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martes, 30 de marzo de 2021

Mayoría absoluta


En el burladero centrista

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    Mayoría absoluta ¿para qué?


    La mayoría absoluta es la expresión de la democracia representativa.
    

Pero lo nuestro no es la democracia representativa de Hamilton, sino el Estado de Partidos de Weimar, una oligocracia donde la mayoría absoluta es un palo en la rueda del sistema.
    

La democracia funciona sólo por mayoría absoluta, y la oligocracia, mediante pacto, que aquí, al sonar a pastel, se dijo consenso, que es unanimidad (de la opinión única pasamos a la opinión unánime) y reparto.
    

En el Estado de Partidos no hay sociedad política, sino sociedad estatal, pues todos los partidos son órganos del Estado, y en el Estado todo es derecha, con la consiguiente comedia de enredo: dado que el franquismo fue de derechas, la derecha, para no parecer franquista, se hace llamar centro, y para parecer de centro, debe comulgar con las ruedas de molino de la izquierda social.


    Hace exactamente veinte años, en plena ofensiva aznarí para llevarnos a su molino centrista (que era el molino de Rato en Carabaña, en cuyo balcón presenciaban la “Pasión viviente”, comentada por Pedro José Ramírez), ofrecía uno aquí una definición de centro que no es un no ser, no nada, sino una voluntad de no ser, una voluntad de la nada. El demonio agustiniano visto por Bergamín:
    

Porque no quiso dejar de ser, sino ser lo que no es, lo que no era, quiso, o quiere, ser nada, queriendo ser todo, queriendo no ser. Todo lo contrario que Dios.
    

En este Régimen que entusiasma a la España oficial, la mayoría absoluta no le daría a Ayuso la hegemonía, concepto que conocen todos los gramscianos aunque no hayan leído, como Errejón, a Gramsci. La hegemonía se da sólo en la sociedad civil, y como todos los partidos son del Estado, un partido de centro, es decir, de derecha, con mayoría absoluta carece de hegemonía política y cultural, como pudo comprobarse con las catastróficas mayorías absolutas de Rajoy (paso a Sánchez) y de Aznar (paso a Zapatero), para desespero de la derecha social, que no entiende nada.

[Martes, 23 de Marzo]