miércoles, 23 de diciembre de 2015

Miércoles, 23 de diciembre

Valle de Esteban

-Mañana Nochebuena y la ropa sin planchar.

-

martes, 22 de diciembre de 2015

Los restos del festín










A Asturias por Ibeas

 Alubias de Ibeas

 Guarnición de las alibias de Ibeas

 Patatas al cabrales de Casa Carlos
Caravia

Cachopo de Casa Carlos
Caravia

Orujo



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

A la espera de la Lotería, lo mejor de España fue cuando el “Marca”, el periódico que lee Rajoy, culpó del gancho de izquierdas al rostro presidencial… a Mourinho.
Ni andorranas ni israelitas. El español es muy de llevar la contraria: si la moda es Napoleón, España le monta el pollo en Madrid; en pelea contra la Ilustración, se da a sí misma una Constitución liberal; vuelve Fernando VII, y se hace reaccionaria; pasa de las Revoluciones europeas del 30 y del 48, y en el 68 se regala su “gloriosa”; y ahora que Europa pide ayuda, España saca del baúl de la Piquer el “leninismo amable” de Podemos, que es política de orujo, la que produce el españolejo (de “español” y de “hollejo”) cabreado.

¡No nos representan! –masculla el español de oliva virgen de toda la vida.

Y lleva razón. Pero es que el Estado de partidos, y esto lo dice su gran teórico alemán (sólo sé de un periodista español que lo haya leído, y es cronista de fútbol), no constituye un régimen de representación, como el francés, sino de “integración de las masas en el Estado”, como el alemán (¡y el italiano, oh, casualidad!), que es lo que ha sucedido en España, que copia de Alemania todo lo malo.

Papeleta a papeleta, las manadas perrofláuticas que andaban sueltas por las plazas han sido integradas en el Estado (¡una nómina para toda la vida!), del que ya no saldrán ni para jubilarse. Y todo cuanto han de hacer es pasar revista en pijama a los guardiamarinas de “Elcano”, como el Quichi de Cádiz, que es como ver a Pablos, el Buscón, pasando revista a los tercios de Flandes.

Con nuestro sistema, Marine Le Pen sería la ama de Francia, y en España puede serlo Pablemos, que ahora cuenta con la hegemonía política y encarna la idea griega (griega de Tsipras) de igualdad, nombre político de la envidia.

Hoy los griegos comen menos que ayer, pero son más felices, y sólo por el trámite psicológico de creer que, con los comunistas en el gobierno, también los ricos están en ayunas.

Del que nace mariposa y se convierte en araña

RÉQUIEM POR UN AMIGO
Vainica Doble




Metamorfosis curiosa,
 metamorfosis extraña
del que nace mariposa
 y se convierte en araña

Sombra eres tú
del amigo aquél
que libre fue
en su juventud
y al que yo admiré.

Sombra, sombra
que te hizo caer
en un pastel de rica miel
preso de patas en él.

Vengo a dejar testimonio
de tu falta de coraje.

Vendiste tu alma al demonio
por ser un gran personaje.

Te erigiste un monumento
de plástico y cartón piedra
y te enredaste en la hiedra
del fuste y del fundamento.

Conseguiste llegar alto
y eres pese a tu dinero
un oso más que da saltos
al son del mismo pandero.

Réquiem para el que fue amigo,
réquiem al que ahora es extraño,
ya nada tengo contigo
pálida sombra de antaño.

Alubias de Ibeas

Alubias
Cantina Rutas Verdes
Ibeas de Juarros

Martes, 22 de diciembre

Valle de Esteban

Crepúsculo de las ideologías, the end of ideology, fin de l'age idéologique, entideologizierung

lunes, 21 de diciembre de 2015

Domingo, 20




Francisco Javier Gómez Izquierdo
     
          A punto de cumplir 57 años jamás me había hecho una analítica. No he acudido nunca a las revisiones que nos facilita la Administración. No conozco la sensación de fiebre, mareo, desfallecimientos, etc. Con casi 35 años de vida laboral no conozco una baja, por lo que mis papeles de recetas y partes por enfermedad de la Muface llevaban caducados la tira de años... pero tengo que reconocer que mi temor a los médicos es tan irracional como crónico. De broma, echo mano de Quevedo y les digo que no quiero cuentas con ellos por ser gente que vive del mal ajeno, pero mire usted por dónde, y no me explico cómo diablos, mi chico se aficionó a la Medicina y en ella anda ya para cuatro años. Los dos últimos estoy sometido al padecimiento de inquietantes charlas en las cenas y no hay almuerzo en el que no se escondan bacterias que atacan al descuido.

       Total, que bajo presión familiar de madre e hijo, de compañeros y demás gentes que creo me quieren, en el mes de septiembre empecé a visitar los templos de las batas blancas. Dicen que tengo azúcar, un poco de colesterol y un tiroides muy gordo -bocio- que me tengo que quitar. Nada importante me dicen, sin que puedan imaginar los malos ratos que paso en ese  potro de tortura donde una amable y delicada enfermera saca sangre de mis venas. Para lo del azúcar tengo que andar todos los días y ayer domingo lo dejé para la tarde. Para después de ver al Madrid. Tras el arrebato de Tito, la incapacidad del árbitro y los dos menos del Rayo no consideré necesaria la segunda parte y a las cinco cogí a mi doña -ésto de “cogí a mi doña” dicen los sicólogos que es de un machismo feroz- y dimos la vuelta a Córdoba.

       Estaba el día raro. Mucha gente en la calle descargando la compra del Carrefour y sin dar importancia a las votaciones en mi barrio de Levante. Por la parte de la Fuensanta, con mucho terreno llano,  unas señoras gorditas  empujaban carros de niños y se animaban por si ganaba el Pablo Iglesias porque les iba a perdonar pagar la luz y el agua. En los alrededores de la Mezquita no había turistas, ni casi cordobeses. La judería también estaba rara y desierta. Por el Vial, al que los cordobeses con mala baba llaman el Paseo Marítimo, iba abarrotado de gente que imagino con problemas de azúcar porque todos andan deprisa como dijo el endocrino que hiciera un servidor.  El personal va en grupos, en tríos, parejas y sobre todo solos con auriculares en las orejas. Los grupos, tríos y parejas hablaban del temor a que llegara a presidente el “de la coleta que está tó el día en la tele” porque a la juventud y a los que nada tienen que perder les da igual lo que pase mañana.
      Ya de noche, escuché a Pablo Iglesias el discurso a sus fieles y me pareció que hablaba como si hubiera ganado las elecciones. Se ve que me pasa como con la Medicina y no entendí nada de lo que oía.

   Lo que sí me parece ver es que llegan tiempos de odios irracionales que amenazan convertirse en crónicos entre españoles. Odios de ignorantes, racistas y sobre todo estafadores. Como en tiempos que mi familia ya tenía olvidados.

¿Por qué has matado al gato de una patada si el pobrecito no te había hecho nada?

DIME, FÉLIX
Vainica Doble




Dime, Félix,
 ¿por qué has matado al gato de una patada
si el pobrecito no te había hecho nada?

No comprendo cómo has tenido valor
 para hacer cosa semejante. 
¡A cualquier hora me caso contigo,
 de haberlo sabido antes!

¿Cómo puedes pertenecer a la sociedad protectora de animales
y al mismo tiempo albergar en el corazón
instintos tan criminales?

Qué desilusión,
me has roto el corazón.

Se llamaba como tú,
de apellido Micifuz,
le compramos en la pajarería inglesa,
comía con nosotros en la mesa,
me seguía por la casa 
y me acompañaba en la cocina.
Te despertaba a las ocho en punto
 para ir a la oficina.

Dormía enroscadito entre los dos
y su run-run-run era nuestra canción.

Qué desilusión,
me has roto el corazón,
y su run-run-run era nuestra canción.

Goleada años 20 del Real Madrid

Mortadelo/Jémez


Hughes
Abc

Paco Jémez cada vez sale más goleado del Bernabéu, y de un modo más espectacular y vistoso. Está convirtiendo estas goleadas en una obra de arte, y en una costumbre. No le suponen un desdoro profesional. Al contrario, a mayor y más rocambolesca e injusta goleada, más prestigio y más brillo adquiere.

Antes del partido, en los alrededores del Bernabéu, encontré a un peñista perfecto. Alguien con la cara que tendría un hijo hipotético de Tomás Roncero y Manolo Sanchís. Era una mezcla de los dos. Una cara madridista que era una maravilla genética. No podía pedirle un selfi porque se lo hubiese tomado a mal, y no era el caso, pero sus facciones eran casi institucionales. Caminé tras él como si fuera Scarlett Johansson. En esa cara, como en un holograma mágico y castellano, estaban todas nuestras caras.

Mientras el Barcelona levanta su mundialito, el Madrid va quintasenciándose en formas puras de consanguinidad.

Antes de empezar, pitada a Benítez, que el sábado se señalaba el escudo como un lunar.

Y minuto de silencio por los agentes muertos en Kabul y por Samper. Bien guardado y no como en otros sitios.

El Madrid marcó en una llegada solitaria de Danilo en el minuto tres, y la reacción del Rayo puso el estadio patas arriba. Empató Amaya en un córner y luego Jozabed tras combinación. El Bernabéu, donde bullen caracoles bajo la apariencia de normalidad, estalló en una pitada que nos despertaba de la siesta -la siesta de la democracia-.

Se le vio al Rayo su poesía en esos instantes. La franja convertida en arco iris, parecía la banda de una miss. El estilo Jémez es una derivación esteticista de algo vigoroso, recio. Un amaneramiento macho que se le veía en los gestos, en las triangulaciones de Jozabed y Trashorras o en las patadas a Kroos. Hay una obcecación viril que en Jémez toma esa forma futbolística florida.

El Madrid era lo que viene siendo. Una cosa aburridísima y cambiante. Es como lo que decía Toshack cuando los pollos sin cabeza: “Estos chicos juegan cuatro partidos distintos en noventa minutos”.

Desde la grada, lo que se veía más que un 4-3-3 era un esquema con forma de somier.

Lo mejor era Danilo por su banda, la bajaba en parapente, sobrado. Le dio el gol del empate en un pase perfecto a Bale.

Pero además de este gol intervino el árbitro. No tanto porque pitara mal, como por pitarlo todo. Dos expulsiones -una merecidísima por falta a Kroos- y un pentalti que anotó Cristiano devolvieron el partido al Madrid.

El Rayo ya era Rayito otra vez, disminuido.

Pero ni contra nueve jugó bien el Madrid. En esos minutos, lo mejor quizás fue la zurda de James, lo que más sentido y promesa contiene. Tras un pase suyo llegó el cuarto, segundo de Bale, que se convierte en un placer cuando tiene espacios y el balón en su zurda.

Sí, placer estético. Sí, seamos horteras, elevemos nuestros meñiques, entrechoquemos las copas con estrépito en los brindis de empresa. Un poco de placer estético, dicho así, con toda la cursilería, le viene bien al Madrid.

El público, que no es tonto y es soberano -y más en semejante día-, pitó al equipo de camino al vestuario.

En la segunda parte, James continuó dando pases de gol. El del quinto, sexto y séptimo. En el primero, a Benzema, se quedó quieto por completo. Había mucho ritmo en esa estatua. Otro se lo dio a Cristiano y el sexto vino tras un toque suyo magistral en el que evitó la salida de la pelota y a la vez dejó encarado el contragolpe.

El Rayo era un equipo mutilado. Era como si jugase con una sola pierna, y pese a todo aún llegó a exigir alguna parada de Navas.

Cuando Bale marcó el 8-2, Jémez le dijo al chico Jonathan Montiel que a calentar y siguió aplaudiendo y el Rayo tocándola. Era como si ya no sintiesen los goles. La goleada no les hacía ningún efecto, ni lo sentían. No era una goleada humillante, sino masoquista. Jémez le ha quitado el elemento deshonroso a estas palizas. Ya no se ven porteros llorando con ganas de retirarse del deporte.

El Madrid quizás debió haber parado. Marcó el 9-2 con Benzema y Cristiano intentó el décimo con ahínco. Lo logró el francés. Eso parecía una snuff movie más que un partido de fútbol...

Lunes, 21 de diciembre

Valle de Esteban

-Vagar escuchando música de Tom Waits y con alguien querido que guarda silencio a tu lado.
Pepe Cerdá

domingo, 20 de diciembre de 2015

Derrota en Elche (2-1)

Francico Javier Gómez Izquierdo
     
    “Perdió el Córdoba 2-1 en Elche, pero jugó bien...” dice el optimista blanquiverde que necesita el Diario para ver si es cierto lo de que jugó bien. En el Diario de Córdoba escriben dos periodistas que entienden el fútbol de manera muy particular, pero a mí me parecen un mucho indiscretos. Sin el mayor esfuerzo intelectual tengo detectados los futbolistas amigos de estos tribuletes y en ocasiones hasta me incomoda la desmedida persecución hacia un centrocampista determinado ó la benevolencia para con el cándido delantero que todo lo cuenta sin necesidad de interrogatorio. El Diario Córdoba anda esta temporada generoso con los jugadores del equipo y todo lo perdona. Hasta le parece que nuestro equipo juega bien.

      Lo que en verdad pasó en Elche es que a los 10 minutos nos pitaron un penalti y nos expulsaron a Deivid, nuestro defensa más fiable, y sin tiempo para recomponer posiciones nos marcaron el segundo gol. Desde la inferioridad numérica y el adverso marcador nuestros jugadores no pararon de correr, luchar y recibir tarascadas, sobre todo el rumanito Florín, que ha aprendido a no ser manco y codea con asombrosa maestría, pero el encomiable esfuerzo moría  casi siempre al borde del área y en clamorosa ocasión escupida por el poste. Hubo actitud y compromiso, que es lo que se pide llevar las últimas temporadas.

   No fue mejor el Elche que el Córdoba, pero ganó el partido en el primer cuarto de hora mientras que el resto de los setenta y cinco minutos el Córdoba fue absoluto dominador a pesar de jugar con uno menos. Son guiones típicos de la Segunda División. Partidos sin historia en los que sólo cuentan los puntos y más en la presente jornada en la que se dan las vacaciones y el personal pregunta cómo ha quedado el partido mientras aparca el coche cargado de trastos para la parentela con la que va a reunirse por Navidad.

      Como ustedes saben el Elche descendió por no pagar y la mayoría de los jugadores abandonaron un barco a la deriva, al que se atrevió a subir Rubén Baraja, un señor elegante donde los haya que se sabe instructor de jóvenes con ansias de prosperidad. El portero Javi Jiménez, por ejemplo, riojano que ha vivido en muchas ciudades, y algún pueblo como Alcorcón, siempre con cara de niño. Es arquero discreto que palidece cuando le exigen. No sé muy bien si es costumbre en Baraja lo de jugar con tres centrales, pero Caro, central del Betis B, juega de lateral derecho, mientras Armando, que se fue de Córdoba a Nueva York a jugar con los Red Bulls, siegue siendo ese defensa que yerra en demasía cuando sale del área, y Lolo, el más veterano o casi,  vuelve a ser el defensa del Sevilla Atlético, aquél que con un gol en un córner impidió al Burgos ascender a 2ª. ¡Qué calor pasé ese día! Alex Martínez, es lateral izquierdo cumplidor desde sus tiempos en el Betis, donde me han contado que tenía vida harto ajetreada. El medio centro Mandi sigue siendo joven, pero no va a llegar a lo que aventuraban As y Marca. Mucha peluquería y demasiados tatuajes. El partido lo ganó Alex  Moreno regateando en carrera a toda la cobertura cordobesa. Tiene mucha calidad este chico cedido por el Rayo. Creo que más que Espinosa, internacional en todas las categorías inferiores cuando jugaba en el Barça B. Pelayo es trotón e incómodo. En Córdoba le queremos por ser quien puso el centro para el gol del ascenso a Primera. Los goles del Elche los cuela un cordobés de Palma del Río, el pueblo que da las naranjas más sabrosas, llamado Sergio León, y que se hizo en la cantera del Betis. Es valiente este León y no le falta habilidad. Es una de las revelaciones de la temporada, aunque ya el año pasado en la Llagostera atemorizaba a los porteros. Me cuentan que su padre era un tipo tan peculiar que hasta se hizo una casa en un árbol. El otro punta es Álvaro que va teniendo un discreto pasar entre Mallorca y Elche.

    Es el Elche equipo joven y apañadito al que une mucho las penurias económicas. No tiene plantilla para estar arriba, pero como empiece a ganar partidos, aunque sea por suerte, lo veo en el pelotón de aspirantes, mas apretado cada jornada.

Buen venusino, galante y fino, de noble condición

GURU-ZAKUN-KIN-KON
Vainica Doble




Guru Zakun Kin Kon
 era un buen mozo
guapo y galante,
 de noble condición.
Tenía un gran corazón,
 Kin Kon.

Sentía una afición
 que le absorbía.
La astronomía
 era su vocación,
la vocación de Zakun Kin Kon.

Devoraba cuentos de ciencia ficción
Guru Zakun Kin Kon.
Todas las mañanitas iba al monte
y contemplaba el horizonte
 con mucha atención.

Sabía que algún día 
llegarían seres extraños
de orden superior,
de algún planeta mucho mejor.

Bellos dragones de plata por el aire
en curiosas latas de gran dimensión,
soñaba Guru Zakun Kin Kon.

Por fin un día se cumplió su anhelo
al ver por el cielo un disco volador
que en el valle aterrizó.
Kin Kon
fue corriendo a su encuentro,
 sonriente.
Sus tres mil dientes 
refulgían al sol,
su ojo en la frente
 pedía amor
y sus manos membranosas
 palmoteaban muy ruidosas
 chop-chop.

Se acercó al ser de plata
que salía de aquella lata
y, oh desilusión,
 no era un dragón
 como Kin Kon.
No tenía escamas,
 no echaba llamas
como Zakun Kin Kon.
Era un monstruo horrendo
que al verle salió
 corriendo lleno de terror.

Guru le miró con estupor, oh, oh...

El monstruo,
 que sin duda era muy bruto,
con un canuto
 le apuntaba al corazón,
al corazon de Zakun Kin Kon.
Una llama de fuego le envolvió
y su córneo caparazón se derritió,
y Guru Zakun entero ardió
y decía en su agonía:
 "Martir de la ciencia soy".

Guru Zakun Kin Kon,
 buen venusino,
galante y fino
 de noble condición.

¡qué triste destino el de Zakun Kin Kon!

R.I.P. R.I.P. R.I.P. R.I.P. R.I.P. R.I.P. R.I.P.

Ay, ay, ay, ay...

Domingo, 20 de diciembre

Valle de Esteban

-Todo lo que rodea  administrativamente al ejercicio de una profesión es chusco, malintencionado, trabajoso y aburridísimo.
Pepe Cerdá

"Dichosa tú que has creído"

DOMINGO, 20 DE DICIEMBRE

En aquellos días, María se puso de camino y fue a prisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

Lucas 1,39-45

sábado, 19 de diciembre de 2015

Hielo

Joseph Schumpeter


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

A Joseph A. Schumpeter, el economista con que nos aburrían en periodismo, le escamaba mucho que las personas brillantes en sus profesiones actuaran ante las urnas como niños.

Schumpeter, que popularizó la “destrucción creativa” y profetizó la muerte del capitalismo por su propio éxito, estudió el caso de los votantes y llegó a la conclusión de que se comportan así porque “votar es gratis”. Y si la gratuidad del voto infantiliza la opinión del votante, ¿qué no hará con la del tertuliano, que, además de votar, cobra?

Si el sistema quisiera votantes reflexivos, sólo tendría que poner precio al voto.

Pero el paternalismo del Estado de partidos prefiere arreglarlo con una jornada de reflexión, que es su modo de mandar a los votantes, sus niños, a pensar al rincón, como han hecho los fiscales con el pequeño que pintó la cara al presidente del Gobierno, que se niega a denunciar la chiquillada de quien, como dice el abogado de la criatura, es otra víctima.

La verdad es que, luego de oír a ese abogado y al fiscal de la cosa, uno tampoco hubiera denunciado. Conociendo España, ¿qué vas a hacer, no siendo menor o señora?

¿Y la dignidad del cargo? –que diría Torcuato Fernández-Miranda.
Nada, nada.

El zorro de Steiner nos recuerda la famosa pregunta que está en el origen de la metafísica: “¿Por qué ya no hay nada?” ¡El nadismo (de nada) como landismo (de Landa)!
El nadismo es el ascetismo de una derecha que conoce, como el Kempis, la nadería de las cosas, por lo que lo mismo da llegar un poco antes que un poco después. Eso, sí: para el viaje, si a algún rapacejo, jugando, se le ha ido la mano, ponte un poco de hielo en la cabeza (el hielo que el sistema impone a sus votantes con la jornada de reflexión) y, como dice María Soraya, que también es chiquilina y madre, a correr. Todo el mundo sabe que los pueblos no son reflexivos, sino sentimentales.

Tranquilos, formales y serios –en el caso del español, con cuatro guerras civiles en un siglo.

Quien da primero da dos veces

REFRANES
Vainica Doble




No hay refrán que no sea verdadero
Donde hay patrón no manda marinero
Quien tiene boca se equivoca

Quien tiene boca se equivoca
En boca cerrada no entran moscas
Mm, Mm, Mm, Mm

Quien mucho habla mucho yerra
Al que yerra perdonan una vez,
pero no después

Haz bien y no mires a quién
Haz bien y no mires a quién
Haz bien y no mires a quién

Dime con quién andas, te diré quién eres
El casado casa quiere
Quien bien te quiere te hará llorar

El que no llora no mama
Si quieres buena fama
no te dé el sol en la cama
Quien mucho ofrece poco da

Quien da primero da dos veces
Dale que le das, dar que sí, dar que hablar
El que quiera peces…

Haz bien y no mires a quién
Haz bien y no mires a quién
Haz bien y no mires a quién

Sábado, 19 de diciembre

Valle de Esteban

-Me culpo a mí por mis fracasos y al azar le apunto los logros.
Pepe Cerdá

viernes, 18 de diciembre de 2015

Angiolillo

Ejecución de Angiolillo


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En el verano del 97, Angiolillo, alias Rinaldini, de 27 años, asesina a Cánovas, que leía el periódico, en el balneario de Santa Águeda (“Santa Águeda me da la vida”).

A usted la respeto porque es una señora honrada –dijo el asesino, con la pistola humeante, a la esposa de Cánovas–. Pero yo he cumplido con mi deber y estoy tranquilo. He vengado a mis hermanos de Montjuich.
Sus “hermanos de Montjuich” eran los cinco anarquistas ejecutados como responsables de los 103 muertos por las bombas de Barcelona, cifra por la que el socialista Hollande ha declarado en Francia la guerra mundial.

¡Germinal! –gritó Angiolillo en el garrote.
La violencia creadora de un mundo nuevo es dogma ilustrado,  jacobino: el hombre es bueno, pero la sociedad está corrompida y hay que purificarla por la fuerza. “En la piedad está la traición”, avisa Robespierre. Y el aviso lo hacen suyo Necháiev y Bakunin, Lenin y Trotsky, Mao y Pol Pot, brigadistas y yihadistas.

El detenido es un “hooligan” del Pontevedra –titula el periódico global, que parece tener en Pontevedra su Smalville (y en plantilla a Tom Welling), sobre la salvaje agresión al presidente del Gobierno.
Pero “el detenido” es un melón de lo que Jean Palette llama “la izquierda de la Revelación”, un teórico infantil del marxismo leninismo, autor de “Todos nuestros derechos se los devemos (sic) a la Urss”, con ortografía de Pablemos y apuntes de Errejón, el becario fantasma que acaba de expulsar a Lenin de la política (“En democracia no hay lugar para la violencia”), con lo que “el detenido” acabará por volverse loco. Como todos.

Eres un asesino en serie –dice en TV un adefesio al Juli.
Puestos a jugar a que nada significa nada, el torero podía contestar: “Y tú un caníbal pederasta”. (Porque si matar un toro es asesinato, comer un escalope será canibalismo, y si el escalope es de ternera, pederastia.) Pero el torero, ay, intenta defenderse: “Yo soy pacifista”.

Y esto es la izquierda de la Revelación.

Descolorido está el cartel de Ultramarinos Pimentel

FULGENCIO PIMENTEL
Vainica Doble


CLICK

Pobre Fulgencio, solo está,
por su comercio viene y va.
Su clientela se marchó,
un caramelo nunca dio,
diez céntimos jamás perdonó,
el peso siempre lo escatimó

Descolorido está el cartel
de Ultramarinos Pimentel.
Dentro hay un calendario
que las moscas decoraron bien,
hay telarañas en la pared
galletas rancias y cacahuet.

Pobre Fulgencio, triste está,
porque mañana es Navidad.
Ya no le queda más turrón,
ya no le queda más champán.
La única anguila sabe a cartón,
el gato se comió el mazapán.

Viernes, 18 de diciembre

Valle de Esteban

-Lucrecia Borgia  tenía grabada en la cabecera de su cama esta frase: "Sin esperanza, luego sin miedo." Puede que ésa sea la solución.
Pepe Cerdá

jueves, 17 de diciembre de 2015

El “Legüi”, falso menor

Menores visitando a sus padres presos. 1948

Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Durante los años noventa y la primera década del siglo XXI, cuando aún los bancos tenían dinero en sus oficinas, las bandas de atracadores contaban un menor en sus filas. El Reglamento no escrito estructuraba a la banda de atracadores -hablamos de bandas hechas en los barrios y patios del talego- conforme al siguiente escalafón: un jefe, que se destacaba por ser el de mejor cabeza; el compi de jefatura, que solía ser bruto y sin sentimientos; un conductor valiente y “espídico” al que  no se le pusiera nada por delante; y por último, un menor a ser posible yonqui de algo y un tanto descerebrado.

       El  “Legüi” fumaba heroína desde los 15 ó 16 años y en 1995 acompañaba a la banda del “Menúo” por los pueblos de Málaga por si había que comerse algún marrón. En un atraco en Fuengirola hubo un “mollao” y cuando cayó la banda, y conforme estaba pactado, el “Legüi” se culpó del muerto en comisaría y ante el juez. El “Legüi” en realidad estaba medio tonto por las pastillas y ni sabía el día en que vivía. Tanta ignorancia le jugó una mala pasada, pues resultó que durante el tiroteo de Fuengirola ya tenía cumplidos los 18. Le cayeron más de 30 años, de los que los primeros 10 los pasó en el primer grado acumulando sanciones por broncas y altercados debidos al abuso de roynoles. Un día, cerca de los 12 cumplidos, un funcionario de prisiones le dijo cuatro verdades que de principio no le sentaron bien, pero al mes le pidió una oportunidad. “El Legüi” se puso a trabajar en el economato con la impronta típica del Kíe por antigüedad, pero con la seriedad y responsabilidad que el funcionario encargado de la dependencia le había exigido.

      El funcionario de prisiones había escuchado casi una confesión espiritual  del “Legüi” y  le creyó cuando dijo que él nunca había  llevado armas, que no sabía disparar y que ni siquiera sabía si había estado en el lugar del crimen. La banda del “Menúo” estaba toda enterrada en el cementerio de Málaga, y El “Legüi” cada vez era más hermético y sólo se dignaba a hablar con el funcionario que le había abierto los ojos. El “Legüi” empezó a leer, a meditar y a ver al funcionario como persona y no como carcelero y un día, poco antes de Navidad, tal que por estas fechas, se cortó la yugular con una cuchilla de afeitar.

       Ante el funcionario que le supo sacar lo bueno, el “Legüi”, ya con más de treinta años, se reconoció delincuente y gilipollas, pero en España ha habido muchos “Legüis” de 16 y 17 años  vigilando en la puerta de las Cajas de Ahorros. Más de los que el ciudadano imagina.
    
El “revolucionario” Alfon, un poner, hoy referencia obligada entre los intelectuales y luchadores de la izquierda española, que cumple condena por llevar explosivos en una mochila. El mozo, siendo menor, pongamos también 17 primaveras, quiso robar y abusar de dos muchachas en Cádiz. A una le arrancó el sujetador. Sus valedores y su legión de seguidores dicen que lo que se hace de menor no cuenta como antecedente. Tampoco traficar con pastillas. Llevar explosivos y lanzarlos contra la policía con ánimo de herir o matar, se supone, es cosa de héroes. Los líderes, dicen que políticos, están en la exaltación de éstos muchachos a los que se lleva a las puertas de según que concejales o ministros y las teles educan en la misma doctrina, encontrando héroes sin instrucción sentados en cuclillas en los bancos del municipio.

      De lo que se enseña en nuestros colegios, no es preciso hablar, pues ya lo dejan claro esos profesores universitarios que aspiran a gobernar.

     ¡Encima quieren que uno vote!

El dinero



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Sólo hay una cosa más encogida que un votante español: el dinero.

¿Qué votarán los del dinero? –te pregunta la camarera en el desayuno.
Yo, le digo, apostaría por la solución andaluza, Psoe y C’s, porque con ellos mandando no hay quien vea la TV, y entonces la gente se echa a la calle a gastar. Más la paz social garantizada por los liberados sindicales, todo el día “echaos”, sin tener a quién escrachear. La collera Snchz-Rivera sería una yema de San Leandro, pero Snchz lo ha puesto imposible, al salírsele el poligonero y postularse para portero de “after hours” antes que para presidente del gobierno. Como dice María Soraya, “ha embarrado el campo”, que es una cosa que, sabiéndose inferior, hacía Javier Clemente para recibir en San Mamés a los finolis del Madrid.

Para Snchz, Rajoy es un señor destinado a la oposición por finolis, igual que pensaban de Azaña los García Atadell, ansiosos por echarse a la calle a hacer la revolución.

¡Vamos, ahora mismo, a la revolución, con los paraguas! –los templaba, con sorna, el alcalaíno, cuyo pecado, en cualquier caso, fue la flojera.

A lo mejor el debate con Snchz ha devuelto a los del dinero otro Rajoy, uno con la imagen viva de la nación, “au-dessus de la mêlée”, que mira a los partidos como a “la intendencia”, que decía De Gaulle, reservándose él para lo serio.

“España en serio”, es su lema.

No es el “Labour isn’t working” (“el laborismo no funciona” o “los trabajadores no están trabajando”) que catapultó al poder a Thatcher (cuyo ajuar, por cierto, ha sido subastado con gran éxito en Londres), pero es que Moragas y Floriano tampoco son Charles y Maurice Saatchi.
Moragas dirá que “serio” viene de Sartre (aquel “esprit de sérieux” de “El ser y la nada”), y Floriano, que de Ortega, para quien, graciosamente, “seriedad” viene de “serie”: serio es el que poniendo “en serie” los valores es a su tiempo trascendente y a su tiempo ligero y desenvuelto.

Casi trae mejor cuenta no tener dinero.

Yo no sé por qué hice esta oposición, en vez de estudiar corte y confección

LA FUNCIONARIA
Vainica Doble




Los papeles se amontonan
 en mi mesa de trabajo,
harta estoy de partirme los cuernos
 contra folios y legajos.
Voy a mandarlo todo al infierno,
 no quiero currar a destajo;
si he de pasar así otro invierno
 voy a acabar como un badajo.

Yo no sé por qué hice esta oposición,
en vez de estudiar corte y confección.
No le veo la gracia ni el misterio
a ser funcionaria de un ministerio.

Yo quisiera ser un vegetal,
 del jardín de un cementerio
o simple mineral.

O también araña de cristal
 de un palacio estilo imperio
o talla medieval
 de algún monasterio.

Los papeles sobrepasan
 la altura de mi cabeza;
me tiraría por la ventana,
 si no fuera por pereza.
Yo no sé trabajar sin ganas,
 no está en mi naturaleza,
precisas son fuerzas sobrehumanas
 para lograr esa proeza.

Yo no sé por qué hice esta oposición,
en vez de estudiar corte y confección.
No le veo la gracia ni el misterio
a ser funcionaria de un ministerio.

Yo quisiera ser un vegetal,
 del jardín de un cementerio
o simple mineral.
O también araña de cristal
 de un palacio estilo imperio
o talla medieval
 de algún monasterio...

Jueves, 17 de diciembre


-Hay que jodese. ¡Ande menos se espera uno, surge la belleza!
Pepe Cerdá