jueves, 4 de abril de 2019

Jubilación



Galería, Centro y Locutorio
 La Modelo. Barcelona. Visitable


Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Hoy, San Isidoro de Sevilla, de León y Cartagena es mi primer día de jubilado. Estoy más o menos sano, como bien, ando suelto y como me resulta difícil acomodar la voluntad a los usos del siglo y por lo tanto no tengo “proyectos”, ni “actividades” a desarrollar, ni pienso en cómo  “diversificar” mi tiempo ni pamplinas semejantes, me conformo con que de aquí en adelante siga con fuerza y ganas de acudir cada cierto tiempo a Burgos, Cádiz y los Montes de Toledo, vivir en Córdoba atendiendo los requerimientos de mi doña y mi chico, mi fútbol, mis libros y, ¡qué demonios!, como hasta hoy... lo que caiga y me manden.

     Debido a un compromiso de confidencialidad que acato, si no con mucho gusto sí con el respeto debido, he vivido situaciones muy de cerca que han tenido que ver con la historia de España de los últimos 40 años. Mi mina de Salmonetes..., como la mayoría ya conocen, es la cárcel, y mi galería fue en ocasiones tan sobrecogedora o más que la que soportaran leoneses y asturianos. En la dura mili fui telefonista en Ingenieros de Loyola en S.Sebastián todo el año 1980 -repasen los asesinatos- (me licencié en enero de 1981), donde me nombraron centinela eterno en una centralita por la que pasaron muchas  conversaciones subidas de tono. Les juro que en días de crispación, cuando la turba gritaba ante la frontera del Urumea, desobedecí más de tres veces al coronel –Olázabal Yon se llamaba-, que por teléfono me arrestaba a voces al calabozo porque no conseguía línea con Aldapeta, el cuartel de la policía. Él mismo y demás mandos que allí vivían, quizás por mi aspecto de seminarista o por la firmeza con la que pedía el importe de sus llamadas mensuales, no sé si se compadecían o me apreciaban de verdad, pero el caso es que muchas noches después de llamar a la familia y emocionarse, lo mismo me hablaban de sus batallas africanas, del feo que les había hecho una nuera o el accidente de moto de un hijo, pero recuerdo que sus palabras arrastraban mucha tristeza y sobre todo una soledad que ellos sabían amenazada de muerte. Yo mismo hablé con militares media hora antes de que los asesinaran.

      Al poco de licenciarme y en vista de que ser eventual en los trabajos no tenía futuro, mientras descargaba pescado por la noche en un almacén de Burgos preparé las oposiciones a funcionario de prisiones y entré en Carabanchel en tiempo de motines, cuando ya era presidente del Gobierno Felipe González. Años duros los 80 y principios de los 90. Duros por la heroína y el contagioso SIDA sobre todo, que se llevó a tanto joven por delante y enterró a tantas madres en la desesperación que reconozco que los que veíamos a unos y a otras todos los días, se nos encalleció el corazón y sólo cuando repasábamos los últimos fallecidos nos removíamos ante plaga tan dañina. Hace poco, con un superviviente de “l’abuja” hicimos un recuento extraordinario de bajas cordobesas y malagueñas mientras paseábamos por el patio respetados él y yo por tanto “talego encima”.

     En cuanto a los terroristas presos hemos pasado de que se nos ordenara -los gobiernos del PSOE y el PP- retirar por ejemplo insignias con la bandera de Euzkadi de las celdas -“tu muerte me sale gratis”, nos decían-, a facilitar terceros grados de compleja asimilación en la sociedad y por supuesto en los funcionarios... pero de este tema prefiero no hablar. ¡Lo que nos exigieron y lo que se regala!

      He conocido tres cárceles ya derruidas: Carabanchel, Pamplona y Córdoba “la vieja”. Me retiro en la nueva de Córdoba, prisión donde la vida no tiene nada que ver con la que se vivía cuando empecé. El interno que entra “a pagar” con el propósito de llevarlo bien y no tener problemas y se compromete a que sea así, ingresará en un módulo de respeto y su estancia en prisión se asimilará a la de un monje que ha de estar atento a las horas. Eso sí, le faltará la libertad... “por la que si es preciso ha de arriesgarse la vida”.

        Me voy con el gremio presente en mi corazón porque los que en los últimos años andan mandando creo que no creen que el funcionario de prisiones ha arriesgado su salud (tuberculosis, SIDA), e incluso su vida, (ETA, motines).. en el ejercicio de su profesión. Nosotros lo hemos llevado con discreción, pero con todos ellos, ni agradecidos, ni pagados, porque los que más nos aprecian y reconocen nuestra labor, no les quepa duda, son los presos.

Lacrima Christi



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Sobrecoge ver a Bergoglio llorar físicamente por las concertinas de Ceuta y Melilla, frontera de la nación de Teresa de Jesús, a cuyo aniversario no pudo asistir porque prefirió ir a Alemania para estar en el de Lutero.
A Bergoglio le duelen las concertinas como a Cocteau le dolían el cristal de Venecia, la cerámica de Sajonia y la liturgia católica, sólo que Cocteau era un esteta, y Bergoglio, un jesuita. En el llanto jesuítico de Bergoglio, igual que en el llanto cómico de Pablemos, hay una mezcla de Laclau y Stanislavski, el del sistema para matar el teatro.
Cuando la República expulsó a los jesuitas, un krausista fue a ver a Don Suave (De los Ríos), el ministro de Instrucción Pública: “Ustedes han prohibido en la Constitución que las órdenes religiosas se dediquen a la enseñanza”. “Sí”. “Bien. Pero eso quiere decir que los jesuitas no podrán enseñar en España”. “Claro. Es lo que nos proponemos”. “Pero es que ahora han disuelto ustedes en España la Compañía de Jesús, o sea, los jesuitas. Y como los jesuitas ya no lo son, podrán enseñar”.
Para Bergoglio, España sigue siendo un país en guerra, y por eso lo evita (y lo “peronea”). Los jesuitas apoyaron la independencia hispanoamericana en venganza por la expulsión decretada por el rey de España en 1767. En agosto del 73, Arrupe visitaba a Allende y a Castro (¡el totalicastrismo!) para “discernir los diversos aspectos de tan singular proceso histórico”. En el 74 paraba en La Habana Casaroli, y dijo: “Los católicos que viven en Cuba son felices dentro del régimen socialista.” Bergoglio permanece espiritualmente disecado en ese instante casaroliarrupiano, y llora físicamente por las concertinas españolas.
Aparte la vigilia en el Huerto de los Olivos, Cristo llora dos veces: una por Jerusalén, y la otra, por Lázaro, al ver llorar a los que ama, en el hermoso pasaje de Juan:
–Y Jesús lloró. Los judíos dijeron: “¡Cómo lo amaba!”
¿No hay en El Vaticano un Iván Redondo que haya leído el Evangelio?

Jueves, 4 de Abril



Esperando a Peter Fonda

miércoles, 3 de abril de 2019

Rus in urbe



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Más camareros y menos abogados, pedía Bannon el otro día. En Soria y en Cuenca (¡la “España vaciada”!) no tienen ni lo uno ni lo otro, y han ido a buscarlo todo no a Valladolid y a Toledo, que son sus capitales autonómicas, sino a Madrid, que desde que dejó de ser capital, o así lo anunció Tierno en la TV catalana, nadie, ni siquiera Aguinaga, su cronista decano, sabe ya qué es. ¿La “región metropolitana” de Leguina? ¿El “centro del Estado” de Gallardón?

–Una realidad artificial, condenada a la existencia por la negativa de las comunidades limítrofes a integrarla –sentenció editorialmente el periódico global.

Ahora que echan de menos la cháchara de camareros y abogados, esas comunidades se presentan en Madrid (“rus in urbe!”) a leer a la Autoridad (“¿A quién defiende la Autoridad?”, era el grito de Salva en el 7 de Las Veentas) un manifiesto de Agro Vidal, decano de los cronistas de la Reconquista, que es un pilla, pilla por Castilla con marsellesa de la Ronda de Boltaña: “¡Defiende cada escuela y cada hogar / Por cada aldea vamos a luchar!”.

Uno, que viene de la “España vaciada” de bolsillos, puede decir que la gente se va a la “urbe” porque en el “rus” no queda nada que pillar. Es el modelo que exportamos a América, donde el “rus” respondía a las necesidades del indiano de la “urbe”, contrariamente al modelo anglosajón, donde la “urbe” respondía a las necesidades del colono del “rus”, un “free farmer” cuyo sueño era salir con el arado en los billetes de dólar: “el pueblo escogido por Dios”, en opinión de Jefferson, cínico ilustrado.

Si la gente, en fin, huye del “rus” a la “urbe” no es por vacío esencial (“le manque d’être!”), sino porque no tiene con quién hablar, lo cual, siendo parecido, no es lo mismo por lo que la gente de la “urbe” no sale a cenar, que es por no tener de qué hablar, como explicaba Lopera, aquel personaje del Betis, a sus arrendatarios con restaurante, que se le quejaban de no llenar.
Son los enigmas del “Homo loquax”.

Miércoles, 3 de Abril

Valle de Esteban

¡cuídate, españa, de tu propia españa!
¡cuídate de la hoz sin el martillo,
cuídate del martillo sin la hoz!

martes, 2 de abril de 2019

El Zancarrón

“¿Qué incentivos tienen para el español los horrores de ultratumba que no se satisface
 con ponderarlos a solas y ha de ir a escarbar en los cementerios?”
Manuel Azaña


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El sanchismo es un estado de ánimo, parodia del de aquel “Auto de las Cortes de Burgos, o triple llave al sepulcro del Cid o divino zancarrón”, obra de Azaña, sobre cuya tumba zapatea un Sánchez de España.
Ahora el divino zancarrón es el de Franco, con Sánchez, el ágrafo sin lecturas, fantaseándose Azaña, el escritor sin lectores (en el actual gobierno no hay ni uno), quien antes de conducirnos, flaneando, a la guerra civil acertó a satirizar la querencia española a la remoción de “zancarrones y calavernas”, dicho sea en el castellano de piedra de Bernal Díaz.
Recordemos (me los recuerda Alfredo Valenzuela) los célebres párrafos azañinos del 22, con motivo de la remoción de los huesos de Quintana: “No hay duda: desenterrar a los muertos es pasión nacional. ¿Qué incentivos secretos tienen para el español los horrores de ultratumba que no se satisface con ponderarlos a solas y ha de ir a escarbar en los cementerios a cada momento? ¿Vocación de sepultureros, realismo abyecto, necrofagia? De todo hay en esta manía.”
–Nadie está libre. Quien hasta ahora no se ha dejado desenterrar, como Cervantes, incurre en falta.
Del divino zancarrón de Cervantes quedaba en la calle de Huertas, colgado de un andamio, un cartón anunciador: “Arte único. Entren y vean. La tumba de Cervantes”. Eran los tiempos en que Villapalos, criado en la vega del Arroyo de Ripas, donde la necrópolis (entre Menasalbas y San Martín de Montalbán), excavaba el Madrid de Gallardón, que hacía de arzobispo de Trajanópolis, en busca del zancarrón de Velázquez, que no estaba.
–Tengo el tronco en Sevilla, / la diestra en Burgos, / la cabeza perdida, / y mis dos muslos, / deshechos en reliquias, / por esos mundos –pone Azaña a cantar a Fernando III en su animada fantasía, corolario de Martínez de la Rosa, o Rosita la Pastelera: “no hay una tierra en el mundo / sin una tumba española”.

El Villapalos de Sánchez sería Pérez de Armiñán.
–Yo ahí no me meto –dice Bergoglio, el Papa agnóstico.

50 Aniversario de Led Zeppelin Londres Concierto Ultimate Rock

Londres, 29
Viernes





Quiero reír con Las Madres De La Invención,
sentir con Traffic and Cream, Led Zeppelin and The Doors





Banda
Jesse Smith, cantante
Ariel Ruiz, guitarra
Christian Giardino, batería
Alejandro Potter, bajo

















Foto: Debora De Canio





































Yo quiero ser igual que un Rolling Stone,
yo quiero pertenecer a aquella generación.
Quiero expresar toda mi insatisfacción
y pintar de negro la pantalla de televisión.
Quiero cantar, con Crosby Stills and Nash,
también yo quiero encontrar el precio de la libertad.
Quiero volar como lluvia 
y desgarrar la guitarra con los dientes
como hacía Jimi Hendrix,
"Manic depression, down to my soul
I don't know how but I get it".
Quiero reír con Las Madres De La Invención,
sentir con Traffic and Cream, Led Zeppelin and The Doors.
Quiero decir que ya es tiempo de vivir,
de nadar hasta la luna
y de lanzar flechas al sol.
Quiero gritar help!, help!
all my trobles seemed to stay,
but I belive in yesterday...
all my trobles seemed so far away
I just need somebody to love
I'm gonna try with a little help from my friends.

Martes, 2 de Abril


El cielo puede esperar

lunes, 1 de abril de 2019

Bendito Brexit



No es no

No ates tu p... cinta amarilla alrededor de mi viejo roble

Para entender

Bares sí, bares no



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Zidane no es sólo una mística. Zidane es, también, una moral.

–Descansé bien, no hice el idiota en los bares, sólo bebía agua –ha dicho.

Así sólo hablan Zaratustra y Zidane.

La moral (la palabra “moral” procede del latín; la palabra “ética” procede del griego), la moral ochentera de Zidane, descanso y agua, impresiona por el contraste con nuestra moral ochentera cantando con Jaime Urrutia en el “Cuatro Rosas” al calor del amor en un bar (“Los bares, qué lugares / Tan gratos para conversar. / No hay como el calor / Del amor en un bar”), en vez de quedarnos en el pasillo de casa aprendiendo a tirar paredes, como Butragueño, o a tirar ruletas, como Zidane, quien sería la “koinotès” (lo común) oponiéndose al “idiotès” (lo particular), cosa que han tratado de explicar su compatriota Chantal Delsol en la universidad, y en el fútbol, nuestro compatriota Javier Clemente, que dirigía el Combinado Autonómico y debía clasificarse para el Mundial de Francia. Le preguntaron cómo lo haría, y contestó:
–Todos los jugadores deben salir al ataque, y en seguida también todos deben irse hacia atrás a toda leche.
En ese “todos” se alza como una torre de coraje la “koinotès” frente al “idiotès”. ¿Bastaría con cerrar la cantina de la ciudad deportiva para petar la cantera de Zidanes? ¿Cómo llenar una juventud a base de siesta y agua?
Zidane debe de tener una idea de los bares que ni el Ruano de “Maxim’s”, el primer bar americano que tuvo Madrid:
–La puerta la guardaba un negro gigante vestido con una librea aparatosa y que vendía cocaína en unos frasquitos de cristal marrón que contenían un gramo y era de la casa Merck. A la entrada estaba el bar americano y el guardarropa. Al fondo, el “the-danzant” con una orquesta moderna, y arriba, en el primer piso, la sala de juego con ruleta, la primera que vi en mi vida.
La primera ruleta que vi en mi vida fue la de Zidane en TV, y luego cada día en el Bernabéu, que todavía no era un bar, aunque ya se empezaba a oír un ruido ratonero de pipas como en el “Avión” de Hermosilla, 99, “víctima de la especulación”, al decir de los prograjos, cuyos pecios se refugiaron en el “Cok”, el bar de Ruano en los 30, entonces de Emilio Saracho, “persona muy simpática que se bebía el negocio con sus amigos”, que eso es una carrera.
A Mourinho los “fake-news” lo han acusado de “desprestigiar” a Zidane por decir que, como entrenador, “no podemos hablar de carrera todavía, aunque en muy poco tiempo ha hecho lo que nadie, que es ganar tres Champions consecutivas”.
–Ahora está empezando a dar un paso en su carrera. Tiene que construir un equipo, tomar decisiones, comprar y vender jugadores. Tiene que entrenarles y darles una filosofía de juego.
¿Ponemos o no ponemos cantina en Valdebebas? Una cantina zidanesca, donde sólo se sirviera agua de los floreros, un agua mística, el agua de los antiguos, que no se refería al “líquido elemento”, como dicen los cronistas, sino a la naturaleza emocional.
Para construir su primer equipo, y dispone de cinco meses para hacerlo, su naturaleza emocional pide a Zidane, y Zidane a Florentino Pérez, a Mané, a Kanté, a Pogba (éste vendría a dirigir el juego de contrataque), a Hazard (regateador a lo Isco y goleador a lo Vinicius) y, sobre todo, a Mbappé, que va a costar al menos el doble de lo que Zidane cree que vale Kéylor Navas. ¡Ay, Mbappé! Qué cinco meses de Mbappé nos esperan, con los “fake-news” contándonos cada día la vieja historia de Benito Perojo sobre el negro que tenía el alma blanca, y tal y tal y tal.

–Allá va, calle arriba, el carro alegórico de la mañana, juntando las reliquias del mundo para comenzar otro día… Suena la campanita del Viático. Debiéramos arrodillarnos todos.
En el bar de Mou, Hommer, que nunca será futbolista, pide otra Duff.


ROMARIO, MESSI, CRISTIANO

Entre Messi y Cristiano, Romario, que ahora es senador por Río de Janeiro, no ha bajado el pulgar por ninguno: “Prefiero ver jugar a Messi, pero Cristiano está entre los cinco mejores de la historia”. En esa historia, si a uno le fuera dado escoger, preferiría ver jugar a Romario, dejando a Messi y a Cristiano para el Sudoku de los piperos. A Romario, que cerraba los bares, Cruyff le pedía goles, no tablas de sueño. Y cuando abandonemos este mundo nos llevaremos el recuerdo de su gol al Osasuna en Pamplona (asistencia con sombrero de Laudrup mirando al tendido y pase de voley-playa de Romario a la red: “Yo no hago goles; yo hago pases a la red”), el gol digno de la cámara de Lubitsch, pues te hacía entender (lo vi con un crítico de cine) lo que Bogdanovich había querido decir cuando habló del “toque Lubitsch”, cuya esencia era “su milagrosa capacidad para burlarse y celebrar aquello al mismo tiempo”.

Lunes, 1 de Abril

Valle de Esteban

En la higuera me haré, después de muerto,
un higo blanco, amor,
y tú serás curruca o benteveo,
o calandria o pinzón

¡¡¡El Córdoba ha ganado 3-2!!!

Borrosas llaves de la salvación. Románico palentino
Vallespinoso de Aguilar


Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Vicente Moreno es entrenador al que tengo mucha fe y desde el respeto que me merece un personaje forjado a golpe de disgustos creo que desde esta venturosa racha que arrastra estaba convencido de ganar en El Arcángel con su Mallorca, más por eso que llaman dinámica perdedora del rival que por poderosos argumentos futbolísticos propios, porque como vengo repitiendo en Salmonetes... a la Segunda División le falta mucha calidad.
      
Salvo dos o tres, el resto de los equipos no son mejores que el Córdoba, pero todos sin excepción se aplican en conseguir un principio básico en la categoría: la solvencia defensiva. Por tonterías que ya ni vienen a cuento el Córdoba no detectó sus hemorragias y es un desastre permanente en la zaga. Hándicap tan descomunal es fuente de segura mortalidad, pero como en la Segunda nadie es más que nadie, mientras no te disparen el tiro de gracia que es la matemática, quedan muchas jornadas en las que a los aficionados pueden brotarles úlceras, quedar congestionados o incluso morir de infarto.
     
Mi presi, sin ir mas lejos, que es de esos que no suelen aguantar un último cuarto de hora incierto en la localidad y sale a los pasillos a rezarle a su Cristo cual Lopera blanquiverde en vez de verdiblanco. Ha pasado hoy. En el estadio estábamos menos que en familia y el Córdoba, además de cambiar de salir con un nuevo portero, Marcos Lavín, ha puesto más argumentos futbolísticos que un Mallorca instalado de manera sorprendente en puestos nobles tras su reciente ascenso desde 2ªB. El partido ha tenido tensión, emoción, incertidumbre y como es de rigor en este Córdoba insanos sobresaltos.
     Resumo: 1-0.-golazo de Piovaccari tras gran jugada de Andresito, el mozo que queremos de titular y que lo es por fin. Al rato penalty claro a favor que falla De las Cuevas. 1-1 Habitual despiste defensivo que supone el empate de Aridai, ex-goleador de la Cultural Leonesa tras fuera de juego de Lago Junior . 2-1: testarazo del veterano Piovaccari de nuevo. Que conste que también en fuera de juego. 3-1 Obra de arte de De las Cuevas clavando un gol como y desde donde los colaba el Coutinho sin deprimir.
    
     Lo que parecía por fin un partido plácido se estropea con otro gol en propia meta tras un lío de piernas como los de los recreos en patio de asfalto. 3-2 y la cara descompuesta del presi con el que no sabemos qué hacer. Se va del asiento; el corazón le echa un pulso y cuando el árbitro pita el final en el 97 lo vemos colocándose sus aparejos de hincha y vestido con la ilusión del milagro.
   
 Le digo que la fuerza del Mallorca reside sobre todo en Lago Junior, futbolista que empieza a ser extraordinario tras la confianza adquirida en sus propias condiciones y en el magisterio de Salva Sevilla, ceniciento medio que fue nuestro de modo rocambolesco y que lleva más de quince años entre 1ª y 2ª. Ha gustado Estupiñán, el joven lateral izquierdo ecuatoriano que ha vuelto a España con la potencia que mostrara en Granada y Almería, desde el Watford inglés de Javi Gracia y Deulofeu, pero no me han dicho gran cosa ni el central Valejnt ni el delantero Budimir, de los que me habían hablado más que bien. ¡Ah!, Leo Suárez, el becario argentino del Villarreal, pongamos que ha estado voluntarioso y que Salva Sevilla no le deja sacar las faltas
    
 Mi presi se envalentona y nos dice que si el Mallorca con esos jugadores mira a los play off, por qué no vamos a mirar nosotros a la salvación. No quiero alarmar, pero a mí me preocupa mas la salud del presi, de Paquito y demás fieles cordobesistas con el tobogán anímico que nos espera como el equipo consiga dos resultados seguidos positivos que  todos los disgustos a los que creo estamos condenados por nuestro natural menesteroso.