martes, 24 de septiembre de 2013

El crimen de La Venus de Valencia




R. Pérez Barredo
 Diario de Burgos.es
Domingo, 09 de mayo de 2010
Jamás había amartillado aquella pistola de bolsillo del calibre 6,35, pero Juan Arce, de 36 años y natural de Villasandino, no dudó en tomarla cuando, ya bastante bebido e irritado, hizo un alto en casa para coger algo de dinero que seguir gastando en las tabernas de la ciudad. Tal vez no fue un acto reflejo, sino algo meditado días antes, cuando se sintió despechado por la mujer de la que se había enamorado arrebatadamente. Ella se llamaba Carmen Jimeno y desde hacía varias semanas era la rutilante estrella del Kursaal Novedades, local de varietés de la calle Sombrerería, que la anunciaba como "La venus de Valencia". La canzonetista había llegado a Burgos avalada por la fama de su belleza, con la que ya había iluminado los cabarés de media España. El Kursaal Novedades, que había vivido mejores tiempos, recurrió a sus servicios. Y el reclamo funcionó: desde su llegada, casi todas las noches se llenó de clientes ávidos por contemplar el turbador espectáculo que ofrecía la joven bailarina.
Juan Arce había sido uno de ellos. Pero, sin duda, el más especial. No en vano, de todos los pretendientes que desde el primer día se decidieron a cortejar a la muchacha, él fue el más afortunado. Ambos intimaron rápidamente, e incluso el burgalés fue del agrado de la madre de la joven, que siempre estaba con ella. Comieron y cenaron varios días juntos, e incluso las invitó a una excursión por tierras palentinas, en cuya capital llegaron a hacer noche. Pero aquella naciente felicidad habría de durar bien poco. En la siguiente cita tanto la madre como la hija se mostraron distantes, y educadamente declinaron aceptar más invitaciones.
Esa misma noche Juan Arce intentó violentamente acceder en su camerino, lo que provocó su expulsión del local. Pero no quiso darse por vencido. Pocas noches después hizo su entrada en el cabaré bien avanzada la noche. Lo que vio no le gustó nada. Carmen exhibía su sensualidad sobre el escenario, haciendo carantoñas a los presentes. Su trabajo, en suma. El hombre sintió un colérico ataque de celos, que se multiplicaron cuando comprobó que ella le ignoraba o le hacía el mismo caso que a los demás. Intentó trabar conversación, mostrarse obsequioso, obteniendo por toda respuesta el metal helado de su indiferencia.

Contrariado, hecho un energúmeno, salió del Kursaal a beberse la noche. Deambuló por tugurios y cantinas, y estaba ya como un odre cuando fue a casa, cogió el dinero y la pistola, y volvió a salir. A tenor de su actuación pocos minutos después es de imaginar que, de nuevo en la calle, estaba resuelto a cometer la fechoría. Eran cerca de las cuatro de la madrugada del 23 de julio de 1935 cuando regresó al Kursaal. Se sentó a una mesa y solicitó al barman una botella de champán. Apenas probó el espumoso. "La Venus de la Valencia" bailaba cariñosamente a esa hora con un industrial de la plaza, Esteban de la Fuente.
Empuñando la pistola, que había camuflado en su bolsillo, Arce se levantó airado, tambaleándose, y le disparó a Carmen dos tiros por la espalda. Los siguientes fueron para su acompañante. El último se lo reservó para él. El caos se apoderó de la sala, y pronto llegaron los guardias de asalto para prender al homicida, cuyo intento de suicidio había resultado frustrado: apenas estaba herido.

Efectivos sanitarias evacuaron a la pareja agredida a la Casa de Socorro. Nada pudo hacerse por la vida de Carmen, que se extinguió sin remedio: una de las dos balas le había atravesado el corazón. Por fortuna, De la Fuente salvó la vida después de remontar su inicial estado de gravedad y de una larga convalecencia.

El crimen conmocionó a la sociedad burgalesa, que también dio muestras de una morbosa curiosidad: el depósito de cadáveres recibió multitud de visitas, sobre todo de mujeres interesadas en comprobar la belleza ya para siempre ajada e inerte de la bailarina. "La Venus de Valencia" fue amortajada con sus mejores galas en un féretro blanco y sepultada en el viejo cementerio capitalino. Su asesino ingresó en prisión. El Kursaal Novedades fue clausurado temporalmente. Jamás volvió a abrir sus puertas.

Juan de Ávalos en la Urss

"A Juan de Ávalos, en la URSS, le consideraban como una persona 'progresista', el autor de un monumento dedicado a todos los caídos de la Guerra Civil Española, sin diferencia de bandos y siglas políticas. Un monumento a la reconciliación.
(...)
Durante su visita a la URSS se encontró con el famoso escultor 'monumentalista' soviético Evgueni Vutechich (...) [que] quiso enseñarle a su colega español su obra, la que él consideraba la más importante de lo que había creado, un colosal complejo arquitectónico y escultórico, levantado en la ciudad de Volgogrado (antes Stalingrado) en memoria de los soldados rusos caídos en la histórica batalla de Stalingrado".

Boris Cimorra. La voz que venia del frío


  Juan de Ávalos, Valle de los Caídos
Vutechich, fragmento de La Madre Patria llama 
 (Volgogrado)

Martes, 24 de septiembre

A MANZANARES SIN SU CUADRILLA

Toreando el viernes en Huesca, dispuso el diestro que su cuadrilla saliese para Pontevedra, con objeto de que la gente estuviera descansada para la corrida del domingo, toda vez que se le había dicho que a Manzanares iría la cuadrilla de Ortega. Pero algo debió pasar por la imaginación de Sánchez Mejía, porque minutos antes de salir de la mencionada capital de Aragón dio orden de que los banderilleros Mella y Blanquito se quedasen para salir con él, como se efectuó, para Madrid. El viaje hasta Zaragoza fue completamente feliz, pero en dicho punto sufrió una avería el motor del coche, y el diestro subió al tren dejando allí a sus banderilleros. Estos se empañaban en ir a Manzanares a todo trance, y él les contestó: “No ser tontos, yo os agradezco vuestro deseo que sé no es egoísta, puesto que mi cuadrilla, toree o no, cobra todas las corridas en que yo intervenga”. Mella y Blanquito insistieron entonces en ir a Manzanares como espectadores, contestando Ignacio: “Por dignidad artística, tampoco lo podéis hacer, pues no van a estar mis banderilleros en un tendido y yo toreando con la cuadrilla de otro diestro”.
Al llegar Ignacio a Madrid y disponerse a salir para Manzanares se enteró de que la cuadrilla de Ortega no iba a dicho punto, y que en su lugar actuarían los banderilleros el Niño de la Audiencia, Manfredi y el Sapo de Huelva. Ello le contrarió, únicamente por parecerle una falta de formalidad, pero al ver llegar a los picadores de Ortega exclamó:
-Menos mal que me envían la gente de a caballo.
 LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006
 
Ignacio Ruiz Quintano

lunes, 23 de septiembre de 2013

Faena de aliño

Morata de Tajuña, 2013

Mercutio calificó el partido como novillada, y la verdad, se quedó corto. El festejo quedó deslucido en el calentamiento: a Bale se le gripó un motor y tuvo que retirarse a boxes sin que el respetable pudiera apreciar las maneras de su nuevo juguete por el verde del Bernabéu. Su lugar lo ocupó Alarcón, quien volvió a caminar por el balcón del área rival durante todo el partido. Aunque más que balcón, el malagueño hace de esa zona su spa particular, ejerciendo de trequartista en su más pura expresión: la música del partido corre por él como una poderosa fuerza telúrica surcando El Escorial, y la velocidad encuentra en sus pies el segundo de orientación necesario para desbocarse hacia la portería contraria como la carga al galope de unos húsares napoleónicos. Isco Alarcón es como el botón de slow motion del Madrid de Ancelotti, quien, hombre inteligente, se apoya en la herencia recibida para desfogar el futurismo de Marinetti tan intrínseco a este equipo de bisontes. El Getafe anotó el gol del honor cuando el Real aún se estaba desperezando: agradable detalle de los visitantes, quienes de esta manera pudieron aprovechar los últimos minutos del choque para hacer las compras de rigor en la megastore Adidas del Bernabéu. Los 75 primeros minutos se pasaron en las botas de Illarramendi, quien se movió entre bastidores con el aplomo de un general carlista en el sitio de Bilbao. El rubicundo mediocentro vasco parecía llevar diez años en la élite del fútbol internacional, tal es la seguridad con la que se posiciona y el pragmatismo con el que juega. Siempre al trote, con la frente alta y la pelota cosida al empeine, Illarra imanta el balón y el tempo del partido, ofreciendo a sus compañeros el tiempo oportuno para desplegarse en torno suyo y abriendo líneas de pase tan limpias como la calva franciscana de Zizou. Mientras Asier guardaba el fuerte, Di María corría de un lado a otro con sentido y sensatez. Es una noticia alentadora que el argentino recupere la mejor versión de sí mismo tras un año de infame regresión intelectual. Junto a Khedira, armó una línea por delante del brigadier guipuzcoano que, como un fondo de cohesión alemán en los 90, llenó de hormigón la carretera por la que transitó al paso un Madrid intenso que fulminó con la mirada a un Getafe que, como la vieja de la cueva le contó a Robert Jordan antes de volar el puente, huele como olía Joselito en el callejón de Talavera: a muerte.

Lo que el Servicio de Teología de El País dijo de Juan Pablo II

 
He aquí lo que dijo el diario El País, arquetipo de todo lo que deploro hoy en este artículo, al día siguiente de ser elegido Juan Pablo II. Podéis verlo en esta página, pero yo os lo resumo:

    “El nuevo Papa, un polaco joven, abierto en política y moderado en el dogma”
    “Los polacos lo definen como moderadamente progresista”
    “Su figura ha servido de contrapeso al cardenal Wyzynsyki, de marcado conservadurismo”
    “Los expertos señalan su colaboración con el régimen socialista de Polonia, o cuanto menos su falta de animosidad beligerante” (un año después de esta perla profética, con la visita de Juan Pablo II a su país, comenzó a armarse la marimonera en Polonia)
    Y para rematarlo, una crónica titulada: “Su elección se considera en Roma como una derrota de la curia”
.


Ramón / Hermano Lobo

Control y posesión


Lastres, Asturias

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    A los compromisarios dijo ayer Florentino Pérez que Ancelotti es el hombre designado por el Destino para dar al Madrid un estilo que enamore.
    
Preguntado en la víspera el propio Ancelotti por ese estilo, contestó:
    
Control y posesión, sin renunciar al contrataque.
    
Que es como decir: rubias y morenas, sin renunciar al tinte.

    Porque, después de todo, Carletto es italiano, y tiene sin resolver la peliaguda cuestión de si el estilo es el hombre o si el estilo es la cosa, y en esto le saca ventaja Paco Jémez, que tiene decidido que el estilo es… la prensa, que le canta preciosos salmos (vamos a llamarlos así) mientras se lo comen, a diario, los leones como Pedrito.

    ¿Control y posesión?

    He aquí un cuento del periodismo matalón. Control y posesión va con el carácter tendero, como el holandés o el catalán, que, como enseña “La vida de Brian”, gozan regateando: te persiguen los romanos, necesitas un disfraz y el tendero no te lo proporciona sin regateo.

    Pero en Madrid no mandan los tenderos, sino los paletos (pastores y pelantrines), gentes de ir al grano. O a lo negro, como en los toros.
    
¡Maestro, a lo negro! ¡A lo negro! –gritaba el peón a su matador, que, acojonado, se hacía el loco echando el capote al culo del caballo para sacar al toro.

    A lo negro, Carletto, que en el Madrid es el gol.

    Que Carletto haga goles. 122, y habrá acabado con la marca de Mourinho, cuyo estilo conmocionó al madridismo porque representaba, en el rectángulo de juego como en la sala de prensa, la forma suprema de ir al grano.

    Cómo sería la manera de ir al grano de Mourinho que los “manitús” de la prensa, podridos de psicología y silogismos, han culpado al portugués de la “espantá” de Casillas en Estambul.
    
Fascinado por el espectáculo de los armados de la Macarena, Sergio Ramos va por el fútbol de centurión, y en Estambul se graduó de Longinos, al asestar (¡inspirado por Mou!) la lanzada legendaria (“para cerciorarse de que estaba muerto”, dicen las Escrituras) en el costado de Casillas, que al salir no es el marinero de los puños de oro, como Carrasco, sino el Raphael de “Yo soy aquél”, que canta enroscando bombillas.

    –No estoy autorizado para decir si Valdés es el mejor portero de España –dijo el Tata en Vallecas.
    
El Tata puede decir majaderías del precio de Bale o agitar el independentismo en la Diada, pero carece de permiso para decir si Valdés es un buen portero, porque la Roja se ha convertido en una mezcla de Cotton Club y Cielo de Pachá que a muchos nos ha llevado a hacer nuestra la objeción lógica de Groucho: “Nunca pertenecería a un Club que admitiera como socio a alguien como yo.”
    
Tampoco Carletto se siente autorizado para decirlo, pero, en vez de decirlo, opta por hacer una “torta” italiana, mientras en el Bernabéu se frustra (gafa) el debut de Bale, ese alegato contra el control y la posesión que aún ha de ganarse del piperío las ovaciones a Llorente, a Silva o a Iniesta, por citar las más recientes, a la espera, todo el mundo, del pubis de Xabi Alonso, que empieza a ser más deseado que el de María José Cantudo, primer pubis del cine español al viento, en “La trastienda”.

Peruyes, Asturias

EL PAN DE CASILLAS
    El portero de la Asociación de la Prensa presume, y hace bien, de paternidad, acontecimiento que suele llegar acompañado de una boba de pan bajo el brazo, que es la superstición a la que se agarra la prensa para tratar de colocar a su hombre de manera vitalicia en la portería del Madrid. Azuzado por el “share” (¡el “sharempión”!), el periodismo se ha vuelto tan marujón que puede dar pábulo a que un portero recupere la titularidad por paternidad o a que un Rey abdique en una rueda de prensa, como si se tratara de aquel senador de Massachusetts, Palencia, que atendía por Calderón.


Frente gallego en defensa de Diego López

Surge un ‘frente gallego’ en defensa del portero del Real Madrid, Diego López, y contra Vicente del Bosque. El alcalde de Paradela (Lugo) ha recibido mensajes de Argentina, Brasil

Divisa blanca, gris plomo y negra en Madrid

 Concha y Sierra en Madrid

José Ramón Márquez

 Ciento veintiún años después ahí sigue Concha y Sierra en los carteles de Madrid, y que sea por muchos lustros. Ahora la vacada anda en manos francesas en su peregrinar de mano en mano, aunque estos seis que hoy salieron en Las Ventas son aún de los que criaron los de «María Luisa S.A. Explotaciones Agropecuarias». Y lo que salió de chiqueros hoy en Las Ventas fueron seis novillos serios, lustrosos y bien criados, con trapío y con las características capas de la casa. Acaso el tercero, Mañico, número 17, bajó un poco en su presentación, y un  jubilado de la andanada de los viejos expuso esa circunstancia de forma pública  algo abrupta, pero ya es sabido el poco crédito que solemos darle a esos ancianos.

Corrida interesante en conjunto, que se ha salido de los habituales comportamientos del descaste, la bobería y la estulticia tan caros a los defensores del mal llamado «toreo de arte», presentando el ganado comportamientos de más inteligencia, viveza y casta de lo que se suele ver por aquí y por allá. El novillo más «claro», por decirlo en la deprimente terminología que han ido imponiendo, fue el primero, un castaño salpicado que era una lámina de Perea y que atendía por Pingüino, número 18. El más cambiante fue el sexto, Coscorrón, número 41, bastante manso en su comportamiento y que cuando embestía lo hacía a oleadas y con bastante mala leche. Entre medias de esos dos tuvimos a Florido, número 37, un sardo para llevar a una exposición, que demandaba delante un torero con mando y oficio, al Mañico antes dicho, que fue cobrando dimensión de toro serio a medida que avanzó su lidia y especialmente después de los dos buenos pares de banderillas que le puso Manuel Ángel Gómez, a Bermellón, número 45, que recibió dos buenas varas de Juan Gil que, deseoso de hacer bien las cosas, citó de largo echó la vara de detener y castigó con justeza, y a Recogedor, número 3, que adoleció de algo de falta de fuerzas de salida pero que cambió por completo tras su paso por las manos de Santiago Pérez, que agarró dos sobrios puyazos muy bien puestos y en los que midió perfectamente el castigo.

Para despachar esa corrida llena de complicaciones la Banda de Taurodelta escribió en los carteles los nombres de Fran Gómez, nuevo en esta plaza, Andrés Jimémez «Gallo Chico» y Sergio Salas «El Pijorro», también nuevo en esta plaza, tres toreros que en conjunto sumaban una, cinco y ninguna actuaciones con caballos el año pasado. Vamos,  que «El Pijorro» hacía hoy su debut con caballos en su presentación en Las Ventas, convertida por la mano de esta inmunda Taurodelta con la aquiescencia del olímpico Abella, conocido por todos los miembros del COI como Abeya, en la plaza de la oportunidad o, más aún, en la estación del último tren.
 
¿Y cómo estuvieron los chicos?  Pues como todos.  ¿Qué queremos? Si los jefes de la movida han puesto de moda el toreo light, toreo donde no se echa la muleta adelante, donde no se echa la pata adelante, donde no se remata el muletazo, no vamos a pedir a estos tres que se pongan a hacerlo, que a lo mejor ni saben que aquello se puede hacer.

Lo que resulta claro a la vista de la corrida de hoy es que esas mañas que forman el toreo moderno,  no resultan nada útiles en el momento que el toro tiene una mínima iniciativa propia, y esta tarde quedó demostrado que ese dar pases sin ton ni son, ese acompañar sin mandar que se practica a mansalva ni sirve para corregir defectos ni sirve para ahormar embestidas. Al final lo único que pudieron presentar los muchachos frente al encierro de Concha y Sierra fue su valor: están hueros de oficio lidiador, porque les enseñan a estar con el toro colaborador -o colaboracioniosta-,  y les inculcan que el toreo se reduce a que el bicho vaya y venga de acá para allá. El otro día en Morata unos novillos fuertes de Zacarías Moreno desnortaron por completo a tres muchachos bastante más placeados que estos de hoy, que bastante trago han pasado con tener que vestirse de toreros para hacer el paseo en La Monumental a jugarse sus carreras a una carta con divisa blanca, gris plomo y negra.


 La papela de Abella

 Gómez, Jiménez y Salas

 Pingüino

 Florido

 Mañico

 Bermellón

 Recogedor

 Coscorrón

 Lo de todos los días

 Más de lo mismo

 Como todos

 Los de El Pijorro

 Juan Pedro

El camarote

Lunes, 23 de septiembre

EL COMPROMISO DE LA CORRIDA

Esta tarde, a las siete, hará ocho días que pasaron por Lugo en viaje de Coruña a Madrid Ignacio Sánchez Mejía y nuestro compañero Eduardo Palacio. En dicha estación subieron los heridos en el accidente de automóvil que costó la vida al comandante de Caballería D. Francisco Caballero, y que eran el chófer que conducía al coche que se despeñó, Domingo Ortega, el empresario Dominguín y Salvador García, a los que acompañaba el picador Vega, que les había auxiliado en el sitio donde ocurriera el percance. Una vez instalados unos y otros, Ortega y Dominguín propusieron a Ignacio la corrida de Manzanares, compromiso grande del diestro de Borox. Ignacio, que toreaba la víspera de la corrida en Huesca y el domingo en Pontevedra, hizo ver el sacrifico que suponía para él actuar el viernes en Huesca, bajar en automóvil a Manzanares y volver a subir hasta Pontevedra, también en coche; pero tantos requerimientos se le hicieron, que accedió al fin.
Sánchez Mejía, contestando a algunas objeciones que le hiciera nuestro compañero, las cortó diciendo: “Mira, yo me he echado a torear, y toreo lo que sea, y más tratándose de hacer el favor a un compañero.”
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006
 
Ignacio Ruiz Quintano

domingo, 22 de septiembre de 2013

Franco y el Barça



[Vázquez Montalbán contribuyó a la reelaboración de los acontecimientos históricos que el nacionalismo hace con el mismo desparpajo con que La Pasionaria pasó de denigrar en la II República a los grandes personajes españoles a elogiar a los héroes del 2 de Mayo de Madrid y a Agustina de Aragón durante los años de la guerra civil. Así, en 1987 escribió un artículo, titulado "Barça, el ejército de un país desarmado", en el que convertía a los socios del equipo en partisanos tan aguerridos como los resistentes franceses. Según este relato, bastaba con ir al Nou Camp y jalear los goles del FC Barcelona para luchar contra la dictadura como las prostitutas francesas que contagiaban la gonorrea a los soldados alemanes combatían al III Reich.]

Lectura completa: Click

 

Lorito real

Calle Montesa

J. R. M.

Vucaque en Clamores

 In Madrid, if you know the city well, the night never ends
(Ava Gardner)

 Javier, Jabois, Bustos y Marian

 La entrada

 El escenario

 Ariel uno

 Ariel dos

 Ariel tres


 La barra

 Dani
(batería)

La joven Viñas y el joven Táuler

Ángel Pavlovsky, en el huerto de Ronsard


A Ángel Pavlovsky le gustan

 los nuevos románticos



Hace doce años llegó a Europa

 y cuatro más tarde se instaló en España

 
Es un pájaro o una pájara que anda ya

 de vuelta de sí mismo, que no es lo mismo

 que un pájaro al revés o que un pájaro invertido



Los domingos de ABC

Nº 711

20 de Diciembre de 1981

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Vucaque's full performance
 in Taubertal Open Air Festival,
 on August 9th 2013
 

El crimen del día...

...28 de julio de 1891

J. R. M.

Domingo, 22 de septiembre

EL FALLECIMIENTO

Ya a primera hora de la mañana volvieron al sanatorio la esposa y la hija del diestro, a las que esta vez se les permitió acercarse al herido, el cual había entrado en período agónico. Ambas dieron un beso a Ignacio Sánchez Mejía y, a instancia de los que allí se hallaban, se retiraron de aquel lugar. Poco después, a las diez menos cuarto de la mañana, falleció el diestro.
En el sanatorio se hallaban el mozo de estoques, Antonio Conde, los banderilleros Mella y Blanquito, el apoderado, Sr. Alarcón, el doctor Recaséns, Bienvenida padre, Pepito Bienvenida y Gregorio Corrochano. Poco después de fallecer se extendió en el sanatorio el certificado de defunción, que fue enviado al Juzgado de guardia.
Éste se constituyó en el sanatorio para cumplir las fórmulas reglamentarias y nombró el forense que ha de reconocer el cadáver y practicar la autopsia.
Esta última diligencia se verificará hoy por la mañana.
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006
 
Ignacio Ruiz Quintano

"No se puede servir a Dios y al dinero"

DOMINGO, 22 DE SEPTIEMBRE
 
Decía también a los discípulos:

-Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes.
Lo llamó y le dijo: "¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto". El administrador pensó entonces: "¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza.
¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!".
Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: "¿Cuánto debes a mi señor?"."Veinte barriles de aceite", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez". Después preguntó a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?". "Cuatrocientos quintales de trigo", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo y anota trescientos".
Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz. Pero yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que éste les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes?
Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero". 

Lucas 16, 1-13

sábado, 21 de septiembre de 2013

Chopo con gato

Chinchón, Madrid

Hughes en Madrid

@JorgeBustos1
El misterioso @hughes_hu entrando en un local. Nadie ha podido quitarle las gafas.

Taiwán



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Gallardón es el verso suelto de una modernidad que se resume en una forma de decir no sabemos a dónde vamos, pero caminamos en vanguardia.

    O sea, Taiwán.

    De alcalde, Gallardón taiwanizó Madrid, petando las aceras de motos y bicicletas (el viejo sueño franquista: ¡ay si el general, en vez de un Ridruejo, hubiera tenido un Gallardón!) y haciéndolas intransitables para el peatón, que ha de buscarse la vida por la calzada, entre los coches, a lo Gaby Cisneros, nuestro padre constitucional, cuando Otegui quería participarle sus ansias infinitas de paz.
    
Pedalea al pasado –dice el lema de unos museos madrileños (Cerralbo, Lázaro, Sorolla…) apuntados a la Semana Europea de la Movilidad (?).

    Pero no creo que sepan que están vindicando el apasionado alegato ciclofascista (“¡el vehículo vital por excelencia!”) de Ernesto Giménez Caballero:
    
El obrero y la obrera forman con la bicicleta su caravana de ida y vuelta de la fábrica, el morral a la espalda, la herramienta atada al cuadro. ¡Muchachas ciclistas, simpáticas, visión suculenta y pagana, visión excitante y nutritiva como ninguna!
    
Y, de ministro, Gallardón quiere taiwanizar el Código Penal, que es como decir la cárcel, donde dentro de poco, por la taiwanización, sólo habrá internautas.
    
Porque a Chaos y a Bolinaga podría caérseles el pelo, si se descargaran por la jeró una balada de Mikel Erenchun y los pillara la pestañí, cosa (lo del pelo) que no les pasó llevándose por delante un destacamento de la Guardia Civil.

    El delito, lo mismo que la traición, es cuestión de fechas.

    Cuando me llamaron a la mili por vez primera, todo eran penas de muerte. Diez prórrogas más tarde, todo eran rebajes de fin de semana.

    Hoy, delito es cualquier acto que así le parezca a Lo Progre, cuya idea de modernización consiste en cambiar “delito” (sedición, por ejemplo) por “derecho” (derecho a decidir), y al talego que vayan los que se descarguen el último Llach de Ramoncín.

Merluza mora al horno chinchonero

 Mesa de la Abuela
Proveedor: Juan Alonso
Mercado: Las Ventas
Cocinero: Alf

Cochinillo a la tartera con parrilla incorporada

Costanilla de Tovares, Leganés, Madrid

Doña Croqueta y sus flaquezas




"No venga a decir chorradas, no robe nuestro tiempo",
 tiene Simón Cabido escrito en su camerino

Simón se encontró a Doña Croqueta en un carnaval
 de 1957 y le dieron por ello un pimer premio

Como Don Gay, de "Luces de bohemia",
 Doña Croqueta se ha quedado con nosotros
 porque es reumática y necesita el sol de España


Los domingos de ABC

Nº 715
17 de Enero de 1982


Ariel Ruiz & Francisco Simón

Sábado, 21 de Septiembre

Esta noche-madrugada
Vucaque's full performance
 in Taubertal Open Air Festival,
 on August 9th 2013