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domingo, 21 de enero de 2018

Primera victoria en la nueva era. 1-0 al Alba

Rommel Fernández


Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Minutos antes de comenzar el Córdoba-Albacete, primer partido en la era Jesús León, la voz de Nino Bravo elevada a la enésima potencia cantaba su “Libre” a los aficionados de El Arcángel. Al parecer la canción estaba solicitada como en tiempo de los discos dedicados y los había que, avisados, empezaron a cantar y aplaudir hasta convertir el estadio en un clamor espontáneo salido de miles de gargantas invitadas al estreno del nuevo propietario. Hoy el fútbol era prácticamente gratis y el estadio casi se ha llenado. La intención es convertir El Arcàngel en una caldera y no perder ni un punto en lo que queda de temporada. Se me antoja imposible con la plantilla que tenemos, pero se habla de fichajes y victorias inminentes con tanta displicencia  que uno no sabe cómo enfriar ánimos tan caldeados.

        El Córdoba ha ganado 1-0 gracias a un gol de Sergio Guardiola . Se lo han fabricado entre Alfaro y Jovanovic, el serbio que corre como Messi. Sólo corre como Messi. Guardiola es el segundo goleador de la liga y no me explico cómo el amo vendedor no hizo caja antier mismo. Guardiola es delantero de los de rachas. Goleador de Segunda que en Primera, a mi parecer, naufragaría deportivamente. El partido ha sido malo. Muy malo. Deficiente técnicamente e incluso tácticamente, y que Martín Monreal me perdone. En la  primera parte han sobrado los 45 minutos y en la segunda se ha sucedido tanto despropósito defensivo y tanto yerro en ataque, que aquello parecía un partido de las ligas de aficionados cuarentones. Es cierto que Guardiola ha fallado un penalty que podría haber sentenciado el encuentro, pero también lo es que de La Hoz, un bético cedido al equipo manchego, ha marcado un golazo anulado por fuera de juego previo que no se ha apreciado en el campo, como tampoco hemos notado otro orsay que ha ido al poste y el rebote lo ha salvado nuestro portero polaco. Era el minuto 90 y ha sido ver a Susaeta en el saque de falta y me he descompuesto. Es posible que a este Susaeta le tenga un servidor injustificada fe, pero siempre me ha parecido centrocampista de mucho talento al que le ha faltado agente promocional. Era el amo de aquél Alcorcón que tanto diera que hablar, pero en Vallecas perdió protagonismo por falta de galones. En Oviedo tampoco cuajó y siendo uno de los mejores lanzadores a balón parado de la división de plata no deja de sorprenderme que en el Albacete no sea titular. Y más extraña la decisión cuando se aprecia el talento rematador de Zozulya, sin duda el mejor hombre del Alba, que espera desesperado en el área balones con pizcas de inteligencia. Las que pone Susaeta. Supongo que el Albacete pasará apuros al final de liga. No es mejor que el Córdoba. La alineación no es la que uno espera. Los ánimos en la plantilla están un poco revueltos y en fin... en Albacete sabrán mejor sus cuitas. 
       Quiero señalar de la afición manchega la veneración que siente por Rommel Fernández, aquel delantero panameño que todo lo hizo de muy joven. Incluso morirse. No sabemos lo que mueve al aficionado a señalar el casi santo patrón del equipo, pero así como en Cádiz, Mágico González, que jugó mucho menos en el Carranza que un talento como Mejías por ejemplo, es Dios ( reconozco que Mágico no admite comparación), en Burgos nos santiguamos al nombrar a Juanito, olvidando los méritos del Tito Valdés, Viteri o Kresic un poner, ó a los cordobeses se les llena la boca con Onega y no se valora como debiera al difunto Juanín, sorprende la mitomanía con Rommel que estuvo un año escaso por el Carlos Belmonte cuando a uno no se le va de la cabeza aquel Zalazar genial o aquel Catali fiel que tanta felicidad repartieron. Benito Floro mediante, dicho sea con el reconocimiento debido.