viernes, 6 de agosto de 2021

jueves, 5 de agosto de 2021

Lo que diga la Unesco

 

Comunidad de Madrid

Área de Medio Ambiente

Chinchón

Los pluralistas


el propio Estado al que servimos nació siendo plural

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Dictadura más hegemonía: todo gobierno, al decir de Gramsci. Europa (continental) tiene “nostalgie de la boue”, y su “boue” es el partido único. Así que en España la dictadura la ponen los jefes de Sánchez (ay, esa Ursula sin votos poniéndole ojos de cordero degollado a Soros). Y la hegemonía la pone “el periódico de las elites”, fundado por Fraga (ese periódico y el Pp, su herencia liberalia), a cuya nueva directora el partido de Sánchez ha saludado en Twitter:


    –Leímos una vez a Pepa decir que queremos “una mirada abierta y plural”. Hoy el periódico tiene una directora con esa mirada diversa.
    

Lo dice el partido que acaba de imponer una ley nazi-azañista de memoria socialista encaminada a sostener con multas salvajes la opinión unánime del nuevo Konsenso. La República, dijo el ateneísta alcalaíno, no hará de sus adversarios políticos mártires: “le basta con convertirlos en mendigos”. Y se sacó de la bragueta la Ley de Defensa de la República.
    

Bueno, pues al pluralismo. En Bruselas traman una coalición Psoe-Pp para asegurarse de que la Españeta les devuelva la caridad de “la Coviz”, pero en Madrid estamos con el “pluralismo”, ruidajera con que nos arruinaron la adolescencia los peces gordos del franquismo.
   

 –El pluralismo, señores procuradores, no es una invención de este momento histórico. Por el contrario, el propio Estado al que servimos nació siendo plural –dijo Suárez (Adolfo), dejando ojipláticos a los “señores procuradores” en la presentación del derecho de asociación, que sólo conocían el pluralismo familiar del Movimiento. ¡El “pluriformismo” torcuatista! O sea, el pulpo del Estado (alternativa al “pulpo de Dios”, como llamaban al Opus los coñones).


    Por experiencia: quien te hable de pluralismo, quiere quitarte de hablar. Si las hadas peperas juegan al corro del Konsenso, malo: alguien en Uropa intenta colocarnos (para siempre) el juego que Kruschev creyó (erróneamente) descubrir en América: dos partidos como dos zapatos del mismo pie.

[Jueves, 29 de Julio]

Los muertos y las muertas. Pío Baroja



PÍO BAROJA
1872-1956

Baroja, que nació en el Día de los Inocentes, era, según Ruano, un gran señor liberal y aldeano con ingenuos miedos a la vida, lo mismo al carlismo que al amor. “Baroja era como una tos blanda.” Fue médico, panadero, novelista y académico –con discurso de 1935–, por este orden. Cabeza con boina y pies con pantuflas. Sobre la crueldad necrofílica de los franceses para hablar mal de los escritores muertos le dijo a Ruano: “¡Burro muerto y sin cebada al rabo! ¡Qué bárbaros! ¡Vaya tipejos!” Ruano: “Baroja habla sólo por alusiones y no sigue nada de lo que empieza ni casi empieza nada de lo que sigue.” Azorín: “Baroja ha escrito gramaticalmente como ha querido.” Murió a las cuatro de la tarde de un martes, acompañado por el doctor Arteta y su sobrino Julio Caro, cuando iba a cumplir 84 años.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Jueves, 5 de Agosto

 


Soy la sombra, el reverso: todo va
bajo mis pasos de columna eterna

miércoles, 4 de agosto de 2021

No sabemos qué dirá la Unesco

 

Comunidad de Madrid

Área de Medio Ambiente

Chinchón

Los terracotas


Guerreros de terracota

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    En los Mejores Años De Su Historia, España es un pecio con un déficit histórico, y el cabo que en mitad del naufragio nos lanza el gobierno, por la vía más antidemocrática (el decreto-ley), es la mayor oferta de empleo público… de la Historia: 30.455 plazas (109.718 desde 2018). Son los guerreros de terracota de Sánchez, un emperador comprado en los chinos.
    

El emperador de la China se hacía enterrar con sus más de ocho mil guerreros de terracota para seguir mandando después de muerto, que será el propósito que tenga Sánchez con sus más de cien mil funcionarios de bolsillo cuyo espíritu está recogido en las “Memorias del subsuelo” de Dostoyevski, las de un funcionario que encuentra placer incluso en el dolor de muelas.
   

 –¡Oh, señores, si sólo fuera por la pereza por lo que no hago nada! ¡Cómo me respetaría entonces!
   

La única diferencia entre los terracotas de Qin y los funcionarios de Sánchez es que los terracotas no comen, y los funcionarios, sí. La oposición calla, seducida por Ignatieff, un liberalio estadólatra a cuyo lado Giovanni Gentile es un locatis bakunista. Y la editora de Dostoyevski recuerda que en sus borradores abunda la palabra “estómago”, a la que el escritor otorga mucha importancia cuando se adentra en el mundo burocrático del funcionario: el “hombre del subsuelo” también confiesa pertenecer a los sujetos que anteponen su “estómago” al bienestar de sus prójimos.
    

–Todo hombre honesto de nuestro tiempo es, y debe ser, un servil y un cobarde –sostiene el autor de las “Memorias”–. Ésta es una ley de la Naturaleza que rige para todos los hombres honestos que hay sobre la faz de la tierra.
    

Y la toma con el “dos por dos son cuatro”, fórmula que ya no es vida, dice, sino comienzo de la muerte. El hombre siempre lo ha temido. El hombre no hace más que buscar esos “dos por dos son cuatro”, pero teme encontrarlos. De acuerdo: “dos por dos son cuatro” es algo maravilloso.


    –Pero, si hemos de decirlo todo, entonces “dos y dos son cinco” es más atractivo.

[Miércoles, 28 de Julio] 

Los muertos y las muertas. Ramón Gómez de la Serna



RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
1888-1963

Escribió mucho: “El mejor sistema de la creación literaria es escribir sin parar.” Escribió: “Somos una piedra, agua y barro. El alma es lo único que vale, y es un préstamo que un día hemos de devolver a Dios.” Creó la greguería y habitó seis casas en Madrid. Futurismo, esprit-nouveau, vanguardismo, creacionismo, ultraísmo y ramonismo. Escribía con tinta roja en papel amarillo. Escribe a las golondrinas: “Todos tienen que comprender que la vida es una cosa fluctuante entre cielo y tierra, fugaz como vuestro vuelo.” Él escribió tan bien, decía Ruano, que escribía mal: eso, posiblemente, es el estilo. También dijo que era como un botijo que diera a luz, inesperadamente, porcelanas de Sèvres. Ya muerto, volvió a Madrid en el primer avión que “tomaba” en su vida. “La vida no es más que un amasijo de pelos perdidos y el encuentro con la sombra acarbonada del atardecer.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO 
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Miércoles, 4 de Agosto

 

Huella de luz

martes, 3 de agosto de 2021

A saber qué dice la Unesco

 

Comunidad de Madrid

Área de Medio Ambiente

Chinchón

Solución Habitacional

Las derechas


El Jefazo

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Las derechas españolas siempre son cosa de mocitos felices, y para no hablar de los de ahora, que pueden molestarse, hablaremos de los treintañones.


    El mocito feliz de los 30 es un catedrático salmantino, Gil Robles, “el hombre de la Táctica”, revelado y hecho (“gran dialéctico”, “hábil polemista”) en la oposición de las Constituyentes, aunque al Caballero Audaz le parece “uno de esos prestímanos de plazuela que juega con dos barajas”.


    –Discreteos, habilidades, diplomacias de antesala y componendas de pasillos.
    

¿Eso es una Táctica? Bueno, para los republicanos arrepentidos hace el elogio de la bandera bicolor (la tricolor, con pretendido homenaje morado a Castilla, es lerrouxista, “para significar su nacionalismo integral frente a los separatistas catalanes”) y de las mujeres con crucifijo. La campaña del 33 lo convierte en El Jefazo. ¿Monárquico o republicano? Nadie lo sabe. “Todo para el Jefe”, es su lema. Crea un “comité de enlace de derechas” y se erige en su dictador. Veta a Lequerica, a Calvo-Sotelo, a Primo de Rivera… Tampoco quiere escritores: “Nada de literatos; lo echan todo a perder”. Su sueño es encarnar la derecha de la República, alternándose con la izquierda galante y formularia de Azaña. Al verse sorprendido por la avalancha electoral, canta la gallina. En la misma madrugada del 19 de noviembre, Carretero es testigo de cómo el mocito feliz frena el triunfo. Le aterra una derrota completa de los socialistas en Madrid, y retira figuras y escatima propaganda para, arrojándoles como carnaza unas actas, ganarse la benevolencia de los revolucionarios. Como guinda de su oportunismo, coloca a Lerroux (un Pablemos de derechas) en el gobierno. No cumple ninguna de las premisas de su propaganda electoral.
    

–Acordaos de esta profecía –escribe Carretero antes de que todo pase (¡y pasó!)–: este hombre será el que malogre, deshaga y esterilice la gran fuerza sentimental y política que en las pasadas elecciones pusieron en pie las verdaderas derechas españolas.

[Martes, 27 de Julio]

Los muertos y las muertas. John Fitzgerald Kennedy




JOHN FITZGERALD KENNEDY
1917-1963

John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, fue el primer presidente católico (católico de la época de Juan XXIII) de la nación y el más joven de su historia. Su programa: “Dejad que toda nación sepa, nos quiera bien o mal, que pagaremos cualquier precio, soportaremos cualquier cargo, nos enfrentaremos con cualquier dificultad y ayudaremos a cualquier amigo con objeto de asegurar la supervivencia y el triunfo de la libertad. Todo esto prometemos, y aún más.” Se casó con Jacqueline Lee Bouvier, periodista del Washington Times-Herald. (“Me incliné sobre los espárragos y le pedí que saliera conmigo.”) Con el crimen de Dallas, América dejó de ser joven. Kennedy murió por su país, a mano airada, a la una de la tarde, hora americana; a las ocho de la tarde, hora española. Había dicho: “Los derechos del hombre no emanan de la generosidad del Estado, sino de Dios. En la Tierra debemos hacer nuestra la obra de Dios.”
 
IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Martes, 3 de Agosto

 


Y acertó el gorrión

lunes, 2 de agosto de 2021

¿Y qué dice la Unesco?

 

Comunidad de Madrid

Área de Medio Ambiente

Chinchón

La distopía de Ancelotti


Sir Alfred J. Ayer

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Y de la distopía de Trump, ¿qué?, acostumbraban preguntar a sus entrevistados, hasta hace nada, los periodistas, que ahora tendrán que preguntar por la distopía de Ancelotti.
    

¿Qué es una distopía? Me pasa como a San Agustín con el tiempo: si me lo preguntan, no lo sé. En mi primer día de becario oí al más viejo de la Redacción rabiar en un pasillo: “El problema de este periódico es la entropía”. Bueno, pues la distopía, como primero la entropía y después la resiliencia, es otro mojón del lenguaje mágico. Algo así como el drógulos de sir Alfred J. Ayer, jefazo del positivismo lógico y aficionado loquísimo al Tottenham Hotspur:
    

–Suponga, padre –dice el filósofo Ayer al padre Copleston en un debate sobre lógica en la BBC–, que digo “Hay un drógulus allí”, y usted dice “¿Qué?”, y yo replico “Drógulus”, y usted pregunta “¿Qué es un drógulus?” “Bueno, digo yo, no puedo describir lo que es un drógulus porque no es la clase de cosa que usted pueda ver ni tocar, es un ser incorpóreo. Está allí. Hay un drógulus justo detrás de usted, espiritualmente detrás de usted.” ¿Tiene eso sentido?
    

Es la única clase de explicación que Ancelotti puede dar a JAS, su “productor de contenidos”, sobre la distopía que supone “el tridente Bale-Benzemá-Hazard”, con más años que una bandada de loros. Todos sabemos que Florentino Pérez querrá inaugurar su Guggenheim floperino con Mbappé, la utopía, pero de momento sólo contamos con el distópico tridente Bale-Benzemá-Hazard, de los cuales el más goleador, según las estadísticas, es Bale.
    

Ancelotti no es modesto (modesto, decía aquí Corrochano, es el que no puede ser otra cosa), y presume de que, cuando llegó al Madrid (¡a la tercera llamada!), “me las arreglé para integrar al cotizadísimo Gareth Bale en un papel que complementaba a Cristiano Ronaldo”. Con la ayuda, eso sí, de Paul Clement, “fundamental a la hora de ayudar a Bale, con el idioma y la cultura, a integrarse en el club”. Después, suponemos, Bale descubrió el golf… ¡y se jodió el Perú!, pues a ver ahora, sin Ramos, quién tiene inglés en ese vestuario para dar palique al galés, de cuya felicidad dependen los goles blancos, entre Benzemá, que está para bajar a recibir, y Hazard, cuyo papel es subir a despedir.
    Detrás, y como alimento para tamaña distopía, Isco y Odegaard.
    

–Me da igual que venga o no, porque no va  jugar para mí ahora –dijo Ancelotti del fichaje de Odegaard–. Lo fichan para el futuro, para los managers que llegarán después de mí.
    

Lo que no sabía era que el mánager sería él. La distopía se alimenta de cuero, y para cuero ¿Odegaard o Isco?
    

Isco ha vuelto “de dulce”, que eso lo sabe mejor que nadie Ancelotti, que pasa por ser un magnífico cocinero, como bien se habrán olido los Isco, los Marcelo y los Hazard, todos de buen pasar, y que Dios les conserve el apetito. Para vigilar los postres, Ancelotti dispone de Pintus, que decide cuántas vueltas al campo supone un platillo de natillas. Lo que no sabemos es si seguirá en la plantilla el futbolista que, al decir de Ancelotti, abandonó un día el campo y se retiró al vestuario sin su permiso. La queja que tenía era que otro jugador no se esforzaba lo suficiente en la sesión, y con esa actitud hacía trampa a sus compañeros. El jugador acusado de falta de esfuerzo era uno que exigía ser valorado como Cristiano, y Ancelotti le mostró la solución: meter sesenta goles por temporada durante varios años.


    –En el Madrid hay una organización extraña –anotó en sus memorias Ancelotti, que es partidario de la psicología: ¡un Pintus del alma!
    

Ancelotti tuvo ese Pintus en el Chelsea y en el Milan, pero no en el Real, cuyo vestuario se resistía. Después de todo, por ese vestuario pasó Benito Floro, que trajo a su Lamparero. ¡El Lamparero de Diógenes para iluminar la distopía de Ancelotti! El psicólogo de Floro vino para relajar a los jugadores, y Butragueño acabó haciendo yoga con Ramiro Calle, sin que nunca se le haya vuelto a oír una palabra más alta que otra. Cuando Arsenio Iglesias, el Brujo de Arteijo, entró a aquel vestuario, los jugadores le pidieron de rodillas que les diera de todo, menos charlas.
    

Pero la obsesión de Ancelotti parece ser otra: el despido. Cree que la psicología puede ayudar a mantenerse en la senda de la victoria… “y en el puesto de trabajo”.



Bertrand Russell frente al padre Copleston

en el debate sobre la existencia de Dios


EL KINESIÓLOGO


    El futuro de Hazard, económicamente espléndido, depende futbolísticamente del kinesiólogo, alguien que estudia los movimientos corporales en el campo como un tacaño los movimientos bancarios en la cuenta. En el tridente de Ancelotti, el más necesitado de masaje psicológico será Benzemá, obligado a vivir pendiente de un hilo que el periodismo amarillo tiene tendido entre la hernia de Bale, que luego se quedó en un palo de golf, y del tobillo de Hazard, que a lo mejor luego se queda en una tabla gimnástica en mal estado. Si Ancelotti trajo a Isco porque le parecía “un trabajador tenaz”, también puede “traernos” a Hazard, convirtiéndolo en un giróvago artístico.

[Lunes, 26 de Julio]

Los muertos y las muertas. Walt Disney



WALT DISNEY
1901-1966

Walter Elías Disney, campesino de Missouri con una máxima para la vida: “Cuando creamos fantasías, no podemos perder de vista la realidad.” Vivió en un estudio cinematográfico que pasaba por ser un manicomio bien organizado. Allí creó a Mickey, capricho de su esposa –él quería llamarlo Mortimer–, el personaje fantástico más respetado de la historia, lo cual incluye un artículo exclusivo en la Enciclopedia Británica. Alguien dijo que Disney era español. En 1957, en Barcelona, procedente de Port Lligat, donde había visitado a Dalí, declaró: “He nacido en Chicago. Se dijo que era español, de un pueblo levantino, por confusión con un artista apellidado Zamora, que trabajaba conmigo.” Nació y murió en Diciembre, el mes de la Navidad. Juan Ignacio Luca de Tena, director de ABC, decidió crear el Premio Mingote de Dibujo y Fotografía a raíz de esta viñeta necrológica.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Lunes, 2 de Agosto

 

Se equivocó la paloma

domingo, 1 de agosto de 2021

Camilo José Cela, el último clásico


 

 


ABC AL PASO

 

El último clásico

 

CAMILO JOSÉ CELA, O LO QUE REVIENTAN LOS

 ESCRITORES QUE ESCRIBEN DEMASIADO BIEN


Ignacio Ruiz Quintano
 

Camilo José Cela, nuestro último clásico (lo de después, todo es folletín y plagio), dice proceder de Baroja, pero a Baroja siempre lo imagina uno vestido, con boina y bufanda, mientras que Cela sólo se me aparece corito de panza en las atardecidas laborales de Fontanar, Guadalajara (allí sacamos adelante el encargo de una biografía idiota, en el sentido griego, del Nobel), o en las siestas cigarreras de Chinchón.

–Desengáñese usted, Umbral –dice Umbral que le dijo Ruano–: todo el que lleva boina es un hijo de p…
Quizás sea eso lo que a Cela lo atrae de Baroja, la boina, pues en casa el vasco viste, según Ruano, poco menos que de mendigo: lleva unos trajes rotos que parecen arrancados de mala manera a un muerto.

–Este Cela está bien, pero tiene poca cuerda –le dice Baroja a Umbral en esa casa.
En realidad lo que revienta de Cela es lo que Sánchez Mazas solía decirle a Cañabate: “Cada vez me revientan más los escritores que escriben demasiado bien”. En el periódico, donde los demás ponen escayola, él pone piedra.
Baroja, su Baroja, le niega un prólogo para Pascual Duarte porque “hombre, no quiero que me lleven a la cárcel, usted debe hacerse cargo”.

Cela, en efecto, escribe demasiado bien. En el 81 Gecé se chiva al presidente de la Alianza Popular de la calle Silva, 23: “Mi querido Fraga: tengo ganas de hacer un artículo sobre tu ‘Maura’, pero mis colaboraciones en ABC y ‘Ya’ se dilatan para dejar paso a desconocidos o insulsos”:

–¡Y publican a Cela, responsable del Cervantes televisivo!
(Aclaración: “Supongo que estarás desesperado [Fraga] con la TVE, cuyo mayor crimen ha sido el liquidar a Cervantes como español y católico haciéndole judío, erasmista y famoso por Europa contra España”.)


Andando la Alcarria

Un periodista argentino pide a Cela su opinión de la Inquisición. Cela: “La crueldades de la Inquisición han sido ampliamente superadas por el canibalismo”. Periodista: “¿Qué me dice usted de las crueldades de Pizarro?” Cela: “¿Qué nacionalidad tiene usted?” Periodista: “Soy argentino de origen alemán”. Cela: “¿Esto me lo pregunta usted como argentino o como alemán?” Periodista: “Como argentino de origen alemán”. Cela: “Opino que Pizarro fue menos cruel que Hitler y menos estúpido que Perón”. Periodista: “Yo no soy peronista”. Cela: “Lo celebro. Citaba a Perón sólo como un personaje conocido en Argentina”.
Durante el repaso de la Constitución en el Senado, Cela da cabezadas. “¿Está usted dormido?”, pregunta mosén Xirinacs. “Monseñor, no estoy dormido, estoy durmiendo”. Y el mosén: “Es lo mismo, ¿no?” Y el escritor: “No, monseñor, son cosas distintas. No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”.
Lo último que sé de Cela es que tuvo una novia en La Coruña a quien dedicó un poema que ella ha leído toda su vida, diariamente, a modo de oración. Enrique de Aguinaga posee el poema y el permiso para contar la historia. Su muerte inspira la última gran portada cultural de ABC, obra de Catalina Luca de Tena.


Última gran portada cultural de ABC

Los muertos y las muertas. José Martínez Ruiz, Azorín




JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ AZORÍN
1873-1967

Perfecta ecuación entre el hombre y el estilo, Azorín fue el gran silencioso. Una vez dijo: “Es muy importante ir al extranjero.” Él, todas las tardes, fue al cine (“americano, por los actores”). Anarquista con paraguas rojo. Se levantaba de dormir a las 2 o 3 de la madrugada. Clave de su estética: “Colocad una cosa después de otra. Nada más. Esto es todo.” Juan Ignacio Luca de Tena contó cómo, si entraban juntos en el despacho de su padre, el fundador de ABC, intacto desde 1896, Azorín, aislado en un rincón, acababa llorando. Después de sesenta y un años en la Casa, aquella estancia era para él su juventud perdida, su madurez gloriosa. Marañón explicaba la longevidad azoriniana por la parvedad de despilfarros vitales. “¡Cuánto tarda la muerte en llegar!”, dijo en su agonía. Poco antes de morir, pidió agua. “Señor, dame un momento de reposo –terminaba su Oración del poeta–; tengo en mi espíritu un profundo cansancio.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Domingo, 1 de Agosto

 

 

Prestancia burgalesa

"El pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo"

 DOMINGO, 1 DE AGOSTO

En aquel tiempo, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaún. Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?» Jesús les dijo:

-Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Ésta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.


Le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?»
Jesús les contestó:

-La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.
 

«¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: "Dios les dio a comer pan del cielo."» Jesús les contestó:

-Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.


Ellos le pidieron: «Señor, danos siempre ese pan. Y Jesús les dijo:

-Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.


Juan 6,24-35

sábado, 31 de julio de 2021

La paloma en el Cid de Juan Cristóbal

 


El Cid de Juan Cristóbal

¡A los toros!

 



El cartel

Curas nuevos


 Mondeño

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Leo la queja de un feligrés que en misa ve a los curas nuevos haciendo con la liturgia de su capa un sayo:


    –El sacerdote sin revestir casulla, sin genuflexión en la consagración, no ha habido Credo, no ha dado él la comunión, sino dos señoras en vestido de tirantes que no han hecho reverencia ni al subir ni al bajar del presbiterio…
    

El justicialismo papal (“aforismos sociales con aire de epístolas pontificias”, definió Pemán el peronismo) vende “diálogo”, que al decir de Buela (tan argentino como Bergoglio, pero más culto) no es un concepto cristiano (no está en la Biblia), aunque la Iglesia lo emplea desde el Vaticano II:


    –En sociedades espiritualmente desarmadas, esta “reductio ad dialogum” elimina de la discusión la idea de “poder” y de “enemigo”, de modo que siempre nos están obligando a firmar la paz con los amigos y a renunciar a actos soberanos frente a nuestros enemigos.
    

Del cura Basilio (gallego, cojo y radical de Lerroux) al cura Llanos (franquista y comunista); del cura Llanos al cura Apeles (José-Apeles Santolaria de Puey y Cruells, cura de la telebasura); y del cura Apeles al Cura Diálogo, que es el cura sin fe que vio venir (cuando tenía mérito hacerlo) Jean Cau:
    

–¿Un cura maoísta? ¡Qué cosa tan natural! La receta es muy simple: tomad un cura, quitadle la fe ¿y qué nos queda? Un demócrata igualitarista, ¡qué diablos, el más ardiente de todos! No es extraño que tantos líderes comunistas, Stalin a la cabeza, fueran seminaristas (…) El mensaje igualitarista del cristianismo está en trance de ser realizado y, por esta razón, la Iglesia se muere.
    

Sin liturgia no hay espíritu. La liturgia católica es lo que en pleno éxtasis taurino lleva a Mondeño a hacerse dominico en Caleruega, ahíto de mundanalidad. Lo apodera una mujer, y para coche de cuadrilla le compra el Rolls-Royce a una marquesa. Brinda toros a la emperatriz Soraya, a la duquesa de Alba y, en fin, a Jean Cocteau. Espiritual, nos recuerda Santayana, significa dirigido a lo eterno y a lo bello.

[Sábado, 24 de Julio]

Los muertos y las muertas. Edgar Neville




EDGAR NEVILLE
1899-1967

“Edgar, el delgado”, lo llamaba Pemán, porque al principio E
dgar Neville era la extremada delgadez. Y luego fue diplomático, ensayista, novelista, dramaturgo (El baile), guionista de la Metro, cronista de Hollywood, poeta, pintor, viajero, amigo de Lorca y de Charlot, humorista, tertuliano de Pombo, inventor y cineasta con mención de honor en Cannes, 1953. “Edgar Neville ha sido un perpetuo anacronismo”, anotó Luis Escobar a su muerte. Murió en su casa de Madrid, en presencia de Tono y Mingote, que habían acudido a visitarlo. “Esta vez, Edgar, te has ido demasiado lejos –le escribió Tono–. Acaso porque los que te hemos rodeado en las últimas horas no hemos sabido encontrar el ‘invento’ que necesitabas para retrasar tu viaje.” Y Mingote añadió: “Su infatigable corazón se ha parado en primavera para que los amigos no estuviéramos incómodos en el entierro y hayamos podido oír esta mañana a los pájaros cantando. Él no aceptaba una cursilería, pero sabía que los pájaros iban a cantar, porque cantan cuando les parece, sobre todo cuando no viene a cuento, que es lo que a Edgar le divertía.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)