miércoles, 31 de diciembre de 2025

Nochevieja


Ignacio Ruiz Quintano
Abc


Se lo dijo a Borges y Bioy el pintor Xul Solar ((Óscar Agustín Alejandro Schultz Solari): lo que hagas en Nochevieja es lo que harás durante el año.

Y lo que hacía Borges en Nochevieja era meterse en casa de Bioy a guardar silencio entre chupín y chupín… de sidra.

En España la Nochevieja son los sanfermines del pobre.

(...)

Por una noche, duerme el trasnochador y bebe el funcionario: es la exaltación socialdemócrata del gamberrismo, que consiste en tirar por la ventana el casco de la sidra como se tiraba desde el campanario a la cabra en Manganeses de la Polvorosa. Lo hacen los mayores y lo hacen esos pequeños a los que la socialdemocracia prohíbe ir a los toros.

A ver cómo le explica uno a Núñez Feijoo la emoción de Borges, el de la Nochevieja silenciosa en casa de Bioy, al leer que Benvenuto Cellini, a los cinco años, vio jugar en el fuego a una lagartija, y se lo contó a su padre, y éste le dijo que el animal era una salamandra y le dio una paliza para que tan admirable visión, casi nunca permitida a los hombres (como ocurre en los toros), se le grabara en la memoria.

¡Qué hermoso el campo en estos días de fiesta en que todos lo abandonan! –decía Juan Ramón a “Platero” aquella tarde en que había toros en el pueblo y todo era jaleo.

Así que hoy, con la cosa de que la capital se llena de fiesta municipal, me subo a mi “Platero”, que es un “Fiesta”, y me voy a Soria, que es el campo.

Leer completo: Click


Miércoles, 31 de Diciembre

 


martes, 30 de diciembre de 2025

Belgas


Bart De Wever


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


El primer ministro belga Bart De Wever salvó los muebles de la Unión Europea como Thibaut Courtois, otro belga, salva los puntos del Real Madrid, por obstinación, flamenca en el caso del primer ministro, que se sentó en el cofre de los activos rusos para impedir que Rosie (alemana nacida en Bélgica) y Merz los urraquearan en nombre de Europa, cuyos representantes que a nadie representan, con el pretexto de la guerra, se han conformado con sacarle el dinero a los de siempre, es decir, a sus contribuyentes, que para eso se inventó el Estado, al que los liberalios visten con el gorrito navideño del Derecho, viniéndoles a quedar un pleonasmo, “Estado de Derecho”, sobre el que asientan la “patocracia bioleninista” de la UE.


España, para seguir jugando a la guerra, ha puesto sobre el tapete de Bruselas un préstamo que sale a doscientos “leures” por español. ¡Ah, el “vivaz espíritu jurídico” del español, que decía Albornoz! Para celebrarlo, la mitad de los extremeños corrieron a votar el domingo, prueba de vigor partidocrático. “No taxation without representation!”


Ni que decir tiene que los doscientos “leures” del españolejo no van a la guerra, esa abstracción; van al poder invisible de la Corporación, que es la que manda. En su “América Sociedad Anónima” recordaba Halevi cómo la Corporación adquirió poderes de “persona artificial” en 1844, cuando el Tribunal Supremo decidió que la Corporación podría considerarse persona legal.


La Corporación consiguió este estatuto legal a través de una cláusula de la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, especialmente diseñada para incorporar al sistema judicial a los esclavos recién liberados.


Para la ley, el “objeto-esclavo” había pasado a ser ciudadano “de color”. Y por esta gatera de oportunidad legal, la Corporación, “sistema-objeto”, lograba los derechos de cualquier ciudadano, pasando a ser “persona artificial” ante los ojos de la ley. Al final, este birlibirloque del “Estado de Derecho” se desliza entre una y otra piel a conveniencia, de lo que se encargan ejércitos de abogados, que han creado la cultura empresarial que premia la extracción de recursos (por los mismos medios que ejércitos de profesores han creado la cultura universitaria que premia la locura). En nombre de la Corporación, aunque sin nombrarla, Sánchez pide dinero para la guerra, y el españolejo responde: “Ahí van doscientos ‘leures’”. De los demás asuntos españoles se ocupa Bélgica. Un belga imputado por blanqueo de dinero, Didier Reynders, arbitró la repartija de lo judicial entre los juriconsultos Bolaños y Pons, mientras en Waterloo, que es Bélgica, dos atlantes del 78, Otegui y Puigdemont, han negociado en armonía de espíritu constitucional la colaboración “entre naciones”. En Bélgica, Rosie y Merz se llevaron a De Wever de cena de Navidad. Mas para Lutero, el padre de la mentira, de la astucia y del fraude (“List, Tücke, Schalkheit”) es el Demonio, “un asaltante y un ladrón”. 


[Martes, 23 de Diciembre]

Martes, 30 de Diciembre


Feliz Navidad
 

lunes, 29 de diciembre de 2025

El machete de la J


de Endrick hablaremos cuando estemos fríos


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Si sería humilde Jesús, que, pudiendo nacer en Bilbao, nació en Belén (cuento navideño muy de curas del Norte o Septentrión). Bueno, pues si será afortunado Xabi, que, pudiendo caer en Talavera, no cayó. (Por algo Napoleón quería generales más afortunados que capacitados. “Y éste, de suerte, ¿cómo anda?”, era todo cuanto quería saber).


Xabi puso cuanto pudo para caer en Talavera, pero no cayó, y eso es suerte, pues en Talavera, después de Joselito Gallo, caer sería para cualquiera una pérdida de tiempo de cara a la posteridad.


¿Qué es torear? –se preguntaba Corrochano–. Yo creí que lo sabía Joselito, pero un toro lo mató en Talavera.


El toro que mató a Joselito se llamaba “Bailaor”, y el goleador que casi hace caer a Xabi se llama Arroyo. Un comentarista de Estado, Rivero, que amenizó el partido confundiendo los nombres de todos los futbolistas, dio con el martillo en el clavo: “No hay enemigo pequeño”. ¿Cuántos clavos lleva ya Xabi en el banquillo del Madrid?


¿Qué es presionar? –se pregunta el pipero–. Yo creí que lo sabía Xabi, pero un toro


Bueno, frente a este Madrid todos los contrarios parecen toro. Arroyo en Talavera, y unos días antes, en Vitoria, Carlos Vicente. El piperío ha perdido de tal manera la cabeza que ese día pasó por alto que el partido se lo ganó Vinicius en tres jugadas que sólo puede hacer Vinicius: la del gol a Rodrygo, la del penalti que no se pitó y la del pase a Gonzalo que Gonzalo, en un revés a lo Modric, desperdició. De las tres, la más interesante fue la del penalti escamoteado, porque pone sobre la mesa la cultura arbitral de la España de Louzán, el de los ojos de zarigüeya. Arbitraba un tal García Verdura, árbitro de Gamper, que no apreció intensidad suficiente en la zancadilla del defensor. Doctrina del Cta (colectivo que no aportó un solo árbitro al Mundial de Clube de la Fifa): “El grado o intensidad de contacto entre los jugadores no siempre se puede medir de forma objetiva. Esta acción entra en el ámbito de la interpretación, ya que depende de la valoración de la intensidad del contacto”. La intensidad de una patada en el área se mide en julios (y si falta hiciera, en maldonados).


El árbitro español no se rige por el Reglamento comentado de don Pedro Escartín, sino por la Wikipedia de Jimmy Wales, según la cual el julio es la unidad del Sistema Internacional para medir la energía, el trabajo y el calor del pinrel agresor sobre la tibia agredida. Científicamente, el julio se define como la cantidad de trabajo realizado por una fuerza constante de un newton en un metro de longitud en la misma dirección de la fuerza. Todos estos datos los manejaba en el chiscón del Var vitoriano González Fuertes, el intelectual del colectivo, que no quita un ojo de la Wikipedia, donde se avisa claramente que en esta definición, al ser tan específica, no se consideran tipos de resistencia como el roce del aire (el aire que corría en Vitoria a la hora del partido), para no complicarle más las cosas al árbitro, que tiene que atender al pinganillo del Var y al manojillo de julios que lleva en el bolsillo. El símbolo del julio es J, con mayúscula y sin punto. ¡El machete de la J!, que decíamos de Juan Ramón, a quien tuvimos que leer cuando James fichó por el Real Madrid, para saber cómo habíamos de llamarlo. ¿James o Yeins? ¿Yeins o Yames? ¿Yames o Hames? ¿Hames o Xames? ¿Javi o Xabi?


Vinicius salió de Vitoria señalado por el piperío rampante como el peor jugador del Madrid, y no jugó en Talavera, donde sí salió Rodrygo, nuevo ídolo blanco, y con el brazalete de capitán, que eso lo han visto nuestro ojos, del mismo modo que nuestras orejas han oído lo de los himnos. En el país sin himno, ni un pueblo sin himno. Los comentaristas mandan a callar. “¡Vamos, a capela!” Y oímos al sano público vitoriano: “Bravo equipo albiazul / que resurges potente otra vez…” Y al no menos sano público talaverano: “Donde juega el Talavera / vibra toda la afición / marca el ritmo, borda el juego / hacia la meta del gol…” Ahí te la dejaron, Xabi (o Javi): botando. Porque de Endrick hablaremos cuando estemos fríos.


 [Sábado, 20 de Diciembre]

Lunes, 29 de Diciembre

 


Feliz Navidad


domingo, 28 de diciembre de 2025

En la muerte de Brigitte Bardot








En la muerte de Rafael Viteri



Francisco Javier Gómez Izquierdo


Me ha avisado Toño nada más llegar a los montes de Toledo. Luego el Gaitu me ha mandado una foto que ya puse en Salmonetes... "De los tres, sólo quedo yo." El Nani, de la peña del Athletic de Burgos, murió hace un año, y hoy, día de San Juan, el Evangelista, se ha ido Viteri. El ídolo de servidor.


"Tú, que tanto le admirabas", me ha puesto Toño.


Me duele no tener a mano mis papeles y fotos de Rafael Viteri Chávarri. Guardo un póster del Athletic del 71/72 en el que por detrás le adjudicaban el 9 del futuro, pero por causas desconocidas ese mismo 72 acabó en el Burgos. En Segunda... Para ascender a mí equipo... y servidor fue feliz con su advenimiento. Hasta el 79, que dejó el fútbol con 28 años y servidor fue a la mili.


La fama se la llevó Juanito, el magisterio lo vimos en Kresic, pero los chispazos de genialidad estática pertenecieron a Viteri. Se movía en los andamios del arte que el fútbol monta en las áreas sólo para los genios. El regate sin tocar balón, el movimiento de cadera que tumbaba tal que a Luiz Pereira, amagues sin catalogar a los que nadie más estaba capacitado.


Sus críticos, los fans de Gómez y Raúl, le achacaban costumbres poco morigeradas -andábamos con el latín en el Porcelos -hasta que una tarde los dejó sin palabras cuando le tiraron una bota de vino desde el fondo sur y el tío le dio un tiento señorial. Acabó ovacionado como las tardes que dibujaba regates imposibles que luego siguen sin saber explicar los que los padecieron.


Kubala lo llamó estando en 2a, pero Viteri sólo respondía inspiraciones con aires propicios.


Recuerdo uno de esos castiguitos que Lucien Muller daba a los que se atascaban y lo sacó a arreglar un partido en la segunda parte. Contra el Calvo Sotelo, donde defendía un tal Quico al que pretendía el Barça. Rifé en tribuna. ¡¡La que lío Viteri!! Quico pareció un pelele ante el bamboleo hipnotizador del 9... y la pelota quieta, parada, amaestrada... y Quico siguió en el Calvo Sotelo.


Ya digo que estoy poniendo estas letras sin mis papeles y tengo anécdotas que ahora no me vienen.


Las lesiones lo retiraron con 28 años, a la edad que los genios pueden llegar a dioses. Lo hizo en el Linares, a donde ya fue tocado, pero allí asombró a sus compañeros. Relinque, que jugara en el Cádiz, coincidió con él y me dijo que no había visto cosas igual. "Nos quedábamos lelos viendo cómo tocaba el balón. Calidad exquisita". Lo mismo me dice Taladrid; y García Navajas. Excompañeros que sospechan que lo sé de sobra, porque a todos les pregunto por él.


Antes de Romario, hubo un Viteri que a mí me trastocó. Un Viteri que siempre ha estado en mi cabeza. Un Viteri del que supe que andaba por Logroño. Que tuvo un cáncer de garganta pero que en el 18 hablaba bien, según el Gaitu, que retrató con él.


Fue un artista genial. Inimitable de verdad. Algo misterioso, siempre con un aíre pícaro y un catálogo de diabluras en sus piernas.


Hoy ha fallecido el hombre que me enseñó el fútbol que quiero.


Mañana voy a buscar una botella de Rioja para brindar por él. Les confieso que en Gamonal aún hay gente que me llama Viteri. Tanto le admiro...


Descanse en Paz.



Gaitu, Viteri y el Nani

Pobre Madrid


Stefan Zweig

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Madrid es la ciudad de Europa con peor calidad de vida, aunque los futbolistas que pasan por Madrid, como no leen ni los estudios de mercado, se queden en Madrid a vivir. Y la ciudad de Europa con mejor calidad de vida es Viena, donde los escolares continúan cantando a coro, como los dejara Stefan Zweig, con sus enternecedoras vocecitas el “Dios guarde al emperador”. La Viena del doctor Freud, de Wittgenstein y de Popper frente al Madrid del doctor Montes, de Gabilondo –el metafísico– y de Marina, ese logos de Educación para la Ciudadanía. En Viena, según Zweig, todo lo que se expresaba con música o color se convertía en motivo de fiesta, y la ambición de todo verdadero vienés era tener unas “buenas honras fúnebres”, con mucha pompa y un gran séquito: “Un verdadero vienés convertía incluso su muerte en un espectáculo para los demás.” Pero, mientras uno esté vivo, entre Viena y Madrid, casi mejor Madrid, a pesar del estrés de las obras de Gallardón, que empiezan a hacerse intolerables, y del “spleen” de la niebla invernal, que es una cosa con la que no han podido los tetones del Cambio Climático. A mí, esta visión de Madrid como el campo de trincheras en la niebla de Verdún me deprime mucho, aunque en seguida pienso que peor está Wyoming, que quieren acabar con su carrera, y concluyo que no tengo derecho a la queja, ni siquiera del pico y la pala de Gallardón, que va por el PP más despistado que un gato en una fábrica de sifones, por decirlo a lo Duque, el castizo míster del Leganés. No sé qué lugar ocupará Leganés en el estudio de Mercer, pero ¿se imaginan ustedes lo que debe de ser quedarse sin tabaco en Viena a las cinco de la tarde? Los de Barcelona nos mandaron al señor Buqueras y Bach a imponer en Madrid los horarios de Viena, pero Madrid, la pobre, aguanta. Aguanta incluso que le corten otra vez la calle de Jorge Juan después de que el alcalde la inaugurara hace cosa de un mes, pero hasta aquí llega el folio y de esa calle hablaremos otro día. 

Domingo, 28 de Diciembre

 


Feliz Navidad

Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno

DOMINGO, 28 DE DICIEMBRE


Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo». Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño». Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel. Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno.

Mateo 2, 13-15. 19-23 

sábado, 27 de diciembre de 2025

Paraísos navideños



-¡Eh, por aquí!
Necrológica de Mingote a Walt Disney


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Los dos paraísos navideños de nuestra infancia (o la de nuestros hijos), Disney y la Comisión Europea, se han pasado a la movida “woke”. ¿Por qué?


Porque el comunismo desaparecerá cuando los langostinos aprendan a silbar –respondería Jruschov, que llevaba más razón que un santo (que lo era, al lado de los que han venido luego).


Se supone que si los langostinos aprendieran a silbar, en llegando la Navidad se darían el queo entre ellos y correrían a esconderse de nuestra voracidad navideña y sindical, dejándonos sin Navidad, pues una Navidad sin Disney y sin langostinos no es Navidad, y también sin comunismo, pues una nomenclatura sin Comisión Europea y sin gambas no es nomenclatura.


Del wokismo de la Comisión Europea nos avisó el disidente Vladimir Bukovski desde Inglaterra, donde hizo el paralelismo Urss/Ue: “Yo ya viví en tu futuro: organizaciones creadas por coacción y gobernadas por una docena de personas no electas que se reúnen en secreto; un Parlamento que aprueba las decisiones del Politburó; el propósito de la Urss era liquidar las nacionalidades para crear una nueva identidad, y la corrupción creció de arriba abajo; los opositores son silenciados (gulag y ostracismo); no caben reformas. Única salida personal, la independencia: no aceptar lo que ellos planearon para ti, pues nunca te preguntaron si querías unirte”.


En la Urss la vieja del visillo era Willi Münzenberg, y en la Ue la vieja del visillo es un “pierrot” de Münzenberg, Thierry Breton, que quiere chaparnos el Twitter de Elon Musk porque censura poco o no censura, y ¿adónde vamos a llegar así?


Si uno pelea contra el virus mental del wokismo, el virus mental del wokismo contrataca –ha dicho Musk en Roma para explicar que Disney retire la publicidad de su plataforma–. Si le preguntas a una IA cuál es la compañía más woke del planeta te dirá: “Dinsey”. Y deberían preguntarse qué pensaría Walt Disney de lo que es hoy la compañía.


Bueno, Walt Disney tenía una máxima: “Cuando creamos fantasías, no podemos perder de vista la realidad”, y la realidad hoy está en ese comunismo para bobos con dinero que es el wokismo, un “virus mental”, lo llama Musk, que ataca a la meritocracia y a la libertad de expresión. De Disney se dijo que era español, pero el propio Disney, de visita a Dalí, lo desmintió en Port Lligat: “He nacido en Chicago. Se dijo que era español, levantino, por confusión con un artista apellidado Zamora, que trabajaba conmigo.”


Walter Elias Disney nació y murió en Diciembre, que es decir en Navidad. Ante la viñeta necrológica con que lo despidió Mingote, Juan Ignacio Luca de Tena, director de ABC, decidió crear el Premio Mingote de Dibujo y Fotografía.


A veces los anunciantes se enojan y se van, pero a la larga vuelven –concluyó Must, y eso iba por Disney… y por la Comisión Europea.

 

Diciembre 2024 

Últimas Navidades con Fidel Castro


  

Fidel llevando la Navidad a los pobres (Granma)

 

Orlando Luis Pardo Lazo


Diciembre es un mes triste, precioso, de luz azul y silencio soñador. En este mes nací yo. Y en este mes, de un año no tan lejano como ahora parece, regresaré a Cuba con un Premio Nobel de Literatura, el primero de los Nóbeles cubanos, el que restregaré en la cara de la dictadura que todavía tendremos en Cuba para esa fecha, y cuyo monto en metálico usaré hasta arruinarme en arrimar un poco la llegada de nuestra libertad.


Diciembre termina apenas comienza. Es un mes atemporal, acronológico, casi ucrónico, fuera del almanaque, al borde de ese misterio que es el cambio de año.


Somos otros y morimos a pedazos en cada diciembre. De hecho, casi nunca llegamos todos los que empezamos cada año. Los que nos reunimos ahora en este mes no sabemos si llegaremos al próximo mes dentro de un año. La muerte va cosechando a los mejores entre nosotros. Cada diciembre vamos quedando menos y menos cubanos. Los sobrevivientes somos los peores, somos los desechados hasta por los dioses.


Estas Navidades de 2014 son también nuestras primeras Morbilidades sin el dictador, que se nos murió sin enfrentar jamás la justicia. Fallecido Fidel (1926-2014), ya todo parece fácil, expedito, innecesario. La Revolución fue una pesadilla de unos pocos millones. La memoria se renueva a velocidad vertiginosa. En un ratico, los nuevos cubanos no sabrán ni deletrear el innombrable nombre de Fidel Castro, que en unos meses resonará apenas en la asignatura Prehistoria de la Nación, absorbido por la virtud de apatía y amnesia de las nuevas generaciones.


La muerte del hegémono nos ha sorprendido a todos. No se despidió el muy pendejo, como mismo no anunció su entrada sino que la impuso a golpes de muerte, mentira y maldad. Fidel Castro se ha ido para siempre de nuestro pueblo y nos ha dejado incrédulos, desconfiados, al punto de que preferimos no prestar atención a este hito histórico. Todavía no nos creemos que estamos solos, sin el déspota delirante. No lo creeremos tampoco cuando su hermano Raúl Castro nos lo anuncie, rodeado de su octogeniosa élite militar, acaso el 28 de enero de 2015, para hacer coincidir la muerte de Fidel con el nacimiento de José Martí.


Pero hoy vuelve a ser Navidad. Una parte del país perdido reconcentra lo mejor de su espíritu en esta fecha. La esperanza deja de ser una enfermedad congénita y la luz azul del niño dios entibia nuestros hogares-pesebres, haciéndolos menos pésimos, haciéndonos menos perversos en tanto ceros humanos que aspiramos a seres humanos, tras más de medio siglo o medio milenio de matarnos multitudinariamente por nada.


Vuelve a ser Navidad, hermanos y hermanas del alma, y en el 2015 brillarán las palabras que hace siglos debieron ser pronunciadas entre cubanos, pero que han permanecido sepultadas por la ristra de tiranos que ha traído nuestra innecesaria independencia. Acaso sea la época de aproximarnos más a la civilización de los cosmopolitas libres y alejarnos de la barbarie esclavoamericana.


Es Navidad y yo os amo. 

Sábado, 27 de Diciembre

 




viernes, 26 de diciembre de 2025

La “Thurmerlebnis”


Norman O. Brown


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Los malos gobiernos, las extorsiones, la codicia y la violencia de los grandes, las guerras y los saqueos, la carestía, la miseria y la peste, a esto se reducía, más o menos, la historia contemporánea a los ojos del pueblo. El sentimiento de inseguridad general causado por la guerra, por la amenaza constante de grupos peligrosos, por la desconfianza de la justicia, se agravaba, además, por el temor del infierno, de las brujas y de los demonios (“Satanás cubre con sus alas sombrías una tierra lúgubre”). Esto dice Huizinga del siglo XV en “El otoño de la Edad Media”. Y esto viene a decir Trump del otoño de Europa en la National Security Strategy de 2025. El nido del águila permanece en Alemania.


El castigo a Alemania por llevarnos a las dos grandes guerras fue darle el mando de Europa, y ahora toda su retórica se orienta a arrastrarnos a la tercera (y última), con aquella alegría de Jünger cuando en lo alto de un tejado vio venir la bici del cartero con la citación para la guerra del 14. Así que si un europeo dice que esta Europa es una inmundicia, podrá ser grosero, mas nunca irrespetuoso, pues vive en una patocracia y tiene de su parte al psicoanálisis.


¡Ay del psicoanálisis! –fue la exclamación de Norman O. Brown en su “Ero y Tánatos”–. No puede admitir que no tiene importancia que la experiencia religiosa que inició la teología protestante tuviera lugar en el retrete.


Se refiere a la “Thurmerlebnis”, como es llamada en la hagiografía luterana la “experiencia en la torre”. Es Lutero quien describe “las circunstancias en las cuales recibió la iluminación que se convirtió en el axioma fundamental de la Reforma, la doctrina de la justificación por la fe”:


Me otorgó este conocimiento el Espíritu Santo en el retrete de la torre.


Los liberales (no nuestros liberalios, que esos todo lo que saben de Lutero es por la novelilla de Benet) nos vendieron el protestantismo como modernidad y progreso (¡capitalismo!, porque lo dice Max Weber), dejando el catolicismo para la Edad Media. Pero Lutero no comulgaba con tal idea de progreso: su filosofía de la historia es que las cosas van empeorando y de que se acerca el fin del mundo. El propósito del cisma luterano era separar el protestantismo no de lo medieval, sino del mundo moderno. Lejos de aminorar el poder del Demonio en el mundo, la Reforma lo reforzó, sostiene Rudwin. El Demonio, pues, es señor de este mundo, y Brown puede decir, en términos psicoanalíticos, que, para Lutero, “la civilización tiene esencialmente una estructura analosádica, que esencialmente está construida por la sublimación de lo anal”.


Dios debe intervenir y poner fin a todo, como hizo con Sodoma, con el universo cuando el Diluvio, con Babilonia, con Roma y tantas otras ciudades que fueron absolutamente destruidas. Esto es lo que pedimos nosotros los alemanes.


Lo malo, en palabras del propio Lutero, es que “el Demonio nos ha embadurnado en verdad con tontos”.


[Viernes, 19 de Diciembre] 

¡¡Que viva San Esteban!!


Lapidación de San Esteban



Iglesia de San Esteban
Castrillo de la Reina


Francisco Javier Gómez Izquierdo


El cura que bautizó y dio la Primera Comunión a los de mi quinta, creo que aún vive. Se llama Don Eutimio, que es nombre muy apropiado para un cura. Como Gaudencio, Eleuterio o Godofredo, curas que me aficionaron a la lectura, aunque no he seguido el orden y concierto que predicaron. Don Eutimio nos hizo incondicionales de San Esteban, "Nació Dios y al día siguiente murió San Esteban. El protomártir. El primero de la Cristiandad. A pedradas. Como perro. En presencia de Saulo, el Fariseo, el que después sería San Pablo por intercesión de nuestro San Esteban". San Esteban, joven, diácono y culto es Santo Universal. Siempre lo veréis representado imberbe. En Rusia, la Capadocia o el Oregón. Hay catedrales dedicadas a San Esteban donde menos se espera, tal que la de Viena, Toulouse, Budapest... y no digamos basílicas e iglesias. No tengo claro cuáles fueron las circunstancias por las que tomó acomodo en Castrillo de la Reina, mi pueblo, pero servidor está orgulloso de haberle bailado la jota cuando joven, danzando de espaldas durante la procesión en tal día como hoy. Por eso ¡¡Viva San ESteban!!

Viernes, 26 de Diciembre

 


Feliz Navidad

Festividad de San Esteban




Valle de Esteban

jueves, 25 de diciembre de 2025

Navidad


Los Panero


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Navidad es cenar en familia, pero no sólo eso.

    Pujol y Martín Villa comieron como en familia el otro día en Barcelona, y no fue Navidad.

    –Bibliotecas enteras de filosofía moral no han ejercido sobre el progreso humano influencia mayor para hacer que se respete a todo hombre, por humilde que sea; a toda mujer, a todo niño, que esta sencilla escena del pesebre representada de nuevo cada año en toda la Cristiandad –explicaba Madariaga por radio a la Alemania recién salida del nazismo que había perseguido los belenes.
    
Sin pesebre, pues, no hay Navidad, que es cenar en familia porque ha nacido un Niño.
    
De hecho, en contra de la Navidad sólo se ponen los que no tienen niños: porque nunca han venido o porque ya se han ido.

    Y por meterse con la Navidad se meten con la familia como quien se mete con los ricos.

    –Las dos cosas que más molestan: la familia y el cocido –refunfuñaba Eugenio d’Ors un día que en Zaragoza, al bajar del tren, se abrazaba a su amigo maño que le convidaba a su casa para dar cuenta de un cocido en familia, con los niños.

    Sin niños, la familia se va de las manos.

    Cuando Pemán estrenó su “Edipo” en el Teatro Español de Madrid, invitó al palco al célebre ministro de la Gobernación don Camilo (“Camulo”, en los chistes) Alonso Vega, que escuchaba absorto. A falta de cinco minutos para el final, el general, casi tembloroso, tomó la mano del autor y le dijo:

    –Pero Pemán, ¡este hombre está casado con su madre!
    
Sí, don Camilo: ¡desde hace veinticuatro siglos!
    
Hace veintiuno que celebramos la Navidad, y todos los lectores de “Los errores científicos de la Biblia” aseguran que se acaba, igual que Zapatero, con ocasión de los funerales por Juan Pablo II, aseguró en su círculo de acompañantes que la religión católica se había terminado simplemente porque ninguno de sus amigos era de ir a misa.

    Decir que la Navidad sólo es el solsticio de invierno sería como decir que familia sólo es la de los Panero. 


[Diciembre, 2013]

Jueves, 25 de Diciembre

 


Feliz Navidad

Feliz Navidad

 


De la más fragante Rosa nació la Abeja más bella



De la más fragante Rosa
nació la Abeja más bella,
a quien el limpio rocío
dio purísima materia.

Nace, pues, y apenas nace,
cuando en la misma moneda,
lo que en perlas recibió,
empieza a pagar en perlas.

Que llore el Alba, no es mucho,
que es costumbre en su belleza;
mas quién hay que no se admire
de que el Sol lágrimas vierta?

Si es por fecundar la Rosa,
es ociosa diligencia,
pues no es menester rocío
después de nacer la Abeja;

y más, cuando en la clausura
de su virginal pureza,
ni antecedente haber pudo
ni puede haber quien suceda.

Pues a ¿qué fin es el llanto
que dulcemente le riega?
Quien no puede dar más Fruto,
¿qué importa que estéril sea?

Mas ¡ay! que la Abeja tiene
tan íntima dependencia
siempre con la Rosa, que
depende su vida de ella;

pues dándole el néctar puro
que sus fragancias engendran,
no sólo antes la concibe,
pero después la alimenta.

Hijo y madre, en tan divinas
peregrinas competencias,
ninguno queda deudor
y ambos obligados quedan.

La Abeja paga el rocío
de que la Rosa la engendra,
y ella vuelve a retornarle
con lo mismo que la alienta.

Ayudando el uno al otro
con mutua correspondencia,
la Abeja a la Flor fecunda,
y ella a la Abeja sustenta.

Pues si por eso es el llanto,
llore Jesús, norabuena,
que lo que expende en rocío
cobrará después en néctar.


SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

El Real Madrid de Xabi en la linde de mitad de temporada (2025-2026)




Pepe Campos


Cuando un equipo juega bien al fútbol todo es coser y cantar, lo bueno es excelente y lo malo se transforma en práctico, pues incluso las derrotas encaminan al equipo hacia otra etapa de mejora y de buenos resultados. Me vienen a la mente muchos equipos clásicos con estas características, por ejemplo, el Inter de Luis Suárez o el Ajax de Johan Cruyff, o bien el Bayern de Franz Beckenbauer. Se convirtieron en equipos que jugando bien eran invencibles y jugando mal podían ganar (que se lo digan al Atlético de Madrid). Un equipo de estas características establecía una línea de juego y se jugaba de memoria. Los jugadores se conocían a la perfección y las incorporaciones a sus líneas eran escasas y acertadas. Los entrenadores no tenían más que poner a los mejores y dejarles jugar a su gusto, siempre alrededor de la presencia de un líder que ya hemos nombrado más arriba. En ocasiones esos equipos entraban en un pequeño atasco de juego (por lesiones o por cansancio de los jugadores, debido a que se mantenía en el equipo inicial a aquellos que no estaban en racha: eran otros tiempos), obstáculo del que salían al poco, pues existía paciencia en los entrenadores, en las directivas y en las hinchadas. Así le ocurrió al Real Madrid en 1987 cuando llegó Milan Jankovic, que cosió aún más al equipo y le llevó a realizar un juego de enorme precisión en la posesión y en el pase. Podríamos pensar que Jankovic es el jugador que le falta hoy en día al Real Madrid de Xabi, un medio que haga jugar al resto del equipo desde el orden y la armonía en el centro del campo. Un orden que quería introducir Xabi en el Real Madrid en agosto, pero que se ha ido convirtiendo en desconcierto. Y cuando el desbarajuste se adueña de un equipo de fútbol, ya todo se traduce en no dar pie con bola. Eso es lo que le está sucediendo al Real Madrid, que ha caído en una completa descoordinación. A ningún jugador le salen las cosas (no pensemos en Mbappé), principalmente porque no hay un centrocampista que una y pegue el juego de todos los demás (Kroos). Y cuando un equipo comienza a jugar mal no hay forma de reconducir las cosas, a no ser que exista mucha paciencia, buena mano izquierda o un giro hacia adelante. En esas está este Real Madrid de Xabi.



Mendoza presenta a Milan Jankovic


Puede que la etapa de Ancelotti haya terminado demasiado rápido. Él, un sabio del fútbol, hubiera ido encontrando las claves. Hubo impaciencia, por aquello de ganar títulos y se le buscó un sustituto, sin trabajar primero la creación de un nuevo medio campo sin Kroos, Modric, ni Casemiro. En el ínterin no se han encontrado los recambios adecuados (Ceballos no da regularidad a su juego, Valverde no es un organizador, Bellingham no es un seis clásico, Camavinga está todavía a un paso de la madurez y vive plagado de lesiones, mientras Güler no posee consistencia), y desde este punto de partida no hay forma de que se genere una línea de creación sólida y constante. Nos hemos olvidado de nombrar a Tchouaméni, que es un jugador de corte, pero no de confección, por lo cual no es suficiente para esa consolidación del medio campo, aunque Xabi sí ha sabido colocarle en su lugar. El equipo está entonces en búsqueda de un equilibrio que no llega porque tal vez no tenga al jugador adecuado que se haga dueño de ese centro del campo, por claridad de ideas y por capacidad de marcar los tiempos y la salida del balón. ¿Dónde está ese jugador? Aquí aparece la primera falla del Real Madrid como institución futbolística, pues da la impresión que la cantera no abastece suficientemente de jugadores cuando es necesario encontrarlos. Hay que contratarlos en el exterior. ¿Existe ese jugador hoy en el mundo para el Real Madrid, es decir, un seis clásico o un medio volante organizador? Todo son miradas hacia Vitinha, Rodri, Zubimendi, De Jong o Pedri. Jugadores todos de otras formaciones y sin posibilidad de hacerse con sus servicios. Un tipo de jugador valioso pero escaso en el panorama actual. La rapidez con la que se juega actualmente ha ido arrinconando a ese jugador de pausa y de visión de juego. Lo normal ahora es confeccionar alineaciones con jugadores que sepan presionar y que corran todos los minutos, ya que cuando desfallecen se les sustituye, que para eso hay cinco cambios, o la solución de multitud de compras y ventas en todas las plantillas todas las temporadas. Si observamos, en el último City que jugó en el Bernabéu, del anterior sólo quedaban Rubén Dias, Foden y Benardo Silva. En poco tiempo en las plantillas se elimina todo lo que no corre. En ese sentido el fútbol moderno no admite a tanto jugador asentado en un equipo, base de la idiosincrasia de un Real Madrid.


De aquello que pretendía Xabi en agosto ha ido quedando poco: pues según hemos sugerido no ha encontrado la armonía ni el orden necesarios. Así, al margen de Courtois y de Mbppé, que mantienen un nivel, otros jugadores se han ido debilitando. En ello ha influido la ausencia de una claridad de ideas, que no existe, y la avalancha de lesiones. Digamos que la mala suerte también entra en liza. La línea defensiva del Real Madrid no ha tenido tregua con las lesiones, las más determinantes en el lateral derecho (principalmente, desde mi punto de vista, la de Alexander Arnold, un jugador clave como se vio el día del Atheltic de Bilbao) donde no ha aparecido ningún canterano especialista. Carvajal, lesionado. También, fundamental, la lesión de Militao en el centro de la defensa. Por ello, Huijsen se ha ido descolocando, y ha acusado las lesiones. A Rüdiger le ha faltado poso. Alaba sigue sin contar. Bien, Asencio, que se convierte en un nuevo Nacho, jugador de Club. Carreras ha cumplido, aunque ha evolucionado a menos. La alternativa de Fran García no ha funcionado. Mendy, eternamente lesionado. De nuevo decir que aquí en el lateral izquierdo no ha subido un jugador de la cantera con garantías. Ni en el centro de la defensa. Algo ocurre con la cantera. Si pasamos a la línea medular, tampoco ha existido una quietud en las formaciones, que tal vez sea otro motivo. El día del Bilbao surgió la mejor alineación, con Tchouaméni, Valverde, Camavinga y Bellingham. Sin continuidad. Estos cuatro jugadores juntos poseen fuerza y dinamismo, si bien no juego de dominio. Pero al menos sería algo. Si vamos a los jugadores de arriba, sabemos que Mbappé está en plena forma, mientras Vinicius se muestra en la intermitencia (determinante en ocasiones y en otras alejado de su mejor versión). Un caso claro de acoso mediático (ahí está ese programa nocturno futbolístico, en tv, con periodistas que trabajan para clubes —y posiblemente con contactos interesados con representantes— que le han creado una imagen demoniaca cuando el fútbol siempre ha sido así y no hay por qué escandalizarse del protagonismo de los futbolistas). En el caso de Vinicius no hay paz, o entra por el aro del periodismo mediático o se le lincha públicamente como está ocurriendo para que el piperío le acuse y le señale. Es lo que está ocurriendo. Da la impresión que existen intereses de movilidad de mercado para echarle y en ello están trabajando.


Por último, no se entiende que Rodrygo, que rinde por la derecha, no haya tenido participación hasta hace poco por esa banda. Por el camino, ha desaparecido Mastantuono, con su compromiso, y Brahim no ha podido llenar tanto hueco cuando era solicitado. Finalmente, no se comprende que Xabi no haya visto más a Endrick. Ancelotti le sacó más partido. Y Gonzalo ha cumplido, sin más. Si miramos hacia el final de la temporada, el Real Madrid está como al comienzo pero más al límite, con sucesivas dudas en el juego. Con la ausencia esencial de un director de orquesta, a lo que se le ha unido la plaga de lesiones, y jugadores que no han dado el paso hacia adelante, posiblemente porque falta un Milan Jankovic (ya referenciada) que retenga el balón lo justo, que lo devuelva en el momento adecuado, que nunca lo entregue al contrario, sino al jugador mejor situado, con pausa, tranquilidad, sosiego, rapidez cuando sea requerida y siempre eligiendo la mejor opción, y con un dominio del juego en corto y hacia arriba, acierto en la vertical, en cualquier terreno del campo. Pensemos que de aquella Quinta del Buitre (la base, la cantera) que se encontró Jankovic, a su lado, hoy, Valverde sería como aquél Michel, Bellingham podría funcionar como Martín Vázquez, Tchouaméni una versión de Sanchís y Carreras haría de Gordillo. Vinicius se podría disfrazar de Butragueño y Mbappé de Hugo Sánchez. A Carvajal (que no está) de Chendo y forzando mucho las cosas, Asencio por Camacho. Aunque Courtois superaría a Buyo. A pesar de todo, se aprecian desajustes. Y si seguimos mirando a aquellos jugadores, no vemos hoy a un Gallego (diez o líbero, con pausas y criterio), ni a un Jankovic (como hemos resaltado), una especie de goma de borrar y de pegamento en el centro del campo. Tampoco está un Leo Beenhakker. Un entrenador de intercambio de posiciones y de dejar jugar, de dar libertad.

 

Esto nos lleva a comentar que una de las cuestiones que más han cambiado en el mundo del fútbol, que es la figura del entrenador. De aquel entrenador que manejaba la experiencia y buscaba al mejor jugador en cada puesto, hemos pasado al entrenador/autor que quiere implantar un esquema a toda costa. Un esquema presionante en el juego y un dirigismo automático para que los jugadores cumplan misiones tácticas, territoriales o por zonas; con poca flexibilidad a la hora de ver las cualidades individuales de los diferentes jugadores a su cargo; así, puede generarse el encorsetamiento si no se dispone de una plantilla con especialistas en cada puesto, como sí tienen el Manchester City o de Paris Saint-Germain, es decir, una plantilla ideal donde las misiones y los estados de ánimo cuentan, tanto como una buena billetera para poder formarla, sin romanticismos. Es el éxito de estos dos equipos citados y de sus entrenadores actuales. Pero no creo que sea el caso de un Real Madrid donde se apuesta por la identificación con jugadores concretos que deben tener un recorrido curricular en la entidad, la de sostenerse durante años y ser identificados por la afición. Aquí (en el Real Madrid) no vale hacer desaparecer a la mitad de la plantilla para ser sustituida por otra. Es uno de los retos que tiene entrenar a este Real Madrid, que pasa por adaptarse a sus jugadores; si bien es cierto que no se puede renunciar a la otra componente, la de innovación que prima en el fútbol actual, que no es otra que la de «todos a correr, a toda prisa, que para eso hay banquillo». Atrás, en el tiempo, ha quedado la etapa del dominio del juego por la posesión constante del balón. Ahora, ha aparecido el dominio mediante la velocidad en el juego (véase el Chelsea, para no ir muy lejos). Pues bien, en ninguna de estas dos escuelas últimas ha militado el Real Madrid, ni creo que vaya a militar. Por eso el Real Madrid es otra cosa. El Real Madrid es sobre todo la tradición del fútbol y hay que saber encontrarla. Veremos qué sucede en lo que resta de temporada. La de mayor contenido y atractivo. 



Don Santiago Bernabéu

Nochebuena



Ignacio Ruiz Quintano
Abc


Abiel, protestante y boxeador “hasta que dejó de verlo claro”, le contaba a José-Miguel Ullán en Zihuatanejo que de todos los animales sale una luz rojiza; de todos, menos del venado: iluminas, apuntas y, ¡zas!, brota una luz muy blanca de los ojos absortos del venado, una luz tan blanca que casi te hipnotiza, te hace dudar, ponerte de su parte. Para Abiel, no había nada tan hermoso como la luz blanquísima del venado. Y suspiraba:

Es una lástima que el hombre sea el único animal sin luz propia, ni rojiza, ni blanca, ni nada. ¿Se dio usted cuenta antes?

Ya quisiera uno ver hoy en los ojos de los demás luces de venado, pero sólo ve luces de pavo.

¡Si parecen pavitos los señores académicos! –se burlaba el indio Alberto Guillén.

Pedantes y llorones académicos de la vida sin alegría, porque el secreto de Europa es que ya no se ama la vida, dijo Camus tres décadas antes de que Mitterrand desencadenara “las fuerzas de la alegría”, sin que, como dice Fumaroli, nadie se acordara del “Kraft durch Freude” de Goebbels en 1933.

Bibliotecas enteras de filosofía moral no han ejercido sobre el progreso humano influencia mayor para hacer que se respete a todo hombre, por humilde que sea; a toda mujer, a todo niño, por humilde que sea el pesebre en que haya nacido, que esta sencilla escena (la del pesebre) representada de nuevo cada año en toda la Cristiandad.

Eso decía Madariaga por radio, desde Londres, a la Alemania nazi que perseguía los belenes.

Los alemanes, que llevan dentro la tristeza irremediable de la raza y de la selva, nos han jodido también la Nochebuena.

[24-12-2011]

El valor más preciado de la Nochebuena



Salvador de Madariaga

 
Intervención radiofónica de Salvador de Madariaga desde la BBC en 1945 para todo el mundo de habla hispana. 26/27 de Diciembre

WEEKLY REVIEW

Por Salvador de Madariaga

Esta semana celebra todo el orbe cristiano la fiesta de la Navidad...

Observemos, para empezar, que es una fiesta sincera y verdaderamente popular, que no ha menester de propaganda o apoyo oficial para transcurrir cada año en un torbellino de alegría pública y doméstica... Religiosa en unos ambientes, laica y callejera en otros, tiene la Nochebuena una doble calidad que la distingue como fiesta vivaz y vigorosa: es a la vez universal y local...

¿A qué se debe esta universalidad, valiosa cualidad de esta fiesta? En primer lugar, a que la fe que vino a simbolizar es humana y sin fronteras. El Hijo del Hombre vino a llamarse más tarde el Niño aquel día nacido; y con este nombre que escogió para Sí dio al concepto de hombre una universalidad sin igual. Se argüirá que ya existía el concepto universal de hombre en los clásicos griegos y latinos, y se recordará el verso tantas veces citado del poeta latino Terencio:

Hombre soy: nada humano considero ajeno a mí.

Pero va mucho de un concepto pensado a un concepto vivido. Y en la antigüedad en que se pensaba así se negaba toda humanidad a los esclavos. También hubo esclavitud después. Porque el hombre es incorregible. Pero, mientras en la antigüedad era la esclavitud cosa conforme al sistema, en el mundo cristiano fue siempre cosa contraria al sistema, y terminó por desaparecer.

Este sentido humano que no conoce colores ni fronteras es el valor más preciado de la Nochebuena, valor que el pueblo siente en todas partes al celebrarla. Pero hay en su simbolismo otros valores casi tan altos, y que también contribuyen a otorgarle fuerza y universalidad. En primer lugar, el de la dignificación de los humildes y la supeditación de los grandes al conjunto social.

El Niño, el Hijo del Hombre, nace en un pesebre y es el huésped de unos pastores. Y tres reyes -uno de ellos, negro, para que nunca falte el sentido humano- viajan largo tiempo para venir a adorarlo. Todo este simbolismo, tan dramático que ha conservado intacto su vigor original a través de los siglos, ha producido y mantenido una corriente educadora de vigor incalculable en estos últimos dos mil años. Corriente que dice a todos los hombres "respetad al tan humilde como el pastor" y que constantemente recuerda a los poderosos: "Inclinaos ante aquello que está por encima de vosotros, aunque sea un niño, aunque sea una mujer."

Tomos, bibliotecas enteras de filosofía moral, no han ejercido sobre el progreso humano influencia mayor para hacer que se respete a todo hombre, por humilde que sea su ocupación, a toda mujer, a todo niño, por humilde que sea el pesebre en que haya nacido, que esta sencilla escena representada de nuevo cada año en toda la Cristiandad... Importancia política, y no poca, tiene el que se renueve cada año en nuestro mundo el respeto al trabajador, a la mujer-madre y al niño indefenso.

Buena prueba de todo ello nos la viene a dar a contrario el proceso de Nuremberg. Las revelaciones que han venido haciendo los fiscales sobre las órdenes dadas por Himmler y sus secuaces para el exterminio de judíos, de polacos y de rusos, son el mentís más cínico y criminal que jamás se ha dado al espíritu de las fiestas de Nochebuena. Los feroces nazis desencadenaron sobre la triste Europa su guerra cruel tan sólo por haberse aislado del resto de la humanidad; por haber tenido la inaudita pretensión de erigirse en una estirpe de hombres por encima de los demás. Para tomar esta actitud, los nazis tenían primero que abjurar todo el espíritu de solidaridad humana que haya podido penetrar en los hombres de su país en 1940 años de cristianismo. El espíritu cristiano no conoce alemanes, ingleses o turcos; no conoce más que hombres. Por eso Hitler tuvo que empezar por perseguir a todas las confesiones que en Alemania propagaban la fe y las ideas cristianas; la iglesia católica como la protestante; hecho lo cual, se dedicó a la gente joven para arrancarles de raíz todo elemento de cultura cristiana. Así se explica que una muchacha joven, como la desdichada Irma Greese, ahorcada hace quince días por su criminal conducta en Belsen, hubiera perdido a los 22 años hasta los sentimientos más elementales de caridad.

Las revelaciones de Nuremberg, después de los cuadros siniestros de Belsen, Buchenwald y otros infiernos nazis, descubren un abismo infrahumano muy distinto del que a veces la historia ilumina en los tiempos primitivos o en los bárbaros de la humanidad. Los hombres que hoy se sientan en el banquillo de los acusados en Nuremberg pertenecen a uno de los países en donde el pensamiento técnico, científico y hasta filosófico ha logrado resultados más brillantes. Figuran entre ellos gentuza criminal y poco inteligente, como Julios Streicher; pero también hombres de cuya inteligencia general y técnica no cabe dudar; como GoeringKeitelSauckelJodl y otros más. Todos ellos aparecen comprometidos directamente en crímenes de lesa humanidad concebidos como operaciones políticas o sociológicas con una frialdad y una eficiencia técnica del cinismo más repugnante. Todos ellos, y los millares o cientos de millares de colaboradores que ejecutaron sus planes, son menos que hombres, no por sentencia nuestra, sino por decisión suya; porque ellos fueron los que por querer ser nada más que alemanes, se hicieron menos que hombres.

Pues ésta es la maravillosa enseñanza de Nochebuena, el verdadero regalo espiritual de Navidad: que el hombre no puede negar su humanidad sin caer en lo animal. El hombre no puede elevarse por encima de lo humano. Quiso el alemán hacerlo y cayó en la bestialidad repugnante del nazismo. El Niño que nació en Belén no es ni blanco, ni negro, ni judío, ni ario, ni alemán, ni ruso; es el hijo del Espíritu y de la Virgen, es decir, el hombre sin raza que vive en la Tierra sin fronteras para aprender a padecer. Por eso es la fiesta de Navidad fiesta de todos los hombres y todos los hogares donde una madre inerme protege a un niño más inerme todavía. Fiesta de solidaridad humana y de paz.

Pero -ya lo dice la palabra sagrada- de Paz tan sólo para los hombres de buena voluntad.
 

Irma Grese

P