martes, 2 de noviembre de 2021

Risas locas


 Con Darrell Hammond

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    En el otoño del 14 Hughes pudo arrastrarme hacia los madrileños teatros del Canal para ver al argentino Enrique Pinti, cuya mayor gracia fue sentar a Simeone en primera fila: aquel hombre (Pinti, no Simeone) hacía… ¡chascarrillos de Aznar!, ¡en el 14!, y su triste actuación me la recordó Gloria Steinem, feminista de profesión, haciendo chascarrillos de Trump en el teatro Campoamor de Oviedo.
    

Lo que más temía Hitler era que se riesen de él. Trump también –dijo Steinem, en defensa de la risa como emancipación, y así lo tiene acreditado el feminismo, cuyos militantes siempre llaman a que nos riamos de ellos.
    

Contra la risa, la seriedad; pero contra la seriedad, la risa. Eso predicaban los sofistas, que eran los feministas del Estado de derecho anterior a Cristo.
    

Trump, como Reagan, es un humorista genial: fue el único americano relevante que se opuso a la matanza de Iraq y el único presidente americano que no mató a nadie, lo que hace de él un Hitler sin lactosa. Pero Steinem tiene en la cabeza la imitación que Alec Baldwin hacía de Trump (bebía lejía) para salvar su mediocre carrera de actor, en palabras del propio Trump:
    

Alec dice que imitarme fue una agonía para él. Alec, también fue una agonía para los obligados a mirarte. ¡Traigan de vuelta a Darrell Hammond!
   

 Baldwin está hoy en los papeles por matar en un rodaje a la directora de fotografía. Caramba, qué sketch para “Saturday Night Live”. ¡A ver si (aplicando su lógica) va a ser Baldwin más Hitler que Trump…! Mazzantini ya no podría decirle a Emilio Mario, especializado en “agonías de tercer acto”, que le increpaba en un tendido, aquello de “¡Baje usted, don Emilio, que aquí se muere de veras!”. Lo de Baldwin, por cierto, le pasó al Indio Fernández un día de Difuntos en el rodaje de “El zorro de Jalisco”, disparando contra su hermano Fernando.
    

Me achacaron la mala suerte de Fernando –contaba el Indio–; que culpen al Tenorio, porque siempre que se pone esa obra hay desgracias.


    Adaptarse a la realidad y reírse. Eso es todo.

[Martes, 26 de Octubre]