domingo, 26 de marzo de 2017

Sevilla Atco., 1; Córdoba, 0. No hay consuelo en la injusta derrota

 Kieszek en el Oporto

Pasquines en Córdoba

Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Kieszek es uno de los mejores porteros de Segunda División. A Kieszek le vendieron que fichaba por el Real Madrid de Segunda y el hombre, en agosto, pensó que llegaba a un club serio en el que el director técnico fichaba, el entrenador mandaba en el vestuario y decidía las alineaciones y los futbolistas del Córdoba, su nuevo equipo, tenían una calidad más o menos apreciable. Kieszek, que lleva mucho mundo corrido desde que salió de su Polonia, va ya para diez años, se ha desengañado por sus ojos de premisas que creyó ciertas y  sabe que el fútbol se vuelve muy puñetero cuando es contagiado por el espíritu fenicio de ciertos navegantes tan ansiosos de denarios como incapacitados para la comprensión de la práctica más universal que se conoce.

      El mal está totalmente extendido en el Córdoba. Hasta Kieszek, del que se dice que el amo del Córdoba sentó en el banquillo un mes por regalar una camiseta a una peña de animadores crítica con la propiedad, comete errores escandalosos y hoy nos ha perdido el partido nada más empezarlo, en una acción asombrosa. El polaco ha detenido un disparo del joven Marc Gual lanzándose al suelo. El balón se ha quedado muerto a la altura de la rodilla y sin que nadie del Sevilla Atco. le molestara nos ha salido con un esparajismo de perniquebrado y se ha colado un gol. Un gol tonto, como ya es costumbre.

    Kieszek  está infectado de esa retahíla de despropósitos que se apodera de mentes débiles cuando se creen miradas por los tuertos de las gafancias. Javi Lara, al que se fichó por cordobés y para sacar las faltas y los córners, también está infectado. Infectado y cansado. Las pone y no van. Mira y no ve. Está infectado Pedro Ríos, en el que el entrenador Luis Carrión tiene depositada toda su confianza y al que le hace jugar los 90 minutos a pesar de su edad. Está infectado Rodri, al que le ha abandonado la caprichosa racha que suele amar/odiar a éste tipo de delanteros centro.

     El resto del equipo harto hace con aguantar, y perdonen la crudeza. Al resto del equipo sólo podemos exigirle entereza y aguante y valdría que con discreción fuera el digno acompañamiento de los nombrados. Creo que bastaría para salvarnos, pero si hasta Kieszek regala puntos ¿qué va a ser de nosotros? Y miren que hoy ha habido ocasiones claras. Fallos en el remate -una de Rodri y otra de Markovic a puerta vacía- que son para verlos y paradas del portero Caro -dos a Rodri espectaculares-  que son para aplaudirlas.
    
¡Ah! Los chicos del Sevilla, bien. Sobre todo el portero Caro, y los centrales Alex Muñoz y Bernardo Cruz al que el amo del Córdoba echó por no haber empatado con nadie. La banda izquierda, con el lateral Matos y el exgetafense Ivi, muy solvente y trabajadora. No me ha gustado Borja Laso, del que un servidor aventuró inmediatos progresos. Tampoco me ha gustado la derrota de mi equipo, porque hoy hemos merecido otra suerte, pero ya se sabe que “furbo es furbo” y cuando la bolita no quiere entrar...

Domingo, 26 de marzo

Valle de Esteban

El principio es la fe. Y el final es la caridad.
San Ignacio de Antioquía

"¿Crees tú en el Hijo del hombre?"

DOMINGO, 26 DE MARZO

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo:

-Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?» Unos decían: «El mismo.» Otros decían: «No es él, pero se le parece.» Él respondía: «Soy yo.» Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.» Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.» Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?» Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?» Él contestó: «Que es un profeta.» Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»
Y lo expulsaron.  Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:

-¿Crees tú en el Hijo del hombre?

Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le dijo:

-Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.

Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él.

Juan (9,1.6-9.13-17.34-38)

sábado, 25 de marzo de 2017

El Torete

 Por qué daba la impresión de que era bizco, y no lo era


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

España afronta la semana del Presupuesto bajo el “shock” de la nevada en Madrid (un prodigio como la “Nieve en Cádiz” que le valiera el Cavia a Pemán) y la grosería en el Congreso de Pablemos, que debía hacer el papel de El Torete y ha hecho el de Tourette.
¡Qué modales! ¡Qué lenguaje! –se santiguaba el beaterío, como hacen las monjas con los niños en esos colegios españoles que castigan la grosería y pasan por alto la crueldad.
Hombre, bastante peor hablado que Pablemos era Indalecio Prieto, quien, además, iba al escaño con pistola, y hoy tiene en la Castellana una estatua más gorda que la de Castelar. Madariaga supone que “Don Inda” cultivaba la rudeza por darse perfil y relieve, pero también por mero placer de niño juguetón que se divierte asustando a sus tías, y la tía, para él, era Fernando de los Ríos, alias Don Suave, por su atildamiento como de liberal del Consenso barajando con el meñique emparedados en Embassy.
Prieto se regodeaba soltando en presencia de Don Suave las palabrotas más obscenas y blasfemas.
El chinche era Casares Quiroga (el de ahí tenéis las armas, cuando el 18 de julio, que yo marcho a La Coruña), pulcro de aspecto, pero aficionado al lenguaje vitriólico: donde Prieto dejaba la obscenidad, Casares la recogía doblando la apuesta sobre el tapete de Don Suave, que, acaso por este “mobbing”, daba la impresión de que era bizco, y no lo era.
Por entonces (y esto lo habrá oído contar Pablemos en su casa), José Antonio, admirador de Prieto, en su parlamento sobre la Reforma agraria mentó el caso de una cacica de Narros del Puerto que a las causas de desahucio del Código Civil añadía: “La dueña podrá desahuciar a los colonos que fuesen mal hablados”.
La continuación de la oratoria soez de Prieto por otros medios fue Queipo en Radio Sevilla. Cómo sería la cosa que Franco ordenó a los académicos enterrar sus tacos en cursilería radiofónica. El resultado, entre Torete y Don Suave, es la generación de Pablemos.

Sábado, 25 de marzo

Valle de Esteban

¡No hay más que un solo médico!
San Ignacio de Antioquía

viernes, 24 de marzo de 2017

La justicia

Rabelais
“Si una quimera, bamboleándose en el vacío, puede comer segundas intenciones”



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La justicia española es una mezcla de Afrodisio, el maestro de esgrima, y de Ben Johnson, el recordman canadiense: ágil en el Supremo y veloz en lo Social.

Al Supremo entraron los profanadores de una capilla laica (centro cultural) con ocho meses de condena por el grito “¡Cataluña es España!” y salieron con cuatro años bien corridos por la agilidad de los juristas en apreciar “catalanofobia”, pues donde esté una intención que se quiten los hechos. (Aquí, la broma de Rabelais citada por Borges: “Si una quimera, bamboleándose en el vacío, puede comer segundas intenciones”). Por allí pasaron luego las autoridades estatales que organizaron por su cuenta un referéndum separatista: para un lego, la agilidad de la lógica, en este caso, hubiera sido cambiar “desobediencia” por “sedición”, pero ¡quia!, y prevaleció la agilidad del Consenso setentayochista de no apreciar “hispanofobia”, que en España tiene rango de derecho constitucional.
En cuanto a lo Social, ¿qué no se dijo ya? “Lo Social” es la forma laica como fingimos creer de lunes a viernes lo que antes sólo fingíamos creer (en misa) los sábados y domingos: que los pobres heredarán un día la tierra. Cuando Cristina Cifuentes, Cecé, dice que Errejón es el hijo que todas las madres quisieran tener, es porque ese becario “black” posee un don de “lo social” que le lleva a decir que las colas de Venezuela obedecen al exceso de dinero de bolsillo de los venezolanos, cosa que a ninguna madre le dirá su “Tamagotchi”.
Y precisamente un Juzgado de lo Social, el 31 de Madrid, ha recibido el premio de Calidad de la Justicia por la cantidad de sentencias que despacha, seis, y de diez folios la unidad, por día (hábil), algo así como Roy Bean en un Burger al este del Pecos.

Yo no soy empresario, yo soy productor –presume el nuevo Teodulfo, Roures, basilisco de la lucha de clases, olvidando que “productor” era el nombre franquista de “obrero”.
Hombre, producción, la de la jueza del 31.

Viernes, 24 de marzo

Valle de Esteban

¿Habéis visto acaso a un ratoncito construir una iglesia? ¿A una mujer tan humilde?
Anne-Marie Corot Santa Sura

jueves, 23 de marzo de 2017

La felicidad

Jeromín


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Según las encuestas de la Onu, los países más felices son los nórdicos, que, vistos desde España, nos parecen de rumiantes.

El Norte, señores, rebosa de aquella dicha franciscana que, pintada por Santayana, consiste en que, en una borrascosa noche invernal, que allí dura media vida, luego de un largo viaje, le cierren a uno en la cara la puerta de un convento en medio de un coro de refunfuños, amenazas y maldiciones.
Ya lo dice un curita holandés de los de Bruselas, Jeroen Dijsselbloem (para nosotros, Jeromín), presidente del Eurogrupo, que no es curato pequeño:

El Sur se lo gasta en copas y mujeres.
Sin salirnos de Santayana, la ética de Jeromín es una física sentimental que le hace creer que la felicidad es producto del trabajo y que la libertad se sustenta en actividades obligatorias, correctamente ejecutadas.

No, Jeromín: eso de las copas y las mujeres sería antes, cuando teníamos hijos, que lo uno llevaba a lo otro, y lo otro, miren a dónde. Miren a ese ministro del Interior francés obligado a dimitir por haber colocado a sus chiquillas. ¿Cómo no entenderle? Aquí, cuando se puso de moda la corrupción, muchos aguantaron como San Antonios el primer envite, el del dinero de bolsillo, pero en cuanto los chiquillos crecieron y hubo que colocarlos sucumbieron todos.
Hoy, sin hijos, nos lo dejamos todo en coches y perros, únicos gastos que no nos duelen, o al menos yo no he visto a nadie porfiar por una factura con el mecánico o el veterinario. La alcaldesa de Madrid, que es una lechuza fijándose, lo vio en seguida, y va a extender la socaliña del estacionamiento a la noche y los festivos. De hecho, aquí ya nadie te pide para comer (¡el comunismo municipal cerró todas las bocas!), para el bus o para el metro; todo el mundo te pide… para el parquímetro, que ya es la principal unidad de mansedumbre del tonto contemporáneo, feliz con su socialdemocracia de prozac donde todo (Jeromín en Bruselas, el Seat León en Zona Azul) está en orden.

Jueves, 23 de marzo

Valle de Esteban

En Ingres ya se ve que va a pasar algo.
Ramón Gómez de la Serna

miércoles, 22 de marzo de 2017

La gente

Indios navajos, que a sí mismos se veían como "La Gente"


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Cuando Pablemos, que juega al fútbol como un indio pide la lluvia, propone cambiar la Copa del Rey por una “Copa de la Gente”, piensa, ay, en la Copa del Generalísimo que copan Athletic y Barça, cuando en su casa (¡tres generaciones ya viviendo en el “establishment”!) todo iba dabuten, como cantaban los Glutamato, bajo la protección de los Vázquez-Prada de “Arriba” y los Puig Maestro-Amado de abajo, don Ezequiel, el del loden verde del “Gregory’s”, matemático y concejal interminable de Madrid.
No es que ahora Pablemos viva mal (beca de Blesa, nómina del Estado…), pero, si va en el tren (aquel tren de Gamoneda, ex pobre gracias a Zapatero), los niños le pintan la cara, y si dice que es profesor universitario, la gente (¡la gente!) se descojona, razón por la cual se mueve en la política con una neolengua que parece, hablando, la caricatura de un viajante navajo, tribu, por cierto (como a propósito del buen salvaje recuerda María Elvira Roca Barea), que se hacía llamar “dineh”, que significa “la gente”, “el pueblo”.
En España, al hilo del “hit” de “Up With People”, los españoles pasamos a llamarnos (exigencias del Consenso) “la gente” en el 78, cosa que a lo mejor no saben los atlantes del 78, como dice Hughes (¡atlantes del 78!).
Los españoles, “la gente”, y España, “Estepaís”, para redondear el mito del antifranquismo.

Con más gente a favor de gente / en cada pueblo y nación… /  Viva la gente… Etcétera.
Hasta hoy, que somos una “nación de naciones” (no porque lo diga Pablemos, sino porque fundamos naciones, como decían los americanistas que entrevistaba Alberto Guillén en “La linterna de Diógenes”). La “nación de naciones”, hoy, con más políticos por habitante, y nadie se cansa, que ahí está Savater fundando otro conventillo de nombre “Ahora” (para el himno siempre tendrán a Gilbert Becaud) en auxilio… ¡de la socialdemocracia! Tanto libro y tanta carrera (de caballos) y no ven que la socialdemocracia, aquí y “Ahora”, es… Mariano.

Miércoles, 22 de marzo

Valle de Esteban

Volveré a ser Notario, Padre.
Alberto Guillén

martes, 21 de marzo de 2017

Heredar en Andalucía

 En el callejón

 La gente expulsada -con buenos modales- del callejón

¡Manos arriba / esto es un atraco!

Francisco Javier Gómez Izquierdo

   Volvía esta mañana de hacer unos “mandaos” a mi doña, cuando, al pasar por Capitulares, me he topado con unos cientos de personas preparados para acercarse hasta la puerta del Ayuntamiento con ánimo de protestar, sin tener muy clara la estrategia a seguir, pues hay allí un corral hecho con vallas que si los “protestantes” fueran rebaño de la tetrarquía que manda en Córdoba lo hubieran resuelto, de momento, con un derribo inmediato sin precisar deliberación.

     Los manifestantes de este mediodía era gente sencilla, trabajadora y educada. No había más que verlos, oírlos y charlar con ellos. Cómo serían que yo, que llevo años sin protestar en público por nada, me he unido a su petición y a sus palmadas y pitos porque pedían algo que me tiene encabritado desde hace mucho tiempo. Pedían el fin del impuesto de sucesiones, que no sé si saben ustedes es un sistema  por el que la Junta de Andalucía se lleva un dinero que el sentido común entiende como robo. No te intimida con caballo y trabuco. Te desnuda con un funcionario de hacienda armado de un papelito con cien filos heridores.

    Uno de los convocantes, decían que un particular arruinado, porque allí no había partidos, ni sindicatos, ni buscavotos, ni emblemas, ni Cristo que lo fundó, hizo con la mano un “seguidme” y el personal pasó en fila india hasta la puerta del Ayuntamiento donde ha pitado y aplaudido pareados contra el impuesto. Alrededor de 500 gargantas, sin exagerar -la convocatoria creo que ha sido espontánea a través de un matrimonio embargado por una herencia-, han llamado atraco y robo al acto que comete la Junta de Andalucía contra el peculio por lo general exiguo de los huérfanos que viven en una Comunidad arrebatacapas.

    A los cinco minutos han aparecido los guardias de la señora Ambrosio por el pesoé, del señor Pedro García por el pecé y de doña Vicky por el Podemos, que aquí se dice Ganemos. Se ve que no esperaban el acto, pero se han organizado con la prepotencia y tranquilidad que da tenérselas con ciudadanos formales pagaimpuestos. Han copado el callejón que formaba la valla con la fachada del edificio municipal por las dos entradas y no han dejado pasar a nadie. A los que ya estaban a la puerta los han invitado, con palabras educadas, que conste, que se trasladaran al otro lado de la valla. Como ya digo que los manifestantes no eran del perfil que acostumbra a romper lo que ni paga, ni pagará nunca con el sudor de su frente, han obedecido a la autoridad uniformada y han procedido a gritar y pitar hacia las cristaleras  de las que ha asomado un joven con barbitas de psicólogo y una chica con felpa y una gran camisa de color morado. Reían el par, como si la cosa no fuera con ellos y fuéramos tribu insensata.

     Mi padre q.e.p.d. murió hace un año en Burgos. Ni mis hermanos ni yo tuvimos que tributar un céntimo a la Junta de Castilla y León, porque mi padre no tenía ni por asomo 600.000 euros a repartir entre los herederos. Si mi padre hubiera sido andaluz, la Junta nos llamaría a la prole y nos diría lo que vale el piso de Gamonal y la casa del pueblo. La valoración de la Junta es caprichosa y arbitraria muy lejos del precio en el mercado. El piso de mi padre lo tasaría en unos 130.000 euros, sino es en más. La del pueblo en otros 100.000 como poco y la cuenta corriente la tendría vigilada la ministra de doña Susana desde que cumplió 80 años y acudía al médico con asiduidad. No exagero, fiscalizan los movimientos bancarios en  los últimos años del difunto. Bien, con estos datos de la herencia de mi padre, más lo poco que había en las cartillas, doña Susana y los suyos, que también son los que se dicen Ciudadanos de Rivera, los podemitas y comunistas de las Andalucías, confiscarían para sus gastos no sé si personales o de personal, 50.000 euros en efectivo por la cara. En Burgos, no nos ha costado nada. ¿Y por qué no ha de ser Córdoba de la misma España que Burgos?

La estiba




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En América la inmigración, le dice Trump a una encogida frau Merkel (la líder del mundo libre, la llamaba Obama el Deportador), es un privilegio, no un derecho. Como la estiba en España, un privilegio que viene de Girón, el león de Fuengirola, que era de Herrera de Pisuerga, capital del cangrejo, animal heráldico (por su marcha atrás) de nuestros liberales.

    En las partidocracias, la representación no es electoral, sino teatral, como hemos visto en Holanda. Asustar con Wilders para dar votos a Rutte, que hace suyo con la boca pequeña (boca de piñón) el programa de Wilders (¡recuperar los valores morales!), o asustar con Pablemos para dar votos a Mariano, que hace suyo en la letra pequeña (letra de monja) el programa de Pablemos (memoria histórica e ideología de género).

    Nuestra clase estatal ha aprovechado el decreto de la estiba para montar un entremés que prepara psicológicamente al rebaño sobre la necesidad de convocar votaciones, como conviene a riveras y marianos, que sumarían una mayoría suficiente para hacer vicepresidente a un nadador y ministros de cualquier cosa a Girauta y Villegas, para que de una vez descansemos todos, menos el Bobo Solemne, que, antes turcos que papistas, ha de ajustar su Alianza de Civilizaciones con su compadre Erdogan.
    
Loada, pues, sea la estiba.

    Al poner los tertulianos “negro sobre blanco” la estiba se le mezclan a uno Tom de Finlandia y Ortega, el Félix de la filosofía, a cuya forma de presentar a los marineros, plantados en el muelle con las manos en los bolsillos del pantalón y pipa entre los dientes, se agarra Rivera para votar por los estibadores.

    –“Deporte” procede de la lengua gremial de los marineros mediterráneos, que a su vida trabajosa en la mar oponen su vida deliciosa en el puerto: deporte (¡y “deportar” a lo Obama!) es estar “de portu” –explica Ortega, y Rivera es un nadador a quien, vale, no le suena Kant, pero sí Ortega, de cuyas ortegadas, por cierto, repetidas sin ton ni son, vive.

Martes, 21 de marzo

Valle de Esteban

La Primavera

lunes, 20 de marzo de 2017

Ya no follo más (Je ne baise plus)

 Je ne baise plus

Jean Palette-Cazajus

¡Nadie se acalore antes de tiempo! No tengo ninguna retorcida propensión a la procacidad linguística ni a las provocaciones de poca monta. En cuanto a la proclamación de intenciones que parece desprenderse de una apresurada lectura de nuestro título, digamos que cualesquiera que sean mis intenciones reales, sería harto presumido, a estas alturas, pensar que tan amenas prácticas dependen exclusivamente de mi voluntad y no de la improbable indulgencia de una necesaria e hipotética copartícipe.

Aclaradas las cosas y serenados los ánimos, diremos primero que el verbo “baiser” es la palabra más utilizada en francés, equivalente a su traducción al español, para referirnos a la actividad aludida. No he forzado la traducción. “Besar” se dice “donner un baiser” o “embrasser” lo cual, como se darán cuenta, nos viene planteando otro problema de deriva de la significación que me permitirán no lidiar de momento. Un “je ne baise plus” es una cinta de tela negra, generalmente de seda o de   terciopelo, a veces adornada con algún tipo de perla o un colgante, que ciertas  mujeres llevaban alrededor del cuello para dar a conocer la referida intención.
 
 Madame de Sorquainville por J-B. Perronneau (1749)

El duque de Saint-Simon (1675-1755), excelso memorialista, alude al “ya no follo más” describiéndolo como “reservado a las señoras de edad avanzada y a las jóvenes duquesas indisponibles”. Me atrevería a decir que este tipo de cintas se expandieron durante el reinado de Luis XV (1715-1774), un reinado particularmente libertino. Entendiendo la palabra a la vez en el sentido actual y en el que se le daba preferentemente en la época, que aludía a la voluntad de pensar fuera de los dogmas. Pero en aquellos años, solían coincidir los dos significados, aunque sólo fuese porque a nadie le amarga un dulce. Es decir que cuando la carcundia de tiempos pretéritos se refería al libertinaje como exceso de libertad, trastocaba la realidad histórica del Siglo de las Luces que vio, al revés, el libertinaje anticipar las futuras libertades.

En realidad quienes ostentaban un “ya no follo más”, en muy pocos casos pretendían seguir al pie de la letra tan catastrófica decisión para el resto de sus vidas. Había de todo en la viña de aquellas señoras, lutos y desengaños amorosos, claro, pero sobre todo venganzas, provocaciones, tentaciones, cabreos, castigos tipo “Queda usted castigado sin postre, tendrá más apetito la próxima vez”. Y seguramente simple picardía como parece significar la deliciosa mirada de Madame de Sorquainville pintada por Perronneau.
 
 La lavandera coqueta por H. R. Morland (1719-1797)

Hablamos hace poco de las llamadas “maravillosas”, aquellas mujeres de particular elegancia y sensualidad que florecieron tras la muerte de Robespierre y sus amigos, durante el Directorio (1795-1799). Algunas, como era el caso de Teresa Cabarrús, se habían librado in extremis de la guillotina, mientras otras habían perdido un deudo, descabezado por la “corbata del Capeto” durante el “Terror”. En el cuello lucían a veces un particular “ya no follo más”. Para algunas, la cinta era roja en lugar de negra para mejor evocar el corte sangriento de la fatal cuchilla. Las más originales llevaban colgada de la sugestiva cinta de terciopelo negro una pequeña guillotina de plata. Una de ellas es la protagonista de la novela de Alejandro Dumas titulada “La mujer del collar de terciopelo”. Todo el mundo lo sabe, nada como la aleación de Eros y Thanatos para conturbar los corazones humanos. No sé si Luis Buñuel llegó a saber de aquellas costumbres.
 
 Olympia por Edouard Manet

El caso más espectacular de exhibición de un “je ne baise plus” en la historia del arte es, evidentemente, el que lleva, fino y descarado, la famosa “Olympia” de Edouard Manet, pintada en 1863 antes de armar la marimorena en el Salón de 1865. La decisión significada por la delicada cinta parece corroborada por la aparente firmeza con que la protagonista obstaculiza con mano perentoria las posibilidades de acceso a una mayor intimidad. Pero, si por otro lado nos dejamos llevar por los simbolismos interpretativos tan paladeados por los historiadores del arte, convendrá fijarse también en el gato negro de la derecha, símbolo del pecado y de la lujuria a lo cual conviene añadir el carácter indudablemente eréctil de su posterior apéndice. De modo que ¿prohibición o instigación? La pataleta que se apoderó de numerosos filisteos de la época, frente al cuadro, deja pocas dudas sobre las reales intenciones atribuidas a la provocadora Olympia.

Ya son pocas las mujeres que llevan hoy este tipo de cintas al cuello, por otra parte tan favorecedoras. Para mí que muy pocas de ellas conocen el nombre y la historia del “Je ne baise plus”.
 
La mujer del collar de terciopelo

La humildad del Madrid

Marcel Domingo

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Si será humilde el Madrid que, pudiendo perder en Bilbao, ganó. Y con todo en contra.

    Lo primero, la hora. Con lo bien que se come en Bilbao (¡pichones de Zuloaga!), no se puede poner un partido a la hora de la siesta, un vicio, por otra parte, del carácter español, detalle que debe de habérseles escapado a los nacionalistas del lugar.

    El nacionalismo catalán, que cree que la historia es diseño, convocó para un 12 de octubre una “Siesta por la Independencia” (“Al sofá, sense desplaçaments, o al llit: pack pijama més orinal estelats”). No es la Declaración de Jefferson (“The unanimous declaration of the thirteen united States of America”), pero tampoco L’Esquirol, en la comarca de Osona, es Filadelfia, y aquí estamos. 
 
El nacionalismo no quería verse mezclado en el descubrimiento de América, riesgo que ciertamente no corre, y se agarró a la siesta, que mantiene el prestigio de la españolada. Por no saber, los nacionalistas catalanes ni siquiera saben que el secreto del nacionalismo está en el despertar. “Deutschland, erwache!”

    Para despertarnos (de la siesta), precisamente, la TV decidió amenizarnos el partido de San Mamés con Valdano y Segurola, lo más granado (o purpurado) del clero futbolero, que es un clero socialdemócrata “ad nauseam”, y la sensación era estar viendo el partido en un curato gallego de los que habla Camba, pero en sobremesa con el Papa argentino y un obispo de Bilbao después de haberse metido entre pecho y espalda una bandada de pichones de Tierra de Campos estofados. La inane doctrina del lugarcomunismo al servicio de la nada, pues hasta Guardiola le ha dicho a su biógrafo (y su biógrafo se lo ha ratificado a Jorge Sanz Casillas) que el tiquitaca (invento de Marcel Domingo para los entrenamientos, de donde lo tomó Luis Aragonés, que fue quien lo puso en marcha con España como último recurso para una generación de enanos) “es una mierda”, cosa que todos vimos desde el principio, aunque muy pocos se atrevieron a gritar que el rey iba desnudo.
    
De la religión (una religión es una secta con poder político, y aquí estaban todos: Pep, Zetapep, Roures, Valdano, el marqués de salmantino luto…) del tiquitaca ya sólo queda el clero, cuyos popes se dedican ahora a jerigoncear sobre el fútbol del Madrid, que es el club que, como Alberti decía del ABC, otorga la inmortalidad.
    
Si quitabas el sonido (¡fútbol de pecera!), el Athletic-Real era un hermoso teatrillo de sombras chinescas, con Lecue hecho un Chechu Rojo del centro, Raúl García hecho un Julio Prieto del terrazo (“competitividad”, para los comentaristas) y Navas hecho, otra vez, un “My Keylor is rich”, después del Arconada que se marcó en el gol del Betis en el Bernabéu. Enfrente estaba Arrizabalaga, a quien los cronistas, por esas cosas de la ley de la pereza cósmica, prefieren llamar Kepa, privándole del respeto de ese chorro de piedras que supone su apellido. No es lo mismo hacerle un gol a un tío que atiende por Kepa que a otro que lleva escrito en la espalda “Arrizabalaga”.

    El tío del partido fue Casemiro. Del partido y del zidanismo, pero a Casemiro le pasa lo que a Castillejo, el mejor boxeador español de la historia, que carece de percha literaria. A Casemiro lo trajo Mourinho, que mediáticamente resta. Y es feo (parece un nieto de Claude Atkins, el camionero de “Movin’ On”). De su parte, entre los cronistas, sólo ha tenido a Hughes, porque los demás estaban vendiendo llaveros de Isco. Pensando en Munich, Zidane, que teme a Ancelotti, escondió en Bilbao a Modric y a Cristiano, pero todos sabemos que en esta eliminatoria la llave del calabozo la tiene Casemiro.

Antonio Pérez

DEL BOSQUE CULÉ

    El marqués de Del Bosque, que entrenó en Turquía y, sin embargo, niega la contribución del simpático turco Aytekin en la clasificación del Barça en Champions, ha recibido un premio que la Generalidad de Puigdemont le concede por su “labor de promoción de Cataluña” en el mundo cuando era seleccionador español. El acontecimiento tiene contrariado al piperío madridista, que no entiende que el hombre que ahorraba dinero al club recorriendo las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Bernabéu para apagar las bombillas que los jugadores se dejaban encendidas rechazara públicamente la Medalla de Oro del Real Madrid con el pretexto de que “uno tiene sus rarezas”, como si fuera la muchacha rubia de Eça de Queiroz. Seguro que el piperío tampoco ha oído hablar nunca de Antonio Pérez.

Lunes, 20 de marzo

Valle de Esteban

Yo solo llevo toda la tierra, 'de un polo al otro polo!
Alberto Guillén

domingo, 19 de marzo de 2017

Trump & Chuck Berry

Dr. Marty Fox‏ @DrMartyFox
 The #Racist President

Holds Hands In Solidarity With A Black Man
Chuck Berry

The #Left Will Say This Was Photoshopped By #RussianHackers

Obama's Legacy

Sarah Abdallah‏ @sahouraxo
 Russia has the best Anti-Smoking Ad ever: "Smoking kills more people than Obama, although he kills a lot. Don't smoke, don't be like Obama"

Domingo, 19 de marzo

Valle de Esteban

Dile que maté la Serpiente.
Alberto Guillén

Festividad de San José

Salmonetes... le desea Feliz Día del Padre

"Dame de beber"

DOMINGO, 19 DE MARZO

En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía.  Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: 

-Dame de beber.

Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida.  La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.  Jesús le contestó:

-Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.

La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?» 
Jesús le contestó:

-El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

La mujer le dice: «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.»  Jesús le dice:

-Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así. Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.

La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.» 
Jesús le dice:

-Soy yo, el que habla contigo.

En aquel pueblo muchos creyeron en él. Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»

Juan 4, 5-42

Suna a las veinticuatro


 Y la casualidad, que es la décima musa, quiso un hermoso final (un fue, un es y un será fordiano) para la historia de Suna.

sábado, 18 de marzo de 2017

En la muerte de Chuck Berry


Córdoba-Numancia. Cero a Cero. Nada de nada

Para el amo del Córdoba: gentes indeseables


Francisco Javier Gómez Izquierdo

      Nada.  Esta tarde en El Arcángel no ha pasado nada. Absolutamente nada. Un ridículo tirín de nuestro Rodri que más pareció cesión de defensor propio y un lanzamiento desviado del numantino Valcárcel tras timorato avance. Eso ha sido todo y lo especifico más  para que no me tachen de mentiroso que por que las dos situaciones hayan sido capaces de suspender  el general bostezo. El partido ha sido  un continuo yerro en el pase, en el despeje, en el centro, en el control, en la visión, en el desmarque. En fin, un soporífero simulacro en vez de un partido. Ya saben ustedes de mi inclinación por el Numancia, capital de mi patria pelendona, y por el veterano venezolano Julio Álvarez, capitán de un equipo simpático donde los haya, pues bien, no tengo nada que contar. ¡Qué partido, Dios mío!

   El poco personal que se acercó al campo estaba con la oreja en San Mamés y con la vista brincando del palco al fondo Norte, porque ante la ausencia de fútbol, al amo del Córdoba le ha dado por satisfacer sus bajos instintos y molestar a los sufridores aficionados que a veces osan criticar sus insólitas y caprichosas decisiones.

   Ahora el amo del Córdoba no es Carlos González. El amo del Córdoba es el hijo de Carlos González que creo se llama Alejandro ó Álex ó Alexis. No lo sé muy bien. Verán, no es que yo tenga manía al amo del Córdoba. Vino a Córdoba a enredar y a hacer como que sacaba la cartera. Con sus mañas -sin poner un céntimo-  y una fortuna enloquecida ha convertido al Córdoba en su boyante e insospechado negocio y, en lo que es más peligroso, su particular ínsula Barataria.
     
Creo que lo que pongo en Salmonetes... le llega de algún modo, y como no le gusta, se venga con la ruindad propia de las gentes sin dignidad. La pancarta de nuestra peña que siempre ha lucido en señalado lugar la quitó porque molestaba  la transmisión de la tele ¿? A unos mocetes que, sin insultar, criticaban su avaricia en el túiter ése les quitó el carné y el derecho a entrar en SU reino particular porque lo de el  “..y El Arcángel nuestro reino”, como dice el himno, es pecado en su presencia.  
    
Hoy, al amo padre y al amo hijo, les habrán llamado “bajitos” (me han dicho que el amo padre no soporta que le llamen enano) por el móvil, los muchachos desde el Fondo Norte y allá que han mandado a varios de sus empleados  escoltados por la policía armada para confiscar un bombo de animación porque los reflejos ¿? “molestaba a la transmisión televisiva”. Hago constar que los ultras del Córdoba están en el Fondo Sur, pero el atropello -se podía haber acercado un empleado al músico e invitarle a que se moviera de asiento pues estaba el fondo prácticamente vacío- ha generado el lógico enfado de todo el estadio. Entenderán con un servidor que la disculpa de la tele no es que sea  torpe por ser socorro repetido, sino que es de una insospechada mezquindad y de una soberbia propia de petimetres.

    A la espera de que alguien sensato y con dinero compre el Córdoba CF, aquí quedo temeroso de verme  en junio en el infierno de la 2ªB.