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domingo, 13 de septiembre de 2020

Sensación de provisionalidad

 


El primer extra de Don Balón

Francisco Javier Gómez Izquierdo

    La Liga, el comienzo de la Liga, tiene sus ritos y ceremonias para los que somos fieles al fútbol. En los últimos años se han ido perdiendo partes muy importantes de nuestra particular liturgia hasta llegar a éste remate del 20 que parece definitivo para la desaparición total de unas apariencias mas importantes de lo que el personal imagina.

        La nueva liga tenía sus vísperas en los entrenamientos donde veíamos el peso del nuevo o renovado entrenador por su modo de mandar y colocar, la técnica y velocidad de los fichajes, el intercambio de opiniones de pie junto a una valla sobre jugadores que cambiaban de equipo y de paso hablábamos de las estrellas de los grandes clubes españoles y europeos. En mi caso nunca faltó desde el número 1, la emoción del extra Don Balón con las fichas de todos los futbolistas en el que un servidor anotaba las nuevas incorporaciones hasta que con el tiempo la revista tuvo a bien sacar un suplemento en enero con todos los fichajes. También compraba El Dinámico que era el internet de entonces (70/80/90) de los hermanos Tocino e Hijos. Al desaparecer Don Balón, nos pasamos, la gran mayoría de los yonquis, al especial del Marca que solía salir por San Roque, fecha en la que ya teníamos el nuevo carnet del equipo. El último acto litúrgico, el corte de la banda inaugural se hacía con el Carranza ante el televisor.
  
En este pestífero 20 empezó ayer la la liga y uno no está al tanto de casi ningún fichaje, no he ido a la Ciudad Deportiva del Córdoba, no ha salido la guía Marca, no juegan los grandes porque no han tenido tiempo para prepararse como sí lo ha tenido el PSG, que jugó la final de la Champions y ya está en danza en su liga... y para refrescarnos el cainismo nacional la Federación no deja jugar ni en viernes ni en lunes por motivos misteriosos que no se explican para no parecer mas ridículo de lo que se aparenta. La Liga tiene afán de dineros sin duda, pero la Federación no le va a la zaga, recaudando ésta sus millones con mano de obra de otros sin arriesgar patrimonio. Impedir financiación televisiva en un tiempo en el que el fútbol es sólo televisión, parece mas cerrilismo cojonudista que sensatez de dirigente. Está por ver si se va a acabar la Liga, si podrá jugarse la ristra de aplazados y sobre todo cuantos clubes van a sobrevivir a la peste China, pero don Rubiales y don Tebas se enrocan en sus particulares castillos por ver quien manda más en el fútbol. Hablamos de mandar, esa aspiración tan española.
    
La 1ª y la 2ª ya han empezado, aunque da la sensación de vemos un torneíllo de verano sin público. Tal es así que en los telediarios sacan un amistoso de Messi contra el Gimnástico de Tarragona en vez del 0/0 de Ipurúa, dando la razón a los mercaderes del negocio que creen que nuestro campeonato bajó de precio sin Cristiano y amenaza bancarrota sin Messi. Estuve con la  Ponferradina y el Castellón, mejor que con el Éibar y el Celta y luego vi al Cádiz, que va a dejar de ser amado en los pueblos de España, no por las derrotas que le esperan sino por la democracia chirigotera de don Kichi, el señor alcalde. Un munícipe excepcional por su rareza del que explicaremos mañana su concepto y respeto sobre la participación ciudadana de la que tan orgulloso se siente.