¿Cómo puede ser que un país capaz de inventar el bacalao al pil pil haga estas galas Goya?
lunes, 10 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
Don Miguel Reina
El gol feo
El gol bonito
El concejal
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Don Miguel Reina Santos fue portero de fútbol en el Córdoba, FC Barcelona y Atlético de Madrid. A Don Miguel Reina le colaron dos goles históricos. Uno feote que privó al Atlético de la Copa de Europa y otro hermosísimo por imposible. El feo se lo hizo Schwarzenbeck, y el bonito, Cruyff. Don Miguel Reina fue internacional. Don Miguel Reina engendró varios hijos, y al que llamó José en vez de Rafael, le transmitió el oficio con el que se ha hecho rico. Don Miguel Reina ha sido el jugador cordobés más destacado en la Historia del Fútbol califal.
Hace unos años, Don Miguel Reina se vino a Córdoba a disfrutar de su vida de jubilado, pero los políticos, que no dejan de enredar, le calentaron la cabeza y le convencieron para que se encargara del deporte en la ciudad. Salió concejal y el alcalde le puso al frente del Patronato Municipal de Deportes, que les informo está ubicado en una de las tribunas del estadio de El Arcángel. El estadio es propiedad del Ayuntamiento. Se pagó carísimo y por dos veces en tiempos de Doña Rosa.
Parecería lógico que Don Miguel Reina tuviera opinión y cierta potestad en el campo de El Arcángel...¡pues no! Don Miguel Reina no pinta absolutamente nada desde que Carlos González, el “gracioso” presidente del Córdoba CF se hiciera amo del club. El logrero canario que venía con ocho millones de boquilla no ha puesto un duro, no se sabe la recaudación de los llenos en los partidos de Copa de estos dos últimos años y en lo tocante a los traspasos de jugadores está todo por descubrir. Carlos González ha querido presidir varios clubs. A uno de ellos, y creyéndose Florentino, llegó a prometer el fichaje de Figo... pero se ha conformado con el Córdoba, donde se aceptaron y creyeron sus falsas promesas.
Carlos González desprecia a los empleados, que al parecer han de obedecer a una curiosa parentela; a los futbolistas, que tienen prohibido mostrarse en público con según qué peñas y declarar a según qué medios; al Ayuntamiento, por no regalarle unos terrenos; a los cordobeses, que toma por catetos e intenta timo tras timo. En suma, Carlos González desprecia a todo quisque y sólo ama al dinero.
Resulta que con motivo del fallecimiento de Luis Aragonés unos periodistas entrevistaron a Don Miguel Reina en su despacho y cuando se disponían a bajar al césped de El Arcángel para hacer unas fotos en la portería del gol norte, el amo del Córdoba dijo que nones. Que se precisaba permiso, autorización, no sé qué de protocolo, retratistas reconocidos por el club -los fotógrafos de ABC y El Día no pueden entrar en el campo ni siquiera los días de partido- ..... y, en fin, dictaduras varias. Don Miguel quitó violencia al momento llevándose a los fotógrafos a un campo de césped artificial para rememorar aquella final ante el Bayern y no concedió en la entrevista los reproches particulares que merecía el sátrapa. “Al fútbol tiene que venir gente seria”. Con ésta frase despachó el incidente porque Don Miguel Reina es posiblemente el cordobés más educado de este siglo.
Hace unos meses, en Montemayor, se fundó la peña cordobesista Miguel Reina, acto al que acudió orgulloso el homenajeado. El amo del Córdoba, amigo de repartir disgustos, no permitió que uno solo de sus futbolistas participara en acto tan inocente. Imaginen ustedes los planes del copero molón. Sospecho que depondrá su despotismo con unas hectáreas gratis y cuando el Ayuntamiento de Córdoba le haga tan millonario como a Florentino Pérez.
Desde el día de Montemayor, estoy deseando que a Don Miguel Reina se le acabe la paciencia, pero como su lidia está en ahorrar dinero a las arcas municipales, tiene apartado lo suyo. Con la muerte de Luis, imagino las broncas apocalípticas que le hubieran llovido a este okupa barbado si en vez de vérselas con Don MIguel Reina se las tuviera con Zapatones. Para mí que con una reunión hubiera bastado.
Lo que nace viejo
Calle Portales
Comunistas anticonstitucionales
Calle de la Merced
Frases de camiseta
Lo que nace viejo
J. R. M.
El Cata de los toreros
«Nací el 1 de septiembre de 1902 en el Puente de Vallecas. Mi afición proviene de la costumbre de andar entre las reses, habida cuenta de ser matarife desde los quince años. Luego... lo de todos. La afición cada vez en aumento, me llevó a las capeas. La primera vez que me puse en serio delante de un toro fue en la capea de Arganda. El bicho me dio un fenomenal revolcón y me partió el labio superior. Ganaba algún dinerillo, pero era lo mismo, porque a la salida de los pueblos solían aguardarnos los aficionados veteranos y nos quitaban los cuartos obtenidos en «el guante», no sin antes pegarnos una paliza».
Emilio Rodríguez, Cata.
En El Ruedo, febrero de 1949
Emilio Rodríguez, Cata.
En El Ruedo, febrero de 1949
J. R. M.
"Vosotros sois la sal de la tierra"
DOMINGO, 9 DE FEBRERO
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
-Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.
Mateo 5, 13-16
sábado, 8 de febrero de 2014
Si es que...
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Toda la estupefacción del universo está expresada en esa exclamación del padre de la higienista dental que apuñaló por celos a una mujer en Boadilla:
–En su vida había hecho nada. ¡Si es que en la habitación tiene ardillas y pajaritos...!
Sólo la sensatez es capaz de ver la salvaje poesía de la locura, y la ciencia todavía nos debe una respuesta para el peliagudo juego de palabras planteado por Chesterton: “La cordura siempre es descuidada, la locura siempre es cuidadosa.”
Pero la ciencia es una vieja coqueta y no está por la sensatez, sino por quitarse años, aunque su último descubrimiento sea que el “homo antecesor” tiene 120.000 años más de lo que se pensaba, de manera que en Atapuerca ya se habla de sedimentos de huesos como en Madrid de plataformas de izquierda.
A la luz del paleomagnetismo, ¿cuál nos parecería más antigua, la Gran Dolina de Arsuaga o la candidatura “Podemos” de Iglesias, el de la coleta?
A la izquierda de salón le pirra el carbono 14, y por eso a Iglesias le andan rondando desde Mayor Zaragoza, Gran Cruz de la Orden de Cisneros (concedida por Franco a propuesta de Solís el 18 de julio de 1975), hasta Cayo Lara, un “crack” del marxismo científico que en 2009 asumió la jefatura de los suyos con una cita falsa de “El Capital” que nunca ha leído.
–¡Si es que ya lo dijimos nosotros… hace 142 años! –gritaron los camaradas.
Mas no todo es camaradería en ese mundo: un juez español ordenará el arresto del expresidente chino Jiang Zemin, y desde un sector gramsciano se ha filtrado la desviación ideológica de Iglesias, quien al explicar una pelea con cristales por no dejarse robar dijo de los matones:
–Si es que eran lúmpenes, gentuza de clase más baja que la nuestra.
En un marxista, eso es tan grave como para un zelote decir “Jehová”, y el pobre Iglesias ha tenido que purgar un “mea culpa”, aceptando cualquier sentencia como justo castigo de manos del pueblo trabajador.
Ardillas y pajaritos.
Jiang Zemin
La Mezquita, privatizada
Piqueta del comunismo cordobés
contra la ignominia del año en que nacimos
Mezquita desconsagrada por el poder civil
Francisco Javier Gómez Izquierdo
En la Junta de Andalucía, y para dar fuste al gobierno de coalición progresista, entre Susana Díaz y Diego Valderas colocaron a dedo a un racimo de comunistas recalcitrantes, cordobeses de nación, a los que buscaron acomodo bien remunerado.
No encontrándolo, y en atención a su falta de habilidad para cualquier empleo que requiera cierto conocimiento, dejaron que hicieran lo que quisieran y para justificar el sueldo se armaron de bolígrafo y papel para derrotar definitivamente al general que mandó en España y tras nueves meses se cree sacarán una criatura que mande destruir todos los símbolos que puso Franco en las paredes. “Ayuntamiento que no derribe restos tan ignominiosos no recibirá subvenciones de la Junta”, creo que va a ser el primer artículo no sé si de una ley, un reglamento o un decreto.
Para hacer méritos ante tan sorprendentes barandas, el resto de individuos de la parcialidad va de disparate en disparate en la ciudad de los califas y así un profesor nada menos que de Universidad y además de Derecho, ha encontrado el secreto mejor guardado de la Mezquita: que es de los curas gracias a una ley franquista. Concretamente una Ley Hipotecaria de 1947. Dice el profesor -¡sale cada profesor de Derecho por el tele que válgame el cielo!- que el Obispo de Córdoba privatizó -¡ojo con el concepto!- la Mezquita en 2006, con el delictivo acto de inscribirla para el obispado en el Registro de la Propiedad.
No tengo estudios y no estoy en disposición de discutir al profesor Antonio Manuel, que así se llama el hombre, pero estoy seguro de que antes de nacer Franco ya se usaba la Mezquita como catedral católica. Es más, tengo leído que Fernando III, que fue burgalés y mi patrón de Ingenieros por tener categoría de Santo, la hizo catedral a principios del s. XIII y puso allí un obispo. Luego se ampliaría con Carlos V y Felipe II a mayor gloria de Dios. Está documentado que en los últimos nueve siglos hicieron uso de la Mezquita-Catedral los curas católicos, a los que el reputado jurista llama usurpadores.
El profesor Antonio Manuel creo que no ha reparado que bajo la mezquita árabe quedan innumerables restos de una basílica visigoda -pueblo de gentes cristianas- levantada en honor de San Vicente y que ¡vaya por Dios! fue antes que la Mezquita. Tampoco hace mención al uso siempre religioso y nunca civil de un edificio al que parece pretende convertir en el hogar del jornalero, con Sánchez Gordillo retando a Pablo Iglesias -¡otro profesor!- a un ping-pong de 11 tantos.
Los cordobeses no tienen interés por saber si los visigodos cedieron con papeles el terreno de su iglesia a los árabes y si estos entregaron de buen grado su santuario al rey Fernando. Lo que siempre han entendido los cordobeses es que en la Mezquita se lleva celebrando un culto secular, oficiado por sacerdotes católicos y les suena a “chalaúra” el disparate del docente.
Ya he contado varias veces que me trato con mucha gente de Derecho y en charla con uno aplicado me nombra la figura de la “usucapio”, que en román paladino es el derecho a un bien sin amo documentado por el uso continuado. Me habla de años y no de siglos por lo que el profesor universitario Antonio Manuel debería saber que a pesar de que el comunismo español es anterior al mandato de Franco, resulta muy posterior al de Fernando III, y no digamos al de Abderramán, por lo que su aspiración a la propiedad de la finca nos la hemos de tomar como mérito civil en la eterna lucha contra Franco, a quien un día de estos, entre él y otros pocos, derrotan definitivamente. ¡Al tiempo!
viernes, 7 de febrero de 2014
A su edad*, Goebbels no había llegado a tanto
@rguezcheca
*Humor* made in @eljueves es poner a un tío que se tiró más de 500 días secuestrado en un zulo, con una esvástica
________________
*Julio Serrano, autor de comics infantiles
Anasagasti
Scorsese
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Anasagasti es como el cura párroco del nacionalismo vasco en Madrid.
Por la cosa del qué dirán, se las echa de cura párroco postconciliar, pero ha ido al cine y le ha salido el cardenal Segura que lleva dentro.
Segura fue antifranquista (el único, en vida del general, al que hizo pasar sus peores ratos) y enemigo de la danza, contra la que escribió una pastoral de veintidós folios en que cita a un Anasagasti dieciochesco, el jesuita Pedro de Calatayud, con una definición del baile que haría persignarse a Borja Sémper:
–El baile es un círculo cuyo centro es Satanás.
Y más cosas, para que no escapen ni Don Lurio con su ballet ni Michael Jackson con su “moonwalk”: gavillas de los demonios, estragos de la inocencia, tinieblas de los varones, infamia de las doncellas, perdición de las mujeres, alegría de los demonios y tristeza de los ángeles.
Como Segura, Anasagasti es antifranquista, pero a toro pasado, y como Jordi Costa, es enemigo del cine de Scorsese, fuente, para él, de toda sicalipsis.
–No he visto película más larga y más cargada de antivalores –ha dicho de “El lobo de Wall Street”–: drogas, maltrato de género, sexo chabacanizado (?)… En definitiva una película realmente asquerosa, sin valor alguno.
Nada que ver con “Tasio”.
“El lobo” de Scorsese sólo es una "crónica financiera" de los 80 a través de la vida de un “emprendedor” de la época, Jordan Belfort, en Nueva York, que no es Donostia.
–¡Lo malo es que chavalitos de doce años disfrutaban tras de nosotros de lo lindo con estas orgías!
¿Y qué van a hacer los chavalitos, que vienen de aguantar en el colegio el relato nacionalista de las “víctimas de abusos policiales”?
Cómo sería la cosa, que a la salida, una pareja escandalizada (y no de Guardia Civil) abordó a Anasagasti para pedirle que hiciera algo contra “esta puesta en escena de tantos antivalores como nuevos valores”.
Yo probaría a encargarle a Scorsese la película de la vida de Bolinaga.
Fantasías Atapuerca. El Homo antecessor es 120.000 años más antiguo de lo que se pensaba
Una nueva datación en el Nivel TD-6 de Gran Dolina, el yacimiento de Atapuerca donde se encontraron los restos del Homo antecessor, ha permitido precisar y ajustar la antigüedad de los sedimentos donde se hallaron los fósiles de la especie homínida más antigua de Europa. Mientras en el yacimiento donde aparecieron restos de 28 individuos heidelbergensis se ha conseguido afinar la edad hasta dejarla en 427.000 años, en Gran Dolina los investigadores han precisado su antigüedad en 900.000 años. Eso supone que el Homo antecessor es 120.000 años más antiguo de lo que se pensaba, ya que hasta ahora se hablaba de un homínido que habitó la Sierra de Atapuerca hace 780.000 años.
El lobo de Scorsese
Hughes
Abc
La película de Scorsese es extraordinaria. Para empezar, su habitual ritmo de rise and fall, que con el tiempo empieza a verse como el ritmo de una cogorza o un subidón con su bajada. Esa sensación de saldo, de montaña rusa que tiene lo tóxico (que comparte la ebriedad con la biografia del boxeador, que el boxeo tiene esa verdad de decaer). El consumo de tóxicos convierte la vida en una factura. Desde ese punto de vista, la droga es capitalismo puro. Luego, escenas de celebración de la ebriedad corporativa, que es lo que mueve el mundo, y que actualizan las fiestas empresariales de El Apartamento. La empresa encierra el instinto humano. El león, el rugido, en su forma más intensa el dinero conecta con las regiones cerebrales del sexo. Es un canto a favor de los aspectos más carnívoros del capitalismo. El capitalismo, su libertad, mantiene vivo un componente dionisiaco.
Punto más alto de la vis cómica de Di Caprio, fabuloso, más divertido que nunca. Di Caprio se ha convertido en el actor capaz de encarnar al héroe americano, que es una cosa que aquí no tenemos. Aquí no hay héroe español. Bueno, sí, El Cid. O Nadal ahora. Con sus manos heridas de santo o de ecce homo. Di Caprio es tan grande que acabará teniendo su adjetivo.
Pero Scorsese cada vez está más claro que nos habla de la droga. La droga, la coca sobre todo, es su Beatriz. Habla como quien la adora, quien piensa mucho en ella, pero se la tiene restringida. No del todo, me parece. “La vida sobrio es horrible. Me aburro tanto que me mataría”. En realidad, habla de ella con auténtico deseo. Con frustrado anhelo. La droga es para Scorsese lo que las rubias para Hitchcock.
El primer polvo y el último entre Di Caprio y la rubia son el mismo. Realidad del sexo para el hombre. Tensión, introducción, obertura. Y hay una coreografía de pies, un erotismo que parece un anuncio de Peusec. Pinreles álgidos, pinreles vencidos.
Punto más alto de la vis cómica de Di Caprio, fabuloso, más divertido que nunca. Di Caprio se ha convertido en el actor capaz de encarnar al héroe americano, que es una cosa que aquí no tenemos. Aquí no hay héroe español. Bueno, sí, El Cid. O Nadal ahora. Con sus manos heridas de santo o de ecce homo. Di Caprio es tan grande que acabará teniendo su adjetivo.
Pero Scorsese cada vez está más claro que nos habla de la droga. La droga, la coca sobre todo, es su Beatriz. Habla como quien la adora, quien piensa mucho en ella, pero se la tiene restringida. No del todo, me parece. “La vida sobrio es horrible. Me aburro tanto que me mataría”. En realidad, habla de ella con auténtico deseo. Con frustrado anhelo. La droga es para Scorsese lo que las rubias para Hitchcock.
El primer polvo y el último entre Di Caprio y la rubia son el mismo. Realidad del sexo para el hombre. Tensión, introducción, obertura. Y hay una coreografía de pies, un erotismo que parece un anuncio de Peusec. Pinreles álgidos, pinreles vencidos.
La Librería de Escritores
Vicente Llorca
El relato debió de aparecer originalmente en una oscura revista bibliográfica del exilio ruso. (Publicación oscura donde las haya). Años más tarde se recoge en algún otro lugar, como la prestigiosa editorial italiana Adelphi, más accesible. Recientemente lo ha publicado en español Edicions de la Central, en una de esas raras iniciativas para las que la crisis editorial es, de algún modo, una liberación. Porque permite editar lo que te da la gana, independientemente de la audiencia, ese monstruo moderno, que ya se ha marchado antes de que comience la proyección.
En un breve y exquisito relato, el ruso Mijaíl Osorguín, exiliado en París, nos cuenta de las vicisitudes de una librería de escritores en el Moscú de los primeros años de la Revolución. Refugio de las penalidades de algunos raros intelectuales de la época, la librería surge como un empeño colectivo, y destinado al fracaso, de mantener las formas en una época en la que las formas –y la hacienda, y la vida– están destinadas a perecer.
Osorguín nos habla de una rara actividad bibliófila en esos años en los que el Estado todavía no había dado cuenta de la totalidad y al Partido aún se le escapaban algunos flecos.
Para un bibliófilo constituye un relato épico. Agrupados en un gélido local del callejón Leontiev de Moscú, los escritores agrupados en torno a la librería mantienen durante los años del 18 al 22 una insólita actividad. Los compradores asisten, perplejos, a un local en el que todavía es posible adquirir libros sin autorización y “sin pasaporte”. Los vendedores, arruinados, acceden al mismo con las últimas joyas de su biblioteca, que a veces se adquieren al precio del mercado: una libra de harina; un pud de avena; unos sacos de carbón… La actividad bibliófila se mantiene, ante el descuido –o la ignorancia– de las nuevas autoridades en un relato entre lo eufórico y lo patético. Clásicos del XVIII se ofrecen al peso. Grabados del XVII se cambian por el precio de un saco de cereal. Los cinco volúmenes de la historia del arte ruso de Oleg Grabar se cambian por pan negro. Colecciones de documentos de la época de Catalina la Grande son enseñados “por lo que valga el terciopelo del álbum”.
Compradores y vendedores, y conversadores, y ociosos acuden todavía a la librería en una especie de gesto póstumo: el de la bibliofilia, y una erudición, antigua e inútil, que pronto conocerá sus últimos días.
La librería está repleta de historias y personajes. Las autoridades aún no han dado cuenta de ella. Exiliados de todos los frentes la visitan y llevan sus libros, su curiosidad o su indigencia al gélido local. (La librería paga ya un canon a la Unión de Escritores, la incipiente organización oficial en la que el Partido agrupa a esta rara especie. Transformada en 1928 en Asociación Rusa de Escritores Proletarios, y declarada a sí misma como la “vanguardia de la literatura frente a la caduca lírica burguesa”, la Asociación sería autora de impagables declaraciones vanguardistas, como aquella que en 1930 proclamaba: “La única tarea de la literatura soviética es el retrato del Plan Quinquenal y la lucha de clases” ).
Entre las historias que ponían los pelos de punta a los nostálgicos bibliófilos, aquélla en la que Osorguín narra:
“Recuerdo el día en que me propusieron comprar cinco telegas de pequeños volúmenes franceses del XVIII, con ex libris y valiosos grabados. Pedían, por toda la partida, no más de cinco rublos de los tiempos de paz, pero el alquiler de los carros para llevar los libros de la hacienda a Moscú costaba veinte veces más y no tuve otro remedio que rehusar la oferta”.
Y más adelante, añade:
“Más tarde me contaron que los chicos de la aldea usaban los tomos encuadernados en piel para jugar a las tabas”.
La librería soportó requisas, confiscaciones, cierres temporales, expropiaciones y amenazas. En un determinado momento el Partido confisca el local anterior y tienen que trasladarse al mítico Callejón Bolshaia Nikitskaia, a un gélido edificio con los sótanos anegados, en donde todos los antiguos comercios estaban ya cerrados. El callejón abandonado pronto conocerá una perpleja renovación y los compradores –y vendedores– comienzan a desfilar de nuevo.
La librería soportó todas las presiones de aquellos años. Hubo una, última, que no pudo soportar: la de los impuestos. "Fundada en septiembre de 1918, la Librería de Escritores existió hasta 1922, cuando perdió su razón de ser ya que, debido al florecimiento de la NEP (1), los impuestos se volvieron insoportables (2).
________________________
(1) La Nueva Política Económica, instaurada por Lenin en 1922. Autorizaba el comercio privado y las inversiones extranjeras. ( Nota del autor, M. Osorguín)
(2) Al respecto, comenta mi amigo Doroteo, empresario taurino y romántico de pro, que no conoce nada de la NEP. "Si no hacen falta antitaurinos, ni ecologistas, ni catalanes. Si con la Seguridad Social y los concejales y el Colegio de Arquitectos ya tenemos bastante".
Semifinales de Copa
Aquel Betis copero de Iriondo
Francisco Javier Gómez Izquierdo
El atractivo de la Copa está en esos duelos a vida o muerte entre iguales o parecidos, pues aunque sorpresas tipo Alcorcón o Novelda (son graciosos accidentes que alegran a los débiles), a las finales siempre acuden los mismos. Las semifinales de esta edición trajeron a un Atlético extraño por una mala tentación -creo- del entrenador Simeone al que ya le han adjudicado una escuela filosofo-estratégica a la que llaman cholismo. El caso es que el estratega pudo al filósofo e imaginó un plan de combate novedoso colocando a Diego, Arda y Coke en la zona vital del campo de batalla cuando nunca habíamos sospechado de tales inclinaciones. Ese centro del campo no es cholismo y el Atlético en el pecado tuvo la penitencia, porque si no sabemos si Ancelotti inyectó sangre en los ojos de sus futbolistas, lo que pareció evidente es que el míster colchonero optó por un poco de sosiego para los suyos. Es cierto que en los goles hubo mucha fortuna, pero también lo es que la intensidad blanca fue bastante superior a la del rival y que por momentos los atléticos parecían descolocados y sorprendidos ante una agresividad inesperada con un Pepe que volvió a ser el Pepe inabordable y macarra y un Arbeloa que desquició como solía.
El partido fue emocionante, que es lo mejor que puede ser un partido, y tuvo mucha vida hasta que Di María se vistió de elegante para enviar un regalo a Jesé, que agradeció del mejor modo posible. Cuando el balón entraba Courtois pareció menos Courtois y las Canarias más que el País de Gales.
En la otra eliminatoria, si mucho no me equivoco, quedó demostrado que salvo milagrosa mejora el Barça ya no es el Barça. En vez de fichar un par de centrales por la mitad de lo que costó Neymar, Rossell compró a precio de oro un problemón innecesario -Deulofeu y Tello estaban ahí- que no mejorará el equipo. El disimulo en las trampas de Mascherano no se va a poder tapar hasta junio, a Xavi no se le ve suelto en las cuestas, Messi mira más a Brasil que a las gradas del Camp Nou... y lo de Iniesta es ya alarmante. A la Real la mutiló el árbitro y no permitió que sus futbolistas acariciaran por derecho jugar la final de Copa. A pesar del expolio en Barcelona, no es descartable una gesta en Anoeta, que a mí personalmente no me sorprendería.
Con las continuas reformas en la Copa ya se ha conseguido que la competición sea como los torneos de Tenis, dirigida a que la final la jueguen Nadal y Federer. ¿No es más rentable y más emocionante que en un Córdoba-Sevilla, en un Oviedo-Celta o en un Osasuna-Real Madrid pase el que gane un único partido jugado en el campo del débil?
-Está claro que para Barça y Real Madrid no es nada rentable.
Eso es precisamente lo que queremos. Una competición de fútbol única y distinta. Atractiva y golosa. Como una novia. Como una amante.
jueves, 6 de febrero de 2014
El futuro
Yuste
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
El futuro está en el pasado, “ese país extraño, fluido y mudable, sometido siempre a los cambios que impone el presente”, en virtud de lo cual el historiador Santos Juliá, para quien la democracia, después de todo, la trajo Carrillo, invita al Rey a abdicar con motivo del próximo cumpleaños, como en el pasado, que es el futuro, hicieron Carlos V y Benedicto XVI:
–Nada es divino y nada es natural.
Con la Audiencia consagrando el “escrache” como “mecanismo de participación democrática” en vísperas del paseíllo de la Infanta, conviene tomarse en serio pensamientos como ése de que nada es divino y nada es natural.
Después de todo, basta con hojear los diarios de don Niceto Alcalá Zamora para darse cuenta de que, sometido a los cambios del presente, el pasado puede ser el futuro. ¿O al revés?
Aquí todos somos lo que somos… “después de todo”.
Después de todo, el español es hombre económico, es decir, un hombre de bolsillo. Lo de quijote está bien para los libros, pero en la calle prima el hombre de bolsillo (y de bolsillo vacío por la crisis), que ahora ve en la movida real una oportunidad de negocio.
Con un gobierno que sube impuestos sólo por no parecer franquista, el hombre de bolsillo va tan apretado que se apunta a cualquier causa (en España no se dice “¿qué hay que hacer?”, sino “¿dónde hay que firmar?”), y ahí tenemos a Los Morancos, la mitad de los cuales ha tenido que rectificar, cosa, por cierto, que no tuvo que hacer Del Bosque, que dijo lo mismo.
Tengo un amigo más endeudado que monárquico y que, con menos rodeos que el historiador, también anda loco con la abdicación.
–Es que tras la abdicación viene la coronación, y con ella, seguramente, una amnistía fiscal.
El borrón y cuenta nueva es hoy la gran oportunidad de futuro para el hombre de bolsillo en España: que le quiten a uno una multa, a Ronaldo una tarjeta roja, al otro una pena de cárcel…
–¿Dónde hay que firmar?
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