F.J.G.I.
Cordobitas hay a los que no les parece bien el cambio de la Carrera Oficial, trasladada a la Mezquita-Catedral desde el 2017. Son los puristas que conocen los rincones místicos de estrechas calles por donde los costaleros regatean. Rincones y calles hoy abarrotados que impiden hallar lo que éstos empedernidos buscan. Creo que la aparición por la Puerta del Perdón de las hermandades, el recorrido por el Patio de los Naranjos y la salida del templo por la Puerta de las Palmas y luego por la de Santa Catalina es privilegio sin igual. Cuando llega la noche, se convierte en inolvidable experiencia. El miércoles Santo busqué los lugares del Cordobita y uno de ellos lo forma el giro entre la calle Leiva Aguilar y Valladares por donde aparece El Perdón que acaba de salir de San Roque, donde San Juan de la Cruz fundara convento carmelita. Un año vi como tropezaba en un balcón y en éste los adornos florales con manzanas y peras incrustadas rozaban otro de más adelante. Al Perdón se le conoce como "la Bofetá", pues el paso representa el momento en que un soldado abofetea a Jesús en presencia de Anás y su yerno Caifás por entender como altaneras las respuestas del Cristo en temas de Fe. La plaza de Ángel Torres desde donde mira el Inca Garcilaso resulta pequeña. Dos parejas alemanas, fuera de la sombra de los naranjos aguantan a pleno sol la aparición de la Virgen de las Lágrimas con un alto riesgo de caer "relochos cual pájaros encañonaos". Subimos hacia las Tendillas a ver a la Paz con su río de penitentes, una de las cofradías favoritas de los cordobeses que sale de Capuchinos, donde el Cristo de los Faroles. En la plaza está Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia. Calculo que nos da tiempo a llegar a San Miguel para ver La Virgen de la Paz y la Esperanza y allí nos la encontramos brillante, esplendorosa, afiligranada como si fuera Emperadora de la sin par platería cordobesa. ¡Cómo deslumbró a mi madre allá por los noventa! Bajamos hacia la Corredera a esperar la Misericordia. Llegamos cuando entra la Cruz de Guía, pero prefiero veinte metros mas adelante en la de la Almagra por tener fàcil salida. La Hermandad del Silencio Blanco lleva un Crucificado del Siglo XVI de autor anónimo. Éste Cristo mueve a controversia a los capillitas. Unos dicen que representa el instante anterior a la muerte, mientras otros sostienen que no, que es el instante posterior. De la plaza la Almagra, que tiene una fuente forjada en Miranda de Ebro, vamos en busca del Calvario de San Lorenzo y de allí a casa que en el Plantío espera el Burgos.
Por éso, por culpa del fútbol no he ido hoy al patio de los Naranjos, pero ya les digo que si ustedes vienen por Córdoba en éstas fechas, esperen en la Mezquita las estaciones de penitencia.




