Francisco Javier Gómez Izquierdo
Venía de hablar con la cuadrilla de Burgos sobre el once ideal de Luis Miguel Ramis, sólo retocado por imperativo de lesión o sanción. Un once para recitar; un once setentero de los que se distingue a la primera los titulares; un once defensivo, sí, pero que está dando rendimiento pues no tiene el Burgos intérpretes solventes para florilegios y virguerías. Mire usted por dónde, llego a casa desde el Calvario con el partido empezado, justo en la repetición del gol de Mario que suponía el empate a uno ante el Ceuta y resulta que el míster ha puesto el equipo B, por dar descanso a los de siempre en esta jornada atípica de entre semana. Sólo tres titulares: el portero Cantero, el medio Morante y el extremo Córdoba. Nueva toda la defensa, principal baluarte del equipo y con la falta de Atienza, ¡cómo se nota su ausencia!, no me hubiera extrañado el triunfo ceutí, donde juegan el Cuqui Zalazar y Bodiguer, dos excordobesistas y el corajudo lateral Matos que tan importante fue en Burgos. El entrenador del Ceuta, José Juan Romero, es otro que sabe la masa con la que cuenta para sus panes: cedidos, descartes, medio jubilados... Su mejor hombre quizás sea Marcos, un nueve cedido por el Español, pero a mí me gusta uno que juega poco, Cristián Rodríguez. Algo pasará que desconozco, con este interior exquisito. Me sorprendió ver a Campaña, al que creía fuera del fútbol, salir ayer en los últimos minutos, y me gustó ver a Guille Vallejo, el portero burgalés que se ha ganado la estima y respeto que no tuvo en nuestra tierra. Y por supuesto temí el poderío físico de Koné, que se la lió a Buñuel, el sustituto de Lizancos, para que marcara Bassinga. Sin los habituales, el partido pareció como una prueba de verano o como una eliminatoria de Copa ante, pongamos, el Lucena. Como la cosa no se arreglaba, Ramis sacó primero a Appin, luego a David González, a Curro... En los últimos cinco minutos hubo ocasiones para marcar el 2-1 y llevarse los tres puntos, pero la que tuvo David sólo ante portería parece que fue castigada por la suficiencia de Ramis con su alineación. El Ceuta compite. Es plantilla modesta, como la del Burgos, pero compite y fue grave error dar tanto descanso a tantos. Bueno, al menos se empató.
Del Córdoba es mejor no decir nada. 2-0 en Riazor que da una media de tres goles encajados en cada partido de los últimos siete. No se ve reacción. Hay una pesadez, un abotargamiento, un plomizo pasar del que hay que salir más pronto que tarde. Los de abajo están muy abajo, pero hay peldaños para llegar a donde tiene parado Iván Ania al equipo. Igual el asturiano tiene que hacer una revolución en la alineación como con la que sorprendió ayer Ramis.

