Follow by Email

lunes, 11 de febrero de 2019

Purificación en Tenerife

A esta defensa nos encomendamos


Francisco Javier Gómez Izquierdo
   
      A los que en asuntos futbolísticos pecamos de agoreros y nos ataca el pesimismo nos reconforta la posibilidad de equivocarnos y así este fin de semana el Córdoba, al que estábamos por encargar sus esquelas mortuorias, va y se marca el mejor partido del año allá en las Canarias, sin aficionados propios en una soledad bien aplicada tras la concentración de siete días -ejercicios espirituales llamábamos en el bachiller antiguo- en tierras onubenses.

       En el avión de Huelva a Tenerife nuestro entrenador Curro Torres no tenía más que una cuenta echada "...los tres puntos o el despido". Vi el partido en C. Real por gentileza de mi cuñado, madridista más que ninguna otra cosa, y me gustó el Córdoba. Más que por el 0/2, que también, porque por fin me pareció que estábamos ante un equipo de segunda de los últimos años. Un equipo con cierta seriedad defensiva -que no se nos tuerzan ni Chus Herrero ni el gemelo Flaño que algo tiene si a la semana le han puesto de capitán- , y al que vi capaz de ganar a cualquiera. La impresión puede ser candilazo de luz incierta, pero estamos obligados a fiarnos de los tres o cuatro guías recién llegados, para un servidor los dos centrales más Bodiguer y Alex Menéndez sobre todo, para que les aguante la energía vislumbrada en Tenerife hasta salir de la angustiosa cueva por la que deambulamos como almas en pena.

       J.L.Oltra sustituyó a Etxeberría con el encargo de enderezar a un Tenerife que yo no sé si considerarlo aspirante al ascenso o a la salvación. En la isla están convencidos de que la plantilla es de las mejores de Segunda pero por ejemplo yo no veo mejor portero al veterano venezolano Dani Hernández -tuvo algo que no ver en los dos goles- que al Carlos Abad que nos han cedido los chicharreros. Se ha de reconocer la confianza en una cantera que en Canarias siempre es abundante y de calidad pero me parece que el central Jorge Sanz, al que hace dos años le veía en primera, se ha estancado como el extremo Suso malaspulgas del que no sabemos si no ha querido o no ha podido dar el salto a la península. Estuvo hace unos años por Escocia pero se ve que la isla tira mucho. Lo que quiero decir es que se han buscado jugadores importantes fuera de casa, incluso en defensa -el sevillano y sevillista Luis Pérez, el pucelano Héctor Hernández o ese Camille errante, ausente ayer, que hagan crecer al equipo. Como el hijo de Milla, Luis Milla también, que no jugó contra nosotros y Borja Lasso de la Vega el que nos marcara con Osasuna un extraordinario gol; dos centrocampistas que junto al cachorro Undabarrena y la ayuda de un llamativo Racic, serbio cedido por el Valencia y dos delanteros como Naranjo,  paisano de Pardeza que parecía hace años iba a comerse el mundo y Malbasic, otro serbio que la temporada pasada anduvo fino, iban a dar muchas satisfacciones a los tinerfeños; a la hora de verdad ha resultado que no. Que Oltra del que ya he manifestado en bastantes ocasiones que es entrenador que habla con tal suficiencia que embauca al más pintado no pasa de estratega simple. Ideal para segunda si me apuran, siempre que cuente con buenos futbolistas como le pasó en este mismo Tenerife o en el Deportivo  y sus jugadores entiendan su teoría defensiva como primer mandamiento y barajar un repertorio, creo que antiguo, de saques de falta y corners. Le gusta el contraataque pero necesita un velocista o dos que no tiene y esa carencia la explicará a un periodismo tinerfeño que apreciará sus conocimientos y compromiso con la sensación de tener confianza con un gran entrenador.