martes, 8 de marzo de 2016

El Estado



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Progre, en memorable definición de Gordon Liddy, era el que se sentía en deuda con el prójimo y proponía saldarla con tu dinero.

En España, el país más progre en sus palabras y más fachoso en sus hechos, liberal, hoy, es el que, por no haber hecho la mili, se siente en deuda con el Estado y pretende saldarla votando a Rivera con los votos de Rajoy.

Hace falta un hombre de Estado –es el rezo de las viejas, como si en la política española pudiera haber nadie que no fuera del Estado.

Incluso Pablemos y su banda de simplones, que se las echan de antisistema en la TV, son representantes, no de la Nación, como manda la teoría, sino del Estado, igual que todos los tribunos del Estado de Partidos salidos de las listas ratificadas mediante ese sistema proporcional que, contra el criterio de Fraga y de cuantos habían pasado alguna vez por Londres, impuso Felipe González, Gonzalón, que lo compró en Alemania y que tanto daño hace, allí donde rige, al sentido de unidad nacional.

En los días genesíacos de la ilusión, el sistema proporcional garantizaba a vascos y catalanes una castita local para sus nacionalismos, hoy en brazos de Otegui y de Rufián.
Ves a Rufián jugando a la sedición con su partidito estatal y su nominilla estatal y su “republicanismet” monárquico, y te viene la jaculatoria de Quevedo:
–Me dices que ves mal el Estado, te digo que ves el Estado.
En el Estado de las diecisiete autonomías (¡con lo que a cada Estado serio le cuesta tener la propia!), donde hasta el fijador para el pelo de los regidores corre por cuenta del contribuyente (¡gomina de Estado!), la socialdemocracia procedió al coma inducido de la sociedad, primero mediante su “analfabetización”, y luego, mediante su “encabronamiento”, sin saber a dónde lleva, no siendo a otra campaña electoral con las mismas listas de partido y el mismo sistema proporcional, aunque con “mujerajes” en vez de “homenajes”… y falditas en los semáforos que harán detenerse a los chóferes.

Martes, 8 de marzo

Valle de Esteban

-Un Estado pluralista de partidos no se vuelve totalitario por su fuerza y poder, sino por su debilidad.
Carl Schmitt

lunes, 7 de marzo de 2016

Los desayunos de la Movida

29 de abril de 1982

Agustín Tena, Santiago Auserón (Radio Futura), Antonio García Vega (Nacha Pop), Alaska, Ñete (batería de Nacha Pop), Eduardo Benavente (batería de Pegamoides), Luis Auserón (Radio Futura)

Desayunos Grus
Bocadillo de tortilla con vino o caña, 65 pesetas
Montado de lomo con vino o caña, 100 pesetas
Sándwich mixto con vino o caña, 85 pesetas

Hasta las 12

Exhibición y competición




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Al público del Bernabéu le pasa lo que al vasco del chiste, que ya no sabe si está a Rolex o a setas. Porque 7-1 al Celta de Vigo (el pueblo de todos los oriundos de los 70 (“¿Lugar de nacimiento del abuelo?”, preguntaba el funcionario; “Celta de Vigo”, respondía el futbolista) no es moco de pavo. Y, sin embargo, sólo servirá para que el Barcelona pueda decir que ganó otra Liga al Madrid más goleador (casi) de la historia.

    El Madrid de Zidane es un equipo más de exhibición que de competición. Para exhibirse basta con tener jugadores buenos. Para competir, hay que tener jugadores ganadores. En el Madrid de Zidane sobran de los primeros y faltan de los segundos.

    Los planos que la TV saca del público del Bernabéu no favorecen al relato grande: es como si en Las Ventas enfocaran siempre al japonés del “7”. En los cuatro goles de Cristiano al Celta había algo de Sancho Gracia actuando para los turistas de Almería en “800 balas” de Álex de la Iglesia, con excursionistas de todo el planeta asistiendo al espectáculo. Son goles tan de Clint Eastwood en poncho mascando un puro en primer plano de Sergio Leone que el pipero, absorto, ni siquiera se pregunta por qué su héroe no hace esos goles contra las Desdémonas del Barcelona o contra los “indios” del Atleti. Las cuatro de la tarde es la hora de la siesta, no la de las preguntas. Cuatro goles a las cuatro de la tarde pueden dar para un Pichichi, que es un título que vuelve loco a Cristiano, por cómo celebra cada mono que tumba en la tómbola. Ramos le ha metido en la cabeza la idea sevillana de la alegría (esa alegría que entra a los españoles cuando ven andar por la calle a Rafael el Gallo), según la cual lo único importante es estar contento.
    
Cristiano llegó de Inglaterra que parecía Luis Folledo.

    –Lo único importante en esta p… vida es saber dónde está el hormiguero para meterla –dijo Folledo a José-Miguel Ullán, en presencia de El Fary, madridista bravo.
    
Siete años y una Liga después, Cristiano está donde estaba, contento, como el corazón de Marisol, pero al madridismo, al quedarse solo, se le queda cara de decir: “¿Y esto es todo?”
    
El sábado había una pancarta pipera e inquietante como un exvoto: “Para llevar este escudo hay que sudar la camiseta”. ¡Ah, esa mística del sudor cantada por Iñaqui Perurena, levantador de piedras y bertsolari del “Sudor, cómo sudo el sudor, suda, sudor mojado, sudor...”! El arquetipo del sudor en este Madrid es Carvajal, y eso lo tienen interiorizado sus compañeros. Hubo un pase interior, de los que sólo se dan con el rabillo del ojo de Laudrup, a cargo de Cristiano: era un balón absurdo hacia el sector derecho, donde no había nadie, mas como ése es el sector de Carvajal, por allá venía corriendo que se las pelaba, ¡sudando!, Carvajal; el balón salió por la línea de fondo, y Carvajal seguía corriendo, mientras Cristiano le afeaba con aspavientos no haber llegado. ¿Adónde? A ninguna parte.

    En los toros hay un arte parecido al que ofrece el Madrid de Zidane: es de Galapagar y se llama José Tomás, que vive de cuatro temporadas míticas (96, 97, 98 y 99). Como el Madrid, José Tomás no compite: en palabras de Joaquín Vidal cuando el “adolfo” vivo en Las Ventas, , le dijeron que era de otra galaxia, y se lo creyó. José Tomás, ante públicos bizcochones y sin toro, hace exhibiciones, y va tirando. Como el Madrid de Canelita en rama. Y Cristiano, ay, haciendo bocina con la mano en la oreja.


LA JOTA DE JAMES

    En el proyecto sugestivo de vida en común (frívola definición orteguiana de nación) que prepara Zidane para el año que viene, los politólogos del Bernabéu que han analizado el vuelo de las aves concluyen que lo que se prepara en el equipo es un cambio de jota, la de James, por la de Hazard, que no la tiene, aunque si a Jesé se le puede decir Yesé no sé por qué a Hazard no se le va a poder decir Jazard. Jazard es James sin gol, pero James representa ahora el relajo, mientras que todo es exotismo en Hazard. Otra prueba de que es James la jota a canjear es que a “Ijco”, jugador de “pinball” sin “flippers”, los piperos vuelven a decirle Isco. O sea, que se queda.

Lunes, 7 de marzo


-¿Y qué tenemos aquí?

domingo, 6 de marzo de 2016

7-1 para Zidane y 1-2 para Oltra

Invictos en San Mamés

Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
    José Luis Oltra es un entrenador que sabe ser simpático cuando conviene. No tiene el carisma de Zinedine Zidane que responde al periodismo con muchos "¿sabes?" y una sonrisa, pero como al francés se le perdona todo porque inexplicablemente cae bien...
     
El Córdoba de Oltra juega feo y aburrido, pero allá donde vaya el Córdoba habrá un periodista que contará lo bien que tratan el balón los equipos de Oltra. Yo, que he visto pasar por El Arcángel a los equipos de Oltra y que sólo me he perdido el partido contra Osasuna del equipo que lleva esta temporada, no me explico de dónde saca el periodismo semejantes impresiones, pero claro, también he leído y escuchado las excelencias de Zidane como entrenador o la incompetencia de Benítez por no saber manejar el vestuario madridista.

     Que uno crea que futbolistas millonarios deben obedecer y apechugar como legionarios las consignas de sus preparadores no cuenta, pero no tengo ningún recato en opinar -soy un vulgar aficionado- que a la plantilla del Real Madrid parece sobrarle autosuficiencia y quizá demasiados placeres de la vida. Como son buenos futbolistas -para mí la mejor plantilla del mundo-  y un tanto valentones les gusta ser fuertes con los débiles a los que son capaces de despachar con media docena de goles, pero en el momento que sienten el aire en el rostro todo son disculpas sin fundamento. A Zidane, con bastantes menos conocimientos que el defenestrado Benítez de la materia científica que pueda tener el fútbol, como a nuestro entrenador Oltra, les toca esta semana sacar pecho y recibir alabanzas por sus triunfos, pero en realidad, sus victorias sólo nos han dejado goles olvidavles que en el Bernabéu han parecido peladillas tiradas en boda gitana, y en San Mamés dos trastadas de niño chico de un Bilbao Athletic al que ya no salva ni la caridad, porque ¡hay que ver el taconazo chungo y el remolino de pies en el 0-1 de Florín y el penalty que hace el joven Iriondo en el 0-2!
      
Oltra, más experto que Zidane, entiende perfectamente que en según qué clubs es fundamental llevarse bien con los jugadores, con la directiva y sobre todo con el periodismo; que es bueno tener un canterano a mano al que sacar en día propicio para que te aplaudan el tacto y ponerlo en noche nefasta para que admiren tu valentía. Si además te vistes como para ir de boda y te sienta bien el traje, tienes el cielo ganado. Puede que te despidan de los equipos que entrenes, pero lo harán tarde y mal. Pidiéndote perdón y como en contra de su voluntad.  No como a otros “dejaos”.

Domingo, 6 de marzo


El Rey del Glam en mi portería

"Deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado"

DOMINGO, 6 DE MARZO

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: «Ése acoge a los pecadores y come con ellos.» 
Jesús les dijo esta parábola:

-Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna." El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces, se dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros." Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado." Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: "Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud." Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: "Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado." El padre le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado."

Lucas 15, 1-3.11-32

sábado, 5 de marzo de 2016

El Terror

Edgar Quinet

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En las zahúrdas complutenses de la Revolución Pendiente saludan la “liberación” de Otegui con unos “¡hosanna! ¡hosanna!” afrodisiacos, y una gorgona catalana de flequillo al hacha de sílex se lo ha explicado a un pepero en el parlamento de su pueblo:

    –Tú no le llegas (a Arnaldo) ni a la suela del zapato, subnormal.
    
La gorgona, por su versión choni de Juan 1:27, tiene hecha, al parecer, la catequesis de ese catecismo penosamente confeccionado por analfabetos que prescribe el “derrocamiento violento del orden tradicional” (“Manifiesto”), o que “la fuerza es la comadrona de toda vieja sociedad hacia otra nueva” (“El Capital”).

    –Esos imbéciles han operado de forma estúpida –escribe el pagafantas de Marx, Engels, al que Lenin no leyó hasta estar en el Poder, sobre los autores del atentado contra Napoleón III–. Llenas de pólvora ordinaria, las bombas habrían hecho mucho más efecto.
    
En la Revolución Pendiente, la dictadura es el peaje de la libertad verdadera, que viene luego. Y como, según Pablemos, la palabra “dictadura” no hay quién la venda, se dice en su lugar “democracia”, y asunto concluido.

    –Estos son mis escrúpulos. Si no le gustan, tengo otros.
    
El comunismo, pues, es el fascismo del pobre, que, por falta de recursos, siempre recorta el “movimiento dialéctico”, quedándose sólo con la tesis, es decir, la dictadura, para ejercerla contra el proletariado, que sería la antítesis. El resto se va en excusas.

    En un prólogo a los “Derechos del hombre” de Thomas Paine hay morcillas como ésta: “El Terror, cantilena favorita de los enemigos de la Revolución Francesa…”, pues “lo que se ha de tener en cuenta ante el coro de las cocodrilescas lamentaciones” es que las muertes fueron pocas.
    
El circunstancialismo y el situacionismo son los justificantes de todos los crímenes políticos.

    Si Edgar Quinet, el historiador que reconoció en el Terror el fruto de la Revolución misma, visitara hoy las zahúrdas complutenses, le tirarían cantos como a Stanley Payne.

Sábado, 5 de marzo

Valle de Esteban

-Existe una idea general de que una vez impuestas las contribuciones, nunca desaparecen.
Thomas Paine

viernes, 4 de marzo de 2016

La escuela andaluza




Francisco Javier Gómez Izquierdo

          Usted quiere hablar con ella y no está. Vuelve usted mañana, y tampoco. Los oficinistas y bedeles -funcionarios- de la Delegación le dicen que les parece que ha ido a desayunar. Espera usted dos horas y vuelve a preguntar por la Delegada de Educación y le dicen que tendría cosas que hacer fuera como visitar un instituto o  una guardería. Así una semana entera para que la única que puede resolver su problema le reciba. Pero no le recibirá a usted, porque en el fondo ella ya sabe lo que a usted le angustia. El correveidile al que usted ha explicado la situación de su hijo ante una beca ya le ha soplado a la señora delegada las razones que usted le ha dado durante las cuatro mañanas aguardando audiencia. El chismoso oficinista le dirá a usted a la hora del desayuno del quinto día  que la señora delegada no le va a recibir ni hoy ni mañana ni pasado. Que haga usted un escrito y que se compromete a estudiar lo que usted ponga.

       ¿Estudiar? ¿Cuándo y dónde ha estudiado la señora delegada? Hace seis años un servidor fue testigo de la feroz, y digo feroz, persecución de una jauría de circulares imaginada por señoras asalvajadas, sin principios y sin los más elementales modales, con la finalidad de aterrorizar a los mejores alumnos de Córdoba. La marginación y desprecio hacia los estudiantes excelentes que sólo puede responder a una explicación psicológica de complejo de inferioridad o a órdenes superiores de aniquilamiento de todo conocimiento sobresaliente, lo tengo documentado. Aquella Delegada -en Córdoba siempre son delegadas- de cuyo nombre no quiero acordarme, como ésta de hoy, no están para lo que se necesitan. Están para presumir de cargo y hasta para abusar de él, como le pasó a la penúltima, Manuela Gómez, de la que sí recuerdo el nombre por llamarse como mi hermana,  que tuvo que dimitir por unos correos personales en los que ponía el membrete de la Junta para darse el fuste del que carece.

       Esther Ruiz, creo que la sustituta reciente de Manuela Gómez, no ha tardado en demostrarnos la tradicional indigencia intelectual de las de su cargo, convirtiéndose en el hazmerreír de la mañana cordobesa, incluso entre gentes  a las que les trae al fresco la ortografía. Doña Esther, con su pulserita patriótica y con los ojos cansados tras días de “gran trabajo y esfuerzo”, se ha retratado con el título de la presentación del curso que viene: CAMPAÑA DE EXCOLARIZACIÓN. CURSO 2016/17.

     -¿Qué ésa es a la que tienen que obedecer los maestros y ésa es la que tiene que vigilar a los profesores?

     Usted no se puede pasar en la descalificación, porque le llamarán machista, fascista.

         Ahora vendrán las disculpas. Que si el power point, que si el documento estaba sin revisar, que si el funcionario que lo pasó a limpio, hasta pudiera ser que el responsable fuera el chivatillo que pulula por la puerta de su despacho... pero lo cierto es que son dos palabras, señora, que chirrían a simple vista... y mire usted, no me creo que antes de presentarse ante la prensa no haya usted dado un vistazo a lo que había, y cosa nada extraña, usted no ha visto nada raro.

Cal y canto

Un diputado montaraz vacía un saco de cal en el escaño vasco de Jáuregui


Hughes
Abc

Sánchez cambió su agenda para apoyar a Felipe González en un acto homenaje a García Márquez. En «Cien años de soledad», por cierto, aparece tres veces la cal viva. «Aunque reforzaron la tumba con muros superpuestos y echaron ceniza apelmazada, aserrín y cal viva, el cementerio siguió oliendo a pólvora hasta muchos años después». Tras repasar los presupuestos del realismo mágico, González castigó con el látigo de su indiferencia a Pablo Iglesias. ¡Atrás! Como el Cigala. Pero dejó escapar una incomprensión: «No entiendo esa carga de rabia y odio dentro». Pues de eso se trata. Si Trump recibe votos del «Angry American», Iglesias vive de una ira callejera que ha de azuzar. Así llegó al Parlamento, repartiendo estopa más allá del perímetro constitucional.

Algo chirría en el alboroto. Parte de la derecha, que durante años le hizo hasta pasodobles a la cal viva, ahora se escandaliza. Otros estuvieron mucho tiempo pidiendo mambo en el Congreso y ahora dicen que cuánta discrepancia, que Estado de Derecho es llevarse bien, osos amorosos en el «Templo de la Palabra». La fallida investidura fue lamentable y apasionante; la política está para quedar con los amigos y pedir unas pizzas.

Pero el asunto entre Iglesias y González tiene algo de personal. Iglesias es un soberbio trepidante y González, de hacer caso a sus acólitos de la rosa mustia, nos trajo los hospitales, las universidades, la movida, liberó la teta rebelde de Sabrina y la minga zen del Buitre. Iglesias, gonzalillo, en Sánchez no encuentra rival y se va directo a por el figurón: le quiere quitar la izquierda. El PSOE de Sánchez, Luena e Irene Lozano es un partido abstruso y rural, alpargatero y abstracto, una vía muerta de la izquierda. La socialdemocracia y su social-democracio. Otra circula separada y en su locomotora anda Iglesias de Buster Keaton echando citas de Maquiavelo y Manu Chao a la caldera. Enganchados: Mareas, Compromís, Ada Colau... El cambiazo de vía, lo conocen, lo dio ZP.

Miren la foto: Sánchez parece el secretario de González, su yerno acongojado, e Iglesias ha hecho enfadar al gran tótem. No era un farol. ¡Le canta las de Krahe! «Cuervo ingenuo no fumar la pipa de la paz con tú, por Manitú». Después de una mili de tertulias, ha llegado al Congreso y es capaz de hacerles un Ángel Cristo a los leones. 

Sin papeles

Deadwood


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Del “papeles para todos” hemos pasado al “un solo tío sin papeles”, Rivera, el orador que enloquece a los piperos, que son como la gata recién casada de la fábula que ve pasar a un ratón.
Yo he visto en esa tribuna a Agustín Rodríguez Sahagún discutir sin papeles, de memoria, los Presupuestos a Miguel Boyer, que no daba crédito, pero Sahagún era más feo que un nublo –por eso coleccionaba arte– y nadie lo comparaba con el vizconde de Bolingbroke, famoso por su elocuencia y su Muy Leal Oposición de Su Majestad (“Her Majesty's Most Loyal Opposition”).
Un paisano de Rivera, Eugenio d’Ors, definía la elocuencia como “la previa seguridad de ser escuchado”, pero el español, hecho al verbalismo de bar y de café, confunde la elocuencia con la charlatanería, y de la charla de Rivera en el Congreso me quedé con su idea de que “la democracia son las primarias”.

Si Rivera hubiera leído a Tocqueville (o si, al menos, hubiera visto “Deadwood”) sabría que las primarias son hoy un folclor de la democracia –la única que existe– de América, tan ayuna de tradiciones. Al fundarse, el país era un continente poblado por los vecinos que ahora hay en Madrid. Los candidatos lo recorrían a caballo y luego en tren de carbón (si Ciudadanos quiere quitarnos el Ave será por volver al tren botijo con que jugar a las primarias), dejando compromisarios en cada pueblo.

Ir a América a copiar la democracia y traerse, en vez de la Constitución (¡siete artículos de nada!), las primarias, es como venir a España a copiar la Tauromaquia y llevarse… a los alguacilillos que despejan la plaza por su traje como de gala Drag Queen.

A los toros vino Frank Sinatra, y como su Ava estaba empiernándose con Mario Cabré soltó su célebre “I will never go back to that fucking country!” Pero a los toros vino también Jack Randolph Conrad, que escribió:

Si no nos gusta ver a la autoridad establecida desafiada por el individuo, entonces condenaremos violentamente la corrida de toros.

Viernes, 4 de marzo

Valle de Esteban

-La cerveza fabricada para la venta no afecta a la aristocracia, que fabrica su propia cerveza sin pagar ese derecho.
Thomas Paine

jueves, 3 de marzo de 2016

El Gordo

Juez Marshall


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La investidura de Snchz carece de relevancia política o artística, pues hasta un atlante del Estado de Partidos como Francesc de Carreras dicta un artículo de fondo para decir que “el candidato no parece reunir los apoyos suficientes para alcanzar las mayorías suficientes”, lo cual tampoco parece la sentencia Marbury vs. Madison del juez Marshall, como cree Carreras.

La investidura de Snchz es ese número que en los tiempos muertos (que son los nuestros) de la NBA interpretan las mascotas de los equipos, como el Benny the Bull de los Bulls o el Jack Nicholson (mascota no oficial) de los Lakers. Pero Girauta, que hace de Lérida de Durán, que es Rivera, ve aquí… “la regeneración democrática”. ¿De qué color es un camaleón en el espejo? Ésa es la pregunta que nunca ha contestado un partido centrista.
La jarana (sin llegar al escándalo, privilegio sólo de naciones orgullosas) está en la calle. Como Otegui, el Gordo, alias que tiene su importancia, pues una de sus víctimas, Cisneros, padre de la Constitución del 78, sólo se libró de la muerte metiéndose debajo de un coche.

A Otegui una representación popular como escapada de algún libro de Julio Caro Baroja lo recibió en la calle con banderas surafricanas porque un hispanista de misa y olla, Jon Karlin, biógrafo de Mandela, cree ver en los mofletes del gudari de Elgóibar la paz de Madiba, una paz como la que en Heidegger producía “Una tarde de invierno”, el poema de Trakl.
“Peace for our time”, en inglés, y en español, “Nos ha tocado el Gordo”, pues Otegui sale del talego para ser lendakari “marsita-leninita” (línea cubana), y por eso el caluroso recibimiento que le han tributado, en contraste con la tibieza (por la sangre) del dispensado a Yoyes o la frialdad del ofrecido a Urrusolo, por citar a otros partidarios de la “Peace for our time”.

En cuanto a lo de Snchz, la sensatez indica desde el 20-D repetición de elecciones, jugada que sólo vio Rajoy, el más espabilado de la pandilla.

Parlamento Deluxe



El protagonista de la jornada de ayer fue el presidente del Congreso. Hizo las veces de moderador de este nuevo Parlamento Deluxe como si de 'Patxi Javier López' se tratara. El momento más cómico lo ofrecieron los listacos del PP -Margallo, Fernández Díaz y Rafa Hernando-, que se dieron por aludidos como las folclóricas que llaman al célebre programa de Telecinco.

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Celia Villalobos preveía que ayer sería un gran día. Llegó temprano, embutida en minifalda y botas negras que permitían entrever una parte considerable del muslamen arriolesco.La vicepresidenta primera tenía motivos para engalanarse de preti (por apretada) woman

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 Pablo Iglesias se tiraba de la perilla como si quisiera achivársela. [El líder de Podemos tiene ya el pelo tan largo que sin coleta debe de parecer el autorretrato de Durero que se conserva en la Alte Pinakothek]. Respecto a su indumentaria, hubo un cambio respecto a ayer que evidencia que Errejón y él deben hablar cada día como si fueran las integrantes de Baccara: «Pablo, si tú te pones la camisa blanca, yo me pongo la azul».

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Por lo demás, Iglesias estuvo agresivo (y también cursi), gritón... Un predicador de parque con megáfono.

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Sobre las 12.45, la hora a la que Joan Tardà anunció que Cataluña iba a iniciar la desconexión, muchos comenzaron ya a desconectarse y a salir del Hemiciclo. La tarde no dio demasiado de sí. Los «latinajos latinos» y las citas a Gramsci de Garzón y el flequillo de Beitialarrangoitia estaban en línea con Iglesias. Muchos diputados se ausentaron y seguramente Jesús Posada salió a fumarse un puro mientras que el representante del Foro Asturias pedía una circunvalación en Oviedo.

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López pasó una tarde tranquila. No hubo folclóricas aludidas ni besos de Iglesias, Domènech y viceversa. Lástima que vaya a durar tan poco de Patxidente. Parece que habrá elecciones.

Jueves 3 de marzo

Valle de Esteban

-Es comprensible que propagandistas y abogados de toda clase gusten y recurran a la expresión "Estado de Derecho" para difamar al enemigo considerándolo adversario del Estado de Derecho. Para su Estado de Derecho y su concepto de Derecho sirve el dicho según el cual el Derecho, no obstante, debe decir exactamente lo que yo y los míos bendecimos.
Carl Schmitt

miércoles, 2 de marzo de 2016

Ice Cube en un salón de té



Hughes
Abc

Guste o no, lo de Pablo Iglesias es otra cosa. En el debate de investidura le acaba de ganar a Sánchez otro palmo de terreno. La izquierda empieza a ser suya mientras Sánchez se enreda en un territorio difuso.

Sánchez repite mucho la palabra cambio, pero el que suena distinto es Iglesias. Lo que dice es un puro disparate, pero suena distinto. Es Ice Cube entrando en un salón de té. Con su crescendo rapero es verdad que consigue meter la calle dentro. Es un ventarrón de izquierda, de la izquierda sin forma que le gusta a la gente de izquierdas. No a la derecha, que escucha a Corcuera y embellece a Susana Díaz.

Me he fijado en los rostros de sus diputados. Sonreían, aplaudían con entusiasmo. Le miraban verdaderamente arrobados cuando hablaba. Se daban codazos, flipaban, estaba metiendo, por fin, un discurso distinto (antiguo, antiquísimo, pero nuevo para ellos) en el parlamento. Ya lo han conseguido. Esto va a dificultar el entendimiento, porque su lenguaje, su lógica es distinta. Va a haber en España fuerzas heterogéneas que hablan idiomas incompatibles.

Pero es innegable que Iglesias es otra cosa. Un rapapolvo mitinero, un ratatatá. Mezcla, con una desfachatez absoluta, a Maquiavelo con Juego de Tronos, a Gramsci con Kubrick, a Millán Astray con Manu Chao, la cortesía con un sectarismo secular. Ese lenguaje es nuevo, actual, urbano y está lleno de energía.

La energía de Podemos existe, su entusiasmo es innegable. Es una retórica de megáfono, pero ha conseguido identificar a Sánchez con un discurso de derechas.

Guste o no, es así. El centro en el que se han hecho fuertes PSOE y Ciudadanos estos días se estrecha mucho cuando aparecen Rajoy e Iglesias. La pinza, si no existe, é ben trovata. Rajoy sonreía con indisimulado agrado a la coleta.

A Sánchez hay que reconocerle un esfuerzo ahí. Su liderazgo es el oportunismo y esta circunstancia le es propicia. Es un centrismo bifronte (salvo para el PP), abierto de modo imposible a Ciudadanos y Podemos. Es como un enchufe ladrón, abierto a muchas tomas. Una generosa actriz porno en plena orgía.

Iglesias tiene humor, reprís, arranca carcajadas en la réplica. Su tono es urbano, su demagogia noquea mientras que la de Sánchez se hace cursi, zapaterina. El chisporroteo de Iglesias transmite una energía callejera (“su gente”). ¡Quiere contar las muy españolas “verdades del barquero”! Esto es así (incluso esto es asín). El PSOE es una izquierda conceptual y rural.

Con la guedeja fuera, desmelenado, ¡descoletado! Iglesias le está robando Machado (el verso sentimental, el mito) al PSOE. Y pone el Parlamento patas arriba, “querido Patxi”, nos guste o no.

Libertad y reeducación



Francisco Javier Gómez Izquierdo

        La Justicia y sus plazos ha hecho coincidir dos puestas en libertad con las que un verdadero amante del derecho tiene la oportunidad de elaborar una tesis doctoral de no te menees. Tienen los Gobiernos de España la insana costumbre de sacralizar su política penitenciaria atendiendo a la teoría expuesta en una Ley orgánica y su Reglamento donde se habla de reeducación y reinserción social, pero en situaciones como la de Urrusolo Sistiaga y Arnaldo Otegui, ¿de qué sirve la teoría?
       
En el caso del primero, su palabra es bastante. Técnicamente Urrusolo hace años que ni es terrorista, ni es de Eta. Que ya no es de Eta todo el mundo lo da por cierto, pues si los etarras aseguran que lo  han echado y él dice que se ha ido no es cosa de dar vueltas al asunto, pero ¡ay! ¿por qué se fue Urrusolo de Eta?

    Me dice mi compadre el carcelero que Urrusolo no se arrepintió de sus asesinatos. “Urrusolo se arrepintió de estar a las órdenes de un 'gilipollas' y de 'un hijo de p...', pero ni renegó de las pistolas ni cambió de enemigo. Urrusolo no nació para obedecer, y con una mirada que corta como cuchillo  y una educación y saber estar impropios entre el resto de los pachis, era  respetado y tenido  en prisión como jefe incluso cuando ya estaba fuera de la banda. Es cierto que el asesinato de Miguel Ángel Blanco descolocó a muchos etarras presos. Puede que a Urrusolo entre ellos. No creo que Córdoba haya de servir de referencia estadística, pero a los dos días de aquel julio maldito C. A., un recluso de Eta y de Lasarte, que llevaba tatuajes en época que aún no eran moda, salió en los telediarios renegando de la organización. “El Calcamunias” le apodaron desde entonces sus antiguos colegas, dos de los cuales, G. O. y U. S.,  se suicidarían ya en sus casas mordidos por angustias inconfesables.”
    
Con los años, aquí, en Córdoba, Urrusolo se hizo novio de Carmen Guisasola, otra histórica que enseñaba peluquería con tintes de muchos colores a las presas andaluzas, y empezó a humanizar la mirada hasta hacerse agradable en el trato. “Lo que usted vea”, “Usted dirá”, “Bien, bien, señor funcionario”. 
      
En las cárceles se han creado los Módulos de respeto, que es como si no estuvieras en la cárcel. En esos módulos suelen garantizarse los beneficios penitenciarios siempre que se cumplan unas normas que en ningún caso son tan rigurosas como las que teníamos que acatar los que hicimos la mili. Limpieza, aseo personal, cuidado y orden de los enseres y actividades tales como manualidades, lectura, deportes, y si estás apuntado a terapia, tu hora o dos horas de terapia. El truco de estos módulos está en tenerte todo el día ocupado en no hacer nada. En realidad, una técnica ya utilizada por los etarras a los  que sus instructores vestidos de abogados programaban meticulosamente la vida diaria para evitarles la perniciosa manía de pensar.

    Urrusolo, que de tonto no tiene un pelo, no le importó que le acusaran de colaborador y liquidacionista, y se ofreció o le ofrecieron ser uno de los coordinadores de los Módulos de respeto. Seguro que mejor no lo ha habido, porque es un tío que impone y hasta se habrá sentido reconfortado si ha conseguido apartar a algún pastillero del vicio... pero a Urrusolo no se le ha de juzgar por lo que no va a hacer, que casi con toda seguridad no hará, si no por lo que ha hecho. Dieciséis asesinatos son muchos asesinatos para que un equipo de tratamiento diga al Juez de Vigilancia que “..el interno manifiesta una actitud correcta, fluida y continua con sus compañeros -el resto de presos- y el equipo de tratamiento”.En la estadística penitenciaria un reeducado más.

    Los equipos de tratamiento no exigen a Urrusolo ni a ningún otro terrorista la terapia que es preceptiva para que salga de permiso un marido, un poner, que en un mal día insultó a su señora y le cayeron nueve meses de prisión. “..conforme al informe del equipo técnico, el interno no acude a terapia de habilidades sociales..”, escribe el juez en el auto de denegación de permiso.

    ¿Y  Otegui, otro que tampoco es etarra.? Sólo vasco, nacionalista e independentista. Méritos suficientes pero de menor categoría que el haber estado preso. Otegui, a diferencia de Urrusolo, siempre ha sido simpático en prisión con los funcionarios, pero no se ha apeado nunca de su burra y ha argumentado con chascarrillos los intentos del educador por que haga por barrer el patio o fregar los tigres. “No me queráis hacer comulgar con el sistema, coño...” “...no me pidáis cosa que sabéis que no pueden ser...”

   Otegui es antes que Iglesias, por ejemplo, en el dominio y empleo de la charlatanería. La ventaja de Otegui con respecto a Iglesias es que le tienen preparada una muchedumbre educada en una FEN con un manual que él mismo ha redactado casi por completo. El estilo y el espíritu es cerril y obtuso, pero como no hay palabra que mejor suene que la que se quiere oír, Otegui va para político emergente. De esos a los que no  importa pactar con el diablo.

    Para mí, que la salida en libertad de los dos “ex-terroristas” -ya el terrorismo es machista-  pone en evidencia a una sociedad que adolece de una alarmante falta de conciencia, incluso en detalles que pudiéramos llamar primitivos como despreciar a un arrepentido de sus crímenes, aunque lo sea hipócritamente, y venerar con admiración a quien vuelve con ganas de hacer todo el daño posible. 

Cambio



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

No hay en 2016 monsergas más marmotonas y casposillas que “progreso” y “cambio”, cosa que ya no se lleva ni en el autobús, de donde te echan, y sin plataforma, como no lleves en la mano el euro cincuenta exacto.

Snchz, que ignora (también) el precio del billete de autobús, vende “el cambio”, y lo hace con Rivera, el viajante barcelonés que vende como corbata “el centro” que Heidegger daba por perdido.
El cambio, pues, flota otra vez en el aire, y Snchz juega con el globo terráqueo de La Moncloa como con una manzana: en el cielo estaría Dios, que ahora es una papelera de Carmena (“Al cielo sí, al suelo no”), y en la tierra, este joven divino, este superhombre, su amo.

Feliz, la época en que vivimos; felices, nuestros hijos –como en “La facultad de las cosas inútiles”.

La incurable tendencia a trastocarlo todo que según San Agustín hay en el hombre lleva al historiador Mandado (no confundir con el “mandatao”, que es Snchz) a postular que el Cid es catalán lo mismo que anima al periódico global a desmentir que la maternidad tenga algo que ver con la Naturaleza, cuando todo el mundo ve que es un invento “de la costumbre o, a lo sumo, de la cultura”, razón por la cual un mocetón de los Monty Python exigía en “La vida de Brian” su derecho a tener útero, derecho que seguramente Snchz incluya, “para todos y todas”, en su “pastela” socialdemócrata (fuera de la socialdemocracia sólo hay Extrema Derecha, es el salmo del pipero David Brooks en el “New York Times”) con Rivera.

Descartado el “cambio climático” de Di Caprio (un actor no es más que la flauta que toca lo que otro escribe), sólo veo dos cambios: el de Irene Lozano, si pasara a ser ministra, y el de Otegui, el Madiba de Elgóibar que amenizaba el secuestro de sus víctimas obligándolas a jugar a la ruleta rusa en el zulo, y que ya ha pasado del chabolo al caserío, con homenaje que al juez Belasko, acaso lector del hispanista Karlin, le parece de índole festiva. Como la ruleta rusa.

Miércoles, 2 de marzo

Valle de Esteban

-La expresión "Estado de Derecho" puede tener tantos significados distintos como la misma palabra "Derecho" y, además, tanta variedad como organizaciones que esbocen  la noción de "Estado". Hay un Estado de Derecho feudal, estamental, burgués, nacional, social, conforme con el Derecho natural, con el Derecho racional y con el Derecho histórico.
Carl Schmitt

martes, 1 de marzo de 2016

Snchz en su país multicolor



Los cambios en el hemiciclo eran muchos. Ninguno incluía a Rajoy, que rumiaba [¿un chicle?] las palabras de Sánchez como si fuera un venado viejo en el pasto. A su lado, Sáenz de Santamaría. Había llegado capitaneando a sus gaviotas, entre las que estaba Lasalle, que miraba con recelo a los «cesaristas bonapartistas posmodernos» [como definió a Albert Rivera]. En la segunda fila, mientras Sánchez hacía analogías entre alta cocina y gobierno, Dolores de Cospedal -normaduvalizada- no cesó de parlotear con Hernando. Natural, en el PP se contemplaba la sesión como una «pérdida de tiempo».



La Política Fusión de Sánchez



Hughes
Abc

Se podría hablar mucho sobre el discurso de Sánchez. O quizás no hablar nada y despacharlo. Pero hubo cosas interesantes. Se inventó algo así como el Patriotismo del Cambio, pasó de la España Plural a la España Mestiza y hubo un instante mágico, revelador, en que habló de los cocineros españoles. Creo que es la primera vez en la que, en lugar de citar a Machado o a Churchill, un político español lleva a Dabiz Diverxo o a Ferrán Adrià al parlamento. No los citó, pero los puso de ejemplo ¿Qué hay más actual? Sánchez se quiere inspirar en la cocina fusión. Izquierda y Ciudadanos, Cambio, pero no mucho, 78, pero reformismo, cocina indonesia y jamón.

Esta cita convierte ya a nuestros cocineros en los grandes intelectuales. La creatividad sensorial, el concepto vacío, el trampantojo. La floritura de lo superficial.

La croqueta líquida de Adrià como reto absoluto: lo que ya está, pero diferente. ¡La conversión de todo en dieta blanda!

Ese momento me ha parecido el momento más alto de Sánchez desde que es político. Ese invento de un forzado centro alrededor de la maniática reivindicación de cambio, un cambio contra Rajoy, claro, con Frases memorables: “El gobierno del cambio es el cambio del gobierno”. O la asunción de la fraseología zapateriana con incrustaciones de Pablo Iglesias que ha llegado a su culminación en esta joya: “El vehículo del cambio utiliza el combustible del diálogo”. Síntesis perfecta de dos motivos de ZP y Podemos.

Pues así ha querido Sánchez crear hibridaciones simpáticas, contentando a unos y otros, creando una ilusoria sensación de amalgama y de unión de contrarios. El sushi de morcilla de Burgos, la tortilla en tempura, la cococha con wasabi.

Así todo. Esta reivindicación del centro gastronómico, este oportunismo un poco charlatán ha sido una muestra de gran creatividad, pero sobre todo ha inaugurado un más allá cultural en España, que encuentra su cima en la cocina.

Un Chicote que salga del Parlamento mirando a la cámara: ¡No era esto, no era esto!
Esta vuelta de tuerca, en lugar de ser deplorable, es una sublime muestra del aprendizaje de Sánchez… ¿o acaso no nos pareció tocar fondo en la cocina de Bertín?

Las posibilidades que esto le ofrece a la retórica política son casi infinitas. Es introducir en ella lo visual, ¡lo gustativo!

Manejar los conceptos, las políticas, las medidas, lo laboral, la Constitución, el IRPF, la Ley de Educación, cualquier cosa, elementos de absoluta heterogeneidad como potenciales ingredientes sin más limitación o fidelidad que la ocurrencia.

¿Unidad y federalismo? ¿Equilibrio presupuestario sin ajustes?

Cualquier cosa, mientras haya cambio. Porque el cambio aquí es la “experiencia” de Diverxo. La “experiencia” global de la cocina modernísima. Lo sorprendente, grato, acariciante. La ilusión de novedad que todos esos platos nos regalan.

Sánchez ha llevado la política donde nuestros grandes referentes culturales.

Respeto

Santayana


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Parece que fue ayer cuando Rivera pedía a Rajoy respeto para Snchz (esto parece un western de Almería con Jesús Puente de sheriff, como aquellos con que la empresa de autobuses nos amenizaba los viajes en la mili), y ahí están hoy, los dos, Snchz y Rivera, prestos a investirse para acabar con las diputaciones.

La perra de Rivera con las diputaciones es igual que la de Gallardón con los maceros: creen que son inventos franquistas.

Es por dinero –corrige Garicano.
Hombre, si fuera por dinero, cerrarían las Autonomías, ese desagüe por el que se desangra financieramente España, pero las Autonomías son uno de los dos caprichos de Felipe González, Gonzalón, junto con el sistema proporcional. Las Autonomías, para colocar a la militancia provincial, y el sistema proporcional (que impide la representación y socava la idea de unidad nacional), para colocar las listas de partido.

Un respeto para Snchz –pide Rivera, siquiera por lo que ese jefe socialista nos ahorra en vocales.

Snchz es un personaje consonántico y bisiesto (ayer, 29 de febrero, fue su cumpleaños), aunque para bisiesto, Rajoy, que se las ha arreglado para que en La Moncloa el año presidencial dure dieciocho meses, y luego que si Julio César cambió el calendario.
Como Tom Paine ante el conde D’Artois, el “mandatado” del rey, en el Parlamento de París, ante la investidura de Snchz en la Carrera de San Jerónimo no puede evitar uno la reflexión de “lo triste que es la condición de un hombre que no inspira respeto”.

El español sólo respeta una cosa, que es... –dijo a nuestro Santayana el bibliotecario de la Cámara de los Lores y redactor de los discursos del príncipe de Gales.

Y levantó el dedo índice apuntando al cielo.

Los ingleses saben que no hay nada tan difícil como crear una nación respetuosa. (Y que una vez que se pierde, es para siempre).

La gente perdería todo respeto si no se la forzase a tener miedo –dice el espantapájaros del gato con botas.

Pero miedo ¿a qué?

Martes, 1 de marzo

Valle de Esteban

-Cuando se proponen contribuciones, al país le causa risa el idioma plausible de que se están estableciendo sobre el lujo.
Thomas Paine