domingo, 30 de diciembre de 2018

"Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres"

DOMINGO, 30 DE DICIEMBRE

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó:

-¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?

Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Lucas 2,41-52

sábado, 29 de diciembre de 2018

Instituciones

Judas Tadeo José Romo y Gamboa


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Al final del Antiguo Régimen los colocados solían hacerse una pregunta: “¿Y después de Franco?” A lo que el propio Régimen contestaba: “Las instituciones”.

Lo que nadie imaginaba es que la única institución que quedaría viva (es una forma de hablar) fuera… la Academia, ahora dirigida por un administrativista, Muñoz Machado, que tiene planes para la Constitución del 78. ¡Son las trampas de seriedad que construye a su alrededor el “Homo academicus”!

¿Es la Academia una institución necesaria?

–Lo que se llama las instituciones necesarias no son más que las instituciones a las que se está acostumbrado –dijo Tocqueville en tiempos más revueltos que los nuestros.

¿Es la Academia una institución política?

A Pemán lo destituyeron del puesto de Muñoz Machado porque en una conferencia en la Academia de Jurisprudencia había puesto mayor énfasis en la figura de Calvo Sotelo que en la de José Antonio.
–Como ha cometido una falta política, lo destituyen de la Academia; si hubiera dicho “haiga” o “endenantes”, lo hubieran destituido del Consejo Nacional –explicó Sainz Rodríguez.
Era la primera vez que ocurría algo así en los dos siglos y medio bien cumplidos que tenía la Academia. “¿Tanto?”, preguntó Franco a Pemán. “Sí… La fundó Felipe V”, contestó el escritor, quien, al ver impasible al general, añadió: “El Rey que perdió Gibraltar”.
En una entrevista de TV he oído a Muñoz Machado decir quisicosas: como administrativista ve necesario “reformar” la Constitución, aunque como académico no precisa la diferencia entre reformar y enmendar, ni entre “federar” y “confederar”… Su solución para la nación más antigua, obra de la iglesia católica, es Alemania, obra del ejército prusiano, y bastantes años después de que el obispo Romo (¡hallazgo de Azorín!) demostrara lo primero en un libro que en 1843 dice cosas así:
–La soberanía del pueblo americano, única que existe en toda la extensión de la palabra, y de la que las de la Europa no son más que un simulacro…

Sábado, 29 de Diciembre

Valle de Esteban

Barcelona-Lima
Roma-Lisboa

viernes, 28 de diciembre de 2018

Porteras


La Constitución de este señorito de portería sólo amparaba
 a los "trabajadores"


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En Andalucía se va a triplicar un régimen: socialistas, populares y centristas son tres zapatos del mismo pie, y la preocupación de Zapatero, el mandadero de Maduro, por los pactos andaluces es falsa.

–Tras tanto trajín, los términos han devenido puras trampas –tiene escrito el ideólogo de C’s (¡no de Vox!)–: ese centro que parece sugerir mucho sin significar nada en concreto. Ese disfraz, ese salvoconducto, ese guiño al establishment progre, esa estafa intelectual, ese extremismo de la ambición.

Tres zapatos del mismo pie hacen que España (como el resto de la Europa socialdemócrata) ande coja, y, sin embargo, pervive en el Madrid oficial un señoritismo de portería que me tiene fascinado. Son esos intelectuales que hablan de la Constitución como las porteras de Gómez de la Serna hablaban de sus porterías con leones o perros de yeso: “¿A qué artículo dice usted que va?” “Pase”. “Espere”. “Usted sí”. “Usted no”.

No nos pondremos tan cursis como los redactores de la Declaración de Derechos, cuyo artículo 16 dice que sólo hay Constitución si separa los poderes. Con sacar a un solo español de la Constitución, ésta deja de serlo. La del 31 no lo es porque, por una majadería de Araquistáin, ampara exclusivamente “a los trabajadores”. Idealmente, una Constitución son las reglas del juego político, y a diferencia de la ley, que ampara el derecho de todos contra uno, ampara el derecho de uno contra todos. Por eso sorprende ver a tanto señorito de portería diciendo quién está dentro y quién está fuera de la Constitución. A mí, más que a Martín, el mítico portero de Pachá, me recuerdan a las porteras de Céline.

–Ciertas porteras de nuestros pagos sucumben a su tarea, se las ve lacónicas, tose que tose, deleitadas, pasmadas; es que están abrumadas, las pobres mártires, consumidas por tanta verdad.

Y quizás sea ésta la principal aportación de Valls (“En un mot? Je suis républicain, de gauche, français. Bref, Manuel Valls”) a la vida española.

Viernes, 28 de Diciembre

Valle de Esteban

Como una vela

jueves, 27 de diciembre de 2018

Haraquiris


Duque de Aiguillon, el falso haraquiri francés


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En la socialdemocracia todo es mentira, menos lo malo, y cuando se abre un costurón (“la extrema derecha”, ahora) la culpa nunca es del consenso, sino del chachachá.
  
–La culpa fue del cha-cha-chá. / Sí, fue del cha-cha-chá / que me volvió un caradura / por la más pura casualidad.
  
En Andalucía los alipendes de Ciudadanos piden al socialismo que se haga el haraquiri de abstenerse a fin de que el picarón Juan Marín pueda desmontar un régimen de cuarenta años, con el sorayo Moreno de Verde Luna a su lado, sosteniendo un solo de corneta de la “Madrugá” para darle marcha a la “regeneración democrática”.
  
El haraquiri es un ritual japonés de suicidio por desentrañamiento sacado del bushido, el código samurái traducido por Millán Astray para su reglamento legionario. Pero los haraquiris políticos no existen: sólo son mitos propagandísticos. Así, el mayor hecho revolucionario de la Revolución francesa, que no son los crímenes de la Bastilla, sino la abolición formal del feudalismo mediante los juegos de manos (“de la ley a la ley”) del marqués de Noailles y del duque de Aiguillon (Armand Désiré, que invadiera Versalles disfrazado de verdulera): lo que se presentaba como una generosa renuncia aristocrática (¡el haraquiri de la nobleza!), con muchos “mueras” al Antiguo Régimen, sólo era una operación financiera para convertir en capital circulante el inmovilizado feudal, asunto esclarecido por Lefebvre, historiador marxista y, sin embargo, genial, que acuñó el decisivo concepto historiográfico de “mentalidad colectiva”.
  
Otro falso haraquiri político es el de las Cortes franquistas de la Reforma de Miguel Primo, pacto en pro de una “democracia gobernada” entre el miedo de los que estaban y la codicia de los que llegaban, base del terror que aún inspira en la derecha la posibilidad de parecer facha.

    En C’s, cuya cultura de la Transición son las citas de Sabina que hace Rivera, creen que Sánchez es su Aiguillon o su Primo, y Susana Díaz, Mishima de Triana. 

Jueves, 27 de Diciembre

Valle de Esteban

A mano derecha, según se va al Cielo

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Futuros

Joven español abandonado (esto es, sin enchufe) a la "convergencia europea"


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Alguien colgó en la Red el “nosotros (los americanos) adoramos a Dios, no al Estado” de un discurso de Trump, y la censura socialdemócrata de Twitter le pone el aviso de que “puede herir la sensibilidad” del receptor. Es el futuro, que ya está aquí, y que deja las autopsias de Yuri Dombrovski al estalinismo en novelas escapistas de Álvaro de Laiglesia.
    
No adorar al Estado es el pecado más grave contra la socialdemocracia. En buen juanismo progresista, “el que cree en el Estado tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Estado no verá la vida, sino que la ira del Estado está sobre él”.
    
En su Mensaje de Navidad el Rey ha invitado a los españoles a creer, no en el Estado, sino en la Constitución, que no es una Constitución política (limitada a las reglas del juego, que caben en siete artículos, como la americana), sino ideológica, a la europea, es decir, una carta a los Reyes Magos preñada de silogismos escolásticos que echan para atrás a los hijos de Twitter en España, donde la literatura democrática (y la filosofía política) es inexistente.
    
Como cualquier padre con hijos en edad de sacar un pie del nido, el Rey vive ya en ese sinvivir de la juventud que es el futuro: alguien tiene que ver que aquí, fuera del “mainstream” político (el enchufismo de toda la vida), los jóvenes salen con el título universitario de España para colocarse de camareros en Inglaterra (la famosa “convergencia europea” que prometían nuestros liberalios), donde, sin embargo, aprenden con el roce un monarquismo intuitivo, de pub (la polémica Filmer-Locke sobre la obediencia política alrededor de unas birras y unos dardos), en contraste con el proverbial “republicanismo” camastrón de la chinche hispana (nominillas del Estado) que infesta (“Miau”, Galdós, un siglo después) nuestra vida pública, de la cual el régimen socialdemócrata andaluz, de cuyo “haraquiri” ya intenta convencernos la propaganda, sólo es una caricatura.

    El “haraquiri” es cosa seria y merece folio aparte.

Guiso de sepia con setas



Festividad de San Esteban


Miércoles, 26 de Diciembre

Valle de Esteban

Al coger tu paleta, con un tiro en un ala

martes, 25 de diciembre de 2018

Nochebuena`18



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Nadie volvió a hacer la pregunta, pero ahí la dejó Madariaga (en una alocución radiofónica en la BBC en la Navidad del 45): “¿Por qué el comunismo y el nazismo persiguen el pesebre?”

–El verdadero regalo espiritual de la Navidad es que el hombre no puede negar su humanidad sin caer en lo animal. El pesebre produjo una corriente educadora de vigor incalculable. Por eso Hitler se dedicó a la gente joven, para arrancarle de raíz todo elemento de cultura cristiana. Así se explica que Irma Greese, ahorcada hace quince días por su conducta en Belsen, hubiera perdido a los 22 años hasta los sentimientos más elementales de caridad.

La alcaldesa comunista de Madrid, que sabe más por vieja que por diabla, ha hecho este año, víspera de elecciones, un tarjetón de felicitación de… “la Navidad”, y en eso ya nos sale más lista que Obama, el Nobel de la Paz que en el país más religioso del mundo (sin religión no funciona la democracia, se trajo dicho Tocqueville de América) estuvo ocho años diciendo “Happy holidays” donde siempre se dijo “Merry Christmas”, y volvemos a la alocución de Madariaga, a quien los correligionarios de la alcaldesa madrileña llamaron “tonto en cinco idiomas”:

–Bibliotecas enteras de filosofía moral no han ejercido sobre el progreso humano influencia mayor para hacer que se respete a todo hombre, por humilde que sea; a toda mujer, a todo niño, que esta sencilla escena del pesebre, representada de nuevo cada año en toda la Cristiandad.

En años sin elecciones, la alcaldesa comunista de Madrid, para no decir Navidad, decía “Fiesta de la Curiosidad”. ¡Ea! La vida que no es una gran curiosidad inteligente no vale la pena. Pero vienen unas elecciones, y lo que era curioso se vuelve navideño, con un tarjetón infantilón (reminiscencia de aquel José Ramón que ilustraba el socialismo puertohurraqueño de Guerra) que Silva, un vecino de Andanada en Las Ventas, describe, como quien vacía la cesta navideña de “Plácido”, así:

–La felicitación de la v...: el avión de Pedro volando sobre Madrid, unos molinillos, tres ovejas, un paralítico tirado en el suelo sin ayuda, tres palomas en un banco haciendo el castellers, los Reyes en bicicleta y lo mejor es que abajo a la derecha hay un ataúd con ruedas, que debe de ser que ya han sacado a Franco.

Paz y bien.

Martes, 25 de Diciembre

Valle de Esteban

Hay un lucero quieto

Feliz Navidad


Pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía;
que eran joyas que la esposa
al desposorio traía.

san-juan-firma

lunes, 24 de diciembre de 2018

Feliz Navidad


Si amores me han de matar
¡agora tienen lugar...!

Dulce amo del mundo

 Madrid, ayer

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Ya se puede decir que el Madrid de Florentino Pérez, como la Inglaterra de Santayana, ejerce de “dulce, justo e infantil amo” del mundo. ¿Que Lucas Vázquez no es Dembelé? Pero es nuestra alondra.
–¡Pobres alondras! –suspiraba Santayana–. ¿Es la proporción de materia pesada en sus cuerpos realmente menor que en los nuestros? ¿No tienen, en cierta medida, que trabajar, observar y temblar?



A Solari le vamos a perdonar el lírico alondrismo de Lucas Vázquez a cambio del épico mediocentrismo de Marcos Llorente, futbolistón en el que no repararon Zidane ni Lopetegui, y es para que les retiren varios puntos en el carné.
Lo de Solari con Marcos Llorente en el Madrid es un poco lo de Howard Hawks con Edward G. Robinson en “Pasto de tiburones”. Contaba Hawks a Bogdanovich que cuando uno decide hacer una película sobre un pescador (quien dice un pescador, dice un mediocentro, que viene a ser lo mismo) piensa: “¿Qué demonios hago con él?” El hecho de ponerle un garfio en el brazo ayudó mucho al personaje: amplió la brecha entre él y la chica y lo hizo peligroso en el sentido interesante. Cuando le dijo lo del garfio, Robinson contestó: “Howard, un ‘buen’ actor no necesita garfios”. El director: “De acuerdo”. Y el actor: “Bueno, hablemos”. Entonces el director se explicó: “No quiero saber nada más. Tú haz lo que consideres. Sé un buen actor. Acabo de perder todo interés por ti. No te pongas ese garfio. Sal ahí y demuestra lo buen actor que eres”. Y Robinson se presentó al día siguiente con el garfio en el brazo.



Marcos Llorente, que luce medias con agujeros como los soldados con baraka, es el hombre del garfio en el Madrid que se ha proclamado Campeón del Mundo en Abu Dabi. Un Madrid que luce mejor en las crónicas de Hughes que en las pantallas de TV (con Manolo Tse-Tse Sanchís de comentarista), pero esto es nuestra época (socialdemócrata) en todos los órdenes de la vida. Tampoco los campeones mundiales de ajedrez son Bobby Fischer, y no por eso echamos las fichas al suelo.
El fútbol, hoy, es un muermo que aburre hasta las lágrimas, pero la alternativa es la petanca, no los toros, donde se descarga la suerte igual que en el fútbol (el marcaje en zona es el destoreo a base de suerte descargada). Cómo será la cosa que la industria mediática, para poder llevarse algo a la boca, necesita tirar continuamente de Mourinho, despedido del United por no encabezar la Premier con Lukaku de delantero centro. Un entrenador acabado, en insinuación de Casillas, que a sus 37 años (edad en la que, según observación de José Martí, se clavan muchos genios: lord Byron, Watteau, Rafael) sigue, tan terne, papando córneres en el Oporto. (La otra edad fatal, sobre todo en la música, son los 27, esquina en que hincaron la picacha Jim Morrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain, Brian Jones, Amy Winehouse…) Mas los números que hoy, aquí, importan son los que señalan al Real Madrid como el mejor equipo de la historia, de manera que Florentino Pérez ya puede ir por los palcos como Luis Miguel por Las Ventas, con el dedo de número uno en alto.
–¿Y el Madrid, qué? ¿Otra vez campeón del mundo? –sería el nuevo latiguillo del abuelo de Majaelrayo.
–¡Esos son los números, abuelo!



Otro gran cronista de esta Casa, Fernández Flórez, que había trabajado en Hacienda, no se fiaba mucho de los números: no se merecen, decía, la reputación de seriedad de que gozan. Su prestigio lo ganan en la escuela, esa incubadora de números. Luego, al salir al mundo, el número se malea y participa de sus conveniencias, de sus prejuicios, de sus pasiones, y en los Bancos consigue probar a veces que dos y dos son cero.
–Las ideas suelen ser lentas, abultadas, de gestación laboriosa. Como los vertebrados superiores. Los números son ligeros, diminutos, prolíficos. Cada uno pone millones de huevos. Caen en nubes, como la langosta, y lo oscurecen todo con sus patitas de mosca, sus barriguitas de pulga, sus aguijones de avispa.
Las ideas, para hacernos una idea, precisamente, serían las Ligas, que cada vez tenemos menos, y los números, los Mundialitos, que cada vez tenemos más.



ZIDANE EN LA PREMIER

Las casas de apuestas y el “mainstream” mediático tocan el bombo de Manolo el del Bombo para que Zidane vaya a Manchester para hacerse cargo del United de Herrera, Fellaini, Pogba, Martial, Lukaku y Alexis Sánchez, un Faubert con buena prensa, hasta el punto de ser el futbolista mejor pagado de la Premier, como muestra de la recta organización del fútbol inglés. Zidane aportaría al plan su mágica flor, y Edward Woodward, el Ebenezer Scrooge de la situación, le exigiría la Champions. Quien en Madrid no hizo jugar a Marcos Llorente, podría hacer jugar a Pogba en Manchester. Otro milagro.

El valor más preciado de la Nochebuena



Intervención radiofónica de Salvador de Madariaga desde la BBC en 1945 para todo el mundo de habla hispana. 26/27 de Diciembre

WEEKLY REVIEW

Por Salvador de Madariaga

Esta semana celebra todo el orbe cristiano la fiesta de la Navidad...

Observemos, para empezar, que es una fiesta sincera y verdaderamente popular, que no ha menester de propaganda o apoyo oficial para transcurrir cada año en un torbellino de alegría pública y doméstica... Religiosa en unos ambientes, laica y callejera en otros, tiene la Nochebuena una doble calidad que la distingue como fiesta vivaz y vigorosa: es a la vez universal y local...

¿A qué se debe esta universalidad, valiosa cualidad de esta fiesta? En primer lugar, a que la fe que vino a simbolizar es humana y sin fronteras. El Hijo del Hombre vino a llamarse más tarde el Niño aquel día nacido; y con este nombre que escogió para Sí dio al concepto de hombre una universalidad sin igual. Se argüirá que ya existía el concepto universal de hombre en los clásicos griegos y latinos, y se recordará el verso tantas veces citado del poeta latino Terencio:

Hombre soy: nada humano considero ajeno a mí.

Pero va mucho de un concepto pensado a un concepto vivido. Y en la antigüedad en que se pensaba así se negaba toda humanidad a los esclavos. También hubo esclavitud después. Porque el hombre es incorregible. Pero, mientras en la antigüedad era la esclavitud cosa conforme al sistema, en el mundo cristiano fue siempre cosa contraria al sistema, y terminó por desaparecer.

Este sentido humano que no conoce colores ni fronteras es el valor más preciado de la Nochebuena, valor que el pueblo siente en todas partes al celebrarla. Pero hay en su simbolismo otros valores casi tan altos, y que también contribuyen a otorgarle fuerza y universalidad. En primer lugar, el de la dignificación de los humildes y la supeditación de los grandes al conjunto social.

El Niño, el Hijo del Hombre, nace en un pesebre y es el huésped de unos pastores. Y tres reyes -uno de ellos, negro, para que nunca falte el sentido humano- viajan largo tiempo para venir a adorarlo. Todo este simbolismo, tan dramático que ha conservado intacto su vigor original a través de los siglos, ha producido y mantenido una corriente educadora de vigor incalculable en estos últimos dos mil años. Corriente que dice a todos los hombres "respetad al tan humilde como el pastor" y que constantemente recuerda a los poderosos: "Inclinaos ante aquello que está por encima de vosotros, aunque sea un niño, aunque sea una mujer."

Tomos, bibliotecas enteras de filosofía moral, no han ejercido sobre el progreso humano influencia mayor para hacer que se respete a todo hombre, por humilde que sea su ocupación, a toda mujer, a todo niño, por humilde que sea el pesebre en que haya nacido, que esta sencilla escena representada de nuevo cada año en toda la Cristiandad... Importancia política, y no poca, tiene el que se renueve cada año en nuestro mundo el respeto al trabajador, a la mujer-madre y al niño indefenso.

Buena prueba de todo ello nos la viene a dar a contrario el proceso de Nuremberg. Las revelaciones que han venido haciendo los fiscales sobre las órdenes dadas por Himmler y sus secuaces para el exterminio de judíos, de polacos y de rusos, son el mentís más cínico y criminal que jamás se ha dado al espíritu de las fiestas de Nochebuena. Los feroces nazis desencadenaron sobre la triste Europa su guerra cruel tan sólo por haberse aislado del resto de la humanidad; por haber tenido la inaudita pretensión de erigirse en una estirpe de hombres por encima de los demás. Para tomar esta actitud, los nazis tenían primero que abjurar todo el espíritu de solidaridad humana que haya podido penetrar en los hombres de su país en 1940 años de cristianismo. El espíritu cristiano no conoce alemanes, ingleses o turcos; no conoce más que hombres. Por eso Hitler tuvo que empezar por perseguir a todas las confesiones que en Alemania propagaban la fe y las ideas cristianas; la iglesia católica como la protestante; hecho lo cual, se dedicó a la gente joven para arrancarles de raíz todo elemento de cultura cristiana. Así se explica que una muchacha joven, como la desdichada Irma Greese, ahorcada hace quince días por su criminal conducta en Belsen, hubiera perdido a los 22 años hasta los sentimientos más elementales de caridad.

Las revelaciones de Nuremberg, después de los cuadros siniestros de Belsen, Buchenwald y otros infiernos nazis, descubren un abismo infrahumano muy distinto del que a veces la historia ilumina en los tiempos primitivos o en los bárbaros de la humanidad. Los hombres que hoy se sientan en el banquillo de los acusados en Nuremberg pertenecen a uno de los países en donde el pensamiento técnico, científico y hasta filosófico ha logrado resultados más brillantes. Figuran entre ellos gentuza criminal y poco inteligente, como Julios Streicher; pero también hombres de cuya inteligencia general y técnica no cabe dudar; como Goering, Keitel, Sauckel, Jodl y otros más. Todos ellos aparecen comprometidos directamente en crímenes de lesa humanidad concebidos como operaciones políticas o sociológicas con una frialdad y una eficiencia técnica del cinismo más repugnante. Todos ellos, y los millares o cientos de millares de colaboradores que ejecutaron sus planes, son menos que hombres, no por sentencia nuestra, sino por decisión suya; porque ellos fueron los que por querer ser nada más que alemanes, se hicieron menos que hombres.

Pues ésta es la maravillosa enseñanza de Nochebuena, el verdadero regalo espiritual de Navidad: que el hombre no puede negar su humanidad sin caer en lo animal. El hombre no puede elevarse por encima de lo humano. Quiso el alemán hacerlo y cayó en la bestialidad repugnante del nazismo. El Niño que nació en Belén no es ni blanco, ni negro, ni judío, ni ario, ni alemán, ni ruso; es el hijo del Espíritu y de la Virgen, es decir, el hombre sin raza que vive en la Tierra sin fronteras para aprender a padecer. Por eso es la fiesta de Navidad fiesta de todos los hombres y todos los hogares donde una madre inerme protege a un niño más inerme todavía. Fiesta de solidaridad humana y de paz.

Pero -ya lo dice la palabra sagrada- de Paz tan sólo para los hombres de buena voluntad.

Irma Grese

Lunes, 24 de Diciembre

Valle de Esteban

En todo el cielo
hay un estrello.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Anda, que menudas navidades me estáis dando

Calle de Lista
Alcorque carmenitano

La paloma adieu, adieu c´est toi que j´aime
Ma vie s´en va mais n´aie pas trop de peine
Oh mon amour adieu!

El papayal

Puntos suspensivos


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Ayer era el “ciudadano” Garicano, que sabe decir “vilificar”, y hoy es el socialista Sebastián, nombrado por “Snchz” Sánchez consejero de Indra por saber escribir “Sebastian”, sin tilde.
–“Sebastian”, aprende a tildar primero tu propio apellido, antes de invitar al estudio –le dijo un tuitero ingenuo.
–Aprendí a no tildarlo en EE.UU., donde viví varios años. Estamos en un mundo globalizado. Ahí no lleva tilde. Gracias por tu consejo local.
¡La globalización de la ortografía!
–¿No será la literatura, toda, un inmenso papayal, y el desdén de algunos poetas por la puntuación un odio soterrado a la fruta, un temor a servir al lector de merienda? –escribe en “Cuerpos en bandeja (Frutas y erotismo en Cuba)” Orlando González Esteva, intrigado por la similitud de los puntos suspensivos y las semillas de la papaya.
Como diría el calvo de “Pawn Stars”, Rick Harrison. ¿qué tenemos aquí? Pues tenemos un papayal con un neozafio, Sánchez, y un cursi, Sebastián “Sebastian”.
–Su partido es menos cursi y vulgar, menos inalfabético y más culto que el partido en que yo estoy –dice por carta Valera, liberal de Sagasta, a Menéndez Pelayo, conservador de Cánovas.
“Snchz” y “Sebastian” están en el mismo papayal, compartiendo afectación. Ruano, que estudió mucho al cursi y al zafio, acabó maliciándose que la zafiedad fuera una forma, poco estudiada, de la cursilería: al cursi le horroriza parecerlo mientras que el neozafio, con contactos en el gamberrismo, es un renegado del ambiente de donde sale y presume de todo lo contrario que el cursi.
–Cada día encontramos más motivos de gracia para el condenado a cursi y más razones de condena para las desgracias del zafio voluntario. La característica del cursi es su insobornable humildad (contra lo que parece), y la del zafio, su infinita soberbia, aunque no lo parezca.
Lo cursi, en fin, es una aspiración “hacia arriba”; lo zafio, una aspiración “hacia abajo”. Pero todo esto no pasa de ser “una “impresión local” del papayal español.

Córdoba 4 L. Palmas 1. ¿Una raya en el agua?


Real Zaragoza con el tío de Lucas Alcaraz
(El último de pie no es Vallejo, sino Molinos)


Francisco Javier Gómez Izquierdo

La pérdida de calidad, que no de emoción, en el fútbol de 2ª División se ha acentuado esta temporada de modo alarmante. Falta calidad porque los que han de procurarla para sus clubes se han dado a la feroz recogida de beneficios por vía televisión y además, a cualquier veinteañero que da diez toques al balón sin que se le caiga al suelo se le factura al Japón, la India, Chipre o la tercera división inglesa sin importar la penuria en la que dejan a sus equipos, algunos con de ellos con más historia que muchos primeras. La descorazonadora tendencia la ha comprobado estos últimos quince días no sólo el aficionado del Córdoba sino sus dos últimos rivales, Zaragoza y Reus, con los que además de repartirse los puntos tras vergonzosos empates, han intercambiado quebrantos dolorosos.
    
El Zaragoza firmó al tercer entrenador, Víctor Fernández, que vuelve a su casa dice que  casi sin cobrar. Sólo por ayudar. Lucas Alcaraz lleva tiempo sin estar para enderezar rumbos torcidos por mucho cariño que como Víctor decía sentir también por el equipo maño, donde cuando pequeño jugaba su tío por parte de madre Manolo González. La afición blanquilla no tuvo consideración por los sentimientos de un granadino que se hizo del Zaragoza en la tierna infancia y al tercer día exigió su  inmediato despido. Veremos qué puede hacer Víctor con un plantel un tanto bisoño, escaso y además dividido. De momento ha ganado su primer partido contra el Extremadura. Ni que decir tiene que la cuestión económica amenaza ruina.
     
El Reus no debió jugar la pasada jornada contra el Córdoba. No nos gustó aquel pago de nóminas en sábado sin saber si todos habían cobrado y así lo pusimos. El dinero que llegó enredó aún más a una plantilla de once o doce profesionales que va a estar en entredicho toda la temporada si no desaparece de aquí a cuatro partidos, que será lo más probable. Pase lo que pase es seguro que esos futbolistas, aún sin querer, adulteran la competición porque sus ánimos y sus cabezas no están a lo que tienen que estar, pues saben que en junio descienden seguro.
    
Nosotros, el Córdoba, a pesar del bálsamo de esta noche, estamos tan intranquilos como Reus y Zaragoza. Resulta que en el ABC salió una peripecia truculenta del actual propietario del Córdoba, un señor de Montoro que yo creo que no sabe dónde se ha metido. Al parecer se fué a Ucrania a verse con unos tipos –qué mal suena empresarios ucranianos- para vender el club que acaba de comprar -aún lo debe- a muy buen precio. Los ucranianos dicen que el cordobés quería unos millones en negro y que se rompió el trato a punto de cerrarlo. Resulta que se publica el sueldo del presidente del Córdoba, el señor de Montoro, y es de medio millón de euros al año a pagar en dos veces y va el buen señor y dice que lleva cuatro meses sin cobrar. Cosas muy raras, la verdad y sobre todo poco edificantes.
     
En un flojo ambiente aliñado por el mosqueo de las noticias de la propiedad,  ha llegado Las Palmas, un equipo con buena plantilla pero a mi parecer sin alma. Tocan bien, los futbolistas son técnicos: nuestro Fidel, Timor, Rubén Castro, Araújo, el que más me ha gustado ha sido un zurdo que no conocía, Danny Blum... pero algo les pasa a todos. Personalmente pensaba que nos ganaban cuando Rubén Castro nos ha clavado el 1-1 y se han plantado los diez de medio campo para arriba, pero una fragilidad defensiva -penoso día el de toda la línea: Lemos, Cala, David García y el gemelo Castellanos- ha facilitado el 2-1 de Piovaccari. Aún así, han seguido dominando hasta producirse uno de esos momentos mágicos que hacen inolvidables ciertos partidos. No sé qué jugador amarillo ha rematado a bocajarro para el 2-2 y Carlos Abad, nuestro portero, que ya había salvado otro gol cantado, no sé cómo ha conseguido espantar un balón de gol y el rebote llegar al joven Andrés, que en carrera, desde el propio campo ha metido el 3-1. En otro contraataque desnudador de miserias defensivas, Piovaccari hace el 4-1 ante un Arcángel incrédulo y rendido que entonó el canto al héroe del día, “Pío, pío” para alargar la confusión canaria.
       
Para mí el héroe ha sido Carlos Abad, que convirtió el partido en una borrachera alegre de la que no vamos a notar la resaca hasta el año que viene.

Feliz Navidad cordobesa


Feliz Navidad a todos  los Salmonetes... desde Córdoba.
 Con mis mejores deseos de salud y prosperidad.
FJGI

Domingo, 23 de Diciembre

Valle de Esteban

¿Dónde está el herbario?

"Todos os odiarán por mi nombre"

DOMINGO, 23 DE DICIEMBRE

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

-No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.

Mateo 10,17-22

sábado, 22 de diciembre de 2018

Vilificar

El otro Gramsci (el que no era de Torresandino)


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Enigma resuelto: Ciudadanos es el partido del progre que sabe decir “vilificar”, aunque un homeópata como Toni Roldán, en la barra de Embassy y a la tercera copa, podría llegar a decir “resiliencia”, que con el empoderamiento y la gobernanza del prograjo de toda la vida dan para surfear las últimas olas socialdemócratas.

–Felicidades a Soros, merecida persona del año del Financial Times por su incansable trabajo por la libertad y las sociedades abiertas, que le ha expuesto a ser vilificado por lo peor de nuestras sociedades –tuitea Garicano, apellido de resonancias gubernativas en el franquismo, tú sí, tú no, con el Fuero de los Españoles en mano, como ahora, con la Constitución “que con tanto trabajo nos dimos todos” también en mano, hace Rivera.
¡Vilificados por el fascismo, pero empoderados por la centralidad, marchemos francamente por la resiliencia hasta la gobernanza final!
Esto de “vilificar” es como la “vividura”, que rima con caradura, de Américo Castro, pero viene del latín, un latín que se resiste por sus anacolutos, elipsis y endíadis, reproche de los críticos al latín de San Benito.
La de Garicano a Soros es felicitación entre antiguos alumnos de la London School, que es decir entre filántropos (en los ambientes finos, la socialdemocracia, por si se les colara algún obrero, recibe el casto nombre de filantropía): Soros fue el mayor donante de Hillary Clinton (“es que si ganara Trump se hundiría la Bolsa”), y Garicano quería quitarnos el Ave, que también es dar, siquiera por donde amargan los pepinos, muy lejos, eso sí, del donante mayor, Sánchez, el tipo que se estrenó en La Moncloa recibiendo a Soros, y que ahora en Barcelona, con un espectáculo de alta traición muy nuestro, ha hecho la Donación de Constantino a Torra Pla, que tanto nos vilifica.
De la grandeza de los personajes da una idea la confidencia de Verstrynge a Dragó: Soros contribuiría con algunas perrillas a la gacetilla liberal de Escolar, el Gramsci de Torresandino.