lunes, 5 de agosto de 2013

El cura asesino

J. R. M.

Caducidad de la leche



 José Ramón Márquez

Y luego dicen que si las Autonomías, pero la verdad es que en todas las partes cuecen sus correspondientes habas. Esto es la leche. Si te compras un litro de leche en la ciudad de Nueva York, su fecha de caducidad se cumple en la medianoche del día cuya fecha que figura en el envase; pero ese mismo litro de leche, en Nueva Jersey, como quien dice cruzando el río, no puede ser puesto a la venta en el mismo momento que se cumpla la fecha estampada en el cartón. De esa manera se indica claramente en el envase que la caducidad de aquel producto es distinta por el simple hecho de cruzar un puente, por cruzar la bahía de Newark. El producto es el mismo de color blanco, que antes se vendía en botellas y que en el imaginario particular de los Tertulianos sirve lo mismo para puntualizar la perfección de un razonamiento que para significar la Pax Democrática, pues en la machaconamente reiterada anécdota de Churchill, una intempestiva llamada a las cinco de la madrugada es siempre, en los regímenes emanados de la urnera voluntad popular, la llamada del lechero, y nunca la de la policía política. Bien, pues esa leche blanca y en cartón -ya no hay botella que valga- puede ser motivo de denuncia contra un madrugador lechero de Nueva Jersey si se le ocurriera dejarnos a las cinco de la mañana del 4 de julio la botella que caduca el mismo 4 de julio.
 
Se suelen citar, hablando de ríos, las cuitas de los pescadores que están sujetos a diversas regulaciones, vedas distintas, acreditaciones y permisos diversos para poder pescar en un río dependiendo de si se van a situar en su margen derecha o en su margen izquierda, si se trata por ejemplo de un río fronterizo que separa Guadalajara de Madrid, pues se da la paradoja de que los peces, sin ellos saberlo, son protegidos de manera distinta dependiendo tal circunstancia de si la norma partió del palacio de Fuensaldaña o de la antigua DGS. Lo de la leche es mucho más delicado, como corresponde al espíritu de los Padres Fundadores norteamericanos, y revela la profunda convicción del legislador, de cualquier legislador, de que en aras del bien común debe tratar de llevar su norma siempre una micronésima más adelante. No me quiero imaginar a algún osado, como hay unos cuantos entre los que transmiten el calor de su propio cuerpo al asiento que las urnas y la Ley d'Hont les otorgaron, poniéndose a la tarea para modificar la caducidad de los alimentos e ir así creando otra nueva "seña de identidad" basada en el incuestionable hecho diferencial de la caducidad de los productos perecederos. 

Lunes, 5 de agosto

OLFATO

 La esencia del toreo, su mecanismo –con permiso de mi admirado amigo José María Cossío–, creo que la descubrió “Don Tancredo” vestido de estatua del comendador. Porque el toro prefiere la tela muerta, pero que se mueve, al cuerpo vivo, si está quieto. Como herbívoro que es, no tiene olfato para la carne.
MI CUARTO A ESPADAS / AGUSTÍN DE FOXÁ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

domingo, 4 de agosto de 2013

¿Quién es el verdadero Ronaldo?

‏@cenlor
@NataliaPastor lo de @AS_Relano es de traca no se acuerda cuando el decía esto y ahora le atiza a Mou

La putada de llamarse José Ramón (y no Abundio o Timoteo)


José Ramón Márquez

No es que uno se haga más comodón al cumplir años, es que lo de los aviones se ha convertido en algo desagradable, latoso y pelmazo. Se va uno a Barajas sin cinturón, para que no pite el sensible arco detector, con zapato bajo, para que no le obliguen a descalzarse, sin nada en los bolsillos más que la cartera, para no tener que usar esas bandejas roñosas con los colores de la bandera de Jamaica; pone uno todo de su parte para tratar de pasar desapercibido y, sin saber cómo, uno se encuentra con los brazos en cruz, las piernas entreabiertas y un atento guripa palpándole los contornos, mientras mantiene enfundadas sus manos en unos asépticos guantes de látex como los que usan los del SAMUR, que se agradecen sinceramente. Algo en mi persona excitó la sensibilidad del aparatejo y su inexorable aviso terminó en el consabido palpamiento, que no hay manera, por más empeño que se ponga en despojarse de cosas, de no acabar siendo señalado por un acusador pitido.

Y luego, la tediosa experiencia de meterse ocho horas y media en el aparato, que de eso lo peor con mucho es en lo que han ido quedando esos alimentos que dan para mantener entretenido al pasaje. Desde aquel famosísimo executive que dictaminó que la retirada de una sola aceituna en los menús de los vuelos de la TWA suponía un ahorro multimillonario para la compañía, se empezó una carrera de renuncias, de ascetismo, que en la actualidad lleva a que ya ni siquiera se formule aquella vieja cuestión para el viajero, amablemente planteada por la azafata: "Chicken or meat?" decían, y te daba la ilusión de que al menos te dejaban elegir un poco, pero ahora, sin preguntas, la cosa es meat o meat, como quien dice lentejas, que nadie te obliga ni a tomarlas ni a dejarlas en el plato, pero eso es lo que hay.

Y luego, de remate, después de tantas horas, la migra. Al parecer hay un delincuente al que no consiguen dar caza las autoridades federales que,¡maldita suerte!, tiene el mismo nombre que yo. Por esa causa, después de poner las huellas digitales de ambas manos, de ser fotografiado, una vez más, y de dar explicaciones sobre el viaje, hay que acompañar al Oficial de Emigración a una habitación donde los de la migra con sus medios proceden a demostrar que no hay vinculación alguna con el presunto delincuente que porta mi mismo nombre, y mientras se está a la espera del previsible visto bueno de la migra, uno se pone a pensar lo bueno que habría sido a estos efectos, que le hubiesen puesto en la pila Abundio, Argimiro o Timoteo. No se puede explicar a esos oficiales que uno viene de un país en el que asesinos convictos se pasean por las calles con total impunidad y chorizos de guante blanco se enseñorean de las tertulias, que por mucho que haya hecho ese incómodo sosias seguro que en delitos no gana a Bolinaga.

Luego, después del último trámite, llegamos al fin a la ciudad conducidos por un afroamericano (como aquí llaman a los negros) que se sacó el carnet de conducir en la consola del Grand Theft Auto. Batimos el récord mundial de velocidad en el trayecto de JFK a la 8ª Avenida a base de hacer la mayor parte del recorrido circulando a toda mecha por los arcenes abriéndose paso a base de bocinazos, para que luego digan.

Domingo, 4 de agosto

LOS TOROS DEL MORO

Me hablaron de un moro, que hace años que asistía a una corrida en la plaza de Melilla, cómo le explicaba a un compañero, neófito, el cambio de los picadores por los peones de brega:
–Ahora –comentaba– se va la caballería y viene la infantería; luego saldrá uno con una bandera (la muleta).
Era la concepción de los toros de un sargento de Regulares
.
MI CUARTO A ESPADAS / AGUSTÍN DE FOXÁ
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

"Aún en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas"

DOMINGO, 4 DE AGOSTO
 
Uno de la multitud le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”.
Jesús le respondió:
 
-Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?
 
Después les dijo:
 
-Cuidaos de toda avaricia, porque aún en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas.
 
Les dijo entonces una parábola:
 
-Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho, y se preguntaba a sí mismo: ¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha. Después pensó: Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado? Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios.

Lucas 12, 13-21

sábado, 3 de agosto de 2013

En el nombre de la Rosa

@LuisSalom
Rosa Díez en 1995 sobre los GAL: "No hay pruebas ni puede haberlas" http://elpais.com/diario/1995/07/30/espana/807055217_850215.html … pero ahora ya ha dictado sentencia contra Rajoy
 
 
A este respecto, Rosa Díez, consejera vasca de Comercio y dirigente del PSE-PSOE, no se anduvo por las ramas en sus críticas al instructor del caso GAL: "Garzón no sólo ha mancillado el honor de personas que siempre han trabajado por la paz, sino que existe un riesgo de vidas humanas. Los socialistas vascos no vivimos en Guadalajara, sino en el País Vasco, y aquí hay gente que tiene pistolas y mata. Y eso lo sabe Garzón, pero le pesa más su afán de protagonismo y revancha hacia Felipe González y el PSOE".

En su opinión, el magistrado sabe que el Supremo devolverá la causa dentro de unos meses, "porque no hay pruebas ni puede haberlas", pero para entonces, añadió Díez, "igual se tiene que apuntar algún muerto y él será el máximo responsable".

Flyboard


La Padilla guiando al Pueblo

Hughes
Abc

Viendo el robado que le hicieron a Paz Padilla, de dominguera (de domingas) en la playa y comprobando el deleite jacobino con el que ha dado lectura a los correos íntimos de Urdangarín, pensé en el cuadro de Delacroix reformulado por unos Costus que estuvieran vivos: La Padilla guiando al Pueblo.
Para Pemán ser andaluz era decir con claridades de gracia, pero esta Paz Padilla, que es desorden de ángulos sin ángel picassiano que la asista, tiene una dicción en la que los fonemas le salen despedidos como cantos; Demóstenes incorregible que fuera escupiendo sílabas, palabras que le salen cimarronas como el lomo de un tigre.

El otro día se dirigió a Peñafiel para pedirle («me estás dando caló») que se quitara la chaqueta, lo que recordó un reciente artículo en que Antonio Burgos contaba cómo en Sevilla los guiris echan fotos a los señores que aún llevan traje. Con la excusa del calor ajeno llega Paz Padilla y le descamisa a uno, como en un alipori de caló. El descamisamiento forzoso, o el chancleterismo que denunciara Ruiz Quintano, que llegó a clasificar al tiparraco madrileño por su tipo de uña. Y ambos nos llevan a la clásica «Pavana de la tía guarra» de Ruano.
En las terrazas (patio de luces hacia fuera), si uno es lo suficientemente cabizbajo puede ver un movimiento subterráneo de uñas y el oscilar juguetón de la chancla en el dedo último del pie. En este balanceo chancletil se consigue la voluptuosidad secreta de estar masajeándose en público el espacio entre los dedos de los pies.

A veces la chancla cae (¡porque hasta la chancla sobra!) y se produce el tacto impropio del pie desnudo en la vía pública. Esto es una delicia gitana. Pero habrá una delicia aún mayor en la que pensaba al ver a Errekondo caminar el Senado en sus sandalias, más romano que ninguno. La cangrejera parlamentaria permitirá el sueño estival de la razón democrática: frotar el pie, mascota juguetona, con todas sus callosidades y todas sus ternuras en la moqueta oficial.

Seguir leyendo: Click

Pomas


El dormilón, de Woody Allen


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Dice Gistau que en la calle, entre Rajoy y Bárcenas, la tentación de la gente es soltar a Barrabás, o sea, al mayordomo: lo normal en un mundo en que uno ya ni se acuerda de la última vez que, al pagar, le dieron bien el cambio.

    La hegemonía cultural fomenta en los medios la idea (con todas sus desinencias) de que la derecha son los ricos y está muy feo que roben, mientras que la izquierda son los pobres y, si roban, ¿qué otra cosa les dejan hacer los ricos?

    De aquí la simpatía mediática por el calcetín suizo de Bárcenas, la mandelización política de Otegui o el racaneo fiscal de Messi, que, como modelo para la infancia, lo trucaron en Las Vegas abrazado a la teta gigante de “El dormilón” de Woody Allen, convirtiéndolo, así, en el “icono emblemático” de la verdadera Gota de Leche, ahora que incluso para el periódico global los fetos de siete semanas vuelven a ser personas (bajitas, pero personas, como los viera Gila), con lo que eso significa.

    Significa, de entrada, que abortar ya no será como ponerse tetas, según el funcional punto de vista de la ministra zapatera Bibiana Aído, la del puñito en alto en las “raves” sindicales de Rodiezmo, donde el hermano de Juan Guerra, el mismo que asesoró en el debate del jueves a Rubalcaba, contaba chistes de Arévalo y llamaba “mariposón” a Rajoy para “descojone” de Zapatero, que ponía cara de frailecillo islandés metiendo los pies en una tina de agua templada.

–Abortar es como ponerse tetas –dijo aquella mujer absurda como un zapato impar, incapaz de ponerse en el lugar, tal que el falso Messi en Las Vegas, de unas pomas eréctiles, pero temblorosas como si fueran de mercurio.

    ¡Las pomas de los poetas!

    Durante la juerga zapateril conocí a un tipo que contrató a un asesor fiscal que le ahorrara impuestos con el único objeto de destinar la ganancia a la contemplación, cada noche, de esas pomas silvestres en los jardincillos de Venus que jalonan la carretera de La Coruña.

    Qué tiempos.

Lo veraz y la verdad

Veraz, adj. Tonto e iletrado.

Verdad, s. Ingeniosa mixtura de lo que es deseable y lo que es aparente. El descubrimiento de la verdad es el único propósito de la filosofía, que es la más antigua ocupación de la mente humana y tiene buenas perspectivas de seguir existiendo, cada vez, más activa, hasta el fin de los tiempos.
 
Diccionario del Diablo
Ambrose Bierce




38 “What is truth?” retorted Pilate. With this he went out again to the Jews gathered there and said, “I find no basis for a charge against him. 39 But it is your custom for me to release to you one prisoner at the time of the Passover. Do you want me to release ‘the king of the Jews’?”

40 They shouted back, “No, not him! Give us Barabbas!” Now Barabbas had taken part in an uprising.

John 18:38-40

Sábado, 3 de agosto

MANOLETE Y ARRUZA

Manolete devolvió la afición de los toros a Barcelona y Arruza añadió la polémica. Fueron unos años de una gran amenidad para quienes asistieron a las corridas. A partir de entonces el toreo ha empezado a hacerse en serie, se ha llegado a la monótona industrialización del espectáculo. En este momento, no queremos discutir sobre la calidad de los toreros ni de su toreo, pero sí decir que el público va a la plaza sin aquella ilusión, sin aquella esperanza, sin aquella profunda alegría que durante aquellos años tuvimos. El arte de torear estaba vivo, palpitante todavía... 
LA ÉPOCA DE MNOLETE Y ARRUZA, 1957 / NÉSTOR LUJÁN
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

viernes, 2 de agosto de 2013

Ola de calor

Rue Gascoigne

El Norte


Bansky


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Con la ola de calor, en Madrid hablamos de las cosas del Norte como lo hacían los gitanos de “las cosas de Egipto”.

    Total, que la ola de calor nos lleva a echarnos otra vez al Norte, que es nuestro monte.

    Por las mugas del Norte ha desaparecido Ternera, que empieza a ser un personaje imaginario, entre Lute en fuga y Bin Laden encuevado.

    En "Los últimos días de Bin Laden" sale un video doméstico del personaje (sentado en el suelo, envuelto en una manta, mirando la TV) que parece, antes que un asesino de masas, el abuelo de Majalrrayo esperando la llegada de los “seals” para decirles aquello de “y el Madrid, qué, ¿otra vez campeón de Europa?”
    
Quien sí está localizable es Otegui, cuyo nombre se pasea por el tuiteo de la mano del de Mandela. “Desde Sudáfrica, Nelson Mandela Bay, #freeOtegi”. Y así.
    
Es lo que tiene vivir donde la confusión (shakesperiana) ha hecho su obra maestra.
    
El hispanista John Carlin se firma biógrafo de Mandela y esta circunstancia no le impidió tuitear el día de las elecciones vascas un bonito “aurresku” por la paz:
    
–Elecciones en paz en país vasco y persona más responsable que nadie para que así sea en la cárcel, por violento. Qué país...qué vergüenza...
    
Otegui, que ya entonces baladeaba desde su celda el romance del prisionero (“yo, triste, cuitado, / que vivo en esta prisión; / que ni sé cuándo es de día / ni cuándo las noches son, sino por una avecilla / que me cantaba el albor”), hizo la gran promesa:
    
–La izquierda alcanzará el gobierno vasco primero y construirá el Estado socialista después.
    
Otegui es como otro Bansky sin pasamontañas grafiteando pensamientos (cero) en el titanio del Guggenheim.

    Los “carlines” hablan de Otegui como si fuera Mandela y del Papa argentino como si fuera Guardiola.
    
Los “carlines” han perdido el norte y nos miran con cara de reproche, que es su manera de preguntarnos cómo nos vamos de vacaciones (al Norte) habiendo niños que se mueren de hambre (en el sur).

Tampoco la Guardia Civil tiene glamour


En memoria de don Marcelino



...hace tres semanas se dio de baja en este mundo el. último chicotero, el más grande sin duda, el único que "ha muerto en el ruedo" (frase de Antonio Romero, el barman decano del lugar); es decir, a la hora del café; predicando en su tertulia, le falló el corazón: fue llamado don Marcelino Cano, ejerció de bibliotecario y de chicotero irreprochable; era enano, llevó pantalón corto hasta hace poco, y en su edad madura fue mascota de Dominguín y Aparicio a las horas del cachondeo, pero con el respeto que todos le debían por lo que él impresionaba...

Lucha de linajes

J. R. M.

Viernes, 2 de agosto

MANOLETE / LALANDA

Quien tenga presente los “mano a mano” que se vieron en Barcelona ente Manolete y el torero madrileño recordará con qué sencillo patetismo se desarrollaban. Lalanda produjo las faenas más grandilocuentes de su historia. Su esfuerzo fue agotador. Toda su capacidad de retorcimiento y de angustia artificiosa adquirió, por primera vez, un significado vivo y palpitante. Por última vez, su toreo respondió a una sinceridad temperamental porque se estrellaba ante un toreo natural y lógico, impecable y sin estridencias. Aquellos mano a mano fueron la gran campaña final de Marcial Lalanda. Acabó magníficamente, soberbio, en un acorde final de todas sus posibilidades.
LA ÉPOCA DE MNOLETE Y ARRUZA, 1957 / NÉSTOR LUJÁN
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano

jueves, 1 de agosto de 2013

Pégame, tonta

Caganer de Mariano en el Vips de Lista
Para que hagan catarsis los pijos
D. G.

Brey absoluto



Brey de breyes
(Colección Look de Té)

Jorge Bustos

Y gran decepción, claro, porque el guión no era ese. El guión que le tenían escrito a Mariano establecía que titubeara, que anunciara purgas, que se contradijera entre lágrimas, que dimitiera de una vez, coño. Pero ya va siendo hora de que los medios reconozcan que llevan años subestimando brutalmente a este político que los va a sobrevivir a todos sin una mala multa de parquímetro en el debe, a falta aún de saldar el haber. Opino que se equivoca insistiendo en la disyuntiva yo o el caos, pero de momento a Rajoy no le mueve ni Dios, y Bárcenas, Rubalcaba y Pedro J juntos le inspiran tanto miedo como a Justin Bieber la pérdida de tres fans. Hoy seguramente deseaba finiquitar el aquelarre cuanto antes para enterarse de la cifra barajada por el traspaso de Bale.

Lectura completa: Click

El compareciente



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

       Comparece hoy el presidente del Gobierno para dar explicaciones a los balizas de la ética sobre esos duros sevillanos que son los papeles de Bárcenas.
  
Los mismos balizas que afean la demonización del maquinista (el marrón se lo ha de comer la Renfe, por llamar) exigen que Mariano compulse la libreta de Bárcenas para inculparse del asesinato de un muerto que todavía no ha aparecido.

    En lo del maquinista, Llamazares, que es doctor por La Habana, Cuba, ya ha dicho que quiere una comisión de investigación porque, por sus cálculos, “el factor humano no puede ser el único determinante”, y si uno tuviera sitio en este folio me detendría a considerar las posibilidades de ese gran principio gasparino en el supuesto de que el maquinista fuera, por ejemplo, cura.
  
Mas el personaje, hoy, es Rajoy, a quien todos los balizas, una vez seguros de no haber abonado en la vida una sola factura sin IVA, tirarán la primera piedra de la dimisión.
  
–¿Y los trajes, don Mariano? ¿Qué nos puede usted decir de los trajes?
  
Madrid, en agosto y con dinero, Baden Baden.
  
Pero Madrid, en agosto y con los balizas, Nuremberg (pasado por la glosolalia de Antonio Ozores).
  
En una democracia, estos retales de Bárcenas y estos restos de fin de temporada del cuarto poder no darían sino para el redondeo de aquel cronista habanero que escribió: “Los dos tortolitos hicieron su nido pajita a pajita”.

    Pajita a pajita, el nido de España.

    Yo de Mariano les contestaría a los balizas lo que Del Bosque, dueño de una socialdemocracia salmantina, a los revistosos:

    –Soy un entrenador normal, con influencias de entrenadores humanistas.
  
Y que aten esa mosca por el rabo.

    Pero la humanísima tentación de mandar a los balizas a hacer gárgaras es un lujo sólo al alcance de entrenadores románticos (“antihumanistas”), como Mourinho.
  
Que yo no sé si este presidente será el mejor de los habidos. Desde luego sí es el que más cosas ha hecho... y con menos ruido.

Definición de urólogo

Definición de urólogo acuñada por Sofocleto, genial humorista peruano: "Especialista que te mira el pene con desprecio, te lo agarra con asco y te cobra como si te lo hubiera chupado".

Alberto Salcedo Ramos

Didactismo urbano

En la ducal Béjar

R. S. M.

Corbacho, un hombre fuera de su tiempo

 
José Ramón Márquez

El hecho de que Antonio Corbacho fuese, entre otras cosas, aficionado a los toros, le convierte en un raro personaje dentro del mundillo de los llamados ‘taurinos’ donde lo que usualmente prima es la afición a las pompas del mundo o al becerro de oro. La afición que nació en Antonio Corbacho en el tendido de Las Ventas y que le llevó a intentar ser torero no fue bastante como para que llegase a tomar la alternativa y, tras una década de novillero donde recibió algunas cornadas, decidió hacerse peón de brega donde se mantuvo dignamente y sin un especial brillo.

Sin embargo, su gran momento llegaría cuando, a través de Victorino Martín, se puso en contacto con un joven novillero de Galapagar llamado José Tomás, sobrino del ganadero, a quien modeló y con quien alcanzó el triunfo en el apoderamiento que no llegó a tener como torero. Puede decirse que la mejor influencia que recibió aquel prometedor torero, devenido en nuestros días en triste sombra, no fue la que provenía del abuelo Celestino, que a fin de cuentas lo que quería en su casa era una ‘figura’ al uso, sino de Antonio Corbacho, que le dio al torero desde el principio de su relación la armazón ideológica, la mística mucho más que el rudimento técnico, que sirvió para crear el fenómeno José Tomás. Antonio Corbacho fue el demiurgo que logró sacar de las entrañas del hombre José Tomás al personaje José Tomas.

Luego, cuando Tomás se había transformado ya en la extravagancia que es ahora, lo intentó con Alejandro Talavante, personaje de muy poca personalidad  y de muchísima menor complejidad que el de Galapagar, con quien quiso hacer una reedición de Tomás que duró lo que duró la notoria influencia de Corbacho.

Hoy, al conocer el deceso de Antonio Corbacho, es de justicia saludar en él a alguien que defendió con seriedad la dignidad, el honor y la hombría del torero y que no tuvo empacho en señalar en los taurinos a uno de los peligros de la Fiesta. Casi podríamos decir que fue un hombre fuera de su tiempo. Que la tierra le sea leve.

Jueves, 1 de agosto

MANOLETE LLEGA A BARCELONA
Por aquel tiempo, en Barcelona empezó a torear Manolete. Desde el primer momento interesó. Se le consideró un muletero con estilo pulimentado y duro, destellante en los naturales y lento y solemne en los ayudados por alto. Como matador se le aplaudió mucho, pero le faltaba un descabello contundente y eficaz. Su toreo con la capa era fláccido y sólo toreaba a la verónica. A pesar de todo, el público de sombra y gran parte de sol –que luego tanto lo tenía que denostar- lo tomó como bandera de combate ante el toro maduro y crepuscular de Marcial Lalanda.
LA ÉPOCA DE MNOLETE Y ARRUZA, 1957 / NÉSTOR LUJÁN
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Ignacio Ruiz Quintano