sábado, 23 de octubre de 2021

El concordador



 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    La derecha casadera, cuyo símbolo no es una gaviota, que grazna, sino un charrán, que trisa, no derogará las inicuas leyes que no derogó Rajoy a la espera del fallo del TC, para lo cual corre a pastelear con la izquierda sanchera los jurisperitos de ese obrador kelseniano.


    Claro que si los jefes de Casado en Alemania consiguieran colocar a Casado en La Moncloa, la ley de Memoria Democrática, que convierte a Stalin en un Tom Paine con bigotes, se llamaría ley de Concordia, pero conservaría el birlibirloque que humaniza las películas con el truco de la marcha atrás, empleado por un tuitero, Doctorow, para hacer sinopsis: “Si miras ‘Tiburón’ al revés, es la historia de un tiburón que vomita personas hasta que abren una playa”. “Y ‘Supermán’, la de un tipo que vuela poniendo a la gente en situaciones precarias y luego se esconde”. “Y ‘Viernes 13’, la de un jugador de hockey que cura a unos adolescentes heridos para que puedan irse del campamento a casa”. La República, la Urss y el Psoe vistos por la Memoria Democrática, nombre, por lo demás, tan ridículo como el país que lo acepta sin haber conocido la democracia jamás.


    ¿Qué es la concordia? En política, la corrupción suprema: reparto del botín, en palabras de Ortega sobre la Restauración. Aunque a Casado le suene, de casa, la versión ciceroniana de Fueyo, la concordia política es un invento francés (“¡unión, amistad, concordia!”) a la caída de Robespierre, con los asesinos de la guillotina concordando con los aristócratas supervivientes: llaman plaza de la Concordia a la plaza de la sangre y marchan, juntos, a comer y a beber en los estrellas Michelin del Directorio (modelo de nuestra Transición) como si el mundo fuera a acabar. ¡Las terrazas de Madrid! De las “cerves” con bravas de Ayuso a las cartas de cien platos de Barras.
    

Al españolejo es fácil engañarlo con la concordia porque cree que la política, siendo por definición conflicto, lleva a la crispación, y la crispación, a la guerra civil, “como en el 36”.

[Sábado, 16 de Octubre]

Sábado, 23 de Octubre

 

 

Los níscalos

viernes, 22 de octubre de 2021

El deán


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El panorama de España es su obra educativa desde la derogación (en aras de los ricos tontos) del bachillerato de Sainz Rodríguez, el místico con pintas de sátiro, y de aquí el fervorín liberalio con el deán (el “din”, en boca de María Patiño, su Mariana Pineda) de Toledo, que alquiló la catedral para un video profano que le valdría un cintarazo de los de Cristo (Juan 2: 13-25), pues no se pude servir a Dios y al dinero (Mateo 6:24).
    

Je suis le dean! –salmodian los liberalios, que creen ver en el deán un soplo de transgresión que les aventaría la caspa de las hombreras.
    

Hombre, transgresión son los catedralicios “balanos embravecidos”, en lenguaje ansoniano, de Bonifacio en las vidrieras de Cuenca, porque lo del deán, habiendo alquiler por medio, sería simonía, y por bastante menos Alborch despidió de la dirección del Prado a Paco Calvo, si bien, según aviso de un senador liberalio, no se pueden mezclar churras con meninas (sic), como hace el deán, nueva Cecilia de la cosa, cuyo “ecce homo” es la Peluso, muy inferior a Romeo Santos, que también bachateó en las afueras de la catedral toledana (con Tomatito).
    

En la soledad de una capilla recóndita la balanza de la sensibilidad va inclinándose, ante el Greco, hacia el lado de la pura contemplación. Y ya, con el fervor contemplativo, nos hallamos plenamente dentro de la Historia de España –anota Azorín, que para eso se llevó al 98 de viaje a Toledo, la ciudad donde Roy Campbell rescató los manuscritos de San Juan de la Cruz de la hoguera socialista, que era la cultura de aquel tiempo, como la cultura de nuestro tiempo es el video bachatero, según el deán, que sólo quiere “favorecer el diálogo con la cultura contemporánea”.


    –En sociedades espiritualmente desarmadas, esta “reductio ad dialogum” elimina de la discusión la idea de “poder” y de “enemigo”, de modo que siempre nos están obligando a firmar la paz con los amigos y a renunciar a actos soberanos frente a nuestros enemigos.
    

Eso dice Buela, paisano (culto) de la Peluso.

[Viernes, 15 de Octubre]  

Viernes, 22 de Octubre

 

 

Tarde de níscalos

jueves, 21 de octubre de 2021

Ellos y nosotros


Leroy Sané

Exhibición en Lisboa   

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


        Tenemos cinco equipos, más que ningún otro país, jugando la Champions, pero reconozcamos que miramos a la orejona con menos ilusión con la que se mira el billete de lotería de Navidad que trae Rafael el del bar; este año desde las Canarias. "A ver si suena la flauta", decimos. Están el Bayern ¿por qué se iría Sané del City?, el Chelsea, el City, el PSG con sus cosas raras, todo sea dicho..., y los ves lejos, muy lejos.
         

De todos modos y a pesar de "lo del Sheriff" hay que salvar al Madrid, que sabe pasear por Europa como ningún otro club y hasta corriendo como Vinicius, ese velocista del que no acaban de desdecirse los que saben, mantiene su prestancia y "autoritas" legendarias. Esperas más del Atleti, que esta temporada te parece que tiene más fundamentos para asentarse entre la nobleza europea, pero contemplas con amargura que cuando mayores méritos acumula en un partido, más tontamente se le van los puntos. En Liverpool está llamado el Atleti a reivindicar su valor y todos rezamos por volver a ver un partido como aquél que dicen que repartió la peste.
       

El Barça da cosa. De no dudar desde hace años de su pase hasta semifinales hemos pasado a temer su eliminación a las primeras de cambio. Es aburrido ver al Barça. Su fútbol es decadente, despachado con movimientos rutinarios que aburren hasta espantar al espectador. Es deprimente el estadio medio vacío en partidos que podríamos catalogar de decisivos, si se permite semejante calificación en el penoso deambular de ésta temporada.
      

El Villarreal ganó por fin. Más por pegada que por juego, cuestión ésta que no es de despreciar, ahora que a la explosión de Danjuma ¡qué fichaje! se une la recuperación de Gerard Moreno. Con estos dos y Yeremi, el gran Emery es capaz de montar un tibilorio con el que confundir a las mejores defensas de Europa entre las que no están las del United ni del Atalanta. ¡Qué partido se fue en Manchester!  El Sevilla no acaba de carburar y no se explica uno por qué. Hay entrenador, talento y tíos "echaos p'alante" pero se ha perdido alegría y no parece procedente acordarse de En Nesiry, al que ayer mismo era tratado de trafollas.
     

Trafollas es palabro que no viene en el DRAE, pero la decía mucho mi madre y era muy a propósito para el Vinicius de la temporada pasada por su desorden en las carreras y sus líos de pies en el área. Don Tebas y los tribuletes que tanto añoran a Cristiano y Messi, los dos marcaron en la jornada de Champions, quieren sustituir a las dos estrellas por Vinicius y Ansu Fati, del que nadie ha soltado aún la mínima palabra mala, como pide la corrección política de ni más ni menos que Hollywood. Andan en el asunto con mucha dedicación. El primer capítulo, el domingo a la hora de la siesta.

Alvarito Palmares


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El quite al que Morante no entró en Madrid entró Pablemos en Twitter: “Tengo que desmentir cualquier implicación en que la Patrulla Águila haya pintado la bandera republicana en el cielo de Madrid”.


    –La Aviación española es muy izquierdista –avisó Alvarito Palmares, el aviador de la novela de Pemán que quería traer la República arrojando desde el cielo unas octavillas (como Querejeta, que las arrojaba en el Metro de Goya).
    

Para Alvarito Palmares traer la República era ser de izquierdas, y ser de izquierdas consistía en “acostarse y levantarse tarde; no aplaudir en los toros cuando entra el Rey; sostener, sin haberlo leído, que Unamuno escribe ‘bestialmente’; pensar que ‘lo de Rusia es una experiencia interesante’; decir ‘las urnas’ en vez de ‘las elecciones’ y ‘la calle’ en vez de ‘la opinión pública’…”
    

El chorro morado de la Patrulla Águila (lo que en castizo siempre se dijo hacer el chorra) viene a ser un marcador tumoral de la próstata del Régimen, que es un Régimen de chorros y chorras. O de choros y choras, en prosodia “suaviter”.


    –Aquel día (el día en que trescientas columnas de humo subieron al cielo desde todas las ciudades de España) empezó la lenta agonía de la República recién nacida –escribía a toro pasado Marañón, trapero del tiempo y uno de los tres señoritos (con Ortega y Ayala) que hicieron de tontos útiles para traer la República de Alvarito Palmares.
    

El propio Sánchez, chorreado en la performance de los enmascarados [el desfile del 12 de Octubre], es un Alvarito Palmares frustrado, con su Falcon para impresionar a las niñas y su Cougar para sacar de Cuelgamuros el cadáver de Franco, detrás del cual, por cierto, un tal Reyes, gallego, que también parecía fungir de Alvarito Palmares, se escondía para evitar el saludo militar a los restos mortales de su paisano, vencedor de la batalla del Ebro.


    Una anécdota, es la conclusión del periodismo oficial.


    –Echar a los Reyes es como dejar de comer pestiños en Nochebuena –contesta en la novela el cabrero a Alvarito Palmares.

[Jueves, 14 de Octubre] 

Jueves, 21 de Octubre

 

Brighton


Ojo al dato

miércoles, 20 de octubre de 2021

Novedades penitenciarias


 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Siendo presidente del gobierno don Felipe González se unificaron los ministerios de Justicia e Interior -por el terror etarra, se supuso entonces- y cuando se volvieron a separar las carteras a mediados de los 90, los funcionarios de Prisiones que nos habíamos acostado en Justicia nos levantamos en Interior como cuerpo de seguridad, otra lógica suposición, porque fuerza nunca tuvimos y la poca que se nos suponía la iban minando los ministros y barandas que han ido pasando por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. No se nos quiso reconocer como agentes de la autoridad con un cerrilismo administrativo y un desprecio al exiguo colectivo que sólo tenía explicación desde el prejuicio tan español que relaciona la cárcel con el pobrecito preso y el tétrico carcelero. Don Marlaska, ahora que no protestan "los boquis" ha accedido a reconocer lo que no tendría que tener discusión. Sorprende el extraño arrebato que ha empujado a este hombre tan insensible con nuestras cuitas, pero veo que el campanudo ministro añade una novedad a la antigua reivindicación del gremio y es la creación de los agentes de libertad condicional que es una figura que vemos mucho en las películas americanas.
        

Como creo que nada es casualidad cuando se habla de prisiones, códigos y política, traduzco la declaración de don Otegui y leo que para solicitar el tercer grado a todos los condenados por terrorismo tendría que bastar un modelo de instancia en el que se comprometieran a no recaer en la actividad y sentir "como cada cual quiera entender" el daño causado a las víctimas. El requisito que habla de abonar la responsabilidad civil, elimínese por ir contra la convivencia que se pretende alcanzar en el País Vasco y sobre el pronóstico de reinserción y evolución del tratamiento reeducador del interno, déjese a la consideración de... ¿los agentes de la libertad condicional?


      


Don Otegui estuvo preso y sabe los paripés que hay que poner por escrito y los papeles que hay que representar ante el psicólogo, mejor si es psicóloga, del equipo de Tratamiento. Lágrimas victimistas que acusan a padres o parientes malvados, o peor aún, depravados:  "sólo se lo voy a contar a Ud. pero no se lo diga a nadie más, por favor se lo pido.." Es de temer que para la condicional de los "Pachis" no será necesario contar intimidades conmovedoras al psicólogo. Bastará con las pautas explicadas antier por don Otegui a... los agentes de la condicional. Queda por aclarar si estos agentes precisarán conocimientos de legislación penal y penitenciaria para el ejercicio del cometido encargado por el Ministro.

El folio

 

Alfred Ayer

 

  Padre Copleston

 

 

 Ex ministra Laya

 

 Señor Galindo

 

  Bacigalupo

 

 Padre Pío

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    En España, el Estado de Derecho, esa tautología que políticos y columnistas usan como Ancelotti los chicles para hacer pompas, es un folio para envolver un drógulus.


    –Suponga, padre –dice el filósofo Ayer al padre Copleston en la BBC–, que digo “Hay un drógulus allí”, y usted dice “¿Qué?”, y yo replico “Drógulus”, y usted pregunta “¿Qué es un drógulus?” “Bueno, digo yo, no puedo describir lo que es un drógulus porque no es la clase de cosa que usted pueda ver ni tocar, es un ser incorpóreo. Está allí.” ¿Tiene eso sentido?
    

En el cara a cara del juez Lasala con la ex ministra Laya por el caso Gali, el juez es el filósofo Ayer, y la ex ministra, el padre Copleston (pasado por el señor Galindo, diría un tuitero).
    

Una ex ministra de Exteriores de España (esto demuestra que en España ministro de Exteriores puede serlo cualquier repartidor de Amazon, y no se descarta que el actual lo sea) declara en sede judicial que no puede declarar porque hay un folio de un gobierno de hace diez años que se lo impide. Es un folio secreto que está por encima de la Constitución (que también se redactó en secreto), aunque por encima de la Constitución están ya hasta los tuits de Garicano, el tuitero de Bruselas.
    

El folio que ha librado a Laya de ir a prisión supera la doctrina de los estigmas de Bacigalupo por la que Felipe González se convertía en el padre Pío de Pietrelcina. Ese folio es un hito del arbitrismo español, digno de una controversia jurídica como la de Schmitt y Kelsen sobre el artículo 48 de la Constitución de Weimar. Si Carlos I hubiera dispuesto de un folio así ante Cromwell; o Luis XVI ante la Convención; o Cristo ante Pilato; o Sócrates ante el trío de la bencina de Anito, Licón y Meleto… ¿cuál sería hoy nuestra historia?
    

La soberanía en su raíz sólo es dictadura. La decisión, en lenguaje schmittiano, es el poder. ¿Quién decide? Un folio. El folio-capotillo de seda con que una ex ministra pegó a un juez la larga cambiada que define a la corrupción como régimen político.

[Miércoles, 13 de Octubre]

Miércoles, 20 de Octubre

 

Brighton


ad pedem litterae

martes, 19 de octubre de 2021

A gatas

 


Abu Ghraib

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Al leer su libro (“Discurso” sobre la desigualdad), escribe Voltaire a Rousseau, uno termina deseando andar a gatas, como haría Maeztu en la madrileña plaza de Cibeles para pedir cultura a las buenas y a las malas, poco antes de que los milicianos lo apiolaran (octubre, octubre) en las sacas del 36 por “escribir en ABC”.


    Y a gatas andaría uno al oír a Biden, líder espiritual de nuestra derecha liberalia, atribuir a los italianos las gestas de la conquista de América, dejando para los españoles, que según él no estuvieron allí, “las atrocidades”, por las que pide perdón “en nuestro nombre”, lo cual indica que todo lo que esta momia sabe de hispanidad es lo que le contara Pedro Sánchez en su famoso paseo de veintinueve segundos en la cumbre de la Otan.


    La derecha liberalia niega la existencia de la guerra cultural (y si existiera, no habría que darla), y así prosperó el insidioso concepto de “América Latina” (contra el que sólo presentó batalla don Torcuato Luca de Tena), bajo el pretexto de cumplimentar a un puñado de italianos recién llegados a la Argentina.


    A Biden, halconazo demócrata de Iraq-Abu Ghraib, que viene de matar con drones a un grupo de niños en Kabul (dice que apuntaba a un capo del Isis) sólo por tapar la ruina de su huida de Afganistán, no hay que tomarle en cuenta las bajezas antiespañolas: el presidente de esa República agonizante que ha reducido al silencio a la oposición parece seguir siendo Obama, mandadero de los Big Tech, que quitó a Sanders de la carrera presidencial para poner a Sleepy Joe (con “la afroasiática” –la gente lee “afrodisíaca”–, como la llama Irene Montero, Kamala Harris, que tenía el cinco por ciento de los votos en las primarias), que “ganó” en un apagón de madrugada con los votos de los muertos pasados por un algoritmo venezolano.
    

¿Por qué no enseñamos historia en las clases de historia? Un hombre negro inventó la bombilla. No un tipo blanco llamado Edison –fue el bombazo de Biden en su campaña electoral.

[Martes, 12 de Octubre]

  

  
 Abu Ghraib

Martes, 19 de Octubre

 

Brighton

Molinillos de día

lunes, 18 de octubre de 2021

El perro y el león

El perro del Ken Hom

 


 El león de la Metro

La España de Luis Enrique


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Que dice Ónega, ideólogo del centrismo español (“puedo prometer y prometo”, le hizo decir un día al jefe del Movimiento), que España no se va a romper, y digo yo que será por Luis Enrique, Lucho para los que están en la pomada (los que hacen “joggin” con Perico Sánchez), seleccionador del Combinado Autonómico, que ha decidido combatir el separatismo haciendo internacionales por España a todos los vecinos de Cataluña y País Vasco que vayan por la calle con una camiseta del Barcelona o del Athletic, aunque no los apodere Iván de la Peña, aquel Laudrup calvo que se echó a perder como figura por no fichar por el Real Madrid, cuando Valdano lo perseguía para juntarlo con Raúl, una collera de ensueño.
    

Ha tenido que venir un gaitero de Gijón para explicarnos el federalismo a lo Pi: si con las autonomías todo el mundo se quiere separar de España, con la federación, aunque sea de fútbol, todo el mundo querrá unirse a España. En lenguaje taurino, Luis Enrique tiene la barriga llena de gatos blancos, y castiga al Bernabéu como no lo hizo el marqués de Del Bosque, que tenía la barriga llena de gatos florentinos, estado que no le impidió convocar a futbolistas del primer club del mundo, que es el Madrid, icono, eso sí, del centralismo. No sabemos quién se da más prisa, si el gobierno vacunando para Pfizer en España o Luis Enrique haciendo internacionales en Cataluña, pero deben de andar igualados. Una vez internacionalizada toda la población culé, la deuda del Barcelona, por revalorización en el mercado, habrá desaparecido, y entonces podrán fichar a Halaand y Mbappé y presentarse en Madrid, así sí, a regalarnos su anexión, con Luis Enrique convertido en el Garibaldi de la Escalerona.
    

Como entrenador, Luis Enrique es una mezcla de Javier Clemente y José Antonio Naya, ese toque a rebato español cuando nadie es capaz de divisar a un solo moro en toda la costa, origen del desconcierto que atrae a los aficionados llegados a este punto en que el fútbol no ofrece ninguna emoción, y ahí tenemos al Real Madrid, cuyo único reclamo para llamar la atención no está en el campo: Tebas, el Chulalón de la Liga, que así llamaron los españoles a Chulalongkorn I, rey de Siam, en su visita a Madrid, dice que Benzemá es el mejor delantero de Europa. El reclamo está en los despachos: un año por delante para camelarnos como a las ranas con las amapolas de Halaand y Mbappé, más Gavi, claro, el chico de Iván de la Peña que Luis Enrique ha puesto en el mercado internacional con el cartel de niño-prodigio (algo parecido a lo que Mourinho ha hecho en la Roma con el inglés Tammy Abraham, explicado por el portugués a su manera: “Estoy tratando de crear un ‘monstruo’ para Southgate”).
    

España cuando está en crisis hace llamar a los niños-prodigio, y Gavi es el Pepito Arriola del fútbol: tocó en privado para Guillermo II de Alemania y Jorge V de Inglaterra, pero creció y perdió el encanto del “niño monstruo”, y desapareció para siempre. Otro Carlitos Bueno de “Crónicas marcianas”, programa de la ilustración española, que siempre apostó (la ilustración, no el programa) por los espectáculos con niño-prodigio que improvisaban durante horas los más disparatados alardes, sin otro asidero que el que podía proporcionar una orquesta de siete músicos que tocaban en los intermedios con delicadeza y primor. En una palabra, el tiquitaca.


    –Luis Enrique es un genio como Rembrandt –se oye en una radio.


    –No mezclemos churras con Meninas –se oye en otra radio.
    

Para el florentinismo los niños-prodigio predilectos son Halaand y Mbappé, pero Leonardo, el capataz del PSG, lo va a poner difícil. Ancelotti se sintió maltratado en París por ese tipo que nunca empató con nadie y que tuvo la grosería de decirle la víspera de un partido de trámite: “Si no ganas este partido, te vas a la calle”.


    –Leonardo era amigo mío, o eso creía, pero no me dio ninguna explicación del trato que me dispensaban. Eres el jefe, así que nadie discute que tengas derecho a echar a quien te apetezca: compórtate como un hombre y en paz. He aprendido que ser despedido, y ser fichado, pocas veces tiene que ver con uno.

 

 


EL JARDÍN DE LINEKER


    Gary Lineker ha tenido mejores ocurrencias como comentarista y escritor que como delantero centro al que Cruyff alineó de extremo izquierdo, se supone que para que se fuera. Como comentarista dijo: “El fútbol es un deporte que juegan once contra once y siempre gana Alemania”. Y como escritor ganó en el 89 un concurso de novela con “¿Dónde está el delantero centro?”, en competición con Antonio D. Olano, finalista con un divertimento sobre el priapismo canchero de Butragueño (la famosa foto de Carlos Monge en el Bernabéu). Retirado al jardín del Edén (cualquier jardín inglés) como un Jimmy Page del balón, Gary Lineker ha sentido la necesidad de contarnos (como Luis Miguel lo de Ava Gardner) un secreto: “Ed Woodward (United) es mi vecino y fichó a Ronaldo cuando estaba en mi jardín. Fue asombroso. Fue muy divertido”. 

[Lunes, 11 de Octubre]

Lunes, 18 de Octubre

 

Brighton


Molinillos de noche

domingo, 17 de octubre de 2021

Murf se suma al Santo


 Evil Woman en Brighton

Get The Water - Evil Woman

 Regalo de Santo


 

Evil Woman 

[ENSAYO]

El bustrofedonismo


«Estoy triste. He visto una mariposa negra

 entre las encinas del Pardo.»

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc, 31 de Julio de 2002


La democracia garantiza alfabetización, no cultura, de modo que, donde reina, todos los votantes pueden refugiarse detrás de una escritura, que no sería sino la expresión de su «statu quo»: por eso a Richelieu, que no era demócrata, le bastaban tres líneas de la escritura de alguien para hacerlo ahorcar.

«Parece mentira que, siendo conde, escriba usted tan bien», le dijeron a Foxá en «Floridita», el bar de Hemingway, buen progresista y, por tanto, un esnob que sólo hablaba a Foxá de cuanto conde o marqués había conocido en su vida.

¿Qué hay de cultura en la escritura? La escritura occidental discurre de izquierda a derecha, como su economía. La escritura oriental, en cambio, lo hace de derecha a izquierda, como su política. Y luego está esa escritura japonesa que encontramos en las cartas de los restaurantes «zen», hecha de arriba abajo, como su jerarquía estilo imperio, aunque el emperador dimitiera de Dios hace lo menos medio siglo. Pero la escritura española, de un tiempo a esta parte, parece inclinarse hacia una manera de escribir que consiste en trazar un renglón de izquierda a derecha, y el siguiente, de derecha a izquierda, como su historia. O sea, hacia el bustrófedon. ¿O era el bustrofedón?

El «Diccionario de Grecismos» del padre Rufo Mendizábal y el «Ideológico» de Casares la prescriben esdrújula, pero Gerardo Diego prefería la forma aguda, con su acento empujando el surco que se iba hundiendo en la tierra, porque se pasó la vida viendo practicar el bustrofedón a los tractores: «Al llegar al límite del campo, se hace la maniobra y se invierte el sentido para continuar labrando sin perder tiempo: la lógica aldeana es perfecta.»

Es la clase de lógica que aplican quienes, entre nosotros, por considerarse más adelantados que nadie, afectan escandalizarse por el hecho de haber puesto una bandera en el monte Perejil... «al alba y con viento duro de Levante...», frase que juzgan de habla bonita y arpegios pajaroideos. Se ve que, en nuestra cultura democrática, la expresión correcta hubiera sido «...de madrugón y con un ventarrón de tres pares de cojones...» Sin embargo, son los mismos que no hace tanto tiempo fingían desmayos y bucheos de paloma al leer los bandos de Tierno, trasunto de las empresas sacras del jesuita toledano Núñez de Cepeda.

¡Adiós, Julio, «mes varonil, alegre y fecundo»! Para pasarlo, los ingleses tienen la serpiente del lago Ness, los franceses tienen la serpiente multicolor del Tour y nosotros tenemos la serpiente caqui de nuestro guerracivilismo marroquí: primero el barranco del Lobo, después Annual, y ahora, Perejil, que nos ha dejado la duda de las faenas mediocres: ¿quién ha toreado a quién? Lo malo de los bustrofedónidos y su suave escepticismo mundano es que, oyéndolos, cualquiera diría que el Gobierno viene de montar, en lugar de un Perejil, otro Casas Viejas -«Ni heridos ni prisioneros: tirad a la barriga»-, cuyo responsable, por cierto, ya que andamos en este ir y venir bustrofedónico, sí que era cursi: «Día 18 de julio. Doy orden de armar al pueblo.» Y de seguido: «Estoy triste. He visto una mariposa negra entre las encinas del Pardo.»

El bustrofedonismo es una especie de noventayochismo periférico, pero con boina. No es señalar a Baroja, que tenía la vista bastante más larga. Baroja era de la teoría de que ha de llegar un día en que España deje de ser un país de pueblo para convertirse en un país de ciudad: «El Norte de África se habrá civilizado y la Península será un paso de un continente a otro.» Pero quizá entones algún español recalcitrante se queje y diga: «¡Cuánto mejor se vivía antes!» Queja, decía, que podría repetirla un descontento en el paraíso de Mahoma o en el Nirvana de Buda.


Baroja

Domingo, 17 de Octubre

 

Brighton

 

El Oriente es el Oriente, el Occidente es el Occidente

 y jamás llegarán a juntarse

Contra el mito de la escuela

 

Mayo 68

San Ignacio de Antioquía



 

 

"No sabéis lo que pedís"

 DOMINGO, 17 DE OCTUBRE


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» Les preguntó:

-¿Qué queréis que haga por vosotros?
 

Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»
Jesús replicó:

-No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?
 

Contestaron: «Lo somos.» Jesús les dijo:

-El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo:

-Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.


Marcos 10,35-45

sábado, 16 de octubre de 2021

La más fea

 

Bailar en Madrid


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Saturday Night Fever. Ya que dejan bailar, bailemos con la más fea: Constitución es bailar porque te sientes Travolta, y Carta Otorgada es bailar porque te lo permite la Autoridad (sanitaria, por supuesto). Madrid, hoy Capital Mundial de la Libertad, fue la ciudad cuyos vecinos, encerrados ilegalmente por el gobierno, aplaudían en el balcón a la policía que repasaba el lomo a los recalcitrantes.


    –Los tabernarios tienen un poco más de libertad –dice Ayuso.
    

Por concesión de López López, en Madrid se puede ya bailar, pero como los osos bailarines en Bulgaria, es decir, que no se permite el “agarrao”, por el gobierno de la Comunidad, ni las miradas a mujeres, por el ministerio de Igualdad.
    

El ojo mira, imagina y devora, dice la ciencia (el doctor Otto Fenichel, marxista), que estudió la escopofilia y concluyó que mirar procura placer sexual. En el laberinto freudiano, no mirar es “mutismo hostil”, pero mirar es “satisfacción sádica”, pues el ojo es el símbolo… del pene. Es la trampa saducea que le tendieron en un pleno municipal a Ortega Smith con una señora en silla de ruedas que lo increpaba.
    

El ‘Rambo’ de Vox que no miraba a los ojos a una mujer –tituló el periódico de las elites.
    

¡Cobarde! –remató Grande Gómez Marlasca, que estuvo cuatro años sin hablarse con su madre.
    

López López prohíbe el “agarrao” para salvarnos de “la Coviz” y el cardenal Segura lo hacía para salvarnos del Infierno, y ahí están sus sabatinas y pastorales, como la de la Cuaresma del 46 (22 folios de boletín eclesiástico) “Sobre los bailes, la moral católica y la ascética cristiana”.
    

El baile es un círculo cuyo centro es Satanás –cita el cardenal al jesuita Calatayud.
    

Y más cosas (“los bailes son gavillas de los demonios, estragos de la inocencia, solemnidades del infierno, tinieblas de los varones, infamia de las doncellas, perdición de las mujeres, alegría de los demonios y tristeza de los ángeles”), traducibles todas al lenguaje científico de López López y comunista de la Montero.

[Sábado, 9 de Octubre]

Sábado, 16 de Octubre

 

Brighton

SMALL FACES

viernes, 15 de octubre de 2021

Como dos novios


Santayana

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El mayor filósofo español (la prueba es que jamás lo nombró Ortega: Santayana) habla de una novia, un “amourette” (“infundado y en silencio”) que tuvo en su escuela de baile; era morena, pero se llamaba Alice White, y fue para él el primer ejemplo de “esa admirable virtud cultivada por las actrices francesas: el silencio elocuente”.
    

Fue la amistad de dos gatitos refinados que jugaban solemnemente con la misma pelota y evitaban al resto de la camada.
    

En la escuela de baile que es España (esa rumba bailada alrededor de un jamón) tenemos el caso de Franco (el del dedo moreno, que decía Pemán), que jamás habló de Almodóvar, y de Almodóvar, cuyo “modo de vengarme de Franco fue negarle en mi cine”. ¡Si hubiéramos sabido que el antifranquismo era eso! Pero lo es, para que todos los españoles puedan presumir de antifranquistas tanto como Cebrián cuando firmó el contrato de jefe de propaganda de Franco:
    

Mirando interiormente para otro lado, tomé el papel y estampé mi rúbrica.
    

Y así todos los socialistas del interior, más Almodóvar, treintañero (y empleado en una empresa pública) a la muerte del dictador en la cama, con su teoría antifranquista del “silencio elocuente” (no confundir con la consigna masónica del silencio que practican los medios con sus adversarios), sólo roto una vez seguro de que por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas.
    

–Si fuera un gallego analfabeto, me voy y espero a Blesa o a Rato y le corto el gañote –fue su testamento intelectual.
    

Puesto que el cine (el libro de los que no leen libros) es una rama del Estado, las opiniones de Almodóvar, venerado como la Riefenstahl del sanchismo, son tan oficiales como las de un secretario de Estado, al menos hasta que Pablemos tome posesión de los Estudios Bronston, que será su único modo de tener estudios.
   

 ¿Qué hay que ver en la relación del general de Ferrol con el cinero de Calzada de Calatrava? ¿Un “amourette”, que diría Santayana, o una “excommunication du silence”, que diría Michelet?

[Viernes, 8 de Octubre]