jueves, 29 de enero de 2026

Noche venturosa en Portugal e Inglaterra


Alisson Santos


Francisco Javier Gómez Izquierdo


          Los ocho partidos primeros de la Champions con el nuevo sistema es como beldar, con el riesgo de que en un repentino soplo de aire -ahora sin grupos es mucho más sorpresivo y emocionante- se vaya parte del grano con la paja,  En la presente edición no han caído en el balaguero  que se suponía el Real Madrid, el PSG y el Inter de Milán. ¿Quién ha osado desplazar a los nobles? Pues a  mi modesto parecer el Sporting de Lisboa de Trincao, que fuera capricho culé, y Luis Suárez, el goleador del Almería, además del Tottenham de Xavi Simmons al que se ve mucho por pequeñito, de los goleadores Kolo Muani y Richarlison y nuestro Pedro Porro que pone balones-bomba como aquel Manfred Kaltz, que centraba que daba gusto. El tercero no sé decir, pero mi antigüedad de aficionado preñada de prejuicios me lleva al Arsenal. Un disparate evidente la impresión de servidor, pues el Arsenal ha ganado los ocho partidos; es el equipo más en forma, más temido y al que nadie quiere hasta la final, porque por pedir que no quede. Servidor tiene el convencimiento de que todos los equipos tienen su bache, una atmósfera rara que traba la pierna y agarrota el músculo, y este bajón que temen en silencio todos los entrenadores, al bueno de Arteta aún no le ha visitado en la presente temporada y eso es tan bueno como malo.


      El octavo y decisivo partido para casi todos menos para Arsenal y Bayern de Munich nos deja entre "los ocho" a los cinco ingleses con unos aires de superioridad que veremos a ver quién es capaz de espantar. El Newcastle, el sexto representante de la Premier, se ha clasificado decimosegundo y no sería descabellado verlo en octavos pues el cruce con los azerbayanos del Qarabag o el Mónaco de Ansu Fati y Golovin, el ruso en el que me gusta reparar, no parece infranqueable para Anthony Gordon, un número 10 como mandan los cánones. Muy buen pelotero este Gordon al que todas las jornadas vemos su melena al viento celebrando goles. Leo que lleva seis, pero a mi me parecen más. Será por los que propicia.


     "Fueraparte la Inglaterra", la noche emocionó como pocas a los aficionados portugueses, y se llegó al éxtasis en Lisboa por un gol de  Alisson Santos en San Mamés en el minuto 94 que colocaba a su equipo, el Sporting de Lisboa entre "los ocho" en detrimento del Real Madrid, y por otro de Anatoli Trubin, ¡¡¡un portero que no se había visto en otra igual!!!, en el  estadio Da Luz, al mejor del mundo de sus colegas, Courtois. La emoción del fútbol está ahí. En los últimos minutos. En ese gol que cambia todo. Estos vuelcos del corazón se presentan en los últimos minutos de la última jornada y son momentos muy del gusto como saben de la Segunda División española.


       A Mourinho, entrenador del Benfica, le ha ido perdiendo el personaje, pero sus métodos de entrenamiento y motivación no creo que se tengan que ningunear. A Mourinho no le van a llamar ya para equipos "top", como le gusta decir, pero quizás sea en estos clubes "de perfil bajo y limitado presupuesto", donde se sienta más a sus anchas y sobre todo más respetado por sus jugadores, sobre todo si no tienen el colmillo retorcido. Y si lo tienen, como Otamendi, ganarlo para la causa. Ver ayer a Prestianni con 19 años, a Schejelderup (hay que mirar tres veces para escribirlo bien), que anda en 21 e incluso Pavlidis con cara de veterano pero que anda en los 27, correr como si les persiguiera una manada de lobos y maniobrar para cazar y domar su ferocidad aparente, hace suponer que es hasta posible que Mourinho vuelva por los caminos que más le gustan. Con lo poco que lleva en el Benfica ya le ha dado tiempo para renegar con los árbitros que pitan penaltitos al Sporting. Por arte del demonio va a ser al Sporting precisamente a quien tenga que agradecer uno de esos momentos felices que Mourinho disfruta como nadie. Anoche no sólo Mourinho, todo Lisboa fue a la cama exultante. Pena por el Athletic de Bilbao, que no supo aguantar el resultado a favor y pena por el Atleti de Madrid, ese equipo al que siempre le pasa algo cuando se le pone el viento a favor.


     Real Madrid, PSG e Inter... los tres deben pasar la criba para octavos donde esperan los cinco acorazados ingleses. Seguro que ninguno de los cinco los quiere ver.