domingo, 12 de julio de 2026

Tres selecciones europeas y Messi

 
El dedo tonto 
 

Francisco Javier Gómez Izquierdo 
   
    En el Mundial de América tres son a mi parecer, las selecciones que salen a ganar por sentirse con más capacidades que sus rivales hasta esta finalización de los cuartos: Francia, España y en grado menor Inglaterra.


   Francia va de victoria en victoria sabedora de su formidable y sin igual delantera y presumiendo de una grandeur legionaria capaz de aplastar a cualquier rival retador.


  España no tiene los arietes tumbapuertas franceses pero su dominio es persistente, machacón, cansino... La iniciativa, el peso de los partidos es de los hombres de De la Fuente, sea por siempre alabado, que ha sido superior a las seis naciones con las que se ha enfrentado, cosa que no impide reconocer que ante Portugal y Bélgica la veleidosa Fortuna, una de las especias que más sabor regalan al fútbol se ha encaprichado del señor de Haro y le ha favorecido con la lesión de Nuno Mendes en octavos y la de Tielemans y sobre todo Courtois en estos cuartos.


   No sé cuánto de buen portero tiene Lammens, pero la rareza de intentar blocar en vez de despejar a los costados como es norma obligada en los guardametas actuales dio ocasión a Merino, convertido en el talismán de los últimos minutos, para lograr una victoria merecida.


  La semifinal Francia -España tendría que ser la final porque han sido los dos mejores equipos, pero los manejantes fiferos maquinaron una semifinal Brasil-Argentina a la que no llegó Brasil por deméritos propios. A Argentina se la protege a base de coartadas indecentes aportadas por ese Dios impío llamado VAR al que perversos advenedizos han incorporado con éxito incomprensible de crítica y público al mayor espectáculo del mundo.


   Hasta a mi admirado Turpin le han secuestrado el excelente conocimiento y recto proceder en la dirección de sus encuentros y se ha visto obligado a anular un gol correctísimo de Noruega ante Inglaterra por esa funesta divinidad que se pone pusilánime a conveniencia.


    Argentina no ha jugado mejor, un poner, que Marruecos o Portugal,  pero da la sensación de que Messi tiene tanto poder como el VAR y por eso todo el mundo desea fervientemente que Inglaterra pueda con Argentina (se volverá a hablar de Las Malvinas y tal y tal... como decía Jesús Gil) salvo los argentinos, claro está, y ¡Vaya por Dios! el Gran Jefe Infantino.