martes, 18 de febrero de 2014

Muralismo


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    De la mano de los gorrillas del marxismo “jondo”, la Andalucía espiritual se afianza en el realismo socialista, aquel espanto inventado por Gorki para, miren ustedes por dónde, amaestrar a los niños de un Instituto de Enseñanza Secundaria en Valencina de la Concepción, Sevilla, donde la Junta promociona un mural de guardias civiles y falangistas fusilando a los “republicanos” del 2 de Mayo de Goya bajo la bendición del cardenal… Spínola, datos históricos verificados por Cayo Lara, el de “Marx ya lo dijo tó”.
  
En arte, los niños son conservadores: juegos, fábulas, cuentos… (El guiñol y los títeres, nos recuerda Sábato, perpetúan los personajes de la antigua comedia italiana.)
  
Y el muralismo es la forma más artística de administrarle la papilla histórica a una comunidad infantil, como hizo el gobierno mexicano con “los tres grandes”, Orozco, Siqueiros y Rivera, fieramente combatidos por el gran Cuevas, a quien treintaidós empresarias del felipismo ofrecieron un almuerzo de homenaje en Madrid.

    –Cuando me preguntaron a los postres si yo era feminista, les dije claramente: “No. Yo soy mujeriego”.
  
Guardias civiles “afusilando” republicanos en el Arco de la Macarena, guardias civiles “jugando al pato” con los nadadores africanos… Es curiosa lo selectiva que resulta la compasión en un país donde tan pocos libros vende Schopenhauer, el filósofo que hizo de la compasión lo que Esteban Ibarra de la tolerancia: un oficio.

    Del carácter deportivo de la inmigración dan fe los gritos de “¡Barça! ¡Barça!” con que ayer asaltaron el muro de Melilla los subsaharianos, acaso con el recorte de “La Vanguardia” bajo el brazo: “De cada mil habitantes del planeta, uno es catalán”.

    Para gente tan ingenua, más disuasorio que las pelotas de goma sería los guardias civiles agitando el mural de Sevilla o alguno de esos artículos de prensa que con citas de la canción del Cola-Cao hacen del muro de Ceuta el Peenemünde del fascismo español.

Mayor Zaragoza*: primero con Villar, luego con Solís y siempre con Franco


1971

1975

J. R. M.
___________
* Copresidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones

El crimen del día...

...5 de diciembre de 1891

En una taberna de la carretera de Extremadura...

Martes, 18 de febrero


lunes, 17 de febrero de 2014

Gimnasia y magnesia


Un Diego Rivera en Híspalis


@romualdomaestre

Está muy bien (esto), pero yo lo escribí seis días antes: CLICK Me siento "fusilado"

Juguetes rotos

 Calle de Gómez Ulla
Alcorque

 Calle de Gómez Ulla
Papelera

El Triplete de Flóper

Huevos


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Ahora que en las Casas de Apuestas cotiza al alza un triplete del Madrid que sería el primero, conviene recordar que el mérito de ese triplete, de producirse, correspondería íntegramente a Florentino Pérez.
    
¡El Triplete de Flóper!
    
En su segundo mandato, Flóper apeló al puntaje de Pellegrini y falló. Y apeló al genio de Mourinho, y falló también, porque Mourinho, al contrario que Ancelotti, que es una flor sin genio, fue un genio sin flor, y si de la vida aprendí algo es que el fútbol es un juego de azar. ¿De qué, si no, el gol de cincuenta metros de Aragón a Zubizarreta, o tres de las cuatro Ligas de Cruyff, o una de las dos Orejonas de Del Bosque?
    
El fútbol pasó de ser “el opio del pueblo”, como denunciaban los progres en el franquismo (el franquismo televisaba un partido a la semana), a “la cultura del pueblo”, y todo a partir del momento en que Casa Polanco se convirtió en la Casa del Fútbol, con fútbol las 24 horas y los 365 días al año (366 si es bisiesto).
    
El producto final de este formidable programa cultural es el pipero hispánico (una TV sortea cuarenta kilos de pipas entre su audiencia deportiva), como, por ejemplo, el entrenador del Getafe, Lui García, que ante el partido con el Madrid dijo dos verdades piperas como la copa de un pino de piñones: “A todos nos gusta el tiquitaca” y “Todos querríamos a un Xavi”.
    
Bueno, pues sin tiquitaca y sin Xavi, el Madrid de Flóper (todo lo ha hecho él) puede ganar su primer Triplete, sólo ninguneado por el ruido del récord de Casillas, que ha llegado a la Final de la Copa del Rey sin goles y sin paradas (Modric y un palo las hicieron por él). Un récord, pues, de cuello de gallina: de lejos parece carne, pero de cerca no es más que un hueso, aunque para la literatura pipera ese récord equipara a Casillas con Camus (Albert, que también fue portero), elevándolo a la categoría de líder moral de la nación.
    
¿Por qué todo el mundo se preocupa por Iker Casillas y a nadie le importa cómo está Diego López? –preguntó, ingenua, la hija de Ancelotti, Katia, y a su padre le faltó tiempo para ir a pedir perdón a Casillas por la “ofensa” de la joven, que, por lo visto, había tenido la desfachatez de pasar delante del tótem con las manos metidas en los bolsillos.

    ¡Ah, el guardián del boquete!

    Pero como guardián del boquete, Casillas da lugar a una literatura, la literatura pipera, muy vulgar, es decir, muy lejos de aquel “Penalti, plátano y ducha” de José-Miguel Ullán, que indagó en México los misterios del guardián del boquete en las figuras del mexicano Campos y el argentino Goycoechea.
    
Campos, “el de los modelazos multicolores”, probó como superstición a bajarse los pantalones momentos antes de la tanda de penaltis, pero sólo consiguió una tarjeta amarilla y el reniego blasfemo de la hinchada, que acabó señalando a Dios y a la Virgen de Guadalupe como agentes de sus desgracias.
    
Goycoechea fue imbatible en esas tandas por la magia de hacerse rodear de todo su equipo en el centro del campo, y allí, en el medio de la piña, “orinaba todo, todo lo que podía”.
    
Dicho sea esto como aviso, una vez confirmada la alineación de los porteros suplentes en la Final de Copa: Casillas en el Madrid, y en el Barcelona, Pinto, zumosol de Messi, que le habrá instruido en los sortilegios de la gran micción argentina.

    Orinar más lejos que Pinto es el desafío.

 Jorge Campos
(¿O Quetzalcóatl?)


GETAFE TUVO QUE SER
    Getafe, la ciudad que Camba se comprometió a convertir en nación independiente por un millón de pesetas, tiene, en la política, un alcalde cursi que prohíbe de oídas el rocanrol, y en el fútbol, un entrenador pipero que culpa a los postes de no saber ganar. Lo de la nación independiente no salió porque a Camba nunca se le presentó el millonario, pero, por la misma regla de tres, Ángel Torres, creó un club de Primera División. En su campo, por cierto, con el Santo y Canelita en plan estelar, cavó su tumba, hace un año, Mourinho, que no se supo marchar.


El miccionero Goycoechea

Una Andalucía que ni en Rentería

El mural de la polémica, inspirado en los primeros compases de la guerra civil, cuenta, desde el singular prisma del autor, el fusilamiento de republicanos junto al arco de la Macarena, por parte de un grupo de guardias civiles liderados por falangistas. Los del bando republicano caen en un charco de sangre emulando los fusilamientos del 2 de mayo.

Junto a ellos aparece el general Queipo de Llano, borracho, dando la orden de fuego, "bendecido" por el cardenal Spínola (había fallecido en 1906) que, junto a la jerarquía eclesiástica, miran hacia otro lado, hacia un paso de Semana Santa, nazarenos y hasta un "armao" de la Macarena.

"Esto no lo he visto ni en Rentería", comenta un guardia civil.

Lunes, 17 de febrero


domingo, 16 de febrero de 2014

Democracias sureñas





Francisco Javier Gómez Izquierdo

A Rafael Gómez, Sandokán, le bajó el día de los enamorados una sentencia con multa millonaria por asuntos municipales que él creía resueltos con su amiga Rosa. Empezó a bramar y aún no ha acabado.

     Para los no avisados, sepan que Sandokán era un joyero que se metió a constructor con la bendición del Ayuntamiento cordobés, la Junta de Andalucía y la Cajasur, que dicen era de los curas, pero que en el Consejo de Administración se sentaba mucha gente de progreso, conforme al parecer es preceptivo por porcentajes de los votos.
    
Rafael Gómez hizo cosas en la costa de Málaga poco legales con papeles de conformidad firmados por alcaldes costasoleños. Lo metieron en el juzgado, pero antes había levantado unas naves de más de 40.000 metros cuadrados que más parecían hangares de flota de aviones que almacén de coloniales. No hay que ser muy listo para comprender que tamaña construcción no se acaba de un día para otro en una ciudad. Según cuenta Sandokán, doña Rosa Aguilar no le paralizó las obras, y es cosa evidente, sino que le prometió arreglar, vulgo legalizar, las ya famosas naves de Colecor. “Rosa Aguilar era amiga mía y venía a mi “charlé” del Brillante a “jartarse” de  pescáito de Málaga”.
 
Como no había manera de explicar la falta de permisos en terreno vedado, doña Rosa se enemistó de repente con Rafaé -luego lo haría con todos sus colegas comunistas- y le puso una multaza de 25 millones de euros por construir sin licencias en zona rústica. Sandokán no se arredró y se metió a político teniendo causas pendientes en los juzgados. Fundó un partido, UCOR, que fue el segundo más votado en la capital. Por delante de IU y el PSOE. Ya ven ustedes el compromiso de los ciudadanos contra la corrupción.

     Sandokán pretendía la mayoría absoluta para arreglar lo suyo, pero no pudo ser. Ganó la alcaldía un joven formal y con estudios, José Antonio Nieto, al que no se cómo no  han llamado para presentarse a la Junta, y al que los antiguos colegas de doña Rosa le exigen cobrar la multa y  no está claro si derribar las naves. La desfachatez de los comunistas en Córdoba alcanza límites tan insospechados que al final no se van a votar ni ellos.

     El caso es que el alcalde ha dicho esta mañana sensatamente que Rafael Gómez no tenía que haber sido nunca concejal y que hay cosas en la democracia que habría que revisar, como por ejemplo educar a los votantes.

     Sandokán sigue a lo suyo: “...Rosa Aguilar es la mujer  más mala del mundo. Le dijo mi señora en el AVE que la tenía que dar una paliza” “...hay cosas que no se hacen a un empresario trabajador y menos a un amigo, porque cuando había que comprar un cuadro o traer la Vuelta a Córdoba qué gran amiga mía era”. “..Habrá que buscar en el fondo del mar los 20 millones, porque yo no los tengo”.
    El alcalde que sustituyó a Rosa Aguilar, el señor Ocaña, ponía en los presupuestos unos ingresos de 25 millones a cobrar por multas para que la Cajasur firmara créditos. El alcalde de hoy sabe que ni 20 ni 25. Que hay dinero con el que no se puede contar. Mientras tanto Sandokán, condenado en varias provincias, vocea y gesticula mientras prepara su asalto democrático a la alcaldía de Córdoba, llamando hermanos a los cordobeses.

Twitter y la prédica solemne


 (Colección Look de Té)

Jorge Bustos

En agosto de 2012 la periodista Laura Marcus publicó en The Guardian un artículo en el que se preguntaba si Twitter era algo más que una caja de resonancia de la izquierda global. Se preguntaba si el usuario de la red social del pajarito o pajarera virtual debía renunciar definitivamente no ya al debate ilustrado, que para eso no te da una columna el Guardian, sino a la normalización pública de las posiciones conservadoras. Al certificado ACNUR del pensamiento que van repartiendo los gurús de progreso y sus movilizadas huestes. La señora Marcus llegaba pronto a la conclusión de que sí, de que Twitter es de izquierdas, y proponía un sencillo experimento de verificación: “Como anecdótica evidencia, mira más allá de tu timeline y lee los tuits de los hashtags más populares: da la impresión de que hay un consenso de izquierdas”.

El clásico tonto con balcones a Twitter enseguida refutará esta afirmación diciendo que en Twitter hay de todo, y que él tiene un primo facha que no se corta un pelo tuiteando. Pero todas las tesis entrañan una generalización como todos los tontos un caso particular. Lo importante es que el muestreo sea representativo; observar la correlación de fuerzas y certificar una hegemonía que en Twitter, como en toda esfera pública, corresponde efectivamente al consabido discurso de la corrección política. Por otro lado, la automática censura que se abatirá en cascada sobre los tuits del primo facha no servirá sino para corroborar la tesis de la columnista del Guardian.

Un año después, en julio de 2013, publicaba Guy Sorman una tercera en ABC en la que definía la Red como “campo de batalla ideológico donde las minorías organizadas y activas se imponen a la mayoría silenciosa. La Red es antidemocrática, populista, extremista y de izquierdas la mayoría de las veces, personas a quienes ni la verdad ni la realidad importan”. Y relataba a continuación su frustrante pelea con Wikipedia: cada vez que corregía las inexactitudes que un biógrafo anónimo y malvado vertía en la entrada “Guy Sorman”, una hora después la mano negra deshacía la corrección y restablecía, brillante, la calumnia. Ante semejante ultraje el quijotesco Sorman elevó directamente su queja al inventor, el señor Jimmy Wales, a quien se encontró un día en algún guateque transatlántico. El propio Wales vino a darle la razón y le reconoció la inestabilidad de las biografías wikipédicas, “sobre todo en personas vivas”. Con humor y resignación, el bueno de Sorman apostillaba: “Si estamos de acuerdo con tal o cual autor o persona pública, es raro que vayamos a la Red para manifestar nuestro apoyo, mientras que los adversarios tienen el tiempo y la ira para hacerlo. «Cuando estamos muertos», me tranquiliza Jimmy Wales, «las biografías se estabilizan y se vuelven más objetivas»; en definitiva, basta con esperar”.

Sorman se declara liberal, y se lamenta de que la abnegada dedicación a actividades productivas niegue a los liberales el tiempo que derrochan en activismo cibernético los vagos de los izquierdistas, todo el día con la teclita, viene a decir Sorman. Yo no estoy tan seguro como el tercerista de ABC de que el vicio digital sea privativo de la sensibilidad izquierdista; pero sí coincido con él en que existe una asimetría ideológica en la Red respecto del cuerpo sociológico real. Si no aceptamos la tesis de la pereza del bolchevique, ¿a qué se debe esta hegemonía de lo rojo en Twitter que no se compadece con la del azul gaviota en votos?

Seguir leyendo: Click

Bush & Abella

El presidente  Bush recibe la noticia del ataque a las Torres Gemelas

El superintendente taurino Abella (al fondo) recibe los precios
 de los materiales de construcción en la bolsa madrileña

Domingo, 16 de febrero


Octubre, 1985

Internacional
Nº 2

"Antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley"

DOMINGO, 16 DE FEBRERO
 
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

-No creáis que he venido a abolir la ley o los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres, será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien las cumpla y enseñe, será grande en el reino de los cielos. Os lo aseguro: si no sois mejores que los letrados y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: No matarás, y el que mate será procesado. Pero yo os digo: todo el que esté peleado con su hermano será procesado... Habéis oído el mandamiento: No cometerás adulterio. Pues yo os digo: el que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior... Sabéis que se mandó a los antiguos: No jurarás en falso y Cumplirás tus votos al Señor. Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.

 Mateo 5, 17-37

sábado, 15 de febrero de 2014

Manda huevos (con el periodismo y la democracia)

Talavera de la Reina

El conflicto


El zulo


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Ayer, en un homenaje de los Amigos del Conde de Colombí al ganadero de bravo José Escolar, se habló de Fernández Salcedo, que en “Los cuentos del viejo mayoral” se quejaba del excesivo manejo de los toros en el campo, pues el contacto con los hombres les resta fiereza en la lidia.
    
Y un amigo del CSIC me aseguraba un día que ni los ratones del laboratorio (movimientos, miradas) se libran de la simpatía a que da lugar el roce entre seres vivos.

    –Con el tiempo les tomas cariño y te apena darles el chute.
    
La única excepción conocida es el etarra Bolinaga.
    
Los etarras hablan de “las cosas del conflicto” con la misma reverencia que los gitanos de George Borrow hablaban de “las cosas del Egipto”.
    
Por una de esas “cosas del conflicto”, precisamente, Bolinaga echó mano a un funcionario del Estado, que era Ortega Lara, y, como los niños que crucifican ranas, lo enterró en una caja de 2.5 x 1.8, mugrosa y húmeda, a la orillica del Deva. Ahí lo tuvo, hasta que se lo quitó la Guardia Civil, durante 532 días (con sus noches): Ortega suplicando que le matara en lo que él le daba al pacharán y (Napoleoncico de Mondragón) jugaba al ajedrez.
    
Sin ánimo de comparar “la solución final” (cadena de montaje industrial) con “las cosas del conflicto” (cultura manual, como el pilpil), sólo algún nazi escogido puede presentar ese expediente psicológico.
    
Bueno, pues el nazi, a efectos mediáticos, es hoy la víctima, y todo por decir que no le parece bien que su verdugo ande de vinos por la calle.

    Hannah Arendt descubrió que la huida de los alemanes ante la realidad fue tratar los hechos como si fueran opiniones, que es lo que aquí pretenden los bragados humoristas de “El Jueves” al vestir a Ortega Lara con la esvástica, luego, eso sí, de que bragados periodistas de izquierdas lo asociaran con Le Pen, aunque después, por supuesto, de que bragados políticos de derechas lo nombraran “heredero de Blas Piñar”.
    
Es el gas de los pantanos.

La carta de Benedicto XVI al matemático Odifreddi

 Benedicto XVI


Odifreddi

Me entero por Compostela de esta carta de mi papa, Benedicto XVI, al matemático Odifreddi, y me apresuro a colgarla en el tablón de anuncios del Café de Ocata

Los Tontons Macoutes de la Universidad (de Sevilla)


Sábado, 15 de febrero

Los domingos de ABC
Marzo, 1982

viernes, 14 de febrero de 2014

Pero... ¿qué hace Abella en Las Ventas?

 Abella, al fondo, despachando atendidos en pleno acto cultural

 Taller de ferralla

 Dúmper y arado subsolador

 El ladrillo nutricio

 Los calzos

 Muros de Jericó

 El gato (¿sobrero de Beneficencia?) sobre el tejado de gres

 Ecologismo ad portas!

 La escala de Jacob

 Mantenimiento que se desinfla

 Mantenimiento que se ronchea

 ¿Bombilla rota o guiño masónico?

 La gatera

 Tenis para abonados

 El toro por los suelos


José Ramón Márquez

No pasaba caminando por la explanada de Las Ventas desde el día 31 de diciembre, que pasé por allí camino del mercado de Ventas, a ver si encontraba un besugo que echar al horno. Verdaderamente es hermoso estar cerca de la Plaza, ver cómo se vigila el gasto público, cómo se mantiene en el mástil esa bandera negra que tiene puesta el delicioso Abella, a quien tot el mon conoce como Abeya, para no andar gastando dineros en banderas y más banderas, con lo que cuestan.

 La cosa de ir por allí fue por visitar junto a un amigo, que está haciendo reformas en casa,  el almacén de materiales de construcción que hay en los soportales de la Plaza, que nos habían dicho que funcionaba la cosa de perlas y a buen precio. Nos habían dicho que han montado ese negocio para obtener fondos con los que programar las actividades abeyanas en las salas, claro ejemplo de gestión encaminada al éxito. En cierto modo esto que hay en Las Ventas recuerda aquel famoso sucedido madrileño, cuando después de acabar las obras de construcción del paso subterráneo de la Plaza de la República Argentina, permaneció en la superfice, en el centro de la plaza, durante años, un taller de ferralla desde donde se aprovisionaba a otras obras, donde descargaban los proveedores, y en el que se realizaban trabajos sin relación alguna con la obra del subterráneo, que llevaba ya tiempo acabada. Se puso fin a aquella usurpación del espacio público municipal a manos de un auténtico emprendedor español, el día que un preboste pasó por allí con el auto oficial y viendo la actividad que se desarrollaba en el centro de la plaza inquirió sobre el fin de aquellos trabajos y, tirando, tirando se sacó que aquella industria del metal no tenía ni licencia de actividad ni autorización para usar en beneficio propio el centro de la plaza; simplemente había ocurrido que los que habían trabajado en la obra del paso a nivel se quedaron allí sin que nadie les dijese que se fueran. Luego ya se colocaron los delfines, pero eso es más conocido.

Por desgracia encontramos cerrado el Leroy Merlin de Abeya, que igual era ya tarde, pero se pudo ver lo bien organizado que lo tiene, con la maquinaria, el dúmper y el arado subsolador; y la arena apilada o colocada en sacos en un pallet, con los ladrillos primorosamente dispuestos, las tejas árabes también en su pallet con sus flejes, siguiendo escrupulosamente lo regulado en cuanto a la seguridad laboral, los materiales más frágiles en lugar aparte separados del resto por vallas de obra revestidas de tela verde; en otro sitio, la escalera que, previsiblemente, se adquirió para engrasar los goznes de la cubierta que se quiso poner en la Plaza -una rueda pinchada es nota que choca comparándola con la abeyana pulcritud del conjunto-, y más allá unos cables tapados cuidadosamente con unas bolsas negras de basura, en cumplimiento de la legislación laboral, y una barra de bar de las que se ponen en las calles de Chueca en las celebraciones del día del orgullo gay, todo lo cual forma un tierno conjunto en el que se ve que con imaginación se puede buscar otro tipo de gestión para que la Plaza cubra sus necesidades sin necesidad de echar mano del presupuesto, sólo poniendo un poco de buena voluntad  y otro poco de ese impagable ‘espiritu botiguer’ que ha traído Abeya a Las Ventas y que tan óptimos resultados está proporcionando en todos los sentidos.

Choca, frente a tanta eficacia, que hubiese quien el otro día se molestó, gente anclada en el pasado que incluso llegaron a motejar a Abeya de «Switchboard Susie» como la canción de Nick Lowe, porque estando Abeya en el Aula Cultural Antonio Bienvenida, en la Mesa de la conferencia, mientras se presentaba a la conferenciante, doña Rosa Basante, el hombre andaba aperreado con el teléfono despachando pedidos y resolviendo asuntos de importancia capital. Los ignaros y malintencionados, en vez de enfadarse, debían caer en la cuenta de que el feliz Abeya todos los actos de su vida los hace por la Plaza: «Por la Plaza, todo por la Plaza», y sirva como leve referencia en apoyo de eso el hecho de que en el libro de Belmonte que ha editado la Real Maestranza de Caballería de Sevilla se ha visto obligado a tener que firmar su artículo al alimón -porque se puede escribir al alimón-, dado que sus múltiples desvelos en preparar con meses de antelación la Beneficencia, apenas le dejan tiempo para las actividades intelectuales que le son tan caras.

¿Qué más habría querido él, que atender exquisitamente durante la conferencia de la peña Los Areneros o haber firmado él solo los folios del libro de marras? Su devoción, su entrega al trabajo bien hecho, sus ansias de lo óptimo son tales que su vida se consume en el delicado servicio a la Plaza de Toros mientras, incomprensiblemente, va creciendo el número de sus detractores.

Silvias y Lolas




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El moralismo de gorro frigio (mil veces más dañino que el de bonete eclesiástico) bracea contra la “teoría del amor” expuesta por una Infanta en un Juzgado.
    
Si hubiéramos leído al Séneca, sabríamos más del amor. Sabríamos que amar a una Silvia pálida y ausente es bello y poco comprometido, pues lo terrible es amar a una Lola dura y urgente, que nos apremia, calendario en mano: “Entonces, ¿para el mes próximo, la boda?”

    –Todo el siglo pasado transcurrió enamorándose con nombre de Constituciones, República o Monarquía, de unas Silvias ideales y decepcionándose de unas Lolas concretas.
    
En el romanticismo español, la prueba del amor siempre fue invitar a la novia a pan y cebolla.

    Y no estaba tan mal pensado: la cebolla, como sabemos por la Lozana Andaluza, “abre mucho”, pero llena poco, ahorrándonos las sobremesas, que es cuando se dicen del amor las cosas más cursis (Platón a los postres de “El Banquete”).
    
Con el romanticismo acabó la rebelión erótica (hija de la abundancia y la democracia), formulada en España por el boxeador Luis Folledo en confidencia a José-Miguel Ullán: “Lo único importante en esta p… vida es saber dónde está el hormiguero para meterla”.
    
Ya en los 70 ve Octavio Paz que la rebelión en el hormiguero significa el derrumbe de los valores dominantes. La sexualidad deriva en ideología: la industria convierte el erotismo en un negocio; la política, en una opinión.

    Y ve que la excepción erótica desaparece como tal: pasa a ser una inclinación natural. Pero que reaparece como disentimiento: el erotismo se constituye en crítica política.

    –El sexo se vuelve crítico, redacta manifiestos, pronuncia arengas y desfila por calles y plazas. Es un predicador, y sus discursos, un llamado a la lucha: hace del placer un deber.

    El puritanismo al revés.

    En estas condiciones, más el minijob que no da ni para invitarla a un vermú de grifo de Reus, hay que ser Carlos Ray Norris, Chuck, para echarse novia.

La noche de San Valentín con Vucaque & DeWollf

MADRID
Tres Cruces / Gran Vía

 Hughes & Táuler en el camión de DeWolfe 
ante la Wurlitzer Ballroom

Vucaque


DeWollf desde el tigre


EL DÍA DE SAN VALENTÍN
 
La implacable ferocidad de las guerras del hampa en Chicago alcanza su ápice el 14 de febrero de 1929, cuando siete miembros de la banda de Moran fueron alineados contra un muro y matados con ametralladoras. La matanza del día de San Valentín fue realizada a plena luz del día en lo que generalmente hablando podemos llamar el centro de una ciudad de más de tres millones de habitantes -una de las cinco mayores del mundo-; pero los asesinos entraron y salieron como si las sombras de la noche hubieran ocultado sus movimientos, sin dejar rastro ni pista. Surgieron de los abismos del hampa y se hundieron de nuevo en el silencio y el secreto del hampa, a cubierto contra la persecución, a cubierto contra la ley, a cubierto, acaso, contra todo menos contra las pistolas del hampa...

Los gansters de Chicago
Walter Noble Burns

Viernes, 14 de febrero

San Valentín

jueves, 13 de febrero de 2014

Al Eibar le sienta bien el invierno


 Alineación 
con los mejores futbolistas históricos del Éibar

Alineación 
con los mejores futbolistas históricos del Éibar


Francisco Javier Gómez Izquierdo

Hasta los ochenta, el Éibar era un club de Terceray Segunda B, pero llegó la primavera del 88 y el profeta Alfonso Barasoain plantó al equipo en Segunda. Hasta pasados dieciocho años no volvió  a descender y creo que es el equipo que más años seguidos se ha mantenido en segunda división. Barasoain tiene su altar en Ipurúa, pero tuvo que dejar un banquillo que aguantó traseros célebres por artesanos: Etxarri, Perico Alonso, Araquistáin, Blas Ciarreta, Amorrortu... Entrenadores caseros como los menús de pueblo, olvidados ya hasta por los propios aficionados eibarreses... pero Garmendia, el portero-dinosaurio, siempre estaba allí, lesionándose en los dedos con el cuchillo de partir chuletones. Incapaz de abandonar su carnicería, rechazó buenos contratos y se mantuvo fiel al equipo hasta su retirada. Fueron dieciocho años de mucha modestia y de mucho gozo para un pueblo en el que se desbravaban a buen precio los cachorros del Athletic y la Real.

   En 2006 descendió el Éibar a Segunda B y volvió a ascender al año siguiente. Dos ligas en la plata y de nuevo al pozo, hasta recobrar esta temporada su categoría favorita. A los aficionados en general les ha pillado por sorpresa el liderazgo del Éibar, teniendo en cuenta su humilde plantilla, pero este año el invierno viene siendo muy largo y al Éibar le sienta bien el invierno.
    
El fútbol en Segunda ha perdido mucha calidad y como los estudiantes logsianos, los equipos andan muy igualados en mediocridad. A falta de buen fútbol, bienvenida sea esa virtud competitiva que conocemos por emoción. Cualquiera gana a cualquiera y el Éibar, aliado con la lluvia y su general invierno, puede a casi todos los cualquieras.
   
Puso un servidor que la mejor plantilla podría ser la del Las Palmas a pesar de ciertos futbolistas difíciles de manejar, que  el Depor era muy solvente atrás y ahora, con el fichaje de Salomao, posiblemente el mejor jugador de la categoría, estará sin duda arriba. Habrá que contar con el Spórting y el Zaragoza por historia y nobleza y me parecía que el Lugo iba a ser la inevitable sorpresa de cada temporada.

    No esperaba un Éibar tan solvente, la verdad. Lo vi el domingo durante un diluvio y a pesar de los elementos no se descompuso en ningún momento. Hizo lo que quiso en El Arcángel y desde que pisó el césped todo el cordobesismo se dio cuenta de que iba a llevarse el partido. Tiene un portero tan seguro como  Garmendia que se llama Iruretagoyena, unos defensas grandes y rusticotes, entre los que destaca Navas y que buscan a dos notables futbolistas: Morales y Jota Peleteiro. El primero hace de la practicidad virtud y el tal Peleteiro despliega una calidad insospechada. Me habían llegado noticias de los extravagantes amores de este veinteañero al que no se le dio bola en el Castilla y es cosa que me extraña, después de verlo el domingo. Con el Éibar ya me sorprendió hace unos años el canario Silva, que también jugaba cedido por el Celta, en las mismas condiciones que este joven zurdo al que estoy seguro veremos el año que viene en Primera. Es de alabar el provecho que saca el Éibar de las buenas amistades.
    De cualquier forma, el Éibar tiene un grave problema, que no es otro que buscar algo más de millón y medio de euros para poder permanecer en Segunda, pues de lo contrario descendería automáticamente a Segunda B, aunque ganara en el campo el derecho a jugar en Primera División.
    
Gaizka Garitano, otro entrenador sin par elaborando comida casera es tan cabezón como el profeta Barasoaín, pero el invierno no va a durar eternamente. Ni siquiera un mes más.