sábado, 24 de enero de 2015

Sábado, 24 de enero

Valle de Esteban
La luz que nos habita

viernes, 23 de enero de 2015

Moragas & Millán-Astray

 Jorge Moragas Sánchez-Brías

José Millán-Astray y Terreros

Emprendedores



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Al llegar, para él, la hora de rendir cuentas al Altísimo, Benjamin Franklin dijo una verdad tan evidente en sí misma como las de la Constitución americana:

En este mundo sólo hay dos cosas seguras, la muerte y los impuestos.
Hasta que llegó Podemos, que para arreglar lo uno tiene ya al doctor Montes, y para arreglar lo otro, a Monedero.
Pablemos, que fue becario de Blesa antes de triunfar mediáticamente como mezcla del don Pablos de Quevedo y el Harry Potter de Rowling, propone para modelo de emprendedor (¡un “entrepreneur”!) a Monedero, el empresario sin trabajadores, fórmula que le puede permitir a uno ahorrarse, no sé si el iva de Montoro, pero sí la plusvalía de Marx.
Marx se hizo su idea de la propiedad con el cuento de Rousseau (ídolo de nuestro ministro de Justicia) sobre un tipo que llegó al campo, levantó una cerca y dijo “¡esto es mío!”
He aquí el acto inaugural de la cleptocracia burguesa contra la que se alzaron, primero Marx, con su teoría de la plusvalía (el empresario se queda con la parte del león del beneficio), y luego Monedero, con su teoría de la plusvalía invertida, o merienda en las casas bien: yo, que soy un turras, evangelizo a la Lomana y me como su roscón.
Los dos tortolitos hicieron su nido pajita a pajita –es la metáfora de un cronista habanero traído a colación por Ullán.
El otro emprendedor en escena es Pedro Sánchez, que venía a cambiar a España (“vengo a cambiar  España, señores”) con un plan federalista que consiste en cambiar la piel de toro (entre nosotros, siempre fue de buey) por una de conejo.

Pero Sánchez no es invitado a la casa de la Lomana, que es donde se reparte el roscón, y tampoco a la de Bono, que, por lo visto, es donde te crece el pelo. Bono, Zetapé, Pablemos y Errejón. ¡El festín de Trimalción!
Al ir a las primarias, Sánchez ignoraba la ley de hierro de la oligarquía de Michels por la cual en una organización, si tiene la ocasión de votar, la gente vota al menos molesto.

Los muertos y las muertas. Antonio Buero Vallejo


ANTONIO BUERO VALLEJO
1916-2000

Antonio Buero Vallejo pasa por ser el dramaturgo que devolvió el compromiso al teatro español. Fandango de Ricardo Bada: “Al derecho y al revés, / desde dentro y desde afuera, / la Historia de España es / la historia de una escalera.” Fue un hombre triste: “Todo lo que he escrito lleva una intención crítica.” Compartió prisión con Miguel Hernández. En su discurso de recepción del Premio Cervantes dijo: “Al recibir hoy este premio, me conforta suponer que, si se me ha concedido porque deleité algo, también se me habrá otorgado porque algo inquieté.” En el mundillo del teatro quedó su polémica con Sastre en torno al posibilismo. Estrenó veintisiete obras en cincuenta años. A la pregunta de si sería posible en España otra guerra civil, respondió: “Somos tan puñeteros los españoles que esa amenaza, aunque no sea grande, no ha desaparecido. Y algunas obras mías la afrontan.”
IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Viernes, 23 de enero

Valle de Esteban
Qué tiempo tan feliz

jueves, 22 de enero de 2015

El bigotito

  
Hughes
Abc
 
De Pegida se lleva escribiendo y hablando mucho tiempo, aunque quizás no sea un movimiento muy significativo. Dibuja un polo alrededor del que gravitar y eso resulta útil (me apetece tanto escribir aquí “topoi”… ¿pero por qué? ¿Por qué esta necesidad insensata de escribir aquí la palabra topoi?). Hoy nos enteramos de la dimisión de Bachmann por su selfi imitando a Hitler. Esto me parece muy revelador. La susceptibilidad alemana con el nazismo es profundísima, claro, pero no escandalizan sus comentarios sino la foto. Eso revela que sí hay asuntos sagrados y límites a la expresión. Imágenes que no podemos soportar. La locura de Bachmann es colgar esa foto en Facebook. Cuando nos afeitamos la barba o el bigote a veces nos dejamos durante unos minutos ese bigotito hitleriano (¿por qué el bigotazo de Stalin sí se ve?). Te quedas un rato frente al espejo admirándolo, entre divertido y aterrado y te vas a la cocina caminando muy rígido para ordenar:

-Kartofen, ¡hoy quiero kartofen!

O te subes por las cortinas en calzoncillos como Charlie Chaplin en El Gran Dictador. No es tan raro, quiero decir, que a veces… bueno… se hace, ¿no? Quiero decir, un minutito aunque sea… ¿O no?

Pillos y villanos

Cómic de Carlos Gómez

Francisco Javier Gómez Izquierdo

A principios de los 70, en Gamonal, Don Antonio tenía una tienda de chucherías a la entrada de la Barriada de la Inmaculada donde las personas mayores cambiaban novelas de Marcial Lafuente Estefanía y nosotros tebeos -en los 70 no sabíamos decir cómic-  del Capitán Trueno, el  Jabato y el sargento Gorila.  Los que vinimos de los pueblos nos inclinábamos por estos valientes nacionales, mientras los nacidos en Burgos capital se separaban de nuestro catetismo y preferían a los héroes americanos y sobre todos ellos a Spiderman. A mi hermano, que luego demostró ser el más exquisito entre estos fogones, le tiraba mucho el teniente Bluberry.
     
Con el tiempo, comprendí que mi poca afición a los comics americanos venía de las malas traducciones y lo incómodo que me resultaba, a pesar de  mis pocos años, que a los malos, el Capitán América y el Hombre Araña los llamaran pillos y villanos. “Los pillos están en el edificio....” y  un dedo de Los Vengadores señalaba un rascacielos incomprensible de 50 pisos; “¡Atraparemos al villano”, prometía un Spiderman alejadísimo de mis gustos.  Para mí, un pillo no era perseguible y los villanos venían de villa.

      Con aquellas lecturas de las que voluntariamente me abstuve me pasa como con ese periodismo charlatán del que estamos imposibilitados de ignorar: que no le veo la gracia. Quien menos te lo esperas te salta con la última ocurrencia de un tertuliano y si el lumbreras en la tele dice que a los seis meses se debe conceder el tercer grado penitenciario, lo que de verdad quiere que se entienda es que el preso ó la presa es un pillo ¿ó una pilla, doña Rosa Aguilar?, no de la Marvel, si no de la tradición picaresca española, entendida la vida en el siglo XXI, como una graciosa novela del XVII. Que a un condenado a siete meses se le concede el tercer grado a los dos, y el hablador de la radio trata de vergüenza judicial y por supuesto gubernativa tamaña resolución, un circunstancial vecino en la barra del café le contará al camarero los riles que demostró el periodista, el abogado, el actor, el sindicalista o cualquier charlapuñaos de nuestra época. Éste es el villano del siglo con el terrible significado que la palabra ha ido adquiriendo con la edad.

    El último pillo es el profesor Monedero, que ganó 400.000 euros -eso he oído- en dos meses él solito y sin ayuda de nadie por idear una moneda a la que tasó como si fuera Venus de Millo... y el último villano el tesorero Bárcenas, que para evitar el escándalo de ponerle en libertad provisional por abuso de la prisión preventiva le han señalado una fianza “ridícula” tras un posible pacto con el resto de villanos.

      Cuando a Ud. le acusen  de algo -ahora le van a poder detener sin que usted sepa por qué- rece porque le clasifiquen en la categoría de pillos. Le aconsejo carné acreditativo; si es de Podemos mejor que mejor.


Barcenillas



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Nubecilla de fotógrafos en casa de Bárcenas, que sale de la cárcel y que, por la merma de expectación, debe de ser ya Barcenillas, aunque conserve aquella mezcla facial de Paulie Gualtieri y Didier Deschamps.
No me pregunten qué hacen Bárcenas en la cárcel y los herederos del “avi” Florencio en la calle, porque son cosas del Código Penal.

El Código Penal es la verdadera constitución política de un país, y tenemos un ministro de Justicia creativo (revisa lo mismo al Papa que a Rousseau) que lo va a arreglar.
En España se despenaliza de hecho la sedición, una cursilada que se pensó sólo por si el hijo de Tejero hacía paellas en la casa cuartel, y se penaliza de derecho la zoofilia, no sea que, después de decir el Papa lo de los conejos, le dé a la gente por salir al campo.

Y como ahora todos somos Charlie, que por algo fuimos de manifestación a París, se penalizan los insultos tuiteros, que en eso consistió siempre la libertad de expresión, es decir, en decir que se puede decir todo lo que se quiere decir, siempre que todo lo que se quiera decir sea eso.

¿Y también va a ser delito tener una empresa? –protesta Monedero, pillado con cuatrocientos mil euros de un diseño numismático para los países pobres de América.

De castellanos, castillos, y de Monedero, monedas, pero una moneda de cuatrocientos mil euros (¡una peseta le cobró García Calvo a Leguina por el himno de Madrid, y Solchaga le envió a los inspectores de Hacienda!) excede incluso la sorpresa que puede esperarse del roscón de la Lomana.

Monedero, que tiene la gracia del Guzmán de Alfarache, jura que el diseño de la moneda bolivariana que nadie ha visto es suyo, pero Irene Lozano, la de “Je suis Charlie” con un “pilot” en alto, acusa a Podemos de pisparle las ideas a su doña Rosa Díez.
Menos mal, con esos precios, que Monedero no nos diseñó el euro, inspirado, ay, en la épsilon de los griegos que el domingo, de ganar los amigos de Monedero, se quedarán sin euro.

Abejas & Miliós

 Pablo Abejas, el economista de Cajamadrid


Giannis Miliós, el economista de Syriza

Rachid no quiere cruces

Un diputado ceutí (hasta noviembre pasado, viceconsejero del Gobierno de Ceuta por el Partido Popular) ha enviado al ministro del Interior un requerimiento para que se cree un nuevo escudo de la Policía Nacional sin crucifijo en la corona.

Click

Los muertos y las muertas. Charles Schultz


CHARLES SCHULTZ
1922-2000

En la última tira de Charles Schultz, un Snoopy pensativo, sentado sobre el techo de su caseta, y frente a la máquina de escribir, acompaña a la carta de su autor: “Queridos amigos: Tuve la suerte de dibujar a Charlie Brown y sus amigos por casi cincuenta años. Esto ha sido la culminación de mis ambiciones infantiles. Desgraciadamente, ya no puedo continuar con la demanda diaria de una tira cómica. Mi familia no quiere que Peanuts sea continuada por ninguna otra persona, y es por eso que estoy anunciando mi retiro. Estoy agradecido por todos estos años de lealtad de parte de nuestros editores y del maravilloso apoyo y amor que me han expresado los fans de la historieta. Charlie Brown, Snoopy, Linus, Lucy... ¡cómo podría olvidarlos alguna vez...!” Una vez explicó que decidió dibujar niños porque era lo que vendía. Y aclaró: “Pero Peanuts no se trata de niños.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Jueves, 22 de enero

Valle de Esteban
Pobre Tebi

miércoles, 21 de enero de 2015

El joven Táuler y su Mundo


Escribo este post desde la redacción del periódico El Mundo. Literalmente, un sueño cumplido. La redacción es silenciosa, pulcra, moderna, y está llena de personas acogedoras, divertidas, con un colmillo retorcido que echaba mucho de menos. En la hora de la felicidad completa, es de justicia recordar a las personas que me han ayudado a llegar hasta aquí. Mi primera gratitud es para Casimiro, a quien espero a convencer de la bondad de su decisión. Citaré después a algunos mayores míos en el noble estamento de la columna que han sido muy generosos conmigo: David Gistau,Rubén Amón, el propio Jabois en cuyo ordenador me siento, Salvador Sostres, Arcadi Espada; y a amigos de periódicos de la competencia como Ignacio Ruiz Quintano y Hughes. A todos debo algo que no sé si podré pagar.

Conejos



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

A bajo cero en Madrid, y la alcaldesa en Guatemala, cuna, casualmente, de Tono Martínez, seguidor de Levi Strauss (el de los vaqueros, no el de los indios) y verdadero alcalde de Madrid, con su “5Cs” (?), resumen de la política municipal de la capital de España: “Espacio dedicado a la reflexión y la propuesta de vanguardia en las áreas de cultura, ciudadanía y gestión creativa de espacios públicos, donde se abordan temáticas de sostenibilidad, ciudad inteligente y eficaz y modelos de convivencia, entre otros, a través de plataformas para el debate y la exploración artística y empresarial”.

Yo también, el leerlo, me quedé un buen rato sin ver nada.

Ahora, si viene la izquierda, que mejore al Tono la Tani.

A cambio de radares y alguna bicicleta, que es la producción municipal (¡a ritmo de guerra!) madrileña, en Guatemala hacen Embajadora de la Paz a la alcaldesa de Madrid, que se habrá cruzado en el cielo con el Papa de Roma, que volvía de Manila y aprovechó el vuelo para anunciar su nueva política familiar:

Para ser un buen católico, no hay que tener hijos como conejos.
Con eso, el Papa, que sabe latín (“Leoporum generis sunt et quos Hispania cuniculos apellant”), apunta a España, nación católica y tierra de conejos, que España deriva de Hispania, y ésta de Hispaan, aquel héroe que hizo tantas proezas en la caza de conejos, de donde en lengua púnica, nos cuenta fray Gerundio, se vino a llamar Hispania toda tierra donde había mucha gazapina.
Claro que el Papa aprieta, pero no ahoga, y el milagro ha venido de la socialista Susana Díaz, nuestra Merkel de Triana, con el anuncio de su embarazo a una edad como la de Santa Isabel cuando concibió al niño Juan.

Juan Ramón, andaluz universal, muere en Puerto Rico llamando, desolado, a su madre: “¡Madre, madre, ven!”

Y el Papa viendo conejos.

Ana Botella nos trae bicis, y Susana Díaz, niños. Nuestros prejuicios caen como bolos. Con razón el pobre Pablemos ya no se sabe si izquierda o derecha.

Postal de Lerma

Ahora mismo
J. R. M.

Los muertos y las muertas. Rafael Alberti


RAFAEL ALBERTI
1902-1999
“Ese alma en pena, sola, / ese alma en pena siempre perseguida / por un resplandor muerto. / Por un muerto. / Cerrojos, llaves, puertas / saltan a deshora / y cortinas heladas en la noche se alargan, / se estiran, / se incendian, / se prolongan. / Te conozco, / te recuerdo, / bujía inerte, lívido halo, nimbo difunto, / te conozco aunque ataques diluido en el viento. / Párpados desvelados / vienen a tierra. / Sísmicos latigazos tumban sueños, / terremotos derriban las estrellas. / Catástrofes celestes tiran al mundo escombros, / alas rotas, laúdes, cuerdas de arpas, / restos de ángeles. / No hay entrada en el cielo para nadie. / En pena, siempre en pena, / alma perseguida. / A contraluz siempre, / nunca alcanzada, sola, / alma sola. / Aves contra barcos, / hombres contra rosas, / las perdidas batallas en los trigos, / la explosión de la sangre en las olas. / Y el fuego muerto, / el resplandor sin vida, / siempre vigilante en la sombra. / Alma en pena: / el resplandor sin vida, tu derrota.” El alma en pena.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Miércoles, 21 de enero

Valle de Esteban
La tristeza del valle

martes, 20 de enero de 2015

El frutero

Entramos en campaña electoral y el Ayuntamiento de Madrid
 nos regala 14 grados (había 4) en su mobiliario urbano recién estrenado

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Lo que me intriga del video publicitario de Rajoy hablando de sus cosas con su gente es el frutero de la mesa.

    Es un frutero con manzanas, como los que pintaba Xaviel Valls, padre del primer ministro francés, Manuel Valls.
    
A Valls lo envidiaba Tàpies porque tenía dinero para pintar manzanas en París, mientras él tenía que quedarse pintando cruces en Barcelona, la ciudad del “Kitty”, ese pub donde generales y fiscales hacen quedadas separatistas, sabedores de que la sedición, como la esperanza en “Makinavaja”, ya sólo es esa p… que va vestida de verde.
    
Lo de “naturaleza muerta” no me convence –me decía Valls de sus manzanas–. Mejor “vida quieta”.
    
¿Y qué es el rajoyismo en este video pepero, naturaleza muerta o vida quieta?
    
Las manzanas nos evocan el pecado original de Adán (de ahí la mueca sardónica de Arenas), la ley de la gravedad de Newton (de ahí el peso político de Floriano) y hasta “Le panier de pommes” de Cézanne (de ahí la asimetría de María Cospedal, a cuya frescura le irían mejor las sandías de Zurbarán).
    
La fruta fresca, hijas mías, / es gran cosa, y no esperar / a que la venga a arrugar / la brevedad de los días.
    
¡Del tancredismo de la “vida quieta” que se achaca a Rajoy al ilusionismo de la “naturaleza muerta” de un video electoral!

    Se ve que Rajoy ha vuelto de Grecia con la copla de Zeuxis y Parrasio. Es fama que Zeuxis sorprendió en su día a Parrasio con unas frutas pintadas tan al vivo que los pájaros querían picotearlas.

    –Aparta –le dijo entonces Parrasio– aquella cortina para que podamos ver mejor.
    
Y Zeuxis, burlado, alargó la mano hacia un cuadro de Parrasio que representaba una cortina. Zeuxis engañaba a los pájaros, pero Parrasio engañó al maestro.

    Parrasio acabó comprándose un esclavo y lo torturó para estudiar, “con absoluto candor de demiurgo plástico”, las muecas y las contorsiones del martirio.

    Medite Eduardo Arroyo lo que hay que hacer para ganar, no ya unas elecciones, sino un premio Velázquez.

Ser ciudadano es ser cristiano

Si entiendo bien a Hegel, ser ciudadano es ser cristiano gracias a que ésta -la condición de cristiano- es nuestra manera de ser griegos.

Aquí hay mucho que rumiar, pero (creo que) estoy de acuerdo con Hegel.

(A vueltas con Miriam Leonard, Socrates and the jews)

Los muertos y las muertas. Claudio Rodríguez


CLAUDIO RODRÍGUEZ
1934-1999

A Claudio Rodríguez, el poeta más puro del 50, le dedicó Ricardo Bada uno de sus mejores fandangos, palo del flamenco que sale de Huelva. A Claudio Rodríguez: “Hipocampos, hipocampos, / corriente abajo del Duero, / entre hipogeos plateados / e hipotéticos robledos..., / hipocampos, hipocampos...” (Fandango onomatopéyico no recogido por su autor en la edición definitiva de su obra maestra: Don de la ebriedad.) Claudio Rodríguez, hijo de abogado y de rica heredera provinciana, escribió el Don de la ebriedad en los primeros meses del 50, cuando apenas tenía diecisiete años. Deslumbrado por sus versos, Aleixandre le vaticinó, sin acierto, que sería como Rimbaud, de obra breve, pero intensa. “Y, sin embargo –esto es un don–, mi boca / espera, y mi alma espera, y tú me esperas, / ebria persecución, claridad sola, / mortal como el abrazo de las hoces, / pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.”

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Martes, 20 de enero

Valle de Esteban
El árbol de la ciencia

lunes, 19 de enero de 2015

“Je suis Chato”



José Ramón Márquez

Esa Francia fecunda que, al decir de los Tertulianos, es capaz de alumbrar la Enciclopedie y Charlie Hebdo, esa enemiga constante y secular de esta España nuestra, que lava sus culpas enviándonos desde hace centurias una legión de hispanistas y de sinceros enamorados de la piel de toro, nos servirá para ilustrar en dos trancos un par de asuntos de la actualidad.

En primer lugar tenemos al citoyen Simón Casas que, envalentonado por haber logrado cuadrar sus cuentas, pone en marcha su ofensiva en defensa de la Fiesta tomando las armas contra... el público. Dentro de la más perfecta lógica del mundillo taurino, al bueno de Simón no le da por arremeter contra el fraude generalizado (afeitado, fundas, brunete guateada...), ni contra la anodina ausencia de personalidad en los toreros (Pérez, Gómez, Sánchez...), ni contra el incontestable descaste de la cabaña de lidia (juampedro, juampedro, juampedro...), ni contra los trusts empresariales de los que él mismo participa. Simón derrota contra el público, el que pasa por la taquilla, el que sostiene todo el tinglado, acaso porque ésa es la única parte del espectáculo que escapa a sus manejos. Ignora Simón, o acaso no, que demonizando al público se alinea con Blasco Ibáñez y con Eugenio Noel, acaso tan antitaurinos como el propio Simón, que no duda en ponerse un rato junto a los antis declarados con tal de llevar el agua a su molino, tratando de buscar que en los ruedos impere la Pax Simona que consiste en sólo manifestar la aprobación y el contento. Para ilustrar a Simón citaremos las palabras de Gonzalo Torrente Ballester, publicadas en un viejo número del diario Arriba, a propósito de los públicos: “...la ventaja del público español es que lleva en la sangre el profundo sentido de la justicia del espectador de toros...” y más: “...el público de toros dimite del partidismo ante una gran faena y aplaude al torero detestado o silba al favorito si lo ha hecho mal. ¡Qué gran institución educativa de las masas son las corridas de toros!

Y luego, la violencia. Lo mismo los moros con sus AK-47 convirtiendo una calle de París en el OK Corral que los antis dejando maltrecho a Andrés en la Universidad San Pablo-CEU, cada uno a su manera y según sus fuerzas, el recurso a la violencia siempre parece ser el más querido por el humano, acaso lo que nos hace humanos, como nos enseñan la Biblia en Gen, 4.8.  y Kubrik en “2001 una odisea del espacio”. En París, cuando los toreros Pierre Cacenabe “Felix Robert” y Ramón Laborda “Chato de Zaragoza” se dirigían a la Plaza de Toros de las Arenas de Enghieu a participar en una corrida organizada con motivo de la Exposición Mundial de 1900, fueron tiroteados por un “anarquista” (aún no se había inventado lo de “terrorista”) sueco llamado Iván Aguelli, que de esa manera quería hacer patente su desacuerdo con... lo que fuese. Robert se libró de la balasera, al Chato la cosa le costó un balazo en un brazo y en el costado izquierdo y al sueco una multa de 200 francos y la privación de libertad por tres meses. Nadie se manifestó con un cartel: “Je suis Chato” y la pena impuesta al agresor pareció ajustada, respecto del crimen perpetrado, para la prensa de la época, prensa que es, al parecer, la garante de la democracia según se ha dicho en los días pasados.

A fin de cuentas los tiroteados eran toreros.

El general Invierno

Nieve en el Valle de Esteban



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El Real Madrid ha ido a imponerse el fajín de general Invierno a Getafe, lugar escogido por el Dios de Jardiel para iniciar su tournée, que fue “La tournée de Dios”, un libro tan gracioso como la iscomanía pipera.
    
Dios fue a aterrizar en Getafe sobre el Cerro de los Ángeles, donde el Corazón de Jesús al que luego fusilarían los milicianos por permitirlo.

    El Madrid aterrizó en el Coliseum Alfonso Pérez, aquel canterano del Madrid que Lopera le compró a Lorenzo Sanz para venderlo al Barcelona donde el chico declaró ser culé de toda la vida.
    
En el Coliseum faltó el piperío, pero no se le echó de menos, porque su ausencia fue cubierta por los locutores del Plus, que no se cansaron de repetir lo bueno que es Isco (Iniesta y Zidane en uno, afirman los más moderados).
    
El jueves, tras la enésima pasada por la piedra pómez de Simeone, dijo Ancelotti una cosa que no puede decir un entrenador, pero sí un administrador de egos:

    –La eliminación es buena para el equipo, pues nos permitirá descansar.
    
¡Si al menos hubiera hecho suyo el tuit de Kim Jong-un: “El último doblete de Torres que recuerdo lo hizo Bin Laden”!

    El caso es que bien descansados los egos por la eliminación copera, el partido de Getafe fue un “déjà vu” liguero: peloteos en la media luna y remates del primero que pasa.
    
Enfrente, nada, salvo el morbo de Pedro León, otro que también iba para Beckham y Zidane en uno, sólo que en vez de dar con un administrador de egos dio con un entrenador y se tuvo que marchar.
    
El hueco sentimental de Pedro León lo ha llenado Isco, y el piperío valdanista hace cuentos con lo que sería hoy un Madrid con Pedro León, Canales e Isco, “el jugador mundial”, para el Plus, y para Butragueño, “el jugador inmaculado”, es decir, la Blanca Paloma.
    
El colmo de esta idolatría pipera fue el memorable “Isco, Isco, Isco” del Bernabéu como cenefa a una patada mastuerza de Isco a Gabi, ya con el Madrid eliminado, hipnosis que no se produjo ni con el pisotón de Juanito a Matthäus.
    
Ocurre que, mucho “Isco, Isco, Isco”, y luego, ante la visita de Simeone al Bernabéu, el piperío invoca a Juanito en una ouija roncerista que Hughes ha descrito como conjunto de manitas adiposas sobre el vaso de chupito:

    –Ahí se veía energía. No sabemos si hablaba Juan Gómez o el colesterol.
    
(Hughes, que es la única agudeza que nos ha traído el fútbol desde hace un montón de años, dice que su mayor fantasía sería un Roncero íntimo que odiase el fútbol y, sobre todo, que detestara al Real Madrid: “Que mirara el club como se miran los trabajos. Y que al llegar a casa les pusiera a sus hijos ballet, cine clásico y música de cámara.”)
    
Sirvan estas cosas para darse cuenta de la manera de extraviarse que tiene el madridismo cuando se pierde un título. O de la importancia de la victoria del Madrid en Getafe. Tanta, al menos, como los votos en lo del Balón de Oro de Casillas a Pellegrini y de Messi… a Mourinho.





QUIQUE SÁNCHEZ FLORES
    Fue un dos discreto del Valencia y del Madrid, pero desde pequeñito Quique Sánchez Flores tuvo cháchara de enlace sindical, y sabida es la admiración que levanta en España el que habla de prisa y seguido (“parpayuelas”, los llaman en Asturias), como Felipe González, Pablo Iglesias… o Quique Sánchez Flores, cuyo antimadridismo nunca me expliqué. Una vez entrenó al Atlético, y lo recuerdo corriendo al final de un partido detrás de un futbolista del Español, para pegarle, “porque nos ha faltado al respeto”. Ayer se estrenó con el Getafe, equipo que sólo remató una vez, en los minutos de la basura, y dio en el poste. Mediáticamente, Quique Sánchez Flores tiene tratamiento de crack.



Los muertos y las muertas. Joaquín Rodrigo


JOAQUÍN RODRIGO
1901-1999

Joaquín Rodrigo, creador del Concierto de Aranjuez, era, según Cristóbal Halffter, el compositor de “música seria” al que podía visitarse en su casa de la calle de Villalar y celebrar el día de Santa Cecilia. Su modelo español fue Manuel de Falla, la más exigente depuración y el más ascético temperamento creador que ha conocido la música moderna, con cuyas recomendaciones, la recomendaciones de Falla, pudo Rodrigo viajar a París. Falla, decía su gran amigo Pemán, hacía música occidental, pitagórica de puro sabio y humana de puro popular. Al poco, Joaquín Turina escribiría una carta a Falla con un “Manolo, ya tenemos sucesor...” A Luis de Pablo el maestro Rodrigo le dijo un día: “Si, de todo el universo mar que es la Música, hay una gota que sabe a Joaquín Rodrigo, yo me daré por satisfecho.” Para el entendimiento medio no hay problema más difícil de entender que el de la sencillez.

IGNACIO RUIZ QUINTANO
(Del libro Serán ceniza, mas tendrá sentido / Ediciones Luca de Tena, 2006)

Lunes, 19 de enero

Valle de Esteban
Como brotes de olivo