lunes, 5 de octubre de 2009

"UNA CAMPAÑA DE ODIO AMENAZA A OBAMA"



José M. Guardia

http://barcepundit.blogspot.com/

MI CORRESPONSAL FAVORITA, Yolanda Monge de El País, ataca de nuevo. Después de decirnos que los que osan manifestarse contra la reforma sanitaria de Obama son unos nazis, ahora nos alerta de quienes censuran al presidente de EEUU por su error de principiante por su fracaso en llevar los Juegos Olímpicos a Chicago. "Una campaña de odio amenaza a Obama", escribe con un muy probable escalofrío.
Unos ataques que van en aumento y en los que ya hay quien invita a un golpe de Estado. "Cada día gana más peso la posibilidad de que los militares tengan que intervenir como último recurso para solucionar el problema Obama", escribe el columnista del sitio digital Newsmax, foro de encuentro en Internet de los extremistas.
Es curioso que Yolanda sólo hable de "el columnista" sin dar nombres, con lo fácil que es. ¿Por qué? Pues porque si hubiera dicho que es John Perry sabríamos que es un histórico del partido Demócrata, que trabajó en la Casa Blanca de Lyndon B. Johnson y de Jimmy Carter, y también para el gobernador demócrata de Florida Leroy Collins. Vaya por dios.

Si pasamos al argumento de Perry, estúpido sin duda, vemos que el deseo de un golpe de estado contra Obama no viene precisamente de la derecha, que desde luego lo critica, pero sin pasar a mayores. ¿Queréis otro ejemplo además de Perry? Nada menos que Gore Vidal, todo un facha él. Y pasemos ahora por alto que el único golpe de estado frustrado que ha habido jamás en Estados Unidos fue protagonizado por Demócratas junto con... el Ku Klux Klan.

¿El resto? El mismo cansino argumento de que criticar a Obama es incitar el odio, olvidando ocho años en los que pasaba ESTO sin que Yolanda moviera una pestaña porque era una legítima expresión de libertad. Y es verdad, lo era. Pero también lo es ahora.

UN LIBRO PARA DOCE SABIOS




EN CORTO Y POR DERECHO: LA MÁS FAMOSA ECUACIÓN DEL MUNDO

Por Ricardo Bada
www.impre.com/laopinion

Sabido es que el genio de Einstein formuló esa ecuación en 1905, estableciendo que la energía (E) es igual a la masa (m) multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz (c²). Menos sabido es que la primera vez que la expuso en público fue el 21 de septiembre de 1909, hace ahora cien años, en la Andräschule de Salzburgo, ante los más de mil participantes en el 81° Congreso de la Sociedad de Investigadores y Médicos alemanes. Su ponencia versaba "Sobre el desarrollo de nuestras ideas acerca de la esencia y la constitución de la radiación".

Pero lo que quiero contar es el origen del malentendido según el cual la teoría de la relatividad —cuya clave es la ecuación de marras— sólo se encuentra al alcance de un par de científicos bastante cualificados. Nada de eso. La teoría de la relatividad la puede entender cualquiera que tenga los mínimos conocimientos exigibles de Física, y que decida invertir un poquito de tiempo en la comprensión de sus fundamentos. ¿De dónde proviene entonces la noción de su impenetrabilidad? Es muy sencillo, y el estadounidense David Bodanis lo cuenta donosamente en su libro E = mc², una biografía de la más famosa ecuación del mundo.

El 6 de noviembre de 1919, la Real Sociedad Astronómica de Londres celebró una sesión extraordinaria para dar a conocer al mundo la comprobación rigurosa de que la teoría de la relatividad había sido certificada por las observaciones de unos equipos enviados al África y al Brasil. Unos equipos que se dedicaron a seguir la luz del sol en su recorrido por el sistema del astro rey, y las desviaciones en que incurría. La medición de esas desviaciones era el marchamo de veracidad que ratificaba de una vez para siempre la genial intuición de Einstein.

Pensemos que estaba recién terminada la Primera Guerra Mundial, y que eran científicos británicos quienes le daban el espaldarazo, con su gesto, a un físico alemán. O sea que, para abusar una vez más del adjetivo hasta volverlo obsoleto, esa sesión de la Real Sociedad Astronómica londinense puede calificarse de histórica, sobre todo porque venía a rectificar la concepción del mundo válida hasta entonces, la de Sir Isaac Newton, un inglés que ni mandado hacer de encargo.

Por supuesto, la expectación del mundo científico, y no sólo científico, era grande, de manera que el gran diario estadounidense The New York Times se sintió en la obligación de cubrir el evento. Pero resulta que sus redactores especializados en tales temas estaban todos ocupados con otras tareas, y entonces el periódico neoyorquino destacó como corresponsal, a la reunión de la Royal Astronomical Society, a uno de los miembros de su redacción en Londres, Henry Crouch, un excelente reportero... nada más que su especialidad era el golf. Sí, el golf, ese deporte inventado por topógrafos indolentes.

Como es lógico, el buen Henry Crouch no se enteró de nada, aunque —buen periodista— no se amilanó con el desafío. Y publicó unas crónicas en el New York Times después de las cuales el público lego quedó convencido de que en su maldita vida iba a entender una jota de la teoría de la relatividad. Entre otras cosas escribió que se trataba de "un libro para doce sabios".

"Nadie más en todo el mundo lo va a entender, dijo Einstein cuando sus arriesgados editores lo aceptaron" (son palabras textuales de Henry Crouch). Sólo que: 1) Einstein no había escrito ningún libro; 2) no había, pues, ningún editor del mismo, ni arriesgado ni pusilánime; y 3) todos los presentes en la sesión solemne de la Real Sociedad Astronómica de Londres habían entendido de qué iba la cosa... todos ellos menos, claro está, el corresponsal del New York Times. Y así es como se escribe la Historia.

¿Se imaginan que el director de La Opinión enviase a informar sobre un congreso mundial acerca de la teoría de los colores... a un redactor daltónico? Aunque, desde luego, como diría el propio Einstein, todo, todo es relativo.

Este libro de David Bodanis es una de las lecturas más atrayentes que pueden proponerse a quienes aspiren a conocer cómo funciona el mundo de los científicos y cómo lo manejan los políticos para sus fines. Y ya ha sido traducido al idioma de Ramón y Cajal, Severo Ochoa, Bernardo Alberto Houssay, Luis Federico Leloir, César Milstein, Baruj Benacerraf y Mario J. Molina, los escasos siete Premios Nobel hispanoamericanos de Física, Química y Biología. No se lo pierdan.

Ricardo Bada escribe desde Alemania.

LUNES, 5 DE OCTUBRE

EL ESPARRAGUERO

Ese dedo lastimado de Morante que no me ha sido dado ver me tiene pensando en
El Esparraguero, así llamado, al decir de Pemán, por la largura y flexibilidad de sus dedos prodigiosos. Cómo sería su habilidad, que en las visitas oficiales se le llamaba para que hiciera exhibiciones ante las autoridades, hasta que un día el director de la cárcel le propuso: "¿Y por qué no hace usted eso en un tablao?"
Y así fue.
Desde entonces iba por los pueblos haciendo sobre un tabladillo lo que siempre hizo: extraer carteras, relojes y lapiceros, sólo que ahora los devolvía con una sonrisa. En los días de la ilusión, todo el mundo deseaba, como Woody Allen, reencarnarse alguna vez en las yemas de los dedos de Warren Beatty. Hoy, y sin necesidad de reencarnación, no hay nadie que no ejerza el papel de El Esparraguero para extraerte, sin devolución, pero con una sonrisa, un euro.

Ignacio Ruiz Quintano

ANTICLERICALISMO TAURINO


GANADERÍA.- San Judas Tadeo TOROS.-Fuego Misionero, Carmelo, Dominico,
Franciscano, Teatino y Rafita

domingo, 4 de octubre de 2009

FERIA DE OTOÑO / DIEGO URDIALES SE QUEDA SOLO

Despedida de la temporada en la cátedra de la Andanada del 9, reserva espiritual de la tauromaquia
de valores eternos: Javier, Juan, Sergio, Tomás, José Ramón y Ricardo. Honor the Light Brigade!


José Ramón Márquez

Los toros

Pues dirán lo que quieran, que si la corrida de Castellón, que si la de Moraleja, que si la de Pozoblanco, pero la verdad es que a uno, que no puede andar por todas esas plazas esperando a ver dónde salta la liebre, sólo le queda la impresión de que en este 2009 la A coronada no ha traído más que ruina. La primera decepción fue el fiasco de Sevilla con un encierro impresentable, una escalera que ni siquiera estaba en el tipo de la casa y que provocó el desastre de una tarde gafada por los toros a la que solamente la disposición de El Cid pudo arañar algo de buen toreo en aquel feo tercer toro, aunque la gente que había ido en masa a ver al pobre Morante no estaba para esas tonterías. La segunda en Madrid, con todos los toros, salvo el primero, despedidos entre pitidos y con Urdiales echando el salvavidas. La tercera decepción, en Bilbao con una corrida de la que ni hablaríamos si llevase otro hierro y, de nuevo, con el salvavidas de Urdiales con aquel toro grandullón. La cuarta, hoy en Madrid, que ni siquiera se ha lidiado completa y en la que de nuevo Urdiales ha vuelto a echar el salvavidas al de Galapagar.
No importaría nada si estuviésemos hablando de otros toros, de los cuvillejos esos o de los juampedros que este año han pegado el petardo... ¡Pum! por todos los sitios donde han pasado, pero esta falta de resultados de Victorino, esta blandura, sinceramente intranquilizan seriamente al aficionado a los toros. El primer toro de Urdiales, hoy, ha dado la emoción que se espera del auténtico toro de Victorino y todas esas cantinelas de ‘hacer el avión’ y de que los toros estos valen también para hacer esa memez del arte; da la impresión de que es el cáncer que devorará a esta querida vacada, si no se corrige el enfoque falsamente ‘comercial’ y se plantea de una forma patente que los Victorinos son una manifestación del terror y que ahí está el toro para quien sea un tío y tenga los redaños que hay que tener para estar frente a él. De eso vive Miura.

El torero

El torero se llama Diego Urdiales y hoy ha demostrado a las claras lo que es el toreo en su forma más clásica, más depurada, que es la de ganar la posición al toro y armado de un simple trapo rojo dominar la situación, aguantar el vendaval de tarascadas y cornadas y, el pecho por delante, hacerle ir por donde no quiere. Eso es el arte supremo y, en ese sentido, podemos decir que Urdiales es el triunfador absoluto de la temporada 2009 en Las Ventas, porque la importancia de su tarea ha de ser valorada en función de los enemigos que ha tenido enfrente. Lo demás son ganas de convencerse de tonterías y de extasiarse con la decadencia de una fiesta que, hasta no hace tanto, fue cosa de hombres. Dejémonos de monsergas. Habla Marcial: “Para mí, el arte de torear es lidiar a un toro con arreglo a sus condiciones, llegar a dominarlo, y poder después torearlo. El arte es por tanto la consecuencia de la lidia.” Mejor no se puede explicar. El gran artista de esta temporada se llama Diego Urdiales.

La casquería

Que el tal Manolo Ése que preside las corridas o el que fuese hoy, que ni idea tengo de cómo se llamará el buen hombre, decida no darle la oreja a Urdiales es otra consecuencia de la deriva penosa que lleva este espectáculo. ¿Qué es lo que faltó? ¿Las pedresinas? ¿El circular invertido? ¿El tres en uno? ¿Los pases por alto empalmados? ¿Las manoletinas o las bernardinas? ¿El mentón clavado al pecho? ¿Los pies juntitos? ¿Que le faltó al riojano?

SCARLETT O'HARA, PATRONA DEL REVISTERISMO TAURINO


Al aficionado L.


"Juro que nunca volveré a pasar hambre."

Scarlett O'Hara,
con un puñado de tierra de Tara, en Lo que el viento se llevó

DOMINGO, 4 DE OCTUBRE

¿MADRID 2020?



Sabia virtud de conocer el tiempo,
a tiempo amar y desatarse a tiempo.
Como dice el refrán, "dar tiempo al tiempo",
que de amor y dolor alivia el tiempo.

Tiempo / Rubén Fuentes y Renato Leduc

(El cantante Bambino tenía por costumbre hacerle un añadido al segundo verso en forma de sentida exclamación: "¡Jamás!" Y luego, al término de cada estrofa de esa canción, se iba de suyo a este estribillo: "No te pongas triste, / que el tiempo no existe..." José-Miguel Ullán)

Ignacio Ruiz Quintano

GALLOS DE HÍSPALIS

Desilusión. No es lámpara ni estrella
la luz que hemos seguido: es un candil.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER, poeta hispalense,
viendo las zarrapastrosas, mais lozanas, orejas venteñas de Le Coq (para no confundir con don Rafael Gómez Ortega), toreador francés afincado en la tierra de María Santísima. Más pedresinas tiró a los becerros madrileños Le Coq, oh, mi celeste Imperio, que las que caben en una molleja de gallina. (Al pelar la gallina se ve que lleva bragas de punto.- RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA.)

FERIA DE OTOÑO / EL TORO DE MADRID ES EL CUVILLO

¡Cielos, Madrid!

José Ramón Márquez

Dieciocho toros del Cuvillo en Madrid en esta temporada. El toro de Madrid es el Cuvillo. Los números cantan: 18 toros. Se dice pronto los 18 idiotas que hemos visto corretear por el ruedo de Las Ventas, con todos los pelajes, el jabonerito claro, el jabonerito oscuro, el coloradito, el negrito, el castañito, el listoncito. 18 cuvillejos trotando por Las Ventas, lo mismo que estarían en Vejer, con su inocencia de animales sin maldad y sin intenciones torcidas, con sus pitoncitos, con sus numeritos en el costado y todo. Y también se dice pronto lo que los listos nos sermonean a propósito de semejantes animaluchos... que si la calidad, que si la nobleza. Hasta hablan de bravura. Bueno, si por San Isidro estaban dispuestos a darle los premios a un jabonerito inmundo del Cuvillo porque un torerazo le hizo el favor al ganadero de lucir el bichejo. Si serán listos que hasta les pareció bueno.

Pues hoy, frente al auténtico toro de Madrid, dos artistas y un francés. Una cosa versallesca. Van andando por la plaza el francés y el de La Puebla y, en la inmensidad del ruedo, se ceden el paso el uno al otro con educación exquisita. ¡Fiesta bárbara!, dicen algunos. ¿CÓmo? Si aquí brillan la urbanidad y los buenos modales.

El francés se llama Sebastián Castella y torea para las masas, que le agradecen un montón su dedicación. Principia con el tostón de las pedresinas y luego todo lo demás, muy visto y muy sobado, pero la plaza ruge. Bendito público que nos costea el espectáculo a los aficionados. No censuremos su deplorable gusto ni su falta de nociones taurómacas, simplemente aceptemos el que pidiesen las orejas con ahínco a cambio de que nos vayan ayudando a sufragar nuestra afición, pues este ridículo de hoy es tan solo un peaje que estamos obligados a pagar. A lo mejor el presidente ése que se pone en el palco con toda esa banda que se sienta detrás (¿quiénes serán?) debía haber sido menos diligente en sacar el pañuelo a toda mecha, que parecía Billy el Niño, pero posiblemente estuviese en el guión que este buen francés hoy debía abrir la Puerta Grande a cualquier precio, y el querido presidente, que creo que se llama Manolo, no iba el hombre a estropear esta fiesta, este jolgorio, este nuevo momento histórico e irrepetible.

Morante no quiso ver ni al primero ni al segundo. Dejó múltiples ‘oles’ congelados en las gargantas de tantas señoras –y algún caballero- que le adoran y que se quedaron en el simple ¡ooooo! Bueno, al menos es una vocal redonda y bonachona. Algo es algo, pero este Morante es casi nada. Los listos le llevan cantando la temporada como si fuese buena y ya se sabe que algunas cosas a base de repetirlas acaban calando. De momento, que le vayan preparando quince o veinte páginas en el Cossío para todas las grandes faenas que le restan por hacer.

Aparicio me emocionó una vez de verdad, así que por respeto a aquella gran tarde de toreo lo prudente es no hablar hoy tampoco de él.

PLATERO Y GORDET

Gordet entrando a matar al toro Platero, que, después de demostrar su mansedumbre en los corrales, permitiendo a Pepet que se sentara en sus lomos, hizo una excelente y brava lidia.

PLATERO Y PEPET

Valencia.- El popular empleado de la Plaza de Toros, Pepet, sentado sobre el toro Platero, que formaba parte de la corrida que se lidió en aquella plaza últimamente.

TELEGRAMAS TAURINOS DE LA TOMASA






sábado, 3 de octubre de 2009

SÁBADO, 3 DE OCTUBRE


Waylon Gallardón Smithers

SI HUBIÉRAMOS GANADO...
Jamás la hiedra y la pared
podrían apretarse más.

La hiedra / Seracini D'Acquisto


Monty Zapatero Burns y Waylon Gallardón Smithers


Noche, no te vayas,
déjanos en tu manto eternizarnos;
no queremos vivir el nuevo día,
preferimos morir que separarnos.

Noche, no te vayas / Roberto Cantoral

Ignacio Ruiz Quintano

SANTA OLIMPIADA, VIUDA




Creése que nació en Constantinopla el año 368.
Procedía de ilustre progenie. Quedó huérfana siendo aún muy niña, y más adelante, llena de virtudes y de gracias naturales, casó con un caballero; pero a los veinte días tuvo el sentimiento de perder a su esposo, a quien amaba entrañablemente.
Transida de dolor y de pena, pero conformándose con las disposiciones del Altísimo, Olimpiada resolvió permanecer constantemente viuda, ocupándose con el mayor celo y constancia en las obras de piedad y caridad, y se entregó a la oración y a la mortificación y penitencia.
Finalmente, llena de años y merecimientos, murió el día 17 de diciembre, a principios del siglo V.

MÁS VALE CARNERO EN PAZ QUE NO POLLO CON AGRAZ

UN CARNERO ACOMETE A UN NIÑO

En el pueblo de Arenzana de Abajo, el niño Domingo Moral de Prados, de seis años, conduciendo una cabra se internó en el campo, cruzándose con un rebaño de ganado lanar, entre el cual figuraba un carnero semental, el cual arremetió contra el niño, dándole fuerte topetazo, saliendo lanzado varios metros y chocando la cabeza contra una piedra guardacantón, sufriendo heridas gravísimas.- Mencheta.

viernes, 2 de octubre de 2009

VIERNES, 2 DE OCTUBRE

Waylon Gallardón Smithers

¡ADIÓS, MADRID!
Quisiera preguntarle a los ocasos
si aún es tu corazón nido vacío
para poder soñarte entre mis brazos
y allá en tu corazón dejar el mío.

Quisiera / Guty Cárdenas
Martin Cobo Prince comparte su perplejidad con Waylon Gallardón Smithers

Si te quieres divertir
como me divierto yo,
no dejes de repetir:
"Mamá, ¡cómprame un yoyó!"

El yoyó / Alemán y Valcayo

Ignacio Ruiz Quintano

SUBASTAN EL CONGRESO DEL PERÚ EN INTERNET

CAMBA EN EL BARCO DE LOS ANARQUISTAS

Julio Camba

CAMBA Y EL PERIODISMO ESPAÑOL / LA ISLA DE AROSA



Por Julio Camba

Cuando vine de América, expulsado, se me ocurrió un día ir a visitar la isla de Arosa. Hace ya cinco o seis años, y todavía recuerdo, con una leve sonrisa cyranesca, la impresión de terror que produje en la isla. Detrás de mí oía con frecuencia el tímido cuchicheo de las mujeres y de los niños.

–¡El anarquista! ¡El anarquista!

El anarquista era yo. Los periódicos habían publicado mi historia en la sección telegráfica, con fecha de Cádiz –el primer punto de la Península en donde hizo escala el vapor que me conducía– y de Barcelona, el punto en que desembarqué. ¡Una historia de la que el protagonista se iba enterando a medida que la leía! Confieso que aquellos episodios, fantásticamente relatados para producir la emoción de toda España, me llenaban de orgullo. Un orgullo que sería tan grande como el de César o el de Napoleón, si las erratas no hubiesen venido a acibararlo. ¡Triste suerte la de mi apellido, en manos de unos cajistas que no lo conocían! El Imparcial me llamaba Julio Canela, y El Heraldo, Cánoba. Nada tan ignominioso, sin embargo, como el apellido que me adjudicó El País, de cuyo carácter radical no podía esperar ningún revolucionario una errata tan ofensiva: ¡Julio Caníbal!

Precedido de la fama que me habían hecho los periódicos, y satisfecho de ella como si fuese exacta y estuviese bien compuesta, llegué un día a la isla de Arosa. El terror que mi presencia produjo en aquellas gentes era perfectamente injusto. Era injusto, porque aquellas gentes vivían entonces, y aun siguen viviendo, en una deliciosa y paradisíaca anarquía.
Lo que los anarquistas de todo el mundo no han logrado jamás: vivir anárquicamente –sin autoridad de ningún género–, lo han conseguido los habitantes de la isla de Arosa. La isla de Arosa es una verdadera colonia anarquista. Allí no hay policías ni jueces. Si se comete un robo o un crimen –que no se comete casi nunca–, el delincuente queda impune hasta que de Villanueva, Villagarcía o Cambados va a la isla alguna autoridad. En el invierno suele haber en la ría fuertes temporales que duran seis o siete días, y mientras no se restablece el buen tiempo la autoridad se queda en tierra, porque es imposible hacer la travesía a la isla. ¡Imagínese el lector las ventajas que tendría un criminal en la isla de Arosa, provisto de un barómetro que le anunciase los cambios atmosféricos!

Tengo el deber de decir, después de todo esto, que la isla de Arosa es uno de los países más pacíficos del mundo. Sus habitantes viven de la pesca y de las industrias que de ella se derivan. La industria de salazón y conservas está muy desarrollada en la isla de Arosa, y sostiene a un gran número de obreros. Un día llegó a la isla un obrero portugués, contratado para trabajar en una fábrica. Era socialista, y bien pronto comenzó a propagar su doctrina entre los compañeros. Al cabo de algunos días se habían constituido en la isla de Arosa dos grandes partidos: el de los obreros y el de los burgueses. La nomenclatura de estas dos agrupaciones daba origen a graciosas antinomias. A lo mejor se le preguntaba a un trabajador que iba a su tarea, descalzo y con las ropas desgarradas:

–¿Tú eres obrero?

Y el trabajador, con tono de enérgica convicción, respondía:

–No. Yo soy burgués...

Los obreros se reunían en una taberna, y los burgueses en otra. La de los burgueses era la peor.
Así las cosas, un día los obreros hicieron una huelga. En la historia del movimiento societario no hay antecedentes de una huelga como aquélla. Los huelguistas se impusieron a los esquirols, y la fábrica donde había surgido el movimiento quedó totalmente paralizada. Llegaron los vapores al muelle, abarrotados de sardina, y no hubo quién los descargase. Esta situación duró varios días. Por fin se pudo avisar a Villanueva, desde donde se llamó a la Guardia Civil para que fuese a la isla. La Guardia Civil llegó a Villanueva, pero no pudo embarcar. ¡Nadie quería llevarla!

La isla de Arosa está casi en el centro de esta ría, que lleva su mismo nombre. Es un pueblo pintoresco que se alimenta de verduras y pescados cocidos, como los enfermos del plexo solar. Sus habitantes, exentos de toda tutela autoritaria, viven completamente felices a merced de los dioses y de los vientos.

(Del libro Maneras de ser español, de Luca de Tena Ediciones)

LA OTRA COPA DE EUROPA



La transcripción del Gargantúa

O bouteille / Pleine toute / De Mystères! / D’une aureille / Je t’escroute: / Ne diffères, / Et le mot profères / Auquel pend mon coeur / En la tant divine liqueur, / Bacchus, qui fût d’Inde vainqueur, / Tient toute verité enclose. / Vin tant divin, loin de toi est forclose / Toute mensonge et tout tromperie! / En joye soit l’ame de Noach close, / Lequel de toy nous fit la temperie! / Sonn le beau mot, je t'en prye, / Qui me doibt oster de misères! / Ainsi ne se perde une goutte / De toi, soit blanche ou soit vermeille!


La transcripción de las de Pannard

Que mon / Flacon / Me semble bon! / Sans lui / L’ennui / Me nuit, / Me suit / Jesens / Mes sens / Mourants / Pesants. / Quand je le tiens / Dieux que je suis bien! / Que son aspect est agréable! / Que je fais cas de ces divins presents! / C’est de son sein fecund, c’est de ses hereux flancs / Que coule ce nectar si doux, si délectable, / Qui rend tous les caprits, tous les cocurs satisfaits. / Cher object de mes voeux, tu fais toute ma gloire; / Tant que mon coeur vivra, de tes charmants bienfaits / Il aura conserver la fidéle memoire. / Ma muse, a te coger se consacre à jamais. / Tantôt dans un caveau, tantôt sous une treille, / ma lyre, de ma voix accompagnant le son, / Répétera cent fois cette aimable chanson: / Règne sans fin, ma charmante bouteille, / Règne sans cesse, mon cher flacon!



Nous ne pouvons rien trouver sur la terre / Qui soit si bon, ni si beau, que le verre. / Du tendre amour, bercenu charmant, /C’est toi champêtre fougère, / C’est toi que sers à faire / L’hereux instrument / Où souvent pétille / Mousse et brille / Le juaquiread / Gai, riant, / Content, / Quelle douceur / Il porte au coeur! / Tôt, / Tôt, / Tôt, / Qu’on m’en donne, / Qu’on l’entonne: / Tôt, / Tôt, Tot, / Qu’on m’en donne, / Vite et comme il faut; / L’on y voit, sur ces flots chéris, / Nager l’allegresse et les ris!



jueves, 1 de octubre de 2009

LOS DIBUJOS ANIMADOS SE ANIMAN




Chávez y las comiquitas
participacion.abc.es/archivodeindias

La fobia de Hugo Chávez a los dibujos animados (comiquitas, dicen en Venezuela) puede tener un origen: la tarde del 12 de abril de 2002, cuando los canales de televisión compinchados con el golpe llenaron sus pantallas con caricaturas mientras los militares le daban la espalda y Pedro Carmona "El Breve" tomaba el Palacio de Miraflores.

El organismo regulador de las comunicaciones sancionó el año pasado a una emisora de señal abierta por transmitir la serie Los Simpson en un horario que por ley debe estar dedicado a programas para niños y adolescentes sin la supervisión de adultos. Ahora, las operadoras de cable en Venezuela serán sancionadas, si no dejan de emitir Padre de familia, a la que Chávez acusa de defender el consumo y la legalización de la marihuana.


***

Disney, antisemita
elconfidencial.com

Padre de Familia ha estrenado su octava temporada en EEUU nuevamente con polémica. Para tal ocasión los personajes de Brian y Stewie han imaginado cómo serían en otros universos paralelos de la animación, como el mundo Disney. Allí todos son felices hasta que aparece un judío. "¡Oh!, se me olvidaba que esto es un universo Disney", dice el pequeño Griffin recordando que Walt Disney era antisemita.

JUEGOS OLÍMPICOS EN MADRID

Waylon Gallardón Smithers

Mañana, domingo, comenzarán en esta corte los Juegos olímpicos, organizados por el Athletic Club.
Entre las Sociedades que han ofrecido su asistencia, figuran las siguientes:
Yolasquieta, de San Sebastián; Deportivo y Athletic, de Bilbao; Deportivo, de Barcelona; Círculo de recreo, de Santander; Academia de Infantería, de Toledo; Madrid F. C., Sociedad Gimnástica, English Sports Club y otros centros de cultura física.
Las pruebas consistirán en carreras, saltos (con impulso y con pértiga), lanzamiento de disco, bola, martillo y javelot.
El ministro de Instrucción pública ha ofrecido su apoyo para fomentar el entrenamiento de los atletas españoles, con el fin de que puedan concurrir dignamente a la próxima Olimpiada de Berlín.- A.



EL MAL BAJÍO DE LOS ARTISTAS




José Ramón Márquez

Morante, Morante, ¿por qué nos abandonas? ¡Hay que ver cómo son los artistas! Uno con una cornada de caballo dice ‘doctor, aquí hay dos trayectorias, una para arriba y otra…’. Otro, con otro cornadón, sin soltar la espada, se perfila y entra a matar para luego irse cojeando a la enfermería. A otro, con la pierna destrozada, lo tienen que agarrar entre siete para llevárselo a las manos del doctor Padrós. Morante, Morante… ¿Cómo llegaste a Morante? ¿Quién hizo el marketing que llevó a esta alma sin otros merecimientos que sus atisbos y su –entornemos los ojos- ‘calidad’ al olimpo del arte y de los artistas junto al que pintó la cueva de Altamira, junto a Velázquez , junto al de los graffitis de Leganés?

Morante, Morante… el dedito malito y te vas de Barcelona. El dedito malito... y que si te vas o no te vas de Madrid. ¿Qué te queda, Morante, Morante? Subir al borriquillo tan blando por fuera que se diría todo de algodón, cargarle de botellines y echarte a los caminos de La Puebla, quizás hacia el arroyo de Majaberraque o a la Corta de la Isleta o hacia el arroyo del Río Viejo, con tu Cruzcampo en una mano y el ramal en la otra, pensando: “¡Qué mal bajío! ¿Un minuto de silensio por quién? ¡Si por lo menos fuese un artista! ¡Y con lo que duele el deo, que ni agarrar el botellín pueo!”

JUEVES, 1 DE OCTUBRE

Waylon Gallardón Smithers



Wuala Wuara,
le juro que no quiero ni saber
si en Cochababamba ha empezado ya a llover.

Wuala Wuara / Alcides Aguilar


LA ESPERA

¿Alguien ha oído hablar de la soledad del portero ante el penalti?
No es nada al lado de la de Gallardón ante la sirena varada de Copenhague, cuna de Kierkegaard, como a Cobo, el vicealcalde madrileño, le gusta recordar.

Dicen los expertos -un experto es cualquiera que no sea de la ciudad- que la tortura de Kierkegaard es una herencia del padre que su escritura hace migajas: esas migajas son la angustia. Entre Cobo y Kierkegaard, Gallardón, que se ha teñido las cejas que lo hacían parecerse al marido -Copito de Nieve- de Celia Cruz, es hoy un fue, un es y un será angustiado que, en efecto, no quiere ni saber si en Cochababamba (¿o se dice Copenhague?) ha empezado ya a llover.

Ignacio Ruiz Quintano

FRANCO Y LOS TOROS




(Hasta el año de 1975, la Educación para la Ciudadanía, la única asignatura que nunca ha faltado en el menú del escolar español, señalaba el 1 de Octubre como el Día del Caudillo. La Enciclopedia Álvarez, intuitiva, sintética y práctica, Tercer Grado, lo glosaba así: El Jefe del Estado. El Jefe del Estado Español es el Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde, iniciador del Alzamiento Nacional. Por sus excepcionales dotes militares y de Gobierno, Franco fue elevado a la Jefatura del Estado el día 1 de Octubre de 1936.)


"YO PIENSO QUE DEBE TOREAR EL QUE GUSTE AL PÚBLICO"


Por Armando Chávez Camacho

Misión de Prensa en España, 1948

MADRID

En papel membretado, con el escudo de España arriba, el documento rezaba:
"Su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos se ha servido señalar la hora de las 10,45 del día 8 de Octubre de 1947 para recibir a V. I. en audiencia, en el Palacio de El Pardo. Dios guarde a V. I. muchos años."
Firmaba el Comandante Fernando Fuertes de Villavicencio, Jefe de la casa Civil.
En el margen se leía: "De chaqué o uniforme."

Hicimos avisar que carecíamos de chaqué y que no nos asistía el menor derecho para portar ninguna clase de uniforme.
Y el día indicado, a hora oportuna, con un simple traje oscuro nos trasladamos a El Pardo, vieja residencia de caza de los reyes españoles situada en las afueras de Madrid.
Al llegar a los amplios terrenos del Palacio se detuvo el coche, un oficial recabó nuestro nombre, lo confrontó con la lista que traía en la mano y nos dejó entrar.
A la puerta del edificio nuestro paso fue saludado por los soldados presentando armas y por la guardia mora inclinando lanzas.
Otro oficial nos acompaña hasta los salones del piso superior -muebles antiguos, gruesos tapetes, profusión de tapices con dibujos de Goya- donde nos recibe gentilmente el Comandante Fuertes, quien hace gratos recuerdos de Díaz Lombardo y Carcho Peralta, y nos pide se los transmitamos.
Breve y agradable charla, y ya estamos, por fin, en un despacho de regulares dimensiones, sentados en cómodo sillón junto a un escritorio lleno de papeles, todo presidido por un crucifijo. A un metro de nosotros, vestido con el uniforme de Almirante de la Marina española, se sienta en otro sillón el hombre que desde hace once años se ha instalado en las primeras planas de los periódicos de todo el mundo. Es el general don Francisco Franco y Bahamonde.
Nos ha tendido rápidamente la mano, y ha sacudido la nuestra con energía y efusión.
Frente a su sencillez cordial, desprovista en absoluto de aires marciales y posturas solemnes, tomamos el asunto con cierta confianza que no amengua el respeto, pero que nos permite hablar a nuestro gusto, preguntar lo que deseamos y decir lo que sentimos, sin cuidarnos ni del protocolo ni del reloj.

LA MISMA LEGISLACIÓN

-La legislación en vigor -nos dice- es sensiblemente la misma de la República, incluyendo disposiciones de la época de la Monarquía.

Cita el caso de los Códigos Penal y Civil, y agrega:

-Salvo en materia laboral, en la que vamos a dar al mundo la sorpresa de presentar todo un cuerpo importante de legislación. Porque el estado Español de hoy es eminentemente social.

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE

El general Franco describe los aspectos político y social de la situación que prevalecía en España antes del movimiento que él encabezó, dedicando preferente atención al segundo aspecto.

-Los líderes obreros españoles fueron desbordados por las masas, manejadas y dirigidas éstas por extranjeros, desde afuera, al servicio de la Segunda Internacional de Ámsterdam y de la Tercera Internacional de Moscú. Estallaban las huelgas, paralizando las grandes industrias con perjuicios gravísimos no sólo para los empresarios, sino también para los propios trabajadores, para el pueblo en general y para la economía del País.

Sigue:

-José Antonio lo vio y me lo dijo: esto va hacia el caos. España no se hundirá en el desastre, le contesté, porque el Ejército lo impedirá. ¿Cuándo?, me preguntó. Yo le expliqué cómo el Ejército no podría intervenir sino hasta el momento en que su intervención no pudiera ser tachada de política, y su acción resultara definitiva para la salvación de España. Cuando ya no haya Gobierno o el Gobierno esté en las calles -le dije- es ésta la consigna para la juventud: presentarse en los cuarteles, que el Ejército sabrá responder.

EL HECHO RUSO

-El hecho ruso (Franco nunca alude a Rusia, en concreto, como nación), el hecho ruso es susceptible de interpretación, pero no puede ser negado, porque negando los hechos nada se gana. Y el hecho ruso no se resuelve con la pura fuerza.

-¿No cree usted, general (siempre le llamamos general, nomás), que las bombas atómicas ayudarían?

-Por supuesto que ayudarían, pero el hecho ruso no podrá ser resuelto sino con justicia social. Rechazamos el comunismo porque entraña un materialismo ateo y brutal. Pero no sería una buena solución para el mundo que de una nueva guerra surgiera triunfante un capitalismo que es la esclavitud del hombre y la negación de sus derechos. Se debe dar satisfacción a esas legítimas aspiraciones de los trabajadores que el comunismo aprovecha y explota, y que explican que el hecho ruso se extienda a diversos países en forma de grupos organizados que pueden actuar como quintas columnas.

MARTÍNEZ BARRIO, SÁNCHEZ GUERRA, PRIETO

-A Martínez Barrio lo conozco porque alguna vez tuve que tratarlo con motivo de que ocupó provisionalmente la Cartera de Guerra, durante la República. Es un hombre que tiene cierta simpatía, pero adentro no hay nada. Está completamente hueco.

Saltando sobre Llopis, Álvarez del Vayo, Irujo, etc., a los que ni siquiera menciona, se detiene en Sánchez Guerra:

-Su propio padre opinaba que Rafael Sánchez Guerra no servía para nada. Y no se equivocaba. Sánchez Guerra es muy tonto. Por encargo de su padre lo tuve a mis órdenes. Después trabajó con Don Torcuato Luca de Tena, en ABC. Y don Torcuato me decía: es curioso este don José Sánchez Guerra: muy decente, muy correcto, pero yo tengo que mantenerle al hijo, pues le pago sin que haga nada.

Ahora la emprende contra Indalecio Prieto, el hombre que con su labor hace más bien a Franco en lo político, según se considera entre muchos españoles, llegándose a decir que si Prieto no está a sueldo de Franco, lo parece.

-Indalecio Prieto -afirma Franco- es un politicón. Desde su humilde origen se elevó como líder obrero, y después se vendió a los capitalistas. Fue bueno su papel en la oposición, porque la crítica negativa no cuesta trabajo. Pero en los puestos de gobierno que ocupó no hizo nada constructivo. Y ya no tiene ninguna significación entre los trabajadores españoles. Cuando hace dos años estuve en Baracaldo, cerca de Bilbao, población obrera por donde Prieto fue siempre diputado, al mezclarme con el pueblo y ver que el pueblo se mezclaba conmigo, pregunté: ¿Dónde está la gente que era de Indalecio Prieto? Es ésta misma, me respondieron. Prieto es un hombre, pues, que ya no arrastra a los obreros. Porque, además, en 1936 se dejó arrastrar y desbordar por los comunistas.

GIL ROBLES

Así lo juzga el general Franco:

-Gil Robles fue un hombre de ocasión. Hubo un momento en España en que las derechas necesitaban organizarse, y Gil Robles las organizó. Jugó la carta posibilista de la colaboración con la República. Pero no se ha dado cuenta ni de que esa carta ya se perdió, ni de que después ya se jugó otra carta y que ésta se ganó. Al estallar el movimiento, algunos jóvenes acudieron a Gil Robles en demanda de orientación. Y él les aconsejó que no se metieran sino que dejaran que los rojos y nosotros nos despedazáramos, para surgir él, entonces, con su grupo, y tomar el Poder. Disgustada, la juventud lo abandonó. Un día Gil Robles llegó a Burgos. Mola me llamó por teléfono, diciéndome: "Estoy en un compromiso; como hay muchas gentes que creen que Gil Robles tiene responsabilidad en que la guerra se haya producido, lo quieren matar". Yo le contesté a Mola: "No hay ningún compromiso; tomas las fuerzas que necesites y salva a Gil Robles, pero dile que obre con discreción". Se fue Gil Robles a Portugal, y desde allí nos estuvo ayudando muy bien, porque tenía muy buenas relaciones. Pero luego empezó a mirar hacia el extranjero en busca de una solución para España, sin advertir que después de haber conquistado nuestra liberación con tanta sangre y tanto sacrificio, nunca habríamos de someternos a presiones extrañas.

A LA VUELTA DE LA DEMOCRACIA

El general Franco aborda el tema de la democracia, en estos términos:

-Ahora se habla de la democracia, pero nosotros ya la conocimos. Fue antes de la invasión francesa y de las Cortes de Cádiz. Y aquí no dio resultado. Cuando otros van hacia la democracia, nosotros ya estamos de vuelta.

Y luego, con agudo sentido del humor:

-Pero estamos dispuestos a sentarnos en la meta para esperar a que regresen.

EL CONFLICTO TAURINO

Viendo a Franco lleno de vida, colorado, juvenil, le preguntamos:

-¿Por qué permite, general, que se exhiban en las oficinas públicas una pintura de usted en la que aparece como un anciano? La vimos en el despacho del señor Girón [de Velasco], y como antes estuvimos muy cerca de usted en Alcalá, se lo hicimos notar.

Riéndose, nos contesta:

-¡Qué quiere usted! Son los artistas.

El apellido del Ministro de Trabajo nos sirve para introducir en la conversación el asunto taurino entre México y España.

-Yo era aficionado cuando era persona -dice riendo otra vez.

Interrogamos:

-¿Cree usted que en ese conflicto hay en juego muchos intereses?

-Claro -nos contesta-. Por eso le dije a Girón: "¿Para qué aceptaste intervenir en eso?" Yo pienso que debe torear el que guste al público y que ésa es la solución.