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viernes, 13 de marzo de 2015

Votar (Vía Crucis de la Igualdad)



Francisco Javier Gómez Izquierdo

      No recuerdo cuándo me quité de votar, pero tuvo que ver con la elección de un horario de trabajo nocturno que decidieron los que trabajaban siempre de día. Aún era uno joven, pero comprendí que las cosas importantes no las deciden  los más competentes y que la opinión de los sabios, por escasos, no se tendrá nunca en cuenta en esta democracia nuestra, hecha para adeptos y sobre todo para agradecidos.

       Se atasca el buzón -en casa somos tres posibles votantes- con fotos de candidatos en optimistas papeles donde se nos ofrece trabajo, universidades, médicos, casa... y sobre todo igualdad, concepto éste tan retorcido y manipulado que se me hace imposible su comprensión. La más pesada con el asunto de la Igualdad es doña Susana Díaz, hasta hacer creer a los andaluces que no hay tierra en el mundo donde la gente sea más igual. “...sólo así se explica que una mujer, hija de familia trabajadora, sea hoy presidenta”. Textual en su mensaje petitorio.

      Doña Susana se aplicó desde muy joven en el engrandecimiento del Partido Socialista, una franquicia en el Virreinato andaluz, y no pudo dedicarle tiempo a sus estudios de Derecho, que los acabó antier, pero licenciada al cabo de los años en su carrera y presidenta gracias a las artes aprendidas durante tanto años entre el socialismo trianero, parece renegar del partido que tanto hizo por ella y se nos presenta en los sobres como Susana y al partido lo pone tras las cortinas no sabemos si verdiblancas por béticas o blanquiverdes por cordobesistas.

       Un servidor no puede esperar nada bueno de Doña Susana, pues si es capaz de tener sin profesores las escasas Facultades públicas en las que los alumnos estudian y no hacen huelga, parir parados a destajo ó hacerse la loca ante tanto millón enajenado desde el palacio de San Telmo en plena campaña electoral ¿de quá no será capaz cuando sume los votos que espera de ese PER amigo educado en las cuatro letras?

¿Abrazarse a la muchacha de Podemos y defender los derechos de las mujeres?

¿Acaso es deshonesto defender la Igualdad?

¿Cabría amancebamiento con el PP?

Todo se andará.

¿Volver al matrimonio con IU?

 Siempre que sea necesario. Por Andalucía, eso sí.

   ¿Y no podría haberlo hablado antes de meterse en tanto gasto?

   La democracia nunca puede ser costosa.

   La democracia no la paga Doña Susana y por eso le parece barata. Tampoco la paga el triste Maíllo, que dice ser la garantía para que la gente no pague la crisis. Y en una España, perdón Andalucía, que tanto cuesta pagar, al final ¿quién se hace cargo de la factura?

    Pues mire usted, mayormente los que no votamos.