domingo, 23 de agosto de 2026

Bien el Córdoba. Horrible el Burgos

Víctor Sánchez, fichado del Marbella


       Francisco Javier Gómez Izquierdo

 

El viernes no me pudo el genio y bajé de los Montes de Toledo al Arcángel para ver al Córdoba que recibía al Yirona, como oigo que dice todo el mundo, y que venía  con una plantilla de jugadores de Primera División, pero que resultó un equipo triste, desidioso, decadente... Uno de Cabañeros que trabaja y vive en Calella de Palafruguell y al que la última Navidad le dije que a Míchel le habían repartido mas elogios que los que merecía, me justificó el miércoles a los buenos peloteros de su equipo, que en verdad lo son,  con el "conque" de que como tienen mucha categoría no quieren jugar en Segunda y así alguno ya está en rebeldía, otros la disimulan y el resto está a la espera de lo que pase. Con un calor y una humedad asfixiante saltaron los contrastados Alex Moreno, Fran Beltrán, el barbateño Bryan Gil, Abel Ruiz, el coreano Min Su -la temporada pasada cedido al Andorra, que creo se va a Escocia y que fue el mejor- tras el capitán Arnau, que he sentido que lo quiere el Valencia como lateral derecho. Todos conocidos, contrastados, buenos... Titular fue también Morante, al que en Burgos le veían la calidad ciertos visionarios y que a mí siempre me resultó un poco tramposo. Faltaba Ounahi, el ocho de Marruecos que seguro se va también. Stuani y Asprilla, que marcó un gol estiloso con las facilidades previas que suele propiciar el "sistema innegociable" de Iván Ania salieron en la segunda parte. Con 2-0 en el minuto 85 el talentoso colombiano recibe solo, a la espalda en banda derecha, conduce y dispara con la izquierda firmando un precioso gol. Me di cuenta que ni lo celebró y sus movimientos parecían decir "déjenme marchar". Es bueno este Asprilla. El Córdoba estuvo bien. La llegada de Diarra ha dado empaque y ha arreglado la obsesión del míster en la presión. Diarrá lo hace con inteligencia, obligando al zaguero a salir con el pie malo pero Ania le exige mucho durante todo el tiempo. ¿Cómo este hombre ha podido pasar por Tenerife y Cádiz sin recibir la consideración que merece? No resulta elegante pasar lista a sus entrenadores en estas dos últimas temporadas. Dos a uno. Tres puntos para el Córdoba y me sigue gustando, como en El Plantío, el punta Víctor Sánchez. Isma Ruiz, al que Bordalás ha echado el ojo, extraordinario junto a Diarrá. Diego Bri como once y Carracedo de siete sobrados para la Segunda... y al que tengo fe, a pesar de sus extraños antecedentes es al zurdo Tasende, aquél que en el Villarreal lucía de arapahoe, y que a mí siempre me pareció pelotero de talento.


    Acabo de ver al Burgos. El equipo se ha debilitado. Echo mucho de menos a Atienza, que ya es ídolo en Leganés. Ayer jugó por tres en el Carlos Tartiere. Para sustituirlo han venido al Burgos Grajera y sigue Galdames, dos mediocentros que me llevan a un desaliento sin cura. Fuera Atienza, Miguel, Íñigo Córdoba, Morante y creo que también, en breve, Lizancos, al único que veo "potable" es al extremo Llabrés, al que no le llegan balones. Nada más empezar el Spórting - Burgos en El Molinón he buscado a Andrés Cuenca, un central de 19 años de Adamuz, el pueblo de los 45 muertos en las vías del tren, y que alguno de mi peña conoce a la familia que se entusiasmó el día que, con 17, Hansi Flick lo puso en Champions sustituyendo a Íñigo Martínez. Cuenca, al que se distingue rápido por su altura y el trastoleo de su melena de paje medieval controla un balón, mira y ve al bullicioso Otero, nueve al que le han buscado competencia en el rambleño Antonio Casas tras su triste periplo veneciano, colocarse entre Sergio Sánchez -este central me pone nervioso- y Saúl y allí manda un cheque al portador que el colombiano sólo tiene que tocar para cobrarlo. Gol. Uno a cero y nada hasta el final. Partido horroroso del que no merece la pena contar nada porque no ha habido nada. Me preocupa el Burgos. En Segunda no hay equipos tan dadivosos como el Córdoba de la primera jornada. Esperemos que sea sólo falta de ritmo de principio de temporada.