jueves, 6 de diciembre de 2018

Patriotas

Conthe


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

De un señor como Manuel Conthe, economista del Estado y lector de Camba, no esperaba uno un tuit como esto, propio de un Mortadelo de la política de corral:

–A muchos españoles nos ofende poco que Dani Mateo se suene con bandera porque defendemos “patriotismo constitucional”, no nacionalismo atávico y semirreligioso. Nueva muestra de que nacionalismo español es fenómeno marginal.
Conthe, pues, se declara patriota… ¿del mandato imperativo?, expresamente prohibido (aunque sin éxito) por nuestra Constitución, hija de la alemana, como el “patriotismo constitucional”, un truco de Habermas para eludir el pasado nazi.
Pero el franquismo no fue nazismo: los dos vencedores de Hitler, Eisenhower (el real) y De Gaulle (el moral), visitaron a Franco en Madrid. Otra cosa es que Conthe, que ha visto “Casablanca”, cuando los de Vox entran al bar de Rick se sienta Victor Laszlo y se arranque con el artículo 155 (un salsipuedes jurídico, por cierto) como si fuera la Marsellesa.
Y tampoco la Ley Fundamental de Bonn es una Constitución, sino una carta otorgada por un ejército de ocupación que estableció estos Estados de Partidos “que con tanto trabajo nos dimos todos” en Europa. La música es militar, y la letra, de un jurista de musculosos sofismas (al que en España sólo leyeron Fraga y Manuel García Pelayo) que en el 49 llenó de paja democrática el muñeco (eso que excita el celo patriótico de Conthe) y que luego inspiró la doctrina para las sentencias de prohibición del partido nazi en el 52 y del partido comunista en el 56.
Las Constituciones no se otorgan; se conquistan, cosa que hasta la fecha sólo ha ocurrido en América, cuyos padres fundadores alcanzaron la inmortalidad con su Constitución federal, que supone la invención de la democracia representativa, y antes, con su humildad para admitir el error de la Constitución confederal, que los llevaba a la ruina como nación, ésa que lo único que hizo, al decir de Borrell (otro de la “elite”, como Conthe), fue “matar a cuatro indios”.

Jueves, 6 de Diciembre



Po'torna piena di sospir nel core

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Fascistas en Cádiz y Córdoba

 Córdoba ayer tarde

Cádiz ayer tarde


Francisco Javier Gómez Izquierdo
      
       Vale que no comprenda las vicisitudes de los políticos en sus negocios y componendas utilizando la democracia como excusa, pero en ocasiones como la presente no puedo evitar una tristeza infinita  ante el “morro” que le echan algunos de ellos  en estas horas estúpidas, y destaco sobre todos a don Iglesias porque la hipocresía de don Sánchez, don Ábalos (“¡qué cosas dice también este hombre!”) y ¡cómo no! doña Calvo, es ya costumbre enquistada.
     
Don Iglesias, gran rabadán de las Españas que ignora, ha ordenado, y digo bien, “ordenado” a los pastores que tiene a cargo de “sus” variopintos rebaños, incendiar las calles andaluzas, con el pretexto de que los fascistas “ya están aquí”.  Don Iglesias, don Errejón, don Monedero, doña Calvo... son “a lo visto” profesores a los que pagamos para que nuestros hijos se eduquen en  universidades que tienen el alto honor de “controlar”.  Implados de la tan sagrada como laica misión de la educación de, como digo, las Españas, ayer esos profesorcillos de Cádiz y Córdoba -más de 20.000 interinos en educación; quiero decir que no han aprobado oposición, ésa que dicen los cretinos que tienen aprobada los profesores de la pública- que mueven el rabito en el momento que don Iglesias agita su coleta y que sin el móvil a mano no sabrían decir quién fue antes si Fernando el Católico o don Pelayo, “enseñaron” a sus más que entontecidos alumnos a parar el fascismo. Con la estimable colaboración de encapuchados profesionales de “la revolución por venir”, camuflados entre yo creo que muchachos sin conocimiento... como no encontraron fascistas, pararon la circulación, se rieron de la policía, de los ciudadanos y de todo tipo de trabajadores que pagan impuestos para que ellos gocen con la adrenalina de sus destructoras aventuras adolescentes. Hasta a periodistas agredieron. A varios. "Os damos cobertura. No somos el enemigo", decía una reportera de Onda Cádiz.
     
Tanto en Córdoba como en Cádiz los responsables del orden público dejaron hacer, por lo que “la gente” que andaba en sus faenas y en sus recados y quedó atrapada con criaturas a la salida del inglés, en el entrenamiento de la gimnasia, yendo a arreglar la rotura de un bajante..., en los terroríficos atascos, acabó por arrepentirse del todo de tener como alcaldes y concejales a esa facción manipuladora de los más vulnerados que vulnerables mocetes del “Franco ha Wuerto” de las pancartas gaditanas.

       Ayer en Cádiz, de donde dice mi chico que es a pesar de nacer en Córdoba y ser su padre burgalés y su  madre de los Montes de Toledo, llegó para quedarse unos años en la educación pública el sindicato USTEA, esa tremenda desgracia a la que dicen sindicato andaluz que fue fundada dicen que por unos pocos trotskystas obsesionados por librarse de las aulas. Doña Rodríguez y don González “Kichi” creo que estuvieron cerca de su fundación y en vez de en sus colegios -al Kichi le quedaba muy lejos, en Almería o Málaga, no recuerdo ahora- ejercían de sindicalistas de los trabajadores de Delphi, los desposeídos de la Viña, de los ingresos de comparsas y chirigotas, junto a la Caleta ¡jozú, qué arte! ¡Cómo serán estos delegados sindicales de USTEA que los padres y el resto de profesores prefieren que se liberen a que los niños caigan en sus manos!
      
De democracia cada vez entiendo menos, pero creo que los de Vox no pueden gobernar en Andalucía, pero si don Iglesias y doña Calvo siguen cabalgando en su desvarío, cualquier día se ponen de alcaldes donde menos se espera. Los que sí van a gobernar las voluntades e inclinaciones de nuestros hijos, sobre todo en las Andalucías, son los pastores obedientes del gran rabadán, apesebrados en la educación pública. Y hecho el daño, ahora “fueraparte” a contratar a costa de tu peculio, exorcistas.

    ¿Y ellos? Ellos tienen todo pagado.

Paz social

"¿Anomalía democrática?"


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Igual que el sabio Epicuro renunció a los placeres por mor de la paz, por mor de la paz renuncia a los valores la socialdemocracia, que ha impuesto el “disvalor” de la “paz social” a cualquier precio: tú no saltas la tapia de mi cortijo (eso incluye la gañanía comunista en La Navata) y a cambio te quedas con el baúl del presupuesto público.

La paz epicúrea era una mezcla de ecuanimidad e inteligencia. La paz socialdemócrata (“paz social”) es una mezcla de corrupción (sólo por corrupción pueden los prestatarios pensar los mismo que los prestamistas) y “orden público” (obediencia a las leyes), concepto con que Napoleón se cepilló el “espíritu público” (amor a la patria) de la Revolución.
Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y truena la chusma de Pablemos en las calles para que ningún prestamista olvide que los mejores perros pastores son los comunistas, como se ha visto en Grecia, donde en medio de la dieta más estricta el esquileo alemán se lleva a cabo sin que oigamos un balido más alto que otro, merced a los oficios de Tsipras (¡oh, aquel “tócala, Alexis” de Pablemos!), el “border collie” que acabó con las dionisiacas “raves” de Varoufakis, el ídolo de Ciudadanos, cuyos directivos se echaban por Reyes su teoría de juegos (la quito, la pongo, ¿dónde está el garbanzo?).
Completan la mascarada Zapatero, el Manolo del Bombo del autobusero de Caracas, y el cantinflero González, denunciando al alimón la “anomalía democrática” (?) de Vox.
–¡Anda, cantinflas, acaba ya de una vez con tu cuento! –dijo un espectador a Mario Moreno, que hacía de presentador en un circo, y él, que como boxeador se había hecho llamar Chatoperro, pasó a llamarse Cantinflas, y para siempre.
En boca de estos cantinfleros, la “anomalía democrática” debe de ser cosa de la “anocracia” que predica el tricotómico padre Colomer, Gerundio de la tricotomía andante, pero a España, con su deuda, no la libra de un futuro a la griega ni Juncker en pleno ataque de ciática.

Miércoles, 5 de Diciembre


Cosi in mia vaga mente e peregrina

martes, 4 de diciembre de 2018

Vencedora

Seguramente el peor actor de la historia en El Tabarrón Que Se Nos Viene Encima


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

A los abstencionarios no nos felicita nadie, siendo la abstención la fuerza decisiva en Andalucía, aquella California prometida en los 80 por los Guerra, más la recuperación de Gibraltar. Eso se debe a que la abstención constituye el enemigo mortal del Estado de Partidos (“Dictadura de lo Políticamente Correcto”, en jerigonza cursi), cuya razón de ser consiste en la integración (domesticación) de las masas, privadas de representación, que es el pretexto de los partidos para constituirse en órganos del Estado. Una abstención de más de la mitad haría a los partidos estatales ineficaces, y por tanto, innecesarios, que ése es su miedo, y no Vox.

Vox sólo son los golpecitos que en “Casino” se oyen en el maletero del coche de “Nicky” Santoro (Joe Pesci) camino del desierto de Nevada: es la Representación de la Nación, que patalea cuando la llevan (envuelta en propaganda) a enterrar.
Eliminada la representación (sustituida por lo que los alemanes, inventores del sistema, llaman “identifizierung von wille”), el votante no da su voto a una persona, sino a un partido, cuyo jefe se erige luego en intérprete de su “wille”. Rivera, sin otra cultura política que el pujolismo (es decir, pactismo, que requiere de ausencia de principios), “jefecea” Ciudadanos, e interpreta que en Andalucía la voluntad del votante de Vox es restar a los comunistas los votos necesarios para que los centristas puedan mandar con el apoyo de los socialistas. Que ésta, ay, es la escena truculenta con que arranca “Casino”.
–Hemos atropellado un ciervo, mamá.
El tabarrón que se nos viene encima no lo mejoraría el “acelgo” Sacristán de “Solos en la madrugada”. Todos contra el fascismo, que, sea lo que fuere, siempre son los otros. Y todos con la democracia, ninguno de cuyos tres principios constitutivos (representativo, electivo y divisorio) ha reclamado jamás nadie para los españoles, que se morirán de viejos, como las liebres de Dumas, sin catarlos.
Andalucía, la eternamente vencedora.

Homo Vox

ABC

Martes, 4 de Diciembre


Come lucerna all'ora matutina

lunes, 3 de diciembre de 2018

Las votaciones en Andalucía

 Del verbo "Embasar"
Profesora de Lengua y Literatura

Del verbo "Excolerizar"
Delegada de Educación de la Junta de Andalucía en Córdoba


Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Hace años, unos treinta, que no participo en los berenjenales de las votaciones, y las de ayer en Andalucía las pasé en mis cosas: paseo mañanero, acompañé a mi doña al colegio electoral -ella sigue creyendo en el negocio- y me metí en casa a ver a la Real, al Atleti y al Barça. Cuando a las ocho y media pasamos a “la nuestra”, la cadena del régimen andaluz, las caras de los locutores, un hombre y una mujer, eran de misterio doloroso. Las de los dos analistas masculinos y los dos femeninos, más que de estupefacción, parecían comenzar el camino de una pesadilla horrorosa que además estaban allí para explicarla. Uno de ellos con barba entrecana se resistía a aceptar el sondeo del  ABC y hasta se indignó cuando uno del partido Vox hizo unas declaraciones eufóricas sin que empezaran a salir los resultados.Cambiábamos de cadena, extrañados de ver gente tan compungida y en la cadena uno salía el cálculo del profesor, que lo fue de mi doña, Tezanos, el jefe del CIS, que ponía a doña Susana Díaz junto a doña Teresa Rodríguez al frente de una Junta en la que desde que vine en el 88, he conocido siempre de los mismos.
     
No voto por muchas razones que no vienen a cuento -seguro que estoy equivocado-, pero en estas andaluzas me vi especialmente tan despreciado y excluido por doña Teresa Rodríguez a la que oí gritar un día mientras comía en la mina que los xenófobos son los que vienen  “d’afuera de Andalucía, de Despeñaperros p’arriba” que claro, castellano viejo que es uno, para evitar la mínima sospecha de cometer el delito de xenofobia, me abstuve. Como casi todos los andaluces, dicho sea sin ánimo de señalar, pero guardo el colegio y el número de mesa por si a los comisarios les da por hacer comprobaciones en la participación. Aire fresco dicen de esta joven antisistema, anticapitalista y antinosecuántos que no es extrema en nada conforme a los usos de los tiempos y de la que creo han de cuidarse, a mi parecer, los padres de los niños del colegio en el que pueda dar clase si hace lo que debe conforme a sus principios, y abandona la política, porque “la gente” ya no la quiere. Una profesora de lengua y literatura que compara al Bódalo brutal maltratador de embarazadas con Miguel Hernández y escribe envases con “b” no quiero que mis hijos la vean ni en pintura. Y menos de profesora.
        
A mí particularmente, que no tengo “paguita”, ni puesto de trabajo en la Junta o en alguna de sus empresas paralelas y que nada tengo que agradecer, al contrario, a un Régimen que sobrepasaba ya lo intolerable, lo que más me ha dolido y por supuesto preocupado durante los últimos 20 años, es la gestión educativa. He padecido a una tal María del Mar Moreno, obsesionada en perseguir con mil atrocidades a los buenos alumnos, a los de sobresaliente, con un odio irracional que yo creo debía ser delito. Que también conste que se lo dije por escrito en su día. Me malicio que ese regalo del Bachillerato para los malos estudiantes que se ha sacado de la manga el gobierno de don Pedro Sánchez viene promovido por la vicepresidenta de Cabra, doña Calvo, que en su día tuvo las cosas del saber andaluz entre sus manos. Creo que a ese continuo arreglar España (lo de Franco, lo de Cataluña, lo del machismo...) de doña Calvo, que ni es andaluz, ni castellano, ni francés, ni de ningún lado, ha hartado (“jartáo”) a los andaluces pues no se reconocen cuando la señora de Cabra dice: “...los españoles y españolas nos piden...”, “..las ciudadanas y ciudadanos quieren de nosotros..” “...vamos a dar a todas y todos...”, como si los españoles la hubieran votado y no supieran (muy tontos nos quiere ella) que es una vulgar usurpadora que quería asustar cuando hablaba de “lasss derechassss” y aterrorizar ahora cuando presumiendo de profesora, (¡qué nivel, madre mía!) de Derecho Constitucional, dice a quien quiera oírle que Vox es anticonstitucional. Sus sostenes en el gobierno, Rufián, Torra, Puigdemont, Tardá, Otegui... llevan la Constitución que ¡ojo! ella ha enseñado en la UCO, por bandera. ¡Ah! y decir a Ortega Lara, un señor de Gamonal con el que un servidor tomó en su juventud más de cinco claretes,  que vuelva al zulo no es ultranada, ni ignominioso, ni siquiera reprochable. Es, conforme a la doctrina de doña Calvo, constitucional.
    
Y por cierto, lo del CIS, además de para vivir del cuento ¿para qué otra cosa sirve?
    Me olvidaba del Canal Sur. Espectaculares las componendas del de la barba entrecana para que sigan gobernando los suyos. “Ya están aquí”, bramaba histérico mientras escuchaba un “no pasarán” y otro“Sevilla será la tumba del fascismo” ridículas soflamas y para mí que hasta analfabetas gritadas a coro desde el hotel en el que el Kichi escribió a las ocho: “..aquí, esperando cosas bonitas” o una cosa así. El otro analista, más comedido, asumía el duelo con mayor entereza pero se cuidó de confesar "..han perdido los nuestros".

El escamoteo blanco

Mourinho y Rashford


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Las sensaciones encontradas que provoca este Madrid vienen de un escamoteo que Solari ha hecho suyo: por un birlibirloque extrañísimo, el Madrid de Cristiano Ronaldo se ha convertido en el Madrid de Lucas Vázquez, que tiene todas las papeletas para ser un Balón de Oro, visto lo de Modric, fichaje, por cierto, de Mourinho, que lo trajo, según la versión mediática, para no traer a Cazorlita y hacer así daño a España.
   
El Balón de Oro de Modric es como el Balón de Oro de Owen, absurdo como un zapato impar, pero sirve para no dárselo a Cristiano Ronaldo, que no asistirá a la gala, ni a Messi, que no figura ni en el podio. Mas un Balón de Oro para Modric es una bendición que le cae del cielo al Madrid, que ahora podrá canjearlo por Mbappé y, además, llevarse un buen dinero.
    
–Con Cambiasso nos ha tocado la lotería –dijo Calderón cuando le colocaron, por una módica cifra, al medio centro argentino.
    
Pero con quien nos ha tocado la lotería es con Modric y su centrocampismo de hámster en la rueda, cuyo Balón de Oro vale un Perú, que en el fútbol es Mbappé, que tampoco debería incorporarse en enero para no tapar a Lucas Vázquez, el Colibrí de Curtis que tapa a Cristiano Ronaldo.
    
Dicen que el Madrid con Lucas Vázquez es igual que caminar con dos pies, que es simple tambaleo, y como dice Santayana que decía Schopenhauer, “una caída perpetuamente detenida”. Lucas Vázquez es, en fin, como un Cristiano Ronaldo de mantero de la Gran Vía de Carmena: hace bicicletas inútiles y marca goles de palomero, se levanta la camiseta y luce tabletas (“tabletiñas”), pega arreones en el campo (la demagogia que encandila a los piperos del Bernabéu… y de Las Ventas) y contestaciones en la prensa.
    
–Tanta crisis y estamos a cuatro puntos del Barça –dijo en Vigo, viniéndose arriba después de ganar al Celta.

    La gente llama a eso “carácter”.

Owen

    A Mourinho le han afeado que acusara públicamente de falta de carácter a cuatro jugadores del United, entre ellos Martial, un Fernandel del fútbol, y Rashford, un “pasmao” de toda la vida.

    –Tienen talento, pero carecen de madurez.
    
Es un mal generacional, generalizado. En Madrid acusan de eso mismo a Isco y Asensio, puestos a los pies de los piperos por ese lucasvazquismo que vive pendiente de la puntación que lleva al título de Empleado del Mes.

    –Mira Carvajal. Ése sí que lo da todo.
    
A Carvajal se le perdona que gaste barba y, sin embargo, se comporte como una Desdémona culé. Hombre, no: o Gravesen o Jordi Alba. Y de mezclarlos tampoco surge el carácter inglés que pide Mourinho para Rashford en el United, pues ni Gravesen es león ni Jordi Alba es unicornio.
    
Inglaterra es, según Santayana, un león domesticado: tiene una jaula llamada Constitución y un parlamento lleno de guardianes con altos salarios y acento cockney. Y describe al león como noble animal que gusta del reposo solemne, que frecuenta preferentemente los claros solitarios y los parajes pastoriles.
    
–Sus movimientos son lentos, bosteza con asiduidad, tiene pequeños ojos casi cerrados en lo alto de la cabeza, larga nariz de disgusto y unas fauces prodigiosas.
    
En el fútbol te pones a hablar de carácter inglés y resulta que te sale Ronaldo Luís Nazário de Lima (vuelvan a ver ese video suyo de cuando empezaba), el de las ovaciones en Old Trafford jugando la Champions con el Madrid.
    
Mourinho pide “carácter” en el United y Solari pide “cojones” (¿Lucas y Vázquez?) en el Madrid: así está el fútbol en este instante. (Guardiola, a todo esto, pide la libertad de los golpistas del “Prusés”: en Alemania, entre rondo y rondo, aprendió una sutil teoría de Hegel según la cual el universo existe con el fin de realizar la independencia). Mourinho nos mata con las transiciones Pogba-Lukaku y Solari nos remata con el tuya-mía Lucas y Vázquez en el esquema que dejó vacante Cristiano Ronaldo, Pichichi de la Liga italiana a sus treinta y tantos años, que eso es un hombre de reto. Y de carácter.


 Leche de pantera en el hogar legionario

LECHE DE TIGRE

    Por encargo de Millán Astray, que buscaba un refresco energético para sus novios de la muerte, Chicote mezcló un litro de leche condensada con otro de ginebra y dos dedos de vodka, más una cucharadita de pólvora, y lo llamó leche de pantera. Nuestros futbolistas no pueden tomarla por causa del dóping, y lo que podría hacer un chupito por medio euro debe hacerlo un entrenador por varios millones de euros. “Mi función es llevar al jugador al límite, provocarlo, enfadarlo”, dice Simeone en “France Football”, y la gente lo escucha como si de su boca saliera leche de tigre. A esa leche de tigre atribúyese la actitud de Diego Costa con el central del Barcelona Umtiti: el delantero intentaba provocar la segunda tarjeta del culé, y como Griezmann, cenizo también en esto, se interpusiera, Costa estalló: “¡Yo soy tu compañero, no él!” Griezmann no entiende que el social Diego Costa quiera ser su compañero en la guerra, pero tampoco entiende que el solitario (“arrogante y distante”) Aymeric Laporte no quiera serlo (ni de él ni de nadie) en la paz de la Selección de Deschamps.

Lunes, 3 de Diciembre

Valle de Esteban

¿Quién te vio y no te recuerda?

domingo, 2 de diciembre de 2018

Un Córdoba resignado al sacrificio

El sarcófago de Medea


Francisco Javier Gómez Izquierdo

        La otra tarde, ordenando unas cajas que tengo detrás de otras cajas de folios en los que se apilan los Don Balones apareció una cinta de cassette todavía viva que se grabó en junio del 78 y en la que Pik pone voz a Jasón y Melquiades a Medea. Yo era el coro. ”¡Qué cosas más raras hacíamos hace 40 años!”, me dije, intentando imaginar cómo serían aquellos trágicos peplos que se regalaban como venganza y qué peligrosas las artes hechiceras. El más que probable descenso del Córdoba a 2ªB nunca alcanzará la categoría de tragedia griega, que sí se catalogaría en el fútbol argentino en las mismas circunstancias, pero el peplo envenenado de Medea a su rival en el tálamo podría ser aquel ascenso de hace cuatro años que con tanta euforia se celebró y que tantas pústulas fue dejando en la anatomía del Córdoba. El club se vistió de boda cuando aún no había hecho la primera comunión -permitan la católica comparación, pues uno viene de donde viene- y no sólo el traje sino las aptitudes con pe, las obligaciones y  comportamientos fueron vergonzosamente desastrosos.  Se ascendió sin merecerlo y ya se sabe que cuanto más alto se sube más dura es la caída. En ella estamos y en el descanso ante el Elche empecé a sopesar lo conveniente de limitarme al fútbol cadete y juvenil de la ciudad, pues el profesional lo están matando entre tantos, no sólo el peplo de Carlos González,  que hasta uno mismo llega a sentirse culpable.
     
El Elche de mi paisano Pacheta -pelendón de Salas de los Infantes- como el Córdoba, está emperejilado con descartes de equipos no precisamente de Primera. Es firme candidato al descenso, pero imagino que el Elche, indigente casi total como el Córdoba, no cometerá la torpeza de despedir al bueno de José Rojo Martín como hizo nuestro presidente con José Ramón Sandoval, el único entrenador capaz de sacar algo de este oasis agotado. El portero es José Juan, del que no digo nada por respeto a la edad. Antier cumplió los 39. Tekio, pundonoroso capitán de la UCAM Murcia, se ha colocado con firmeza de lateral derecho y en el izquierdo está Juan Cruz, descarte del Rayo Majadahonda. De centrales juegan Verdú, un cartagenero al que el amo del Córdoba no quiso sujetar en el B, y Neyder, un colombiano que andaba en el fútbol modesto madrileño. Xavi Torres, veterano de la cantera del Barça y con muchos partidos en Primera con el Betis, Levante, Getafe.. es quien ejerce de jefe en el campo, pero no sé, lo veo muy quisquilloso y menos participativo de lo que debiera. Anda mejor Javi Flores, el vecino de Fátima que al parecer no entendió hace años cuando le dije que había príncipes que se convertían en ranas pues siendo aún un tirillas empezó a excederse en caños y sombreros en 2ªB. Por el mundo “alante” cogió kilos, sensatez y practicidad hasta convertirse en uno de los mejores futbolistas del equipo. No es mucho, pero yo lo creo importante. Quizás el más fino de los futbolistas ilicitanos sea Iván Sánchez jugando a pie cambiado. Nos ha marcado un golazo a lo Robben, pero sin regatear. No lo ha necesitado. Javi Galán y Quezada los últimos infectados por el veneno del peplo miraban la maniobra desde lugares extraños. Este Iván lleva peregrinando desde Jaén a Almería y de Almería a Albacete casi siempre en la banda izquierda. Del joven Gonzalo Villar, un 10 clásico, el Valencia espera su explosión pero sólo se le ven chispazos mientras que Borja Martínez otro mártir de contratos anuales en distintos pueblos busca su asentamiento definitivo en un equipo mediano de 2ª. Ayer estuvo muy bien. La escuadra le quitó un golazo. Sory Bara es un guineano del que he leído excelencias pero que aquí pareció torpe y alocado. Lleva unos pocos goles pero cualquier día se le para la racha y tendrá que salir Benja, otro que estuvo por aquí y no jugó ni un partido, o el eterno Nino, otro al que hay que respetar por edad, dignidad y gobierno. Saltó cuando De las Cuevas hizo el 1-1. ¡Manda h... que un tío medio jubilado al que se le repescó del paro sea ahora el más decisivo del equipo!  La verdad es que el Córdoba se sacudió pulgas cuando salieron los “niños” Moyano y Andresín más que posibles víctimas de esta descomposición, pero es De las Cuevas al único que esperamos los que creemos saber de esto.

Ron, café y puro Balzac (Prólogo a "Madrid de corte a cheka", de Agustín de Foxá)

PRÓLOGO A MADRID, DE CORTE A CHEKA, DE AGUSTÍN DE FOXÁ*



Ignacio Ruiz Quintano

Agustín de Foxá es un lujo de España, cosa que a ver de qué escritor se puede decir ahora.
Cultivó la inteligencia y cortejó a la belleza, aunque, para esconderse, tiró de la ironía.
Como el ahogado perdido en una playa que siempre supo que sería, vuelve felizmente a los escaparates el hombre que por fastidiar a Malaparte hubiera querido ser Bonaparte, Foxá, tan clásico, tan moderno, tan brillante, con su Madrid, de corte a checa, la mejor crónica (estallido, fulgor y pálpito) contrarrevolucionaria de la revolución treintañona en España, la última guerra ideológica en Europa.

–El mundo, en el mismo borde de la catástrofe, era muy hermoso de ver –escribe Churchill recordando aquel 28 de junio en que llegó la noticia de la muerte del archiduque Fernando en Sarajevo.

Y Europa expiró el 28 de julio de 1914.

En España, apenas tres lustros más tarde, todo un régimen milenario se liquidaba –escribe, con melancolía infinita, Foxá– en la consulta de un médico, como si se tratase de una nefritis.
La revolución estalla en el otoño del 34, pero las redomas del furor se harán trizas en el verano del 36 con el asesinato policial del jefe de la oposición, formalmente amenazado (“¡este hombre ha hablado por última vez!”) en el Parlamento por la gorgona de Somorrostro.

De la monarquía milenaria a la revolución proletaria pasando por “una república de trabajadores” improvisada a la manera española por Ortegas, Ayalas y Marañones, en seguida arrepentidos.

“Flor de Lis”, “Himno de Riego” y, ay, “Hoz y Martillo”, precisamente el símbolo que en Madrid, durante el pleno municipal para la purga ideológica del callejero de la capital de España que incluye el nombre, entre otros, de Agustín de Foxá, pintarrajeaba ensimismado, para el psicoanálisis, un joven concejal comunista en su cuaderno.

Giovanni Agnelli

Dicen que Mussolini fue un día a la Fiat y preguntó por el encaste político del personal. Agnelli le enumeró los consabidos pelajes. “E fascisti?”, preguntó el Duce.

–Fascisti siamo tutti, Eccellenza –contestó Agnelli.
Deliciosa explicación de lo de España, donde el fascismo, cuando no está prohibido, es obligatorio.

En lengua de Foxá:

–Hagamos de España un país fascista y vayámonos a vivir al extranjero.
(Que fuera el representante de la España de Franco en Finlandia no le impedía a Foxá reírse con desprecio de Franco y su revolución, contaría Curzio Malaparte: “Foxá pertenecía a esa joven generación de españoles que había intentado conciliar la vieja España católica y tradicional con la joven Europa obrera. Pasado el tiempo, se reía de su generación y del fracaso de esa trágica y ridícula tentativa.”)

Para Fernández de la Mora, que editó primorosamente sus Obras Completas, de biblia y oro, para Prensa Española, en Foxá se daban cita la claridad ateniense, la vitalidad romana, el lujo bizantino, el voluptuoso misterio norteafricano y el sentido trágico de la gente celtibérica.
Mas, para sus amigos, su mejor obra fue la conversación. De ahí su carrera diplomática. Walter Baheot, el publicista de la Constitución inglesa, recuerda que Napoleón se abstenía de enviar a las antiguas cortes extranjeras hombres salidos de la revolución: “No hablan con nadie, decía, y nadie habla con ellos”. Y regresaban a París sin haber obtenido una sola noticia.

Foxá es un virtuoso de la pluma (literatura exuberante) y del venablo: una lengua terminante que lo llevará lejos, muy lejos, a Manila, “desterrado” por el Ministerio (“la Falange es una hija adulterina de Carlos Marx e Isabel la Católica”), en expiación de sus celebradas medias verónicas al fundador de la Legión o al Nuncio de Su Santidad.

–Le pondré “invicto”, porque, como se ha pasado la vida peleando medio ejército contra otro medio, nunca podía ser vencido” –dijo una vez a Millán Astray, que le pedía un adjetivo para “Ejército” en una arenga.

–Pues si esas cosas se las inspira al Papa el Espíritu Santo, yo me hago del tiro de pichón –dijo otra vez al Nuncio.

En Manila apenas dura un año. Moribundo, antes de partir, todavía tiene tiempo de ronear:

–¡Soy el último de Filipinas!

Por algo dijo Cortázar: “No hay cosa que mate a un hombre más rápido que obligarlo a representar a su país”.

Si cada generación es salvada por el santo que más la contradice, Foxá es el santo alocado y generoso (“Gordo; con mucha niñez aún palpitante en el recuerdo; poético, pero glotón; con el corazón en el pasado y la cabeza en el futuro; bastante simpático, abúlico, viajero, desaliñado en el vestir, partidario del amor, taurófilo, madrileño con sangre catalana; mi virtud, la imaginación; mi defecto, la pereza”) que, en su bando, salva a la suya con una obra solar de escritor que sabe a gloria.

Foxá es el mejor escritor de la última generación que escribió bien en España, incluidos sus “Homeros rojos” (“tristes Homeros de una Ilíada de derrotas”).

–Corría por todo Madrid una turbia masa de carnaval sangriento: –anota de aquel tiempo César González-Ruano en sus Memorias–: estudiantes, golfas, obreros y chiquillería astrosa (...) Madrid se puso denso, feo, canalla.

Sofía Casanova
En diciembre del 34, desde Varsovia, Sofía Casanova, que había cubierto para ABC (y a pie de obra) la revolución del 17, contaba en el periódico (el periódico que en el 36 se atraería toda la ira de “la Horda”: dieciocho redactores y medio centenar de obreros de sus Talleres fue el precio) cómo se estaba “incubando la calumnia universal, antecedente de hechos mayores, de la revolución victoriosa que quiere destruir hasta la esencia del españolismo”:

–Repito que Lenin dijo en el año 1918 en Petersburgo: “Afirmados en Rusia, nos apoderaremos de España” –escribe Casanova.

Los revisionistas de la historiografía actual denominan “huelga con incumplimiento de servicios mínimos” a lo que el mismo “Lenin español”, Largo Caballero, llamó “revolución de Asturias”, a consecuencia de la cual, por cierto, Chesterton abandonó en Inglaterra el Partido Liberal: “Imaginen ustedes cual fue mi asombro cuando vi que los liberales (ingleses) se lamentaban amargamente del infortunado fracaso de esos socialistoides fascistas (españoles) en su intento de revertir el resultado de unas elecciones generales”. Y remató (como luego, demasiado tarde, haría Marañón, en el 37 y en París):

–La única conclusión es que el liberalismo sólo se opone a los militares cuando son fascistas y aprueba enteramente a los fascistas mientras sean socialistas.
La revolución en Asturias es la presentación en sociedad de la revolución en España, que no estalla como una bomba, metálica y por sorpresa, sino que se desencadena, enferma y extraña, como una peste.
La pega –siempre ideológica– más repetida que se le pone a la novela de Foxá es su “crueldad”, la misma pega que Nabokov le puso al Quijote (“las dos partes del Quijote constituyen una auténtica enciclopedia de la crueldad”) o la crítica cinematográfica a La Pasiónde Mel Gibson. Tampoco creo que Madrid, de Corte a checa sea más cruel que los “Diarios” (robados) de don Niceto Alcalá Zamora, pero nuestra cultura socialdemócrata del “disvalor” impone pixelar incluso el mordisco del león en los documentales de National Geographic.

Lo que hace Foxá es narrar, a punta de capote, y en sus ratos perdidos, en el café Novelty de Salamanca, el espantoso episodio nacional del terror revolucionario en España.
A Foxá lo pierden (o lo ganan) los cafés. Gecé, el gran celestino de nuestras vanguardias, lo conoció cierta medianoche en un café de Sofía:

–Después lo vi acompañando a Eva Perón en una fiesta de gala en Barcelona. Iba de frac, grueso, congestionado. Le paré en una escalera: “¡Balzac!” Le gustó mucho. Luego en La Habana. Fumaba. Bebía un ron tras otro. Diciéndome: el trinomio de Cuba, superior al de la Revolución Francesa: ¡RON, CAFÉ Y PURO!

…con un olor de parque dormido entre las ruedas…

Juan Ignacio Luca de Tena

–Usted es diplomático, ¿no? –cuenta Juan Ignacio Luca de Tena que, allá por los 40, preguntó un día a Foxá la esposa del elegantísimo embajador americano en Madrid, que era una princesa rusa con fama de ordinaria e indiscreta. (Foxá decía de ellos que él parecía un príncipe ruso, y ella, una norteamericana).

–Sí, señora.
–¿Y está usted destinado en el Ministerio?
–Así es.
–Me han dicho que llega usted todas las mañanas a su oficina después de las doce; que dice cuatro chistes y se marcha sin hacer nada. ¿Cómo se lo consienten?
–Pues… porque yo soy el lujo de la Carrera.

A Tom Paine, que anduvo de chinche en las revoluciones americana y francesa, la condición diplomática le pareció siempre la esfera social más limitada en que podía actuar el hombre. Un diplomático, decía, es una especie de átomo suelto, que constantemente repele y se ve repelido.

Así, Foxá, ese lujo de España.
____________

*Ediciones Espuela de Plata
Editorial Renacimiento, 2016

Agustín de Foxá

La Gran Vía de Olano

CENTENARIO DE LA GRAN VÍA
DE MADRID
Con El Cordobés y Cantinflas

Con Gil, Sara Montiel y Futre

Con Norma Duval

Con Joan Crawford
Con Pitito

Con Borges

Con Marlon Brando
Con el matrimonio Barnard

Con Richard Lester y Marisa Mell

Con Julián López y Juli

Con George Peppard

Con María Albaicín y Cuqui Fierro

Con El Juli emboinado

Con Paula

Con El Cordobés y Natalia Figueroa

Con Jean Cau y Aparicio

Con Litri, Camino y Aparicio

Con Chenel

Con Luis Miguel

Con Arrabal

Con Picasso y Luis Miguel

Con la Reina

Con el Rey

Con Dalí

Con el Ché en la cafetería California
Con Natalia Figueroa,
Lucía Bosé y Pepín Bello

Del libro La Gran Vía se ríe, de Antonio D. Olano

Domingo, 2 de Diciembre

Valle de Esteban

Si el cielo fuera un niño pequeñito

"Porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra"

DOMINGO, 2 DE DICIEMBRE

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.

Lucas 21,25-28.34-36

sábado, 1 de diciembre de 2018

Finanzas

Pitito


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Soy abstencionario (no abstencionista), “ma non fanatico” (el fanatismo consiste para Santayana en redoblar el esfuerzo cuando se ha olvidado la meta), y como espectador de la comedia política mi sueño es disfrazarme de Pitito e irrumpir en ese monólogo de Hamlet que imposta Maroto sobre la financiación del partido de Ortega Lara.
Pitito es don Eduardo José Federico Francisco María de Constantinopla Gamir y Pavessio de Molina-Martell, marqués de Martell, caballero de la Gauche Divine de “Bocaccio” en Barcelona, que un día entró en traje de cascabeles al “Royalty Theatre”, ya empezado “Oh Calcutta!”.
Maroto es el hombre fuerte de la derecha oficial (con póliza del Estado): presume de peluquero de Bildu (“¡Pelillos a la mar!”), pero se pregunta por la financiación (¿Flick o Flock?) de la derecha real (que aún no pilla del Estado de Partidos).

¡La extrema derecha!

–¡Oh, si fuera posible que los bienes, las jerarquías, los empleos, no se alcanzaran por medio de la corrupción! –clama el príncipe de Aragón en “El mercader de Venecia”– ¡Cuántos hombres andarían vestidos que ahora van desnudos! ¡Cuántos son mandados que mandarían!
Para un estatista (cualquier español con nómina del Estado), fuera del Estado no puede haber condumio saludable ni honesto contubernio. Y ése es el escándalo de Maroto, que piensa lo mismo que Pepe Álvarez, el ugetero que pide que todos los españoles abonen una cuota sindical… por el servicio público que él representa.
–El taller hará desaparecer al gobierno –prometió Proudhon.
Mientras, pasamos al cobro el recibo  del Leviatán, que bajo el pretexto de la igualdad “no consiente por debajo de él más que una masa pulverizada de individuos impotentes y desarmados”.
Un siglo hace de la “boutade” de Berth, el discípulo de Sorel, por una “sociedad de productores” moral y heroica:

–El Estado ha muerto.
Mas los Estados (como dice de las religiones Santayana) no desaparecen cuando son desacreditados; hace falta que sean reemplazados.

Sábado, 1 de Diciembre

Valle de Esteban

La estrella
vieja
cierra sus ojos turbios