Francisco Javier Gómez Izquierdo
Hace unas doce jornadas de la Segunda División, mi Burgos y mi Córdoba rondaban a un punto o dos del play off colocados estratégicamente en los puestos 7, 8 ó 9,y decía servidor que los dos podían entrar porque la Segunda es como es, pero que no veía mata para tanto tomate. Al Córdoba le acudió entonces esa pájara que les llega a los ciclistas cuando menos se espera y se descolgó hasta hacernos temer que cayera en ese furgón de cola del que no prosperan Cultural, Zaragoza, Huesca y Mirandés. Fueron siete encuentros desesperantes de los que más vale no recordar episodios calamitosos en El Arcángel como el 1-4 ante el Andorra o el 0-2 ante el Sanse. El 4-0 en El Plantío, el peor partido de la crisis, desmoralizó a todo el cordobesismo. Con un punto de veinticuatro poca esperanza puedes transmitir. Llegó abril, se ganó en Cádiz y todo son victorias. Cinco seguidas. Quince puntos de quince. Ya no da para alcanzar el Málaga sexto, pero queda claro que algo le ha pasado al Córdoba de Iván Ania en febrero y marzo. Es posible que el míster, en el que he detectado ciertas supersticiones que me callo, acuse a marzo completo de nefasto y no sólo a los idus que asesinaron a Julio César. El Córdoba siempre gana al Castellón y es cosa harto curiosa que disgusta a mi sobrino Héctor, hincha de los que gritan en Castalia, y como resulta que Adrian Fuentes nuestro " Haaland de los chinos", apodo que me salió hace unas jornadas cuando falló lo que uno no se puede explicar, y que voy a poner aquí con todo el cariño, porque Fuentes, a pesar de sus limitaciones técnicas, es imprescindible en el equipo por el terror que transmite al rival y el contento a los cordobeses cuando alza una centésima la vista y empieza a correr como los búfalos o bisontes que vimos en Ronaldo Nazario sobre todos, en el Haaland actual o ese Lukaku que no sé en qué cuitas anda metido, se soltó con varias cabalgadas de las que dos fueron goles. Tremendo favor al Burgos que jugaba en San Sebastián, pero el Burgos, sin Lizancos, lesionado, ¡cuánto le hecho de menos!, es aguantar el 0-0 y esperar. Con Lizancos el plan era el mismo pero había como más confianza y optimismo en lo que pudiera pasar en cualquier momento. En Anoeta no pasó casi nada. 0-0. Jesús me dijo al poco de empezar que el Burgos parecía "la naranja mecánica" vestido a la holandesa, y como recordé que era de Huelva le contesté que jugábamos como el San Roque de Lepe. Alguno de los fijos, David González y Morante, así a bote pronto, acusan síntomas de la pájara colectiva que asaltara al Córdoba por marzo y aunque Atienza se multiplique por cuatro y Cantero pare demasiados balones comprometidos, pienso que el Burgos está incluso mejor clasificado de lo que dice el potencial de su plantilla. El Córdoba está en plan de ganarlo todo, pero ningún rival de los que queda es de arriba con lo que no ayudaría al Burgos que el domingo se ve en El Plantío con el Almería, duelo que puede determinar un futuro que servidor ve... pues de nuevo a ambos, Córdoba y Burgos, de la mano en Segunda para la 26/27.

