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sábado, 12 de diciembre de 2009

CARLOS BERLANGA VUELVE A CASA

Catálogo de la Exposición


Jorge Berlanga y Catalina Luca de Tena, ayer, en El Águila




AQUEL PRÍNCIPE DE BIZANCIO

El caso es que se nos ha ido Carlos Berlanga, como huyendo de la purrela de este Siglo de Oro que andan vendiéndonos y como harto de la larga paciencia que en España sigue siendo el genio, escondido en la trastienda, tal que un judaizante del otro Siglo de Oro. Lo que de veras fue, lo ha contado su hermano Jorge, que es el único que podía contarlo. Lo que de veras pudo ser, lo ha pensado Sabino Méndez, que es quien mejor podía pensarlo. Y todos nos hemos vuelto más pálidos, como se vuelve de los cementerios: de puntillas, aunque «Bailando», con los zapatos, uno negro y otro amarillo, del príncipe de Bizancio y con un saltamontes -ese dandi epigramático que siempre hay en los cementerios- atado por un hilo (...)

Morir joven, y dejarnos, a su muerte, un perfume extraño y penetrante de espíritu selecto es un deber de dandi. «Puedo, después de una epopeya en que naufragó el mundo, hablar por fin de un escritor», escribió Panero en su epitafio para Haro. Hoy, al final de una movida en que naufragó una generación, hay que hablar del ángel bodeleriano que la soñó. Fue un gato. Fueron, quizás, cuatro gatos...

Carlos Berlanga apareció cuando los tiempos eran mejores, casi de oro, y alguien tenía que engañar nuestro hastío y elevarlo a diversión. Lleno de fuerza en su fina ligereza, su dandismo suponía, ante todo, la guerra al «¡A mí que no me toquen el cocido!» de la mediocridad cerdil. Con su timidez de niño que lo mira todo como si todo lo engañase -«la mirada que goza de la perfecta lucidez, aunque se consuma atrozmente en esa misma lucidez»-, iluminaba a una generación que, en medio de la continua risa, vivía peligrosamente, y por eso parecía cada vez más el ángel bodeleriano pasado por la túrmix madrileña de Ruano y de Ramón (...)

Baudelaire era francés, pero Berlanga, que era español, sólo podía ser un ángel mojado en café con leche, que es la única cortesía que en España se ha tenido siempre para el talento. «¿Y ése quién es?» «¡Un artista!» «¡Pues, ande, póngale un café con leche!»

Ignacio Ruiz Quintano
Abc, 12 de Junio de 2002



Tiras de Carlos Berlanga en Gente y Aparte,
de Ruiz Quintano y Jorge Berlanga, en Abc



Viaje alrededor de Carlos Berlanga / Exposición / Comisario: Pablo Sycet
Sala de Exposiciones El Águila
Calle Ramírez de Prado, 3 / Madrid
12 de Diciembre 2009 -7 de Marzo 2010