lunes, 30 de marzo de 2015

Lunes, 30 de marzo

Valle de Esteban

El plagio es el desconocimiento de la comunidad espiritual de la especie.
Julio Torri

domingo, 29 de marzo de 2015

La alternativa educativa

Plaza del Progreso
(Tirso de Molina)

J.R.M.

Y lo condujeron primeramente a Anás

  “...y lo condujeron primeramente a Anás, pues era suegro de Caifás
 que era Sumo Sacerdote de aquél año...” Juan 18.  v.13

“.. y le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían. Y poniéndose de rodillas
 le hacían reverencias.”  Marcos 15. v.19

Semana Santa en Córdoba. Calle Cardenal González

F. J. G. I.

Domingo, 29 de marzo

Valle de Esteban
 Lago de los cisnes

Jesús no contestó más

DOMINGO, 29 DE MARZO
 
Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes, con los ancianos, los escribas y el Sanedrín en pleno, se reunieron, y, atando a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. Pilato le preguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Él respondió:

-Tú lo dices.

Y los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. Pilato le preguntó de nuevo: «¿No contestas nada? Mira cuántos cargos presentan contra ti.» Jesús no contestó más; de modo que Pilato estaba muy extrañado. Por la fiesta solía soltarse un preso, el que le pidieran. Estaba en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habían cometido un homicidio en la revuelta. La gente subió y empezó a pedir el indulto de costumbre. Pilato les contestó: «¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?» Pues sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia. Pero los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás. Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó: «¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos?» Ellos gritaron de nuevo: «¡Crucifícalo!» Pilato les dijo: «Pues ¿qué mal ha hecho?» Ellos gritaron más fuerte: «¡Crucifícalo!» Y Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados se lo llevaron al interior del palacio –al pretorio– y reunieron a toda la compañía. Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo: «¡Salve, rey de los judíos!» Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas, se postraban ante él. Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo. Y a uno que pasaba, de vuelta del campo, a Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, lo forzaron a llevar la cruz. Y llevaron a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de «la Calavera»), y le ofrecieron vino con mirra; pero él no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno. Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: «El rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: «Lo consideraron como un malhechor.» Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: «¡Anda!, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz.» Los sumos sacerdotes con los escribas se burlaban también de él, diciendo: «A otros ha salvado, y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.» También los que estaban crucificados con él lo insultaban. Al llegar el mediodía, toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y, a la media tarde, jesús clamó con voz potente:

-Eloí, Eloí, lamá sabaktaní. 

Que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Algunos de los presentes, al oírlo, decían: «Mira, está llamando a Elías.» Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber, diciendo: «Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo.» Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo: «Realmente este hombre era Hijo de Dios.»

Marcos 15,1-39

sábado, 28 de marzo de 2015

Liebres



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El becario Errejón va unas veces de poeta con boca de piñón, y otras, de Saint-Just comprado en los chinos. Con lo primero consigue que no le deje la novia (creo que es el único del Comité Revolucionario), y con lo segundo, un prestigio como maletero de Pablemos, que se cree Robespierre en la Casa de los Minutejos.
Las palabras son colinas –cogita Errejón–. Izquierda y derecha son metáforas. Y nosotros somos el sentido común en una identidad transversal y popular, frente a la oligarquía.
Eso del sentido común es de Tom Paine, pero a Errejón le suena a Gramsci, al que confunde con Fernández de la Mora.
Y la oligarquía debe de ser la que hace que en España por el monte corran las sardinas, y por el mar, las liebres.

En las carreras de fondo el atletismo usa de liebres que marcan el ritmo a los galgos. Ciudadanos y Podemos son las liebres que la oligarquía puso a peperos y sociatas. Venían a meter mano a la oligarquía y lo que harán es meterse con ella en la cama. ¿Dónde está la sorpresa?
En Madrid ya sabemos que la herencia de Ana Botella y Tono Martínez son las bicis y Carmona, el Tostado, que tiene más peligro que la teja de Ben-Hur.
Aguirre no apunta a triunfadora: contra la corrupción, un día propone cosas de la “Teoría pura de la República” de Trevijano, y al otro, una oficina de vigilantes jurados sobre los políticos con manejo de fondos, o sea, el Ayuntamiento como cafetería de cuñados, donde los cuñados ponen las porras, las cuñadas las cobran y así no se extravían los tiques.

También Ónega (“el ahorro hizo que sólo una persona se quedara en la cabina”) propone una especie de sucursal de La Oficina Siniestra de Pablo San José en la cabina de cada avión con piloto loco.

Ninguno ha leído a Tom Paine, pero, de Errejón a Ónega, pasando por Aguirre, todos tienen la disculpa del sentido común.

A John Dewey, tan caro a la socialdemocracia rampante, Hannah Arendt lo veía instalado en “la torre de marfil del sentido común”.

Sábado, 28 de marzo

Valle de Esteban

Es por fe que creemos en la existencia de otras personas
Chesterton

viernes, 27 de marzo de 2015

Doña Manuela

  Luciano y Manuela. Consejero y Delegada

       Francisco Javier Gómez Izquierdo

Los que hicimos el Bachillerato de Franco estudiábamos el idioma francés y en los Marianistas fue la asignatura que nos acercó un poco a Europa con aquélla lectora inolvidable de faldas vaporosas y primaverales y que nos hipnotizaba con sus labios rojos nada más aparecer en clase con un “bonyuuur” más afrodisíaco que parisino.

Doña Manuela Gómez Camacho, que en aquel tiempo también era muchacha, parece que se aficionó tanto al idioma que no paró hasta hacerse catedrática... de Instituto.  Concretamente en el de Trassierra de Córdoba. Con los nuevos planes educativos, los gobiernos de España cambiaron el francés por el inglés y Doña Manuela, con la venia de los barandas del partido en Andalucía, se apartó del francés y se metió a Directora de “su” instituto. Como funcionaria obediente y disciplinada prosperó y prosperó hasta convertirse en la más mandona de Córdoba en los asuntos educativos con el cargo de Delegada. Buen jornal, buen despacho, buenas ropas y... a mandar.

       De entre las órdenes emitidas por doña Manuela destaca sobre todas la vehemencia con la que se dirigió al Obispo de Córdoba para prohibirle acercarse a “sus” colegios. Doña Manuela, emperadora de lo suyo en precampaña electoral, exigió a Monseñor que cuando tuviera intención de visitar un centro, le dirigiera la instancia correspondiente y le especificara mes y día y que la estancia no podía exceder de una hora en el aula, creo recordar. Le recordaba que la previsión tenía que ver también con el tiempo necesario para poder apartar los niños a los que no les era grata su presencia. Doña Manuela se curró los méritos ante sus jefe inmediatos, el Consejero Luciano Alonso y la Presidenta doña Susana Díaz a la espera del resultado de las elecciones del último domingo 22 de marzo... pero Doña Manuela en realidad es una simple que no da de sí y ha metido la pata por una indiscreción que en ella anida por naturaleza. Ha reconocido por escrito los desvelos de sus funcionarios proselitistas para que en realidad se entere su Jefa doña Susana, pero ha tenido la desgracia de que se ha enterado todo el mundo.....como le ha pasado a su colega Sabalete, mujer y Delegada de algo, como ella.
  
     La Delegada de Educación en Córdoba Doña Manuela Gómez, como la Delegada de Empleo en Jaén -Jaén, siempre el Jaén de Zarrías-, Doña Irene Sabalete, con un concepto de la democracia y de los andaluces muy revelador, ordenaron  a “sus”  funcionarios el comportamiento a seguir en “las votaciones” y hasta han tenido la delicadeza de agradecer el interés por escrito... y es que en el fondo, no son tan ingratas como parecen cuando hablan. Lo único que querían es seguir mandando en “lo suyo”.

Sabalete



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Tres lustros después, Botella, la alcaldesa que nadie votó, deseca la charca de mi calle para instalar una estación de bicicletas para “hipsters” como Dubái levantó su rascacielos (en Madrid el dinero del rascacielos dubaití se lo gastó Gallardón en la alhóndiga de Cibeles).

Ahora, al salir de casa, me doy con las bicis de Botella como si fueran los toros (y digo toros) que Fandiño, el Victor Mature de Orduña, lidiará el domingo en Las Ventas.

Para luchar contra el enjambre de “hípsteros” que se me viene encima, he de leer el plan ciclista de Puri Causapié, con pinta de ser la que manda en la candidatura municipal del pobre Carmona.
¡Causapie! Digo Causapié y digo Edipo, que es aquél que conoce la respuesta del enigma de los pies.

¿Cuál es la criatura que tiene cuatro pies al alba, dos al mediodía y tres en el crepúsculo?, pregunta la Esfinge.

El hombre, único animal que anda en bici, junto con los monitos de Pitito y los caniches de Herta Frankel.
Mi amigo Pepe Campos, que no sale en tertulias porque anda enseñando cultura española en la universidad de Taiwán, anticipó la transformación de Madrid, vieja ciudad para paseantes, en una rueda para hamsters copiada por Gallardón y Botella de Kaohsiung y Saigón, una devastación del ciudadano-paseante porque se le considera no partícipe del cambio social que se fragua.

La alteridad vista por Gallardón y Botella, que en versión Aguirre puede llegar a ser sin manos y sin pies.

Campos glosa el chancleteo espiritual en boga: la vuelta a la tribu con el pinrel al aire. En el pedal, uñas afirmadas mientras se riega el paramento de la ciudad. No al recreo. Sí a una economía de movimiento que pide paso tocando el timbre en las aceras al hombre que pasea (¡que molesta!), y que se aparte. En la escapada buena, los de la generación mejor preparada de la historia.

Y la politóloga Sabalete explicándonos, cual azafata de vuelo con el chaleco salvavidas, el funcionamiento de la socialdemocracia.

La hora de la vida y la muerte

Cumplido, de Escolar, el quinto del Domingo de Ramos
Pintamonas, fuera


José Ramón Márquez

El domingo que viene empieza le temporada en Madrid y empieza, por una vez, y sin que sirva de precedente, con la ilusión de un cartel muy atractivo en el que un torero se ha marcado el reto de vérselas con seis toros de los que menos gustan a sus compañeros coletas. Sólo por eso ya hay que dar, sin reserva alguna, un diez a Iván Fandiño: por haber puesto en marcha un planteamiento tan ejemplar e ilusionante como para llenar de gente, o casi llenar, la Plaza de Las Ventas. 
Hartos como estamos de la perenne búsqueda por parte de todo el escalafón de la facilidad, de la comodidad, de la inanidad del toro artista, impresiona ver el cartel de toros -por una vez de toros- con los hierros tan queridos y tan respetados a cuya vera Fandiño ha puesto su nombre en los carteles.

Luego la cosa saldrá como sea, esperamos que bien, pero la principal misión ya se ha cumplido, y ésa es la de crear la ilusión. Porque lo esencial de los toros, de la Fiesta, es la ilusión. Todo el mundo conoce ese famoso dicho: “¿A dónde vas? ¡A los toros! (cara exultante); ¿De dónde vienes? De los toros (Cara compungida)”, que tan bien explica la magia que contiene el cartel de toros que es, como antes se dijo, la de crear ilusión.

Por lo tanto, la ilusión ya es inalienablemente nuestra: esa no hay ya quién nos la quite. Y luego, como en un «Bienvenido Mr. Fandiño» cada cual soñará, estamos ya soñando, con lo suyo: con las pujantes y bravas embestidas, con el toro altivo y fuerte, con los tercios de varas hechos a modo, con el peonaje trabajando a favor de la obra, con la rotundidad del matador y de su labor, con las estocadas hasta la gamuza, con el triunfo, en fin, de un hombre solo frente a la bestia en una tarde concebida completamente a contraestilo de lo que nos quieren imponer como lo óptimo, no siéndolo. 

No es esta la hora del arte ni de los artistas: es la hora del hombre y el toro, como fue desde los principios, la hora de la vida y de la muerte.

Viernes, 27 de marzo

Valle de Esteban
Los que contradicen no son de este mundo
Julio Torri

jueves, 26 de marzo de 2015

Devora, es Burgos

M.M.C.

¿Suicida o psicópata?

Monstruo contra el cielo
Cartuja de Miraflores


Francisco Javier Gómez Izquierdo

      A finales del Siglo XVIII y principios del XIX, aparecieron unos criminólogos que explicaron al delincuente mirándole el cráneo y las orejas, tal que Lombroso, mientras otros, tal que Enrico Ferri, hurgaban en el barrio, la casa y la cama de los criminales. Teorías antropológicas y sociales que entusiasmaron la curiosidad de un vulgo que creía comprender por fin los impulsos asesinos de individuos de su especie, y que fueron apartadas al desván del olvido por el empuje de esa religión sin Dios que son las nuevas ciencias del comportamiento. A la Criminología fueron llegando médicos, jueces, policías y todo tipo de estudiosos, hasta convertirla en nuestros días en una disciplina multimillonaria en lectores y espectadores de cine atraídos por la personalidad de sus turbadores protagonistas.

      Hoy entretiene mucho, más que nada en el mundo, el psicópata, el esquizofrénico, el asesino múltiple,  el filicida. el loco..., tipos que son diseccionados con convicción brutal ante un micrófono por psiquiatras y psicólogos, los nuevos expertos en Criminología. Los forenses, que son los que me parece a mí que saben de verdad sobre el tema, hablan siempre lo justo y siempre después de ejercer su delicada obligación. El forense, los psiquiatras y los psicólogos explican los crímenes después de ocurridos y así como el forense se limita a demostrar su ciencia certificando de qué ha muerto la víctima, los psiquiatras y psicólogos pueden tirarse horas y horas analizando las circunstancias que impulsaron al psicópata a matar.

     En España se suicidan cada día diez personas. No, no crean que exagero. De esas diez personas, más de la mitad han visitado a un psicólogo o un psiquiatra, pero no tengo constancia de que familias de los muertos hayan responsabilizado nunca a los terapeutas. A los oncólogos se les mueren menos pacientes. Nadie les exige responsabilidades, pero, sobre todo los psicólogos, se empeñan en que su ocupación es una Ciencia.

      Lo que llevo escrito hasta ahora viene a cuento de las impactantes declaraciones del fiscal francés culpando al copiloto del avión alemán del asesinato de 150 criaturas, y sin saber aún ante qué tipo de loco estamos, los expertos en las ciencias del comportamiento ya se han lanzado a distinguir la inmolación de la autoinmolación y que tengamos muy en cuenta  que no es lo mismo autoinmolación que suicidio y esto es un psicópata, lo otro un esquizofrénico y lo de más allá un fanático; entre los fanáticos hay subespecies, etc, etc,... ya saben, generosas tesis doctorales que le harán a usted más sabio y le permitirán distinguir convenientemente al asesino que tiene de vecino.  Lo que no acaban de explicar los psicólogos españoles es cómo sus colegas alemanes no fueron capaces de detectar a este Andreas Lubitz, no sabemos si fanático ó loco de remate. Para un servidor, un canalla, pongamos como Bretón, otro que iba al psicólogo con su mujer. 

Culo caliente, culo frío

Banco atemperado que, mediante el uso de energías renovables,
 genera frío o calor en función de la temperatura ambiente
 Horario diurno
M.M.C.

Rosa Once



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Irene Lozano, bautizada Rosa Once por Montano, riñe con Rosa Díez, con quien tanto regañó a todo el mundo.

Después de la de Tania con Pablemos (quizás por la cover en que Tania parecía Rosa Díez), la de las Rosas es la ruptura política más sonada desde los días de York contra Lancaster.

Pablemos está loco por Susana, pues ya le dijo Gramsci que una cosa es la Casta, y otra, la Susana.

Y Lozano es un arquetipo de la situación: el periodismo regañón (el periodista-máquina de regañar) acogido por el Estado.

Periodistas, con la crisis, hay en todos los partidos (España, reserva moral de Occidente), y en los nuevos más que en los viejos. Al riverismo, con eso de que los piperos se engorilan con Rivera, se han pasado unos cuantos, y con la esperanza cierta de ser ministros.

¡Ministros de piperos!

Conocemos a los piperos del fútbol, ese hallazgo de Hughes. Los de la política son tan infantiles como los del fútbol, pero votan, y sus votos pueden resolverle a uno la vida.

Los piperos de la política se mueven en las encuestas como los bancos de lisas en la bocana del puerto, pendientes siempre de cualquier cosa brillante que caiga al agua. La última, ay, la foto de Rivera.

Son tantos los piperos que corren en auxilio del vencedor (la España política recuerda al incendio del Novedades: estampida como de ñus para salvarse en un infernal “carrefour” de marianistas-rosicleros-paulistas-riveristas), que el partido de Rivera ha contratado una “consultora de inteligencia empresarial” (?) para la criba de sus listas electorales.

No sé cuánto costará ese cedazo para “corrutos”, pero ya que Rivera tiene cara de querer asustar a un notario con un lirio cortado le diré que por veinte euros Susan Rose-Akercnab le explica en un libro (“La corrupción y los gobiernos. Causas, consecuencias y reforma”) los misterios de la peste: listas de partido, sistema proporcional y no separación (en origen, listillos) de poderes.

¿Qué dice Sabina de todo esto?

Jueves, 26 de marzo

Asilah

miércoles, 25 de marzo de 2015

La novia de Arcila


Mayday



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Más que a un nublo temo al avión, y quizá por eso me aficioné a una serie de National Geographic que vino a convencerme de que, una vez en el cielo, sólo nos pierden (¡o nos salvan!) manos humanas: “Mayday: catástrofes aéreas”.

La máquina apenas falla. Y si lo hace, está la pericia del piloto, como en el Vuelo 1549 de US Airways, que a los dos minutos de despegar del aeropuerto de La Guardia, en Nueva York, dio con una bandada de gansos que, aspirados por las turbinas, inutilizaron los dos reactores, “inspirando” al comandante un exitoso amerizaje de emergencia, con el avión inclinado contra el agua para que la cola hiciera de freno, en el río Hudson.

En el episodio, la investigación del accidente es un espectáculo grandioso de pesquisas e intríngulis con arreglo al puro orden de la ciencia y la inteligencia, sin la obscenidad de políticos tomándose la ocasión para hacer declaraciones de buenos sentimientos (¡oh, ese Mas extraviado y palurdo, “fent país” sobre cadáveres!), cuando de ellos lo único que se espera es que el teléfono para los familiares funcione y, si acaso, preservarlos del acoso de la prensa apostada en el aeropuerto en busca de planos de gente llorando.

Maldita sea esta sociedad capitalista donde una compañía aérea antepone el beneficio empresarial a la seguridad de los pasajeros –tuiteó ayer Eduardo Garzón nada más salir la noticia del accidente en los Alpes, no se sabe si muy lejos de Ötzi, u Hombre de Similaunla, momia ideológicamente contemporánea (3300 a. C.) de Mas y los Garzon Brothers, que al rato aclararon (los Brothers) que lo suyo “se llama perseguir la prevención de accidentes, no politizar una tragedia”.

Parece miseria moral, pero sólo es indigencia intelectual: la que lleva a una persona con pinta de adulta a redondear su estúpida teoría de los pobres con que en las compañías de bajo coste se vuela sin alas (¡los recortes!) como en los restaurantes de menú se serviría gato por liebre.

Mayday, mayday.

Ven y cuéntalo


Comercio en Tánger








Vándalos, bizantinos, árabes, portugueses, españoles, británicos...

Miércoles, 25 de marzo

Punto en boca

martes, 24 de marzo de 2015

De Mow a Vucaque

Tal día como hoy Elvis marchó a la mili


@amhistorymuseum

Today in 1958: Elvis Presley inducted into the Army in Memphis, Tennessee. Portrait at @NPG: Click  

Chicharitos



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Andalucía, la eternamente vencedora, es el chicharito que Susana Díaz lleva dentro, con lo que Felipe González, su promotor, habría hecho suya para España la famosa estrategia reconquistadora de Bumedian para Europa.

Del viejo, y madrileño, “¡A mí que no me toquen el cocido!” al nuevo, y andaluz, “¡A mí que no me toquen el chícharo!”

Pemán llevaba razón: hay que contemplar a Andalucía “sub specie aeternitatis”, como los antiguos metafísicos contemplaban la vida.

Pemán es Cádiz, donde, con el 42 por ciento de paro, ha ganado Podemos, el partido salido del sistema para activar la participación y apuntalar al sistema, cuyo único peligro es la abstención.
Porque el sistema no es tonto. Mientras Rajoy masca el chicle del lúser en la banda, como Ancelotti, el sistema improvisa para el presente el chicharito verde de Susana Díaz, y para el futuro, el vaquero desenfadado de Albert Rivera, que ya ha dicho que se acabó “la prepotencia de la mayoría absoluta” (?).
Igual que Jordi Sevilla se ofreció para enseñar a Zapatero teoría económica en dos tardes, alguien debería ofrecerse para enseñar a Rivera filosofía política en dos gintonis, pero en seguida te das cuenta de que a Rivera la filosofía política le importa lo mismo que a Zapatero la teoría económica. Sólo vale el poder, y político que no sepa currarse su cuota de poder (Ciudadanos ya tiene su Comité de Pactos para el reparto de la cama redonda), a limpiar armarios con Pimentel.
Todos los políticos abrevan en la sopa mediática cuyos expertos chapotean en su misma dirección. Si el diario gubernamental dice que en Francia, donde De Gaulle dejó el único sistema representativo de Europa, ha nacido “un sistema tripolar” (¡tripolar!), ¿qué análisis vamos a esperar de lo de Andalucía?
Uno sólo aspira a no confundir el chicharito de Díaz con el “Chichito” de Ruano, timador que en los 30 se hacía pasar en su pensión por el columnista Miguel España para dar toques al resto del pupilaje.

Gatos de Tánger







-(Octavio Paz) hablaba de los gatos de María Zambrano y de los gatos de su esposa, Marie-Jo, divididos por ésta, sin echar de casa a ninguno, en gatos de interior y gatos de exterior, pero que gateaban por igual...

José-Miguel Ullán