domingo, 28 de julio de 2013

Dick



Pedro Ampudia

Hay un instante fatídico en el que la tragedia que parecía lejana y ajena y que tan sólo movía a cierta empatía con el dolor de otros se convierte en propia. La porción de tiempo que ocupa la lectura de un mensaje de Whatsapp basta para cambiarlo todo y que el corazón se encoja. Andábamos enredando con el accidente y sus causas y con el tratamiento dado por la prensa al suceso sin sospechar que entre los hierros retorcidos estaba uno de los nuestros. Uno de los buenos, quizás el mejor, aunque ahora suene a elogio manido al que ya se ha ido. Las horas de incertidumbre entre ese mensaje y la confirmación de la muerte de Dick las ocupamos algunos en subir a Twitter las canciones que sabíamos que más le representaban; con las que había bailado, en sus propias palabras, “metiendo culo y sacando morritos”. Cada uno tiene su propia forma de rezar y de enfrentar la tragedia cuando parece pendiente sólo de un milagro que casi nunca llega.

Si dijera que no conocí a Dick mentiría. No lo vi nunca en eso que llaman pomposamente “el mundo real” y sin embargo lo conocía mejor de lo que conozco a la mayoría de los que conviven conmigo a diario. Supongo que a muchos les resultará difícil de entender y, a estas alturas, poco me importa. Santiago Segurola salió horrorizado de Twitter definiéndolo como “un bar de borrachos”. Manuel Jabois ya le contestó con su brillantez habitual, pero uno acaba pensando que el bielsista tenía algo de razón. Mi experiencia me dicta que, más que un bar de borrachos, Twitter es una zona de bares. Uno va entrando en todos hasta que un día descubre un bar en el que pinchan la música que a uno le gusta y se queda en él para siempre. Conocí a Dick en ese bar hace ya más de dos años y con él he desayunado, he tomado el vermut, la comida, el café, las cañas, las copas y hasta la última del último after. He vistos los partidos del Madrid de Mourinho y del Madrid de Messina y del de Pablo Laso. Unas olimpiadas. Una Eurocopa. Conciertos de New Order y Noel Gallagher. He despedido años y celebrado cumpleaños. He bajado con él a comprar risketos al chino y he sufrido con él sus “cierres de mes”. Con Dick y con otros, a los que como a él considero mis amigos por encima de definiciones que convendría revisar más pronto que tarde. De carácter vehemente los dos, hemos discutido sobre lo divino y lo humano sin dejarnos palabras en el tintero de la cortesía. Revisando ayer sus tuits encontré la última discusión que tuvimos, a cuenta del atentado de Boston, y descubrí con infinita e íntima satisfacción que quedó zanjada cuando le dije: “Tú y yo no podemos discutir, Dick”. Era tanto lo que nos unía que carecía de sentido enzarzarse en estériles discusiones sobre acontecimientos sobre los que nada sabíamos en realidad. Lo nuestro era el Real Madrid, el northern soul, el revival mod, Mourinho y Sir Alex, los Boston Celtics, el sonido Manchester y el Brit pop, el baloncesto FIBA de hombres de pelo en pecho y Drazen, los bares, los clubes, los afters, las mujeres que amamos y las que íbamos a amar y Zooey Deschanel.

Algunos tienen la idea de que los tuiteros somos una masa de frikis sin amigos que disfrazan en la red social sus carencias afectivas y sociales. Seguramente haya de esos pero los que yo conozco y yo mismo no somos sino nostálgicos del bar y la pandilla. Y de un tiempo en el que la juventud nos permitía vivir siempre en el exterior ajenos a las responsabilidades y los horarios. El tiempo de los bares frente a la facultad, los amigos del fin de semana y las largas vacaciones de verano en las que todos los días eran sábado. Encontramos en Twitter la manera de pasarnos la vida en el bar cuando ya no podemos pasar la vida en el bar. Encontramos en Twitter aquel bar al que siempre podías dirigirte, cuando salía mal una cita o decidías echarte a la calle a última hora, sabiendo que encontrarías allí a tus amigos. A Dick lo podías encontrar casi siempre en el bar, destilando ingenio en botellitas de 140 caracteres, repartiendo bilis entre los tontos, discutiendo con Koji y Favelas o encerrado en el DM con alguna muchacha bien parecida. En Dick veíamos una actitud descarada, nerviosa y febril que lo emparentaba con los work-class-heroes que tanto amaba, siendo la conciencia de clase de Dick únicamente de orden estético y nunca político. Veíamos una arrogancia de la que descendía lentamente como el riff final de un medio tiempo pop. Dick era pop. Cada uno de sus tuits era una píldora de entusiasmo juvenil y optimismo vital salpimentados a veces de cierta amargura nostálgica. Y el ingenio del que estaban repletos era tan habitual que en ocasiones pasaban desapercibidos hasta el punto de que con las caras b de los singles de Dick podríamos hacer uno de los mejores discos de todos los tiempos. Noel y Mourinho. Mourinho y Noel. La Santísima Dualidad en la que se asentaba el paganismo pop en que consistía la religiosidad de Dick. Noel era Dios y Mourinho era Dios. Dos personas distintas y un sólo Dios verdadero. “Solo creo en Mourinho y en Noel Gallagher. Y ninguno es español”. Una dualidad que se vio aumentada con la llegada al gobierno de Luis de Guindos y el intento, nada exitoso por cierto, de Dick de convertirnos a todos al “deguindismo”. “Ahora mismo están en suelo español Noel Gallagher, Mourinho y De Guindos. No os olvidéis de este momento nunca”. A Dick le gustaban los trajes de corte impecable del Ministro de Economía y que metiera palabras en inglés en sus comparecencias y lo convirtió en mito. Junto a esos dioses todopoderosos habitaban el Walhalla de Dick dioses menores que iban de Petrovic a Khedira pasando por Bird o Ray Davies. Trasteando desde el viernes entre sus tuits encontré uno que no vi en su momento y que llevo bordado ahora en la negra parca que cubre mi alma estos días como si fuera la escarapela de la RAF. Y una escarapela de la RAF ha sido la corona de flores que tan acertadamente eligió Luis Espuny para homenajear a Dick en nombre de todo el Madridismo Underground. Porque esa era la etiqueta que prefería Dick sabiéndose miembro fundador de un movimiento nacido en las catacumbas de Fans del Madrid y al que otros llegamos de rebote provocando no pocas veces que Dick nos mirara, con razón, como simples advenedizos. Dick escribió la mejor definición que se haya hecho nunca del mourinhismo: "El mourinhismo es no deberle nada a nadie" y como él no le debía nada a nadie pudo mantener siempre una independencia que quizás otros muchos perdimos en algún momento. Es por eso que el TL de Dick en Twitter es la mejor manera de entender esos años que ayer mencionaba David Gistau en su conmovedor obituario en ABC. Esa columna de David me hizo recordar, y creo que él la habrá recordado estos días también, una conversación nocturna entre los tres a colación de un artículo de Gistau sobre Obús y que había causado en mí y, sobre todo en Dick, una gran desazón. Acabado el intercambio de tuits, David tuvo a bien enviarme un mensaje directo: "Te voy a contar un secreto. Cuéntaselo a Van Palomaain pero a nadie más, que bastante tengo con lo que tengo". Transmitido el secreto, que quedará para siempre entre los tres, recibí la contestación de Dick, tan suya, "menos mal, macho, ahora ya puedo irme a dormir tranquilo". Genio y figura.

Me perdonará Dick, puede que no, si elijo para despedirle el estribillo de una canción de The Kinks y no una de Oasis. Canción que define, en mi opinión, mejor que ninguna otra el espíritu que animaba a Dick y que lo hacía único e irrepetible. Juan Antonio Palomino, Van Palomaain para los siglos, Dick, amigo, nos veremos pronto.

And I don't want to ball about like everybody else,
And I don't want to live my life like everybody else,
And I wont say that I feel fine like everybody else,
Cause Im not like everybody else,

Im not like everybody else
.




En la muerte de JJ Cale

 
Call Me The Breeze
 
_______________

Eduardo Punset: el Sepu de la ciencia


John Christopher Depp II, Johnny Depp,
 el penúltimo renacentista

Jorge Bustos

Parece que el CSIC corre el riesgo de desaparecer si no le inyectamos entre todos otros 76 milloncetes de dinero público. De todos modos hay más españoles llorando por la extinción del Atleti de balonmano que por el peligro de quiebra que ronda al CSIC. ¿Qué pasaría si el CSIC desapareciera? Pues algo muy parecido a nada, porque los españoles lo de la I+D no lo han entendido nunca, y por eso pedía Unamuno que inventaran los demás, y por eso a los políticos, a fuer de españoles, el primer recorte que se les pone en la punta de la tijera es siempre el recorte en investigación, ciencia, laboratorio o biblioteca polvorienta cuyos legajos no interesan sino al doctorando. Aquí el doctorando integra una casta baja en españolidad, una excepción afrancesada de compañía tan sospechosa como los intocables hindúes.

Y además qué importa que se hunda el CSIC, teniendo a Punset. Eduardo Punset es el último renacentista -siempre que decimos “el último renacentista” confiamos en que sea el penúltimo, confiamos en la surgencia de otra criatura polifacética que ahora mismo es un niño con gafas desechando la tableta por ese Larousse que papá compró por un estricto prurito decorativo-, es decir, un hombre que ha sido de todo y, si no ha alcanzado la excelencia en nada, tampoco sería justo aplicar a su plural carrera el rasísimo rasero que marcó un día en que necesitaba pasta –no tanta como el CSIC- y accedió a vender rebanadas de pan Bimbo como si fueran puras hélices de ADN.

Ahora bien. Todavía las investigaciones de Punset entretienen a algún insomne que zapeando de noche queda atrapado en sus Redes; en cambio, de los quehaceres eruditos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas únicamente nos enteramos cuando Ana Blanco elige uno de sus experimentos entrañables para relleno del telediario.

Seguir leyendo: Click

El bacteriófago
(Colección Look de Té)

La navaja de Ockham en los toros

De lo esencial a lo trivial

Estaba Picasso en una barrera, inspirándose para sus “Toros en Vallauris”, por ejemplo. Hoy está Diego Luna “apoyando” a la Tauromaquia, con argumentos huecos y con palabras altisonantes. Y es que esos son los intelectuales de hoy en día.

Domingo, 28 de julio

CONCHITA CINTRÓN

Pero ya nadie me hacía caso. Y yo estaba allá, lejos de la salida. Cuando Conchita Cintrón, pie a tierra, dio unos capotazos a un toro, creí que era la ocasión de excitar los sentimientos humanitarios.
-Se está descubriendo; va a haber una tragedia. Vámonos, señores. Ya está visto que no deja torear el viento.
Nada.
-¡Vámonos todos! -gemí- ¡Háganme caso, que yo entiendo de esto!
Ni me oían.
-Aquí, -pensé desalentado- no resta sino dar una viva a los cincuenta grados al sol de Sevilla y morir.
Entonces fue cuando vi a Domingo Ortega dos metros más cerca de mi de lo que esperaba
.
 VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

"¿Quién de vosotros que sea padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en cambio una serpiente?"

DOMINGO, 28 DE JULIO
 
Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos:—Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.

Él les dijo:

—Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu nombre.Venga tu reino.
Danos cada día nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos metas en tentación. Supongamos —continuó— que uno de vosotros tiene un amigo, y a medianoche va y le dice: Amigo, préstame tres panes, pues se me ha presentado un amigo recién llegado de viaje, y no tengo nada que ofrecerle. Y el que está dentro le contesta: No me molestes. Ya está cerrada la puerta, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte nada. Os digo que, aunque no se levante a darle pan por ser amigo suyo, sí se levantará por su impertinencia y le dará cuanto necesite. Así que yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá la puerta. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. ¿Quién de vosotros que sea padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en cambio una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

Lucas 11, 1-13

sábado, 27 de julio de 2013

Censurada


Una piensa que estas cosas sólo pueden ocurrir en Cuba o en cualquier otra República bananera al uso, pero no, también suceden en nuestro país.
Mi cuenta de twitter @NataliaPastor ha sido suspendida sin motivo alguno y me han eliminado de la red social al más puro estilo soviético.
No sólo no me han dado ninguna explicación de semejante atropello y vulneración de mis derechos como usuaria si no que sospecho - y me confirman que es así - que existe un interés por hacerme desaparecer de la red social.
Por lo que se ve, una es incómoda para cierto sector de la prensa deportiva española y han decidido que la mejor manera de que las miserias sigan permaneciendo ocultas en la hemeroteca es matar al mensajero.
O sea, yo.

natpastor@gmail.com
_______________
‏@pedroampudia
Igual os estáis haciendo pajas mentales antes de tiempo, eh.
 https://twitter.com/luisperezbus/status/361109326007508994 …

Balizas

Ketty Garat subiendo (o bajando) una escalera
«Yo no soy experta en seguridad ferroviaria, pero soy de Ferrol»
 
Hughes
Abc
 
¿Hay alguien más fuerte que la muerte?». Con esta pregunta que parecía un chiste de Chuck Norris, Antonio Carmona elevaba la cuestión a lo metafísico tras una mañana dale que te pego al RTMS y al ASFA, el equivalente Beta/VHS de lo ferroviario. La complejidad técnica de las tertulias crecía a medida que iba quedando claro que la velocidad del maquinista era exagerada («Yo no soy experta en seguridad ferroviaria, pero soy de Ferrol», se justificaba Ketty Garat).

Las personas normales tienen pájaros, pero a los periodistas les «sobrevuelan las preguntas», así que se hicieron todas menos una: ¿Qué hubiera pasado si el maquinista fuera político o Rey? Porque hemos hecho chistes con emails de Urdangarín, con las fotos del Rey cazando elefantes y hemos dado crédito a papeles apócrifos y patibularios, pero ¡ah, el maquinista y su Facebook! ¡Al maquinista ni tocarlo!
 
Con el maquinista nos hemos puesto estupendos. Y bien está. Porque con una madurez escandinava los tertulianos se han olvidado del posible error humano hacia un más allá técnico de responsabilidades sistémicas que contrastan mucho con el tono urgente habitual.

¿Qué política se puede hacer alrededor del atribulado maquinista?

Ramoncín lo dijo antes que nadie: «Se están descuidando las cosas, no se pintan las rayas».
Los de la ética, que son como las balizas del periodismo (ética siempre con la noticia del otro ) y los del gremio de maquinistas insistían en recordar su condición de herido leve, es decir, de víctima y en que hace falta más inversión. Tanta inversión que no sean necesarios maquinistas. (La obsesión de seguridad absoluta es el tributo que lo presupuestario paga a la socialdemocracia secular).
En las tragedias españolas se instala una corrección argumental que es también una forma de poder. Algo que zumba en el ambiente y que, por ejemplo, llevó a Marlasca a justificarse en uno de los programas matutinos: «Hablar del factor humano parece que te convierte en perseguidor del trabajador».

Seguir leyendo: Click

La raya


Por muchos recortes que haya, no se puede dejar
 una raya sin pintar o una curva sin hacer

 
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Está visto que la responsabilidad del maquinista de Santiago no encaja en el dibujo político del momento, que siempre ha de apuntar al “recorte mariano”.

    Lo ha dicho Ramoncín en TV:

    –¡No se pintan las rayas!
    
Y, ante la estupefacción, la aclaración:

    –Por muchos recortes que haya, no se puede dejar una raya sin pintar o una curva sin hacer.
   
 No importa que seamos el país de la OCDE donde más ha crecido el gasto social durante la crisis. Está bien dejárselo en pensiones y hospitales, pero ¿y las rayas?

    –Ya está bien de recortes –protestó en su día Gerry Mortier, director del Real–. Dos años de subvenciones a la ópera sólo son un año de sueldo de Ronaldo.

    Ramoncín viene de pedir la independencia de Cataluña y se ha traído de Barcelona ese “seny” que se dice catalán, pero que en realidad es escocés (la filosofía del sentido común), un arte de meter la palabra en una palabra al modo del peine en el pelo, que decía D’Ors, transformando así la gritadora tertulia hispánica, que es pelambrera alborotada, en diálogo.

    Ramoncín pide rayas para España como las pedía Camba para la Constitución (en vez de artículos, rayas: hasta aquí pueden llegar los gobiernos en su atropello de los ciudadanos), de modo que habría que hablar con Morante de la Puebla, que cuenta con el equipo adecuado para pintarlas: este año, en Las Ventas, eliminó la lenteja del ruedo y pintó las rayas, que eran blancas, de encarnado.

    Y curvas.

    Los periódicos avanzados destacan que la curva de Santiago es obra del franquismo (menudo dato en manos del Garzón de Torres), y de este modo, entre abcisas y ordenadas, regresamos, como avisa Ramoncín a los años 70.

    –Y como sigamos así, a los años 40.

    La tradición española de la raya es rica: va de Pizarro, con la que trazó a espada en la Isla del Gallo, a Ramoncín, que las pide “recién pintás”, pasando por Morante, con su tolva colorada, y Bergamín, con su “Cruz y raya”.

    ¡Será por arbitristas!

La República introdujo el ordenador en las escuelas de la Ser

 
Primer gobierno de la República
 
@jmguardia
 
En la SER: “en 1931 el gobierno de la República ya introdujo los primeros ordenadores en las escuelas” #ojiplaticomehequedao

Los monos de la China y las galletas de Burgos

Es un mono bueno, que bebe los vientos por su chica (igual que él pero de color rosa) y que se convierte en héroe cuando aparece el malo, transmitiendo valores como  la amistad y el respeto a las personas mayores. Y todo por las galletas de Burgos.


Sábado, 27 de julio

POIS É

Media hora antes, había comenzado a gruñir:
-¡Vaya una tarde! Así es imposible torear. Con este viento no hay quien dé faroles, ni verónicas, ni siquiera medio verónicas, ni nada.
Contaba con que mi lenguaje, al revelar mi condición de español, me hiciese aparecer como un entendido entre la gente que se apretaba a mi alrededor.
-Pois é -asintió un vecino.
Mis calorías se evaporaban. Insistí metódicamente:
-Esos hombres quedan descubiertos; no son dueños de la muleta. Lo va a enganchar el toro
.
VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

viernes, 26 de julio de 2013

El tren

Luce Irigaray
Emc2 le parece una trampa machista a ella
Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Los factores preponderantes del desorden social actual son la “inquietud intelectual” del tonto y el “deseo de superación” del cuco.

    Ahí quedó el aviso a navegantes de Gómez Dávila.

    Descarrila un tren (el tren está pasando siempre delante de nosotros) lleno de muertos (“¡descarrilé, qué le voy a hacer, somos humanos!”) y, mientras la gente normal corre a hacer cola para dar sangre, la gente importante se sienta a hacer sus cavilaciones.
    
Toda la historia de la vida de un hombre, cuco o tonto, está en su actitud.
    
–Otra vez se nos muere el pueblo en trenes –tuitea un friki con nómina de profesor de la Complutense–. Ojalá no haya culpables, no sean los recortes. Fuerza.
    
–Si el accidente hubiera ocurrido en EEUU muchos heridos no tendrían una buena atención –tuitea otro friki no menos progresista e igualmente con nómina de profesor de la Complutense.
    
Son la inquietud intelectual y el deseo de superación de nuestro mundo universitario.

    Puede que peor estuvieran en Francia, donde la feminista Irigaray denunció por machista la EMC2 de Einstein.

    Velocidad, puntualidad… ¡Tiempo!

    –Yo sé lo mágico de esperar un tren en Galicia –dice Ónega, el viejo radiofonista.
    
–Soy un técnico superior y sé lo que digo –dice un lector para sostener su teoría de la curva.
    
De la trascendencia de la formación (técnica e ideológica) da fe una aportación del periódico global: en la curva de la muerte, el tren “usa la vía que se construyó durante el franquismo”, y así se hace “para evitar expropiaciones” más caras.

    Al final, de la noche terrible permanece la impresión de un guardia anónimo: “No puedo contener mis lágrimas cuando estoy sacando cadáveres y les están sonando sus teléfonos móviles.”

    Una vez vi morir a un hombre en su trabajo, fulminado por un infarto junto al reloj de fichar. En las horas que tardó el juez en llegar, su móvil no paró de sonar. Era su novia.

    La muerte moderna no se certifica hasta que el móvil deja de vibrar.

En la muerte de @van_Palomaain

 Juanan
@van_Palomaain

El Real Madrid es el equipo más importante del mundo y lo será hasta que yo lo diga.

Sierra, Madrid, Spai

CLICK





Viernes, 26 de julio

COGIDA DE ORTEGA

Entre las fiestas ofrecidas al regocijo público figuró una corrida de toros en Vilafranca de Xira.
Vilafranca de Xira es la sede de la tauromaquia portuguesa. Cabeza de una comarca donde se cría ganado de lidia, allí despiertan los toros el mayor entusiasmo y es donde existen buenos conocedores y donde los balcones se adornan ostentosamente en tal ocasión y donde se cuidan los programas para darle mayor atractivo. La corrida a que me refiero será memorable entre los aficionados a estas diversiones porque en ella fue cogido Domingo Ortega. Yo lo vi. Ocurrió el accidente cerca del asiento donde tiritaba de frío. Un viento infatigable, ese viento atlántico que azota a Portugal durante los veranos, me “trabajaba” -no encuentro medio de sustituir ese término del boxeo-, me trabajaba el costado derecho desde hacía dos horas, cuando el excelente Ortega se entró elevado a dos metros del suelo y sostenido durante algún tiempo sobre los cuernos de la fiera. Las banderitas que cortaban la plaza flameaban todas a la vez y tan deprisa como esas cintas que algunas personas ponen infantilmente en los ventiladores. El viento y no los diestros, toreaba, porque era él quien movía a su antojo y sin arte alguno, la tela de capas y muletas ante el hocico de los animales. Abrazado a mí mismo para evitar que se escapase el calor vital que aún podía quedarme, pensaba que todavía faltaban dos toros porque la corrida era de ocho, y hacía en mi contumacia de aprensivo cálculos acerca de las posibilidades que tendría de ser admitido en la enfermería de la plaza en caso de sentir, como recelaba, esa punzada en el costado con que puede anunciarse la pulmonía
.
VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

jueves, 25 de julio de 2013

Cafés

El doctor Esquerdo

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Vengo de certificar una carta en Correos. “¿Calle?”, me pregunta la funcionaria.

    –Ortega y Gasset…
    
–¿Ortega con hache?
    
–Sin hache, sin hache.
    
–¿Alguna cosa rara más?
    
Y ésta es la conversación más “barcenasesca” que he tenido en la última semana, lo que me hace sospechar que, en la calle, Bárcenas no importa a nadie, por mucho que la tertulianez nos machaque con su nombre como el gobierno americano machaca con Bruce Springsteen a los prisioneros de Guantánamo.

    Ruidajera de café.

    La democracia liberal es anglosajona, una cultura sin cafés, es decir, sin golpismo.

    Aunque el café es una institución europea (“el club del espíritu y el apartado de correos de los ‘homeless’”, dice Steiner), el golpismo de café es una cosa nuestra.

    Camba contaba (muerto de risa por dentro) que, cuando se proclamó la República, todos los amigos lo dejaron solo en el café.

    –¡Acabemos con la política de café, plaga del gobernante! –dirá luego, desde el banco azul, Azaña, quien nunca había hecho otra cosa.

    Marañón, liberal anglosajón, y Unamuno, golpista de café, discutieron mucho de esto.

    El hombre de la calle que hace la historia y el hombre de café que la envenena.

    Corrillos, cotarros, tertulias. En una palabra, demonarquía, o gobierno de las ranas: un ministro que quiere prosperar, un periodista que quiere mandar… y ya tenemos la tropilla catilinaria que ha de moverle la silla a Mariano, que podría cantar, como Lavoe, “Un periódico de ayer”:
    
–Tú no serviste pa'nada mami / y al zafacón yo te eché…
    
Este acoso a Mariano recuerda al de aquel loco que, aprovechando que el doctor Esquerdo estaba solo, entró a su despacho con un cuchillo y gritando: “Hoy no se me escapa, hoy le voy a degollar a mi gusto”. “Bien, hombre –dijo el doctor–, me parce bien. Pero ¿has pensado lo que vas a hacer con la sangre?” El loco, desconcertado, se fue por un barreño, y entonces el doctor pidió auxilio a los loqueros.

Fantasías Atapuerca. El cuchillo de postre

Parking de Atapuerca

Atapuerca vuelve a revolucionar las teorías de la evolución. El hallazgo de un cuchillo de sílex cretácico en el yacimiento de la Sima del Elefante confirmaría la presencia humana continuada en Europa hace 1,5 millones de años. La pieza de tan solo tres centímetros, encontrada en la actual campaña de excavaciones, tiene un filo agudo y cortante y habría sido fabricada por los homínidos de hace 1,4 millones de años con el objetivo de cortar con ella los animales que cazaban. Los investigadores han tenido que remover trescientas toneladas de sedimento para poder sacarla a la luz.

El encantador Dzhokhar Tsarnaev

Cristian Campos
 
Aquí un servidor ha trabajado durante años en varias revistas musicales y si de algo pueden estar ustedes seguros es de que el redactor medio de este tipo de publicaciones necesitaría ser ordeñado cada mañana si tuviera una sola neurona menos en su cabeza de chorlito.
 
(...)
Parafilias hay muchas, pero casi ninguna tan repulsiva como la enclitofilia. La enclitofilia es la atracción que algunas mujeres sienten por los asesinos. Es conocido que decenas de convictos condenados por el asesinato y/o la violación de mujeres reciben cartas de sus admiradoras. Ted Bundy, que asesinó a 36 mujeres a mediados de los años 70 (aunque se sospecha que la cifra oficial ronda las 100), tenía su propio club de fans formado por mujeres de todas las edades y clases sociales. Algunas de ellas le visitaban en prisión para acostarse con él. El mismo Miguel Carcaño, el asesino de Marta del Castillo, recibe en la prisión cartas e incluso dinero de sus admiradoras de forma regular. El fenómeno contrario, el de hombres que se sienten atraídos por asesinas, es virtualmente inexistente.

Lectura completa: Click

Cola para donar sangre en Santiago

@elpaseatras
Por cosas como ésta, el país sigue en pie RT@18d_cano: Cola para donar sangre en Hospital d #Santiago

La pescozada al señor Santiago

Francisco de Quevedo
Hay que seguir afirmando que Santiago bajó a la batalla de Clavijo sobre un caballo blanco, y no hay que transigir ni con que fuera tordo el caballo. Ése era el consejo de Maeztu. Pero ¿qué sabemos hoy del patronazgo de Santiago?

Quevedo se dejó la piel en la defensa del patronazgo de Santiago frente al de Santa Teresa. En Madrid, los columnistas zen (tristas) de la época discutían de la depreciación de la moneda, de las hipotecas de los judíos, de la ayuda a los herejes... La reacción antisantiaguista crecía porque ya no había musulmanes contra quienes hacer la guerra santa. Y el centrismo decidió hacer la petición de que la beata Teresa de Jesús fuera elevada por el Pontífice y admitida por el Reino como patrona de todos los españoles, contando con el favor del Rey y su valido, el Conde-Duque, que miraban por lo suyo.

Quevedo también miraba por lo suyo, pero menos, pues echó todo su crédito gubernamental a perder cuando escribió su memorial por el patronato de Santiago contra la bandera de los carmelitas y el centrismo rampante. Santiago era un patrono guerrero, y Santa Teresa, una patrona andariega, casi una krausista. (Se conoce como “krausismo” a un movimiento de pedantes madrileños que dieron en sustituir la misa dominical por una caminata por Gredos.) A Quevedo, para quien las Españas eran «bienes castrenses ganados en la guerra por Santiago», el buen rollo carmelitano lo hacía sulfurarse. ¿Encomendar al sexo de mujer parte de la invocación de las batallas? «¿Qué comparación puede tener esta postura y pintura con la de un caballero joven, robusto, gallardo, denodado, despidiendo rayos de luz de su hermosísimo rostro, adornado de fuertes y resplandecientes armas, con la cruz roja en el pecho...?»


Y en Su espada por Santiago escribe:

“Los reyes, señor, armaban caballeros en España; mas a los reyes Santiago los armaba caballeros: de su altar tomaban las armas y la espada, y el bulto del Santo Apóstol les daba la pescozada en el carrillo... Pues, ¿cómo pretenderán los padres de la Reforma que Santiago os dé armas a vos y que las volváis contra él; que de su altar toméis la espada y que le quitéis vos la que él (tiene) en su mano para dársela a Santa Teresa, a quien sus mismos hijos han hecho estampar con una rueca? La pescozada, señor, antiguamente Santiago la daba a los reyes; hoy quieren los procuradores de corte que los reyes se la den a Santiago en la cara. A vos os lo proporcionen... Ni los frailes lo pueden negar, ni los procuradores lo deben proseguir; ni vos, señor, lo debéis mantener.”

Santiago y cierra España

Jueves, 25 de julio

LISBOA

Ocho siglos hace que Lisboa fue tomada a los moros, y la capital portuguesa se engalana y festeja para celebrarlo. El viejo castillo que se contornea en la más elevada de sus colinas luce todas las noches sus muros, torres y almenas suave y teatralmente iluminados y una larga cruz resplandeciente se eleva sobre su carcomida mole. A la orilla del Tajo, la solitaria elegancia del Terreiro Do Pazo disfruta también de su ración de kilovatios extraordinaria, y grupos de periodistas llegados de distintos países continentales pueden ahora gozar -gracias a la heroica empresa de hace ochocientos años- de la alimentación abundante y sin restricciones con que Portugal asombra y engorda a cuantos europeos arriban de más allá de los Pirineos. Que las grandes empresas históricas son así de insospechadas en sus consecuencias.
VIENTO TORERO, 1947 / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

miércoles, 24 de julio de 2013

Las Once Mil Vírgenes


La Red, un continente de izquierdas

 Guy Sorman
Abc
 
Internet ha creado una nueva sociedad y la Red es un continente en sí. Pero el pretender que este continente es democrático es una impostura: la Red es un campo de batalla ideológico donde las minorías organizadas y activas se imponen a la mayoría silenciosa. La Red es antidemocrática, populista, extremista y de izquierdas la mayoría de las veces. La expresión más consumada de esta toma de poder por parte de los activistas, a quienes ni la verdad ni la realidad importan, es, sin lugar a dudas, la Wikipedia. Empezando por las reseñas biográficas.

Seguir leyendo: Click

Elegía


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Que asistimos a la terminación de todo un orden social y económico lo dijo Pemán bastante antes que Rosa, la lideresa del partido magenta que con ira religiosa (española) exige de Mariano el arrepentimiento (¡arrepentidos los quiere Rosa!) que ella no mostró con Mingote.
    
–Las mujeres son las que administran siempre los últimos restos de los patrimonios arruinados –escribió Pemán en su “Elegía de la casa grande”, donde el símbolo supremo de todo el espléndido pasado familiar suele ser un cuadro atribuido a Murillo y un día se lo llevan, y por la tarde entra la amiga íntima, y al enterarse de la venta del cuadro, con una sola palabra frívola, remacha, sin comprenderlo, todo el dolor del día: “Vaya, enhorabuena…”

    Ésa, se nos dice, es la elegía mansa y resignada de la casa grande y sus administradoras, “las de Garciálvarez”, venidas a menos.

    Tal que el Ayuntamiento de Madrid, donde el tetrarca de la cosa cultural, Villalonga, “con la finura con que un viejo abate diría un madrigal”, ha llevado a Botella a vender por la mitad los cuadros de Manzano.

    Millares y Guerreros a precios de saldo.
    
Incluso Arroyos de Eduardo, por uno de los cuales, “L’e una certa differenza”, no pujó nadie, pues el verdadero Arroyo municipal es el cuadro de los bigotes, titulado (el título funciona como la banda sonora del cuadro, decía Roberto Matta): “Diferentes tipos de bigote reaccionario español o varios aspectos del Sindicato de Actividades Diversas”, que Tierno compró por dos millones de pesetas del 83, en plena “rave” democrática para los plásticos, como eran conocidos entonces.
    
(El pintor y diablo Juan Soriano atribuía el éxito de Frida Kahlo a su bigote: “En México decimos: ‘Mujer con bozo, culo sabroso’.”)
    
–Me han dicho que venden ustedes algunas cosillas…
    
–Me han hablado de un sofá con pata de garra…
    
Es la lírica que humaniza a una corporación por otro lado implacable en lo suyo, que es multar, como la Wehrmacht de Rommel.