domingo, 19 de abril de 2015

La velada del Moscardó, con Pambani en estrella

 La dirección

 El recinto

 El rincón

Las pitagóricas

 Ombliguismo

 La vida

 La coleta

 El oso y el madroño

 El plan

 La mujer

 La bandera

 El tatoo

 La campana

 La nota

 El ojo avizor

 El Atleti

 La chupa

 El torneo

 El peine

 Sólo para musleros

 El dedo del perdedor

 El viejo Durán

Pompei

 Pompa...

 ...y circunstancia

 La Pesadilla

 La duda

 La espera

 La oración

 El boxeo

 El momento

 El boxeador

 El entrenador

 El aire

 La estrella

 Pambani

 El golpe

 La derrota

 La victoria

 Venezuela ahora es de todos

 Morado Podemos

 El show del chavista

 El descanso del tamagochi

¡Pa verlo!

 Símbolos

 El emergente

 Moreno

 El guante

 La toalla

Las botas puestas

 Final

Domingo, 19 de abril

Valle de Esteban
Cañas y barro

"¿Por qué os alarmáis?"

DOMINGO, 19 DE ABRIL

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:

-Paz a vosotros.

Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo:

-¿Por qué os alarmáis? ¿Por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.

Dicho esto, les mostró las manos y los pies.

Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:

-¿Tenéis ahí algo que comer?

Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.  Y les dijo:

-Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.

Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:

-Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.

Lucas 24,35-48

sábado, 18 de abril de 2015

La mano



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El régimen del “como si” (“Philosophie des Als Ob”, para los curiosos) tiene estas cosas: 24 horas más, y el truco publicitario de Pablemos en Bruselas hubiera sido, en lugar de “Juego de tronos”, “Los Soprano”, con Pablemos jugando a Moltisanti en vez de a la Khaleesi, aunque en el fondo el juego de Pablemos en este abril del 15 es el de Carrillo en aquel junio del 77, cuando toda la fanfarronería revolucionaria se redujo a una amenaza… de tuteo.

Como el Rey me tutee, yo le tutearé también.
Pero el Rey no le tuteó, y se acabó la revolución.

Si España decide tutearte, échate a temblar.

El tuteo a Mariano Rubio, que firmaba los billetes colorados de dos mil pesetas, me sorprendió en un semáforo de la plaza de Castilla, donde una chusma de tricotosas desmadejadas pedía “justicia popular”.

Y el tuteo a Rodrigo Rato me ha sorprendido en un bar de su calle hablando del piso de Ancelotti con Hughes. En la acera, el ambiente es festivo y como de rodaje cinematográfico. Un parroquiano entra a decir que la policía está en casa de Rato tirando de la manta. Y la gente sale corriendo para hacerse selfies y con la intriga de qué se esconderá bajo la manta de Rato, como si la manta de Rato fuera el capó del Toyota del anuncio. Después, lo ya visto: la mano tributaria, esa mano que acogota, una mano tonta, como de novio, para sacudir la hucha y sacar la monedilla atrancada.

La presión ciudadana hace funcionar la democracia –tuiteó Pablemos, con lo cual ya conocemos su idea de democracia… y de presión ciudadana.

“Así es el Estado de Derecho”, me tranquiliza el taxista que me lleva a cenar, que no sabe que “Estado de Derecho” significa lo mismo que “balón redondo” en jerga de los cronistas deportivos.

En la radio el ministro de justicia canta a la igualdad como Julio Iglesias cantaba a Galicia. Hay quien reprocha a este ministro su procedencia profesional del mundo de las tragaperras, ¿pero qué, sino azar y dinero, fue la justicia desde Quevedo?

Eric Pambani

Hoy, en Madrid

Sábado, 18 de abril

Valle de Esteban

¡Qué garabatos, los de antes!
José-Miguel Ullán

viernes, 17 de abril de 2015

Protocolos

Rato

Begoña



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Del “Pensamiento Alicia” (por el personaje de Carroll) con que Gustavo Bueno clavó a Zapatero y su generación, al “Pensamiento Twist” (por el personaje de Dickens) con que podemos clavar a la generación emergente.

En Madrid hay una abogada que quiere ser alcaldesa. Se llama Begoña, como la Virgen de la que era fanática la Pasionaria hasta que el novio la hizo de Stalin, y que quisiera ser Hillary, aunque lo que la impresiona es “la historia de Obama, porque su padre lo abandonó de niño y se lo tuvo que currar”… (¡ese Oliver Twist en las calles de Chicago!).
Claro, con una abuela vicepresidenta del banco de Hawai... –le informa (chinche, chinche) la reportera.

¡Eso no lo había leído!
Aparte “La Religión de la Humanidad” de Comte y la “bio” autorizada de Obama, ¿qué ha leído esta gente?

Pase la fascinación por las machadas de Hillary, que es nombre de señor (“le pusieron ‘Hillary’ sus padres por la decepción de que no fuera varón”, dice Robert Mitchum a Deborah Kerr en “The Grass is Greener”) y que en la Casa Blanca hacía dormir a su marido en el sofá con el puro de Mónica metido en la boca y el maletín nuclear atado a la muñeca.

Pero la fascinación por una imaginaria infancia dickensiana de Obama sólo puede venir de la literatura comtiana (de Auguste, no de Manolo), origen del buenismo terminal en que chapotean Begoña, que quiere ser alcaldesa, o Monedero, que quiere ser García Montero, y despidió a Galeano, el tipo que llamó “enemigos de la impotencia” a los chicos de Pablemos, con un tuit que parece, por lo florido, un gintónic de Pedro José Ramírez: “Se ha ido Galeano a hablar con voz de acantilado con Tupac y sor Inés, con Allende y con Cortázar, con el Che y el Arañero. Espejos y venas.”

“Las venas de América Latina”, libro que Chávez (en gesto que Pablemos ha reproducido en DVD con el Rey) regaló a Obama, que no sigue en Twitter a Cascante y no sabe que lo mejor que escribió Galeano fue su “mea culpa”… por “Las venas...”

Busco joven

Calle de don Ramón de la Cruz
(La noche de Rato)
J.R.M.

Cuartos

Francisco Javier Gómez Izquierdo

         Llegados a cuartos, los equipos de Champions compiten como mejor entienden sus entrenadores. No es casualidad, por ejemplo, que rebuscando entre croatas, Simeone tenga a Mandzukic, Ancelotti a Modric y Luis Enrique a Rakitic. Mandzukic es  guerrero bronco, fajador, incómodo, molestón... ante el que no caben delicadezas. Mandzukic es futbolista de tosquedad manifiesta que encaja perfectamente en un once estajanovista en el esfuerzo comprometido a morir matando. Mandzukic, Simeone y el Atlético de Madrid comulgan en una fe sin exquisiteces en la que acusan de hereje a aquél que no derrama su sangre por la causa. Jugar contra el Atleti es enfrentarse a unos fanáticos que lo que les falta de técnica les sobra de arrojo.

    Técnica tiene Modric, otro tipo de croata. Modric es centrocampista ordenado que coloca a los compañeros con mucha sabiduría. El entrenador Ancelotti fía los triunfos al equilibrio que transmite Modric, al que ve sensato, educado y muy buen chico. A mí me parece que Modric, Ancelotti y el Real Madrid lo pasan mal cuando el fútbol se embrutece y tienen que vérselas con bronquistas, pero como es  posibilidad que no contemplan, no me extraña que Modric sea un futbolista ideal para el Real Madrid.

     El Barça, tercero de los nuestros, tiene a Rakitic, el tercer croata, un medio que sin gastar la delicadeza de Modric ni practicar las artes marciales de Mandzukic, no le hace ascos a ninguna de las dos opciones. A Rakitic se le pide que entorpezca, robe, estorbe y a la vez que centre bien a Luis Suárez y a Neymar. Si Rakitic sale un día con barbas es San Antón, y si no, la Purísima Concepción. Hay días que ni siquiera sale. Rakitic no impone estrategias, pues el Barça depende de los días de otros. De los días de Messi principalmente, que se esperan para semifinales.
     
En el PSG juega David Luiz y con éso está dicho todo. No es la segunda ni tercera vez que me pregunto el porqué del prestigio de este defensa. ¡¡Allá los especialistas con sus calificaciones!! Ante el Barça, al PSG le faltaban Ibrahimovic y Verratti, pero el PSG, incluso con ellos es menos equipo que el Barça.

     ¿Y el Bayern? Guardiola no cuida como debe su defensa, con un Dante eternamente fallón e inquietante y un Boateng cada año peor colocado en defensa. A Guardiola le echó una mano Velasco Carballo, el peor de los árbitros españoles, valiente con Pantic del Córdoba y cobardón ante Neuer del Bayern. ¿Por qué no expulsó al portero alemán este calamitoso colegiado? Creo que entre otras cosas que afectan a su personalidad, el mayor problema de Velasco Carballo es que no le gusta el fútbol. Tampoco lo comprende. Interpreta velascocarballamente los reglamentos y castiga a futbolistas y aficionados con actuaciones insoportables.

     A pesar de lo ocurrido en Oporto, creo que Guardiola tiene mejor plantilla que Lopetegui y se hará valer en Munich, pero me gustaría ver a Oliver Torres, lo más parecido al inigualable Xavi Hernández, en semifinales.

La Juventus no tiene croatas adaptables a la filosofía de Pirlo, auténtico entrenador desde el césped turinés, pero cuenta con Pogba, Vidal,Tévez y Morata, zapadores y artilleros bastante mejor considerados que el fogoso Kondogbia o el sutil Moutinho.
     
En fin, lo del Real-Atleti y Oporto-Bayern está en el aire. Personalmente apostaría por Ancelotti y Guardiola, pero en estos partidos suma mucho la intensidad de los Mandzukic y Herrera. Suma tanto, que a veces da unos disgustos morrocotudos.

Viernes, 17 de abril

Valle de Esteban
La sementera

jueves, 16 de abril de 2015

Iglesias quiere ser Khaleesi


Hughes

La interpretación que Pablo Iglesias hace de Juego de Tronos es igual de extraña que su comprensión de la realidad política (“extraña” es un adjetivo perezoso, inadecuado, que elude la cuestión, me hago cargo).

Se dice que quien le gusta a Iglesias en la serie es Daenerys Targaryen, es decir, la Khaleesi, la Que No Arde o La Rompedora de Cadenas.

La Khaleesi no me parece que sea lo más “progresista” de la serie, tampoco lo más refinado políticamente. Ella es un caudillaje sexy. Tiene una legitimidad de origen. El apellido y además el rollo de los dragones y los huevos. Es una reina sin pueblo, eso sí. Es una Eva Perón sin multitud, que es lo que se trata de ganar. Ella no gobierna, aprende a hacerlo como forma de ganarse al pueblo. El gobierno como persuasión. Es, ella misma, bastante populista y se da cuenta, en su aprendizaje, de que medidas como la abolición de la esclavitud no son necesariamente buenas porque la realidad es compleja. El acto de gobernar desvela su carácter primario. Ella lo primero que hace es arrasar con toda norma o costumbre.

El Oriente de la serie, el mundo por el que asciende esta Daenerys, tiene ciudades-estado fastuosas y situaciones de esclavitud. Nos lleva a la antigüedad.

Más allá de Desembarco del Rey parece bullir un mundo feudal, medieval. Población con señores, reyes, quizás algún consejo, órganos de representación feudal y un juego político de alianzas posteriores entre reinos. Pluralidad de órganos e instituciones como esa Mano del Rey, por ejemplo.

Pero lo interesante está más allá del Muro. Allí están los hombres libres, asilvestrados si se quiere, llamados bárbaros, que con una forma que parece nómada, tribal, se vanaglorian de su orgullosa libertad. No les une vinculación feudal con nadie. No hay reinos, ni Estados. No hay estructuras, digamos, gubernativas. Apenas hay instituciones. Su libertad va unida a cierto arrasamiento cultural que ellos asumen. Libertos de sí mismos, prefieren el destierro, el hielo, antes que la sumisión (siempre me extraña que estos amantes de la libertad sean tenidos por bárbaros, temibles además, y me da por pensar en los, a sí llamados, liberales españoles, que tienen todo el día la palabra libertad en la boca, pero luego me acuerdo de que realmente son mártires: barbarie a cambio de libertad. No son previos, sino expulsados, exiliados. Gente que en ocasiones huye hacia la libertad. Y se me pasa).

Por eso, lo suyo sería admirar a Mance Rayder, que lidera el Pueblo Libre con rasgos compasivos. Pero no, a Iglesias (¡como tonto!) lo que le gusta es ser la Khaleessi. Ahí se le ve el cartón. La Khlaessi es sexy, tiene una legitimidad de origen, está ungida con algo. Es un ser que parece cumplir una profecía. Además, con esa Misión, lo único que necesita es pueblo, no le basta con un ejército. ¿Y cómo ganarse al pueblo? Ahí aparece la Justicia como primera medida. La justicia social. La Khalessi es realmente populista y siempre habla al Pueblo. A Su Pueblo (de ella). No hay estamentos, ni complejidad institucional. Es ella, el Pueblo y un tercero conquistable o amenaza. Es guapa, pero un poco simplista, concluyamos.

Mi preferido es Renly Baratheon, el Baratheon gay que estaba liado con Loras Tyrell, el bello paladín de las justas. Renly funda la Guardia Arcoiris y tiene mucho de Valois, pero además es avanzado políticamente. Es un Baratheon y juega sus cartas con éxito mediano (muere, claro), pero es un intermedio entre la tradición y algo ideal. Renly habla de mejorar la vida de la gente, en él, por primera vez, se contempla el futuro de los súbditos. Es posibilista, maquiavélico, es decir, en él hay algo de modernidad y un ideal de bienestar al que quiere dirigir su “acción política” (hablamos ya todos como gorriaranes… pero yo no seré uno más, no seré un gorriarán, ¡seré un gorriadán!), un ideal de perfeccionamiento y mejora que lo convierten en un progresista dentro de la serie.

Renly mola, pero Iglesias, claro, quiere ser Khaleessi.

Nemo me impune lacessit

Calle de Alcalá esquina a Gral. Pardiñas

J.R.M.

El aborto



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El mareo electoral de la derecha con el aborto está en el capítulo tercero del Buscón, donde Quevedo describe la olla del Dómine Cabra, que tenía una caja de hierro, toda agujereada como salvadera: “Abríala y metía un pedazo de tocino en ella, que la llenase, y tornábala a cerrar, y metíala colgando de un cordel en la olla, para que la diese algún zumo por los agujeros, y quedase para otro día el tocino”.

Parecióle después que, en esto, se gastaba mucho, y dio en solo asomar el tocino a la olla.
Cómo sería la olla que Pedro de la Preveyéndola, el tío que quiere arreglar la corrupción… “preveyéndola”, acabó votando en el Congreso a favor de la derecha, cuyos diputados “rebeldes” iban a votar en contra y se abstuvieron.

El tocino es el aborto (a eso hemos reducido el verdadero problema filosófico de nuestro tiempo), y los convidados, los votantes, que en España ni pinchan ni cortan, como acabamos de ver en las listas de las lideresas Aguirre y Cifuentes, que llevan de dios griego al alcalde de Getafe, un libertario que en su pueblo censura (¡por si acaso!) el rocanrol.

Liberalismo hispánico.

Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo –dice la Constitución.

Mas con la Constitución pasa como con el Quijote, que todo el mundo la alaba y nadie la lee.

La historia del mandato imperativo, que viene de la Revolución francesa, es muy entretenida, pero no nos cabe aquí. El caso es que nuestros diputados no son mandatarios de los votantes, sino de los jefes de listas, y por eso a unos diputados del partido del gobierno que querían votar en contra se los amenazó con una multa de 600 euros, que es lo que en Madrid te cobra la alcaldesa Botella por ir con una “mahou” por la Puerta del Sol.

¿Ausentarse? Dicen que eso sólo lo hizo Muñoz Grandes, que siendo vicepresidente riñó un día con Franco y, en vez de asistir al Consejo, marchó al bar de enfrente a tomar café, y que todo el mundo lo viera.

Jueves, 16 de abril

Valle de Esteban

Cielo y aire