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lunes, 14 de diciembre de 2015

Bien pronto nos descubrimos: tú eras nene y yo era nena

HABANERA DEL PRIMER AMOR
Vainica Doble



Al año nos conocimos
haciendo flanes de arena;
bien pronto nos descubrimos:
tú eras nene y yo era nena.

En el verano segundo
escapamos de la yaya
siguiendo a una cucaracha
y descubrimos que el mundo
no era sólo nuestra casa.

Tiempo de sol,
zapatitos de charol.
Tiempo de luz,
yo de rosa y tú de azul.
Tiempo de sol,
capotitas de almidón.
Tiempo de luz,
yo de rosa y tú de azul.

En una tarde de estío,
al cabo de algunos años,
descubrimos el suspiro
con un sentimiento extraño.

Piedras y árboles del río...
Piedras y árboles del río
todavía están grabados
por nuestras manos de niños.

Corazones dibujados
con tu nombre y con el mío,
dos corazones flechados,
del primer amor heridos.

Tiempo de sol...

Inclemente, impertinente,
hizo el tiempo su labor:
nunca dura cosa buena,
descubrimos de repente,
con sentimiento y con pena;
se deshizo nuestro amor
como los flanes de arena.