sábado, 5 de mayo de 2012

De la imposibilidad de apretar las tuercas de los submarinos




El Estado supone que hay una bolsa de dinero negro enorme en España y que hay que hacerla aflorar con planes antifraude y amnistías fiscales; vamos, los clásicos palo y zanahoria de toda la vida. Y se quedan la mar de satisfechos por la ocurrencia. Se atreven incluso a dar cifras de la economía oculta. ¿Pero si es “oculta” cómo la ven? Son cosas de los aprobadores de oposiciones, que cuando se quieren enterar vía informe y análisis, ya es tarde.

Lo que el Estado no sabe, o no quiere saber, es que ya casi no queda dinero negro en España. Lo hubo, y mucho. Pero tras más de cinco años en crisis y sin ingresar ni una, las idas y venidas de los autónomos y pequeños empresarios a las cajas de seguridad de los bancos, a la baldosa suelta o al sobre con pasta en el libro hueco, han ido en aumento hasta agotar las negras reservas de billetes. Y los que tenían verdaderas fortunas en metálico hace ya muchísimo tiempo que no están aquí, ni ellos ni sus fortunas. Ahora mismo puedo contar por decenas los rumbosos empresarios con chalé, y moto Harley, que moran arruinados en la habitacioncita de soltero, con la guitarra y los banderines colgados de la pared, de la casa de sus ancianos padres, si tienen la suerte de que aún les vivan.

Señores del Estado: hay tres cosas imposibles de ocultar: el dinero, la salud y los elefantes. El que no lo crea que le pregunte a nuestra majestad por lo de los elefantes. Por la negra pasta que les pregunten a los pocos restaurantes de lujo que quedan cuántas cuentas son pagadas en efectivo con billetes azules. Sé que pretenden hacer creer a los mercados y a la jefa germana que si se ponen serios los malos van a aflojar la pasta. Pero no se pueden apretar más las tuercas de los submarinos. Es imposible.

Sábado, 5 de mayo

LO MALO DE COMER BIEN

-El pueblo se batiría en las barricadas por mantener su derecho al cocido. El pueblo vería pasar sin extrañeza hacia la picota a un hombre acusado de haber mordido un muslo a una perdiz. El que come bien es por lo menos un sospechoso.
LAS GAFAS DEL DIABLO / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ

Ignacio Ruiz Quintano

viernes, 4 de mayo de 2012

Dj en la Cibeles

Mourinho
Como niños en la Cibeles

Jorge Bustos

No deja de tener su punto que el Real Madrid ganase la Liga un 2 de mayo en Bilbao y que la festejase en el Día Mundial de la Libertad de Prensa. La libertad de prensa es como la sexual, que uno se la toma hasta donde le dejan y eso va en la vergüenza de cada uno, la mucha que hay que pasar oyendo algunas tertulias y la poca que hay que tener para decir lo que se ha venido diciendo de José Mourinho, el mejor entrenador del mundo en puridad matemática que ayer –contra todo pronóstico– no se presentó en Cibeles provisto de ukelele, cuchillo de obsidiana y collar de cráneos jibarizados de los niños del Sahel, los cuales sólo encontraban alivio a las cornadas del hambre cuando veían ganar al Barcelona de Guardiola, a tenor de lo publicado libérrimamente en cierta prensa. Pep se marcha insinuando despecho a lo Alfonsina Storni –“Tú me quieres alba, / me quieres de espumas, / me quieres de nácar. / Que sea azucena, / sobre todas, casta. / De perfume tenue. / Corola cerrada”–, rechazando el amor arbitral de los penaltis tardíos como una doncella burlada, Ofelia prerrafaelita flotando entre los nenúfares marchitos del villarato. Todo esto no servirá para que los culés críticos desenmascaren al gurú en charoles del pequeño país, que ha perdido la primera ocasión de acreditar –en la derrota– la elegancia de que le tenían investido los periodistas placentarios a quienes Mou negara el alpiste.

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El tiempo es vida y la vida es tiempo

  
Mundo que me espanta, como a ustedes, más cada día. Sólo hay una cosa que me espanta más que el mundo y son nuestros políticos y su subgrupo vocero: los tertulianos


Hace un par de días, cenando, una amiga escritora me recriminó el que no escribiera aquí.

-Tienes muy abandonado tu blog. He entrado un montón de veces y no escribes nada.

-No encuentro ni el tiempo, ni la razón, ni el qué decir.

-Da igual. Tú escribe sin más. Además no se puede cerrar ni una mercería sin dar explicaciones. “Cerrado por defunción” o por “cese de negocio” es la mínima información que se les debe a los clientes, aunque sea escrito de mala gana y en un cartón, como la mayoría de las veces ocurre. Los que se largan sin dar explicaciones son los cobardes y los estafadores y tú tan sólo eres un vago.

-Pues vas a tener razón. Pero ser un vago no es un defecto, al contrario, es la pereza el espacio en donde se desarrollan las teorías

-Tu no te enrolles y a escribir el cartón que has de colgar en la puerta de tu negocio. Tanto si lo vas a reabrir como si lo vas a cerrar.

Y en éstas me dejó. Y como tenía razón aquí me veo retecleando las teclas de mi ordenador de despacho sin saber muy bien qué decir.

Si pienso en el por qué no escribo e intento ser sincero es a causa de que desde hace un par de meses tengo un iphone y una ipad, que son esos artilugios que valen para todo menos para escribir algo que tenga más de un par de frases. De ahí el éxito de twiter.

Es desde estos aparatejos desde los que me relaciono con la red y con el mundo desde hace un tiempo y no desde mi ordenador de despacho con su gran teclado y confortable sillón. La inmensa mayoría de lo aquí escrito lo está hecho sin intención y sin ton ni son y como forma de escabullirme de lo que fuese a hacer en el ordenador. Ahora esta circunstancia apenas se da, ya que, como les digo, veo el mundo desde mi ipad.

Mundo que me espanta, como a ustedes, más cada día. Sólo hay una cosa que me espanta más que el mundo y son nuestros políticos y su subgrupo vocero: los tertulianos.

Había pensado escribir sobre las mayores idioteces oídas en estos últimos meses. Incluso comencé a apuntar algunas como la de un tertuliano que dijo:”…pero quién legitima a los mercados, quién les ha votado”. Como si la realidad tuviese que someterse a plebiscito. ¡Ay, señor! Pero he abandonado la idea porque ahora no se escuchan más que idioteces, en el mejor de los casos, o falsedades malintencionadas y partidistas en el peor. Por esto abandoné la idea y comencé a apuntar y a recordar las “sensateces”, cosa muchísimo mas escasa de oír en estos tiempos en dónde la confusión es total.

En este sentido escuché una entrevista en la radio a Eleuterio Sánchez, el Lute, que como Cervantes ha sido cocinero antes que fraile, que me gustó. Ambos han sido presos y soldados antes que intelectuales, y lo que dicen lo suelen decir porque lo saben, porque les ha pasado, no porque lo hayan leído u oído como la mayoría de nosotros.

Pues bien, en esa entrevista pronunció una frase que por simple y cierta me pareció genial. Dijo refiriéndose a la libertad, cuestión en la que tanto él como Cervantes son autoridades, que: “El tiempo es vida y la vida es tiempo”. Por lo tanto, como el tiempo no te lo puede arrebatar sino la gran señora, la muerte, mientras el tiempo fluya por tus venas se será libre. Redicho queda.

Vuelve Petrov

Petia Petrov
 
La velada del 26 de Mayo

Alirón

Andy Warhol

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Despertar después de un puente (vacacional) y encontrarse con dos invitaciones.

    Una, de la Asociación de la Prensa para una concentración de periodistas, oh, justicia poética, bajo un puente (el de Juan Bravo, donde la sirena varada de Chillida), en defensa de un periodismo que murió de éxito y faltas de ortografía.

    La otra, de los amigos, para ir a Cibeles a cantar el alirón ganado por el Madrid en San Mamés, o “la catedral” para el vulgo, que es Roures, cuyos locutores de barraca no saben que lo de catedral (me lo contó Bonifacio, el pintor, que era de la Real) viene del andamiaje de la obra, que a los lugareños les parecía otra Notre-Dame, como ocurre hoy en Mejorada del Campo con la catedral de Justo Gallego.
  
Hermoso partido, el del alirón, y la constatación de que la “doctrina Nanclares” sólo se aplica a los españoles, dado el trato dado a los portugueses Pepe y Cristiano, al que Javi Martínez tomó por Andy Warhol.
  
Tenía Antoni Miralda un restaurante en Nueva York (“El Internacional”, en Tribeca) de cierto copete cultural y una noche fue a cenar Andy Warhol, pope y antañón. Entonces una camarera decidió “falsar” con Warhol la teoría Warhol del cuarto de hora de gloria asignado a todo quisque, y vació sobre el padre del “pop art” una fuente de ensalada.

    ¿Que hacía Javi Martínez en plan Marlboro Man, ya duchado, en el césped con Cristiano? Pues lo mismo que la camarera de Miralda con Warhol.

    –El cielo de la Fama –dijo Unamuno, que era de allí– no es muy grande: cuantos más entran en él a menos tocan cada uno de ellos.
  
Mou ya ha desalojado al Pep.

Serrat & Sabina, los Pajares y Esteso del progre

-En vez de Defender la alegría, Serrat y Sabina, justifican en Chile el expolio de empresas españolas en Iberoamérica. "Yo no soy Repsol, yo no me siento en ningún momento agredido por ningún gobierno y eso acaso es historia de una multinacional y un Estado", explicó el cantautor catalán. "España está como el culo, muy mal", dijo sin pelos en la lengua Sabina, quien agregó que en sus nuevos temas "queremos que salgan unas canciones indignadas, porque nosotros también estamos indignados".

Refrigerio


El ejército de Mariano y el caballo de Cristino


-¿Qué pinta en la sede de la Comandancia Militar de Burgos, Soria y Cantabria la abstracción de Fran Herreros, el corcel apocalíptico de Cristino o la mancha de Amparo  Castellanos?

Adiós al Dos de Mayo



José Ramón Márquez

El día dos de mayo de 1914 no había Plaza de Las Ventas, ni falta que hacía, que había una Plaza bien bonita con su Avenida de la Plaza de Toros y todo, ni había Comunidad Autónoma ni falta que hacía, ni había Abella, a quien todos sus íntimos llaman Abeya, ni había Faustino Inchausti “Tinín”, ni Choperitas, ni Matilla, ni Simón Casas, que estaba Mosquera de empresario. El día dos de mayo de 1914 se dio en Madrid una corrida en la que por primera vez en la Corte, y junto a Rafael el Gallo, se encontraron Maravilla y Terremoto, José y Juan, Gallito y Belmonte, con toros de don Juan Contreras. En esa época el dos de mayo se conmemoraba la lucha de los patriotas contra los franceses y el inicio de la Guerra de la Independencia.
    
Han pasado ya casi cien años desde aquel día. Hoy apenas hay interés en recordar nada que tenga que ver con el heroísmo, y la moderna sensibilidad ha travestido la gloriosa efemérides en inane día de la Comunidad, día conmemorativo de ese invento mostrenco e inútil entre cuyas competencias se encuentra la organización de la corrida del dos de mayo. Y a uno, que no tiene ni idea de esas cosas, le entra el sudor frío de pensar si todo lo que organiza la dichosa Comunidad lo hará igual de bien que la corrida de su día grande.

    Alguien de la dichosa Comunidad debería preguntarse a qué se debe la paupérrima entrada que se registró ayer en Las Ventas, que si ayer llegan a anunciar a José y a Juan seguro que no hubiésemos ido más de los que fuimos. Es que por no ir ni apareció por allí la presidenta, Esperanza Aguirre, ni el impar Chino González del que depende la cosa taurómaca, ni nadie de más rango que Abella por parte del engendro Comunidad; y lo mismo por parte del Concejo, que allí ni asomó la alcaldesa ni algún vicealcalde de esos, que al final a quien le tocó la cosa municipal fue a Álvarez del Manzano, alcalde emérito.
    
Digo yo que si los comunitarios ya ven que la cosa va a dar una entrada tan penosa como la de ayer, lo suyo es que regalen las entradas por los pueblos o a los simpatizantes del partido, o que pongan las entradas a treinta céntimos o que rifen un puesto de trabajo de asesor de lo que sea entre el tercero y el cuarto toro... ¡qué se yo! Total, si tiran el dinero en espectáculos teatrales prescindibles, en la edición de catálogos que se van enteros a los almacenes sin vender ni medio, en pagar absurdas carrozas de carnaval, en los abusivos carriles bici o en todas esas carreras, solidarias o no, que hay cada domingo por la mañana en Madrid, ya podían haberle echado un poco de imaginación para que el día de su fiesta, de su Comunidad, la Plaza tuviese una buena entrada, es decir un lleno o casi.
    
Y no hablamos más que de llenar el aforo, que lo de hermosear la Plaza entra ya más en cuestión de gustos y ahí la cosa se complica entre los que recelan de ese ornamento a base de macetas de Damocles que penden sobre los habitantes de la fila 27, los que no ven clara la decoración a base de banderas nacionales, los que quieren que desaparezcan las banderas de la tal Comunidad, e incluso hay quien aboga por el retorno de la gorra de plato a los porteros y de la americana refulgente a los inspectores; aunque muchos nos daríamos con un canto en los dientes sólo con que, antes del inicio de cada temporada, le diesen a la Plaza una manita de pintura para que el orín no asomase, amarillento y anaranjado, entre las comisuras de las barandillas.

Viernes, 4 de mayo

COMIDA E IDEOLOGÍA

-Nunca hemos podido comprender la relación que establecemos los españoles entre la comida y los sistemas ideológicos. Por regla general nos parece imperdonable que se coma bien y cómodamente; tenemos de la comida el concepto de un pecado capital. La gente cree que hay un alimento sagrado: el cocido. Cuando habla de esta insustancial reunión de patatas, carne y garbanzos, frunce las cejas y se pone trascendental: "A mí que no me toquen el cocido." Éste es el gesto trágico. Los resignados dicen: "Con tal de tener el cocido seguro..."
LAS GAFAS DEL DIABLO / WENCEZLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ

Ignacio Ruiz Quintano

Leyenda


Ethan Edwards

Mourinho ganó porque fue el mejor con más diferencia de lo que dicen los puntos, porque ofreció múltiples variantes en su juego frente al inmovilismo táctico de otros, porque jugó al fútbol sin más atadura que la victoria, sin sentirse representante de nación ni ideología algunas

Pedro Ampudia

Tras los gestos de rabia, tras el manteo pertinente, tras los abrazos y las palabras, Mourinho desapareció del primer plano y le adivinamos en la penumbra del autobús masticando pacientemente la victoria y el crecimiento desbordante de su mito. Dejó que los focos recayeran sobre otros y hasta esto le pareció mal a la prensa, que olvidó conscientemente que en las victorias Mourinho siempre sigue un guión parecido. Olvidaron que tras ganar la Copa de Europa con el Inter, tras las impetuosas celebraciones nada más acabar el partido, prefirió abandonar el tumulto y buscar a su hijo en la grada, subirlo sobre sus hombros e iniciar el pausado regreso a casa por el camino de baldosas verdes. Como el guerrero que emprende viaje tras vencer en la batalla sin esperar al desfile de la victoria, los parabienes, las lisonjas y el reparto del botín. Ayer ganó el Madrid una liga contra el resto del mundo, frente a todo y frente a todos. Ganó porque fue el mejor con más diferencia de lo que dicen los puntos, porque ofreció múltiples variantes en su juego frente al inmovilismo táctico de otros, porque jugó al fútbol sin más atadura que la victoria, sin sentirse representante de nación ni ideología algunas.

Quiso el destino que el alirón definitivo fuera en Bilbao, frente a ese Athletic que sí representa a una nación, aunque la inventara un paleto llamado Sabino, y desde la llegada de Bielsa, también una ideología futbolística de la que bebió Guardiola como si fuera mate en aquella audiencia privada de once horas en Rosario. Con el partido del Madrid empezado, llegaron ecos de la frase del Pep que, para no de dejarme mal, resume perfectamente la totalidad de su discurso, esa mezcla de victimismo y superioridad moral a la que ya nos referimos. "El Madrid ha sido el justo campeón, pero han pasado muchísimas cosas que se han tapado por nuestro silencio". Hemos sido víctimas de un robo, pero somos tan buenos que nos hemos callado, ésa sería la traducción a román paladino de las palabras de Guardiola. La derrota saca de las entrañas del santón la autentica realidad que permanecía escondida en la victoria tras un muro de buenas palabras, falsa modestia y prosa de tienda de chucherías. Corre ahora el peligro el Barcelona de quedar definitivamente instalado en eso que Jon Juaristi llamó "el bucle melancólico". El recuerdo permanente de una Arcadia feliz que nunca existió, de un mundo perfecto que fue mentira.

El Madrid saltó al césped de San Mamés consciente de que teniendo una cita con la historia no es conveniente llegar tarde. Ataque fulgurante tras la presión sin permitir que los de Bielsa enlazaran más de dos pases. Tras fallar Cristiano un penalti, Higuaín saco la cápsula de cianuro que guardaba para su propio suicidio como madridista y la utilizó para envenenar al Athletic con un gol que recordó a aquel contra Osasuna que también valió una liga. A partir de ahí Özil comenzó a bailar una bella danza turca desconocida y fueron tres goles pero pudieron ser más. Con el Madrid campeonando ya y harto Cristiano de que el graderío le mentara a la madre se quitó el corsé que alguien le puso y le recordó quién era el campeón de liga. En defensa de la borrokada no salió un Gorka, ni un Ekiza, ni un Aurtenetxe. Salió un Martínez, un erdera, en busca de hacerse perdonar el apellido por esa grada de la que se expulsó a algunos aficionados madridistas para evitar conflictos. Desgraciadamente, una vez más en esa tierra la criminalización de las víctimas.

Tras el pitido final fue manteado Mourinho por sus jugadores con la excepción del capitán, que se encontraba atendiendo a la choni a la que antes había regateado el entrenador, en palabras de Ruiz-Quintano, para hacerle ver a Sarita que todavía hay sitio para el colegueo. Llega el momento ahora de Florentino, que debe hacer ver a José Mourinho que su leyenda sólo se puede hacer eterna si va de la mano de la leyenda por excelencia del fútbol. Si el presidente no le consigue convencer de la importancia de su continuidad más allá de la próxima temporada volveremos a la imagen que teníamos de Mourinho. Un Ethan Edwards, eternamente crepuscular, tras el que siempre se cierra una puerta.

En La Vida por Delante

Si el presidente no le consigue convencer de la importancia de su continuidad más allá de la próxima temporada volveremos a la imagen que teníamos de Mourinho. Un Ethan Edwards, eternamente crepuscular, tras el que siempre se cierra una puerta

 

jueves, 3 de mayo de 2012

Presos franquistas

Cristo de las Penas

A un joven analfabeto lo condenaron a principios del 2011 a dos años y seis meses por intentar -repito, intentar- colarse en un gallinero para apoderarse... de no se sabe cuántos pollos o pollas...

Francisco Javier Gómez Izquierdo
 
Sacan hoy en El País al Lute como preso franquista, y es que no hay mejor credencial para ser santificado en esta España progresista y laica que haber estado en la cárcel en tiempos de Franco. No importan nada los merecimientos que se hicieran “por entonces”. Lo que de verdad da pedigrí es haber estado preso con el “patas cortas”. Del Lute ha quedado que robaba gallinas y que era un entretenimiento de la Dictadura para distraer a un público ignorante. El Lute era el mal ladrón, mientras que “el Cordobés”, que también robaba gallinas en la mocedad, era un ladrón redimido en su valentía.

       Llegó la Democracia y el Lute trocó en ejemplo de entereza inquebrantable, pues en Democracia no se contempla enchironar por robar gallinas. Es más, en Democracia es impensable que robar gallinas sea delito. ¿Que no? ¿En qué ha trocado aquél público ignorante? A un joven analfabeto lo condenaron a principios del 2011 a dos años y seis meses por intentar -repito, intentar- colarse en un gallinero para apoderarse... de no se sabe cuántos pollos o pollas, porque no consiguió su propósito. Lo detuvieron en 2004, siendo casi muchacho, en el intento. Diego, que así se llama el joven, sigue preso sin progresistas que cuenten las fatigas de sus tres niños a los que ya no les vale la ropa que usaban cuando entró preso. Espera de la benevolencia de los psicólogos para que no le hagan cumplir los 30 meses y le concedan por fin el tercer grado.

      -Están pasando mi gente musha nesecidá...¿sabusté?

     En pleno 2012 aún quedan Lutes sin leyenda y con mejores sentimientos que Eleuterio Sánchez. En pleno 2012 funcionan unas leyes que nada tienen que envidiar, por lo represivas, a las que padeció el Lute. Hoy, la dictadura del feminismo mete en la cárcel, con mucha prisa y para mucho tiempo, a señores que no sospechaban el injusto mundo en el que vivimos.  Me cuenta mi compadre el carcelero, que un marido de la parte del Duranguesado vizcaíno va de cárcel en cárcel escandalizando a funcionarios y presos con sus 12 años de condena.

     -Me han caído 12 años por maltrato psicológico. Cuando salga la voy a matar. Juro que la voy a matar.

    El marido del Duranguesado, con la indignación en continuo crecimiento, así se lo dice a los psicólogos de los talegos que recorre, que procuran quitárselo de encima trasladándolo de centro, convencidos en su fuero interno de lo injusto de la condena, pero orgullosos de que sus teorías “¿científicas?” sean recogidas por tribunales con amplitud de miras.

     A Miguel V. M. le condenaron a un alejamiento por insultar -repito, insultar- a su mujer . Miguel tiene dos hijos a los que ya no volvió a ver. Cuando descargaba una cuba de cemento se le presentaron dos policías para comunicarle que debía entregar su coche a su mujer. Miguel se plantó con el vehículo frente a la vivienda que compró con su esposa y lo roció con gasolina. También se roció él, pero los vecinos lo salvaron antes de que ardiera junto al coche. Fue juzgado y condenado a un total de tres años de cárcel. Lleva dos años y medio preso y un sanedrín femenino -educadora, trabajadora social, psicóloga, jurista-  no le va a dar ni un miserable permiso. Va a cumplir a pulso. 

     Quemar el coche que el juez te quita para dárselo a tu mujer es delito muy grave. Lo dicen las leyes progresistas por las que tanto luchó el Lute, pongamos que... en la clandestinidad.

     -¿No pretenderá usted comparar al Lute con los maltratadores de mujeres?

    -Pues no, la verdad es que no.

    Miguel escribe cada tres meses a la Reina, por si tiene a bien concederle un indulto. Como se lo concedieron al Lute.

    Entre tanto, Carmen Guisasola, célebre matadora de hombres y novia de Urrusolo Sistiaga, se ofrece para repartir la paz en esta liturgia laica de imposible comprensión.

Entre tanto, Carmen Guisasola, célebre matadora de hombres y novia de Urrusolo Sistiaga, se ofrece para repartir la paz en esta liturgia laica de imposible comprensión

Gallo por robar

Un caballo llamado Medallita


Nuestra pica en Flandes

La nasa de Cocú

Jorge Bustos

Ámsterdam es la capital de Holanda, que es el país con el que perdimos una guerra penosa pero al que ganamos también un jubiloso Mundial. Se la conoce también con el nombre un tanto genérico pero exacto de Países Bajos, y los llaman así porque allí el pavimento corre tan a ras de mar que al final el agua ha acabado metiéndose por todas partes y obligado a sus habitantes a urdir una dedálica geometría de ríos urbanos para canalizarla. Del fondo legamoso y turbio de los canales suelen rescatar los gendarmes todas las mañanas un número constante de borrachos o de fumetas, o de borrachos fumetas, normalmente turistas todavía abrazados al manillar de una bicicleta que no supieron girar a tiempo, persuadidos como irían por el hada verde de Jamaica de que si seguían pedaleando flotarían como Elliott con E. T. Pero el Gobierno holandés se ha cansado de pescar a discípulos de Bob Marley desparramados por los canales porque sus cuerpos quedan tan desmejorados que ni siquiera resultan provechosos para las prácticas universitarias de anatomía que tan bien pintó el maestro Rembrandt. Hartos de que el reclamo de la ciudad no lo constituya precisamente el excelso artista que comparte con Velázquez la cima de la pintura universal, sino más bien las drogas, las putas y las bicicletas –por estricto orden de degeneración moral–, han decidido vetar a los extranjeros la entrada a los coffee-shops, una suerte de cafeterías plutónicas donde cualquiera puede comprar hachís como si fuera sacarina y fumarse unos canutos como las mangas de un bombero. La medida debía entrar en vigor en enero, pero se ve que la interpretan un poco al estilo del capitán Renault de Casablanca –gritando: “¡Qué escándalo, aquí se fuma!”–, con su vista gorda aparejada. Parece que se han puesto serios con el veto desde ayer mismo, una vez se cercioraron de que yo ya volaba de regreso.

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Pintan bastos



¿Pero no habían superado los Bancos Españoles todos los  exigentes test de stress? ¿No estaba garantizada su solvencia y liquidez en el peor de los escenarios posibles? ¿No están garantizados nuestros ahorros por el Estado?

¿Por qué ahora necesitan urgentemente otros ochenta mil millones de euros?

¿Pero no era su majestad y su familia un modelo de compromiso con España y ejemplo de todas las familias españolas?

¿Pero qué ha pasado en este mes?

¿Por qué se nos ha despertado tan súbitamente?

Mi generación, la de Zapatero, la chiripitifláutica, ha vivido en el candor, en la creencia de que las cosas siempre han de ir a mejor. De que la bondad rige el mundo y la maldad siempre es vencida. En esto nos instruyeron nuestros mayores. Cuando nos instruían, apenas habían pasado una veintena de años en que la guerra había devastado España y Europa. Nuestros instructores habían vivido los desastres de la guerra y querían formarnos como si nunca hubiese existido tal ignominia, tal vergüenza. Querían protegernos del odio, querían protegernos para que creciésemos en la felicidad. Tal y como se hace con los niños cuando se les instruye por medio de cuentos y se les hace creer en los reyes magos.

El crecimiento económico interrumpido desde nuestro nacimiento, allá por los sesenta, hasta hace unos años, ayudó a nuestros padres a darnos más y más caprichos. Así se pasó del burro al Seat seiscientos, del refajo al bikini, del puchero al duralex y del hambre a la dieta. Nuestros padres y nosotros volvíamos a los pueblos donde aún vivían nuestros abuelos a hacer picnic, con nuestras sillas plegables y nuestras neveras portátiles. Nuestros abuelos, enjutos, agrietados y resecos, acompañados de sus mulos y burros miraban atónitos a la pandilla de veraneantes en que se habían convertido sus descendientes. Nuestros abuelos que habían estado en la guerra de África como soldados y los padres de nuestros abuelos en la de Cuba, y nuestros tíos en la de Ifni, no tenían ni un ápice de candor, pero les parecía bien nuestra felicidad, aunque les pareciésemos un poco ridículos, pero qué se sabrían ellos si eran prácticamente analfabetos.

Pues ahora resulta que nuestros analfabetos y refajaos abuelos de los que nos reíamos porque no se fiaban de llevar el dinero al banco, porque no gastaban más de lo que tenían y porque procuraban autoabastecerse, resulta que no andaban tan desencaminaos.

Resulta también que nuestros gobernantes jamás en la historia se habían encontrado con una población tan candorosa, tan dispuesta a comulgar con las ruedas de molino de la soberanía popular, la monarquía parlamentaria y de nuestro solvente sistema financiero.

Pero para nuestra desgracia, y la de nuestros gobernantes,  la realidad, que se nutre de acontecimientos y no de voluntades políticas tal y como les gustaría a nuestros próceres, se nos impone súbita e incontestable.

Nuestros abuelos y padres tenían ya prevista la desgracia y por esto actuaban con cautela y no compraban sillas de camping ni acampaban en la era. Nosotros no teníamos prevista la desgracia; es más, la considerábamos imposible.

Ahora, como dirían nuestros abuelos, pintan bastos.

Campeón de Liga

Pep & Mou

Francisco Javier Gómez Izquierdo

De acuerdo con el nuevo orden del fútbol mundial, se ha de exigir al Madrid y al Barça que lleguen vivos hasta el final de sus competiciones y que las disputen entrambos. Esta temporada el Real Madrid ha cumplido mejor que su rival, pues la Liga es la regularidad y lograrla es como construir una casa para la familia, pero tanto uno como otro club están llamados a vivir en los palacios de la Copa de Europa.

       La Liga siempre la gana el de mejor salud en el año, y el Real Madrid sólo padeció un preocupante acceso de tos en el Bernabéu coincidiendo con la visita del único enemigo. Se repuso a tiempo y el otro día en el Camp Nou despejó las pequeñas dudas que asaltaron  a los madridistas hipocondríacos.

       Los internacionales triunfos de Mourinho están sujetos a la vigilancia de los puristas y son susceptibles de ser tatuados con los “peros” del orgullo y la soberbia. Lo cierto es que los consigue y está difícil discernir cuánto hay de vicio y cuánto de virtud, pues no sólo en los jardines blancos brotan rosas espinosas. A Guardiola, que tiene parla menos brusca, también le escuecen las derrotas y más en este simplificado tiempo de buenos y malos al que le sobra histerismo y le falta mucha objetividad.

      Mou y Guardiola han sido dos gigantes en continuo duelo durante dos años. Hemos sido privilegiados testigos de dos métodos que han alumbrado el fútbol del mundo. El 19 de mayo lo tenía un servidor como el día elegido para la apoteosis del fútbol español. Me he quedado con las ganas y me da que la misma sensación han tenido millones de aficionados.

     Ayer, y en tierra hostil, el Real Madrid confirmó su trigésimo segundo (treintaydosavo se diría en el idioma de Doña Rosa Joaquina Aguilar) título de Liga. Ya estamos esperando la Copa de Europa de la próxima temporada. La Liga la ganará el Madrid de nuevo... a no ser que Tito Villanova aprendiera tanto de la libreta de Van Gaal, como aprendieron los dos “joseses”.

      Enhorabuena al Real Madrid y me alegro por los amigos que hoy son mas felices.

San Olav

La capilla laica de San Olav en el Valle de los Lobos

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Eché la Fiesta del Trabajo, esa broma, en visitar la ermita sin cruz de San Olav, en Covarrubias, tálamo y túmulo de la princesa Cristina de Noruega.
    
Cristina vino a casarse con un hermano de Alfonso el Sabio, Felipe, a quien hizo prometer la construcción de una capilla consagrada al rey Olav, Olav II el Santo, que la había protegido en su viaje. Mas, al poco, Felipe tiró para el Sur, dejando a Cristina en el pueblo, donde murió de pena, como la hija de Juan Simón.

    Los chestertonianos saben que basta con romper la promesa que se le hizo a un enano amarillo y el mundo entero acaba patas arriba. Con ese temor durante ocho siglos, los políticos han cumplido al fin la promesa de Felipe de Castilla plantando en el Valle de los Lobos la ermita de San Olav, un espantoso Guggenheim de bolsillo para una Compostela campestre, laica y sentimental de solteronas como las que con octavas reales buscaba Vargas Ponce en su “Proclama de un solterón”: “Cultive flores, cuide pollas huecas, / despunte agujas y jorobe ruecas.”

    –Cristina fue precursora de la alianza de civilizaciones –dijo en la inauguración, con desparpajo de alcalde, el alcalde zapateril de Covarrubias, en cuya colegiata las solteras tocan la campana llamando al amor.
    
A cuatro pasos de la ermita de San Olav, el monasterio de San Pedro de Arlanza, cuna de Castilla, destruido por la estafa de Mendizábal, se descompone en ruinas que nada tienen que envidiar a las de Palmira (¡del conde de Volney a los Laborda!), mientras en Burgos los políticos rezan a San Cucufato para pagar la multimillonaria hipoteca de unos hangares que alojan al Museo del Mono.

Una broma deprimente

Dos de Mayo, la corrida goyesca de Cornejo

¿Por qué se caen los toros?

José Ramón Márquez

Dice el cartel ‘Corrida Goyesca’, y uno corre a mirar las estampas de la tauromaquia del sordo de Fuendetodos, a ver qué es lo que eso querrá decir, y, claro, se encuentra uno con los inquietantes aguafuertes en los que se ve el desjarrete de la canalla con lanzas, medias lunas, banderillas y otras armas; el diestrísimo estudiante de Falces, embozado, burlando al toro con sus quiebros; el famoso Martincho poniendo banderillas al quiebro, volcando un toro en Madrid o matando temerariamente, sentado en una silla, en Zaragoza; la ligereza y atrevimiento de Juanito Arpiñani saltando con la garrocha en Madrid; la dramática muerte del alcalde de Torrejón en Madrid por un toro que alcanzó el tendido; la galanura del célebre picador Fernando del Toro obligando a la fiera con su garrocha; la actitud desafiante del toro fogueado o la elegancia de Pedro Romero matando a toro parado. Pues de todo eso que pintó Goya, en la llamada “Corrida Goyesca” no hay nada, porque “Corrida Goyesca” quiere decir una corrida como todas en la que los actores se han disfrazado en Cornejo con unos extraños vestidos multicolores que vaya usted a saber si se parecerán en algo a los de la época de Goya.
La cosa tiene su broma porque la formación de monos y la de areneros vestiditos de esa guisa siempre te lleva a recordar esos Belenes vivientes que se hacen por Navidad y por eso en estos paseíllos goyescos uno echa de menos que vayan también unas ovejitas, unas gallinas, un pavo y un grupo de lavanderas, que si se quiere ver la cosa por la parte goyesca, en el Manzanares se lavaba un montón de ropa en aquella época. Bueno, puestos a pedir, quedaría genial que Abella, a quien todos sus íntimos conocen como Abeya, se metiese al burladero del callejón vestido de Godoy, Príncipe de la Paz., de la misma guisa que lo retrató Goya con un papel en la mano, que bien podía ser el Pliego de Las Ventas.

    Qué más hubiésemos querido que esta corrida goyesca hubiese traído a Las Ventas ocho toros de don Juan Gijón, de Villarrubia de los Ojos del Guadiana, o del Raso del Portillo con su divisa blanca, o de don Vicente José Vázquez,  de Utrera, o de los feroces toros jarameños ‘de media luna armados’; pero en su lugar, dada la conocida ausencia de auténticos toros goyescos, tuvimos una corrida de Los Bayones, con la de rimas chuscas a que da lugar esa denominación, que dicen los que saben que son atanasios y lisardos y uno se niega a creer que ni Atanasio ni Lisardo, que no pueden defenderse, aceptasen que sus nombres se relacionasen con el deplorable encierro que hoy hemos visto en Madrid.
Es posible que el primero, Gañita, número 29, hubiese oído algo de lo del alcalde de Torrejón porque se andaba muy cerca de los tableros como calculando si saltaba o no. Al final no saltó y en vez de desjarretarle y echarle los perros en plan goyesco, sacaron un pañuelo verde para que se volviese a la fresca oscuridad del chiquero a tener una muerte acorde a sus merecimientos. En su lugar salió un tío, que por las cosas misteriosas de los pesos y medidas venteños, tenía cuarenta y un kilos menos que su predecesor. Se llamaba el pavo Pantera II, número 1, de la ganadería de José Luis Iniesta, y permitió con su mansedumbre e incierta embestida que José Pedro Prados, matador de Fuenlabrada, demostrase sobradamente los argumentos que le han hecho mantenerse durante años como matador de toros. Le aplicó Fundi al tal Pantera II su tauromaquia de dominio y se fue haciendo con él hasta que después del sobo al que le sometió, el toro no era ni la sombra de lo que fue al salir. El recuerdo de Damaso González planeó en toda la faena en la que el torero no se descompone en ningún momento y está seguro de que va a resultar vencedor, a la antigua. En su segundo, que fue desarrollando un carácter cada vez más agrio, el fuenlabreño, que debía haberse quedado bastante conforme con su faena al primero, no quiso hacer el esfuerzo y se dedicó a vender la moto.

    Si Sergio Aguilar hubiese intentado el salto de la garrocha o se hubiese embozado en el capote y hubiese intentado dar unos quiebros como el de Falces, al menos tendríamos algo que decir de él. Pero como desgraciadamente ni para, ni templa, ni manda, ni carga la suerte, la cosa se queda realmente muy pobre. Da la impresión de que está en una tremenda encrucijada.

Morenito de Aranda recibió un gran apoyo por parte del llamado ‘respetable’ El hombre presentó sus credenciales taurinas, que tienden hacia esa nebulosa llamada ‘toreo de arte’ para entendernos. Mientras veíamos al torero desarrollar sus faenas, algunos de los que estamos ya más que hartos de arte nos preguntábamos por qué este burgalés no aprovechaba la ocasión para mirarse en ese Fundi, lo cual le reportaría mayores satisfacciones que hacerlo en Leandro Marcos, como parece que apunta. Le cantarán por ahí, pero su actuación de hoy en Las Ventas deja muchas más incertidumbres que certezas.

Si Goya hubiese estado hoy en Las Ventas, al volver a la Quinta del Sordo habría tomado sin duda el buril para grabar un aguafuerte dedicado a Juan Carlos Aranda: “Arrojo de Aranda poniendo banderillas en la Plaza de Madrid”, podría haber sido el título, y todo el genio del aragonés no sería bastante como para mostrar en el grabado la majeza, la guapeza, la torería, el clasicismo, la sobriedad, el arrojo y el oficio de que hizo hoy gala en Las Ventas ese gran peón.
   


Primavera goyesca

La papela de Abella

 Sergio Aguilar saludando en el patio de caballos

La pluma que sentencia

La famosa forja que no dejan ver las banderas

El paseíllo

Beau Brumell Abella, Alipio, Manzano y El Puno

El Fundi a lo Batman

Estatuas goyescas

Los cabestros

Sergio Aguilar

Morenito de Aranda
(¿Maracay del Duero?)

El Fundi
Seriedad y ratonería

La majeza de Juan Carlos Aranda

Filmando al Fundi

Morenito de Aranda

Final

Athletic, 0; Real Madrid, 3. Mi verdad (y un alirón)


Es la primera liga de Mou y la primera liga en el muslo de Cristiano. Mañana ese muslo escalará la Cibeles, que igual hasta reacciona. La Diosa está quieta, pero no es tonta


Hughes


-El Madrid es justo campeón, pero se han escondido cosas detrás de nuestro silencio


Estas declaraciones, en frío, en el momento reglamentario de la felicitación dejan muy difícil la tarea de defender a Guardiola en el madridismo, de matizar una rivalidad. Se siente uno como iniciando otra imposible Operación Roca.

Guardiola, al hablar así, no parece un deportista derrotado (nada más noble), sino un tiranuelo que no hubiera conocido otra cosa que el poder (el fútbol, para él, sólo ha sido poder) y se viera obligado a marcharse, entre personalismos, rencores y casi, casi maldiciones.

En cuanto al juego, un alirón es otra cosa y no apetece comentar mucho el partido. El Madrid, de dulce, firme, en un campo que se le viene dando bien, donde deja siempre una estampa de solidez y modernidad táctica -no sé la razón, más propiamente allí que en Chamartín-, dejó pronto claro que el título se cantaba en día laborable.

El ataque del Madrid era el proyectil de juegos artificiales, un cohete subiendo y desparramándose en cuatro direcciones.

Cristiano falló un penalti, traumatizado por Neuer, porque aunque se conociera la habitual orientación de sus penaltis, él ha conseguido dibujar a todos su trayectoria y empequeñecerle la portería.

Cristiano salía repeinado y sabíamos que acabaría en bronca, porque Cristiano cuando sale así es para desmelenarse y que le salgan los remolinos de diablo.

A su lado, Callejón, mimetizado en su peinado y en sus diagonales obedientes.

El Pipa, que es cantante de alirones, marcó con un golazo personal, directo, con su puñetazo arriba, él, que fue el protagonista de esos alirones solitarios de hace años.

A Özil un locutor le llamaba “estrasen futboler”. Otro locutor mezclaba la lírica de Tontxu con el fútbol, asegurando que el entrenador “mezclaba sus fichas con las del otro equipo”. Mientras, el sonido ambiental era una ráfaga popular de señorío:

-¡Así te mueras, hijoputa!

Cristiano pudo marcar más goles para su pichichi, pero falló y el público la tomó con él. Respondió con gestos y en el pitido final Javi Martínez decidió que no era el momento de felicitar, sino de recriminar. El estadio, antes, había insultado a Ronaldo por chutar fuerte y hacer daño a un jugador de la barrera, en algo que puede resumir mejor que nada lo que han sido estos meses. Para evitar la pitada, Cristiano debió haber corrido como una chica de la cruz roja a interesarse por la pupa del rival, pero sólo observó, sin afectación ni exageración.

Al final, en el campo, unos cuantos madridistas en San Mamés -rara flor, la blanca, en ese prado- celebraron con los jugadores una liga, que siempre es algo contra todos y por tanro algo un poco paranoico. Mourinho evitó hablar para la televisión, porque no abrazamos al enemigo el día en que celebramos nada. Los jugadores le mantearon y él hizo lo que nunca vimos hacer a nadie: revolverse con un puñetazo al aire. En lo más alto del zarandeo, Mourinho daba medio volatín puño en alto, como impulsándose más, como queriendo subir aún más alto, reivindicándose más. Capello, que fue lo más mourinhista que habíamos tenido antes de Mou, declinaba el manteo y se sonrojaba, pero Mou no, Mou respondía al manteo con un puñetazo al aire, con un revolverse rebelde contra todo.

-Más alto.

Otro gesto más para el enamoramiento mourinhista de la singularidad.

Esta liga me recuerda a la número 26, la del 1994, aquella en que el primer Raúl, Laudrup, Redondo y compañía, entrenados por Valdano, consiguieron acabar con la culecracia cruyffista y los traumas de Tenerife. Duró poco. Meses después no seguían ni Valdano ni Mendoza. En veinticuatro años hubo dos ligas con Capello, dos con Del Bosque -años felices de florentinismo y galaxia- y una de Schuster. Pocas para un cuarto de siglo. Aventuras de aliento corto, gestas de pocos meses, estertores de un club que agonizaba. Rompe este alirón un ciclo insoportable y la estructura de la entidad y la capacitación de su entrenador hacen pensar en la continuidad, que más que la del balón importa ésa en nuestro club: la continuidad del esfuerzo, el orden y la dignidad.

Uno aún sigue extrayendo lecciones de los triunfos madridistas. Con unos años menos, o en otro día, ahora estaría en la pequeña Cibeles -todas son pequeñas, todas se le parecen-, gritando en la euforia del triunfo. Ultra, afónico, casi pendenciero, reivindicando un ideal absurdo y compartido.

Es la primera liga de Mou y la primera liga en el muslo de Cristiano. Mañana ese muslo escalará la Cibeles, que igual hasta reacciona. La Diosa está quieta, pero no es tonta.

Hala Madrid siempre.


Guardiola, al hablar así, no parece un deportista derrotado (nada más noble), sino un tiranuelo que no hubiera conocido otra cosa que el poder (el fútbol, para él, sólo ha sido poder) y se viera obligado a marcharse, entre personalismos, rencores y casi, casi maldiciones

En el ojo de los leones


La Cibeles debería ser retocada y que aparezca metiendo su dedo de piedra en el ojo de los leones

@JorgeBustos1

Felicidades al Real Madrid, Campeón de Liga



-Hasta quienes no tenemos nada que ver con el fútbol, estamos insobornablemnte reunidos con el Real Madrid.

César González-Ruano

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-Hay otra cosa que los ingleses no podremos tener nunca. Una vez le dije que el Mediterráneo, ¿verdad? Pues otra más: ese endiablado Real Madrid.
WINSTON CHURCHILL A ALFONSO PASO
MI RECUERDO DE CHURCHILL / ALFONSO PASO

La expropiación de Evo

Evo al desnudo

Esa mezcla de obrerismo y patria le ha llevado a ofrendar al currante boliviano, al que quede allí y no esté aquí, la expropiación, como quien ofrenda un carnero. Ahí se ve esa primitivización del uno de mayo, el materialismo maya, tan psicodélico

Hughes
 
Evo Morales acaba de expropiar un paquete de acciones de la Transportadora de Electricidad SA (TDE), filial de Red Eléctrica Española (REE), que opera desde 1997 en Bolivia.

De fondo, el renacido patriotismo del recurso pachamamo y el mecanismo ideológico de Evo Morales, que viene bien explicado en la foto en que aparece junto a su gobierno escuchando el himno en Palacio: el puño izquierdo en alto, la mano derecha en el corazón. Si Evo fuera una deidad hindú sabría dónde colocarse cada extremidad. El indigenismo marxista, el populismo de izquierdas lacandón, como otras tantas cosas, exige muchos gestos y por si no fuera poco la escucha atenta del himno es necesario afectar patriotismo con una mano y con la otra compromiso de clase y esa posición acaba pidiendo la unanimidad, porque un hombre en ese estado de postración simbólica es presa fácil para el ataque, así que todo el país debe realizar el gesto, porque de no ser así el país se dividiría en dos: los de las manos ocupadas y los de las manos libres y ese minuto largo del himno sería tensísimo.

Un hombre que ocupa sus dos manos es un hombre indefenso, así que al ver a Evo Morales con una mano al aire y otra en el corazón he sentido miedo por él, miedo por que le pudiesen atacar, miedo por el hombre que se queda sin manos para repeler cualquier amenaza.

Esa mezcla de obrerismo y patria le ha llevado a ofrendar al currante boliviano, al que quede allí y no esté aquí, la expropiación, como quien ofrenda un carnero. Ahí se ve esa primitivización del uno de mayo, el materialismo maya, tan psicodélico.

Morales movilizó al ejército y ordenó la expropiación mediante un Decreto Supremo, que tiene que ser como un decreto culminante, firmado con una pluma primitiva y sangre de ave andina sacrificada para la ocasión. Contra el Decreto Supremo veremos qué recursos caben.

La primera reacción del gobierno ha sido considerar que no es un ataque a España y ahora el mundo está en vilo, no a la espera del ataque, sino a la espera del eufemismo que denomine el interés que se considera atacado.

Tras lo de Argentina con YPF y lo de Evo Morales con la eléctrica,  empieza a parecer que a España le hacen nacer un neocoloniamismo involuntario y pasivo. Estos ataques sobrevenidos los observa el español asombrado, porque nos dicen cosas y nos tratan de Imperio, lo que ciertamente nos tiene que extrañar. Yo creo que parte de este neocolonialismo, de este recolonializarse las antiguas colonias para liberarse en días de fiestas es culpa, al menos un poco, no perdamos la costumbre, de Zapatero, que con su ecumenismo buenista y sus abrazos a ese señor tan simpático con cara de idolillo precolombino y con sus condonaciones ejerció una especie de paternalismo, de intento de entronizar un eje diplomático que encabezara él, lo que debió molestar tanto como pudiera molestar la naftalínica retórica de la Madre Patria y el copón bendito de la fraternidad de los pueblos hispanohablantes.

Al español le tratan como si fuera de Texas o un inglés en Bombay y le están imperializando a su pesar esos señores que se ponen una mano en alto y otra en el pecho, como en raro sincretismo ideológico, porque eso es algo que aquí o hacen unos o hacen otros, pero que rara vez se ve en la misma persona, desconcertándonos un poco y haciendo, quizás, el paripé para que con tanta mano en tanto sitio nadie les pueda acusar de haberla metido en cosa ajena. Al fin y al cabo, ellos siempre tendrán coartada.


Yo creo que parte de este neocolonialismo... es culpa... de Zapatero, que con su ecumenismo buenista y sus abrazos a ese señor tan simpático con cara de idolillo precolombino y con sus condonaciones ejerció una especie de paternalismo, de intento de entronizar un eje diplomático que encabezara él, lo que debió molestar tanto como pudiera molestar la naftalínica retórica de la Madre Patria y el copón bendito de la fraternidad de los pueblos hispanohablantes

De piedra en piedra

Torre de Doña Urraca

 Empredrado castellano

Que por ti me puse aquí

No desmayes pecador

"...cuya ánima esté en gloria"

Púlpito

Rosetón

Río Arlanza

Jueves, 3 de mayo

EL PERRO

-El perro es un animal de tendencias retrógadas: el perro llega a tener el concepto de la propiedad; defiende a ladridos y a dentelladas la hacienda del amo; es individualista; un instinto especial lo hace abominar de los pobres; hasta los canes de los ciegos, que debían conocer la humildad, enseñan los dientes a los transeúntes.
VOLVORETA / WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ

Ignacio Ruiz Quintano