sábado, 20 de diciembre de 2014

Sábado, 20 de diciembre

Valle de Esteban
-Parece que hoy ya pega
COMO LO OYES (Graja, Cuenca)
José-Miguel Ullán

viernes, 19 de diciembre de 2014

Cuba

La socialdemocracia en Tropicana


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La socialdemocracia consiste, esencialmente, en no creer en nada, y sólo así se explica que Obama (un líder de nuestro tiempo, como Merkel, Blair, Hollande o Zapatero) haya optado por una rendición glamurosa ante lo que García Domínguez llamó “la Corte del Rey Sol y Menores a Buen Precio”.

En octubre del 81, Jack Lang, el ministro de Mitterrand que se bañaba en leche de burra, pasó por Cuba camino de la Unesco, donde echó un discurso que anticipó la demagogia de Obama:
–Cuba es un país valiente que construye una nueva sociedad. La cultura es primero eso: el reconocimiento para cada pueblo de elegir libremente su régimen político.
Y a llenar la bañera de leche de burra.

A Obama, que ya fue a Viena a pedir perdón por “no hablar el austríaco”, sólo le resta ir a La Habana a pedir perdón por “no hablar el cubano” antes de cambiar la estatua de Lincoln, que después de todo era republicano, por la de Fidel Castro, que en los medios periodísticos también tiene un “respetito”, que diría Tania Sánchez, como libertador.

La Guerra Fría empezó con Truman negando a Stalin el Plan Marshall (ya ves, Prada, que hasta en eso nos parecemos los hijos de Berlanga a los hijos de Eisenstein) y terminará con Castro entregando a Obama las llaves del Tropicana.

Los cubanos seguirán sin poder salir de su isla, detalle que no estropea al periodismo de vanguardia el titular “Cae el Muro”, y a la foto de Reagan y Wojtyła echando abajo el muro de Berlín opone, que es de lo que se trata, la foto de Obama y Bergoglio tirando en La Habana la muralla de Jericó, que vendría a ser, sin gracia, como la sábana que Claudette Colbert colgaba entre su cama y la de Clark Gable en “Sucedió una noche”.

En “las aguas heladas del cálculo egoísta”, la socialdemocracia triunfa por ser religión de un solo dogma: el dogma de que todo es relativo.

Principios, ¿para qué?

Como dijo del arte Juan Soriano, los principios son “como que se te metió una hormiga en el culo”.

La Navidad del 26

Alumnos del Ardingly College, West Sussex,
 yendo a casa en vacaciones de Navidad
 1926

Cielos decembrinos

 Cartuja de Miraflores

 Sierra de la Demanda

 Burgos

 Quintanilla de las Viñas

 Las Merindades

 Barbate
F. J. G. I.

Wine is a mocke

Jan Steen

Los muertos y las muertas. Karl Popper



KARL POPPER
1902-1994

Karl Popper quiso ser músico, pero cayó en la filosofía, donde se le atribuye la paternidad del racionalismo crítico. El 25 de Octubre de 1946 coincidieron en Cambridge Russell, Wittgenstein y Popper, que impartía una lección. Con el atizador de la chimenea en la mano, Wittgenstein, trece años mayor que Popper, desafió a éste a que pusiera un ejemplo de norma moral. Popper replicó: “No amenazar a los conferenciantes invitados con un atizador.” Wittgenstein, en un ataque de ira, arrojó el atizador y abandonó la sala dando un portazo. Popper escribió: “No creo que hayan existido nunca sociedades mejores que las occidentales. No son perfectas, pero están abiertas a las reformas, incluso ávidas de reformas.” Y advirtió: “Es hora de hacer la guerra por la paz. El peligro de las armas atómicas debe suprimirse por la violencia, si fuera necesario.” Cultivó el sentido del humor, que, al decir de los chestertonianos, ha sido desde la época del Libro de los Proverbios el martillo de los idiotas.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Viernes, 19 de diciembre

Valle de Esteban
-Desde luego, esto del arte es una filfa
COMO LO OYES (Madrid)
José-Miguel Ullán

El aquelarre de Gamonal

F. J. G. I.

jueves, 18 de diciembre de 2014

La magia de las nuevas paradas de la EMT

Avenida de los Toreros
Ayer, 27 grados

Avenida de los Toreros
Hoy, 45 grados

Merienda en la Milla de Oro

Calle de Serrano

Velatorio copero

Francisco Javier Gómez Izquierdo

     La Copa del Rey es un enfermo al que ya nadie hace caso y al que se deja morir con disimulo como a un exdrogadicto malhablado que duerme dos portales mas allá del mío y al que su madre no ha tenido más remedio que echar de casa con los papeles de un juez. La Copa del Rey es para el equipo modesto como la lotería de Navidad y así como los pobres soñamos con el gordo mirando una papeletilla con cuatro euros en el número de la Cofradía de la Merced, más un euro para pagar el manto del paso, el presidente del Guadalajara sueña con el Madrid y el del Huesca con el Barcelona para tapar los desconchones de sus economías.

    Para Madrid y Barcelona, la Copa ya se ha convertido en un marronazo de campeonato. Jugarla es arriesgarse a un ridículo insospechado e intempestivo y ganarla una obligación. La peor ocurrencia que podía albergar la sesera de los que mandan en el fútbol es anticipar los cruces desde dieciseisavos, y así como cuando el niño descubre que los Reyes son los padres, los entrenadores del montón juegan las eliminatorias con  futbolistas que no importa que se lesionen y sin enfadarse si caen eliminados porque al Barça y el Madrid solo los verán en la final... en campo neutral. ¿Qué ilusión podemos tener cordobeses o granadinos, si sabemos que no nos van a traer la bicicleta porque el Barça y el Madrid van por el otro “lado del cuadro”, como dicen en el tenis?

 El mejor modo de revitalizar la Copa es el partido único en el campo del equipo de inferior categoría o en casa del peor clasificado de su misma liga. Repartir la taquilla y aplaudir las heroicidades de los Novelda, Alcorcón y Toledo, porque aunque pueda parecer injusto a los equipos de primera ¿Acaso les es rentable el actual modelo? ¿Por qué no apostamos por una competición que no se parezca a la Liga y podamos vivir la extraordinaria experiencia del partido único donde sólo cabe vencer o morir? ¿Por qué no se da una oportunidad del menesteroso?

       En estas disquisiciones pasamos la noche burgalesa en las gradas de El Arcángel porque el Córdoba-Granada no lo vimos. Escuchamos que Caparrós y Djukic sacaban a sus chicos reservas. Intuimos un salto de un rumanito del B llamado Florin, que cabeceó un balón fantasma para el 1-0. Luego se dijo que falló el portero Oier. En el 1-1, vimos al linier de nuestra preferencia levantar la bandera, pero como el árbitro Álvarez Izquierdo se perdió en la niebla, concedió el gol de Mainz,  sin que ni siquiera la TV pudiera localizar a los futbolistas que intervinieron en el lance. En fin... que el partido fue un timo que nunca debió autorizarse, pero como la Copa es una actividad casi clandestina y no el homenaje que merece el aficionado de los equipos modestos, los escasos cordobesistas que padecimos el engaño nos pareció a propósito que la niebla diera el aire tenebroso y gangsteril que requería la ocasión.

Invertebrados



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Echado en un taxi, entre un anuncio para recuperar las erecciones y otro para recuperar las preferentes, escucho el menú del día: el tranvía de Tomás Gómez y la pasarela de los Pujol.
Estéticamente, Azcona/Berlanga (“Se vende un tranvía”) y John Huston (“El honor de los Prizzi”).
Gómez, “el Gómez de Madrid”, se siente víctima de una cacería política: no se ve en el papel de López Vázquez (Julián “El Torillo”) y señala a María Cospedal, que tampoco se ve de María Luisa Ponte (la Superiora de las Hermanitas de los Pobres).
Y los Pujol… Ay, los Pujol. Aquí es uno quien no acaba de ver a Kathleen Turner (Irene Walker, la mujer fatal) besando la mano del “derecho a decidir”, que es una mano que ya besa hasta Pablemos.
Pablemos, que es un oportunista de la frivolidad, habla del “derecho a decidir” como los teólogos del Concilio de Neponucea hablaban de los senos de los querubines.
–Los querubines -dijo uno- no tienen senos, porque, al tocárselos, caeríamos en el infierno.
Pero los senos de los querubines, dice Ramón, se admitieron por 132 votos contra 20.

Como los senos de los querubines flanea el pensamiento invertebrado de Pablemos y la mayoría de españoles, incluida su novia, la “fan” de Ortega, cuya España invertebrada, por cierto, atribuye el separatismo catalán… a que Madrid dejó de ser divertido.
La ortegada, que diría Ferlosio, no iba por ahí, pero desde Cánovas, que quería arrebatar burgueses al carlismo, hasta Aznar, que hablaba “catalán en la intimidad” por unos votos, pasando por el primorriverismo y el franquismo, la derecha siempre ha favorecido desde Madrid a los nacionalismos. Y la izquierda, por mantener dividido “el voto burgués”, también. ¿Qué iba a hacer Rajoy?

Rajoy es la hormiga que cuida al pulgón de Mas sólo porque exuda, para su sensibilidad socialdemócrata, un líquido más azucarado que Junqueras. Si no tira la toalla, es por lo mismo que no la tiró Uzcudun:

–Yo no voy a tirar la toalla; la toalla es mía.

The way you hear it, is the way you sing it

Jan Steen

Los muertos y las muertas. Lauro Olmo


LAURO OLMO
1922-1994

Lauro Olmo, “autor de un teatro social y de temblor humano”, fue autodidacto y perteneció a la generación realista de la dramaturgia contemporánea, con Rodríguez Méndez, Carlos Muñiz, Martín Recuerda... Admiró a Valle-Inclán, Arniches, la picaresca y Bertold Brecht. La obra de su vida fue La camisa, 1962, cuyo tema es la emigración en su tierra galaica –era natural de Barco de Valdeorras, Orense–, aunque de su carácter se dijera que era más seco como un berciano que húmedo como un gallego. Francisco Nieva comparó La camisa y La pechuga de la sardina –puro realismo social: revuelto, al fin y al cabo, de suculencia y lumpen– con las mejores obras de Eduardo de Filippo, e, indignado por el escaso eco oficial de aquellos títulos, profetizó: “A los incapaces de encarnar activamente el teatro de su país, Dios los castiga dejándolos sin repertorio.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Jueves, 18 de diciembre

Valle de Esteban
-Acuérdate: "Mi futura ancianidad se apoya / en un hueso de pájaro."
COMO LO OYES (Madrid)
José-Miguel Ullán

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El pedal


En Serrano no se barre porque las escobas se emplean como adornos navideños


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La derecha tiene un pedal en la cabeza que hay que reírse del de la izquierda.

Baja el petróleo, pero se mantiene la gasolina, así que crece en Madrid la bicicleta, dato que tiene a la alcaldesa bailando como San Juan de la Cruz en Nochebuena.

La alcaldesa cree que los indignados votan a Podemos porque quieren bicicletas, y lo que Ridruejo no consiguió para Franco (bicicletas para los obreros, que era lo único que le pedía), lo ha conseguido Botella para Rajoy, que, grande ciclista, ha podido anunciar con eso que la crisis ha terminado.

Detrás de la bicicleta hay medio ambiente… y dinero entero: véanse las subvenciones de la Junta andaluza al estudio de “la percepción-demanda social de los usuarios de las vías ciclistas”.
En la capital, la alcaldesa lleva libros a Usera y bicicletas a Serrano, la única calle proustiana que tenía Madrid, y que Gallardón asfaltó para convertirla en la metáfora de la autodestrucción cultural de la derecha.

No hay una biblioteca dedicada a Bernal Díaz del Castillo, autor de lo que Madariaga tenía, con razón, por el verdadero Quijote, pero la alcaldesa inaugura otra biblioteca dedicada a Gabriel García Márquez, Gabo, porque a ella le gusta leer en agosto “El amor en los tiempos del cólera” a la hora de la siesta.

En Serrano, que no se barre porque las escobas están colgadas como adornos navideños, había un carril-bici de lujo berroqueño. Pero los millonarios no iban en velocípedo a la Milla de Oro. “¡Hagamos un aparcadero!”, se diría el gestor cultural, trabajando para Podemos. Y, para aparcar bicicletas, le quitaron un carril a los autos. Y seguimos sin ver pedalear a los millonarios. Entonces, con pintura, quitaron a los autos otro carril por el que pedalea (sin rebajes de zaguanes que hagan repicar al kocsis contra el sillín) un académico para comprar el pan.

La alcaldesa igual no sabe que los indignados de Podemos no quieren sus bicicletas ecológicas, sino su coche oficial.

La militarización de María Soraya


Mariano Rajoy ha tomado la decisión de que Sáenz de Santamaría acuda paulatinamente a más eventos militares en representación del presidente. La visita a Afganistán es el comienzo de una intensa agenda castrense.

The Merry Family

Jan Steen

Los muertos y las muertas. José Escobar


JOSÉ ESCOBAR
1908-1994


José Escobar, creador de los hermanos Zipi y Zape y de Carpanta, publicó su primer texto en la revista Pulgarcito, de la editorial El Gato Negro –posteriormente Bruguera–: un cuento corto e infantil titulado La mentira. Carpanta es el símbolo del hambre feroz de la posguerra: su sueño es comerse un pollo. (Un día, por fin, Carpanta logró inmovilizar a su autor, que apareció atado con cuerdas a una silla, y comerse el pollo que soñó en todas sus historietas.) Con Zipi y Zape fue pionero en el campo de la ilustración, al otorgar el protagonismo a los niños, que siempre habían aparecido como personajes secundarios. Todas las creaciones de Escobar (además de Carpanta y Zipi y Zape, están Petra, Doña Tula, Don Telescopio, el dependiente Vicente, Rosauro, Plim el Magno, Don Óptimo y Don Pésimo y Tobi, el perro) han resistido al paso del tiempo.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Miércoles, 17 de diciembre

Valle de Esteban
La ceniza escarchada

martes, 16 de diciembre de 2014

La cucaña

Fradejas

Pablemos


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Queda medio año para el concurso electoral y ya hay cola en la cucaña.

El cucañista mejor colocado, según las ciencias demoscópicas, es Pablo Iglesias, y con razón, según las ciencias psicomórficas. Fijémonos, por ejemplo, en su forma de aplaudir.

Lo que a un zorro viejo de la acción política como Trevijano le da más mala espina del futuro timonel es que Iglesias aplaude en la línea de los hombros, en vez de hacerlo en la línea de la cintura, como los flamencos, que son los que saben. Aplaude, ay, como se trepa, y eso, en una cucaña, es ventaja.

–¡El aplauso, idiotas! 

 El aplauso, que fue la fama de Fradejas, es la coherencia de Iglesias, pues si es verdad que cada día dice una cosa y la contraria, también lo es que siempre se dedica idéntico aplauso, subrayado con una sonrisa en la que asoma (como en la de Roures), algo del castor, el castor que se hace a sí mismo, y más ahora que hemos visto su chocita de ramas al pie de Gredos (la sierra, no la editorial).

Con esas manos como de tirar tiros libres por delante cuando aplaude, más el carácter de Tania Sánchez por detrás, la suerte electoral estaría echada. Porque lo de esa mujer (que se dice fan de Ortega) es carácter. “¿Libertad para qué?” Igualdad, y sobre todo, fraternidad. ¡Y nos parecía duro Alfonso Guerra (vamos, Marlon Brando en “El rostro impenetrable”) defendiendo a su hermano Juan!

A disputarle la cucaña a Pablemos viene Albert Rivera. En señal de modernidad, lo hace en vaqueros y corbata, combinación que puso de moda Garci en la Transición, cuya santidad vindica Rivera como Tercera Vía, que no es expulsar a los partidos del Estado para encomendarlos a un sistema de representación y separación de poderes, sino montar una tertulia en el Congreso con Conthe, director del Tesoro en el felipismo, que ha leído a Camba, y con Martín Otín Petón, representante del delantero centro Torres, que ha leído a José Antonio.

Mucho jabón tendrán que echarle en la cucaña a Pablemos.

Felicidades a Jorge Bustos


The Village Postman

Heywood Hardy
 The Village Postman

Los muertos y las muertas. Eugène Ionesco


EUGÈNE IONESCO
1912-1994

Eugène Ionesco, fundador del teatro del absurdo, decía deber mucho a un estafador, Kerz, que quebró el día de la última representación de Rinoceronte en Nueva York, lo que le proporcionó la suma de cuarenta mil dólares en 1940, pero que me hizo famoso en los Estados Unidos. “Toda mi obra es política y metafísica. No ha servido a nada ni a nadie. Ni siquiera a mí mismo. No tengo respuesta a nada.” Y escribió: “Dios mío, haz que crea en Ti”. Decía: “Se viene a la Tierra para vivir. Se viene para debilitarse y morir. Se vive niño, se crece, muy pronto se comienza a envejecer y, sin embargo, es difícil imaginarse un mundo sin Dios. ¿Qué ha hecho Dios con todos los hijos y los animales que quitó a Job? Sin embargo, creo en Dios a pesar de todo, porque creo en el mal. Si hay mal, hay también Dios.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Martes, 16 de diciembre

Valle de Esteban
La espera