sábado, 21 de agosto de 2021

viernes, 20 de agosto de 2021

Ozores y Concha


Ozores, Concha y los niños

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Los madrileños han descubierto la luz cuando no pueden pagarla. Se la descubrió Velázquez, que la vio y, como explica Ramón Gómez de la Serna, ya no pudo pintar más que en “esa luz profunda y lívida con azules de nieve y grises de sombra de farol en pleno día”. Es la luz que animó a José Luis Ozores a comprarse un piso en Fernández Villaverde sobre plano.


    –Reservamos el noveno, y cuando iban por el primero, fuimos a verlo: “Mira, Concha, ¿ves aquella nube que parece un paraguas con flecos? Pues allí cerca caerá el cuarto de los niños”.
    

La luz que Ozores y Concha vieron al momento en una fotocopia sucia, no la han visto los covachuelistas de la Unesco en siete años, que es casi el tiempo de Antonio López (“Antoñito”, para los abstraccionistas del pan “pringao”, que prefieren a Rablaci) en pintar la de Sol, si bien Antonio López  ha de llevar el pincel en una mano, y en la otra, para los guindillas de Almeida, los papeles de artista callejero cuya huesa buscará bajo el adoquinado de la capital, con cargo al presupuesto de egresos, el alcalde de dentro de tres siglos, como hiciera Gallardón con Velázquez.
    

Mas, siendo la misma, la luz de Ozores en Fernández Villaverde y la luz de Antonio López en Sol quedan fuera del perímetro patrimonial de la Unesco, que sólo garantiza la del Retiro, que es la que iluminó el brindis de Menéndez Pelayo en el bicentenario de Calderón, con todos los prograjos del banquete pidiendo las sales porque el profesor brindó por la fe católica, por la monarquía española, por la nación española, por el municipio español y por la raza española…
    

–Y no digo ibérica porque estos vocablos de iberismo y de unidad ibérica tienen no sé qué mal sabor progresista.
    

Al patrimonializar la luz del Retiro, la Unesco patrimonializa “la luz de Trento (el periódico global), martillo de herejes (digamos antivacunas) y espada de Roma” (Bruselas) a que se reduce, caricatural, España, con la derecha liberalia bordando una ley de pandemias la mar de fascista.

[Viernes,13 de Agosto] 

Viernes, 20 de Agosto

 

Sobre héroes y tumbas

jueves, 19 de agosto de 2021

Ochenta millones de votos...

 

 

James Woods @RealJamesWoods
 

80,000,000 votes…

La luz

 

José-Miguel Ullán

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    En la semana del récord histórico de la subida del recibo de la luz, Jordi Sevilla, enchufado (¡y a qué precio!) en la Red por el partido socialista, hace humor inglés (cuajo se llama eso) en su “Diario de la ansiedad”: “Parece que hoy España tampoco se ha hundido, Sánchez sigue en Moncloa”. Es la lucecita de El Pardo.
    

–Los socialistas, partidarios entusiastas del sistema de los enchufes, rechazan la palabra con indignación, calificándola de plebeya –escribía aquí Camba hace casi un siglo sobre el Estado como central hidroeléctrica de sueldos, dietas, gratificaciones, bonificaciones, cesantías, extras, automóviles, material, pensiones, retiros, excedencias…
    

“Electrificar” fue el lema de Lenin, que murió con el dibujo de una central eléctrica trazado unas horas antes. Y con el recibo de la luz en la mano, comprendemos mejor lo que Abiel, un ingeniero civil cuya pasión es el venadeo, dice a José-Miguel Ullán en Zihuatanejo: “Es una lástima que el hombre sea el único animal sin luz propia, ni rojiza ni blanca ni nada. ¿Se dio usted cuenta antes?”
    

¡La luz de Abiel en la España de Abel! Según Abiel, de todos los animales sale una luz rojiza, menos del venado, del que sale una luz tan blanca que te hipnotiza:


    –No hay nada tan hermoso como la luz blanquísima del venado.
    

Que es la que nos cobra el gobierno cuando, midiéndonos los cuernos, sale de venadeo, y entonces nosotros nos indignamos con la tía Chus, que atribuye la subida del recibo a los peperos, aprovechando un tuit del portavoz Almeida que presume de la luz por las nubes, con premio de la Unesco, cuyos enchufados también comen: “Lo hemos conseguido, Madrid. El Paisaje de la Luz ya es oficialmente Patrimonio de la Humanidad”. Y te lo imaginas posando con el último recibo de la luz en la mano, como Mayra con el cheque cuando en el “Un, dos, tres…” los concursantes pegaban el pelotazo.
    

En este juego de luces, Abiel enseña a Ullán a orientarse en el cerrito con las serpientes:


    –Pueden ser jovencitas, pero ya te ahogan.

[Jueves, 12 de Agosto] 

Jueves, 19 de Agosto


 Duchamp campero

miércoles, 18 de agosto de 2021

París

 


 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Circulan videos de las terrazas del centro de París patrulladas por los maderos de Macron que compiten en actitud fascistoide con los de Merkel y que, entre las mesas, exigen a los mansos clientes el certificado de estar al día con las pipetas covidianas que dispensa el Comité de Salud Global, heredero del Comité de Salud Pública creado por la Convención.
    

Son escenas propias de la ocupación nazi, y hay que admitir que desde Hitler nadie ha repartido en el continente más porrazos que Macron. Debe de ser un problema de los bajitos (no se me quitan de la cabeza los guindillas de Almeida pidiendo los papeles a Antonio López por pintar en la Puerta del Sol), y Macron es un Napoleón con alzas. Cuando caiga, que caerá, toda su satisfacción será decir, al cruzarse con un vecino más alto: “Yo a éste le he zurrado la badana”. Claro que Napoleón es la cumbre de la Revolución francesa, y Macron sólo es el pequeño masón que la refuta, revolviéndose contra sus dos únicos inventos, el Tuteo (adoptado en España por los falangistas y luego por toda la purrela progre) y la Nación. Para Macron, y lo que representa, la libertad no es más que lo que el totalitarismo liberalio llama “una mariconada”.

 
    –Los esclavos de la antigüedad –observa un español titánico– renunciaban a su libertad a cambio de la vida, pero los siervos de hoy se mueven, se organizan y votan, sin libertad de elegir a sus amos, a cambio del reconocimiento de su impotencia política.
    

Las escenas de los maderos de Macron en las terrazas de París, o te repugnan, y entonces eres un ser pensante, o te engorilan, y entonces eres un centrista militante o liberalio que bebe vino y lee “Le Monde”, que explica científicamente la conveniencia de convertir a todas las personas en conejitas, pero no del “play-boy” de Hugh Hefner, sino de la “pfeiffer” de Bill Gates.
    

–¡Pero éste es el fascismo de la mano izquierda! –exclamó otro Foxá ante un De Gaulle golpista saludando a las masas en el “Forum” de Argel con blanda mano izquierda.

[Miércoles, 11 de Agosto] 

Miércoles, 18 de Agosto


 

Galgos percherones

martes, 17 de agosto de 2021

Recuperar Kabul

Las feministas de El País (y no solo), definitivamente hartas

 

Hughes

Abc

(Escrito el domingo 15)


Mientras escribo estas pobres y temblorosas líneas, los talibanes entran en Kabul. Aunque han prometido orden en la transición, se teme una carnicería. No se les llama talibanes por nada.


El mundo no sabe qué hacer. Las personas más humanitarias se quitan las gafas de leer y oprimen sus lagrimales en gesto universal de cansancio y preocupación mientras repiten “no podemos permitirlo, no podemos permitirlo”, pero ¿quién es ese nosotros? Hay ya un nosotros global para el cambio climático, pero ¿quién mete en vereda a los talibanes? ¿Acaso China responde a ese nosotros?


Seamos quienes seamos, nos enfrentamos a un hecho terrible: las mujeres afganas verán reducidos a nada sus derechos, oprimidas como progresistas en Madrid. Podríamos decir que las mujeres afganas están hoy más lejos, infinitamente más lejos de poder leer, traducida, a Elvira Lindo y que el ideal emancipatorio de llegar a ser una brillante mujer española de izquierdas, incluso, a lo mejor, ser médica y madre, queda de repente lejanísimo para esas mujeres a las puertas de “una nueva edad media”.


¿Y qué hacen las españolas? No podemos decir que nada. La periodista Soledad Gallego-Díaz, adelantándose a la toma de Kabul, emitió un valiente artículo en el que pedía pasar a la acción, a la fuerza, movilizando la furia femenina. Tras matizar, por si hubiera alguna duda, que los talibanes no son el islam, sino una ideología aparte, opresiva (quizás más cerca de Vox que del Islam), la periodista pide movilización. Esto puede ser un hito, algo muy importante: mientras llega Kamala Harris, comandanta en jefe, el feminismo oficialista español, a la vanguardia del mundo, se hace beligerante, activo, se hace feminismo-Furia mitológica.


Los talibanes han despertado y despertarán aún más las Furias españolas. Este antagonismo, de alcance planetario, está servido. ¿Saben en Kabul y Pakistán que su mayor enemigo planetario está en España?


Pero ¿cómo responder? Invadir Afganistán en nombre de la democracia sería un poco redundante, así que habrá que ser imaginativo. Javier Solana tuiteó “Afganistán nos apela” y como el know-how lo tenemos, yo propongo (humildemente) bombardear Afganistán, pero por supuesto no con bombas, sino con un arma más poderosa, mucho más efectiva y letal para el cerebro radical heteropatriarcal: con libros. Con literatura.


Deberíamos empezar desde ya a traducir al pastún las obras de nuestros mejores escritores y escritoras actuales (en la mente de todos) y lanzarlas desde los cielos afganos para que caigan en manos de ellas, que así tendrán aliento y consuelo y la iluminación de sus hermanas libertarias españolas, y quizás en las de ellos, barbudos talibanes, que ante la revelación de las prosas prisaicas sonando en persa (¡belleza irresistible!) podrían cambiar como cambiaron las mentes y corazones de los franquistas, como cambiamos nosotros muñozmolinamente saliendo cada día de la noche negra del fascismo. ¡Enseñémosles libertad, enseñémosles igualdad, enseñémosles Estado de derecho! Hagamos con nuestra Cultura lo que los americanos no han podido hacer con sus soldados. Esta gran operación de ilustración y civilización debería ser financiada con fondos europeos (aunque esto obligue a incluir la novela de González Pons) e implicarnos a todos para lograr que en Afganistán no florezca sólo la amapola.

(Han pasado un par de días y ahora hay dos alternativas al bombardeo cultural que yo propongo: una es la batalla cromática que ha sugerido Almeida, que considera que proyectar los colores afganos en Cibeles “en garantía de los derechos femeninos” tendrá algún efecto. Otra es recibir toda la inmigración afgana que se pueda, e incluso más, opción que prefiere y abandera Baleares, que se centrará en acoger mujeres menores y preferiblemente sin padres).

La tercera

 

Obama, el ceo de los ceos Big Tech,

 sin mascarilla en su fiesta de cumpleaños


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El consejero madrileño López López habla de una tercera pipeta contra la garrapata covidiana, lo cual suena tan raro como si el consejero se llamara tres veces López.


    Con las tres pipetas de López López (rechazadas por Simón el Mago, tan loco que empieza a decir la verdad), estamos en las tres capas de calzoncillos de Ferreras (todo apesta a la misma gran mentira por detrás), pero, como recomendaba Al Capone, sigamos la pista al dinero, y una tercera dosis supone un capital, pues no sería de Astra, que sale a dos euros y que ha permitido a los ingleses (¡bendito Brexit!) volver a Anfield para cantar (sin mascarilla) el “You’ll Never Walk Alone”, sino de Pfizer (Pfeiffer, la actriz, al decir de Solana, el bambardero de Belgrado), a más de veinte euros, que no le vendrán nada mal a Bill para su divorcio de Melinda, que tantearía el pico de las mascarillas que el infausto doctor Fauci “vende” a los pobres, pues Obama, ceo de los ceos “Big Tech, celebró sin bozal su fiesta de cumpleaños.
   

 –¿Por qué los negacionistas entubados en la Uci siempre se arrepienten y se confiesan con un sanitario desconocido? –pregunta un tuitero.
    

Lo que no consiguió Pilar Urbano con Tierno, “arrepentirlo” en la agonía (el trance lo salvó otra Pilar, que era sor: “El alcalde irá al cielo con zapatos y todo”), lo consigue ahora un sanitario anónimo. ¿Ciencia? Me cuesta llamar ciencia a la medicina, en tanto no vea a un médico vencer a la muerte, como me cuesta llamar ciencias de la información al periodismo en tanto no vea a un periodista decir la verdad.


    Sobre la garrapata covidiana, hija putativa, según la ciencia oficial, de un murciélago y un pangolín, Maria Van Kerkhove, jefa técnica de la OMS para Covid-19, estudia poner a las variantes nombres de constelaciones de estrellas cuando se agote el alfabeto griego.


    –Íbamos a ir con dioses griegos, y dije, por favor, no me hagas decir eso en público.
    

Y Aristóteles preguntándose por qué no había premios para los ganadores en ciencias.

[Martes, 10 de Agosto]

Martes, 17 de Agosto

 

 

Puerta con gato

lunes, 16 de agosto de 2021

Manos y pies

 

Cela, Olano y Mariñas

@LuisLandeira

El premio Nobel de literatura Camilo José Cela

 golpea al periodista rosa Jesús Mariñas. Hotel Coral Beach, Marbella, 1991.

 

 Bernard-Henri Lévy

@carisimolider 

Nótense los pies

Lunes, 16 de Agosto

 


Y el caballo por su derecha

domingo, 15 de agosto de 2021

Dicho lo cual, la Unesco

 


Comunidad de Madrid

Área de Medio Ambiente

Chinchón

Un caballo blanco

 

Abc, 22 de Mayo de 2002


Ignacio Ruiz Quintano

 

De los dos productos principales del ocio inglés, el fútbol y la democracia, el fútbol es el que mejor ha calado en España, y ahí está el Real Madrid, reconocido por la Fifa como el mejor club de la historia. También el Instituto Nobel acaba de elegir al Quijote como la mejor novela de la historia. No está mal. En los pueblos animosos la historia hace las veces de la cafeína, ¿y qué novelista nuestro no se siente Balzac al tomar el cuarto café de la noche? Pero literatura y fútbol son historias distintas: las novelas viven si pueden ser leídas, pero los goles mueren si pueden ser contados. ¿Cómo va a contar nadie el gol de Zidane?

Sin embargo, ningún novelista ha resistido a la tentación de contarnos el gol de Zidane. La chifladura exegética es una especialidad española, y ya Alfonso Reyes recordaba cómo en sus años de Madrid apareció un bobo dispuesto a descubrir la traza del Quijote y, barajando las letras de cada frase de Cervantes, reconstruir así otras frases, que, según él, revelaban el pensamiento oculto del autor.

Que el de Zidane es un gol que no puede contarse lo sabe hasta un niño de cinco años. «¡Que traigan a un niño de cinco años!», gritaba Groucho en estos casos. Un niño como Cellini, que a los cinco años vio jugar en el fuego a una especie de lagartija y se lo contó a su padre, que le dijo que el animal era una salamandra y le dio una paliza para que la visión se le grabara en la memoria, como, a no impedirlo el Estado de Derecho, hubiera hecho cualquier padre con su hijo de cinco años cuando Zidane soltó su fogonazo de magnesio.

Sin haber visto a Zidane, Michel Leiris decía que en los deportes sólo el acróbata aéreo cuyo cuerpo se encuentra como abstraído de su entorno, suspendido por un hilo inexistente, despierta ese vértigo sagrado de los toros. Acrobacia y, además, zurdería, que en el fútbol, lo mismo que en los toros, constituye el elemento imperfecto que sirve de primer resorte para que aparezca la emoción. «¡Y con la zurda!», que era lo que se decía para ponderar el toreo de José Tomás, se dice para ponderar el gol de Zidane.

Ahora, ¿qué hubiera sido de la acrobacia zurda de Zidane  sin la providencial aparición de Casillas, naturalmente zurdo y acróbata de guardia frente a la catástrofe del gol alemán? Montherlant, que no conoció a Casillas, escribió la olímpica del heroico portero perdedor que sólo podía aparecer torcido en el suelo, como los hombres de Verdún. Hoy, la heroicidad es otra cosa. Héroe acostumbra ser ese señor que aparece en los momentos de apuro. En Glasgow, Zidane salvó la causa de Florentino Pérez, pero Casillas salvó la causa del Madrid. (Y con ello, la de Zidane, que arrastraba desde Italia mala fama de «gato negro».)

Si lo de Zidane había sido un alarde de mecánica futbolística, lo de Casillas, más humano, fue un alarde de caligrafía pictórica, comenzando por el «alef», la letra que según los poetas árabes recuerda a un adolescente en pie, aunque mejor no saber qué quieren decir con eso los poetas árabes. De los poetas coreanos, en cambio, lo peor que cabe esperar es que lo tomen por el lama chico.

Porque hay que dar por hecho que Casillas es algo más que un héroe: es un caballo blanco que renovó en Glasgow el milagro de Clavijo. Contra los recalcitrantes —entrenadores funcionarios, vacas sagradas, etcétera—, el consejo de Maeztu: «Hay que seguir afirmando que Santiago bajó a la batalla de Clavijo sobre un caballo blanco. Y no hay que transigir ni con que fuera tordo el caballo.» ¿Y azulgrana?


Domingo, 15 de Agosto

 


Esperanza de Triana

"El que come este pan vivirá para siempre"

 DOMINGO, 15 DE AGOSTO

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

-Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.


Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Entonces Jesús les dijo:

-Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.


Juan 6, 51-58

sábado, 14 de agosto de 2021

Esteban & Ansón

 

El viejo Esteban dormido



El joven Ansón despierto

 

LA POSE DEL ESCRITOR

La pipeta


La pipeta

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Ay, salud, cuántos crímenes se cometen en tu nombre. Negro sitúa en la OMS el centro difusor de esta bioideología (“la bioideología de la ‘salud’ como ateología de la ‘salvación’ del cuerpo”): la OMS es incapaz de definir qué es la enfermedad, pero, en cambio, define la salud como “un estado completo de bienestar físico, psicológico y social”.
    

En Francia, los jueces de lo constitucional, que se hacen llamar “sabios”, convalidan el despotismo liberalio de Macron considerando el “apartheid” covidiano una “conciliación equilibrada” (?) entre libertad y salud. ¿Cómo en el pueblo de Montesquieu y de Rousseau, de Sieyes y de Constant, o incluso de Duguit, se puede ser tan mostrenco?
    

¡Conciliación equilibrada! Eso es un quite al Poder que convierte a los “sabios” en monosabios raberos (que tiran de la cola del toro para salvar al penco). Pero ayuda a entender por qué la libertad debe salir de abajo arriba (al contrario que el toreo, que se hace de arriba abajo), y la de Francia no vino del pueblo guiado por la Libertad de Delacroix, sino de un “coup-d’état” del general De Gaulle, que copió la Constitución americana (buena idea), pero reservándose una posición por encima de la melé (mala idea), de la que se vale Macron para montárselo de Carlos Martel del globalismo liberalio con mandil, aunque no de masón, como presume, sino de criadita jerezana de Pemán contestando al que pregunta por la salud quebrantada del señor:


    –Ayer mejoró bastante al mediodía. Luego pasó la tarde sin fiebre. A las nueve y pico le volvió un poco la disnea. Luego se volvió a acostar. A las diez durmió un rato con mucho reposo… Y a las once, se murió.
    

Con la “conciliación equilibrada”, el contribuyente francés adquiere categoría de mascota, un Lulú de Pomerania al que el Estado (el Estado es el mocito feliz de los Rothschild) pone pipeta obligatoria para defenderlo de la garrapata estacional, que es la gripe china, procedente, como nos dijo la Ciencia, de la cópula de un murciélago con un pangolín.

[Sábado, 7 de Agosto] 

Sábado, 14 de Agosto

 


Ave de paso

viernes, 13 de agosto de 2021

Celtas


El baño de Palomares


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Recuerdo haber salido del Bernabéu en volandas (incluso en un Real Madrid-Celta), desde el palco hasta la calle, y la casualidad me puso al lado a Eduardo Aguirre Jr, embajador de los Estados Unidos en Madrid, que del fútbol regresaba a casa dando un paseo. Pero en la calle, de pronto, polvo, sudor y hierro policial por un coche negro con banderín: era Touriño, el presidente gallego, que nadie conocía.


    En Galicia, cuyo gobierno recomienda a los forasteros cultos no hablar en español, los viandantes ya no van con un bigote de bogavante en la boca a modo de mondadientes, sino con un crotal de vacunación en la oreja, lo cual es ilegal, pero estamos en la tierra de Luciano Varela, el Betti de Breogán, que vio en el “Prusés” una ensoñación hermenéutica.
    

–¿Crees que traiciono alguna vez mi condición de jurista? –pregunta en un almuerzo Fraga a Pemán, que le afea el gesto de, en rueda de prensa, cortar con unas tijeras de escritorio el cordón de un teléfono que sobre su mesa interrumpe dos veces con su timbre la aclaración del baño de Palomares.
    

–Un gallego no tiene nunca un sentido jurídico demasiado exigente –contesta el eximio gaditano–. Para los gallegos el “poder” no es un sustantivo: es un verbo deslizante, es “lo que se puede”.
    

Y con esta Constitución, en una provincia se puede ser hasta Jean-Bédel Bokassa, jaleado en Madrid por el círculo volteriano de los liberalios ilustrados de Pinker, la Cayetana Alba de la politología andante, que te llaman supersticioso, ignorante y sinvergüenza si te echas a la calle sin crotal.
    

El poder en España tiene lógica de pandilla, como se vio con el discurso de Casado (ovacionado por Pablemos) en la moción de censura, típico “crimen iniciático” para acceder a la pandilla del Konsenso. Es el Sistema. Sin exigir la reforma constitucional para separar los poderes, Vox sería al Sistema lo que Ayuso al Pp, una ilusión óptica para hacer ver salidas que llevan a la misma entrada: integrar a las masas en el Estado, donde ya pace todo el mundo.

[Viernes, 6 de Agosto]

500 años de la toma de México-Tenochtitlan

El 27 de febrero de 1574 concluyó Bernal Díaz del Castillo la redacción, comenzada a los 84 años, de su monumental Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.

 

***

Del gran e solemne recibimiento que nos hizo el gran Montezuma a Cortés y a todos nosotros en la entrada de la gran ciudad de México

 

QUINIENTOS AÑOS HA

 8 de Noviembre de 1519





Bernal Díaz del Castillo

Viernes, 13 de Agosto

 


Camino de Wes

jueves, 12 de agosto de 2021

Especialistas


Kepa Arrizabalaga

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Este fútbol de tiempos de mortandades, pestes y calamidades como si malviviéramos en un no parar de pascuas marzales nos trajo anoche una especie de sesión continua en cine de barrio como el Condal y el Ducal de Gamonal donde ponían una del oeste y otra de tetas a precios muy económicos. Las películas de estreno las daban en el Tívoli de una en una y el doble de caras y ¡claro! para ver El Padrino, Apocalypse Now, Taxi Driver o Annie Hall había que ahorrar quitándote de Nadiuska y Esteso. La Supercopa de Europa sería una cosa así como el Tiburón de los 70, que decían que era buena peli y tal, ni de Champions ni de Liga, se ve bien...  pero que a mí no me llamó la atención. La Supercopa vino de improviso sin dar tiempo a que ni nosotros ni los futbolistas descansáramos y se resolvió como se viene resolviendo el fútbol televisivo de la peste: a penaltis.  "Con especialistas. No con futbolistas.." que diría el bueno de David Vidal.
      

Saben ustedes que soy uno de los pocos defensores que quedan en el mundo de Louis Van Gaal al que los entrenadores de hoy agradecen en silencio -por el qué dirán- sus planteamientos, conocimientos e importancia que daba a detalles poco estudiados. A Van Gaal lo trataron de loco, iluminado e irrespetuoso con Cillessen cuando decidió cambiar a éste por Krul, al que consideraba más adecuado para soportar el tormento de los penaltys, en el Mundial de Brasil. "Más especialista" diría el gallego de Cádiz. En semifinales se repitió la circunstancia, pero Van Gaal se quedó sin cambios y Cillessen no paró ante Argentina como Krul ante Costa Rica en cuartos. Aquella "extravagancia" vangalera la adaptó Southgate en la última final de la Eurocopa con una variante fundamental: en vez de sacar un portero para parar lanzamientos de castigo, introdujo dos delanteros talentosos, Rashford y Sancho, para transformarlos. La intención del entrenador inglés parecía más factible y adecuada que la de nuestro holandés, pero ni Rashford ni Sancho son especialistas como Krul... o Kepa Arrizabalaga del que echó mano el buen entrenador Thomas Tuchel tras repasar el manual de Louis Van Gaal. El "especialista" vasco, condición que tenían antes todos los buenos guardametas españoles: Iríbar, Arconada, Urruticoechea, Esnaola... añadió un éxito más a su club, a Tuchel y al método Van Gaal para quien el jugador, además de ser bueno técnica y tácticamente es imprescindible que no pierda la concentración... "como Vítor Baia", aquel "especialista" sobrevalorado.
    

"El especialista no es futbolista y por eso no se puede dar el balón de oro a un portero", explicaba un David Vidal pontifical al que van a borrarle los principios los tíos de las teles. Puede que sea casualidad, pero tanto partido resuelto a penaltys ya me está escamando. Como sigamos así los partidos no los resolverán los futbolistas Messi, Haaland, Mbbappé o Neymar y al final va a resultar que el fichaje clave del PSG va a ser Donnarumma, el "especialista" que se bastó para acabar con Inglaterra y España.

Abrir cómodas


 La Libertad Política

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Pacheco el de Jerez dijo “la Justicia es un cachondeo” y acabó como Papillón. Por eso uno no contesta cuando le preguntan por qué en unos cacicazgos autonómicos los jueces dicen que sí a las libertades públicas, y en otros, que no.
    

Íntimamente, tengo la misma idea de la libertad española (¡y continental!) que Thomas Bernhard, resumida en un vistazo:
    

–El hombre no ama la libertad, todo lo demás es mentira, no sabe qué hacer con la libertad; apenas es libre, se dedica a abrir cómodas de vestidos y ropa blanca, a ordenar viejos papeles, va al jardín y escarba la tierra, o anda sin sentido en cualquier dirección y lo llama paseo.
    

No hablo de la libertad política, que ésa los españoles (y los europeos del continente) la han poseído lo mismo que a Raquel Welch, sino de las libertades públicas, otorgadas, no conquistadas, como lo prueba que el 23-F no se echara a la calle a defenderlas ni el Tato.
    

El mejor resumen de las libertades y las justicias en España la ha hecho Revilla, Príncipe de los Engráulidos, que viene del covachuelismo franquista:
    

–Soy partidario de obligar a vacunarse al que no quiera porque hay que ser solidario con los que lo hemos hecho.
    

Esta escuela de juristas clupeiformes (boquerones y anchovetas) sostiene que la ley es el derecho, con lo cual, si quieren darte por retambufa, no tienen más que hacer una ley a propósito y con eso ya tienen su derecho a darte por retambufa.
    

–En muchos pueblos del centro y sur de España, las personas de orden para viajar necesitan autorización que da el alcalde, después de oír a los partidos socialista y comunista, designando entre las juventudes acompañante que a costa del viajero le sigue sin dejarle y se instala en los hoteles o fondas a su lado.
 

¿La Coviz? No, la República: esta anotación la hace su presidente, don Niceto, el Botas, en sus “Diarios”. Al sistema español de viajar se apuntan ahora, con el pretexto de “la Coviz”, los mocitos felices de la derecha pepera, que al venir de Fraga siempre son el Centro.

[Jueves, 5 de Agosto]