domingo, 15 de julio de 2018

Domingo, 15 de Julio


Mar de papel y plata de monedas

"Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa"

DOMINGO, 15 DE JULIO
 
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió: 

-Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Marcos 6,7-13‏

sábado, 14 de julio de 2018

Visita de Trump a Londres


Cum Cachinno

Sabino Arana

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Esta historia la cuenta Luis Calvo, extravagante ciudadano y eximio director de ABC, en una carta de 1967 al Gallo de Arévalo, director de “Pueblo”.

    Cuenta que Pemán acababa de recibir en su casa de Madrid un “coup de téléphone”: era una señora. “Señor Pemán, perdone usted que le moleste, pero como usted es académico y sabe tanto de palabras, quisiera hacerle una consulta. Ayer he leído un artículo del señor Romero, en ‘Pueblo’, donde pone una cosa que me parece muy mal.” “¿Qué era?”, contestó Pemán. “No se lo puedo decir. Me da vergüenza...”, dijo la señora. “Entonces, no tiene objeto esta conversación..., repuso Pemán. Y la señora, muy ruborizada, en tono tímido, pronunció esta palabra: “Cachondeo”. Y colgó el teléfono.
    
Yo pienso en esta graciosa anécdota –explica Luis Calvo– cuando en un libro de De Quincey me encuentro con un verso suyo escrito en latín: “Et responsum est cum cachinno”. He aquí el sucedáneo de “cachondeo”: “Cachinno”, que quiere decir burla y carcajeo. Es decir, “cachondo”.
    
Por su edad (mental), la señora (beatona) del teléfono de Pemán sólo puede ser Carmen Calvo, hoy vicepresidenta de un gobierno que nadie ha votado y consultora de académicos, en prueba de lo que puede dar de sí una persona cuando ocupa un puesto laboral por cuota, no por valía, según descubrimos ahora que se les escapa el serrín a los muñecos de Sánchez, que entraron al gobierno por la ventana y ya se nos quieren meter a nuestra cama.

    –Bien rira qui rira dernier!

    La justificación del sanchismo es la Bula de la Santa Cruzada contra el Machismo suscrita por los comunistas (“los populistas”, en jerga sorayesca), que compensan sus planes de castración de homínidos con la prohibición de privar de rabo a los cánidos. En las paganas fiestas de San Fermín, la policía foral presume en Twitter de requisar chapas “cachondas”, cual policía moral de Jomeini, que bien lo dijo Sabino Arana:
    
Del roce del maketo sólo brotan en este país irreligiosidad e inmoralidad.

Sábado, 14 de Julio


Por el aire dulzón
ha cruzado una abeja

viernes, 13 de julio de 2018

"Espantás"




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La socialdemocracia es para el dinero como un veraneo en el norte. El dinero es cobarde, y para crecer y multiplicarse requiere de “paz social”. La solución de los oligarcas (la oligarquía es el régimen más estable que se conoce) pasa por poner a los comunistas (“los populistas”, en jerga sorayesca), que son los más chinches, un sueldo del Estado más un BOE y el Twitter para jugar, que la “paz social” estallará como en la novela de Gironella, con Pedro Sánchez, que parece bien “mandao”, de galán de temporada, y con María Soraya, que trisa mucho, de jefa de una oposición pequeñita a la que todo se le vaya en gritos, y en este contexto hay que situar la “espantá” del registrador de Santa Pola.

    –¿Y esas “espantás” tan tuyas que el público no se explica? –pregunta Carretero a Rafael El Gallo, genio de la “espantá”.
    
El público no se las explica porque no está delante del toro –contesta El Gallo–. Eso responde siempre a un extraño que hace el bicho, a una amenaza, y como no tengo piernas para confiar en ellas y, a una “tarascá” de él, pudiera echarme fuera de un salto, tengo que cogerle la vez al toro y salir por pies.
    
¿Qué bicho le hizo un extraño a Mariano para que éste saliera por pies dejando un bolso en el escaño?

    La “espantá” es una suerte taurina de la derecha que no se atreve a decir su nombre, y la “espantá” de Rajoy tiene su precedente en la “espantá” de Suárez, que en una noche de enero salió por la TV y dijo una de aquellas frases que le componía su “speechwriter”, el Sorensen de Mosteiro: “Dimito porque no quiero que el sistema democrático sea un paréntesis en la historia de España”.
    
¿Qué España? ¿Qué historia? ¿Qué paréntesis? ¿Qué sistema democrático? Nada. Suárez nunca dijo qué Alicia lo perseguía (¡y tampoco nadie se lo preguntó!) cuando salió corriendo como el Conejo Blanco:

    –¡Me voy, me voy, me voy! ¡No, no, no, no, no, no, yo ya me voy! ¡Si me hablan ya no estoy! ¡Me voy, me voy! ¿Qué tal? ¡Adiós!
    
¡Y se creen Cincinato!

Viernes, 13 de Julio


Como un negro cactus abierto en los juncos

jueves, 12 de julio de 2018

Croacia

Sergio Kresic, el croata que adoramos cuando Croacia no existía

Francisco Javier Gómez Izquierdo

  El sorpresón del Mundial es Croacia. Las caídas de Alemania, Brasil... y España quizás nos pillaron desprevenidos, pero no desacostumbrados, pues no hay torneo importante en el que no tropiecen favoritos. El sorpresón más morrocotudo que haya dado el fútbol de alto nivel, conforme a mi parecer,  aconteció cuando Dinamarca ganó la Eurocopa del 92 sin clasificarse siquiera. Que aquel equipo mal preparado, conforme rezaban las crónicas, carecía de posibilidades nos lo quiso demostrar Laudrup, más importante entre los daneses que el Modric de hoy para los croatas, declinando ir al campeonato con lo cerca que queda Suecia de Dinamarca. Brian, el Ludrup chico, el bigotudo Vilfort, un Povlsen que anduvo por el Castilla y sobre todos Schmeichel senior, que le paró un penalty a ¡¡Van Basten!! en semifinales que es de lo que me acuerdo de aquel entonces, se plantaron en la final ante Alemania, la favorita de todo. Ganaron a Alemania y la Eurocopa primero ante el estupor y luego la complacencia de creo que de todo el mundo, menos de Alemania, claro está.
   
Como Dinamarca en el 92, Croacia estuvo a punto de no llegar a Rusia. La Federación, Suker mediante, imagino, tuvo que llamar a finales del año pasado a Zlatko Dalic, un entrenador desconocido -yo no tenía ni idea de su existencia- para enderezar el errático rumbo de la selección ajedrezada. Vi la ida de la repesca contra Grecia en otra calamitosa actuación de un portero y obviando la acreditada fiabilidad de Modric, Rakitic y Perisic, el  mejor me pareció Kalinic, el arisco delantero del Milán, al que el seleccionador mandó a casa por desobediencia, creo.
   
Sí. Croacia es equipo capaz de ganar a cualquiera, como, pongamos Méjico o si quieren Portugal, protagonista de la última sorpresa eurocopera, pero no la veíamos en una final, salvo que la Fortuna, como es el caso, se haga compañera. Ayer mismo, durante la primera hora, nos pareció que andaba con los motores –Modric y Rakitic- fatigados, casi gripados, pero mira por dónde, el lateral inglés Walker cayó en un ataque de soberbia incontrolado que le costó una tarjeta en la banda, revolucionándole el sistema nervioso y comportándose, a mi parecer, de manera muy extraña. El escorzo de Perisic en el empate hemos de apuntárselo a su calidad y listeza, pero Walker no estuvo lo atento que se debe estar y contribuyó a la cosecha de confianza que los croatas precisaban.
    No alcanzo a entender el bajón inglés y el despropósito en el que se enredó a partir del empate, pero lo cierto es que Inglaterra jugó el último cuarto de hora desquiciada en la esperanza de Kane sin sospechar que Mandzukic es un tipo mucho más duro, más alto y yo creo que más valiente que su delantero centro.

     En fin... Me duele comprobar las muchas opciones que teníamos de estar donde está hoy Croacia, selección inferior a la nuestra y con la que tendríamos que habernos visto en cuartos en el lado derecho de ese cuadro que se nos había puesto como dicen que se las ponían a Fernando VII. Pero claro, un servidor como muchos de ustedes pecamos de optimistas y es posible que no nos viniera mal un barniz de sensatez como el que tenía Laudrup en el 92.

El cazautógrafos



@ManhattanManOne

El #VAR de la secuencia de imágenes entre #PedroSánchez y #DonaldTrump nos revela hasta qué punto el presidente del gobierno buscó la ansiada foto con Trump sin obtener más que una evidente indiferencia por parte del presidente de EEUU.
Veamos:

San Quintín

Constitucionalismo español


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El único objeto de una Constitución es separar los poderes, y si no lo hace, no es Constitución, según el artículo 16 de la Declaración de los Derechos del Hombre, cuya literatura no importa mucho, pues ninguna Constitución europea separa los poderes. La española, aprobada un día de San Quintín, tampoco, y aquí estábamos, tan pichis, hasta que llegó Carmen Calvo y mandó a parar.
Calvo es la portavoz de un gobierno que no ha votado nadie, pero gusta porque contando lo de La Moncloa es campechana como Camacho (el parecido físico los hace simpáticos) contando lo del Mundial, y Calvo anuncia que el gobierno va a cambiar la Constitución, no para separar de una puñetera vez los poderes, que eso es populismo americano, sino para acabar con los “estereotipos patriarcales” de una “democracia machista”, para lo cual ya ha encargado un informe a los pendolistas de Darío Villanueva en la Academia.
La redacción de la Constitución del 78 fue un chalaneo entre un ingeniero agrónomo, Abril, y un director teatral, Guerra: como los hermanos Marx, Groucho y Chico, con el contrato de la ópera, sólo que, en lugar de arrancar, añadían hojas, y por eso en vez de siete artículos, como la única Constitución que hay en el mundo, tiene casi doscientos. Entonces, para pasarlos del caló, como decían los cronistas, al castellano, llamaron a Cela, el del Nobel, quien ya en el tercer artículo se puso a dar cabezadas. “¿Está usted dormido?”, preguntó mosén Xirinacs. “Monseñor, no estoy dormido, estoy durmiendo”. Y el mosén: “Es lo mismo, ¿no?” Y el escritor: “No, monseñor, son cosas distintas. No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”.
Pero a Cela no le hicieron caso y salió ese popurrí que ahora un analfabeto que tomó el poder para arreglar la corrupción “preveyéndola” se propone academizar. ¡La cara de Calvo cuando descubra que el heteropatriarcado inglés carece de Constitución escrita!

Jueves, 12 de Julio


Valle de Esteban

Que las olas se llevan mi caballo

miércoles, 11 de julio de 2018

Francia


Por el Arco del Triunfo

Francisco Javier Gómez Izquierdo

         Como la Final de Rusia la va a jugar Francia, todo el mundo reivindica el nuevo orden del fútbol que consiste en mediocampistas potentes físicamente, con un nivel técnico de notable alto que sepan contactar en milésimas de segundo con un delantero poderoso también en lo físico que alcance tiempos de velocista y con el que a la naturaleza se le haya ido la mano a la hora de repartir las dosis de talento. O sea: Pogba, Kanté, Matuidi y... Mbappé. Éste último, la estrellla llamada a brillar en un firmamento mitigado por la desazón da las dos que se pretende releve.

       El poderío de los centrocampistas franceses llama la atención por su estética airosa a pesar de su contundencia, por su negritud hacendosa refractaria a la ociosidad y sobre todo por su eficacia fruto de una acertada colocación en el campo de batalla. La importancia del trabajo de las tres tallas de medio va ligada a otras importancias tan necesarias como la suya que conforman una táctica o estrategia elaborada por Monsieur Deschamps, un entrenador al que cuesta ponderar como creo merece por su, dicen, “practicidad insultante” “represora de hermosas capacidades”. ¡Qué cosas se dicen!

      Monsieur Deschamps no sólo tiene trabajados los medios. De sus cuatro columnas defensivas ha sacado un muro prácticamente infranqueable que vigila desde atrás el excelente Lloris, al que no parece llegarle el virus porteril del verano, mientras en punta se ha encontrado a Mbappé, uno de esos  fenómenos  que te sacará de apuros cuando lo necesites. Para que así sea, manda a Giroud partirse la cara con los centrales contrarios y a Griezmann, sobre todo a Griezmann, que ejerza de capataz con todos. Creo que el siete del Atleti es el alma de la selección; el que mejor lee los partidos y para un servidor, el más decisivo y resolutivo del equipo. Por encima de Mbappé.
      
Todas las virtudes de Francia podrían haber quedado aparcadas si Tobías Aldeweyreld llega a marcar el gol que tuvo o Hazard abre diez centímetros menos su disparo a la izquierda de LLoris. Todo hubieran sido parabienes al técnico centrocampismo belga, a las virguerías de Hazard y De Bruyne, al portentoso galopar de Lukaku.... y es que cualquiera de las dos selecciones podría haber pasado. Pienso que con argumentos muy parecidos, a pesar de que Witsel y Fellaini, quede admitida la importancia actual de los medios,  no estén al nivel de Kanté -¡que tío éste Kanté!- o Pogba.
       De todos modos no queda otra que aceptar lo evidente y comprender que sin físico no hay nada que hacer hoy en el fútbol. Toca prepararse como atleta y además, claro está, dominar el balón con los pies como si lo hicieras con la mano. Como Francia y Bélgica. Dos selecciones capacitadas para ganar un Mundial.

El filosofazo

Uzzano, por Donatello


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El españolejo está ante el teatrillo de verano del Estado de Partidos. El 78 se montó con un aventurero, Suárez, y se desmonta con otro aventurero, Sánchez, ambos saludando con el codo en el aire, “como perro que se mea en la pared”, en palabras de Fray Candil.
Sánchez es de los de “elegantito”, que decía el Caballero Audaz, para acariciar a sus buenos amigos como Torra.

¡Hola, elegantito! ¿Qué hay, elegantito? ¡No te enfades, elegantito!

De la historia como tragedia a la historia como farsa.

Sánchez, que hace un año confundía en Soria a Machado con el cantante de Gabinete Caligari, ahora enseña en La Moncloa, convertida en lonja, la fuente del amor de Machado y Guiomar, y lo hace con el jefe de la sedición catalana, que le sirve chupitos de “ratafría” (probados por Iván Redondo) para animar su sobremesa, mano a mano, con el bustito de Azaña por testigo, sobre… ¡autodeterminación!

El bustito de Azaña es una copia “gipsy” del que en terracota hizo Donatello de Uzzano, quien, según Maquiavelo, al ser invitado a la conjura contra Cosme de Médicis, dijo una cosa que nos retrata: “Todos nuestros conciudadanos, sea por ignorancia o corrupción, están prestos a vender la República, y han encontrado comprador”.

Y hoy no hay un Ortega (Tezanos, en krausismo de los chinos, es lo más parecido que nos queda) que evite, como en la histórica madrugada del 31, la proclamación de una República federal a imagen de la del 73, como querían los francmasones: la federación, explicó Ortega a aquellos cabestros, puede ser una fórmula para unir lo que no está unido, no para articular lo que tiene ya siglos de unión.

Está que muerde el filosofazo –fue la frase de Azaña, que no soportaba que alguien escribiera y hablara mejor que él.

Azaña, que se había marcado un Sánchez en su sobremesa barcelonesa de 1930, (“¡lo que queráis! ¡lo que queráis!”), se convirtió en busto al descubrir las intenciones catalanas de actuar como “nación” neutral en la guerra civil.

Miércoles, 11 de Julio

Valle de Esteban

Por las ramas indecisas

martes, 10 de julio de 2018

El Viaje

Asuncion de la Virgen (Francesco Botticini)



EL VIAJE

Me muevo y giro con el planeta,
siento la vibración
de todos sus viajeros.
No te escondas, es inútil.
Gestos, miradas, sentimientos,
todo se condensa
en un punto.
Y percibo el infinito,
de esta danza cósmica.
Déjate llevar 
y pelea por el bien,
aunque te hayas muerto
muchas veces.
Pues los muertos ya
lo han visto todo
y siempre nos empujan 
por el buen camino.
Escúchalos y no los muevas
de sus tumbas.

José Rivela Rivela

El cuadro

Grant y Picasso


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Entre “Las Meninas” de Velázquez en el Prado y el “Giovanna Tornabuoni” de Ghirlandaio en el Thyssen, ¿por qué Obama (la idea, aventada por Costos, es qué bueno es Obama, que va de museos, pudiendo ir de puticlubs, como Trump) se cuela en el “Sofidú” para un selfie con el “Guernica” de Picasso?

Por propaganda.

Una noche, entre “Los amigos de Julio Camba” en Casa Ciriaco, Blanco Tobío contó que al ir a ver el “Guernica” en Nueva York dio con una cola de visitantes enorme, y preguntó a su amigo el director del Museo qué esperaba ver esa muchedumbre: “¡Ah! ¡El horror de aquel bombardeo, vergüenza de la Humanidad!” A lo que respondió Tobío: “Y entonces, ¿qué guardan para Hiroshima?”

La socialdemocracia es relativismo y propaganda. Relativismo es sostener que Guernica e Hiroshima valen lo mismo. Propaganda es la “matracada política” (Fumaroli), una mezcla de “cultura” y publicidad (habituación impuesta a las mentes mediante fórmulas repetitivas de eslóganes) con que barnizar a los zombis, que somos nosotros.

Si aceptamos por la propaganda que Picasso inventó el arte abstracto con la geometría cúbica, que es triangular, de las napias de sus señoritas de Aviñón, ¿cómo no aceptar, por la propaganda, que el “Guernica” representa la guerra? La realidad dice que los cubos fueron cosa de Braque y de Gris, o que el apocalipsis taurino del “Guernica” era la visión picassiana de la muerte de Sánchez Mejías, pero la realidad, ay, sólo es “una mentira inevitable sobre la verdad”.
Y llegamos al selfie del Nobel de la Paz con el “Guernica”. Teniendo en San Luis un cuadro mejor, “La ciudad incendiada” de Meidner, incluso para entender el horror del siglo XX (¡el siglo del hongo nuclear del demócrata Truman!), ¿qué pensaba en Madrid, ante ese picassiano estrépito pictórico de tauromaquia, el baloncestista que en la Casa Blanca lanzaba Predators como un oficinista aburrido bolas de folio a la papelera?

Faltó Carmen Calvo, invitándolo a admirar los “mármole” del suelo.

Picasso y Luis Miguel

Martes, 10 de Julio

Valle de Esteban

Quiero que la noche se quede sin ojos

La voz de su amo

Sólo un perro

lunes, 9 de julio de 2018

Dead Buffalos - Live Teatro Ateneo



DEAD BUFFALOS






Lunes, 9 de Julio

Valle de Esteban

El Japón es un barco

domingo, 8 de julio de 2018

Euclides



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El 4 de julio, día de la fiesta americana, el algoritmo de Faceboock identificó “mensaje de odio” en la Declaración de Independencia… y la censuró.

    La Revolución americana es lo más subversivo que se despacha en el mundo: fue la única que se hizo por la libertad, una causa inconcebible (como la Segunda Enmienda que la sustenta) en Europa, donde todas las matanzas con buena prensa (Inglaterra, Francia, Rusia) se desataron con el pretexto de la igualdad. ¿Cabría mayor subversión hoy en España que una democracia (principio representativo en la sociedad política, principio electivo en el gobierno y principio divisorio del poder en el Estado)?

    La Declaración de Independencia es una cosa muy seria (a diferencia de la caricatura de la de los trileros catalanes): “Y en apoyo de esta declaración… comprometemos mutuamente nuestras vidas, nuestra hacienda y nuestro sagrado honor”. Ernest Gellner, sin embargo, sostenía (hablaba para adultos) que esa Declaración es “uno de los documentos más cómicos y ridículos que se han redactado, pues afirma algo totalmente absurdo, a saber, que sus opiniones, que para un 99 por ciento de la humanidad resultaban ininteligibles, eran realmente ‘evidentes por sí mismas’”. ¿Por qué? Según Gellner, porque Jefferson tomó su cultura inusitada tan por descontada que la confundió con la condición humana en general. Y según Bertrand Russell, porque Jefferson “se rige por Euclides”, ya que el XVIII fue una búsqueda de axiomas euclidianos en la política.
    
La democracia representativa, que sólo es la garantía de la libertad política, vive acosada desde su fundación por la Constitución Federal, ahora con la ayuda de la propia izquierda americana, invadida por la peste europea de la falsa igualdad. Y sucumbirá. Mientras, con los algoritmos amaestrados para censurar, es natural que en las redes Jefferson suene a Céline, Hamilton a Sade y Sánchez a Euclides, o sea a hueco, como El Astronauta, un máquina, dicen, del algoritmo.

Domingo, 8 de Julio

Valle de Esteban

El relojito de dulce

"No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa"

DOMINGO, 8 DE JULIO

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?» Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía:

-No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.

No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Marcos 6, 1-6

sábado, 7 de julio de 2018

Fetichistas

Renan y el derecho de las naciones a suicidarse


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Los españoles son fetichistas de una palabra, “voto”, que satisface todas sus fantasías democráticas. No se les deja elegir su gobierno, pero, a cambio, se les vende la ilusión de elegir jefes de partido. Ahora, por ejemplo, suponen que María Soraya ha refutado con sus trisares (el B52 del logo pepero no es una gaviota, que grazna, sino un charrán, que trisa) la ley de hierro de la oligarquía formulada por Robert Michels.
Los españoles tienen del voto una idea de Big Bang, propia de quienes no saben de qué hablan.
La existencia es el primer bien de una nación; y el segundo es el modo de existir. Pero de Cataluña viene en 2018 un trilero exigiendo un referéndum “como el de Escocia”, sin que le salga al cruce para aclararle la diferencia un solo jurista, ni siquiera de los de la escuela orteguiana, que todo lo copió de Renan, incluido aquello de que una nación puede hacer de todo… menos suicidarse.
La nación es un hecho de la Historia, no de la voluntad, y sólo la fuerza puede privarla de su existencia, pero los españoles, que no tienen (y tampoco lo reclaman) derecho a elegir gobierno, piensan que si votan puede decidir lo indecidible.

No me dejan votar, pero el día que yo vote

Lo piensan los catalanes del trile del “referéndum escocés” y lo piensan esos loros de la derecha liberalia que a meñique levantado repiten en las barras de Madrid que “la independencia de Cataluña es legal si la votamos todos los españoles”, sin explicar de dónde les viene a ellos un privilegio que no tuvieron las generaciones de cinco siglos.

Pero nuestros liberalios se sueñan Byron inventando el derecho de libre determinación para salvar Grecia, que sería Cataluña, de la garra turca, que seríamos nosotros, y dan alas, con su estulticia, a gobiernos que no han votado para que negocien fórmulas de sedición que en todos los países civilizados constituirían delitos de alta traición.

El voto es un derecho político y la autodeterminación no es un concepto político.

Bélgica y Francia. Final anticipada

Francisco Javier Gómez Izquierdo
       
Me parecen las cuatro mejores selecciones y me he preparado para disfrutar como burro en berzal, pero a las cuatro ha faltado Cavani y hoy Uruguay sin Cavani no es del todo Uruguay. Cavani es el guerrero que intimida y define con cabeza de fiera y arrojo suicida. Es un seguro al que buscan sus centrocampistas y en el que confían sus defensas. Es junto a Godín la tranquilidad de Uruguay. Sin él Uruguay pierde su bandera y bien que lo ha sabido ver Monsieur Deschamps, al que también le faltaba Matuidi, mi Matuidi, y ha preparado el partido sin exponer demasiado a Mbbappé, exigiendo a Griezmann su categoría... y le ha puesto muchas dosis de paciencia. Una paciencia cargada de sólidos principios tácticos: control del balón, no permitir subidas de los laterales Cáceres y Laxalt, buscar faltas cerca del área y sobre todo no perder el sitio.
      
A los que les suele entrar la modorra después de comer, imagino que se habrán quedado relochos porque la primera parte ha sido un continuo chocar, frenar y parar en falta sin que los porteros tuvieran que intervenir. En una de esas faltas buscadas por los franceses al borde del área y del descanso,  Griezmann, hoy el mejor de los “bleus” -¿quién habrá imaginado esa camiseta de hoy como apijamada de colegio menor antiguo?- ha dirigido, como un napoleoncín, un ejercicio coral en el área uruguaya con perfección asombrosa. El amague, el movimiento de Varanne a los centímetros cuadrados recién desocupados, el preciso lanzamiento, el ajustado remate con la sien... todo pareció extraordinario. De fábrica, pero extraordinario.
     
 Con el 1-0, Monsieur Deschamps ha seguido  administrando la paciencia con el control del balón -insuperables Kanté y Pogba, éste importante de verdad-  hasta que ha vuelto ese brote que empieza a parecer epidemia en las porterías. Tuve sospechas de los primeros síntomas en Muslera y creo que lo dejé puesto, pero uno no espera tan escandalosos errores en un Mundial. Menos, en Uruguay. Muy bien los charrúas. Excepto Muslera, por inexplicable, y Suárez por sus rabietas injustificadas que a nada bueno llevan.
     
Francia ha quedado a la espera del Brasil-Bélgica que nos han ofrecido otro espectáculo inolvidable con un Lukaku pisando protagonismo a Mbbappé, un Hazard exquisito y un De Bruyne que le ha enseñado a Neymar el recto proceder que suele tener la inteligencia domesticada. No me acaba de convencer la defensa belga, pero reconozco que el entrenador Roberto Martínez me ha ganado para su causa porque es su  selección la más alegre, la más artista y la  que más gusto da ver. Además su portero Courtois goza de buena salud, un detalle fundamental en este Mundial. Bélgica ha ganado interpretando las mejores versiones del contraataque, sistema para el que está perfectamente capacitada y aunque sólo uno ha acabado bien, la sensación de peligro cada vez que el poderoso Lukaku, el talentoso Hazard, hoy sublime, y el inteligente De Bruyne organizaban una emboscada, era demoledora. A Brasil le ha faltado Casemiro con el que es posible que no hubiera llegado el segundo gol, pero yo creo que le faltan mas cosas. El entrenador Tite, todo lo fía al desborde y disparo de sus hombres mas técnicos, pero a Neymar le ha tocado su compañero de equipo Meunier, a William lo ha quitado porque por allí andaba Fellaini en milagrosa multiplicación y Douglas Costa ha llegado tarde. Los medios no crean y alguno de sus defensas tienen un punto anárquico que va en el ADN.  ¡Ah, curioso el arrepentimiento espontáneo de Neymar el comediante, que ha encontrado en el VAR su Pepito Grillo!
     
Las cuatro selecciones de esta tarde me parecían las cuatro mejores del Mundial. Han pasado dos que debían jugar la final y pudiera ser que ninguna de las dos lo gane, pero la semifinal Francia-Bélgica con los colosos Lukaku-Mbbappé y sus escuderos de Bruyne-Hazard y Griezzman-Pogba promete mucho más que lo que pueda pasar en el otro lado del cuadro, allí donde debía estar España.