Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Al son de “una cuota es una cuota es una cuota”, Gallardón ha encargado a su Gertrude Stein, la sin par Alicia Moreno, delegada de Las Artes, hacer Cronista de la Villa a una mujer, Ruth Toledano, que “filtra en sus escritos una honda sensibilidad poética signada por su compromiso cívico contra la intolerancia, por la igualdad de la mujer, a favor del movimiento gay y en defensa de los animales” (?). En palabras de Quevedo: “Tudescos moscos de los sorbos finos, / caspa de las azumbres más sabrosas, / que porque el fuego tiene mariposas / queréis que el mosto tenga marivinos.” Y lo explica la ministra de Fomento: “Cuido tanto hablar, que hablo peor. Pienso más rápido que estoy hablando.” A Montserrat Nebrera, a quien sólo he visto una vez, y de madrugada, tomando copas con el perillán de Prada alrededor del taburete de Coll, en el piano bar de Almirante, le hace gracia el acento de Maleni, y Arenas, el campeón de la derecha andaluza que nunca ha ganado una votación, le pide que abandone el Partido Popular. También Camba dijo en una ocasión: “Los catalanes y los gallegos, siempre que han querido hacer gracia, han tenido que decir cosas graciosas, y los andaluces, no.” Pero los rudos socialistas de El Rompido no leen a Camba y han enviado a Nebrera un libro de Juan Ramón. De primeras, Nebrera es una de esas mujeres que dan rabia de buenas, es decir, que hacen que te desvíes de la igualdad de la mujer, del movimiento gay y de la defensa de los animales. ¡Un ejemplar único de la raza precapsiense! Desde Rovira y Virgili se pensaba que ser catalán era no ser ibérico. No se contaba con la raza precapsiense. “¿Y esa raza qué es?”, preguntó Giménez Caballero. Y Bosch Gimpera contestó: “Pues la madre de los catalanes puros... Pero también la de los puros andaluces. Lo que más se parece a un andaluz es un catalán.” ¿Qué quedaría de Arenas traducido al español? Maleni, pues, es lo que más se parece a Nebrera, pero Nebrera es lista, y Maleni, no. ¡Viva Nebrera! Bosch y Gimpera insiste: “Las gentes no se dan cuenta de que Madrid no es importante por su historia, sino por su prehistoria. En Barcelona no hay Prehistoria.” Por eso Alicia Moreno está en Madrid.
