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martes, 24 de marzo de 2020

Scherbitski

 Scherbitski


Sánchez


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Lo rescató un tuitero (@nodsvq) del baúl de La 2: una muestra del documental “La batalla de Chernóbil”, 2006, de Thomas Johnson, un fogonazo de magnesio sobre la lucha contra la radioactividad. Habla el narrador:

    –La situación se trataba como si no pasara nada. Se siguió adelante con las celebraciones del primero de mayo como si el país se negara a reconocer la situación… Seis días después del accidente, y pese a que los niveles de radiación estaban varios miles de veces por encima de lo normal, las autoridades animaron a la población a participar en las celebraciones del primero de mayo.

    Habla un testigo:

    –Fui testigo de aquel desfile de la muerte, porque tras él se sucedieron unas muertes terribles. Luego, todas las imágenes de las celebraciones desaparecieron de los archivos de Ucrania.

    Y habla Gorbachov:

    –Aquello nos parecía importante para evitar que cundiera el pánico.

    Del pánico como argumento central de la política escribió Sloterdijk en sus “Temblores del aire”, urdido entre el derribo de las torres de Nueva York y la toma chechena del teatro de Moscú. Pero sólo los schmittianos poseen la finura intelectual para distinguir “lo político”, que sería la materia prima de lo público, de “la política”, que sería la manera de tratarla. Schmitt es el creador de la ciencia constitucional y el pensador que más ahondó en la entraña del poder, cuya única explicación, para él, es la relación entre protección y obediencia:

    –Quien no tiene poder para proteger a alguien tampoco tiene el derecho de exigirle obediencia.
    
Con el 1 de Mayo en Chernóbil perdió la obediencia Scherbitski. El 8 de Marzo, en cambio, mantiene intacta la de Sánchez, y habrá que pensar en la pasión de obedecer (la dulce irresponsabilidad que garantiza) característica del español.

    Scherbitski, secretario del partido comunista ucraniano, animador de las manifestaciones del 1 de mayo de 1986, se suicidó. Lo que pasó, nos recuerda Quevedo, lo tiene la muerte; lo que pasa, lo va llevando.

La Prensa afecta

1 de Mayo de 1986