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domingo, 25 de febrero de 2018

La silla cojonera


Hughes
Abc
 
Por el tuitero Xabe Pato Gigirey conozco esta foto de Pérez Reverte, cuya postura creo inaugura algo.
 
Es fantástico. Se sienta a horcajadas, como si montara la silla, pero de forma más exagerada. Está sentado como si fuera a conducir una chopper. Una de las labores del académico es “sentarse”, estar sentado, ocupar un asiento de la Academia. Así que la postura que adopta es importante. Esto Pérez Reverte lo ha transformado como el primer rapero que se puso la gorra del revés, o como cuando el Príncipe de Bel Air se dio la vuelta a la corbata. Pérez Reverte, que de alguna forma protagoniza cierta reacción masculina contra el feminismo más insistente (junto a su amigo Marías, asunto del cual me informa Google diariamente), hace orgullosamente manspreading (el despatarramiento) y no contento con hacerlo adapta la silla a ello. Hace del manspreading pose, y pose académica. Lo maravilloso es cómo y con qué soltura adapta el mueble y sus funciones. El respaldo ya no sirve para la espalda, se pone delante y se convierte en “prepaldo”. La función ya no es sujetar la espalda sino sujetar los cojonazos. El cojonudismo busca silla, los hombres tenemos ya una forma afirmativa y orgullosa de sentarnos gracias a la genialidad del académico. No necesitamos espaldera, necesitamos cojonera. La silla-cojonera.