domingo, 3 de febrero de 2019

Y los dulces de la Candelilla


 La masa

 La masa en cilindros

 La miel en su punto

 Candelilla para todo un pueblo

Las roscas para la Virgen de las Candelas

F. J. G. I.

Domingo, 3 de Febrero

Valle de Esteban

El tomillo y la salvia,
el verdor del enebro,
el benjuí de la cumbre,
la fragancia del fuego
en la flor amarilla
de los piornos resecos,
hondamente remejen
la humedad y el ensueño
que la Sierra a tus plantas
desparrama en violento
perfume de tristeza,
de amor, de sed, de tiempo.

"En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo"

DOMINGO, 3 DE FEBRERO

En aquel tiempo, Jesús comenzó a decir en la sinagoga:

-Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír.

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca.
Y decían: «¿No es este el hijo de José?». Pero Jesús les dijo:

-Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.

Y añadió:

-En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio.

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.

Lucas 4,21-30

sábado, 2 de febrero de 2019

El Infierno

¡Anda, la cartera!


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El gran hallazgo de la filosofía política francesa es algo que ya estaba descubierto: el infierno son los otros, o sea los populistas, o aquellos que no presten atención a los sermones dominicos de Bernard-Henri Lévy, el Lecquio de la Sofía, que anda por España predicando a quienes no saben latín los latines de la mamandurria, como hacía fray Gerundio.
–¡Los populistas llevarán a la gente al infierno! –clama Lévy en el púlpito, y la gente se ve en un Infierno como el de Dante, dando saltos con Morante y Abascal desnudos en un horno de asar, lo cual da muchos votos a Abascal.¿No pudo decir Milton que reinar en el infierno vale más que servir en el cielo?
Con la cultura política que maneja Lévy el abate Sieyes no hubiera pasado de coadjutor en Fréjus, mas así son estos tiempos. Un día Lévy fue a Libia (ese “espectáculo de m…”, o sea, “Shit Show”, que dijo Obama) y, en vez de pedir el libro de reclamaciones cuando le sirvieron el té en un vaso con pintalabios, telefoneó a su amigo Sarkozy, otro de esos emperadores franceses con alzas, que inmediatamente arrasó el país de Gadafi… “por la democracia”. Ayer, mientras el infiernólogo Lévy iba en Madrid de entrevista en entrevista repartiendo majaderías, Acnur hacía un llamamiento en los siguientes términos: “Secuestros, torturas, trabajos forzosos, venta de esclavos y de esclavas sexuales... Libia es un infierno para los refugiados. Es urgente sacarlos de allí. Ayúdales”.
El infierno libio es una conquista antipopulista de Lévy, que venía de hacer la conquista intelectual de Francia como le enseñara Althuser (¡uxoricida!, por si Rivera) en las madrugadas parisinas en el patio del 45 de la rue Ulm:

–Yo, escuchándole, y él, las manos en los bolsillos de su bata, explicándome el lugar que me reservaba en su estrategia de conquista y de control… ¡del poder intelectual en Francia!
Para librarnos del infierno, Lévy nos propone a Macron, de cuya brutalidad policial, por cierto, se hacen cruces… en América.

O jaula de acero o jaula de oro


El libertador de Cuba

Hughes
Abc

El jurista Bartolo de Sassoferrato, uno de los más famosos de la historia, intentó perfilar allá por el siglo XIV la figura del tirano. Tirano se era por carecer de título válido (ex defectu tituli) o por acciones de gobierno (ex parte exercitii); por usurpación o por ejercicio. Maduro reúne las dos condiciones.

Venezuela nos obliga constantemente a aclarar conceptos. Maduro es un tirano y Juan Guaidó no es alguien «autoproclamado». Fue elegido por la Asamblea legítima.

A los antiamericanos profesionales que ya hablan del petróleo habría que preguntarles por el saqueo de riquezas naturales durante estos años y por las reservas de oro que Maduro saca de Venezuela en estos momentos.

Estamos ante una ceguera grave. Pablo Iglesias lamentaba esta semana la detención de unos periodistas españoles. Esto es como lamentar un esguince en una sala de Oncología. En Venezuela ha habido represión, torturas y muertos. Los hay, los está habiendo.


Para justificar la inacción (es decir, la pasividad colaboracionista con Maduro) otros hablan de «riesgo de guerra civil». Son los que han callado mientras un Ejército presionaba efectivamente sobre lo civil.

El último escalón de la confusión, menos importante aunque no por ello menos irritante, lo forman los recalcitrantes antitrumpianos, que apoyan a Guaidó pero no reconocen la influencia de Trump cuando Venezuela es el asunto internacional en el que ha usado siempre un lenguaje más clásicamente neocon, más intervencionista en nombre de la libertad.

Negar la acción de Trump, líder del mundo libre, sería tanto como negar las fuerzas internacionales en juego, los aliados del régimen fuera y dentro o la transformación ideológica del continente.

Ayer John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, habló en una entrevista radiofónica de la «troika de la tiranía»: la Cuba que reconoció Obama, Venezuela y Nicaragua. Mencionó la expresión «Cubazuela». Hay fuerzas cubanas en Venezuela presionando al Ejército, y letales «colectivos» de entrenamiento castrista. Es decir (y esto hay que decírselo a nuestros inclasificables compatriotas socialistas): Cuba ya ocupa Venezuela, convertida en una de las peores economías del planeta y en un régimen dictatorial y cleptocrático que ha obligado a su población a salir del país por millones. El éxodo venezolano es una catástrofe humanitaria de la que no se han enterado nuestros humanitaristas de guardia.

Bolton negó una intervención militar inmediata y se mostró partidario de una «transferencia pacífica de poder» a partir de la evidencia del apoyo masivo a Guaidó en las calles este fin de semana. Pero dicho esto, también amenazó: «Maduro podría acabar en Guantánamo».

Maduro puede elegir: la jaula de acero o la jaula de oro de los dictadores exiliados.

Dulces de la Candelaria

 La masa

 El aceite y el molde

 La masa en la sartén

El azúcar

F. J. G. I.

Sábado, 2 de Febrero

Valle de Esteban

No son más silenciosos los espejos

viernes, 1 de febrero de 2019

El MIR por la Candelaria

 Mi doña y mi chico

Con la Candelaria en 2013 que también cayó en sábado


Francisco Javier Gómez Izquierdo
      
  Mañana sábado, 2 de febrero, día de las Candelas, no sé cuántos miles de españoles van a jugarse en un examen “retorcido y reconcentrado” un futuro que los españoles deseamos y esperamos placentero y brillante por lo que nos toca.
        
 Mañana es el MIR. Tras seis años de carrera y un séptimo de recogimiento absoluto preparándose para este día, los estudiantes de medicina españoles se encomiendan en vísperas, además de al sacrificio de sus horas de estudio (media de diez diarias desde el último junio), a los santos y a su suerte para conquistar un número que les procure ejercer en la especialidad que les atrae. Puede que el examen sea cruel y desagradecido (cinco horas y doscientas nosecuantas preguntas) pero desde que conocí cómo se desarrolla, me impactó su justa e igual contundencia para todos los examinandos  y la escasa posibilidad, no dudo que haya alguna, de favorecer recomendados. A la misma hora de este día 2 y en las distintas sedes de las comunidades, (en Andalucía hay tres, Sevilla, Cádiz y Granada), los médicos aspirantes a especialidad agudizarán, dudarán y responderán, todos en el mismo tiempo de cuatro a nueve de la tarde, al carro de preguntas con mala baba que le son presentados. La nota en la carrera cuenta el 10% y con la media sacada,  saldrá el número en el escalafón de cada cual.
     
El número 1 elige primero y si el cerebrito es de Sabadell y le atrae la cirugía del corazón y decide ir a Madrid porque en el hospital Ramón y Cajal, un poner, hay un servicio eminente donde aprender, a Madrid que se va por sus méritos. Si el nº 2 es gaditano y le llama, yo qué sé, aprender con dos célebres oncólogos de Gerona, en Gerona que se planta el pisha, y así hasta que se cubran todas las plazas ofertadas. Las plazas para médicos residentes no tienen añadido el don de lenguas del aspirante ni pamplinas políticas, pero siempre hay cerriles de aldea que no entienden de nada y creen, como ésa señora baleárica, que Jesucristo habló en catalán y el idioma basta para sanar. Extraña un poco la estupidez tratándose de asuntos de sanidad, pero lo cierto es que la baranda ha convertido en antipáticas “sus” islas y a ellas prefieren no ir éstos graduados de vocación científica porque nada se aprende allí y los que podían enseñar huyen espantados ante tanto cerrilismo institucional. ¿Cómo puede haber personas así?

      No sólo en las Baleares, en Andalucía hay déficit de médicos y hablan hoy de que la Consejería de Salud quiere solicitar un MIR extraordinario para cubrir las muchas plazas ocupadas por médicos contratados por necesidad sin haber aprobado el MIR. Y en las Canarias también. Y en Madrid, y... Los estudiantes de Medicina por lo general, se exigen ellos solos desde cadetes y salen, creo, muy bien preparados de la Universidad. Luego pasa que a muchos los descorazona el panorama y se van a otras naciones a ejercer, asqueados de tener que soportar mandarines como la mallorquina, y arreglar con guardias, sueldos inferiores a bedeles y barrenderos cuyo único requisito para la colocación se limita a la consanguineidad con el primo o el cuñado concejal.
     
Mi chico es uno de esta última hornada de médicos y a Sevilla le acompañaremos. Me da que no es exclusivista en la especialidad y que se adaptará a lo que le llegue. Bueno, si aprueba. Para que así sea, además de a sus supuestos conocimientos, está encomendado a la Virgen de las Candelas, a la que su madre y doña mía tiene mucha fe desde pequeñita y a la que con Mari Carmen, la consorte del gran Paco hace unos años ofrecieron con la devoción debida, sin sospechar ni remotamente la coincidencia de este año 19, una fiesta muy celebrada en los Montes de Toledo.
     
Mi madre en Gamonal irá a misa a despedir al Gaitu y a rezar por su nieto a una Virgen “que me ayuda mucho”, “ay, si no fuera por lo que me ayuda la Virgen...”
     
Pues ¡hala!, que Amén y a Sevilla.

Liberalio



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En su nueva vida, Rivera, jefe del Centro, deja de ser el gallo de la veleta de Alfanhuí que cazaba lagartos separatistas y los colgaba al tresbolillo para convertirse en Liberalio.
–¿Se imaginan una huelga de propietarios de videoclubs para prohibir Netflix y YouTube? No tiene sentido ir contra la evolución, es ir contra el derecho a elegir de los ciudadanos –tuiteó el otro día contra los taxistas, a los que quiere liberalizar.
Hombre, preferimos imaginar una abstención del cincuenta y uno por ciento para deslegitimar el sistema electoral proporcional con listas de partido que impide la representación política, razón por la cual propone uno a Liberalio lo que el otro día Hughes proponía aquí a Casado: “liberalizar las listas” para dejar de ir “contra el derecho a elegir de los ciudadanos”. Porque si Liberalio pusiera en poder elegir representante el mismo empeño que pone en poder elegir taxi a lo mejor ya teníamos aquí una “representative democracy”. Pero Liberalio, que es nadador, nada mejor en el Consenso, que constituye, por definición, la negación de la “representative democracy”, cosa que ya veía Unamuno… ¡en 1905!, cuando escribía que “un Parlamento sólo es fecundo cuando luchan de veras entre sí los partidos que lo componen, y el nuestro es infecundo, porque en él no hay semejante lucha, sino que todos se entienden entre bastidores y salen a las tablas a representar la ridícula comedia de la oposición”.
–Es la raíz de las raíces de la triste crisis por que está pasando España, nuestra patria. Todo se quiere cimentar sobre la mentira; una cosa se dice entre bastidores y otra en el escenario.
El de Liberalio es un liberalismo en zapatos de “chupamelapunta”, y bien guipado lo tenía ya Santayana: él, Liberalio (o sus jefes), no desea en absoluto que los demás sean felices, salvo que puedan ser felices siguiendo la dieta (liberal) propia de él: estar limpio, hacer gimnasia sueca y aprender todo de las canciones de Sabina mientras pasea en cabifay.

Blues-rock en Chamberí

Francisco Simón (Red House) en el Honky Tonk, anoche

La camisa blanca de Bernard-Henri Levy



Hughes
Abc

Nos ha visitado Bernard-Henri Levy, filósofo francés, luz de cacúmenes y nuevo “patriota europeo”. Ha venido a salvarnos de nosotros mismos y de nuestros populismos con su camisa blanca.
La camisa blanca de Bernard-Henri Levy debería ser, de ahora en adelante, el uniforme del centrista y europeísta convencido.

Esa camisa es como la túnica del filósofo, pero además tiene algo mundano. Es, como dirían las madres, muy ponible.

Es la camisa cegadora y la camisa-concepto. Levy la lleva siempre y siempre parece recién comprada. No las gasta, las tira y cada aparición es una camisa. Una camisa heraclitiana, siempre la misma y siempre distinta. Lo más asombroso es que la lleva impoluta. Con lo fácil que es manchar esa prenda, no hay una sola foto en la que Levy lleve un lamparón. Esto es el chic aspiracional que le faltaba al centrismo español.

La derecha tiene su elegancia, también cierta izquierda exquisita, pero el centroliberal español andaba perdido, entre la sobriedad de Vargas Llosa y cierto estilo catalán desestructurado y no del todo conseguido. Faltaba algo para emular la elegancia de Suárez, pero también para representar como uniforme la racionalidad y la luz. Helas aquí (Grecia también aquí). Frente a los populismos “barriobajeros”, que dijo Garicano, este chic blanco es perfecto. Es una camisa que lo mismo es de pensador que de entrepreneur.

A algunos les sonará a la transitiva “camisa blanca de la esperanza” de Ana Belén, pero es otro blanco. Es un blanco luminoso, exclusivo, extraibérico, afrancesado, parisino, lacoste, ideal y almidonado. Además de la ilustración, ¡Levy nos ha traido el almidón! Camisa sorollesca, brillante, encopetada y pecholobo de filósofo de acción que en cualquier momento pide una intervención humanitaria o dos y que nos alerta del riesgo que da sentido a todo, que justifica todo: “Dentro de cada uno de nosotros habita el fascismo”.


Si usted se mira en los adentros también ve al fascista.

Ah, fascismo. Por eso esa camisa blanca no es camisa, ¡es casulla apostólica y superhumanitaria! “Apostolado liberal” decía hoy un periódico. ¿Chaleco amarillo? ¡Camisa blanca! Quizás ese blanco inspiró ya a González Pons (su biografía se titulaba así, “Camisa blanca”), convertido ahora en europeísta cerrado. Esa camisa no es camisa de coger taxis, decididamente, es camisa de Cabify y con mucho cuidado de no derramarse encima la botellita de agua.

Sólo un problema se le ve. Exige mucha prestancia. El liberal español que se la ponga tendrá que tener porte o acabará pareciendo un camarero y, por tanto, un populista.

Viernes, 1 de Febrero


Ha pasado un caballero

-¡quién sabe por qué pasó!-

y se ha llevado la plaza,

con su torre y su balcón,

con su balcón y su dama,

su dama y su blanca flor

jueves, 31 de enero de 2019

Aborto

César Vallejo


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Un cinero inteligente, James Woods, ha tuiteado una crueldad a la vista:
–Kermit Gosnell, condenado por tres asesinatos de primer grado en una corte de Filadelfia, hoy recibiría una ovación de pie en la legislatura del estado de Nueva York.
En Nueva York ya se puede abortar hasta el instante del parto. “Y, sin embargo, los muertos no son, no pueden ser, / cadáveres de una vida que todavía no han vivido”, podría objetarnos el peruano César Vallejo, con réplica de Gerardo Diego (“Vallejo, tú vives rodeado de pájaros agachados / en un mundo que está muerto, requetemuerto y podrido”).
–Moriré en París / una tarde de aguacero que ya tengo en la memoria.
Hijo de un español que no pudo darle su nombre, hoy Vallejo hubiera “caído” en Nueva York antes de nacer, sólo con descubrir en la ecografía su parecido “equidistante entre Beethoven y Juan Belmonte”, rodeado de lectores pijos de Nietzsche, el loco que anticipó el gran logro (peor aún que las grandes guerras del XX) de la barbarie moderna en el siglo XXI: el eclipse total de todos los valores.
–No paso mucho tiempo con los niños de las escuelas católicas, pero no entiendo lo que los sacerdotes católicos ven en estos niños –fue la vileza que al comediante Bill Maher inspiró el video de los menores asaltados por el Indio del Bombo.

Aquí, mientras los veganos hacen vigilias ante el matadero por “el alma” de los cerdos, los liberalios permanecen suspendidos como en una “frase” de Vinteuil, que es Chomin Ciluaga: “En HB somos abortistas porque muchas mujeres abortan en condiciones tales que peligra no sólo la vida de la madre, sino también la de la criatura”.
Ese Ciluaga fue nuestro Stirner, el pensador del que robaba Nietzsche (“lo más audaz e inteligente que se ha pensado desde Hobbes”), que dice: “Si se reconoce a los recién nacidos el derecho a la existencia, ese derecho les pertenecerá; si no (como entre espartanos y romanos), no les pertenecerá”.

–El que tiene por él la fuerza, tiene por él el derecho.

Jueves, 31 de Enero


Al contraluz de luna limonera,
tu arista es el bisel, hoja barbera
que su más bella vertical depura.

miércoles, 30 de enero de 2019

El Gaitu en la jubilación



Con el Tito de Oro en la Antigua

Con la prensa
A la puerta del cuartelillo

Francisco Javier Gómez Izquierdo

        A finales de los 60 llegábamos tiernos infantes de los pueblos, y creíamos que llegábamos a Burgos. Rodeados de trigales, campos de alfalfa y ovejas empezamos a pensar que nuestros padres eran más pobres de lo que parecían y que no podíamos vivir en la capital-capital por lo que nos teníamos que quedar en un pueblo de las “afueras”. Gamonal.

     El bloque de nuestro piso en Gamonal estaba solo, y desde mi balcón miraba atontado todas las mañanas la Cartuja de Miraflores, féretro a lomos de los pinos de Fuentesblancas, como si fuera un cuadro de Velázquez. Frente al bloque había unos chalets de aviación, a la derecha un camino muy ancho, más a la derecha un cementerio y después la iglesia del pueblo.  Nuestra Señora de la Antigua, que por enero era tan pueblo como el nuestro, con su Cofradía de S. Antón de más de cuatro siglos, hoy ya de más de cinco, el reparto de titos y la fiesta de las Candelas con sus verbenas de pasodobles a las que venían los de Burgos y los liantes del barrio S. Pedro.
       
Así empezó Gamonal y lo vimos crecer nosotros, hijos de aquellos “proletarios” que en verdad tenían prole y que tan agradecidos hemos de estar a los sacrificios, fatigas y renunciaciones que nos dedicaron. Vimos cómo se unían la Mil viviendas y Gamonal cuando el pueblo se convirtió en barrio; cómo nacía la calle Eladio Perlado en las huertas de tras la iglesia; cómo íbamos haciendo cuadrilla en los billares del Aincar...

     Creo que empezamos allí. En el Aincar donde el Gaitu tenía dominada a la máquina del pin ball siempre con diez partidas extra. Con trece o catorce años nos contrató un hombre para vender kases y cervezas El León en la plaza de toros por los Sampedros y en aquel gremio de temporeros (vendimiadores en Cárdenas, la Rioja, limpiadores de gallineros, limpiadores del Arco de Santamaría que hoy nos dirían restauradores, todos trabajos por cuatro perras) empezó a fraguarse la cuadrilla. Se fue añadiendo gente de la que se puede usted fiar y a la que por lo general gustaba el fútbol. El Gaitu y un servidor nos hicimos notar pronto porque lo nuestro era de una drogadicción enfermiza y cuando nos quedábamos como abducidos mirando a un desconocido aún Juanito entrenando contra la pared norte de tribuna o a Kresic repartiendo magisterio en El Plantío, Melquiades se reía de nosotros y nos lo soltaba: “estáis modorros los dos”. El Gaitu y un servidor mantenemos que la cuadrilla es de admirar porque en ella no hay nadie que sea mala gente y lo más bonito de todo es que en Gamonal, nuestro barrio, así lo entienden.
    
Nuestro barrio es más de Gaitu que de ninguno de los nuestros porque El Gaitu es allí una autoridad reconocida ya hace cuarenta años cuando hablaba de fútbol con el Gráfico argentino, el Don Balón, el As Color, los pósters del diario Pueblo a mano...; la cofradía de S. Antón (el Gamonal pata negra) le ha dado el Tito de Oro como a un Papa o a un Rey; todos le saludan como a un patriarca gitano y no hay nadie en Gamonal que no sienta su jubilación. Sus policías le quieren como a un padre, mejor como a un abuelo, y le respetan porque no ordena como chusquero. Con su ejemplo transmite la autoridad que sólo le es dada a los elegidos y se resume en “si lo ha dicho Juanjo, será así”.
      
Creo que sus policías le han sacado unas lágrimas y le estoy viendo con un “joé macho..” emocionado cuando me cuente detalles de estos días. La congoja sentimental con sus compañeros va a ser pequeña al lado del reconocimiento del barrio al verle hoy en la portada del Diario de Burgos y saber que en todos los bares al coger el periódico sonará el mismo comentario: “¿Ya se jubila? Con la majo y buena persona que es..” que contestará el parroquiano de al lado “joé que sí, a mí me ayudó con...”
   
De aquí a un mes nos veremos y hablaremos de las peripecias de los que conocimos en los setenta y he perdido la pista: “¿No te lo había dicho? A fulano le dio un jai del que no estamos libre nadie”; de lecturas y sobre todo de fútbol: “Qué segunda parte ayer en Valencia” “Sí, pero si no expulsan al central del Getafe..” “A Bordalás ya le tiene todo Dios marcado y Marcelino que es mas zorrín...” y centro yo y remata él.
      
Se jubila el día de las Candelas, 2 de febrero. El día de la fiesta mayor del barrio. El sábado tronarán cohetes y habrá música y yo que él me preparaba para el besamanos espontáneo que se puede organizar.

    Mereces estos buenos ratos, Gaitero.

Elecciones

Si te proponen una reunión con Barzini,
 será una trampa y quien te la proponga
 será el traidor


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El liberalismo castrosón (“mariconsón”, diría el Comandante) de la Unión Europea pide votaciones en Venezuela para dar aire (esa cuenta de protección de los árbitros corruptos en el cuadrilátero) a su compadre, el autobusero Maduro, muy tocado por una mano tonta de Trump.
En la UE, a cuyos jefes nadie vota, a las votaciones les dicen elecciones, pero elegir implica libertad, y la única libertad política que concibe un europeo es la de ir en bicicleta por la acera, y por la calzada, en uno de esos coches negros de Uber y Cabify que te hacen sentirte camino de la Lubianka.

–Si te proponen una reunión con Barzini será una trampa y quien te la proponga será el traidor –avisa Corleone a su hijo Michael en “El Padrino”.
Quien proponga la trampa de las votaciones en un país controlado por el hamponato castrista (“el medio millón de vagos del partido comunista cubano”, que dice Franceschi) será el traidor al pueblo venezolano, que ha pasado de Bolívar a Zapatero como pasan nuestros “mariantonietos” del peseto al cabifay.
–América es ingobernable para nosotros –avisó famosamente Bolívar–. Quien sirve una revolución ara en el mar. Lo único que se puede hacer aquí es emigrar. La Gran Colombia caerá en manos de tiranuelos de todos los colores. Devorados por todos los crímenes, los europeos no se dignarán conquistarnos.
Y Martí, con hermosura superior, remató:
–La incapacidad de gobernarnos está en los que quieren regir pueblos originales con leyes de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos: con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro de un llanero.
La UE (“Europa en llamas”, dice Lévy, el Lecquio de la Sofía) aspira a pararle la pechada al bicharraco de Caracas, o sea, al perraje de La Habana, con un chupito de Juncker, el meñique tieso de Macron y las consabidas moscardas españolas “de la ley a la ley”. ¡Transición! De la Constitución de Chávez a la Constitución de Hamilton, Madison y Jay.

–Weh dir, dass du ein Enkel bist!

Miércoles, 30 de Enero

Valle de Esteban

Mas, cae, cae el aguacero
al ataúd, de mi sendero,
donde me ahueso para ti...

martes, 29 de enero de 2019

El tratamiento televisivo del Taxi


ABC


Cortés



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En nombre de un gobierno que nadie ha votado, el ministro de Cultura, Guirao, a quien su valedora en el Monte, una señora bien, Cafranga, decía Guirado, y el ministro del Exterior, Borrell, para quien toda la historia de los Estados Unidos de América se reduce a “matar a cuatro indios”, han decidido no asignar un solo euro al quinto centenario de la entrada de Cortés en México-Tenochtitlan.
–Es un tema complicado –fue la justificación de Guirao, o Guirado.
Se ve que al entrar en deliberación sobre Cortés el consejo de ministros, Montero, la de Hacienda, creía estar hablando de Joaquín Cortés; Calviño, la de Economía, de Juan José Cortés; a Celáa, la de Educación, todo se le hacía Cortes de Cádiz; Marlasca, el de Gobernanza, pensaba en los cortes de tráfico de los taxistas; Sánchez, el presidente, pidió que no lo distrajeran de contar los días del ultimátum; y Guirao, o Guirado, el de Cultura, juzgaba “complicado” destinar dinero a Miguel Ángel Cortés.
De mindundis, mindundeo, y el mindundeo sanchista hace suya la versión priista de la conquista cortesiana según la cual, resumida por Rangel, Cortés es un invasor contra quien la “nación mexicana” (pre-colombina) reacciona exitosamente trescientos años más tarde, expulsando a los españoles y recuperando el hilo histórico “autóctono” sólo transitoriamente interrumpido.

–La cosmovisión leninista ha codificado fobias y mitos, más un arsenal de argumentos deliberadamente vinculados con las necesidades de satisfacción, equilibrio psíquico y autojustificación de la cultura americana.
El sanchismo es un narcisismo de charco cuyos ministros creen que un tal Cortés quiere hacerse famoso a cuenta de ellos.
–¿Quién barrenó los navíos y dejó en seco y aislados los valerosos españoles guiados por el cortesísimo Cortés en el Nuevo Mundo? –pregunta Don Quijote en su dichosa cavilación sobre la fama, viendo en Cortés su par.

Pero ¿qué ministro del gobierno ha llegado nunca a la segunda parte del Quijote?

Martes, 29 de Enero

Valle de Esteban

La rosa azul que alumbra y da el ser al cardo

lunes, 28 de enero de 2019

Un Córdoba sin remedio pierde 2-1 en Alcorcón

 Puerta de Segunda. Tal que del Málaga

 Puerta de Segunda. Tal que el Alcorcón

Puerta del Córdoba

Francisco Javier Gómez Izquierdo

        El Córdoba, mi equipo, se las vio ayer con el Alcorcón, en un partido emparedado entre el Barça de Messi y el Madrid de Benzema, futbolista éste al que se le hará justicia cuando deje el oficio. Tras la exquisita rosca del tercer gol en Cornellá dejé el televisor a mi doña y me dispuse a poner algo sobre el partido del Sto. Domingo, un campo donde caben 5.000 espectadores y que ¡válgame el Señor! está opositando para subir a Primera. Con el ánimo por los suelos, totalmente desesperanzado, no me vi con ganas de escribir y lo dejé  para mañana, que libro de la mina.
      
Hoy es otro día y sigo parecido. Veo a los equipos de Segunda flojos, flojos de preocupar, y me consumo al constatar que nuestra flojera está elevada al cubo y no al cuadrado y no sé por qué me vienen a la cabeza esas puertas de los pajares que crucé en la infancia y adolescencia para atestar hierba en la Demanda y que encuentro en los veranos remendadas la mayoría y como al aire y guardadoras de nada, unas pocas de las que mejores recuerdos me traen.
     
El mayor problema del Córdoba es la defensa. No el portero Carlos Abad, pues sólo cabe agradecer su entereza. Tenemos centrales altos que van mal de cabeza y laterales que se descolocan con frecuencia de reloj. Una jornada sucede en la primera parte y a la siguiente en la segunda, pero la descolocación está asegurada. Que no tenga consecuencias depende de la torpeza del rival pero la zozobra del cordobesismo está asegurada.
     
Ayer nos pusimos 0-1 con gol del joven Andresito, al que Curro Torres, que no sabe a quién poner, debía darle la titularidad por imperiosa necesidad, pero llegó la segunda parte y todo fue confusión en el medio y torpeza atrás. Fenomenología tan corriente entre blanquiverdes que trajo las consecuencias de rigor. El Alcorcón tiene nombre de equipo humilde y trabajador. Sus futbolistas son discretos y si se me permite un poco jornaleros. Jornaleros orgullosos de serlo y que no desfallecen hasta sudar todo lo sudable. El pequeño zurdo Nono, con la morenez de los segadores de Ignacio Aldecoa es el mejor ejemplo de jornalero de Segunda: se planta, corre y centra como aprendiz con mucho interés y es cosa que agradece su público y sus delanteros, para un servidor lo mejor del Alcorcón. Juan Muñoz, nueve sevillano que no acaba de explotar para la Primera pero que es perfecto para la Segunda en la que peregrina (Zaragoza, Levante, Almería, estuvo a punto de venir con nosotros hace dos años) remató un centro de Nono para el 1-1 ante la pasividad general de los nuestros, y Víctor Casedesús, veterano hondero balear que presta sus últimos servicios con vergüenza y atrevimiento en el regate hizo el 2-1 final tras otro centro sin oposición desde la derecha de Borja Galán, un exatlético talentoso que no suele ser titular.
     
La Segunda División es oficio y aunque para un servidor en el Alcorcón no encontramos maestros, sí los hay aplicados y perseverantes en su parcela. El primero el portero Dani Jiménez, que donde más jugó fue en Miranda de Ebro; después los centrales Burgos, argentino de agresividad reconcentrada, como corresponde a los de su cuna, David Fernández, ejemplo de perseverancia a sus 34 tacos, la misma edad de Bellvís que tuviera días de gloria en Primera con Tenerife y Celta. El otro lateral, Felipe Alfonso, acaba de dejar el filial del Villarreal y aún no se ha cambiado el nombre telenovelero.  Por la derecha, el 8 antiguo,  juega Sangalli, la única concesión a la modernez estilística que en vez de la rotunda cabeza del hermano del ictus en la Real, gasta cabellos al viento cuidadosamente descuidados como su colega Odriozola. Toribio es el capitán en un equipo donde el capitán tiene que ser el mediocentro. Recio, esforzado, estajanovista, mandón... para capataz le acompaña hasta el nombre. Nominados los delanteros, dejo para el final a Eddy Silvestre, uno de los futbolistas más extravagantes de la Segunda. Hace años, de muy joven, su representante lo colocó en el Milán y negoció cesiones en Primera al Granada y al Éibar  de las que ambos escarmentaron. En Córdoba nos desesperó su lentitud y simpleza. Por Tarragona, también más pena que gloria y el año pasado acabó en Alcorcón donde no jugó nada. De modo incomprensible esta temporada es titular y he leído crónicas que hasta hablan bien del gigantón internacional por Azerbaiyán. Ayer fue el que un servidor conoce. Ése que estorba en momentos clave y que nos hace llevar las manos a la cabeza. En fin que el Alcorcón no es mejor que el Córdoba y con ganar tres partidos está salvado. La diferencia está en amartillar la puerta de casa y por supuesto cerrar las ventanas, para que no se nos cuele lo que no queremos.

Una de Monty Pintus

Antonio Pintus


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Ya tenemos la versión oficial de la ruina del Real Madrid en las competiciones domésticas, Liga y Copa del Rey: los picos del Doctor Pintus, Antonio Pintus, el profesor turinés de judo que contrató Zidane para ganar sus tres Champions. ¡Las tres Champions de Pintus!
Desde que no se exige ganar la Liga para jugar la Champions, el Madrid comienza la temporada en febrero, que es cuando las espinacas de Pintus obran el milagro de la floración muscular para disputar con garantías el trono de Europa. Este Madrid, pues, se comporta como el galgo “Cigüeño” del Séneca. ¿Injusticia?
–No; justicia pura –explica el mimo Séneca–. El galgo corría en el llano de “la Ina”. Usted sabe que en él, rompiendo la igualdad de la gran sabana verde de tréboles y gramilla, hay un solo mechón más alto, formado por unos escaramujos y una zarza lobera. Cuando las liebres se han visto acosadas por los galgos en varias direcciones, sin caer en sus dientes, acaban siempre refugiándose en esa trinchera de ramas y púas que les sirve de perdedero. Muchas se han salvado allí... El “Cigüeño” ha corrido demasiadas veces en ese llano. Cuando le soltaron hoy, para la prueba, mientras su compañero se disparaba tras la liebre, el “Cigüeño” se fue con un trotecillo casi sonriente, y, desentendiéndose de la carrera, se plantó a la vera de la zarza. Allí esperó a pie quieto. Créame usted, don José, que me pareció que se sonreía con su larga boca negra de diablo. A los pocos minutos, la liebre llegó a refugiarse en la trinchera. La cazó de un salto... Momentos después, el señor marqués, que era juez de la carrera, lo descalificaba con lágrimas en los ojos. Me lo trajo con pena, y me decía: “Se trataba, amigo Séneca, de ser ligero, no de ser listo”.
El Madrid de Zidane estuvo tres años siendo el galgo más listo. No fue el único, pues año hubo que ganó la Champions sin haber ganado la Liga y cruzándose en todos los partidos, incluida la final, con equipos que tampoco eran campeones de Liga.
Se trata, decíamos, de ser listo, no de ser ligero. El Madrid tenía al listo en Zidane, y además, para ser ligero, a ese Pintus recuperado ahora por Solari para sacar al equipo de la quiebra física en que lo dejó Lopetegui, aunque quizá habría que escuchar a Lopetegui.
Luis Aragonés decía que la Liga se gana en el último mes de competición, pero eso era en su época, cuando la Liga la peleaba todo el mundo. Ahora, con galgos tan zorros como el madridista, que se reservan para Europa, la Liga está ventilada en octubre, pues el método Pintus no empieza a dar su fruto hasta febrero. Por San Blas a los chicos de Pintus verás.
Mas no se crea el piperío que Pintus es un Copérnico de la gimnasia, pues también Franco tuvo a su Pintus de la enseñanza: se llamaba Julio Rodríguez y permaneció siete meses (de junio del 73 a enero del 74) en el puesto de ministro de Educación y Ciencia. Dominaba siete idiomas (su sucesora Celáa apenas sabe hablar el materno) y era doctor en Ciencias Químicas y catedrático de Mineralogía y Cristalografía, aunque la posteridad lo recuerda por su reforma del calendario universitario, el “calendario juliano”, por el cual el curso iba de enero a diciembre, con un período vacacional de seis meses (junio-diciembre), un sistema importado de Australia. Sus ventajas eran que la “repesca” tenía lugar en diciembre, con profesores y bibliotecas a disposición de los alumnos, cosa que no ocurría en verano, y de paso se aligeraba, en una época de brutal crisis económica, la carga financiera del Estado, cuyas universidades debían incorporar un Bernabéu de estudiantes cada otoño.
Julio Rodríguez traía sus ideas desde Australia y Antonio Pintus viene con las suyas desde Turín, en cuya Juventus lo conoció Zidane. Los futbolistas están con Pintus tan entusiasmados como los estudiantes con Rodríguez. Lo cierto es que la edad dorada, competitivamente, del fútbol italiano fue su proverbial (“porque sus pies corren hacia el mal”, leemos en los Proverbios de Salomón) fútbol físico: en las eliminatorias te sacaban del campo a caderazos. Cuando aquello se vino abajo, la gente echó la culpa a la campaña gubernamental contra el doping, como ocurriera con el ciclismo.
Pintus es otra historia. Solari, que ha organizado su Real Madrid sobre la piedra de Lucas Vázquez, tiene a Pintus para que, a base de test, los test de Pintus, el Colibrí de Curtis crezca hasta sustituir con éxito a Cristiano Ronaldo.


Julio Rodríguez

MORATA VUEVE A CASA

Morata vuelve a casa, que es Madrid, pero ahora en el Atleti, y ayer desayuné en un bar de piperos escandalizados porque Morata se las echa de “indio” de toda la vida. “Yo empecé jugando en el Atleti y la gente que sabe de dónde vengo sabe mi historia y lo que significa para mí esto”, declaró el delantero centro en lenguaje de estilo cristológico. Después de todo, queriendo decir lo mismo, Alfonso Pérez fue en su día más al grano, cuando al dar el paso desde el Betis hasta el Barcelona declaró ser culé de toda la vida, incluida su vida infantil en la cantera del Madrid. El piperío remedia estos contratiempos sentimentales con cánticos de “los jugadores / no sienten los colres /, los jugadores…”

Lunes, 28 de Enero

Valle de Esteban


Señas de una belleza superior

Grandes los ojos son, la vista breve,
(o amor la abrevia, porque a herir apunta);
arco es la ceja, y el mirar es punta
a quien amor sus vencimientos debe.

A su mejilla el nácar nácar debe
adonde en llamas de coral difunta
fuera la rosa, mas su incendio junta
a la azucena de templada nieve.

El arte es superior, pero sin arte
el ingenio es acierto y no es ventura,
el andar es compás y no es cuidado.

De tantas partes no presume parte;
hermosa pudo ser sin hermosura.
Yo, sin amor, viviera enamorado.

GABRIEL BOCÁNGEL SONETOS

Felicidades al editor


Yo no cambio tu ananás por mi limón,
yo no cambio tu salmón por mi salmonete

domingo, 27 de enero de 2019

La Europa de los ocho días

Macron-Júpiter


Hughes
Abc

Vaya por delante que conceder un plazo a Maduro es concederle tiempo para más represión. Es algo decepcionante y que avergüenza. Es también reconocerle legitimidad para convocar elecciones o para participar en una transición, que sería una transición hacia la no democracia. Pero más allá de eso, que está más que comentado, hay algo muy extraño en la forma en que Europa ha manifestado su demorada posición: concediendo un plazo, como si derribar un tirano fuese un procedimiento administrativo.¡Máximo burocratismo!

Hay algo profundamente europeo o más bien europeísta en este plazo. Creo que la palabra europeísta se aplica mejor a lo propio de la UE. Algo de Europa es europeo, algo de la UE es europeísta. Lo europeísta es sólo una forma temporal, institucionalizada, mostrenca y terca de lo europeo. Bien, pues esto del plazo es muy europeísta. Hay algo como imperial en ese “conceder” un plazo al otro. ¿Qué va a hacer Europa? ¿Invadir Venezuela con bailarines de Eurovisión? Es a la vez seudoimperial (más imperial que imperioso) y a la vez arbitrario. ¿Y por qué ocho días?

Al escuchar a Pedro Sánchez me lo pregunté. ¿Ocho como los Ocho días de Oro de El Corte Inglés? Al ver que también lo hacía Macron ya se vio que era algo continental. ¿Pero por qué ocho? Todo lo europeísta es complicado y en letra pequeña. Seguro que hay alguna razón estipulada y fijada en algún sitio, pero así de primeras no se le ve el sentido. ¿Por qué ocho y no diez o siete o tres?

Le han dado a Maduro una semana de ocho días, como la canción de Los Beatles. La semana de 8 días es un ideal, pero realmente hubo semanas de 8 días. Los romanos las tenían así. Al noveno día había mercado, así que medían el tiempo con períodos de 8 días. Esto lo cambió definitivamente el Emperador Constantino, que estableció la semana de siete días (como Dios manda y como el Sol manda) y adoptó el cristianismo. Así que Macron y los demás, esta Europa extraña, al darle a Maduro una semana de 8 días han reinstaurado un paganismo, una unidad temporal de tiempos precristianos para el absoluto mal comunistoide de Maduro. Macron-Júpiter, como le llaman, le ha dado a Maduro la semana pagana, la semana jupiterina del dios romano.

Al hacerlo han asomado la patita. Es una Europa de ocho días, ordenada en función del mercado (hito del noveno día, mandan los mercaderes) y no de Dios o del centro cósmico del Sol. ¡Roma de ocho días! ¡Roma preconstantiniana! No es una nueva Europa carolingia, es una Europa precristiana, jupiterina, económica, paganizada e irreconocible.