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sábado, 22 de agosto de 2020

Antonio Díaz-Cañabate, el pacto sinalagmático

 

Cañabate, por Dávila


ABC AL PASO

El pacto sinalagmático

ANTONIO DÍAZ-CAÑABATE ES TRES MOMENTOS PERIODÍSTICOS: JARABO, VENANCIO Y PALOMO


Ignacio Ruiz Quintano

Antonio Díaz-Cañabate y Gómez-Trevijano, El Caña, es la hoguera campamental del costumbrismo donde se hace el puchero del gran cocido madrileño.

Libros aparte (“Historia de una taberna”, la de Antonio Sánchez, e “Historia de una tertulia”, la de Cossío en el Chiki-Kutz de Recoletos), Cañabate, abogado y periodista, que sustituye a Selipe (José María del Rey Caballero, abogado y periodista) en la crítica taurina de ABC, es tres momentos: Jarabo, Venancio y Palomo.

El momento Jarabo son sus crónicas “escritas en la Audiencia, junto al banquillo”, del proceso, en el invierno del 59, a José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez Morris, Jarabo (compañero de curso de Ansón en El Pilar), que culmina en la pena de muerte y ejecución del reo en la Modelo. Son crónicas dignas de la antología del Nuevo Periodismo de Tom Wolfe, y el periodismo no conocerá otro éxito de opinión semejante hasta las de Martín Prieto en los juicios de Campamento por el 23-F en el 82. La falta de martinesprietos y cañabates en el gran juicio del “Prusés” revela la caída de pupila y de muñeca en un oficio de “ágiles reporters” que miran al mundo con la boca.


En la biblioteca de ABC

El momento Venancio son las memorias de un vendedor de periódicos leídas el 2 de Mayo del 68 en la Hemeroteca Municipal, “la Inclusa de los periódicos”.

Yo quería a los periódicos como a mis hijos y a mi costilla, que me salió de azúcar cande. El olor a tinta es como el de manzana, fresa, melón de Villaconejos y, ¡ahí va esa liebre!, el de mujer… Vamos, que atrae. Vender la Prensa es como escribirla, por eso los vendedores nos llamamos periodistas.

Venancio vocea periódicos junto a un vejete que vocea “El Motín” de José Nakens, que no se vende. ¿Por qué no vocea el ABC?

–¿Quién, yo? Pero ¿tú sabes quién soy yo? Soy un hijo espiritual de don Francisco Pi y Margall y firmé con él el pacto sinalagmático de la república federal, y un hombre sinalagmático no puede difundir la prensa que hizo fracasar el pacto sinalagmático. Lo sinalagmático es lo bilateral. ¿Te enteras?

Y el momento Palomo es su crónica del rabo de Palomo (“rosquillas del Santo”) en San Isidro del 72:

Nada de copas, que lo que tenemos que tratar es muy serio. Ten en cuenta que en este momento tenemos tú y yo un rabo en el cuerpo que nos pega cada coletazo que a mí, por lo menos, me balda.

En febrero del 80, con ABC en crisis, Cañabate, al contrario que Mingote, tiene un mohín desleal (¡es la gran kermese de deslealtades del 77!), y Guillermo Luca de Tena le envía una nota:

“Querido Antonio: Sólo unas líneas para darte cuenta de mi dolorosa sorpresa al leer en ‘El País’ tu artículo sobre los carnavales. Sin entrar en el derecho del escritor a colaborar donde quiera, siempre he creído -con independencia de la cantidad que te abonamos invariablemente todos los meses- que eras “un hombre de ABC” desde la cruz a la fecha, un lujo de este periódico que se enorgullece con tu firma. De ahí mi pena por ver tu nombre fuera de esta Casa”.

Muere el día de San Roque de 1980.


Antonio Díaz-Cañabate