jueves, 23 de septiembre de 2021

Vacunando a Vox


Macarena Olona en pleno negacionismo
 
 
Hughes
 
Abc
 
La semana pasada ocurrió algo curioso con Vox. Lo comenté (humildemente y premiummente) en el periódico del sábado: en dos situaciones Vox había definido una postura propia, con rasgos distintivos, sobre el Covid. Las situaciones tenían que ver con dos periodistas (es una palabra elástica): Alvise y Losantos. Entre Alvise y Losantos se había definido Vox.

Alvise hizo una denuncia muy fuerte sobre el doctor Steegmann (que me perdonará, si leyera esto, porque es casi seguro que me estoy confundiendo con alguna letra), una denuncia que fue contestada de forma inmediata y contundente por el partido y sus notables. Steegmann era, precisamente, un hombre odiado por el sector más fieramente antivacunas o antivacuna del covid. Es un médico, es provacunas, parece indudable su “cientificidad”. Así que Vox reafirmaba al doctor, para indignación de ese sector, quizás no muy grande, en que se intersectan los voxistas y los antivacunas. “Pierden mi voto”, decían, con una indignación/desilusión ya mostrada cuando Olona publicó una foto recibiendo el pinchazo en el hombro (hombro que sostiene media oposición parlamentaria).

Días después, Abascal iba a ser entrevistado a Esradio, donde Losantos le preguntó por las vacunas. Abascal hizo aquí algo reseñable: se negó a revelar lo que consideraba parte de su intimidad. Al hacerlo, sin decir nada malo sobre la vacunación, estaba defendiendo la libertad al respecto. A esto contestó Losantos con el ya famoso “aquí no entra nadie sin vacunar” y con la confesión de que algunas proclamas liberales no son del todo aplicables a la realidad. Bueno, eran dos posturas, discutibles, pero dos posturas que dejaban un panorama alterado: era Vox el que estaba defendiendo la libertad, una determinada libertad, ante los sedicentes liberales y ¿no tenía esa postura un poderoso desarrollo o efecto político? ¿No estaba Vox definiendo un perfil que puede ser fundamental en los próximos meses? Entre Alvise y Losantos, en esas dos negaciones: no tienes razón, Alvise, y no tienes razón, Federico, Vox estaba dibujando un contorno se diría que “potente”, como se dice ahora, algo con mucho recorrido, una postura a la vez provacuna y libertaria al menos en un grado: no a la vacunación obligatoria, no a la invasión de la intimidad y del historial de salud en el ámbito económico y civil: no a la entera medicalización de la vida social. Esto puede ser criticable o no, pero lo que ha sido es caricaturizado. Toca, es casi un pasatiempo, acudir a estas cosas con Vox, pero es que no se lo hacen a Vox, se lo hacen a los demás.
 
¿Qué ha pasado desde entonces, en estos días? Ese perfil contorneado en Vox se ha convertido en una caricatura forzosa por ciertos medios, el primero el de Losantos. Han convertido a Vox en el partido de los “bebelejías”, de los “frikis” y de los “negacionistas” (la caricatura lleva dentro la caricatura de considerar que toda persona crítica o desconcertada es un negacionista disparatado). Pero ¿no se vacunó Olona y lo mostró? ¿No ha pedido Abascal recursos para la pronta vacunación de la población? ¿No lidera Steegmann la posición sanitaria del partido? Lo pregunto sinceramente porque igual es que se nos está pasando algo… ¿De dónde sale la caricatura?
 
Sin entrar en batallas personales, sordideces, luchas de poder y guerritas mediáticas por las migajas de la derechona, Abascal les estaba robando el liberalismo a los “liberales”, de modo que Losantos ha insistido en el discurso y detrás de Losantos, y también un poquito al rescate de Losantos, acuden fuerzas ‘vacunatorias’ interesantes. Una es Ciudadanos, Arrimads o Garicano, que pide a Vox que “explique a sus fieles que las vacunas no tienen dentro chips de Bill Gates y Soros”, y otra es el editorial de El Mundo, que con el ánimo de “higienizar la democracia” le pide a Abascal que se deje de “irresponsables equilibrismos” y, citando la entrevista a Losantos, hinque la rodilla. ¿Qué le piden? ¿Le están pidiendo que se pliegue a la posición del locutor? Eso parece, y sin entrar en lo que supone de sumisión “intelectual”, se adivina el mandato de fondo: asuman la postura pronto oficial sobre la vacunación obligatoria (algo que es, como todos podemos intuir, extravacunatorio, jurídico y político, no sanitario o no sólo sanitario).
 
No es sólo el editorial de EM, también aparece el asunto en la columna de Arcadi Espada, que cita la misma entrevista de Losantos a Abascal, y vuelve a recurrir a la ciencia. Si el editorial habla de “raciocinio” (la razón ha esgrimido Losantos), Espada saca a pasear la ilustración, nada menos, y la evidencia; y unos y otros citan la revista Quillette como quien cita a Pinker o Ignatieff o el NYT: ¡póstrate!
 
De los dos toros de la semana pasada, Losantos y Alvise, Alvise y Losantos, Vox salió con algo interesante: provacunas pero liberales, y unas horas después ven cómo el liberalismo unido, los liberalios, el liberalismo de la meninge y el liberalismo bajaimpuestos construyecosas madrileño esperancista, los dos, ambos con la Quillete en los labios, hacen dos cosas:
 
1) caricaturizar y distosionar esa postura, pues no le reconocen sus pronunciamientos prosteegmann, provacunas, las fotos de Olona…
 
2) cargarle a Vox el estigma del negacionismo. Con esto, los liberalios (¿llamamos liberales a los del voto obligatorio y la vacunación obligatoria?) están estigmatizando (no steegmatizando) a Vox, pues lo de frikis, bebelejías o negacionistas es lo mismo que hace la izquierda. Llamarles bebelejías, en esto, es otra formas de llamarles extremaderecha o ultras.
 
Ya que estamos entre gentes lógicas, los quilletianos, preguntemos: si la ciencia es inequívoca y exige la vacuna obligatoria para salvaguardar la salud pública, y si consideran que Vox se niega… ¿en qué lugar queda Vox? ¿No acerca esto a Vox a la ilegalidad más que ninguna otra cosa?
 
Los fachas no llaman fachas a los demás. Les dicen ‘alt right’ o “bebelejías”. Estos asuntos no dejan de ser luchas de poder en la derecha. En la pobre derecha mediática (Losantos dio un toque a las nuevas cadenas) y en la derecha política. De fondo, lo de siempre: que Vox supere o no definitivamente a PP+C’s. EL elemento pivotante de Ayuso ha hecho su labor y ahora es este asunto de las vacunas. La derecha centroliberalia (la ilustración, el raciocinio) están cargando a Vox con los bebelejías de forma parecida a como la izquierda les está endilgando la homofobia. Hasta algún “asesinos” se ha escuchado. ¿Meter a todos los antivacunas en el saco de Vox no se parece un poco a cargales con todos los homófobos?
Al final de todo, se intuye lo de siempre: la escasa ecología que el bloque bruselense va a permitir en Europa, donde cualquier forma de discrepancia parece destinada a la porra macroní (que pega, pero duele menos porque se apoya en la evidencia de Quillette y un señor de Murcia) y al cuarto oscuro, oscurísimo de lo facha, iliberal, homófobo, xenófobo y, ahora, bebelejías, que es la forma que tiene el liberalio de contribuir al asunto estando en misa y repicando, es decir, ayuseando.

Pero todo, todo está justificado y todo lo damos por bueno por habernos permitido leer hoy la siguiente frase memorable: “la paranoia, argamasa de la tiranía”. Cuando es más bien al revés: la paranoia, aliviadero o consuelo ante la tiranía.

Neerlandeses (antes holandeses)


Theo Vonk

 


 

Michel Borebach

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


         No sé a ustedes, pero a mí los entrenadores de fútbol neerlandeses (dicen que ya no se puede decir holandeses) siempre me han parecido "echaos p'alante" y nada pusilánimes. Suelen caer mal por su fuerte personalidad, pero que yo recuerde ninguno de los que han pasado por España se ha dejado torear por mucho que lo hayan intentado directivas a través de sus periodistas de cámara.
        

Hoy, a cualquier cosa se llama revolución, pero el Ajax de mediados de los 60 transformó el fútbol en el espectáculo más atractivo del mundo y desde entonces los mejores peloteros, los más ambiciosos directivos y ¡cómo no! los espectadores más exquisitos sueñan con repetir los conciertos de aquella orquesta cuyo director se llamaba Marinus Michels y al que los entrenadores tienen como uno de los profetas mayores. Cruyff le supera en el escalafón, pero es que Cruyff además de interpretar como nadie al maestro poseía el don de la genialidad.
     

El Barça, fundado como club por un suizo en 1899, se reconstruyó en lo futbolístico en 1971 con las tablas de las leyes de Rinus Michels y salvo ciertos desvaríos con libretos ingleses y alemanes (Venables, Latteck...) todo el Barça huele a Países Bajos, con perdón.
       Michels, Cruyff, Van Gaal, Hiddink, Rijkaard, Koeman... eran y son tíos de "¡aquí estoy yo! ¿pasa algo?". Los puedes despedir, harto de sus desplantes y cabezonadas, pero siempre queda la sensación de que la razón la tienen ellos. No pierden nivel en las destituciones porque antes de que les lleguen se lo huelen y como además de listos, eran y son valientes, sueltan sus condiciones para que quede claro a todo el mundo con quién se está jugando.
        

"No estamos para clasificarnos para la Champions.." entendí ayer que dijo Koeman, evidencia que no tendría que tomarse como novedad. Ya dijimos que el Barça, presuntuoso hasta ayer en su sibaritismo, le va a costar acostumbrarse a los bocatas de mortadela ahora que no descarga caviar por falta de pago. A Koeman lo echará don Laporta no se sabe si después de jugar en el Carranza ("Nuevo Miribilla" lo llama hoy el As, a mayor gloria de Kichi el chirigotero), pero a final de temporada tendrá razón Koeman y don Laporta quizás repase la lista de recomendados por Johan Cruyff y le salte que Theo Vonk anda libre tras su paso por el Glacis United de la liga gibraltareña.
     

 ¡Qué lejos quedan aquellos tiempos en los que Theo Vonk vino al Burgos y Bert Jacobs al Sporting por intersección cruyffista! Con Theo Vonk llegó el sin par Michel Boerebach. El "nuevo Koeman" fue bautizado por los periodistas de Eindhoven cuando Ronald dejó el PSV para fichar por el Barça. La vida del rubio central es un carrusel de desgracias que no me explico cómo no han sacado ya una serie en el Neflix ése.  Aquel Burgos que tan bien entendió Novoa pasó a una táctica suicida pretendiendo ganar sin defender. Theo Vonk que como a todos los de su nación le gustaban en exceso los dineros exigió los 50 millones de pesetas de hace treinta años por su finiquito y ahí empezó a fraguarse la ruina del Real Burgos.
          

Me contaron que tras jalarse un cuarto de lechazo no sé si en el Ojeda o el Landa se marchó sin pagar porque era el entrenador del Burgos y por tal condición consideraba que no debía pagar facturas ni siquiera de la gasolina de su coche, que también se las pasaba al Burgos. Me da que Koeman, como Theo Vonk, no tiene intención de perdonar ninguna factura.

Gil Blas

 

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    ¿Comunismo o libertad? Sujétame (que no falte el tuteo falangista) el cubata. ¡Comunismo y libertad! Los coñones madrileños superan así a los coñones habaneros, que, ante el “Socialismo o muerte” de la propaganda oficial, coceaban un “¿Dónde está la disyunción?”
    

Comunismo y libertad es la receta de la derecha madrileña, esa parodia de Buridán, cuyo asno murió de hambre porque, entre dos haces de heno, no supo hacia cuál tirar. La libertad (libertad para ir de cañas, no la libertad política que nunca conocimos ni conoceremos) la pone Ayuso, y el comunismo, Almeida, portavoz de la derecha nacional en La Sexta.
    

Almeida se presentó a alcalde de Madrid con la única promesa de quitar el “Madrid Central” de los comunistas, un mecano urbano de doma social, pero con la vara en la mano, en vez de quitarlo, lo ha extendido a toda la ciudad, y a este tocomocho llaman liberalismo, ese ismo que bailan los Pinker (Pompoff y Teddy jugando a Hayek y Von Mises) para celebrar el pucherazo de Biden. Si a Trump le cierran la cuenta de Twitter, el buen liberalio lo entiende: “Vale, cambie de red social”. Pero si a un vecino de la Cava Baja le suben la electricidad, el buen liberalio también lo entiende: “Vale, cambie de fuente de energía”. Y no le falta razón: Stanley Kubrick iluminó “Barry Lyndon” con velas de sebo, y bien bonita que le quedó.
    

Hablamos de liberalios, que es decir pícaros, que hay a quien le caen simpáticos. Para Santayana (nombre que deriva por corrupción fonética de Santillana), el Gil Blas de Lesage, que se convierte “en buen burgués, rico y felizmente casado” (¡ojo al dato, García!), representa “el tipo de democracia espiritual característicamente española”.
   

 –Si yo buscara antepasados, sólo hay uno famoso con quien podría tratar de vincularme, y es Gil Blas, cuya sangre no me importaría imaginarme corriendo por mis venas. Siento una natural simpatía por los pícaros.
    

Y he aquí el tirón popular (¡populista!) de Almeida, que a lo mejor no es ni del Atleti.

[Jueves, 16 de Septiembre]

Jueves, 23 de Septiembre

 

 

Ala (jacta est)

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Más jamón



 Talanqueras de Chinchón

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    España respira más tranquila al saber a qué dos políticos, tras del chamuscado de Pablemos, se siente cercano Pepe Sacristán, el hombre que en el 70 pusiera a Franco contra las cuerdas con “Cateto a babor”, cuando “a babor” quería decir “a la izquierda”. Ahora, en su cuna, Chinchón, se dejan ver artistas de Hollywood que trabajan en lo de Wes Anderson y que lo que más admiran del pueblo de Pepe no son las películas de Pepe ni los ajos de Rufino ni las talanqueras de Frascuelo, sino el jamón.
    

Para los artistas de Hollywood, España vuelve a ser “una rumba bailada alrededor de un jamón” (la imagen es del cubano Bobadilla), y ahí está la Mesa de Diálogo para sastrear la soberanía nacional, que es una piel de conejo: “Leoporum generis sunt et quos Hispania cuniculos apellant”, que diría Bolaños, el Roy Cohn de Aluche, que la preside por “parte española”.
    

En la Mesa del Jamón (para que lo entienda un Matt Dillon: “¡otra de jamón!”), veo a Bolaños vistiendo de luto salmantino, entre Felipe II y Buenafuente, y carraspeando “Estado de Derecho” como si fuera la tosecilla de Margarita Gautier al saberse en su último otoño. Lo acompañan la ministra Díaz con sus narices y el ministro Castells con sus abazones, y así él, un modesto “apparátchik” del Estado de Partidos que se salta con zapatillas blancas la Carta Otorgada para confinar a los españoles “porque no sabíamos qué hacer” (Simón el Mago), puede sentirse un compendio jurídico de Luis Díez del Corral, Jesús Fueyo, Nicolás Ramiro Rico, Manuel García Pelayo y Francisco Rubio Llorente que quieren hacerte creer sus flabelíferos.
    

España, muy rica en calamidades civiles, es pobrísima en Teoría Política, aunque abunde en suspirados ayes y enfebrecidas condenaciones –avisó el autor de “El animal ladino”.
    

Un consejo patriótico a Bolaños, si va a sentarse a esa Mesa del Jamón: Pepe Brageli, apoderado de toreros artistas, halló el modo de proteger el plato de jamón dejando su dentadura postiza sobre el jamón cada vez que iba al lavabo.

[Miércoles, 15 de Septiembre] 

Miércoles, 22 de Septiembre

 

Brighton

Se baña, pero salpica

martes, 21 de septiembre de 2021

"Si se hubiera ido con un torero, podría haberlo entendido"


Wolgang Pauli

 

Leído en el libro que tengo entre manos:


«Los físicos tienen fama de despreciar a los científicos de otras disciplinas. Cuando la mujer del gran físico austriaco Wolgang Pauli le dejó por un químico, Pauli se quedó mudo de incredulidad. "Si se hubiera ido con un torero, podría haberlo entendido", dijo una vez a un amigo con asombro, "¿pero un químico?»

Con un cordial abrazo y el deseo de una buena semana y de que te cuides mucho.

Ricardo Bada / Berlín

Sistema Operativo


Loperena firmando libros al verdugo de Berlanga

 


 Virgilio Piñera

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El sistema operativo del Estado de Partidos lo ha revelado como nadie la primera dama del socialismo andaluz, en tanto que esposa del primer caballero, señor Espadas, con puesto en la Junta.


    –No voy a permitir que me falte al respeto, ¿eh? –contestó en sede parlamentaria cuando le preguntaron en qué consiste su trabajo. Luego, más tranquila, explicó que su trabajo es sentarse al ordenador y darle al sistema operativo “Guolperfe”.


    Esa señora hubiera salido a hombros de haber contestado que su trabajo consiste en escribir libros, pues en la fantasía del españolejo está que la función del funcionario es la literatura, como se ve en la Feria del Libro, donde todos los Loperenas (creo que era Loperena el que firmaba libros y recomendaciones en “El verdugo” de Berlanga) tienen una nómina del Estado que garantiza la prosa de al menos un libro por año (dos, si el cargo se desempeña en el extranjero), que es la medida de su respeto a los libros y al servicio público.
    

¿Dante, cuya justificación es el terceto, o el terceto, cuya justificación es Dante? ¿El libro, cuya justificación es el funcionario, o el funcionario, cuya justificación es el libro?
    

La tradición viene de antiguo, y Wenceslao Fernández Flórez, que sirvió en Hacienda, clasificó a los empleados en dos grupos: uno, muy pequeño, que se dedicaba a escribir en los periódicos sin aparecer nunca por la oficina, y otro, muy numeroso, que iba a la oficina a leer lo que los primeros escribían en los periódicos, frase que sulfuró a un jefe de Negociado, que ametralló al autor en el despacho del habilitado con un discurso de gerundios profesionales.
    

Los hombres de verdad no leen libros –espetó el grande Virgilio Piñera (contrapunto cubano de Lezama Lima) a un amante que le confesó “in passim” (matiza Cabrera Infante) que le gustaba leer libros–. La literatura es mariconería, y para maricón, yo.
    

El caso es que nunca se leyó menos en España, donde nunca hubo más funcionarios ni se editaron tantos libros.

[Martes, 14 de Septiembre]

Martes, 21 de Septiembre

 

Brighton

Flor con ojeras

lunes, 20 de septiembre de 2021

Estado de obras


 Gich, Montal y un general de Ferrol

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El Real Madrid es un equipo que se está haciendo, es decir, un equipo en obras, y vuelve al Bernabéu, que es un estadio que también se está haciendo, es decir, un estadio en obras. “Estado de obras”, definió el franquismo su ministro de Obras Públicas, Fernández de la Mora, el penúltimo intelectual con obra que ha dado España, que vio en la socialdemocracia el crepúsculo de las ideologías y que echó a volar el concepto más popular y más dañino en la vida española, el Konsenso político, fuente de todas las corrupciones.
    

Un Estado en obras viene a ser como el Nueva York de Pla, una ciudad patas arriba (“¡pero el día que la inauguren!...”) o como el Madrid de Gallardón, que, ante las zanjas, arrancó de Danny DeVito, que nos visitaba, el comentario “espero que algún día encuentren el tesoro”.
    

Mas el Estado de obras no hace del Madrid, que siempre se mantuvo monárquico, un club franquista en el sentido culé del término, para no mezclar “las churras con las Meninas”, como dice, tan pichi, un senador pepero. Para los cargos deportivos del Estado, Franco no tiró de los directivos del Madrid, sino de los del Barcelona, comenzando por don Juan Gich Bech de Careda, y un juez barcelonés, Pascual Estevill, fue quien le chafó a don Santiago Bernabéu el negocio de la esquina del Bernabéu, que miren en qué quedó.


    –Hace mucho, mucho tiempo, que le perdí el respeto a la autoridad constituida –fue una confidencia de Bernabéu a Martín Semprún–. ¿Sabes desde cuándo? Desde que, con toda la desfachatez, nombraron delegado nacional de Deportes al gerente del Barcelona, a Juan Gich, y eso me indignó aún más que cuando me denegaron lo de la Torre del estadio. Aproveché una asamblea del Club para poner a parir al ministro y, de paso, me hinché a decir barbaridades contra el régimen. A mi edad, no creí nunca que me metieran en la cárcel, por eso lo hice. Estaba hasta los huevos de tanto favoritismo con los azulgrana, a los que la Delegación Nacional ya les había construido un palacio de hielo para que patinaran.
    

Los Estados de obras son benéficos porque el tiburón se baña, pero salpica. Podría aplicárseles la antigua canción del colacao, que lo tomaba el futbolista para entrar goles, y también lo tomaban los buenos nadadores; si lo tomaba el ciclista se hacía el amo de la pista, y si era el boxeador, pom, pom, golpeaba que era un primor. Los Estados de obras dan de comer al obrero y al comisionista, y entretienen al jubilado, convertido en eso que Gómez de la Serna llamaba “mirones de vallas”, que era los mirones de obras.
    

El Estado de obras del madridismo es lo único serio en esta Liga de Tebas, que es la Liga del cachondeo, donde el Barcelona, el club “secuestrado por Florentino”, al decir de la Esfinge tebana, sigue jugando cuando le peta. ¿Qué es cachondeo?
    

En carta al director de “Pueblo” contó Luis Calvo que Pemán había recibido en su casa de Madrid un “coup de téléphone”: era una señora. “Señor Pemán, perdone usted que le moleste, pero como usted es académico y sabe tanto de palabras, quisiera hacerle una consulta. Ayer he leído un artículo del señor Romero, en ‘Pueblo’, donde pone una cosa que me parece muy mal.” “¿Qué era?”, contestó Pemán. “No se lo puedo decir. Me da vergüenza...”, dijo la señora. “Entonces, no tiene objeto esta conversación..., repuso Pemán. Y la señora, muy ruborizada, en tono tímido, pronunció esta palabra: “Cachondeo”. Y colgó el teléfono.


    –Yo pienso en esta graciosa anécdota –explica Luis Calvo– cuando en un libro de De Quincey me encuentro con un verso suyo escrito en latín: “Et responsum est cum cachinno”. He aquí el sucedáneo de “cachondeo”: “Cachinno”, que quiere decir burla y carcajeo. Es decir, “cachondo”.
    

Tebas, pues, es un “cachondo” que considera la marcha de Messi, que ni siquiera en números supera a Cristiano (no vamos a hablar, por citar sólo futbolistas de la Liga española, de Di Stéfano ni de Cruyff ni de Maradona… ni de Potele), como “la más dolorosa, porque personalmente lo considero el mejor de la historia”. Para ayudar al Barcelona en este momento de tribulación, Tebas aplazó el partido del “secuestrado” Barcelona con el Sevilla, ninguneando la competición, mientras el “secuestrador” Madrid hubo de recibir al Celta en el hangar del Bernabéu en la Castellana, donde guardaban cola los niños para recoger los balones que salieran por los agujeros de las obras despejados por los defensas más brutos.



Javi Tebas


SOBRE ABURRIMIENTOS


    Fernando Alonso, que está por el esprint de clasificación en la Fórmula 1, pone el fútbol como ejemplo de deporte que no mueve un dedo contra el aburrimiento: “Hay muchos partidos aburridos y nadie propone jugar sin portero”. En el otro extremo estaría la NBA, que salvó el baloncesto persiguiendo la diversión. Limitar el tiempo de posesión quitaría al fútbol todo el muermo tiquitaquero introducido por Guardiola, pero esto sería como gritar “¡Jehova!” en “La vida de Brian”. En España, y con Tebas a la cabeza, el fútbol, cuya única obsesión es el dinero, en vez de copiar el espíritu de la NBA, copia el de los toros, un espectáculo empresarialmente concebido contra el espectador, personaje condenado a la extinción.

[Lunes,13 de Septiembre]

Lunes, 20 de Septiembre

 

Brighton

Cantos que ruedan

domingo, 19 de septiembre de 2021

Einstein y el CIS


Abc, 3 de Julio de 2002

 

Ignacio Ruiz Quintano

 

La política no es sociología, dice Cascos, con su arrojo de requeté español que sabe que para Aznar ningún héroe es anónimo. Y la sociología no es ciencia. Ciencia es lo de Einstein, que se pasa la vida buscando explicaciones. Según sus propios cálculos, una explicación cada tres minutos, hasta dar con la que le gusta. Y su explicación de la gravitación acaba con la de Newton, hijo, por cierto, de un parado de larga duración.

Los paisanos de Newton, por supuesto, no se rinden inmediatamente: prefieren esperar a un eclipse total de sol para contrastar los cálculos de Einstein. Llegado el día, las sociedades británicas envían sus sabios al Pacífico con el encargo de medir el fenómeno, que da la razón a Einstein: la luz no incide en línea recta, sino que es desviada por el campo de gravitación del sol. Newton ha muerto Viva Einstein.

Si Einstein hubiera sido español -es decir, de naturaleza arbitrista-, para acabar con las leyes de Newton no hubiera esperado a un eclipse de sol, sino, simplemente, a una encuesta del CIS: "¿No le parece a usted mal esa ley newtoniana que permite que a uno, por sentarse a la sombra de un árbol, le caiga una manzana en la cabeza?"

La pregunta es tan científica como la planteada por el CIS para airear la campaña gubernativa contra la cultura del subsidio: "¿No le parece a usted que la mayoría de los parados podrían conseguir un empleo, si se lo propusieran?" A ver, con lo español que es burlar la arrancada, fiera y pujante, de un toro, imprimiendo en las suertes valor, destreza y arrogancia, ¿cómo puede haber españoles en el paro, con medio escalafón taurino de baja por accidente laboral?

Las respuestas más comunes habrán sido "¡Pues claro!", "¡Pues hombre!" o "¡Pues na!", que, una vez traducidas a la jerga sociológica por el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, confirman el "claro refrendo" de la ciudadanía a la abolición de los subsidios. ¿Tan protestante se ha vuelto nuestra ciudadanía, que se opone a todo intervencionismo estatal y considera a los parados artífices de su propio destino?

Las encuestas son una superstición positivista -"saber para prever"- que no demuestran nada, pues, si demostraran algo, estarían prohibidas. Pero, políticamente, sirven como propaganda destinada a reforzar la creencia de que lo que cree la mayoría es la verdad. Para acabar con la cultura de Newton, Einstein no recurrió a una encuesta, sino a un eclipse de sol financiado por esos filántropos que en los países extraños sostienen a las sociedades de sabios. Aquí, en cambio, para acabar con la cultura del subsidio, se ha recurrido a un decretazo, seguramente obra de un ministro cuyo cargo conlleva una pensión vitalicia y cuya verificación -la del decreto, no la de la pensión- se encomienda a una encuesta subsidiada que luego es interpretada por un secretario de Estado. ¿Qué hay de liberal en todo esto?

De decretazo se dice lo mismo que de "Las bodas de Fígaro", que no fue una revolución, sino la revolución misma. "¿Sospechaba Sansón al derribar el templo que estaba dando asunto para una ópera?" Pero en nuestra política no hay liberales hasta ese punto: el derrumbamiento del Estado implicaría el de ellos. Y para el liberalismo de Estado siempre ha sido más difícil convivir con sus principios que luchar por ellos. Con lo liberal que quedaría que los ministros y los secretarios de Estado renunciaran a sus privilegios estatales para lanzarse al mercado con la fe de los misioneros cortesianos en América. Tras de su ejemplo, los sindicatos de clase y los partidos políticos. ¿O no le parece a usted que los partidos podrían conseguir un militante, si se lo propusieran?

 

Einstein

Domingo, 19 de Septiembre

 

Brighton

Las flores del mar

"Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos"

DOMINGO, 19 DE SEPTIEMBRE

 

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó:

-¿De qué discutíais por el camino?
 

Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:

-Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.


Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:

-El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.


Marcos 9,30-37

sábado, 18 de septiembre de 2021

Qué Güevara

 

Dylan / Ginsberg

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Ver al Che Guevara de icono gay en Madrid trae recuerdos de Allen Ginsberg en La Habana.
    

Al Che lo trajo Olano al Madrid de Franco, y su cancaneo se redujo a pasear por la Gran Vía (¡en uniforme de comandante, por supuesto!), comprar sin pagar en las Galerías de Pepín Fernández (se las abrieron para él en domingo) y visitar la plaza de toros de Vista Alegre.
    

En los homosexuales el Che veía enfermos que debían dejar paso al hombre nuevo (“el trabajo os hará hombres”) y recurría a la acusación de homosexualidad para despejar el camino de estorbos políticos.
    

Che Guevara acabó siendo el nombre de una boutique de South Kensington en Londres, aunque sus clientes no sabían qué quería decir su nombre que pronuncian, lo juro, “Qué Güevara” –cuenta Cabrera Infante, a quien debemos los mejores chispazos sobre el “error criminal” de invitar a La Habana al beat Allen Ginsberg, padre espiritual de Dylan.
    

El maravilloso (pesado, pero maravilloso) Ginsbert dijo en la isla que Fidel Castro era un sabroso semental (¡el Caballo!) que de niño había tenido experiencias homosexuales. “Todos las tenemos –aclaró–. ¿Por qué no él?”
    

Pero lo peor que hizo fue suspirar en público y decir que encontraba al Che Guevara un bocado tan apetitoso que le gustaría acostarse con él allí mismo, “Sur place de la Révolution”.
    

Y conminó a los homosexuales habaneros a desfilar en público frente al Palacio Presidencial con cartelones.
    

El caso es que Ginsberg pasó “ipso facto” a incomunicación en su habitación del hotel Capri hasta que lo metieron en un avión rumbo a Praga (¡ya es primavera en Praga!)
    

Llegaron luego los campos de trabajo para “enfermos de patología social”, reos de Desviacionismo (enfermedad pandémica del comunismo), y en el Congreso de Educación y Cultura del 71 (“Vivirán pero no pervertirán” relinchó allí el Caballo) se les prohibió “representar a la Revolución en el extranjero” y ocupar puestos culturales desde los que pudieran “pervertir a la juventud cubana”. Como en la China.

[Sábado, 11 de Septiembre]

Sábado, 18 de Septiembre

 

Brighton

Sueños de Murphy

viernes, 17 de septiembre de 2021

El homenaje


Homenaje en Moncalvillo

 


Henry Parot, frío y con pitillo en su detención



 Edelmiro Abad en el Vietnam

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


         Oigo en la radio del coche que se ha suspendido el homenaje a Henry Parot anunciado para hoy en Mondragón. Me sorprende que sea así porque los tribunales a los que han recurrido las víctimas del terrorismo incomprensiblemente no niegan el ¿derecho? a rendir honores a personaje cuyas hazañas han pasado a la mitología de unas cuantas gavillas de fanáticos embrutecidos. Descargo la compra para el fin de semana y voy al internet para intentar enterarme de cómo ha sido la cosa.


        Ha sido él. Henry Parot y su cuadrilla los que han mandado parar. No ha sido la Audiencia Nacional, ni el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, ni el lehendakari, ni el delegado del gobierno, ni el ministro de Justicia, ni el de Interior, ni por supuesto el alcalde de Mondragón que se escudan en unos principios rarísimos para permitir las afrentas de una mafia terrorista en la que cada cual realiza las tareas que le son encomendadas. Ha sido Sare, "una red ciudadana" fundada por el entorno de ETA y que recibe subvenciones para festejar todo tipo de asesinatos, ya sean de hombres, mujeres o niños... (creo que hay asuntos en los que sí resulta procedente diferenciar sexos y edades). Sare, con esa hipocresía que la defectuosa democracia regala para torear a la Justicia, argumenta que se ocupa de los presos vascos dando entender que lo suyo son los pobres yonquis o los pringaos del trapicheo y no rendir pleitesía a sus héroes encarcelados.
       

El pasado sábado, 11S, me pilló en la Demanda. Un tal B.A. sacaba en el Diario de Burgos a Vicky, hermana de Edelmiro Abad Elvira, uno de tantos emigrantes repartidos por el mundo de Moncalvillo de la Sierra que llegó a Nueva York en el 53 con siete años y que murió asesinado en las torres gemelas. Vicky, hermana menor de Edelmiro, ya nació en América, es neoyorquina, pero en un viaje al pueblo se enamoró de Agustín y aquí se quedó. Edelmiro era serrano de pro, pero vivió como americano. Estuvo en Vietnam, como todos los hijos de Moncalvillo fue un lince para los negocios y trabajó con traje y corbata en una empresa financiera con sede en el piso 92 de una de las torres derribadas. Por su trabajo hacía muchos viajes por Europa, momentos que aprovechaba Edelmiro para acercarse en fin de semana a Igualada donde viven los grandes amigos (Vicky nombra a Fermín) del pueblo. Tengo puesto que en Igualada hay una avenida de Moncalvillo.
     

Edelmiro es Ed para los americanos. El orden alfabético -Abad- le colocó en segundo lugar de la lista de muertos de aquel septiembre de hace 20 años. Este último sábado su nombre resonó con emoción y respeto en el centro de Nueva York. Se le considera un héroe porque se preocupó de que todos sus compañeros bajaran por las escaleras desde el piso 92 hasta el 30 que se sepa. Ed iba el último como si pastoreara en la Calvilla. Dicen que volvió en busca de una embarazada. Vicky se lamenta que no tardara un cuarto de hora más en derrumbarse la torre. "Se hubiera salvado".
      

Sare sabe dónde pastorear y lo hace en Mondragón con Henry Parot al que le gusta que le llamen Unai "pastor de vacas" y al que el difunto Trigui q.e.p.d. decía Enrique cuando le entregaba el sobre de la correspondencia intervenida. Sare desprecia a los Ed que en el mundo son y acoge en su seno a los que bombardean edificios con personas dentro. Sare cree que cumplir ocho meses de cárcel por la muerte de un niño es torturar. Matar a ese niño o a un guardia civil, los tiene Sare por actos de heroísmo que todos los vascos deben agradecer.
     

Parot es frío, impenetrable, perdonavidas, maniático... y desde que me enteré que nuestro ministro del Interior le había quitado el primer grado ¡oh, equipos de Tratamiento! y lo había trasladado a un Módulo de respeto Mixto en León toda mi vida penitenciaria se vino abajo como las torres de Nueva York. Allí, como terrorista, le intervendrán las comunicaciones, pero tendrá recursos para trasladar en los vis a vis sus anhelos y esperanzas a las caritativas almas de Sare.
      

Veremos en qué queda esta tarde el homenaje anulado a Henry Parot en Mondragón. Homenaje a un tipo que no es del pueblo; ni siquiera vasco, pero al que quieren hacer profeta de una buena nueva que traerá dolores insoportables. Los de Sare dicen que lo insoportable son las presiones que reciben y que por eso lo suspende. ¡Veremos que cosa suspenden!

Sobre la homofobia


John Boswell

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Estamos en plena “transvaloración de los valores” que predijo el chiflado que abrazaba en las calles a los caballos apaleados por los cocheros turineses. El delito de odio acaba con el Derecho, que sólo debiera ocuparse de actos (no de sentimientos), y la política de manicomio acaba con las cabezas.


    Con la palabra “homofobia” ocurre como con la palabra “democracia” cuando los locos del 78 la cogieron como perrita de rehala para salir de caza y nos la convirtieron en ese endriago de mixtolobo que nos confina ilegalmente con mayor impunidad que la peor dictadura fascista o comunista, pues en esas dictaduras los prisioneros no ovacionan, como aquí, a sus carceleros, sin que ningún dipudadejo (¡ay, los constitucionalistas de hojalata!) de cuantos votaron la criminal ilegalidad haya tenido hasta hoy la vergüenza democrática de irse a su casa.


    ¿Qué significa, hoy, “homofobia”? Al igual que “democracia”, nada. John Boswell explica a los lectores de su sesudo ensayo del 80 sobre el prejuicio contra los gays la ausencia en el libro de la palabra “homofobia”, empleada para designar un miedo irracional por los gays y por su sexualidad.


    –“Homofobia”, a diferencia de “homosexual”, deriva del griego, pero de acuerdo con el modo de derivación y la relación de sus partes debería significar “miedo de lo que es semejante”, no “miedo de la homosexualidad”, que sería más bien “homosexofobia”.
    

Los Founding Fathers debatían en griego las cuestiones constitucionales, pero ¿quién habla griego en la peluquería de Ferreras, que pasa por ser la Academia platónica de la Españeta? La Españeta es la cáscara de esta hegemonía cultural que hoy imputaría a Miguel Hernández por “odio” y “homofobia” agarrándose a un terceto de su “Mandado que mando a don Gil de la calzas de ceda” (mocito feliz de la derecha treintañona): “Vete, mariconazo: se te ha visto / bajo los pantalones el roquete / y bajo la mirada el ano hambriento.” Rematado con una media verónica que es una blasfemia cabritera.

[Viernes, 10 de Septiembre]

Viernes, 17 de Septiembre

 

Brighton

Mirada victorina

jueves, 16 de septiembre de 2021

Malas perspectivas

 

Escudo del Sheriff

 

De Pena. El 14 del Dínamo de Kiev


Francisco Javier Gómez Izquierdo

        La primera jornada de Champions, y más tras un verano de Eurocopa o Mundial, no es definitiva, suelen decir los presuntos favoritos que no ganan. No les falta cierta razón, pero en el caso español conquistar el torneo se presenta casi quimérico para los cinco representantes. Quizás haya que salvar al Real Madrid, no por solvencia en el juego, sino por ese clima particular que genera en su competición favorita y que aturulla a los contrarios haciéndolos fallar ocasiones de gol que por lo general convierten ante cualquier otro rival y colar las propias cuando menos esperan los contrarios y aficionados.
      

El Real Madrid ganó al Inter porque Courtois está empeñado en convertirse en el mejor portero del mundo y porque Dzeko no es Lukaku. El Real Madrid no parece "tirar", encomendado a un Modric cuya eternidad algún día dirá "hasta aquí", pero me da que va a mejorar mucho a poco que Ancelotti domestique las furias desatadas del potencial Vinicius y coseche partido a partido el talento de Camavinga, un francés de padres congoleños que nació en Angola y que tiene el andar y los movimientos de los mejores futbolistas holandeses. A un servidor le parece un híbrido entre Seedorf y Gullit  no sólo por lo que hace con los pies sino por la inteligencia y listeza que parece heredar de los dos monstruos. Los analistas que saben, dirían que Camavinga tiene ADN del Barça, pero el caso es que hoy al Barça lo asfixia la ruina y lo peor es que como el club nunca ha vivido como pobre, sus afanes contra la precariedad pueden resultar esperpénticos. Aquí en Salmonetes... hemos visto venir lo que ya tiene mal remedio. No hay desdoro en perder contra el Bayern, el Liverpool, City, Chelsea... favoritos que desde el principio, como el Barça hasta hace dos temporadas, se presentan con un "aquí estoy yo". Lo humillante será no poder con el Dínamo de Kiev y perder por un gol de De Pena, medio uruguayo que jugó en el Oviedo y es titular en el equipo de Ucrania.
     

Va a doler hablar y escribir del Barça esta temporada porque sus carencias no son como las del Atleti. El juego del Atleti genera malestar corporal. Hay tardes que hasta da dolor de barriga porque ni fabrica gol y además merece perder, pero a otro día te monta el mejor partido del año en Anfield mismo. Anoche el VAR, que para autoafirmarse ve cosas que nadie ve, quitó un gol al Oporto que pasará a la historia como uno de los misterios de la televisión por ser episodio no apto a los ojos de mayores de 18 años. Del Atleti, y a pesar del mal ejemplo que dio ayer, esperamos mejoría y eso que aguardan Liverpool y Milán. También esperamos reacción del Sevilla que ante el Salzburgo no pareció ni una mala imitación del Sevilla que nos viene gustando. El Villarreal, al que van encaminados nuestros mejores deseos de Champions, nos va a dar muy buenas tardes incluso sin ganar porque con Unai Emery todo es pundonor y sacrificio, virtudes que les son propias a los acostumbrados a espantar la pobreza.


      Lo que mas me llamó la atención en la primera jornada fue la aparición del Sheriff Tiraspol, equipo que es de Moldavia pero al parecer no del todo. Cae bien por su estrella en el pecho a lo Jhon Wayne, emblema de la compañía de seguridad fundadora del club. Está en el grupo del Madrid y lo normal es que quede último. Vi su partido contra el Shaktar, jugó a las 7, y me encantó cómo sale al contrataque y centra su lateral izquierdo, Cristiano da Silva, y lo ensayados que tienen los desmarques sus delanteros Adama Traoré (¡mira que hay futbolistas con el mismo nombre!) y Momo Yansane, goleadores de Malí y la Guinea Ecuatorial que dejaron a los vecinos ucranianos con un palmo de narices. Impresionante el coloso Dulanto, extravagante gigante del Perú, que mira con un ojo en la nuez, y el capitán Castañeda, que tiene nombre de portero, pero que al parecer es un goleador de campeonato.

El Espíritu Europeo

Vladimir Bukowski

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    La Unión Europea deshereda a los húngaros porque su legislación “contraviene el espíritu europeo”.
    

El “Espíritu Europeo” es una fascistada al aire de su vuelo. Viene de la filosofía hegeliana de la Historia, ese elefante que se balancea entre dos telas de araña: la del Zeitgeist, espíritu del tiempo, y la del Volkgeist, espíritu de un pueblo. Para esta tradición alemanona, todas las manifestaciones de una época son la esencia y expresión de un espíritu idéntico, y cada época es una totalidad. Nuestra época es la del totalitarismo socialdemócrata, y el Zeitgeist wagneriano de frau Merkel, la führeresa, aplasta al Volkgeist húngaro de Orban, que pasó de la boa constrictor comunista a la boa constrictor… hegeliana, por decirlo finamente.
    

Un legionario de Ronda muriendo a orillas del Danubio porque la Comisión Europea quiere que los niños húngaros reciban la asignatura “Chill y cancaneo” –resume un tuitero el Espíritu Europeo.
    

Una cosa es “el abismo de la historia nos afecta a todos” (frase tremenda de Valéry en “La crisis del espíritu” para decir que no sólo el hombre es mortal, sino también la civilización) y otra cosa es este “totalitarismo liberal” (ideología pseudodemocrática, llamada religión secular por Aron y Monnerot) del Espíritu Europeo que no es más que la cabra alemana tirando al monte.
    

El alma de este totalitarismo liberal es el ambientalismo (el medio ambiente como principio cultural), expresado en el relativismo que cabalga la nada; la creencia, según Negro, en las posibilidades de la ingeniería social… y de las almas (el alma es particular, individual, y el espíritu es general, colectivo), que hace suya la idea del cabo austriaco según la cual “es ley de vida que lo que se opone a la verdad visible ha de cambiar o desaparecer”. De locos.
    

De hecho, su totalitarismo liberal hace de la UE la nueva Urss, vista por Bukowski (Vladimir, no Charles, para que no se nos asuste Andrea Levy), que algo sabía de la psiquiatría como arma revolucionaria.

[Jueves, 9 de Septiembre]

Jueves, 16 de Septiembre

 

Brighton

Qué desperdicio