancerbero belga ya está reconocido como el mejor del mundo en lo suyo y al PSG, de Verrati para atrás, uno lo ve tan vulnerable como a Carvajal ante el 7 francés.


       Faltan aún noventa minutos. O ciento veinte.

La doma social


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    La ciencia nunca fue otra cosa que dar palos de ciego: Einstein, que acabó con Newton, desechaba una hipótesis cada tres minutos, que es un “moonwalk” más rápido que el de Sánchez desechando verdades. En palabras de Simón, el Científico Oficial (Azara, Cajal y Simón es la línea), nos confinaron y nos enmascararon “porque no sabíamos qué hacer”, y a eso, que sólo es doma social, lo llamaron Ciencia, que ahora dicta “desenmascaramiento” como nuevo ejercicio de doma española para el ganado ciudadano.


    –El objeto de la dictadura clásica no consistía en administrar la cosa pública, sino en “decidir” lo pertinente a la “salus” de la Urbs.
    

A Napoleón uno de sus consejeros de Estado (nada que ver con los nuestros, que no le levantarían la mirada a Sánchez) le hizo ver que su Código se oponía a un decisión que iba a tomar. El Código, contestó el general, se ha hecho para el bienestar del pueblo, y si este bienestar requiere otras medidas, “habrá que tomarlas”. “¡Qué gran pretexto para un poder ilimitado resulta ser el ‘bienestar’ del pueblo! –comenta madame de Staël–. ¡Qué acierto de Robespierre llamar a su gobierno ‘de salud pública’!” Y recuerda lo dicho por Bonaparte hablando de literatura con un gran artista:
    

–Ved: la razón de Estado ha reemplazado entre los modernos al fatalismo de los antiguos. Corneille es el único trágico francés que se ha dado cuenta de esta verdad. De haber vivido en mi tiempo, lo habría hecho Primer Ministro.
    

Es lo mismo que Sánchez podría decir de Boadella, nuestro Corneille, si Bolaños, el logos del sanchismo, lo permitiera. ¡Razón de Estado! “El Estado –avisó Botero en el XVI– es un dominio establecido sobre los pueblos y razón de Estado es el conocimiento de los medios aptos para fundar, conservar y ampliar tal dominio”.

 La “Coviz” como vieja razón de Estado, según el informe Auger (Pierre, no Clemente): “El 90 por 100 de los hombres de ciencia e investigadores que han existido desde el principio de la Historia viven en la actualidad.”

[Miércoles, 9 de Febrero] 

Miércoles, 16 de Febrero

 

Valle de Esteban

Del olivo
me retiro,
del esparto
yo me aparto,
del sarmiento
me arrepiento
de haberte querido tanto

martes, 15 de febrero de 2022

Quién representa qué

 

Deadwood

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    La desfachatez del minero Zapatero, un villano de “Deadwood”, al hablar de la charlotada en el Congreso con la reforma laboral, plantea el asunto de la representación:
    

–Los goles en propia puerta suben al marcador. Querían ganar una votación por atrás con dos tránsfugas…
    

El representativo es uno de los tres principios de la democracia política, ninguno de los cuales se da en los Estados de Partidos impuestos a la Europa perdedora y cuyo arquitecto, el jurista alemán que los proyectó bajo la supervisión del ejército de ocupación, expuso sin rodeos: “En la democracia de partidos la voluntad general sólo nace por obra del principio de identidad, sin mezcla de elementos estructurales de representación”.


    Sin representación, no hay representantes, y sin representantes, no hay responsabilidad política: el diputado del Estado de Partidos sólo representaría al jefe de listas (cerradas o abiertas valen lo mismo) que lo incluyó en ellas.


    En la literatura del XIX, anota el creador de la ciencia constitucional, es tanta la oscuridad que sólo con gran trabajo puede reconocerse el sentido jurídico-político en la palabra “representación”. Los liberalios salvan el obstáculo convirtiendo en mito las boutades de Blackstone (“Todo miembro del Parlamento, aunque sea escogido por un distrito particular, es elegido por toda la nación”) y Burke en su discurso de Bristol.


    El arquitecto del Estado de Partidos concibió los partidos como órganos del Estado (monstruosidad que lo explica todo), y prohibió la legalidad de los partidos nazi y comunista (52 y 56), que era el plan americano y alemán para la España del 77, aunque llegado el momento necesitaron, para “legitimar la democracia”, del PCE, que, a cambio de moqueta y vida muelle, aceptó (contado por quién lo vivió) renunciar a su ideología republicana, liquidar los movimientos ciudadanos y excluir del momento constituyente a los partidos de su izquierda.


    En los Estados de Partidos las actas son propiedad de los partidos.

[Martes, 8 de Febrero]

 



 Helipuerto del que partió el decreto

 de legalización pecera

Semana Santa 77 

Martes, 15 de Febrero

 

Valle de Esteban

Hasta el día en que vuelva, de esta piedra
nacerá mi talón definitivo,
con su juego de crímenes, su yedra,
su obstinación dramática, su olivo

lunes, 14 de febrero de 2022

El penalty y sus naturalezas


Mateu y sus conferencias

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Malo es que la televisión maltrate a los aficionados sexagenarios hasta el punto de retorcernos el entendimiento y nos impida distinguir el penalty a primera vista de toda la vida, pero mucho peor es que ante las normas del Reglamento que no admiten interpretación, las nuevas generaciones del arbitraje no muestren la aplicación pertinente. Las Palmas-Burgos de ayer noche sin ir mas lejos. El colegiado Sagués Oscoz, que hace unos años reconoció haber pitado un penalty que no fue en el Insular a favor del Tenerife nada menos, señaló otro contra el Burgos que sí lo era a falta de diez minutos para acabar el partido. Ganaba mi equipo 0/2 y pesimista que es uno, empecé a temer lo peor. El lanzamiento de Jonathan Viera lo escupió el larguero hacia abajo y el jugador canario remató el rechace que no tocó otro jugador rival o de su equipo. Es decir, golpeó en el saque de una falta directa dos veces seguidas la pelota. El árbitro lo permitió, no pitó infracción de Viera ni hizo caso a la reclamación espontánea del central burgalés Córdoba dejando al ex-futbolista que hace de locutor en el movistar y a servidor con un palmo de narices ante semejante atropello a la liturgia futbolística. Al señor Sagués Oscoz le salvó que anoche el Burgos estaba protegido por la Fortuna y el cabezazo de Viera lo atrapó Alfonso Herrero. Si el canario hubiera marcado, el árbitro del VAR no le habría quedado más remedio que descubrir el error del trencilla y la jugada se glosaría en esos programas que quieren convertir en anecdótico lo que tendría que ser imperdonable.
       

Errores más garrafales que el del señor Sagués Oscoz que a ustedes les parecerá tontería menor y que si lo comparamos con el Código de la circulación supondría no respetar un ceda el paso, con el peligro que tienen los ceda el paso, los cometen nuestros árbitros al amparo de un VAR que poco a poco se ha ido admitiendo como justificación robótica, es decir irresponsable, de los disparates que cada jornada comete un gremio que pide respeto sin respetarse a sí mismo.
       

Al Cádiz, que bastante tiene con la maldición del alcalde de la ciudad que lo ha condenado a no ganar en el estadio que se llamaba Ramón de Carranza, le pitan unos penaltys de risa; no llegan ni a personal del baloncesto, quédense en  chirigoteros como el alcalde de la maldición... pues al Cádiz como digo, puso el jefe Medina Cantalejo la otra mañana a Mateu Lahoz contra el Celta. Mateu se pasó todo el partido llamando a los jugadores con mucho mover de manos y un "ven, ven p'acá que te lo explico". Y el tío blablablá sin venir a cuento. "Mira Javi.." le decía a Javi Galán que ya sabía de sobra que había cometido falta, y le soltaba una turra de padre y muy señor mío. Me malicio que el jefe de los árbitros, que es de Tomares, donde abundan los supersticiosos, tiene claro que el Cádiz no puede salvarse y para espantar acusaciones manda a los más conspicuos intérpretes del Reglamento del fútbol a que justifiquen con diálogo, que es lo políticamente correcto, lo que no tiene explicación posible. Mateu, para no ser menos que los colegas que le han pitado penaltys esperpénticos al Cádiz, se sacó uno de la manga y fue cosa de ver cómo explicó a Jeremías "Conan" Ledesma lo que no había hecho a Santi Mina. Y luego están los penaltys y no penaltys de los grandes, que esos sí que tienen miga de difícil digestión. A servidor al menos le queda el Córdoba en divisiones en las que aún no ha llegado el inquietante artefacto. Les juro que siendo los árbitros de inferior categoría sus equivocaciones son bastante menos llamativas y sobre todo enrevesadas que las de los Mateu Lahoz y compañía.

Nuevo recordatorio de que la derecha ha cambiado

 

Burgos

Calle de Saldaña

Al fondo, iglesia de San Esteban

 

Hughes

Abc
 
Sin la menor pretensión politológica he querido fijarme en quiénes podían ser los perdedores de las elecciones castellano-leonesas (la incomodidad que a todos nos provoca este guioncillo es considerable).
 

Respecto a 2019, Ciudadanos ha perdido (redondeando y brutalmente) unos 150.000 votos; el PSOE, más de 100.000; el PP, unos 50.000. Estos tres partido han perdido en conjunto más de 300.000 votos, ¿dónde se han ido? No lo sé. Eso lo dirán los politólogos y los partidos, en sus comandancias, pero hay tres ganadores que han podido llevárselos. El primero, la abstención. Unos 150.000 castellanos se han quedado en su casa (creo que llovía). El segundo, Vox, al que han votado 130.000 ciudadanos más, y después las opciones provinciales o Españas vacías: SoriaYa se lleva casi 20.000 votos, UPL crece en unos 25.000 y XAV en más de 4.000, es decir, que las provincias se llevan 50.000 votos que antes no se llevaban.


Repito. Perdedores o lúseres (cantidades aproximadas):
C’s: -150000
PSOE:-110000
PP:-50000
Ganadores:
Abstención: +150.000
VOX: +130000
Provincias varias/Españas Vacías: +50.000
Podemos se queda más o menos igual. Pierde, pero no mucho.

Sé que esto es una cuenta de la vieja, y sé que esto no es, como dirían, extrapolable a las generales de manera directa, pero son movimientos muy fuertes y claros en poco más de dos años. La pérdida del PSOE, que se daba por segura con la coyuntura, siendo grande, se ve compensada por esos votos a la España Vacía. Son votos que parecen ligados, camuflados, que se refugian allí para volver con papá después, quizás en forma de diputado a la turolense.
 

Los votos que no van al PSOE no van a ningún rival o alternativa. No van a Podemos, desde luego, que se queda en lo que es, en lo que fue siempre IU, un número constante, como el de fans del heavy metal, así que se van a la abstención o a las opciones provinciales. ¿Es muy grave esto para ellos? ¿Hay cambios muy considerables? Parece que no. La izquierda se atomiza un poco más, da entrada a la identidad soriana (que también tienen derecho) y todo será pastoreado por el PSOE y su entramado mediático e institucional (el PSOE como pastor de identidades).

El mambo sucede en la derecha. Cs es ya algo muy marginal (ahora es cuando sería interesante meterse en Cs, meterse a no pillar) y sólo en Castilla y León, y para asuntos autonómicos, no muy emocionantes, 200.000 personas dejan de votar a Cs y PP (150, 50). Son muchas personas. Cs se esfuma y el PP sigue perdiendo votos que camuflan sus victorias electorales. Gana gracias a Vox, es como si se aupara en ellos, pero en esa posición empieza a haber dependencia y forcejeo. El PP parece igual de alto, pero es un efecto óptico, si nos fijamos bien vemos que están subidos a hombros de Vox, tambaleantes, porque en eso hay cierta debilidad. Estas elecciones castellanas vienen a recordarnos, o a reafirmar, que la derecha ha cambiado. Del C’s-PP de hace muy poco se pasa a otro marco en el que, por un lado, hay un Vox pujante de liderazgo firme, y por otro, un PP que pierde salvo cuando está Ayuso (tras la estela de Vox).
 

Ya no estamos en la España de Rajoy y Rivera. Ese eje Cs-PP ha muerto, y esto es otra cosa. Toda ese gran macizo centrista, esa especie de gran continente opinativo e intelectual, esa Mongolia consensual en la que nos movemos sin parar, una y otra vez, una y otra vez (¡galopando estepas oneguistas!) está más muerta que Carracuca, cosa que algunos intuyeron iniciando reconversiones (como se dice mucho ahora, reinventándose), pero ahí está, ahí sigue, el decorado y la melodía. No se enteran o no se quieren enterar. Y esto hay que recordarlo porque aún se oye por ahí el camelito de Las 3 derechas. No existe tal cosa, hay dos, pero con un desplazamiento ideológico importante. Los que quieran seguir con el transformismo y el gatopardismo del centro ahí lo tienen, en el viaje de Casado, pero a la derecha ya no hay un Rajoy, está Vox, y esto cambia el debate o debería porque Vox dice algunas cosas distintas. Es decir, ellos pueden irse al centro, vivir en el centro, mantener la ilusión, inventarse la tercera vía de la tercera vía de la tercera vía, pero el marco, aquello de lo que la gente habla o lo que la gente desea, es otro.
 

Al candidato Gallardo, poco conocido, y al que seguirán más, porque la juventud que él representa va en parte por ahí, le han votado en un número similar a los votos que recibió Vox en Castilla en las últimas generales. Esto confirma el arraigo territorial paulatino, su institucionalización, el éxito y el peligro de la moqueta, el surgimiento arbóreo de unos cuadros y un cambio definitivo de dialéctica (perdón) con la exigencia de entrar en el Gobierno. La derecha ha cambiado y ésa es la tendencia de la realidad, lo otro es contradirección.

Flóper, tu Monchi es nuestro Michu


 

El día que Michu conoció a Haaland


El director deportivo del Burgos CF estuvo en Alemania

 junto al delantero noruego

Michu, con la camiseta del Burgos CF que regaló a Haaland




Fue la pasada semana cuando Michu acudió a la fábrica de Adidas en Alemania, invitado por la propia marca de ropa deportiva (fue su patrocinador en su época de futbolista). Allí estaba el delantero noruego para asistir a una reunión con los directivos de Adidas, que quiere reclutarlo para patrocinarlo durante los próximos años. Y allí estaba también Zinedine Zidane, en un gesto que los medios alemanes consideran un paso importante para que el delantero acabe en el Real Madrid.

«Era la primera vez que estaba con él, y estuve charlando durante 20-30 minutos. Incluso nos sacamos alguna foto juntos. Me pareció un joven muy amable. Me conoció en seguida, incluso con la mascarilla puesta», recuerda Michu, que admite que pasó unos momentos muy agradables con él. Y también con Zidane, «que me recordaba de mi época en el Rayo Vallecano y estuvimos hablando un buen rato de fútbol».

Seguir leyendo: Diario de Burgos

La merienda del león


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El Athletic de Marcelino se merendó la cena del Madrid de Ancelotti, que no vio en toda la noche el balón (que no vio la forma de meterlo en la portería vasca), con la disculpa de que, “ausentes” los brasileños, no eran once.
    

Como ruido de fondo de los comentaristas, que hablaban como parpayuelas en una peluquería, se colaba el juego de piernas, como saltando a la comba, de Gerardo Diego: “¿Tener un balón? Dios mío. / Qué planeta de fortuna. / Vamos a los Arenales: / cinco hectáreas de desierto, / cuadro y recuadro del puerto. / Qué olor a Tabacalera. / –Suelta ya el balón, Incera. / –No somos once. –No importa. / Si no hay eleven hay seven. / Qué elegante es el inglés; / decir sportman, team, back; / gritar goal, corner, penalty. / (Aún no se ha abierto el Royalty.)”
    

–Para el Athletic es el partido álgido –anunciaba Kiko Narváez, que no sabe qué significa “álgido”, comentando al ex león Echeberría, que dijo que, en su época, el partido señalado en Bilbao era… el del Madrid.
    

Un poeta bilbaíno, Basterra, nos descubrió que el león es cordero asimilado, que eso fue el Madrid copero en San Mamés, uno de esos recentales (incluimos al Barcelona de Xavi) a los que “les titilan de placer las colas”, vistos por Salvador Rueda.
    

Y luego, el Granada.
    

Para el madridismo, el Granada es, en lo malo, Fernández, y en lo bueno, Ñito, nombre que uno tiene asociado a la leyenda de un león. Cipriano Antonio González Rivero, Ñito, en los 70 portero chicharrón del “club nazarí”, como dicen los cronistas deportivos, cuyo nombre salía a relucir en las conversaciones picantes porque un compañero suyo de vestuario contaba que “cargaba con la merienda de un león”, eso que en los 90 la compañía americana Shaper Briefs comercializó por treinta dólares en forma de gayumbos con “Endowment pad” incorporado.


    Ñito fue el primer portero español (y probablemente europeo) en salir del área jugando con los pies (eso que el Busquets de Cruyff haría luego, sólo que en leotardos), en una época en que Miguel Muñoz prohibía, con amenaza de multa y de las gordas si cruzaba la línea del centro del campo, hacer a su central De Felipe en el Madrid.
    

¿Por qué el Athletic se merendó la cena del Madrid? “Merendar la cena” es una expresión del pícaro salmantino Villarroel, que huía de pleitos y no quería en casa ni abogados ni gatos, pues estos, decía, roen un arca, y los otros suelen merendar la cena. Al Madrid le merendaron la cena en San Mamés primero por Rubiales, que es abogado, y que hace unos calendarios que ríanse del disparatado calendario republicano del matemático Romme que necesitó nada menos que de Napoleón para ser abolido. Y luego por Marcelino, que ha hecho con futbolistas del montón un equipo-acordeón tan competitivo que hasta se podría hacer el juego de palabras de Churchill: “Nunca en el ámbito de los enfrentamientos coperos ha habido tantos que les debieran tanto a tan pocos”.
    

La caída copera en Bilbao ha dolido porque se debió, no a la desidia, como tantas veces, sino a la impotencia: del equipo en el campo y del entrenador en la banda. Este año querían la Copa y no han podido, que de aquí vienen las dudas. ¿Hay plantilla? Si la hay ¿se le saca todo el rendimiento? ¿Hay cantera? Si la hay ¿por qué no se le ha puesto a prueba en la Copa? Estos son los pelos que Ancelotti se ha dejado en la gatera de San Mamés. De caer en octavos con el PSG las cosas se pondrían todavía más feas para un hombre que vive su segunda vuelta. “Cuando me enteré de que el Madrid lo había despedido –cuenta su gran amigo Galliani–, pasé cinco días con Ancelotti en Madrid para que volviera al Milán. Él tenía miedo a volver. Se dice ‘No vuelvas nunca’, y lo entiendo.”
    

Pero las cosas malas suceden más por cansancio que por maldad: Modric-Casemiro-Kroos no son malos, pero están cansados. Se mueven como el octogenario Carvajal, alias Demonio de los Andes, veterano de los Tercios en Rávena, Pavía, Saco de Roma, Méjico, Perú… Y el ataque serio se reduce a Vinicius, que dio dos veces la vuelta al mundo para hacer una “caneta” brasileira con su Selección, y a Benzemá, nuestro Lawrence de Arabia, ya en edad provecta, que es esa edad que da malas noticias, como la de Ramos y su “síndrome del sóleo viejo”. Se hacen necesarios, como el comer, Mbappé, y sobre todo, Haaland, que tantas novias tiene, aunque siempre se le podría camelar fichando a Miguel Pérez Michu, el Monchi del Burgos, idolazo, al parecer, del noruego, que celebra los goles como lo hacía el futbolista asturiano del Swansea City. El caso es que el Madrid no puede ir por el mundo con Isco de delantero centro. Lo sabe incluso Xavi, que se ha hecho fichar once delanteros para asegurarse tres tridentes y medio para no hacer el ridículo… ¡en la Europa League!


 

La grúa llevándose de Valdebebas el Rolls de Courtois

 

SAÚL Y HAZARD


    Saúl, un zurdo moldeado por Simeone, acabó en el Chelsea, y resume su visión del fútbol-Premier: “Más físico y un poco más loco, más ida y vuelta, que en la Liga. Menos posesión y más entretener a los aficionados”. Y señala como víctima de las diferencias de estilos a Hazard, figura en el Chelsea y náufrago en el Madrid. Cree que en Inglaterra Hazard gozaba de más uno contra uno, y que en España, al tener fama de bueno, se lo ponen más difícil. Pero la diferencia fundamental es que en Inglaterra el futbolista puede viajar tranquilo en el Metro, y en España, no. Courtois, por citar a otro ex del Chelsea, acude a los entrenamientos de portero (barrigazos en la hierba) en Rolls-Royce.

[Lunes, 7 de Febrero]

Dos cartas de amor


San Valentín / Claudia Ruiz Picot - 2010


DECLARACIÓN DE UN CANTANTE DE RADIO
A UNA JOVEN A QUIEN CONOCIÓ EN LA ESTACIÓN DONDE ACTÚA

Buenos Aires, 14 de Abril, 1945
Estimada Zulema:

Le escribo no a impulsos de un capricho, sino bajo el influjo de una pasión que ha prendido tan fuerte en mi corazón, que solamente podré calmarla, ¡estoy seguro!, si el puro amor que usted ha despertado en mí halla eco en su almita de mujer casta y buena.

Sólo vi a usted en una oportunidad, pero fue suficiente para que su recuerdo dejara una estela luminosa en mi imaginación. Y, al recordarla, no sé qué admiro más en su belleza: si la perfección de la boca o la elegancia majestuosa de la silueta; si los reflejos del oro de sus cabellos o la dulzura de su mirada...

Era la noche del jueves pasado. Usted estaba en una de las plateas intermedias de la sala de audiciones. Mucha gente llenaba el recinto, pero yo la veía a usted, únicamente a usted, destacándose del abigarrado conjunto. Y puedo jurarle que los aplausos que premiaron mi labor de esa noche eran dirigidos a usted, pues si logré matizar mis canciones con toda la ternura, la emoción y el dolor que ellas reflejan fue porque yo no hacía más que exteriorizar los diferentes estados de ánimo por los que estaba pasando y que usted inspiraba, ora me escuchara con atención, ora sonriera, ora coqueteara.

Tuve la dicha de que fuéramos presentados. Y aunque en ese breve instante no pude cambiar más que unas pocas palabras, la felicidad de estar tan cerca, de estrechar su pequeñísima mano, representó la más alta recompensa a la que me fuera dado aspirar, y sirvió para convencerme aún más, si hubiera sido posible, de lo hermosa que es usted y de lo enamorado que estoy yo.

¿Debo abrigar esperanzas de una contestación favorable? ¿Estaré obligado a vivir siempre con el dolor de una pasión no correspondida? ¡No lo sé! Sólo su respuesta podrá poner fin a esta torturante ansiedad.

Suyo,
Alfredo

[Hoja volandera incluida en el libro Con todas las letras, de José-Miguel Ullán]


______________



Buenos Aires, 22 de Abril, 1945

Apreciado Alfredo:

He creído siempre que eso del amor "a primera vista" lo sentían tan sólo los personajes de novelas. Mas debo ahora rectificar esa opinión, ya que, al igual que usted, he sentido, en el mismo instante de verlo, una indescriptible sensación de ternura y melancolía, júbilo y dolor, una rara impresión, en fin, que no acierto a definir sino como amor del bueno.

Aunque he seguido su carrera de artista a través de toda su actuación radial, nunca había tenido oportunidad de escucharlo personalmente. Esa noche (noche que quedará en mi pensamiento como una de las más felices de mi vida), un hecho casual me brindó la anhelada ocasión de satisfacer mi deseo y verlo. Esto sólo ya significaba para mí una gran alegría. ¿Se imagina usted la impresión que experimenté cuando, al verlo aparecer junto al micrófono, pude exclamar: "¡Es como yo lo había soñado!"? ¿Y qué decir de la dicha que embargó mi corazón cuando, después de abarcar con una amplia mirada a la concurrencia, sus ojos se encontraron con mis ojos?

No quisiera engañarme; pero afirmaría que las bellas sonoridades de su voz, que usted maneja con arte tan exquisito, parecían como veladas por una contenida emoción que hacía más subyugante aún el placer de escucharlo. Y aunque temo creer, por lo que representaría de felicidad inmensa, que de esa emoción fuera yo la causa, como me lo dice usted en su misiva, es tal el ansia que siento de que ello sea verdad, que lo creo...

Muchas cosas quisiera decirle, tantas, que no atino a formular ninguna frase que exprese fielmente mi pensamiento. Por ello, renuncio a hacerlo, sirviéndome de alivio a la tristeza (que mi incapacidad epistolar me ocasiona) el pensar que pronto escucharé de sus labios las apasionadas promesas de amor de las cuales su carta es anticipo. Hasta entonces,

Zulema

Lunes, 14 de Febrero

 

Valle de Esteban

El amor del soldado

Coplas del iconoclasta enamorado


Vainica Doble

Con cemento y hormigón, 
para ti, para ti, mi amor, 
voy a hacerte un rascacielos, sí,
para ti, mi amor, sí, sí, 
para ti, mi amor, 
con cemento y hormigón. 

Derribando la mansión
porque sí, porque sí, señor, 
del solar de mis abuelos, 
para ti, mi amor, sí, sí, 
porque sí, señor, 
derribando la mansión. 

Para ti, corazón mío, 
para ti, para ti, mi amor, 
voy a desviar el río, sí, 
para ti, mi amor, sí, sí, 
porque sí, señor, 
para ti, mi corazón. 

Que el agua con su murmullo, 
con su glu, con su glu-glu-glo, 
puede estorbar nuestro arrullo, 
run-run del amor tuyo, 
run-run de mi corazón 
el run-run de nuestro amor. 

Si te aburren los pajaritos
con su pi, con su pío-pi,
con una escopeta, 
pim-pam-pom, 
con un tiragomas, plim, 
los mataré yo 
para ti, para ti, mi amor. 

Y te los serviré fritos 
para ti, para ti, mi bien, 
fritos en una sartén, 
crish-crish, 
de los pajaritos fritos en la sartén 
para ti, para ti, mi bien. 

Si te asusta el mayordomo 
con su aire de Boris Karloff, 
por ti lo despediré, mi amor.
También a Catalina, 
el aya que me crió 
la voy a despedir yo. 

Si te estorba aquel ciprés, 
para ti, para ti, mi bien, 
con placer lo serraré, 
ris-ras, para ti, mi bien, 
si te estorba aquel ciprés. 

Lo plantó tía abuela Inés 
para mí, para mí, mi amor, 
cuando volví de la guerra, 
ris-ras har la sierra, 
tic-tac-mi corazón 
tiquitictac por tu amor.

domingo, 13 de febrero de 2022

Aquel Febrero Loco de Umberto Eco



 In Madrid, if you knou the city well,
 the night never ends. Ava Gardner


José Ramón Márquez

El día 13 de febrero de 1978 se convocó en el viejo Salón de Actos de la Facultad de Ciencias de la Información una conferencia que dictaría el semiólogo italiano Umberto Eco. Eco era entonces, junto a la Escuela de Fránkfort, la gran referencia para aquellas hordas de Profesores No Numerarios (PNN), jóvenes de apenas cuatro o cinco años más que los alumnos a los que daban clase, que se habían ido acoplando en los vericuetos de la Facultad con el firme propósito de hacerse fuertes y llegar a obtener fijeza en sus plazas y en sus pagas, con los sueños puestos en las, entonces, inalcanzables cátedras.

De Eco se prescribía al alumnado el Tratado de Semiótica General, editorial Lumen, en el que el autor definía la ciencia semiótica, despeñándose con un desparpajo sólo al alcance de una mente italiana por los vericuetos del significante, del signo, de la semántica, de los iconos y demás parafernalia inherente a dicha ciencia. Yo he de decir, en orden a que se entienda mi propia capacidad de comprensión, que fui incapaz de pasar de la segunda página de tan denso tratado. El vericueto en el que el brillante piamontés te situaba desde el principio de su obra desafió con contumacia las entendederas de un alumno medio -muy medio- como éste, y es justo reconocer la terrible derrota sufrida ya desde las primeras escaramuzas frente a tan capital volumen.

Cuando Eco llega a Madrid, viene precedido del éxito de su “Come si fa una tesi di laurea”, editado el año antes y recibido por la comunidad No Numeraria como tabla posible de salvación a sus cuitas, dado que por aquel entonces ninguno de  ellos, prácticamente, tenía ni en mente la posibilidad de afrontar el doctorado. Luego lo de las tesis se allanó sobremanera a raíz de la proliferación de los ordenadores personales y especialmente con la aparición de la función copy/paste, pero téngase en cuenta que en aquellos momentos las Tesis se seguían haciendo mecanografiadas y cualquier ayuda externa, aunque fuese de tipo conceptual, como en este particular caso, eran recibidas como auténticas bocanadas de oxígeno universitario.

Pues bien, en “olor” de multitudes, con una propaganda bien armada en las aulas y a base de fotocopias por los pasillos, con lleno hasta la bandera e infinidad de jóvenes estudiantes sentados en el suelo, con la mayor afluencia de público que jamás registró el antiguo salón de actos de la Facultad (el polo opuesto a esto sería la presentación de la revista Contracampo con Perucha y Llinás (qDg) y cinco espectadores), se presentó Eco como el rock-star de la semiología. Saludó en español y en seguida se disculpó por no poder continuar su alocución en nuestra lengua y se largó la conferencia en italiano ante la embelesada mirada de su audiencia masiva, de entre los cuales apenas habría media docena que tuviesen nivel adecuado como para seguir sus palabras con una mínima solvencia. Eco habló de lo suyo, de la semiótica, de la relación del terrorismo con los mass-media (midia decían los PNN), de las modas culturales, de la estética, del arte, de los intelectuales... Y hubo muchos que se enteraron de lo que se había hablado al día siguiente... por la prensa.

Un par de años después publicó “El nombre de la rosa”, novela profética en la que anticipa a Bergoglio, y a partir de ahí ya su fama fue enorme.

Sit tibi terra levis, magistre.