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sábado, 10 de noviembre de 2018

Papear


 Philippe Pétain


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En España no siempre se ha comido como en la Venezuela de Errejón.
    
Contra una cursilada (otra) de Castro, Albornoz saca a colación un texto de Feijóo sobre los labriegos de Galicia, Asturias y León en el XVIII: “Su alimento es un poco de pan negro acompañado de algún lacticinio; pero todo en tan escasa cantidad que hay quien apenas una vez en la vida se levanta saciado de la mesa”.

    –Contemple cualquiera si no es más penosa la vida de los míseros labradores que la de los delincuentes que la Justicia pone en las galeras.
    
En la Restauración, por el humo del Parlamento sabemos dónde están los fogones. En casa del asturiano Posada Herrera, promotor de los estudios de Derecho administrativo en España… y del sufragio universal, en cuya defensa (contra su voluntad, pues le parecía una ruina) terminó así su discurso:

    –Yo no he tomado apunte ninguno ni sé por dónde ando al hablar; tengo además cierta necesidad, que tenemos todos los mortales que de generación en generación hemos acostumbrado a comer; no puedo entrar ya en más detalles, y por consiguiente, me siento.
    
Las tres comidas venezolanas de Errejón no debieron de verse en España hasta Franco, aunque esto pronto no se podrá decir sin incurrir en delito de enaltecimiento del franquismo, que conllevará una pena de cuatro años de presidio. Ni chistes ireneos ni estadísticas franquistas. Lo contrario que en la Francia de Macron, que hoy homenajea a Pétain, para escándalo del comunista Mélenchon, que pasa por alto que el 27 de julio de 1940, con los alemanes en la Torre Eiffel, el Partido alfombró París con esta octavilla:

    ––Los soldados alemanes son vuestros hermanos, fraternicen con ellos. Vuestro enemigo es el gran capital, los trusts de Inglaterra y América.
    
En el 80, Revel pregunta a Cebrián cómo su periódico es el único en ignorar el “caso Marchais”, trabajador voluntario (no deportado) en Alemania en el 42 y 43.
    
–Es que el jefe de Internacional es comunista, de modo que ha silenciado el asunto.