De los tres jueves que en España relucían mas que el Sol, arrinconado el Corpus en Toledo, Granada... y el día de la Ascensión en mi pueblo y pocos más, sólo queda Jueves Santo, día en que salen las hermandades de Semana Santa más antiguas y las imágenes más poderosas y emblemáticas de cada lugar. Las Angustias de San Agustín, el Caído de San Cayetano, el Cristo de Gracia de los Trinitarios, la Caridad de San Francisco, el Nazareno de de la Iglesia de su mismo nombre... son cofradías de siglos y ¡cómo no! múltiples vicisitudes. Por la Cuesta de San Cayetano baja el Caído, el Cristo de los toreros, el primero que llegó a directivo era conocido como "Petete" y era tío abuelo de Manolete. El Crucificado de la Caridad solían llevarlo los legionarios y era cosa de ver el gentío que hacía imposible pisar la calle San Fernando. El Cristo de la Caridad viene a ser del siglo XVI y a mí me resulta sobrio y ¡por qué no!, elegante en su agonía. A ver las Angustias se acercaba García Lorca y es imagen que todos los cordobeses han visitado alguna vez en San Agustín. Juan de Mesa, el del Gran Poder, pero que en Córdoba decimos el de las Angustias, fue escultor cordobés bautizado en San Pedro al que aquí se le pone al nivel de su maestro Martínez Montañés. Sin desestimar la belleza y poderío de ningún paso, servidor tiene querencia por el Cristo de Gracia, El Esparraguero, al que le ponen los buscadores de la verdura los manojos más hermosos. Llegó de Méjico en el siglo XVII y es al que se arriman los alumnos trinitarios atraídos por su largos brazos y el bamboleo de una melena por las calles que no tiene igual. ¿Y su banda de música? Anoche sobrecogió los corazones del patio de los Naranjos, porque como la altura de la Cruz es superior a la puerta de las Palmas y la de Santa Catalina, volvió a salir por el arco que se habilitó a las cofradías y luego por la puerta del Perdón -ya no entraba ninguna hermandad más- en un recorrido en el que trompetas y tambores sonaban a Gloria. Algo tiene el Cristo de Gracia, y que perdone la Virgen de las Angustias con su incomparable presencia, que le convierte en estrella del Jueves Santo. En el Alpargate, a la recogida, incluso en la salida, acudían y acuden saeteros atraídos por ese algo.
viernes, 3 de abril de 2026
El Cristo de Gracia y la Virgen de las Angustias por Jueves Santo
Viernes Santo
Hoy, 14 de abril, no faltarán “indiferentes religiosos” tratando de mezclar el silencio de los velos morados del Viernes Santo (dolor, penitencia) con los ruidosos moretones de la “enseña investida por el sentir del pueblo” que decretó “el alzamiento nacional contra la tiranía”.
[Abril, 2017]
Vía Crucis de Villahizán de Treviño
perdónale, Señor.
perdónale, Señor.
de Gerardo Diego
Perdona a tu pueblo, Señor, perdona a tu pueblo / perdónale, Señor.
Abril, 2012
jueves, 2 de abril de 2026
Del Miércoles Santo. De "la Bofetá" al Calvario
F.J.G.I.
Cordobitas hay a los que no les parece bien el cambio de la Carrera Oficial, trasladada a la Mezquita-Catedral desde el 2017. Son los puristas que conocen los rincones místicos de estrechas calles por donde los costaleros regatean. Rincones y calles hoy abarrotados que impiden hallar lo que éstos empedernidos buscan. Creo que la aparición por la Puerta del Perdón de las hermandades, el recorrido por el Patio de los Naranjos y la salida del templo por la Puerta de las Palmas y luego por la de Santa Catalina es privilegio sin igual. Cuando llega la noche, se convierte en inolvidable experiencia. El miércoles Santo busqué los lugares del Cordobita y uno de ellos lo forma el giro entre la calle Leiva Aguilar y Valladares por donde aparece El Perdón que acaba de salir de San Roque, donde San Juan de la Cruz fundara convento carmelita. Un año vi como tropezaba en un balcón y en éste los adornos florales con manzanas y peras incrustadas rozaban otro de más adelante. Al Perdón se le conoce como "la Bofetá", pues el paso representa el momento en que un soldado abofetea a Jesús en presencia de Anás y su yerno Caifás por entender como altaneras las respuestas del Cristo en temas de Fe. La plaza de Ángel Torres desde donde mira el Inca Garcilaso resulta pequeña. Dos parejas alemanas, fuera de la sombra de los naranjos aguantan a pleno sol la aparición de la Virgen de las Lágrimas con un alto riesgo de caer "relochos cual pájaros encañonaos". Subimos hacia las Tendillas a ver a la Paz con su río de penitentes, una de las cofradías favoritas de los cordobeses que sale de Capuchinos, donde el Cristo de los Faroles. En la plaza está Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia. Calculo que nos da tiempo a llegar a San Miguel para ver La Virgen de la Paz y la Esperanza y allí nos la encontramos brillante, esplendorosa, afiligranada como si fuera Emperadora de la sin par platería cordobesa. ¡Cómo deslumbró a mi madre allá por los noventa! Bajamos hacia la Corredera a esperar la Misericordia. Llegamos cuando entra la Cruz de Guía, pero prefiero veinte metros mas adelante en la de la Almagra por tener fàcil salida. La Hermandad del Silencio Blanco lleva un Crucificado del Siglo XVI de autor anónimo. Éste Cristo mueve a controversia a los capillitas. Unos dicen que representa el instante anterior a la muerte, mientras otros sostienen que no, que es el instante posterior. De la plaza la Almagra, que tiene una fuente forjada en Miranda de Ebro, vamos en busca del Calvario de San Lorenzo y de allí a casa que en el Plantío espera el Burgos.
Por éso, por culpa del fútbol no he ido hoy al patio de los Naranjos, pero ya les digo que si ustedes vienen por Córdoba en éstas fechas, esperen en la Mezquita las estaciones de penitencia.
Jueves Santo
Es el rostro del Nazareno del Valle, Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro.
Está elaborado en blanco y negro y a carbón y es el número 35 de la colección iniciada
Fue presentado el pasado día 15 en el septenario de la Virgen del Valle
Cuando Ratzinger atribuyó el mérito de haber salido más o menos ilesos de la gran crisis, no a los profesores de Teología, sino al pueblo llano (“que sabe poner las cosas en su sitio”), podía referirse a esta exuberancia cristiana que impregna las calles.
Al cabo, resulta chestertonianamente irónico que la religión sea el más perfecto ejemplo (y acaso el único) de lo que los darwinistas devotos llamaban “supervivencia del más apto”.
–Lo que nos ha dejado finalmente frente a frente con la religión de nuestros padres ha sido la muerte de las otras ideas.
–La cadena de causalidad de la que tanto les gustaba hablar parece haberse comportado como la proverbial cuerda: cuando la discusión les dio suficiente soga, rápidamente la usaron para ahorcarse.
Que ése, dice Pemán, es el Jueves Santo de Andalucía: el día del derroche de todo lo material ofrecido a lo inmaterial.
[Publicado el 28 de Marzo de 2013]
Sólo tres titulares en el Burgos
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Venía de hablar con la cuadrilla de Burgos sobre el once ideal de Luis Miguel Ramis, sólo retocado por imperativo de lesión o sanción. Un once para recitar; un once setentero de los que se distingue a la primera los titulares; un once defensivo, sí, pero que está dando rendimiento pues no tiene el Burgos intérpretes solventes para florilegios y virguerías. Mire usted por dónde, llego a casa desde el Calvario con el partido empezado, justo en la repetición del gol de Mario que suponía el empate a uno ante el Ceuta y resulta que el míster ha puesto el equipo B, por dar descanso a los de siempre en esta jornada atípica de entre semana. Sólo tres titulares: el portero Cantero, el medio Morante y el extremo Córdoba. Nueva toda la defensa, principal baluarte del equipo y con la falta de Atienza, ¡cómo se nota su ausencia!, no me hubiera extrañado el triunfo ceutí, donde juegan el Cuqui Zalazar y Bodiguer, dos excordobesistas y el corajudo lateral Matos que tan importante fue en Burgos. El entrenador del Ceuta, José Juan Romero, es otro que sabe la masa con la que cuenta para sus panes: cedidos, descartes, medio jubilados... Su mejor hombre quizás sea Marcos, un nueve cedido por el Español, pero a mí me gusta uno que juega poco, Cristián Rodríguez. Algo pasará que desconozco, con este interior exquisito. Me sorprendió ver a Campaña, al que creía fuera del fútbol, salir ayer en los últimos minutos, y me gustó ver a Guille Vallejo, el portero burgalés que se ha ganado la estima y respeto que no tuvo en nuestra tierra. Y por supuesto temí el poderío físico de Koné, que se la lió a Buñuel, el sustituto de Lizancos, para que marcara Bassinga. Sin los habituales, el partido pareció como una prueba de verano o como una eliminatoria de Copa ante, pongamos, el Lucena. Como la cosa no se arreglaba, Ramis sacó primero a Appin, luego a David González, a Curro... En los últimos cinco minutos hubo ocasiones para marcar el 2-1 y llevarse los tres puntos, pero la que tuvo David sólo ante portería parece que fue castigada por la suficiencia de Ramis con su alineación. El Ceuta compite. Es plantilla modesta, como la del Burgos, pero compite y fue grave error dar tanto descanso a tantos. Bueno, al menos se empató.
Del Córdoba es mejor no decir nada. 2-0 en Riazor que da una media de tres goles encajados en cada partido de los últimos siete. No se ve reacción. Hay una pesadez, un abotargamiento, un plomizo pasar del que hay que salir más pronto que tarde. Los de abajo están muy abajo, pero hay peldaños para llegar a donde tiene parado Iván Ania al equipo. Igual el asturiano tiene que hacer una revolución en la alineación como con la que sorprendió ayer Ramis.
miércoles, 1 de abril de 2026
Del Martes Santo
Francisco Javier Gómez Izquierdo
La Agonía es Hermandad que aún no ha cumplido cincuenta años (fundada en 1979). Tiene su sede en la iglesia de Santa Victoria en el Barrio del Naranjo, un cerrete en el que principia la Sierra Morena y al que llegaron en los 60 varios serranos de la Demanda -de mi pueblo, Sinesio y el primer Fco Javier de Castrillo- que me recuerdan a su maestro de novicios. El convento de Maristas es hoy una especie de hotel para convenciones y allí aún quedan frailes burgaleses como Don Antonino de Villalmanzo, que me enseñó las dependencias y me acercó al frontón, una rareza en Córdoba que sólo se encuentra en algún que otro convento por llegar desde el Norte de Castilla y el País Vasco aquellos frailes que nos reclutaban por los pueblos. El Naranjo queda lejos y por eso el Cristo de la Agonía y la Virgen de la Salud bajan con antelación al Santuario de la Fuensanta, se recogen en el milagrero "Pocito" de donde salen en Martes Santo. El barrio del Naranjo con sus costaleros de pantalón rojo bajan al Santuario donde se juntan a los vecinos de la Fuensanta, barrio acostumbrado a recibir devotos de su Patrona que lo es también de Córdoba. Bueno.., co-patrona que acompañaba a Acisclo y Victoria cuando bendijo las aguas del pocito. El Cristo de la Agonía tiene la mirada perdida y los sayones la tienen de criminales quedando el paso como un retrato de generosa indiferencia hacia la maldad.
Como fui solo me apresuré para ver a la Universitaria del Juramento con ese Cristo Sindónico, que como sospeché cuando empezó a salir, atrae piadosas miradas de Córdoba toda. A mi modesto parecer las bandas llenan de magnificencia y un "no sé qué" las procesiones, pero en ésta de la Universidad como en la de Ánimas, se justifica el silencio por el recogimiento y el sereno caminar de los hermanos. El Buen Suceso sale de San Andrés y lo encuentro en la Magdalena donde el capataz llama a los costaleros por su nombre "Pirri, a derecha," "Falín, paso más largo". Busco a La Sangre, cofradía del Císter en el convento de los Capuchinos y la encuentro diez minutos después en el Ayuntamiento, donde la Virgen de los Ángeles luce un manto bordado que no parece obra de manos humanas. De esta cofradía siempre me ha atraído la loba romana, pero me quedo con el manto. Vuelvo para casa por San Lorenzo donde hay un tapón. Callejeo para esperar en la Ronda de Andújar al Prendimiento, la Hermandad salesiana de mi amigo Jesús, capillita que sabe todo lo que hay que saber de la Semana Santa cordobesa y gran parte de la del resto de Andalucía. El azul del manto de la Piedad cierra ese llamativo azul de los penitentes salesianos que no sé si es por el color, les hace altísimos o igual resulta que los cordobeses de mayor talla son del Prendimiento. Jesús, no. Jesús es bajito pero su corazón es de los más grandes de la Hermandad.
Miércoles Santo

Con apenas veinte años, Kafka dejó escrito que, si el libro que leemos no nos despierta como un puño que nos golpeara en el cráneo, ¿para qué lo leemos? ¿Para que nos haga felices? “Dios mío, también seríamos felices si no tuviéramos libros, y podríamos, si fuera necesario, escribir nosotros mismos los libros que nos hagan felices. Pero lo que debemos tener son esos libros que se precipitan sobre nosotros como la mala suerte y que nos perturban profundamente, como la muerte de alguien a quien amamos más que a nosotros mismos, como el suicidio.”
–Un libro debe ser como un pico de hielo que rompa el mar congelado que tenemos dentro.
Precisamente como la mala suerte, y para perturbarnos profundamente, se ha precipitado sobre nosotros La Pasión de Mel Gibson: terrible, desgarradora, espeluznante. La idea de Gibson es que la gente cambie –el puño que golpea en el cráneo, el pico de hielo que rompe el mar congelado– al verla. La prueba de que va en serio es que en Méjico, con su tradición de beaterios progres, la han clasificado “equis”, pero ya decía Julio Torri que hay muchas suertes de mejicanismo: el de pulque y enchiladas; el de jícara y zarape; el de turistas; el de semitas recientemente nacionalizados; el que por auténtico no descubren los extranjeros ni emplea el énfasis de las falsificaciones...
La Pasión de Gibson es un anonadamiento documental en torno de la hora final de Cristo: ni una palabra de más, aunque alguna palabra de menos –en los subtítulos– a modo de cumplido con los comisarios de la corrección política, que seca. Foxá abría El Teatro Teológico de González Ruiz y quedaba pasmado al repasar los personajes que interesaban a los españoles del Siglo de Oro: La Culpa, La Locura, El Engaño, El Deleite, Luzbel, El Mundo, El Género Humano, El Alma, La Carne, La Gula, La Muerte, La Inspiración, La Vida, El Agua, El Fuego, El Albedrío, El Amor, La Sombra... “Un pueblo así formado podía descubrir y conquistar América, perfeccionar el gótico y escribir el Quijote.” Y, más o menos, pensaba, así era toda la Europa de entonces, florecida de espíritu, antes de la gran helada del luteranismo.
Steiner repite siempre que se necesita una creencia trascendental para producir un gran arte: “Siempre querré saber cuál es la nueva metáfora de la esperanza, la nueva estética de la esperanza.” Pero a la crítica de progreso, para la cual, gracias a los planes de estudios, la figura de Cristo empieza a quedar algo lejos y como un asunto de extrema derecha, no le ha temblado el pulso para dictar el anatema contra Gibson, cuya película, sin embargo, es un escalofrío semejante al del célebre Sueño de Jean-Paul Ritcher, que es el sueño de la muerte de Dios: Discurso de Cristo muerto en lo alto del edificio del mundo: no hay Dios.
En la visión de Jean-Paul el lugar del anuncio es la iglesia de un cementerio inmenso. Los sepulcros se resquebrajan y los muertos avanzan hacia la resurrección. Aparece en el cielo un Cristo muerto. La multitud de las sombras corre a su encuentro con una angustia terrible: “¿No hay Dios?” Cristo desciende y dice: “He recorrido los mundos, subí hasta los soles y no encontré a Dios alguno; bajé hasta los últimos límites del universo, miré los abismos y grité: ‘Padre, ¿dónde estás?’ Pero no escuché sino la lluvia que caía en el precipicio. Y cuando busqué en el mundo inmenso el ojo de Dios, se fijó en mí una órbita vacía y sin fondo.” Entonces los niños muertos se acercan y le preguntan: “Jesús, ¿ya no tenemos Padre?” Y Él responde:
–Todos somos huérfanos. Vosotros y yo. ¡Todos estamos sin Padre!
[Marzo de 2004]
martes, 31 de marzo de 2026
Mea Cuba
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
La frustración imperial de la “Furia Épica” en Persia (con Lindsey Graham de Aristóteles de Trump, que se ve en el espejo como el Alejandro Bicorne de Borges, dueño de los dos cuernos del Oriente y del Occidente), terminará pagándola Cuba, descubierta por Colón el 28 de octubre de 1492 (¡cuatrocientos noventa años antes de la victoria felipista en España!), domingo, y que, por los mismos criterios que el Golfo de México ya es Golfo de América, pasaría a llamarse Isla del Maine, o La Rubia, en gratitud al secretario Rubio, el “bien mandáo” de la viuda Adelson.
Pobre Cuba, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos. Después de todo, Cuba no fue descubierta para la historia, sino para la geografía, avisaba en su “Mea Cuba” (“quiere decir ‘Mi Cuba’, pero también sugiere la culpa de Cuba”) Guillermo Cabrera Infante, “un hecho más decisivo que la aberración histórica (castrismo)” desde hace setenta años: “la Historia, es decir el tiempo, pasará, pero quedará siempre la geografía, que es nuestra eternidad”.
–Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Es un gran honor… Ya sea que la libere o la tome, puedo hacer con ella lo que quiera.
Lo dice el emperador del imperio que tardó veinte años en pasar del régimen talibán en Afganistán al régimen talibán en Afganistán, pero que sólo ha necesitado nueve días para pasar de Jamenei a Jamenei en Irán. “Puedo hacer con Cuba lo que quiera”. Aun tratándose de una verdad evidente en sí, no parece el estilo de Jefferson en la “Declaración de Independencia”. Según B. Russell, los Founding Fathers hablaban por Euclides (su doctrina de los derechos naturales era una búsqueda de axiomas euclidianos en la política), lo cual los lleva a afirmar algo absurdo, como que sus opiniones, ininteligibles para la mayoría de la sociedad, eran evidentes en sí. “Tomaron su propia cultura inusitada tan por descontada, que la confundieron con la condición humana en general –explicaría Ernest Gellner–. ¿Qué otro mundo podía haber?”
Bueno, está ese mundo trumpiano que mezcla el humor de Joe Pesci en “Goodfellas” (“Funny how? Like a clown?”) y la crueldad de Robert de Niro con bate en la sala de situación de “Los Intocables”. Contra eso ya se levantaron los cubanos en el 59; era una revolución nacionalista, pero llegó el Coma Andante, se quitó el escapulario y mandó a parar: traía la “castroenteritis” (Cabrera) que ha dejado a la isla como un solar para los casineros de Trump y sus donantes, con lo que la historia (que no la geografía) vuelve a comenzar. “El tiburón se baña, pero salpica”, era la versión casinera del caballo y los gorriones de Laffer y su curva de avena. El gobierno, insistía Martí, ha de nacer del país.
–Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro de un llanero.
[Martes, 24 de Marzo]
Del Lunes Santo
Francisco Javier Gómez Izquierdo
A las cuatro menos cuarto sale la Primera Hermandad de Lunes Santo en Córdoba, que es la de la Merced, Virgen Protectora del gremio carcelario. De presos y funcionarios. La Merced tiene su asiento en San Antonio de Padua, parroquia a menos de cien metros de casa y como es natural suelo pasar a veces a saludar. Precede a la patrona Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, que es recibido en el Zumbacón con la admiración que desprende el dolor y la resignación de un rostro labrado por el imaginero sevillano Francisco Buiza, del que dicen alcanzó la mayor inspiración en este Cristo al que corresponde entrar en primer lugar en el patio de la Mezquita-Catedral. Tras la Merced, aparece la Hermandad de la Presentación de Cañero, que se estrena en la carrera oficial delante de la Estrella, otra cofradía joven de barrio que recuperó en los ochenta la advocación a la Estrella, pues no en vano los hebreos llaman a Jesús "hijo de la Estrella". Luego la Sentencia de san Nicolás, con un manto de María Santísima de Gracia y Amparo que causa admiración. El Vía Crucis y el Cristo de Ánimas que cierra el Lunes Santo no parecen hermandades andaluzas. Suenan al Silencio de Castilla. El Vía Crucis reza. No hay paso, no hay música. Cada penitente lleva una Cruz y el público mira y calla como calla y se sobrecoge ante el Cristo de Ánimas cuyos penitentes entonan en latín cantos de monasterio. El soniquete de sus rezos da paz. Tampoco llevan banda de música.
De vuelta a casa encontramos a la Merced que por Virgen de Linares los costaleros la bailan ante la Cruz Blanca y los saeteros le cantan repartiendo pellizcos emocionantes al barrio que acompaña a "la más guapa", conforme el parecer de todos los que la miran con lágrimas en los ojos.
lunes, 30 de marzo de 2026
Arbeloa sí la doma
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
“Gonzalo no la doma” es un decir de Martínez, el Homero del Negreirato, para decir que Gonzalo, el Van Basten con el que Xabi nos arrebató a Endrick, no controla un balón, habilidad que para Cruyff contenía todos los secretos del fútbol: tres pases en un toque.
Gonzalo no la doma en el césped y Arbeloa no la iba a domar en el banquillo, pero en dos eliminatorias de Champions les ha ganado los cuatro partidos a Mourinho y a Guardiola con Valverde y Vinicius, el lote que había que vender para comprar a Rodrigo Cascante, Rodri, el Balón de Oro del City. Menuda doma de egos. ¡Gloria al Cono!
–Cono ayutorio de nuestro dueño Christo, dueño Salbatore, qual dueño ye tena honore e qual dueño tiene tela mandacione cono Patre, cono Spiritu Sancto, enos siéculos…
He aquí el primer vagido de la lengua española, traducción de un monje que anotaba un sermón de San Agustín en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Dámaso Alonso reparó en que el primer balbuceo de la lengua española es una oración, en tanto que los primeros murmullos de la lengua francesa son militares, y los de la lengua italiana, una discusión por tierras.
El Cono endosándole una manita al Colonias no lo vieron venir nuestros ratones del Relato, más un penalti fallado en el Bernabéu y otro penalti birlado en modo Negreira por el francés Clément Turpin en grosero y continuado agarrón a Mbappé, su paisano, en el área. Martínez, el Homero del Negreirato, aclaró a la audiencia que Turpin no pitó el penalti porque la eliminatoria “ya está encarrilada”. Son sus costumbres, y hay que respetarlas. Pero si Turpin cojea, ¿qué nos queda del arbitraje?
El MVP del Bernabéu fue Valverde, y Vinicius fue el MVP del Etihad, donde arrancó el partido con una asistencia de Vinicius que falló Valverde delante del portero. Fue la mejor asistencia de lo que llevamos visto de Champions, una asistencia de Sócrates (el doctor de Belém, no el filósofo de Alopece) más que de Kroos, pero el cotorreo de la TV estaba quemando incienso por Doku para tapar a Vinicius. Si los números no nos dan, tiremos de versos. Como a los piperos los dieran a escoger, tomarían a Doku y tirarían a Vinicius, que no sabe celebrar. ¿Y qué saben ellos de cómo celebra Doku, si a la misma edad que Vinicius no ha tenido nada que celebrar? Doku (“né” 2002) es incendiario, mezcla de Onésimo y Adama Traoré, sobre todo emparejado, como en el Etihad, con Thiago Pitarch, que es una especie de Gavi “agordilláo” (de Rafa Gordillo), que aguijonea con su energía a las vacas sagradas del centrocampismo madridista, aletargado por el “factor Mbappé”. Vinicius (“né” 2000) es el futbolista con mejores números de Champions en la última década, por delante de Lewandowski, Benzemá, Mbappé, De Bruynne, Haaland, Salah, Bernardo Silva, Cristiano, Sadio Mané, Dembelé, Firmino y Messi. Quien venga detrás, que arree.
–Me hubiera gustado vivirlo once contra once –dejó caer, varias veces, Guardiola, que, después de todo, viene de una tierra, en palabras de Pla, de desconfiados ancestrales, "de retorcidos", de personas convencidas de que aquí se puede hacer todo a base de adoptar el aire del campanero cuando pasa a cobrar las sillas de la iglesia.
Lo de jugar con once podrían decirlo Motta en el Inter de 2010, Van Persie en el Arsenal de 2011, Pepe en el Real Madrid de 2011 o Terry en el Chelsea de 2012, pero nunca Bernardo Silva, que sacó un gol de zamorana, en el City de 2026 (Bernardo Silva ya regaló un penalti a Lunin en otra eliminatoria histórica). Mas ahí queda la insinuación del campanero de Sampedor, a quien la hinchada madridista en el Etihad cantó el “Guardiola, quédate”. Lo pagó con Thiago Pitarch, haciéndole la cobra cuando quiso saludarlo, y con Rudiger, a quien una vez en la lejanía, entre lapito y lapito, tiró un beso: “Y el labio, al encresparse para el beso, / se partirá en cien pétalos sagrados” (“Ascuas”, de Vallejo). Y todos sabemos que de cerca, en vez de un beso, Guardiola le habría dado su bicicleta a Rudiger. Y ahora que todas las supersticiones se dan para la Dieciséis (hoy estalla la primavera), redúzcase el derbi madrileño a un trámite para canteranos.
[Sábado, 21 de Marzo]



























