miércoles, 5 de septiembre de 2012

De senectute

El Molín de Mingo

martes, 4 de septiembre de 2012

Esta noche, en Morata de Tajuña

 Vucaque
 Barcelona
En Razzmatazz

Madrid
En RRR

Guadarrama
En Reciclaje

 Madrid
En Arganzuela
(Con Jeff Espinoza)

Madrid
En Heineken

Tengamos el otoño en paz


Jorge Bustos

También cabe interpretar la tristeza de Cristiano como un guiño de solidaridad a los españoles que, como uno, regresaron ayer al tajo con todo el síndrome posvacacional por fuera. Ronaldo, en delicado ejercicio de circunspección, se hace cargo de la situación del país y decide ponerse a tono con la desazón generalizada y rampante, que si las modelos rusas y las montañas de euros garantizaran la felicidad no sé qué hacemos nosotros votando cada cuatro años.

Este año además el síndrome septembrino viene con carga adicional de victimismo porque nos tienen advertidos hasta la náusea de que se avecina un otoño caliente, riadas de indignación, motines a duras penas sofocados, cajeras armadas hasta los dientes, jamones en riesgo perpetuo de escamoteo y escaparates bruñidos para que se adhieran mejor las octavillas enfurecidas del jacobinismo en paro. Todo este programa, si nos fijábamos bien, brillaba febrilmente al fondo inconfesable de las pupilas de Cándido y Guerra en Rodiezmo, el puño en alto y el pañuelico rojo al cuello como sanfermineros expectantes segundos antes del chupinazo. De tal forma nos han asustado con el otoño inminente que al final incurriremos en la profecía autocumplida y pediremos el rescate sin esperar a que la prima de riesgo marque algún pico medianamente decente.

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Para homenajear a Gallito, Madrid pone una placa a Belmonte

Gallito con el arquitecto Espeliú viendo planos de Las Ventas

José Ramón Márquez

Para homenajear a Gallito no se les ocurre otra cosa que… poner una placa a Belmonte. Las cosas de Abella, a quien todos sus amigos llaman Abeya, y del mundillo petardero del planetilla del toro, que se han empeñado en convertir la Plaza de Las Ventas en la Plaza de los Azulejillos, y no veas cómo la tienen tundida a azulejos.
 
Empezaron la moda del azulejo con la cosa de la reproducción en azulejos del cartel de inauguración que colocaron nada inocentemente en la Puerta Grande, cartel de aquella absurda corrida a beneficio de los parados de la época en la que lo único reseñable fue que la afición tuvo que llegar saltando desmontes y que al primer toro de la historia de la Plaza ya lo banderilleó un Boni. En realidad el único fin de ese innecesario homenaje era el de colocar de la manera que fuese la bandera tricolor en Las Ventas, aunque fuese de tapadillo.

Durante muchísimos años en Las Ventas no hubo más que un humilde y recóndito azulejo en lo más alto de la andanada del 8 en sencillísimo homenaje a un aficionado: Juanito Parra, pero cuando empezó la fiebre del azulejillo, inaugurada como se dijo antes con el de la corrida del año 31, esto ha sido una locura de alicatado, que ahí se han puesto las botas a poner cerámica por doquier, con lo que eso lleva usualmente aparejado, que es una copa de vino español y que me da a mí que es lo que verdaderamente hay detrás de tanto azulejo, la ocasión de que el Abella de turno sufrague una humilde copa de vino para que unos buenos señores ya entrados en años los liben con fruición, se saluden con afecto y se critiquen con odio según se vayan dando la vuelta los unos de los otros.

La nómina de azulejillos de Las Ventas es ahora mismo kilométrica. Hay unos grandes por donde el bar del 10 dedicados a diversos toreros, hay otro en la Puerta Grande de los toreros que la han abierto… que la ves y es una pena comprobar que de la mitad de los que has visto no recuerdas ni un pase, hay el de Agapito en el Patio de Caballos, hay un puñado dedicados a los toros de no sé qué premio en el Patio del Desolladero… y ahora habrá uno de José, que es el que impulsó la creación de esta Plaza, y uno de Juan, porque hace cincuenta años que se pegó un tiro.
 
La idea la patrocina la Peña de José y Juan, que yo siempre he sospechado que esa Peña es la de Juan y Juan o Requetejuan, que con su Juan se lo coman y que han encontrado el birlibirloque de hacer coincidir el centenario de la alternativa del príncipe de los toreros, el torero al que le parió una vaca y le mató un toro, con el cincuentenario del óbito del torero trágico al que había que apresurarse para verle, porque el día menos pensado le podía matar un toro de nueve milímetros.

Bonjour, tristesse

Jean Seberg
Bonjour, tristesse

El hombre del muslo pindárico ejerce su penúltima rebeldía y alega una tristeza moderna, burguesa y personal cuando creíamos que estábamos ante un héroe griego

Hughes

Uno pensaba que la tristeza era Özil, los ojos de Özil en los que miran tantos estadios intermedios. Que la tristeza madridista sería, como en esa anécdota de Jesús Aguirre que contaba Manuel Vicent, girarse muy lentamente Mesut Özil y ante la evidencia del antiguo amigo o de lo perdido, oír salir de sus labios las palabras: Bonjour, tristesse. Pero no ha sido Özil de morado castilla, sino Cristiano, con una saudade incomprensible, el que ha arrojado sobre el Madrid algo desconocido: la incógnita de estar triste en la victoria.

Ahora que el Madrid superaba al Barcelona, con el enorme chirrido del cambio de ciclo, como si volcasen con estrépito invisibles estructuras de poder, ahora le entra al club una tristeza extranjera, lusitana. Mourinho se dice insatisfecho y Cristiano, válgame, se dice triste. Y con ello son fieles a su ánimo de contradicción, porque se trata de una saudade nada madridista y anticíclica, que se sustrae del triunfalismo propio del Madrid, de Roncero como un fauno rollizo tocando el caramillo en los jardines del Txistu, del sonar de todos los pífanos eructantes de los mesones de la algarabía madridista, ahora que de nuevo estallaba la trompetería de la Décima.

Y va Cristiano e invoca una tristeza, que a ver quién interviene esa tristeza, que la tristeza es la causa fundamental de la baja misteriosa y en esto los futbolistas son como los demás trabajadores, que si traen una baja firmada por tristeza no hay manera.

El deportista, el héroe, tenía la felicidad de la victoria, una felicidad obligatoria que recibía de los dioses y esto de Cristiano, tras la liga, es como si un atleta olímpico hubiese bajado del podio con la medalla de oro y una depresión. Es incomprensible. A Cristiano no le correspondía exactamente la libre disposición de su alegría, como tampoco de su pena y, sin embargo, el hombre del muslo pindárico ejerce su penúltima rebeldía y alega una tristeza moderna, burguesa y personal cuando creíamos que estábamos ante un héroe griego.

A Cristiano, al que nunca vimos reír, ¿cómo vamos a poder comprenderle en su tristeza?

¿Qué pena es ésta de Cristiano? ¿Una forma deportiva de acedía? El avinagramiento de lo dulce, que sería el tiquitaca, de la tristeza mundana y la envidia de sentirse ajeno a los placeres espirituales del peloteo de Xavi, Iniesta y los demás. En Cristiano siempre ha habido una exclusión, un apartamiento solitario y su tristeza tiene la melancolía herida y acre del que se opone, del hereje a perpetuidad.

Sempiterno Mark Landers. Contestatario de recreo. Niño repelente del balón, con la repelencia física del que retaría a todos los demás niños a la pelota.

En su obsesión goleadora, en la concentración inaudita de energía de su fútbol, en la progresiva concisión y verticalidad de sus jugadas, en su chut hiriente había ya una tristeza enorme, una melancolía que no apagarían las victorias. En todo entristecido hay una renuncia y una tácita proposición: un objeto imperturbable de tristeza. Un amor no dicho.

Tristeza


Árbol de Cortés en la Noche Triste

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Con la de gente que hay en el mundo que no ha metido un gol en su vida, Ronaldo mete dos y no los celebra… porque está triste.

    –Dale cariño, Irina, que no hay en la vida nada como la pena de hacerle gol al Granada.
    
Ronaldo ha hecho suyo, sin saberlo, el lema de Giordano Bruno (“In tristitia hilaris, in hilaritate tristis”) que los andaluces, según Pemán, vienen practicando desde la noche de los tiempos: reírse del hambre y entristecerse en la juerga.

    –¿Por qué habrá de ser sol menor “la tonalidad de la tristeza”? –pregunta Steiner en sus líos matemáticos con la música.
    
Qué cosa tan portuguesa, la tristeza, y qué cosa tan española, la pelusa.

    A Ronaldo le dijeron que venía al Madrid a jugar al fútbol, no a pelear contra un régimen político-cultural “faisanado” hasta los tuétanos. Ahora tristea, y el español feo, bajito y venido a menos por la crisis que todo el mundo lleva dentro saca a pasear su resentimiento de siglos contra “ese multimillonario”, sin considerar que “ese multimillonario” nació más tieso que todos ellos juntos, aunque haciendo lo que ninguno de ellos nunca hará, que es trabajar para destacar en lo suyo (hay pocos trabajos más difíciles que el de meter goles), llegó a multimillonario.

    La tristeza de Ronaldo es una cólera de justicia hecha costumbre, y yo de Florentino Pérez, para perpetuarla, plantaría un madroño en las porterías de los goles de Ronaldo al Granada, como se conserva en Tacuba el árbol bajo cuyas ramas, con los aztecas dando gritos en plan Manolos de La 4, lloró Cortés en la Noche Triste al ver destruido su sueño.

    La única manera de hacer reír a Ronaldo es decir que Kaká gana más y que Iniesta es mejor. (Como reiría Usain Bolt, si oyera que Lewis gana más y que Fermín Cacho es mejor).

El marrón de Bolinaga

El otro Guernica

Castil de Carrias

El rapto de Cristiano


Playa en septiembre

Lastres

Martes, 4 de septiembre

INFERIORIDAD INDIVIDUAL

-Esta inferioridad individual de los ingleses es, sin embargo, la base de su gran superioridad nacional.
LONDRES / JULIO CAMBA

Ignacio Ruiz Quintano

lunes, 3 de septiembre de 2012

Mohamed, no nos envíes más falangistas

 
Esto se hunde
 
-Esto (lo de Marruecos) recuerda la famosa anécdota del Franquismo, cuando manifestantes vocingleros rodeaban la embajada inglesa en Madrid al grito de Gibraltar español. El ministro de Gobernación de Franco se puso en contacto con el embajador:

-¿Quiere usted que le envíe más policías para proteger la legación?

-No, respondió el embajador: me basta con que envíe menos falangistas.

Mohamed: deja de enviarnos falangistas.

Es curioso lo de España. Como presunta colonia colonizadora -en Ceuta y Melilla- nos arrea Marruecos y nosotros decimos que llueve. Como presunto colonizado en Gibraltar, es la potencia colonizadora británica quien nos arrea y decimos que llueve. Y lo malo es que las falsas lluvias no fertilizan las ideas. 

Césped seco, césped alto

Richard Ford

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Lo dice Richard Ford, en “El periodista deportivo”:

    –A veces, cuando estoy con esos hombres, me invade un terrible pensamiento de pérdida, tan intenso como una depresión tropical... Por eso yo he aprendido a mantenerme a distancia de los demás periodistas deportivos. Huyo de ellos como de la peste...
    
Y lo explica el gallego tocapelotas de Cela:

    –Si me muero en San Benitiño de Arriba, que me entierren en San Benitiño de Abajo. Pero si me muero en San Benitiño de Abajo, que me entierren en San Benitiño de Arriba. ¡Por j…!

    Lo que no ocurre en la medicina (un redactor indicándole al doctor Fuster cómo implantar una válvula cardiaca), ocurre en el fútbol, con bandadas de becarios indicándole a Mourinho cómo hacer un equipo.

    Los cuzcos del periodismo deportivo andan ladrándole al Madrid porque Mourinho los tiene a pan y agua: de noticias, de consideración, de cosas… El fútbol es el “Sálvame” de los maridos, y sin chismes el negocio se resiente.

    Ni siquiera nos han dejado disfrutar de la maravillosa titopausia de Vilanova, ese flequilloso José María Tasso del banquillo culé, con sus excusas de césped cuello seco, césped cuello alto, como el viejo “Cisne cuello negro” de Basilio, para justificar su desastre del Bernabéu, igual que otro catalán ilustre, Pompeyo Gener, probó científicamente la imposibilidad de la vida inteligente en Madrid debido a la ausencia de argón en el aire mesetario.

    Un poco de césped y otro poco de argón, y ya tenemos una nación.

    Una nación, precisamente, es lo que el periodismo pipero quiere hacer con el Madrid, empeñado en traer futbolistas que no chanelan la jerga de Ramoncín.

    Fichadme a Cazorla y yo os prometo la nación pipera.

    Pero en Barcelona ya tienen una nación pipera y han fichado a Song, y en Madrid, como sea que en materia de nacionalismos nos conformamos, de momento, con el himno de Agustín García Calvo, hemos fichado a Essien, para escándalo del movimiento mediático y cheli.
    
En la era de la globalización, Rusia exporta pibones de pasarela y España exporta pivotes de fútbol: Javi Martínez a Alemania y Javi García a Inglaterra. Pretender que el Real Madrid asuma la excedencia de pivotes nacionales sólo porque atienden por Javi, más que chauvinismo, es franquismo para pobres, de cuando los covachuelistas de aquel régimen, puestos a españolizarnos la vida, proponían llamar al fútbol balompié y “Jeriñaz” (de Jerez) al coñac.
    
Desde el punto de vista económico, los extranjeros salen más baratos, y desde el punto de vista sentimental, hay que decir que en el extranjero se reconoce al español porque habla mal de España.
    
Padres fundadores de la nación pipera: canjeemos a Villa, el mejor goleador español al decir del marqués de salmantino luto, por Cristiano Ronaldo, el mejor goleador portugués, según las últimas estadísticas, y os tomaremos en serio.
    
Pero sobre Granero, y eso que es taurino (y mejor madridista que sus aduladores), no se levanta ninguna nación.


El nacimiento de una nación, de D.W. Griffith

FALCAO & HUGO
    Al hilo del falso chauvinismo desatado por las fuerzas de progreso contra Mou por el fichaje de Essien, lo cual ya indica un acierto, sorprende que nadie se aplique el cuento con el Atlético y proponga el canje de Torres por Falcao, el nuevo Hugo del Manzanares, de confirmar su progresión ante pruebas más exigentes que el Athletic de Bielsa, el hombre que susurraba a los albañiles, o el Chelsea de Di Matteo en “La casa del té de la luna de agosto”, con su cara de chino de Fuenlabrada extraviado en Mónaco. Agosto es mes engañoso, y las Supercopas de Real y Atlético de hoy son el Teresa Herrera y el Carranza de ayer.

Entre "Hocicón y "Rompedor", gatillazo de Prieto de la Cal en Madrid


La papela de Abella entre la floresta
 
 José Ramón Márquez
 
¿De qué se alimenta la afición? De ilusión. Me vale esto para todo y para todos, para los que se ilusionan con la fantasmagoría de que el pobre infeliz de July es el sucesor de Gallito; para los que piensan que el pobre infeliz del toro Arrojado fue un toro bravo; para los infelices que se agarran a la opinión de que Morante es superior a Curro Romero... y ¿por qué no?, para los infelices que nos pensamos que por arte de birlibirloque van a venir a Madrid los llamados ‘encastes minoritarios’ a poner las cosas en su sitio, como a nosotros nos gustaría.
 
Tomás Prieto de la Cal, escrupuloso ganadero que atesora en su finca onubense de La Ruiza un auténtico tesoro en lo que al toro de lidia se refiere, ha pinchado hoy en Madrid. Esto hay que decirlo con nitidez por pura decencia personal y de aficionado, y cuesta muchísimo más decirlo cuanto mayor fue la expectación por que sus pupilos dieran hoy una inolvidable lección de casta y de poder. Poder no hubo. Con un toro devuelto de pura invalidez y con dos toros muy débiles, tenemos un cincuenta por ciento de la corrida por debajo de lo esperado. En cuanto a casta, puede decirse que ahí estuvo en diversos grados, pero sin acabar de expresarse en los términos que hubiésemos deseado los que a las seis y media nos las prometíamos tan felices en el tendido, mientras sonaban los clarines.
 
Frente a los veraguas de San Juan del Puerto se anunciaron Pascual Javier, Miguel de Pablo y Miguel Cuartero. Entre los tres suman trece actuaciones en la pasada temporada. De los tres, Miguel de Pablo, que se viene a Madrid con dos corridas en la temporada precedente,  presentó en Las Ventas su indudable afán novilleríl por querer dejar una huella de su paso. Se echó de rodillas al recibo de su primero, Felino, número 74, y toreó con gusto a la verónica a su segundo, un auténtico veragüeño berrendo aparejado que atendía por Rompedor, número 47. En ambos toros se tragó el miedo y aguantó con gran entereza, arrancando del segundo dos series con la izquierda de gran mérito, ganando la posición y sin arrugarse, dejando bastante mejor cartel que un buen puñado de novilleretes, algunos bien jaleados por sus numerosas claques, que han pasado por la Monumental en los últimos meses sin poner en la arena blancuzca de Las Ventas argumentos de peso similar a los que hoy ha traído el colmenareño Miguel de Pablo, por más que algunos cicateros le hayan querido discutir su derecho a salir a saludar al tercio después de sus dos sinceros trasteos, después de haberlo dado todo.
 
¿Invalida a Tomás Prieto de la Cal como ganadero la corrida de hoy? Ni mucho menos, por cuanto la corrida, con todos los peros que se le puedan poner, ha tenido el interés que siempre trae la casta. No negaré que a estas horas me encantaría estar hablando del incontestable triunfo ganadero de los prietodelacal, pero debe ser reseñado aquí que ni en toda la temporada 2012 ni en toda la temporada 2011 ni July, ni Cayetano, ni Manzanares ni José Tomás se han visto frente a toros que planteasen los problemas que  hoy han presentado al menos el castaño Hocicón, número 56 o el Rompedor antes reseñado, toros listos, que aprenden, a los que no se les puede volver la cara, toros difíciles, exigentes, toros que demandan toreros de los que me parece que, por desgracia, ya no quedan.

La papela de Abella desbrozada

 Paseíllo
Miguel de Pablo, Miguel Cuartero, Pascual Javier

 Cousin is arriving

 El bocata de Xavi

 Pascual Javier en su segundo

 Miguel de Pablo a la  verónica

De capote y oro

Chuletero de cerdo asado

Manué... ¿Y esto es tó?


Lunes, 3 de septiembre

CIELO

-Los ingleses consideran al cielo como una colonia más.
LONDRES / JULIO CAMBA

Ignacio Ruiz Quintano

Pitu con patatines

El Molín de Mingo
Peruyes

domingo, 2 de septiembre de 2012

Boda lastrina

Los novios
Sábado, 1 de septiembre

Llanillo de septiembre

Llanillo, Burgos
Mural

 Iglesia, de frente

 Iglesia, desde atrás

 Avenida de Juan XXIII, placa

 Avenida de Juan XXIII, calle

 Pilón

Arado

La Orden de la Real Colleja

 Oiga, buen hombre, tuve que decir, ¿se da ud. cuenta de que lleva medio minuto soplándome la nuca?

Hughes

Se ha montado un ligero revuelo por unas imágenes en que el Rey gesticulaba a su chófer de un modo que algunos han querido interpretar como una colleja. Su Majestad iba a abrir la operación retorno de la DGT,  acto hermoso y no solamente institucional porque se trata de un proceso ciudadano, como si inaugurase las primeras quemaduras, la depresión postvacacional o la cuesta de enero. El Rey se funde más y más con el pueblo. Y lo de la supuesta colleja sería en todo caso una amonestación en plan Marqués de Leguineche. Si la persona es el cargo y el cargo es la persona y uno se hace mayor, ¿no se tendría que notar? ¿ No merece el Rey nuestra ternura? Por otra parte, anda que no se pone uno de los nervios siendo copiloto. Ser copiloto es de lo más difícil que hay, así estaba Luis Moya. Con todo, yo ofrecería mi testa ciudadana para que el Rey la collejease y formaría una Orden de la Real Colleja donde jamás entraría Peñafiel. En las recepciones, en lugar de la mano, adelantaríamos un poco la cabeza para la ligera colleja, como el caballero que ofrece su nuca a la espada.  No temeríamos el tacto como se teme en España. Me cortaban el pelo el otro día y al quedárseme algún pelillo en el cuello, el peluquero, temiendo tocar, empezó a soplar. Oiga, buen hombre, tuve que decir, ¿se da ud. cuenta de que lleva medio minuto soplándome la nuca?

Domingo, 2 de septiembre

JEFA DE GOBIERNO

-Yo considero el cargo de jefe de Gobierno como el cargo de ama de llaves, y creo que ese cargo lo desempeñará siempre una mujer mucho mejor que un hombre.
LONDRES / JULIO CAMBA

Ignacio Ruiz Quintano

Arroz con pitu

El Molín de Mingo
Peruyes

sábado, 1 de septiembre de 2012

Minoritarios, que no viene de Minos

 El cartel


José Ramón Márquez
 
Minoritario es palabra reciente y de origen francés. Significa ‘perteneciente o relativo a la minoría’. ‘Encastes Minoritarios’ llaman a las novilladas que han programado para este septiembre en Las Ventas. Seamos optimistas. Posiblemente sea este clamor de afición que anega la Red quien ha sugerido a la Empresa de Madrid la idea de salirse del manido carril para abrir las puertas de Las Ventas a ganaderías que viven al margen del nefasto circuito del descaste, la cabrunería y la borreguez. Ganaderías que aún conservan lo que Fernández Salcedo llamó ‘el honor de la divisa’.
Igual que ponen lo de ‘encastes minoritarios’ sería deseable que a lo otro le pusiesen ‘los torillos de todos los días’, los que ni dan espectáculo ni sirven para crear afición, los que sólo sirven para que los torerillos hagan posturitas, lo que nos traen siempre del campo los que optaron por comprar una punta de vacas de juampedro, a veces ‘eliminando lo anterior’. Diríamos que en este mes se verá en Madrid la confrontación entre los ‘ganaderos’ y los ‘ganaduros’. Hoy empezamos con los veraguas de La Ruiza este inesperado festín de toros de lidia.
 
 
Prieto de la Cal

El congrio y el mar


Playa de Lastres, esta mañana
Dos hombres y un congrio

Se trata, en efecto, de un conger conger tremendo

Un músculo a una boca pegado

Vive encuevado y caza de noche

 Mueren únicamente de golpe certero en el lomo